Aviso: Hetalia Fantasia es un juego, y los personajes que aparecen allí son controlados por las naciones. Así que, para hacerlo mejor, decidí poner por momentos lo que hacen las naciones detrás de la computadora. Estará en cursiva (: En fin, dejo que lean en paz.

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Esto es" Hetalia Fantasia". Se reúne gente de todo el mundo, y se pueden vivir aventuras dentro de un mundo maravilloso, como en los cuentos de hadas. Bueno, es como en cualquier otro juego en línea. Y hoy se reunieron allí los mismos tipos de siempre.

— ¡Alemania! ¡Japón! —exclamó Italia, corriendo lo más que podía.

¡Corre, corre, corre! —decía Italia, con un vaso de vino al lado de su computadora, hablándole a la pantalla— ¡Antes que pierda de vista a ese fornido, que hasta en los juegos se ve sexy!

— ¡Llegas tarde! —gritó Alemania.

— ¡Siento el retraso! —se disculpó Italia—Tomé una siesta, y cuando me di cuenta, ya era esta hora.

— ¿¡Cuánto más nos ibas a hacer esperar!? Mientras te esperaba, ¡subí al nivel 50!

¿¡Quéeeeee!? —exclamó el italiano, escupiendo el poco vino que había tomado. Decidido, tomó su celular, y discó el número del alemán.

Ja? —contestó el rubio, del otro lado de la línea, con el juego abierto en una ventana y un video "Para mayores de 18" reproduciéndose en una ventana más pequeña.

¿¡Cómo mierda hiciste para subir al nivel 50!? —Le gritó el castaño— ¡Eres un maldito gamer! ¿O acaso usaste tu dinero para sobornar a los dueños del juego, eh?

Invertí mí tiempo en algo más que dormir.

Frikiiiiiiii~.

Italia, no molestes. Ahora, sigue jugando.

Puf, me habla el que seguramente tiene porno abierto.

No sé qué te hace pensar eso…—comentó el alemán, cerrando la ventana del video como si alguien lo estuviera espiando.

—Vuelvan al juego—dijo el personaje de Japón.

—Estoy de vuelta—anunció Italia—me tomé un recreo.

—…Yo también—dijo Alemania.

—Pero, ¿cómo hiciste para estar al nivel 50 en el primer día? —continúo el italiano.

—Bueno, bueno, eso ya no importa—lo tranquilizó Japón—Ya subirás de nivel. Mientras, yo pude conseguir todo tipo de artefactos extraños.

—Creo que ya no me necesitan…—murmuró el castaño— ¿Al menos puedo ir con ustedes?

—…Está bien. Pero sólo porque ya estás aquí—respondió el rubio.

Aw, yo sé que me quieres cerca, capitano~.

—Es la primera vez que participo en un juego en línea—comentó Italia—Ahora veo porque la gente se envicia tanto con ellos.

—Bueno, te explicaré. Yo soy un herrero—le explicó el alemán—Japón es un monje. Y tú un aventurero.

—Me aventuraré en un viaje para llegar a tu corazón, Alemania~—dijo el castaño.

—Muy creativo—comentó el japonés.

—Lo sé—se auto felicitó.

—Es estúpido—dijo el germano, intentando no sonrojarse—El punto es que, como equipo, estamos bastante equilibrados.

Los tres siguieron caminando, pasando cerca de dos chicas que reían como tontas. Hasta que Alemania, que era el primero de la fila, paró en seco.

— ¿Qué sucede? —inquirió Italia.

—Japón.

Los dos voltearon, y se encontraron con el japonés, pidiendo ayuda silenciosamente, mientras las chicas lo acosaban.

— ¡Me encanta tu personaje! ¿También eres así en la vida real? —decía una de ellas, mientras se colgaba del brazo del asiático.

—Suéltenme, dejen de mancillar mi cuerpo—se quejaba el nipón.

—Ay, se mete tanto en su papel de monje~—contestó la otra.

—Voy a matarlas—siseó Japón.

— ¡Es un chico rudo! ¡Kawai! —dijeron las dos a coro.

—… Creo que deberíamos hacer algo, antes que las mate—comentó Italia.

—Esto es virtual, no las matará en serio—lo tranquilizó Alemania.

—Eso espero.

—Wow—dijo Inglaterra, sosteniendo un pequeño libro en sus manos—Según el manual, soy invocador. Si uso un hechizo, puedo invocar a un genial ser mágico—suspiró—Lástima que no pueda invocar a Francia. Pero eso sería demasiada perfección.

Alzó una mano, acumulando energía en forma de esfera, y luego la lanzó hacia adelante.

— ¡Ahora ven! ¡Hechizo de invocación!

La bola de energía salió disparada, y al estrellarse contra el campo vacío, formó una explosión.

—…Creo que la he cagado—dijo Inglaterra, desde su casa. Luego se encogió de hombros, y cruzó a la tienda para comprar más dulces.

—Esto no está nada mal—comentó Estados Unidos, sosteniendo un arma gigante—Estoy seguro que te mueres de envidia~.

—Bueno, honey—contestó Inglaterra, con una pequeña criatura rosada en su cabeza—Más que envidioso, estoy preocupado por lo que puedas llegar a hacer con eso.

—Como dije antes, envidioso.

—Aunque ese atuendo de cowboy te queda bien—lo elogió.

—Ah, sí—contestó, con un sonrojo. Lo había tomado por sorpresa con esa frase.

— ¡Pero qué lindo te ves así! ¡Ven y déjame darte un abrazo!

—Si se aburrieron esperándome, jódanse—dijo Rusia, sacando el dedo medio—Estuve ocupado con los preparativos.

— ¿Y a quién le importa? —preguntó Francia, que pasaba por ahí.

—KolKolKol~.

—No me asusta esa risa. Es estúpida.

—Y tú, ¿porqué tardaste?

—No podía instalar el juego—gruñó—Tuve que llamar a Canadá.

Eres un poco lento Francia. Mira que no poder comenzar a usar el juego correctamente…—le decía su ex colonia.

No entiendo la tecnología, ¿bien? —Se quejó el francés—Tú eres mejor con eso. Gracias por venir a ayudarme, por cierto.

Luego te lo cobraré.

Maldito mocoso malcriado. Sabía que ser colonia de Inglaterra un tiempo te había hecho mal.

— ¡Hong Kong! —Gritó China— ¡Se me acabaron los remedios naturales! ¡Envía una paloma mensaje a Shanghái para que nos traiga más!

—Deberías pedirlo "por favor".

—No.

— ¿Al menos me puedo ir de aquí luego de hacerlo?

—No.

— ¡Qué malo eres, brother!

— ¡No uses el sucio inglés de Inglaterra en mi presencia!

All right…

—Lo odio. Lo odio—masculló el chino, yéndose de allí. Luego sonrió—Al menos me estoy haciendo millonario.

— ¡Es un juego! —le recordó el hongkonés.

¿Dónde estás? —inquirió Hong Kong, viendo que su hermano no respondía en el juego. Inmediatamente, alguien pateó la puerta de su habitación.

¡Te voy a matar! —gritó China.

¡Ayuda!

— ¡Hola! —gritó Francia, esperando una respuesta.

— ¿Ese grito? —inquirió China, algo malhumorado por no haber podido golpear a su hermano. Se había defendido bien.

—Ah, viene de allá arriba~—comentó Rusia.

— ¿Qué clase de loco se subiría allí? Arriba del templo más alto…—preguntó Hong Kong.

—No sé…—contestó Estados Unidos.

— ¿Porqué estamos todos reunidos? —preguntó el ruso.

—Sólo falta Inglaterra…—comentó el chino.

Loveeeee! —gritó el inglés, corriendo a toda máquina. Él si conocía la voz de Francia—Sabía que querías llamar mi atención, ¡pero no era necesario subirse ahí!

— ¡Cállate y bájame! —contestó el galo, de mal humor.

— ¿Qué me calle y te bese? Si eso es lo que quieres…

— ¡Que me bajes! ¡B-a-j-a-r!

Pero yo quería besarlo—murmuró Inglaterra, comiendo un dulce. Luego, tomó su teléfono, y llamo al francés—Francia…

Déjame en paz—contestó el francés.

Pero quiero besarte…

No.

Cerraré el juego e iré a tu casa a besarte~.

Te volveré a quemar.

Eso lo dudo.

¿Porqué?

Porque yo tengo tu encendedor~.

¿¡Eh!?

Le dije a Canadá que te lo quitara, y como él no tenía nada más para hacer, aceptó.

Ustedes… malditos… hijos de…

¿Lo ves? Canadá me quiere más a mí~. Y nos quiere juntos, que es lo más importante—y colgó.

Inglaterra… un momento… ¡no vengas a mi casa!

Un rato después, los alegres golpes en la puerta hicieron eco en la casa de Francia.


Yo... he terminado ._. Oh god. Ya sé que me falta la película (La subiré en algún momento :3). Y sólo me queda decir una cosa: GRACIAS! En serio, tal vez alguien que escriba pueda comprender lo mucho que suben el ánimo los reviews. Me dan muchas más ganas de escribir. Y todo gracias al entusiasmo que le ponen, aunque no se den cuenta. Gracias gracias gracias! A los que leyeron, a los que siguieron la historia, a los que la agregaron a Favs/Follows, a los que comentaron! Y también a los que vienen siguiendo esto desde la temporada pasada :D! Los/as adorooooooooo C': ! Estoy muy feliz de haberme animado a publicar todo esto. Me voy feliz, por el momento, pero volveré con más 2P! :D Después de todo, ellos se hicieron un hueco (¿Hueco? Más bien una mansión gigante del tamaño de Rusia) en mi corazón de fangirl :).

Saludos a todos y gracias de vuelta!