Les dejo este capítulo hoy porque no sé si me dará tiempo mañana. No quiero quedar mal con todos y todas ustedes.

TC GAN


La Apuesta 48

Las travesuras de unas mujeres enamoradas


Stear, Patty y George llegaron a Nueva York. Se dirigieron directamente al hospital. Preguntaron por el doctor de turno. Él les explicó la delicadeza del estado de salud de Albert y Candy. Ninguno de los dos estaba despierto, aunque ya habían recobrado la conciencia. Patty pidió visitarla. Les fue negada la visita hasta el otro día a la hora de visitas. Antes de salir, George reconoció al empresario. Llegó a saludarlo. Se contaron sobre lo sucedido. En esa conversación, el fiel empleado de los Andley se dio cuenta del responsable del accidente. El empresario le contaba sobre sus miedos acerca de la posibilidad de que su hermano fuera demandado por las víctimas del accidente. Los médicos y la policía se negaba a darle los nombres. George, siempre prudente, no dijo nada. No diría nada hasta hablar con Albert. Regresaron a la mansión. Hablaban con Anthony cuando llegó un niño a buscarlo. Stear y Patty se sorprendieron muchísimo. Ahí se enteraron de la nueva familia. En medio de tanta preocupación, una alegría se presentaba.

Al otro día, llegaron al hospital. Candy estaba en su cuarto despierta. El médico había pasado a examinarla. Le dijo que se le daría de alta esa tarde. Le informó de las visitas. Entraron Stear, Patty y Anthony. Amanda se quedó en casa con el pequeño. Ella estaba bien; con uno que otro moretón, pero muy bien. Los tres estaban aliviados de verla con su espíritu alto. Trataron de evadir dos temas importantes: Albert y Terry. Por unos 45 minutos lograron su cometido. Ella preguntó directamente. Le respondieron directamente. Se dio una conversación con un tono muy exaltado por parte de todos.

Llévenme. Quiero verlo.

Candy, tranquilízate. Si te pones así, no te dejarán salir.

¿Cómo puedes pedirme eso?

Candy…

Está mal… quiero verlo… Si no me llevan, me iré sola.

Trataba de levantarse y los dos jóvenes se lo impedían. Llamaron al médico para que le contara los pormenores. Conocer los detalles la calmaron. Todo iba mejor hasta que el médico habló sobre el otro paciente. Ella se alteró nuevamente. Y vuelta a empezar. Una enfermera tocó la puerta y entró sin esperar el pase. Llamó al doctor. Le habló al oído. Se excusaron y salieron rápidamente.

Un hombre caminaba de un lado al otro. El doctor se acercó. Le informó, que a pesar del éxito de la operación, su hermano no logró seguir con vida. Destrozado preguntó por los demás. Ninguno más iba a perder la vida a causa de aquel accidente. Dio instrucciones en cuanto a las cuentas médicas de los demás. Luego, se enfocó en su hermano. Lo enterraron tres días después en medio de lágrimas y mucha tristeza. Dos días después, arribaron los miembros provenientes de Europa. Del puerto fueron a ver a sus parientes. Los dos estaban mejor. Les faltaban alrededor de dos semanas más de recuperación. George esperó al otro día para hablar con el duque y con la Tía Elroy sobre las causas de todo. Les informó que la persona responsable se hizo cargo de los gastos médicos y también que había muerto. Eso no hizo felices a estas dos personas.

¿Cree que es necesario hacer algo más al respecto?

No lo creo, Señora Elroy.

¿Está seguro?

Definitivamente, Duque. Ya está muerto y los tres están bien. Todos lo gastos se cubrieron.

De todos modos, me gustaría saber quien fue.

Lo entiendo. ¿Está segura?

No, mejor no.

La conclusión a la que llegaron fue que no era necesario. Todo se había arreglado. Candy estaba en casa y esperaba el permiso para visitar a los dos caballeros.


El otro tema a tratar era exclusivo para Anthony y la tía. Hubo reclamos y explicaciones. Ella conoció a su familia y les dio la bienvenida. Una conversación se dio entre Amanda y la tía. Al salir de la biblioteca, las dos mostraban dejos de lágrimas. A partir de ese día, la familia se unió mucho más. No tenían que vivir todos en una misma casa para saber que todos se apoyarían. Comenzaron a planificar dos bodas… horas más tarde… otra pareja se atrevió a tomar esa misma decisión. Los caballeros se dedicaron a hacer los arreglos legales y las damas las estéticas. Patty había descubierto un aspecto importante del matrimonio. Yendo en contra de su timidez, organizó una excursión a una tienda muy especial. No le dijo a Elroy su plan. Solo había decidido salir a dar una vuelta con las dos novias y Candy. Entraron a un edificio. Una de esas puertas se abrió. Adentro, encontraron ropa muy interesante. Encajes, seda, satín, algodón, lino… todos los materiales formaban prendas de vestir muy provocativas.

¡Patty!

¡Qué! Ya verán. Esto es muy importante. A los hombres les gusta... – Se sonrojó y no pudo terminar su oración.

Me encanta que nos hayas traído. Comencemos a buscar algunas prendas bonitas. – Dijo la novia de Niel.

¿Cómo es posible que hables con tanta… tanta… - Dijo Candy.

¿Tanta…? Simple. Me gusta cuando mi prometido me ve con amor y deseo. Me hace sentir como una mujer especial. Ya verás. Cuando tengas a un hombre enamorado de ti enfrente y que te desee, entenderás por qué esta ropa es importante.

… - No respondió, a pesar de entenderla perfectamente.

Miremos.

Salieron de la tienda. Cada una había comprado algo especial para su noche de bodas. Patty lo usó esa noche. Stear quedó impresionado. Ella se dejó ver; alborotó el deseo en la pareja. Se entregaron al amor esa noche como no lo habían hecho antes. Se relajaron, se abrazaron, se besaron, se acariciaron… compartieron la noche.


La visita por parte de Candy a los dos era a diario. Les contaba sobre los eventos de la familia. Uno de esos días, Albert había convencido a la enfermera de sacarlo a dar una vuelta al jardín. Terry, al verlo afuera de su ventana, hizo lo mismo. Afuera, pudieron hablar tranquilamente. Candy los vio al entrar al hospital. Se acercó a ellos. Otra vez, les dijo sobre lo hecho ese día. Sin darse cuenta, les contó lo de la tienda de lencería. Ambos, tragaron en seco; se vieron. Los dos pensaban lo mismo. Las mismas imágenes surgieron de la imaginación masculina. Darse cuenta que el otro pensaba con lujuria los enervaba. La respuesta de ellos, le indicó a ella haberse equivocado en contarles sobre ese tema. Faltaban dos días para que se les diera de alta. Las bodas se llevarán a cabo cinco días más tarde.


¿Cuál es el lugar más romántico para una cita?

a. El garaje de un mecánico.

No hubo romance en la emergencia…

No hubo romance en una tienda de lencería atrevida…

d. El borde de un puente.


Mis queridos lectores y lectoras:

He recibido algunos mensajes en mi inbox de parte de algunos y algunas de ustedes en los que me muestran su descontento en cuanto a los puntos. Dejaré de contabilizar puntos desde ahora. Es cierto que me he confundido en ciertas ocasiones, pero he tratado de componerlo. Además, porque consideran que es injusta la forma en la que se toman en cuenta. Siento mucho que hacer esto haya causado incomodidad. Lo único que buscaba era compartir con ustedes una historia y que ustedes compartieran con las personas a su alrededor. Y, por qué no, que comenzaran a leer otras historias en FF. Eso es todo. De ninguna manera, quiero ser causante de ningún malestar u ofender a ninguno o ninguna de ustedes. Siempre he sido partidaria de respetar las opiniones de cada persona y esta no será una excepción. Les ofrezco una disculpa desde el fondo de mi corazón.

Por otro lado, hemos llegado a los 1000 comentarios. ¡Qué alegegría! No sé si es un record para el sitio o para ustedes, pero para mí sí lo es. Sí, me tardo en responder a cada uno, pero me encanta la interacción. Esto me ha permitido conocerlos y conocerlas. Han abierto mis horizontes y considero que nos hemos convertido en amigos y amigas unidos por el cariño a estos personajes, el gusto por leer y de escribir. Me admira la creatividad que muestran los y las autoras. No importa cuántas historias existan, miles de millones más se pueden escribir. Muchas gracias por permitirme ser parte de sus historias y de sus vidas.

Seguiré escribiendo. Eso no dejaré de hacerlo. Espero que sigan leyendo la historia. Saben que sus comentarios siempre serán bienvenidos. Gracias por todo.

TC GAN