La mudanza a Nueva York no había sido tan complicada como creían, básicamente porque decidieron que era más fácil comprar cosas en la ciudad y no tener que estar cargando con grandes maletas de una ciudad a otra cada vez que viajaban. Rachel había empezado sus ensayos lo que le ocupaba la mayor parte de su tiempo entre semana, los papeles se habían invertido de unos meses atrás a ese momento, ahora era Quinn la que descansaba en casa sin ningún proyecto a la vista que le apasionara y Rachel estaba liada trabajando. Preparar un nuevo musical era agotador y ambas parecían haberlo olvidado después de tantos años. No estaban yendo a Los Ángeles tanto como habían pensado en un primer momento pero lo cierto es que los fines de semana Rachel quería descansar tranquila junto a su chica y viajar de un lado a otro del país en dos días no era lo más apropiado para descansar. Quinn había hecho un par de reportajes para algunas revistas, como la nueva estrella de Hollywood todos morían por entrevistarla pero era lo máximo que había hecho, lo cierto era que sabía que le guión de la tercera película les iba a llegar pronto y no quería aceptar un trabajo que pudiese comprometerla.
Rachel ya se había metido en un lío en compaginar Broadway con el rodaje y ella no iba a hacerlo. Antes de que una obra nueva se estrene en Broadway debe hacer una serie de shows fuera de Nueva York o del país por lo que Rachel había conseguido que le dejaran realizar el de apertura y luego marcharse a grabar la película y volver para el estreno en Broadway. Rachel se la estaba jugando porque compaginar todo podía parecer una locura además aquellos shows servían para ver si todo funcionaba bien y el hecho de que la protagonista no estuviera no era algo que a sus directores les hubiese gustado. Por suerte la morena y Santana habían sido inteligentes para incluir esa cláusula en su contrato y poder escaparse al rodaje.
A pesar del caos de horarios y trabajos se las apañaban para tener tiempo para la otra, para salir a pasear a Leo o simplemente para estar en casa tumbadas. Era sábado y Rachel había decidido que quería prepararle la comida su novia para compensarle haber llegado mientras dormía durante tres noches seguidas aquella semana.
-Quinn- la llamó la morena desde la cocina -¿puedes venir?
-Un momento amor, estoy leyendo una cosa- respondió la rubia en voz alta.
-Está bien- aceptó Rachel.
Rachel siguió cocinando y cortando las verduras a la espera de su chica pero Quinn no apareció. Extrañada e intrigada por saber que estaba haciendo, la morena dejó las cosas a un lado y fue al salón. Se acercó por detrás del sofá para sorprenderla.
-¿Se puede saber que es tan interesante para ignorarme?- preguntó Rachel antes de leer lo que ponía en email que tenía abierto la rubia-'Reunión del Glee club'
-Perdona amor, acabo de recibirlo y estaba mirando las fechas y demás- explicó la rubia que vio como Rachel cogió su móvil y miraba algo.
-A mí ni me lo han enviado- protestó Rachel.
-Se les habrá pasado- dijo Quinn quitándole importancia a ese asunto.
-¿Qué dice el correo?- quiso saber la cantante.
-Pues que va a haber una reunión del Glee Club, lo organiza Mr Shue como siempre y con la fecha que han acordado todos que les viene bien para que no falte nadie- explicó la rubia.
-¿Ya sabías de esto?- preguntó Rachel aún más molesta por ser apartada.
-Por supuesto que no- negó la rubia justificandose- es la primera noticia que tengo, se habrán puesto de acuerdo la mayoría y me lo han dicho ahora o le habrán preguntado a Britt por mí.
-¿Vas a ir?- preguntó la morena confusa.
-No he faltado a ninguna reunión desde que dejamos el instituto Rach- le recordó su chica.
-¿Un poco irónico no?- dijo con burla la morena.
-¿Irónico? ¿Por qué?- quiso saber la rubia.
-Es irónico que odiaras el Glee Club cuando estábamos en el instituto y desde que nos fuimos hayas ido a todas las reuniones y te manden correos y esas cosas- dijo Rachel que seguía molesta por no haber sido invitada.
-No odiaba el Glee Club Rachel- se defendió la rubia- puede que al principio un poco, pero luego no- aseguró la chica- era el único sitio donde podía ser yo misma, donde sabía que tenía apoyos pasara lo que pasara, es el sitio donde hice los que ahora son mis mejores amigos y es el sitio donde me enamoré de ti Rachel, te aseguro que no puedo odiarlo.
-Que romántica eres cuando quieres- se burló la morena olvidando un poco el tema.
-¿Vas a venir conmigo?- preguntó la rubia volviendo al tema principal.
-Ni si quiera me han mandado el correo, no sé si quieren que vaya- le recordó la morena ahora con un tono triste en su voz.
-No seas tonta Rachel- dijo la rubia -dejaron de mandarte los correos porque no viniste a ninguna de la reuniones mientras estuvimos separadas, ni siquiera contestabas para decir que no vendrías así que se cansarían de intentarlo.
-¿Eso debería de consolarme?- dijo irónicamente la chica.
-Además yo quiero que vengas- dijo infantilmente la rubia.
-No sé amor, ¿no sería raro?- preguntó algo confusa.
-Sería la primera reunión completa del Glee Club desde que lo dejamos- dijo emocionada la actriz- Santana y Sam también han confirmado su asistencia.
-Completa a falta de Finn- añadió la morena algo apenada al recordarlo.
-Ya sabes a lo que me refería Rach, no lo saques de contexto- protestó Quinn un poco a la defensiva.
-Lo siento, no quería que sonara como un reproche- se disculpó la cantante.
-No pasa nada- dijo la rubia quitándole importancia -¿vendrás entonces?
-Creo que sería una buena experiencia reencontrarse con todos ahora que estamos juntas y que parece que somos capaces de ser amigos entre todos- admitió Rachel.
-Va a ser genial, lo prometo- dijo Quinn agarrando sus manos emocionada.
-¿Qué fecha es?- preguntó la morena dudosa- ya sabes que no puedo pedir más días en el musical, bastante que me voy para la película.
-Espera- dijo Quinn volviendo a coger su iPad para mirar la fecha- dentro de tres semanas.
-Puedo ir- dijo Rachel cuando miró otro calendario- esa semana tenemos prueba de vestuario con ajustes y ensayo general el lunes y martes, libramos hasta el siguiente lunes para que puedan hacer todo los arreglos y la semana siguiente hacer los definitivos.
-Entonces perfecto- dijo una sonriente Quinn- parece que el destino quiere que vengas.
-Sí lo dice el destino tendré que ir- se burló su chica.
Lo cierto era que Quinn estaba emocionada de volver a Lima con Rachel, pero sobre todo de volver a una reunión completa del Glee Club con su chica, lo único que esperaba es que no hubiera momentos tensos por todas sus ausencias. Aquellas tres semanas se le pasaron volando a Rachel que no paraba de trabajar y se hicieron un poco más largas para Quinn que ya estaba buscando algún nuevo proyecto para el futuro, lo cierto era que se le había pegado de Rachel esa adicción del trabajo un poco.
-¿Nos llevamos a Leo?- preguntó Quinn mientras sacaba los billetes de avión una noche.
-Claro- respondió la morena segura.
-¿Estás segura?- preguntó dudosa la rubia- son cinco días Rachel.
-Si tuviéramos un hijo nos lo llevaríamos ¿verdad?- preguntó la actriz.
-Claro- dijo segura la rubia.
-Pues ahí tienes tu respuesta, dijimos que Leo nos serviría para en cierto modo empezar a adaptarnos a tener a alguien más en nuestra vida- dijo Rachel segura de sí misma.
-De acuerdo- aceptó la rubia con una sonrisa tonta.
-¿Qué pasa?- preguntó la morena mirándola.
-Nada, es solo que me ilusiona cuando hablas de nuestro futuro y de tener una familia- respondió tímidamente la rubia.
Por fin llegó el día en el que los tres partieron rumbo a Lima. El vuelo era relativamente corto para lo que estaban acostumbradas cada vez que iban a LA así que se pasó bastante rápido. A la rubia le vino una duda a la cabeza mientras su chica intentaba dormir así que no dudó en despertarla para preguntarle.
-Rach, ¿quién se queda con Leo mientras estamos en Lima?- preguntó captando la atención de su chica.
-No lo había pensado- admitió la morena pensativa- quizás podrías quedarte en mi casa y así está con las dos.
-No sería justo para mi madre- dijo la rubia- igual que tampoco lo sería para tus padres que te vinieras a mi casa.
-Tienes razón- admitió Rachel.
-Tú casa es más grande si quieres puede quedarse allí- dijo apenada la rubia.
-Quizás haya otra solución- dijo Rachel con una sonrisa maliciosa- quiero decir no para este viaje pero sí para el próximo.
-¿Qué estás tramando?- preguntó Quinn curiosa.
-Nuestros padres van a estar en Lima mucho más tiempo y tenemos las reuniones del Glee Club y es donde nos conocimos así que tenemos muchos motivos para venir aquí de viaje- explicó Rachel ante la atenta mirada de su novia- así que quizás deberíamos tener nuestro propio espacio.
-¿Quieres que nos compremos una casa en Lima?- preguntó sorprendida la chica.
-Eso o empezamos a quedarnos en hoteles- respondió riendo Rachel- ahora es Leo pero el día que sea un bebé no quiero que tengas que pasar un minuto separada de él por estar en casa de nuestros padres.
-Eres tan… tan…
-¿Perfecta?- completó Rachel riendo.
-Eso me vale- admitió riendo Quinn- me parece una buena idea, un pequeño refugio en Lima, para escaparnos y estar con la familia.
Aquel viaje a Lima no solo iba a suponer una reunión con sus amigos o con su familia sino que les estaba permitiendo hablar de temas sobre su futuro abiertamente y lo cierto era que les encantaba el futuro que se estaba formando en sus mentes.
Llegaron a Lima un poco más tarde de lo esperado por lo que se despidieron en el aeropuerto y cada una se fue a casa de sus padres. Su separación no duró mucho ya que Quinn apareció en casa de su chica para desayunar a la mañana siguiente antes de ir al instituto donde habían quedado con sus amigos.
Caminar de la mano juntas por aquellos pasillos aún era una sensación extraña si recordaban como solían comportarse cuando estudiaban allí mismo. Cuando entraron en la sala del coro Mr Shue, Tina y Mike ya estaban allí. Todos las recibieron con un gran abrazo, incluida a Rachel que había entrado con un poco de dudas en aquella sala hasta que Quinn tiró de su mano. Santana y Britt fueron las siguiente en llegar, seguidas por Puck y Mercedes. Kurt y Blaine hicieron una gran entrada antes todos y más tarde llegarían juntos Artie y Sam. El rubio estaba dando un abrazo a todos a modo de saludo y Rachel dudó si acercarse más, miró a Quinn y la rubia le sonrió dulcemente antes de asentir con la cabeza. Rachel sonrió, sabía lo que significaba, no solo el hecho de que no le importaba que saludara a su amigo sino que confiaba en ella, completamente y sin ninguna duda. Rachel se acercó y le regaló una sonrisa al chico rubio.
-Hola pequeñaja- dijo el chico sonriente.
-Hola Sam- dijo la morena.
-¿Todo bien?- preguntó el chico dudosa.
-No podría ir mejor- respondió la morena.
-Hola Sam- intervino la rubia apareciendo junto a Rachel y saludándolo- me alegra verte.
-Lo mismo digo- dijo más que sonriente el chico.
Poco a poco se fueron sentando mientras seguían manteniendo conversaciones sobre sus vidas actuales y el resto iba llegando. Sugar y Matt fueron los últimos en llegar y Mr. Shue por fin pudo dar por empezada oficialmente su reunión del Glee Club.
-Como sabéis en todas las reuniones propongo un tema sobre el que cantar para recordar viejos tiempos- anunció el profesor y Rachel miró con reproche a Quinn por no habérselo contado antes- el tema de esta reunión es 'vida'. Quiero canciones que representen este momento de vuestra vida respecto al o que más queráis, trabajo, pareja, amigos…
-Yo… yo quiero cantar una canción- anunció la rubia.
-Vaya eso ha sido rápido- dijo Mr Shue- nadie suele cantar el primer desde que no estás Rachel.
-Cuando lo tienes claro no es difícil- dijo la rubia sonriente poniéndose de pie.
-¿Vas a cantar sin mí?- preguntó apenada Rachel.
-Con tu nuevo CD te pasas el día cantando por ahí, no pasa nada si no cantas una canción hoy- dijo riendo Quinn dejando un beso en su mejilla antes de ir al taburete en el centro de la sala- hay veces que las canciones expresan mejor nuestros sentimientos que las palabras y hay veces que las personas también las entienden mejor- dijo antes de comenzar a cantar.
If I aint got nothing, I got you (si no tengo nada, te tengo a ti)
If I aint got something I don't give a damn cause I got it with you
(Si no tengo nada no me importa porque llegué aquí contigo)
I don't know much about algebra, but I know one plus one equals two (no sé mucho sobre álgebra pero sé que uno más uno son dos)
And it's me and you (y somos tú y yo)
Thats all we'll have when the world is through (eso es todo lo que tendremos cuando el mundo esté mal)
Cause baby we aint got nothing without love (porque baby no tenemos nada sin amor)
Darling you got enough for the both of us (cariño tienes lo necesario para los dos)
So come on baby (así que ven baby)
Make love to me (hazme el amor)
When my days look low, pull me in close and don't let me go (cuando mis días luzcan deprimentes, abrázame y no me dejes ir)
Make love to me (hazme el amor)
So that when the worlds at war that our love heal us all (así cuando el mundo esté en guerra nuestro amor nos cure)
Right now baby make love to me (justo ahora, hazme el amor)
Oh Oh make love to me (hazme el amor)
Hey! I don't know much about guns but I've been shot by you (No sé mucho sobre armas pero he sido disparada por ti)
Hey! And I don't know when I'm gon die, but I hope that I'm gon die by you (No sé cuando voy a morir pero espero que sea a tu lado)
Hey! And I don't know much about fighting, but I, I know I will fight for you (no sé mucho sobre pelear pero voy a pelear a tu lado)
Hey! Just when I ball up my fist I realize that I'm laying right next to you (justo cuando cierro mi mano me dio cuenta de que estoy tumbada junto a ti)
Baby we aint nothing but love (cariño no tenemos nada sin amor)
And darling you got enough for the both of us (y tú tienes suficiente para ambos)
Make love to me (hazme el amor)
When my days look low, pull me in close and don't let me go ( cuando mis días parezcan deprimentes acércame y no me dejes ir)
Quinn se levantó cuando la música dejó de sonar y se acercó a Rachel que ya estaba de pie esperando para recibirla. La besó sin dudar un segundo, agarrándola por la cintura. No tardó en escuchar los aplausos de todos los que las rodeaban y la sonrisa no podía borrarse de sus bocas incluso mientras se besaban.
-Si quieren la habitación para sus cosas nos vamos, el piano es bastante cómodo- dijo una voz a sus espaldas.
-Santana- regañaron todos a la vez.
-Oye que son ellas las que se están devorando- les recordó la latina.
Se sonrojaron completamente antes de volver a sus asientos aún sin soltar sus manos. Quinn parecía haber animado al resto a que fueran improvisando lo que lo convirtió en una mañana divertida. Cuando Mr Shue dio por finalizada la primera jornada de la reunión en el instituto la mayoría decidieron irse a comer juntos y seguir hablando más tranquilamente. La comida se alargó y enganchó la tarde entre risas. Estaban tomando un café cuando la morena se quedó mirando fijamente como Quinn reía ante un broma de Puck. La rubia se giró y la pilló mirando pero Rachel no retiró la mirada simplemente sonrió más y cogió su mano.
-¿Qué pasa?- preguntó aún riendo Quinn.
-Te quiero- dijo dejando un beso en su mejilla.
-Y yo a ti- dijo dulcemente la rubia.
-Pero tengo que irme- anunció Rachel.
-¿Ya? ¿Por qué? ¿Pasa algo?- preguntó preocupada.
-No, no tranquila- dijo rápidamente la morena que no quería preocuparla- pero mis padres están fuera y tengo que sacar a Leo y esas cosas.
-Puedo acompañarte- ofreció su novia.
-No hace falta, quédate aquí con ellos y disfruta- dijo la morena.
-Está bien- terminó por aceptar Quinn.
-Te quiero- volvió a repetir la morena antes de irse.
-Y yo a ti, te llamo luego- se despidió su chica.
Quinn se quedó allí aunque parte de ella también quería haberse ido con Rachel estaba disfrutando con sus amigos. Decidieron no alargar más aquella velada porque a la mañana siguiente debían de cantar algo en la reunión del Glee si no querían que Mr Shue se enfadara con ellos por ignorar las tradiciones. Quinn llegó a casa y llamó a Rachel para comprobar que todo estaba bien y habló con ella al teléfono durante un par de horas, como dos adolescentes que simplemente no querían colgar antes que la otra.
A la mañana siguiente volvieron a reunirse, esta vez fue Rachel la que se adelantó a la rubia y fue a su casa para desayunar con ella y con Judy. Aquel día fue el turno de Kurt y Blaine de realizar su tradicional dueto, al igual que Santana y Britt las deleitaron con sus voces. Rachel que había pegado completamente su silla a la de Quinn no soltaba la mano de su chica. Escuchar a todos sus amigos cantar así le hacía transportase al pasado y el pasado implicaba que no estaba con Quinn así que necesitaba tenerla a su lado para asegurarse de que estaba ahí, de que no se había ido a ningún sitio.
Después de comer en el comedor como los viejos tiempos a insistencia de Tina, la rubia fue al baño, cuando regresó le dijeron que su novia la esperaba en el auditorio así que Quinn corrió hacia allí pensando ilusionada que seguro que Rachel no había podido resistir las ganas de cantar y tenía algo allí preparado. Entró y encontró la morena junto al piano mirando partituras, algo nerviosa. Se acercó a ella y la besó. Cuando se separaron Rachel sonrió y Quinn se sentó sobre el piano.
-Tengo algo que enseñarte- dijo la morena captando la atención de Quinn.
-Dime- dijo la rubia observándola atenta.
-Ayer después de la tarde con los chicos, después de que me cantarás esa canción fui a un sitio e hice algo- dijo claramente nerviosa Rachel.
-Eso lo deja todo mucho más claro- bromeó la rubia pero vio la cara de seriedad de su chica- ¿qué pasa Rach? ¿Qué has hecho?
-Mejor te lo enseño- dijo después de un largo suspiro. Levantó la camisa que llevaba para mostrarle a Quinn algo en su brazo.
-Rachel- dijo la rubia bajándose del piano y acercándose a ella para verlo mejor. Era un tatuaje en su muñeca, encima de las venas, era su inicial y la de Rachel entrelazadas en un símbolo de infinito.
-¿Qué… qué te parece?- preguntó aún más nerviosa por el hecho de que Quinn no reaccionara.
-Yo… Yo…
-Si no te gusta puedes decírmelo- dijo claramente apenada la morena apartando su brazo.
-No, no es eso- dijo rápidamente la rubia -Dijiste que no estabas segura de querer nada durante tantos años como para llevarlo en tu piel- dijo Quinn cuando consiguió sacar las palabras de su boca mientras lo acariciaba.
-Sé que es una tontería pero no me parecía justo tener el nombre de Finn tatuado en mis costillas y no tener nada que te representara a ti- admitió la morena con la voz entrecortada.
-¿Te acuerdas cuanto me enfadé la primera vez que te vi ese tatuaje?- recordó Quinn con una medio sonrisa.
-Es normal, estaba todo muy reciente, sé que te sentías como si aún compitieras con él- confesó la morena.
-Lo hacía- protestó la rubia.
-No seas tonta- dijo Rachel quitándole importancia a aquello.
-A veces tengo la sensación de que contigo siempre tengo que estar luchando o compitiendo- dijo la rubia agachando la cabeza de nuevo.
-¿Qué quieres decir?- preguntó confusa la morena elevando su barbilla para que la mirara.
-En el instituto luchaba contra mí misma, por no aceptar mis sentimientos- reconoció completamente sonrojada -después no es que luchara contra Finn, luchaba contra algo peor, el recuerdo del perfecto Finn- dijo sin poder contenerse al recordar aquella época -más tarde me tocó luchar con tu ansia de estrellato y me ganaron, te fuiste a LA, y cuando volvimos luchaba contra Sam, contra Santana, contra Mercedes, contra la prensa, es como si sintiera que siempre hay algo entre nosotras…
-No lo entiendes y parece que nunca lo harás por mucho que te lo diga- dijo seriamente Rachel.
-¿De qué hablas?- preguntó Quinn confusa por aquello.
-Adoraba a Finn, le quería mucho pero no de la forma en que te quiero a ti, ahora sé que no es de la forma en la que quieres a tu amor verdadero. Él fue la primera persona que me hizo sentir que existía en el instituto Quinn, el primero que me hizo pensar que le importaba a alguien, en un instituto donde la mayoría me odiaba, era agradable que me hicieran sentir así y no me derribaran con insultos o granizados como hacías tú en aquel momento- vio la cara de avergonzada de Quinn cuando la rubia agachó la cabeza completamente arrepentida- sí me hubieses mostrado tus sentimientos, si me hubieras mostrado como eras de verdad, no tengo duda en a quien habría elegido Quinn, porque no tengo duda alguna que eres mi alma gemela y que estábamos destinadas a estar juntas, tarde o temprano.
-Todo era muy complicado en aquel momento Rachel- dijo la rubia con las lágrimas en los ojos intentando contenerse.
-No quisiste luchar por mí en ese momento y lo entiendo, eran circunstancias difíciles- dijo Rachel para animarla mientras acariciaba dulcemente su mano -pero quiero que recuerdes que a pesar de todo lo que pasó entre nosotras en ese momento estuve ahí cuando te quedaste embarazada, te di casa cuando tus padres te echaron antes de que huyeras con Mercedes…
-Huí porque no podía estar bajo el mismo techo que tú sin querer besarte- interrumpió Quinn para justificarse.
-El caso es que huiste y yo fui a buscarte, al igual que fui a buscarte cuando dejaste el glee y te pintaste el pelo de rosa o te apoyé cuando quisiste ir a Yale- le recordó la morena con una amplia sonrisa en su cara.
-No lo habría hecho sin ti- reconoció la rubia.
-No me estoy regocijando en mi ego de las cosas que he hecho, solo quiero que entiendas de una vez que siempre has sido tú, aunque me haya costado verlo a veces, aunque en el instituto no fuera consciente de porque siempre acababa junto a ti o me hicieran falta 5 años para entender lo estúpida que era por haberme marchado- agarró sus dos manos y la miró a los ojos con una intensidad que nunca había hecho hasta ahora, intentando transmitir absolutamente todo lo que estaba diciendo -quiero que entiendes que siempre has sido tú, siempre lo serás, quítate la idea de que compites con alguien porque no lo haces, me ganaste hace mucho y eso no lo va a cambiar nadie en el mundo.
-Yo….
-Finn fue una gran parte de mi vida y ahí está, es un homenaje a todo lo que representa y al cambio que supuso en mi vida en general, sobre todo porque gracias a él el Glee Club sobrevivió y te uniste, cosa que ya es importante- dijo sonriendo cada vez más y sobre todo más que emocionada por lo que estaba sintiendo -y ahora te tengo a ti, mi alma gemela, para que si algún día no estás a mi lado pueda mirarlo y saber que estás en mi piel, estés donde estés, estás conmigo siempre.
-Te amo Rachel Berry- dijo la rubia cuando por fin Rachel dejó de hablar.
-¿Eso es todo después de mi gran discurso?- se burló la morena.
-De hecho tengo algo más que decirte- admitió la rubia después de un minuto en silencio.
-Te escucho- dijo Rachel atenta.
-Espera- pidió Quinn andando hacia su bolso encima del piano y sacando un papel cuidadosamente doblado- toma.
-'Canjeable por lo que mi amor quiera en el momento que lo quiera'- leyó en el papel y entonces recordó lo que era- ¿lo… lo has guardado todos estos años?
-Sí- afirmó segura la rubia- me dijiste que era una promesa, que podía pedirte lo que quisiera.
-Lo hice- dijo la morena.
-Llevo tiempo pensando en esto y creo que ya no tengo ninguna duda al respecto- la rubia se agachó delante suya antes de soltar por fin lo que quería -Cásate conmigo.
-¿Qué?- preguntó Rachel que no estaba segura de haber oído a su chica.
-Cásate conmigo- repitió Quinn poniéndose de rodillas frente a ella.
-Quinn, ¿qué dices?- preguntó riendo la morena que no entendía que pasaba.
-Cásate conmigo, ahora- dijo Quinn cogiendo sus manos.
-¿Ahora?- preguntó Rachel más confusa aún por todo aquello tan repentino-¿estás loca?
-Lo estoy, loca por ti- respondió Quinn levantándose y mirándola a los ojos -tienes razón, me da igual todo mi mundo, solo quiero pasar el resto de mi vida contigo y no quiero esperar a un día en el futuro, quiero de verdad estemos unidas para siempre.
-Pero Quinn… - intentó protestar la morena.
-No Rachel, te dejé marchar una vez y no voy a volver a hacerlo- afirmó segura la rubia.
-No me voy a ir a ningún sitio amor ya te lo he dicho- respondió dulcemente Rachel acariciando su mejilla.
-Rachel si no quieres casarte conmigo solo dilo- dijo algo molesta Quinn deshaciéndose de la caricia.
-Claro que quiero casarme contigo- protestó Rachel acercándose a ella- ¿no has oído todo lo que te acabo de decir?
-¿Entonces?- preguntó Quinn confusa.
-Es que no me esperaba que fueras a pedirme eso, así sin más, siempre pensé que…. que si un día nos casábamos sería yo quien te lo pidiera- admitió la morena.
-¿Por qué?- preguntó la rubia sin entenderlo.
-Porque nunca se me había ocurrido que tú querrías dar este paso así sin más- intentó explicar la cantante.
-No es sin más, lo hago porque lo siento, porque es lo que quiero- afirmó segura Quinn- pero entiendo que es un gran paso y que necesitas pensarlo.
-No necesito pensarlo- interrumpió la morena.
-¿Sí?- preguntó confusa la rubia.
-Si, quiero casarme contigo- dijo Rachel con una gran sonrisa.
-No sabes lo que significa oír eso- dijo Quinn que se acercó corriendo a ella para abrazarla.
-Pero no ahora- interrumpió rápidamente la morena.
-¿Qué quieres decir?- preguntó su chica.
-Quiero casarme contigo pero bien, quiero que estén nuestras familias, nuestros amigos, que vayas de blanco en la playa- explicó la morena dulcemente.
-Sí quiero- afirmó segura la rubia volviendo a abrazarla.
-Y te dejo conservar este vale para que haga lo que tú quieras- dijo Rachel devolviéndole el papel- quiero casarme contigo, no tengo que hacerlo por obligación así que a lo mejor prefieres gastarlo en un antojo a las 2 de la madrugada.
-Haces que te quiera más aún- dijo la rubia volviendo a besarla.
-¿Interrumpo?- dijo una voz al otro lado del auditorio.
-Eh… no, no pasa nada- respondió la rubia.
-Mr Shue os está esperando para contarnos algo- explicó Kurt.
-Oh claro, ya vamos- dijo Rachel aún en su nube.
Rachel y Quinn siguieron a Kurt de vuelva a la sala del coro donde Mr Shue les contó que iba a tener otro hijo. Las chicas que no se habían separado ni un centímetro desde su salido del auditorio lo felicitaron y compartieron una mirada dulce que sin hablar ambas sabían que significaba que ellas también querían hacer un anuncio. Rachel respiró profundo y tiró de la mano de Quinn hacia el centro de la sala.
-Mr Shue, no queremos hacer sombra a su noticia pero lo cierto es que nosotras también queremos contar algo- explicó Rachel.
-Creo que no hay mejor momento para contarlo que ahora aquí con todos donde todo empezó- intervino la rubia.
-Quinn y yo… lo cierto es que… - dijo Rachel claramente nerviosa.
-Rachel y yo nos hemos comprometido- dijo Quinn ayudando a su chica.
-Eso mismo- dijo riendo Rachel- sois los primeros en saberlo pero es cierto, nos casamos.
-Oh dios mío- dijo Kurt acercándose rápidamente a darles un abrazo- ya era hora.
-Lo que Kurt quiere decir es enhorabuena- dijo Blaine que venía detrás de su chico.
-Enhorabuena- dijeron también Santana y Britt cuando se acercaron a ellas más que felices por sus amigas- nos alegramos mucho por vosotras, os lo merecéis.
-Gracias- dijeron ambas sin soltarse.
-¿Pero habrá boda de verdad o va a ser como la de Britt y Santana?- intervino Artie riendo ganándose un golpe de la latina- oye es verdad, llevas comprometida dos años.
-Nosotras vamos a nuestro ritmo- intervino Britt mirando dulcemente a su novia.
-Habrá boda- anunció Quinn- y estáis todos invitados aunque aún no sabemos nada más.
-Tengo algo que decir- anunció por fin Mr Shue.
-Ya creía que terminaríamos la reunión sin alguna charla o lección- bromeó Mike.
-Está creo que es importante para todos- los chicos recuperaron sus puestos en las sillas y dejaron a Mr Shue en el centro- enhorabuena chicas, me alegro mucho por vosotras- dijo señalando a Quinn y Rachel- sois la prueba viviente de que no estaba loco cuando decidí apostar por este club. La chica a la que todos odiaban y la animadora más popular del instituto se van a casar, si lo llegas a pensar hace más de diez años nadie lo hubiese dicho- todos rieron y las chicas compartieron una mirada cómplice- pero este club cambió esas cosas, os enamorasteis vosotras, Blaine y Kurt, Santana y Britt, Mike y Tina y aquí teníais un lugar seguro para estar y siempre lo tendréis y me alegro de haber ayudado a construirlo y a que os conocierais, significa mucho para mí saber que ayudé a que encontrarais a vuestras parejas y esto demuestras que no hay que olvidar que todos somos iguales y todos nos merecemos ser tratados iguales porque nunca sabes quien puede enamorarse de ti.
-Ohh- dijeron todos a la vez antes de levantarse para dar un abrazo de grupo.
Siento haber tardado más de lo previsto pero espero que haya merecido la sorpresa de este capítulo =) Disfruten! Un saludo ^^
