Código: Guardianes

Capítulo 52

Aelita apareció en un bosque. Un bosque que le era bastante familiar, un bosque que llevaba años sin ver, el bosque de Lyoko. Pero aquel bosque no era el que Xana había modificado. Era su versión anterior, aquella versión que su padre había creado y en la que Jeremy, tiempo atrás, la encontró, y también el mismo bosque en el cual ella se virtualizó gracias a sus amigos. Se levantó del suelo, y observó su alrededor, lo había logrado.

-¡Virtualización!- oyó una voz, a la que identificó como Jeremy. Aelita entonces se confundió con su entorno para evitar que el radar de Jeremy le encontrara. Ella había aprendido a usar ese programa desde que había salido del súper-ordenador para que, en caso de estar Jeremy imposibilitado para actuar, ella pudiera sustituirle- La torre activada está a 25º norte y 45 oeste, ¡daos prisa!- dijo Jeremy.

Aelita notaba que allí estaban Ulrich, Odd y Yumi, pero no se notaba a ella misma, así que buscó por todo el sector. Se encontró en la misma dirección en la que ueron los otros, así que supuso que ya se encontraba cerca de la torre, esperando a que ellos despejaran el camino. Así que con eso, ella se acercó corriendo a gran velocidad, pasando a sus compañeros a gran velocidad, pero ellos no lo notaron. Antes de que llegara al lugar indicado por Jeremy, ella se colocó en el aire con sus alas, y observó desde lo alto. Al llegar, ellos se ocultaron tras un tronco, mientras examinaban la situación delante de ellos. Aelita veía como Ulrich estaba dando las indicaciones pertinentes a los otros dos, quienes asentían cada cierto tiempo, mientras que su versión de hace unos años solo vigilaba a los monstruos de Xana.

-Hola- oyó una voz tras ella. Por suerte para William, el puño de Aelita se detuvo a pocos centímetros de su nariz, ya que de haber impactado, seguramente hubiera acabado en el suelo, llamando la atención de los otros- ¡Que susto me has dado, idiota!- le espetó Aelita, mientras le golpeaba en el hombro. William se rió por lo bajo, mientras se ponía a su lado- Sabías de sobra que estaba detrás tuya- le dijo William. Aelita suspiró.

-Una cosa es eso, y la otra es que aparezcas así de golpe, William- le dijo ella, aún enfadada. William la miró- Bueno, ¿cuando empieza el espectáculo?- preguntó el chico- Ahora, por lo que parece, mira- le dijo ella.

Efectivamente, vieron como Ulrich usaba su super sprint en dirección a los monstruos de Xana, mientras Odd se acercaba a ellos por los árboles, yendo con sigilo. Yumi, por su parte, iba con sus abanicos puestos en forma de x, con Aelia detrás suya.

-Chicos, id con cuidado, se acercan un par de cangrejos más- les indicó el Jeremy del pasado. Aelita, la guardiana, y William se giraron desde el aire. Vieron a los cangrejos avanzar con rapidez, cargando sus láseres, pero parecía que estaban apuntando hacia arriba.

-¡Cuidado Lita!- gritó William entonces, apartando a la chica de la trayectória de los láseres, los cuales iban directos hacia ellos. Ese grito, sumado a que apareció en la pantalla de Jeremy un aviso de que alguien había perdido puntos de vida aunque no era ninguno de sus cuatro compañeros, y que había otras dos personas en Lyoko aparte de ellos, puso en alerta al rubio.

-¿¡Quienes sois!?- dijo este, mientas tecleaba a toda velocidad, usando toda clase de comandos- ¿Que ocurre, Einstein?- preguntó Odd, disparando su flecha láser al último de los monstruos, un cubo- Tenéis compañía chicos, y no solo son más monstruos. Parecen... otras personsa, ¡¿cómo es posíble?!- dijo el chico, nervioso.

-Antes de nada...- dijo William, creando una esfera de energía, la cual lanzó a uno de los cangrejos, quien no pudo evitar el golpe, estallando en pedazos tras el impacto. Rápidamente repitió el proceso con el otro cangrejo, que sufrió el mismo destino que su compañero.

Una vez hecho eso, tanto William como Aelita bajaromn hasta el suelo, siendo rápidamente rodeados por Ulrich, Yumi y Odd, ya que la Aelita de ese tiempo estaba desactivando la torre- ¿Quien eres?- le preguntó Ulrich a Aelita, amenazándola con su espada. Odd hacía lo mismo con William, secundado por Yumi.

-Es... largo de explicar- les dijo William- Tenemos tiempo- les dijo Odd, sin bajar el brazo. William miró a la guardiana de la luz, quien suspiró- Haciendo un resumen, yo soy una versión del futuro de vuestra Aelita. Dentro de un tiempo, cuando derrotéis a Xana, vuestra vida cambiara, aprenderéis cosas increíbles, y viajaréis a lugares que jamás creeríais- les dijo ella. Yumi la miró sin creérselo- Demuéstralo- le dijo la japonesa.

Aelita asintió- Para poder hacer eso, tendremos que ir al mundo real- les dijo la chica. Yumi, rápidamente, sacó sus abanicos, e hizo un tajo en el pecho de la chica, tas lo cual, hizo lo mismo con William. Jeremy, entonces, desvirtualizó al resto, es decir, a Ulrich, Yumi y Odd.

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No recordaba lo doloroso que era ser desvirtualizada de esa manera. Le dolía en el pecho, justo en el sitio en el que la Yumi de esa época la habia golpeado. Se alegró de ver allí a William, ya que se asustó un poco cuando vió que hacían lo mismo. Supuso que, si William desaparecía, no les importaría demasiado. En esa época eran muy desconfiados, cualquier cosa podía ser un ataque de Xana. Al minuto vieron aparecer a las versiones pasadas de sus compañeros.

-Subamos a la explanada en la que está el ascensor que baja hasta la sala del súperordenador- dijo William, acercándose al ascensor. En ese momento notó un agarre en su brazo. Era Ulrich, notó- Primero nosotros- le espetó. William suspiró, iba a ser duro. Entraron en el ascensor de la siguiente manera: William y Aelita en el medio, y, junto a ellos, Yumi, Ultich y Odd, colocados en forma de triángulo, impidiendo así que ninguno de los dos se pudiera mover. Evidentemente Aelita y William no tendrían problemas de deshacerse de ellos, aunque lo mejor era no enfadarles. Con esos pensamientos en la cabeza, hicieron una parada en la sala del ordenador para que Jeremy entrara. Para sorpresa de ambos, Jeremy parecía no confiar demasiado en Aelita, al menos desde fuera. Por dentro el chico estaba nervioso, e incluso parecía creerles, a juzgar por lo agitada que estaba su energía. William sonrió por dentro, Jeremy no era muy crédulo que se dijera, pero cuando se trataba de Aelita, se creía lo que hiciera falta. Oyó entonces el chirriar de la puerta del ascensor abriéndose. Ya habían llegado.

-Bien, a ver de que sois capaces- les dijo Odd, cruzado de brazos. Aelita asintió, colocándose a una distancia prudencial de ellos, aunque rápidamente Yumi se colocó detras de ella. Aelita se concentró, y un aura de color blanco la rodeo. Entonces, extendió su palma, y del suelo nació una hermosa planta. Entonces giró la muñeca hacia la derecha, y una esfera de agua nació de su palma, la cual se transformó en una mariposa de agua. Después, alzó sus brazos y levantó algunas rocas del suelo, además de hacer otra esfera, aunque en este caso era de fuego.

-Espero que esto sea suficiente- comentó ella. Jeremy entonces aplaudió animado, estaba impresionado. Sus compañeros no tuvieron otra opción que reconocer que decían la verdad- ¿Él puede hcaerlo mismo?- preguntó entonces Yumi, señalando a William.

-Si, pero no todos los guardianes, así nos llamamos, pueden hacer eso. Veréis, cada uno tiene un poder: tiempo, espacio, rayo, agua, tierra... y nosotros dos- dijo Aelita señalándose a ella misma y a William- podemos controlar varios de ellos. El resto solo tienen un poder- les explicó.

-Esto es bastante confuso...- comentó Odd, rascándose la nuca. Aelita asintió- No os podemos contar mucho ya que esto forma parte de vuestro futuro, lo siento...- le dijo ella. El resto se acercaron a la joven.

-Tranquila, lo entendemos- le dijo Ulrich- Yo tengo hambre, ¿vamos a la cafetería de Kadic?- preguntó Odd entonces, provocando la risa en sus compañeros- Nosotros iremos a comer a una cafetería mientras vosotros coméis en la academia- les dijo William. Dicho eso, se fueron juntos hasta la intersección del bosque, en la cual, se separaron. Aelita y William se fueron hacia la derecha, mientras que Jeremy y los otros fueron hacia el frente. Aelita andaba despacio, con las manos a la espalda, y a su lado, iba William, quien miraba los árboles con curiosidad.

-¿Crees que esto es correcto?- preguntó de repente Aelita. William le miró- ¿A que te refieres?- preguntó el chico- A que si influir en esta época es buena idea. Ten en cuenta que esta época fue crucial, no solo para que yo volviera a la Tierra, sino para también para acabar con Xana y para que empezara todo este lío de Asmara y demás- le dijo ella. William asintió, entendía a lo que se refería.

-Yo creo que podemos contárselo todo. Ten en cuenta que esto ya fue vivido por vosotros y ninguno os acordáis de esto. Me imagino que algo pasará que os hará olvidar- le explico él. Aelita asintió, entendía su reflexión- Es verdad, pero... no se si debemos influir más... ¡joder, que lío!- dijo ella, mientras se agarraba la cabeza, desanimada. William la abrazó entonces- Tranquila... ¿confías en mi?- preguntó él. Ella asintió en silencio- Bien, ahora hagamos lo que siempre hemos hecho, aunque Susan y Marin se cabreen- le dijo él- Pero...- dijo ella. William negó- Si se enfadan con nosotros, le pediré a Patrick y Nico que las tranquilicen- le dijo ñel, guiñándole un ojo. Ella se rió entonces. Las gemelas de Gallifrey se olvidaba de todo cuando estaban con ellos, así que lo ideal para que se olvidaran de echarte la bronca era decirles "¡Mira, por ahí va Patrick/Nico!", señalando a la dirección contraria. Ese truco nunca fallaba, aunque si te pillaban de nuevo la bronca era aún peor. Fue entonces que, entre risas, llegaron a un restaurante para comer. Se sentaron en una mesa para dos, y pidieron su comida.

-Yo creo que deberíamos intervenir si hay un ataque de Xana- dijo William, mientras bebía de su agua. Aelita asintió- Sí, pero solo si están en graves problemas. Deben hacerlo ellos solos- le dijo ella, a lo que William asintió- Bueno, siempre podemos lucha contra los espectros que mande Xana- le dijo él. Ella asintió- Sí, supongo que esa es buena idea- comentó ella.

En ese preciso momento, las luces del restaurante fallaron, algunas de las bombillas estallaron, y se quedaron sin luz en todo el salón, e incluso en la cocina sintieron los efectos- Vaya, que apagón más inoportuno...- comentó William. Este no notaba la diferencia que había entre una sala iluminada y que esté completamente a oscuras. Ese poder era especialmente útil para poder quedarse hasta tarde leyendo o estudiando, sin llamar la atención de Jimbo, y por tanto saltándose la hora de irse al sobre. Y también gracias a ese poder notó que Aelita no paraba de moverse.

-Creo que no es solo un apagón, William...- dijo ella, nerviosa- ¿Un ataque de Xana?- preguntó él, a lo que ella asintió- Creo que tienes razón, noto las energías de Jeremy y el resto muy agitadas y dirigiéndose hacia la fábrica- dijo él.

-Aunque lo que me extraña es que se hayan producido dos ataques tan rápido, al principio no era lo habitual...- comentó la pelirosa. William se hundió de hombros- Pues no se, pero está pasando ahora. Venga, vamonos- dijo el, mientras abandonaban el restaurante sin siquiera haber comido nada. Corrieron a toda velocidad por el bosque de Kadic. Corrieron tan rápido, que incluso alcanzaron a sus compañeros en la entrada a las galerías que llevaban hasta la fábrica.

-Si que corréis rápido- comentó Yumi. Aelita asintió- Al final de tanto ir de un lado a otro pasa- le respondió ella. Dicho eso, bajaron por las escaleras hasta el suelo, donde los chicos cogieron sus skates, en el caso de Jeremy su patinete, mientras Aelita y William les seguían corriendo. A los pocos minutos llegaron hasta las escaleras de subida, abrieron la tapa de alcantarilla que la protegía, y subieron hasta el puente.

-Oh dios mio...- comentó Yumi, mientras veía lo que había en el puente. En el mismo había un ejercito entero de gatos, todos ellos con los ojos rojos y maullando a cada rato. Parecían rabiosos.

-¿Que hacemos? En cuando nos acerquemos nos van a arañar toda la cara- dijo Odd. Aelita sonrió, era algo irónico que fuera él el que lo dijera. William entonces dió un paso al frente, y extendió completamente sus brazos hacia adelante, con las manos completamente abiertas. Una energía de color negro le rodeó, y entonces, empezó a hablar- ¡Dejadnos pasar!- ordenó, con un grito.

Los gatos entonces se revolvieron, algunos no se movieron pero otros, con esfuerzo, siguieron la orden de William, haciendo un ligero camino que llevaba de lado a lado del puente. Sin pensárselo demasiado, el grupo entero corrió por el estrecho hueco dejado por los gatos, aunque William tenía que mantener la concentración mientras corría, pero gracias a su entrenamiento no le costó demasiado. Una vez dentro de la fábrica, saltaron usando las cuerdas hasta el piso de abajo, tras lo cual, entraron al ascensor.

-Creo que lo ideal es que vayáis a Lyoko junto al resto, así podremos llegar antes a la torre- les dijo Jeremy. Aelita negó- Lo mejor es que nos quedemos aquí, ya que vosotros estáis más acostumbrados a luchar en Lyoko. Además, no sé como reaccionaría mi yo del pasado al vernos, cualquiera sabe. Así que lo mejor será eso- le dijo ella. Jeremy entonces asintió- De acuerdo, está bien- le dijo él. Dicho eso, y mientras veían al resto bajar por el ascensor, Aelita y William se quedaron en la explanada de la fábrica. William observaba como los gatos se iban envalentonando y se acercaban a donde ellos estaban, pero aún ninguno bajaba a donde estaban ellos.

-¿Que hacemos, Lita?- preguntó entonces William, girándose hacia ella. La chica estaba también mirando a los gatos, estos maullaban de forma atronadora- No tengo ni idea. No hay indicios de donde están los talismanes y ahora lo único que podemos hacer es esperar a que este ataque acabe...- le dijo. Pasaban los minutos y los gatos no se dispersaban, al contrario, se mantenían en su sitio o avanzaban. Eso les hacía ponerse en la peor posición.

-Iré a ver si necesitan ayuda- dijo serio William. Aelita asintió- Avísame si necesitas que te ayude- le dijo. Él asintió, tras lo cual, bajó por el ascensor.

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Cuando llegó a la sala lde ordenador, comprendió que era necesario que actuaran. Veía a Ulrich y a Odd junto a Jeremy, a quien notaba bastante nervioso,ya que no paraba de teclear y de chillar de vez en cuando. Se les acercó- Os veo en problemas, ¿necesitáis ayuda?- preguntó. Jeremy le miró, estaba algo sudado por los nervios- Baja rápido a la sala de escáneres. Aelita y Yumi están en problemas- le dijo él, a lo que rápidamente obedeció William. Bajó a la sala de escáneres y se metió en uno, a la espera de ir hacia Lyoko. Notó entonces la potente energía del escáner rodeandole, y notó un fuerte fogonazo, y, tras el mismo, apareció en el cielo de Lyoko, con su espada de la oscuridad en un cinto. Cayó al suelo con elegancia, y, tras usar el súper humo, llegó a donde estaban Yumi y la Aelita de esa época. Ellas estaban rodeadas por una horda de monstruos, desde cucarachas, bloques, hasta avispas y cangrejos. Todos los monstruos de Xana, vaya. William entonces se materializó y atacó a uno de los bloques en su punto débil, el ojo de Xana. Dio entonces un gran salto y atacó a uno de los cangrejos en las patas, cortándolas, por lo que el monstruo cayó al suelo, completamente indefenso, cosa que aprovechó William al clavar su espada en la espalda del cangrejo. Sin esperar si quiera a que ese cangrejo estallara, creo una bola de energía y derribó a uno de los avispones, agarró su espada del suelo ya que el cangrejo ya había explotado, y la lanzó hacia varias cucarachas, las cuales iban explotando conforme la hoja de la espada de William les atravesaba.

-Guau, es bueno...- murmuró Yumi, al ver la estela de destrucción de monstruos que estaba generando William.

Este seguía atacando. Usaba esferas de agua para derribar a los avispones, los cuales acababan en el suelo, siendo para ellos imposible remontar el vuelo ya que tenían las alas mojadas. Aún así, acababan siendo destruidos al ser aplastados por un cangrejo o un bloque, los cuales William simplemente pateaba, haciendo que quedara de lado, con las patitas en alto, de tal manera que no se podían mover. Lo único que tenía que hacer William cuando hacía eso era clavar la espada en el ojo de Xana del cubo, los cuales estallaban en el acto.

-¡Venga, Aelita! ¡Aprovecha que el camino a la torre está despejado!- le gritó William. Ella asintió y obedeció, entrando de esta manera a la torre. En ese momento, William oyó un sonido que jamás olvidaría. Era parecido a un insecto, pero no eran avispones. Era algo más peligroso. Vio el enorme cabezón del monstruo de Xana aparecer por la parte baja del sector, viniendo desde abajo. Tenía largos tentáculos azules, su cráneo viscosos era de color azul transparente. Desde allí se podía ver su cerebro triangular, contaba con un cuerpo de forma triangular de color rojo, con un aro color amarillo en la parte central.

-Mierda...- murmuró William, visiblemente asustado. Yumi le miró- ¿Que clase de monstruo es?- preguntó ella. William tragó saliva- Es la Scyphozoa... y es muy peligrosa- les dijo William, preparando una esfera de energía. Rápidamente lanzó la esfera de energía, aunque la medusa gigante la esquivó sin dificultad. William le lanzó más, pero la Scyphozoa los esquivaba todos. Era irritante, pensaba William.

-¡Jeremy, sácame de aquí!- gritó el chico. Jeremy obedeció, pero era tarde. A medio proceso, la medusa gigante le agarró de sus tentáculos, colocó dos de ellos a los lados de la cabeza, y el resto sujetando su cuerpo. William notaba como Xana intentaba apoderarse de nuevo de su voluntad, hacerle de nuevo su esclavo, pero William no estaba por la labor, no se iba a dejar pillar de nuevo tan fácilmente. Luchó con tesón contra el virus múltiple, el cual empezaba a irritarse por lo difícil que se lo estaban poniendo. Yumi, por su parte, intentaba cortar los tentáculos de la medusa, pero unos bloques le impedían acercarse a William para auxiliarle. El chico precisamente se estaba preparando para realizar su ataque. Tenía puesta la palma de su mano en dirección a la medusa, y estaba creando, no sin esfuerzo, una esfera de fuego. Tras crearla,la lanzó, impactando contra la Scyphozoa, la cual le soltó en el acto, dejando caer al suelo a William. Este se levanó con ayuda de Yumi, ya que, junto a la Scyphozoa se habían ido los bloques. Para ese entonces Aelita ya salía de la torre, la cual presentaba su habitual color azul en lo más alto. La pelirosa se acercó algo preocupada.

-¿Estará bien?- preguntó mirando a William- Sobreviviré...- comentó este, alzándose finalmente.

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Aelita había bajado hasta la sala del ordenador al ver que los gatos se habían marchado, aunque le sorprendió que n se hubiera lanzado la vuelta al pasado. Cuando llegó, vio allí a los tres chicos del grupo viendo con atención la pantalla. En la misma, Aelita vio tres triángulos. Uno era el de su versión del pasado, el otro de William, pero el otro... era de algo que no estaba identificado. Sus peores presentimientos se cumplieron cuando vio a Yumi salir de la sala de escáneres, ya que ese otro punto debía ser un monstruo de Xana. Ella pensó que se debía de tratar de una tarántula, o tal vez de un gusano, ya que de ser un mega tanque aparecería como tal.

-William, ¿que monstruo es?- preguntó ella- Soy... soy yo- dijo él. Aelia frunció el ceño- ¿Cómo que eres tu? No será que...- dijo ella, alarmada- Si, la Scyphozoa intentó pillarme, pero la paré a tiempo. Supongo que a Xana le daría tiempo de coger suficiente información- dijo él. Aelita asintió, entendía lo que había pasado, pero por las caras del resto, dedujo que no, así que les explicó lo que podía hacer la Scyphozoa. Ellos se alarmaron al saber que era lo que pasaba. Se habían asustado mucho, aunque al saber que William estaba bien se relajaron un poco.

-William, enseguida voy para ayudarte- le dijo ella. William suspiró- No Aelita. Esto lo debo hacer yo- le dijo el guardián de la oscuridad. Aelita asintió comprendiendo- Buena suerte- le dijo ella. William no respondió.

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William enarboló su espada nada acabar la conversación con Aelita. Su copia frente a él era muy parecído físicamente a William, con la misma estatura y la misma tez blanca, solo que la versión de Xana tenía los ojos con el ojo de Xana a modo de pupilas, y sus ropas eran de color negro pero estas no eran como las de William, que eran como las de un caballero. Estas eran más parecidas a las de un demonio que un caballero.

-Será mejor que te vayas, Aelita...- le dijo William. Ella asintió y salió corriendo, las cosas se iban a poner feas. Efectivamente, nada más acercarse el clon, se empezaron a mandar estocadas a una gran velocidad, cruzando sus espadas, y usando sus auras para magnificar sus poderes.

-¡DEJAME EN PAZ, XANA!- gritó rabioso William, dando una voltereta hacia atrás, y creando una esfera de energía en la camino, la cual lanzó hacia el clon. Este paró el ataque con la espada, y lanzó su propia esfera. William la esquivó dando un salto, y, desde el aire, lanzó varias esferas de energía, las cuales impactaron en el suelo provocando en el proceso una humareda.

William sabía de sobra que eso no era suficiente, y así fue. Vio a su clon salir volando de la humareda con la espada preparada para atravesar a William, quien usó su súper humo para pasar junto a su clon y, tras eso, se materializó justo detrás. Puso la mano en la espalda del clon, e invocó sus rayos para golpear al clon. Así estuvieron un largo rato, peleando el uno contra el otro, en una batalla sin cuartel, pero completamente pareja, estaba claro que aquella lucha se podía llegar a eternizar. William sabía que necesitaba ayuda para derrotar al clon, lo cual le daba rabia.

-¡¿Por que?!- gritó enfadado, dando estocada tras estocada, las cuales eran paradas por el clon- ¿¡Por que no puedo derrotarte de una vez!?- siguió. Aelita escuchó esos gritos. Ella sabía que no se refería solo al clon contra el que estaba luchando. También se refería a la oscuridad que representaban Zeros y sus hermanos, la que en su día representaba Xana... e incluso la que él, como guardián de la oscuridad, representaba. William sabía que su oscuridad era la oscuridad física, no la espiritual, pero aún así tenía miedo de volver a caer en las garras del mal, y si eso pasaba, sus compañeros tendrían un nuevo enemigo realmente poderoso.

-¡William!- gritó ella. William la escuchó, pero respondió sin quitar de la vista a su clon- ¡Por los dioses, no seas tan idiota!- le chilló ella. William se sorprendió por sus palabras- Especifíca, Lita...- le pidió este. Ella respiró hondo- William, eres un buen amigo mio, te juro por mi vida que nunca serás malo de nuevo- le dijo ella.

William golpeó a su clon una patada en el pecho, tirando al suelo al mismo, y puso el filo de su espada en el pecho del mismo- Aelita, yo no...- dijo él. En ese momento sintió un bofetón en la mejilla- ¡No dudes, Will, siempre estaremos ahí por ti!- le dijo ella.

En ese momento, y por primera vez en mucho tiempo, se alegró de que hubiera alguien junto a él. Siempre había sido un lobo solitario, y aunque su aventura con sus amigos le había hecho acercarse mucho a ellos y verles como buenos amigos, nunca se había planteado que pensaran eso. Sintió una sensación agradable en el pecho, mientras un aura color azulada le envolvía. Hubo un fuerte fogonazo, y entonces el clon se desintegró por la luz desencadenada. Una vez que la luz se fue, vio en su cuello un talismán en el cual se podía ver grabado un circulo con una linea curva haciendo la diagonal, contando con un par de puntas a los lados.

-Gracias, Aelita- le dijo él, mirando al cielo virtual. La chica sonrió- De nada, William, para lo que quieras- le respondió ella.

Tras eso, William fue devuelto al mundo real, donde se abrazó a Aelita, quien se dejo abrazar por el guardián de la oscuridad, aunque notó que Jeremy se puso algo celoso, cosa que en parte la alegró. Ahora quedaba que Aelita encontrara el talismán de la sinceridad y podrían volver. Tendrían que esperar a una nueva oportunidad para poder lograr eso. Por lo pronto, los chicos volvieron en Kadic, aunque Aelita y William tuvieron que pasar la noche en la fábrica, aunque por suerte tenían calefacción, un par de colchones y mantas, por lo que la fábrica era, a pesar de todo, un buen lgar para pasar la noche. William habia cogido ramas que había visto por todo el bosque y las apiló en un lugar seguro, tras lo cual encendió un pequeño fuego gracias a una esfera de fuego que lanzó a las llamas. De esa manera, colocaron los colchones a una distancia prudencial del fuego, y se taparon con las mantas, aunque en parte no necesitaban todas esas cosas, aunque con el fuego se sentían más cómodos.

-William...- murmuró Aelita. William la miró- ¿Sí?- le preguntó él- Estoy aterrada...- dijo ella, girandose y mirando al chico. William se acomodó- ¿Que te aterra?- preguntó. Ella suspiró- Pues... todo- se sinceró ella.

-Me aterra que Zeros pueda ganar, que alguno de nosotros muera, que no volvamos de alguna misión, que...- antes de que Aelita siguiera, William se acercó a ella y la abrazó. Ella lloró en el pecho del chico, mientras este la acariciaba en la espalda despacio, mientras ella gimoteaba cosas que William no entendía, él solo se limitaba a calmarla como podía.

-En momentos como este debería estar aquí Jeremy...- comentó William, a lo que Aelita no respondió. Él sabía que la chica, en momentos como ese, solo podía ser consolada por el guardián del agua, así que decidió hacer eso precisamente. Usó un portal para ir hasta el cuarto de Jeremy en Kadic y dejó allí a Aelita, quien ni se enteró del cambio hasta notar que William ya no la abrazaba y al oír las teclas de un ordenador ser tocadas.

-¿Je... Jeremy?- dijo ella, con los ojos llorosos. El chico se giró sorprendido, y se sonrojó al ver allí a la chica- Ho... hola- dijo él, levantándose- ¿Por que lloras?- le dijo él.

Aelita se puso más cómoda en la cama- ¿Podría... podría hablar contigo?- le dijo ella. Jeremy asintió, colocándose al lado de la chica. Ella apoyó sin pensarlo siquiera su cabeza en el pecho de él, tumbándose cuan larga era en la cama. Jeremy para ese momento estaba como un tomate maduro, no sabía muy bien que hacer. Simplemente se limitaba a escuchar su monólogo, el cual resultó ser su hiatoria como guardiana.

-Yo pensaba que no queríais contarnos esto...- dijo Jeremy al rato. Ella suspiró- Eres mi novio en mi época... me enamoré de ti desde que me sacaste del ordenador- dijo ella, mirando al chico. Él se tensó- ¿Y... y como te saqué?- le preguntó. Ella le sonrió- Eres lo bastante listo para saberlo tu solito- le dijo, acariciando su nariz con el dedo.

Jeremy suspiró- Yo... no sé si podré hacerlo...- dijo él. Ella le dió un beso en la mejilla- Si estoy aquí es gracias a tí, tonto- le dijo ella suavemente- Tienes el poder de los mares, Jeremy Belpois, solo que aún no puedes controlarlo. Eres el chico más maravilloso de la creación- le dijo ella, sentándose en sus rodillas. Jeremy estaba que no se podía controlar. Ella le dio entonces un suave beso en los labios, sintiéndolo. Jeremy cerró los ojos despacio, estaba en las nubes para ese momento. En ese momento, el pecho de Aelita se iluminó con fuerza, haciendo que ellos salieran de su ensoñación. Cuando el fogonazo desapareció, vio que el talismán estaba en su cuello. Era hermoso, era de color blanco mármol, era una cruz con los brazos más cortos que la linea horizontal y los mismos estaban en el medio. En los huecos que formaba la cruz había triángulos del mismo color que la cruz.

-Que bonito, ¿no?- dijo Jeremy. Ella asintió- Σε αγαπώ, Jeremy (1)- le dijo ella. Él la miró sin entender. Ella se rió, le dio un pico, y le escribió la palabra en un papel- Búscala, y lo sabrás- le dijo.

Entonces, Aelita se fue de allí con un haz de luz, dejando a Jeremy solo en su cuaro- Tengo que dormir más...- se dijo él, mientras se cambiaba y se iba a la cama- Aunque espero que haya sido real...- murmuró, con una sonrisilla en la cama.

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William observaba el cielo nocturno desde la entrada de la fábrica, apoyado en uno de los lados de la entrada a la fábrica, cuando Aelita apareció junto a él. El chico notó que parecía estar mucho ejor, y se alegró de ver el talismán de la sinceridad en su cuello- ¿Mejor, Lita?- preguntó él. Ella asintió- Fue buena idea por tu parte llevarme a ver a Jeremy- le dijo. William asintió- En momentos como este es necesario a veces- le dijo.

-Antes de volver, le pediré algo a mi versión de esta época- le dijo ella a William- ¿Que le borre los recuerdos de nosotros al grupo?- sugirió, a lo que Aelita asintió- Le he contado a Jeremy todo lo que va a pasar...- dijo ella. William sonrió- Si, y no solo has hecho eso con él- le dijo, dando un ligero codazo a la chica- Lo que haga o no haga con mi novio es asunto mio- dijo ella, algo sonrojada- No diré nada, pero se notaba desde aquí lo que pasó en ese cuarto, vuestra energía estaba bastante... fuerte- le dijo él. Ella estaba sonrojada para ese entonces- Ni una palabra, ¿vale?- le pidió. Él se puso serio- Desde luego. Para cuando termines, avísame y nos vamos- le dijo. Ella asintió conforme, y bajó hasta la sala del ordenador. A los cinco minutos, William vio un hz de luz salir de la fábrica y llegar hasta Kadick, traspasando ese edifício, y llegar a varias calles más lejos hasta donde se localizaba la casa de Yumi.

-Todo preparado, William, es hora de irse- le dijo ella por gema. Entonces, William fue junto a Aelita, que estaba en la explanada del ascensor- ¿Preparado?- preguntó ella. William asintió, así que abrieron un portal y volvieron a su época.

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(1) Esa palabra significa te quiero, y en letras latinas es se agap Teniendo en cuenta que ellos hablan griedo por ser guardianes, creo que no est de m疽 ^^

Bien, ¿Qué os parece? ¿Os gusta? Como siempre, comentad, decid que os gusta y que no etc... Para acabar , me despido, hasta la próxima , y que la inspiración os acompañe. Código Lyoko ni ninguno de sus personajes me pertenece, así como Susan que pertenece a Doctor Who. Los personajes de Piratas del Caribe que aquí aparecen tampoco me pertenecen, sino a su legítimo propietario, de acuerdo con los derechos de copyright