¿Dónde diablos estaba ahora?
Estaba sola en la mitad de un pasillo poco iluminado; y no tenia ni la menor idea de cómo llego ahí. No sabia que tan largo era el pasillo, pero era muy estrecho y la única iluminación que tenia era por los focos que parpadeaban varias veces, amenazando con apagarse en cualquier momento.
No sabia por qué, pero sentía que no estaba sola; y eso daba más suspenso a todo eso. Lo peor era que aparte de sentir una mirada sobre su espalda, era que ya sabía como iba a terminar esto. Comenzó a caminar lo que para ella fueron varios minutos; hasta que a lo lejos del pasillo, logro visualizar una puerta de madera.
Corre lo que quedaba de camino deteniéndose al quedar frente a esta. Sus manos estaban temblando, contra su voluntad, tratando de prepararse mentalmente para lo que le esperaba. Esa sensación no era para nada placentera; era como los vídeos de terror que salían en las redes sociales: sabias que en cualquier momento aparecería algo, pero no sabias exactamente cuando. Respira hondo antes de girar la perilla, empujando la puerta con una lentitud demasiado exagerada. Un chirrido inundó el ambiente, pero nunca ocurrió nada terrorífico, todo estaba en silencio y oscuro.
Fue hasta la pared buscando el interruptor de luz y encenderlo, y cuando lo hace, quería morirse. Parecía que en la habitación había ocurrido una masacre sin piedad. Sangre en las paredes y suelos, sin contar los cuerpos que también se encontraban tendidos en los sillones. Todos estaban muertos.
"Otra vez no por favor." Elizabeth dice cuando sus ojos comenzaron a lagrimear, mientras un grito desgarrador salía de su garganta. Lo primero que hizo, fue correr hacia sus padres. Ellos estaban en el suelo, con la garganta desgarrada. Trato de darles su sangre, pero era demasiado tarde. Los abrazo desde el suelo, mientras que sus sollozos eran los únicos que se escuchaban.
"¿No querías una vida llena de sorpresas?" dice una voz que conocía a la perfección, pero no contesta, pues se encontraba en su burbuja de sufrimiento y quería desaparecer de ahí cuanto antes. "Sigo sin entender por qué lloras; son simples humanos."
Elizabeth voltea y se ve a ella misma totalmente cubierta de sangre y saboreando los restos que quedaban en su boca. "¡¿Por qué me sigues haciendo esto?! ¡Detén esto!"
"Creí haberte dicho esto antes..." comenta su yo oscuro mientras rodaba los ojos y se agachaba hacia donde ella estaba. "No pienso parar hasta que te liberes de tu inútil humanidad y seas quien de verdad eres. Creo que ya has sufrido lo suficiente. Créeme el dolor desaparecerá."
Con su dedo recogió un poco de sangre que estaba cubriendo el cuello de su padre, para luego llevárselo a la boca y saborearlo. "Delicioso..." cierra los ojos con gusto. "¿Quieres un poco?" sonríe con malicia.
"¡Fuera de mi cabeza!" Elizabeth se despierta gritado en su habitación.
"Hey hey hey, tranquila todo fue una pesadilla."
Seguido de esas palabras, Elizabeth fue envuelta por un par de brazos que trataron de reconfortarla. Ahora se daba cuenta, estaba llorando y temblando. Y Damon estaba en su habitación.
"¿Qué haces aquí?" Elizabeth pregunta con voz cortada, una vez aceptado el abrazo. Lo abrazaba como si fuera lo único que evitara que cayera en aquel abismo en el cual se encontraba.
"Prometí no dejarte sola en esto; y ahora cumplo con mi promesa." Damon pronuncia contra el cabello de Elizabeth mientras depositaba un beso en su frente y limpiaba las lágrimas que seguían cayendo por sus mejillas.
"Gracias." Elizabeth agradece antes de abrazar a Damon con fuerza escondiendo su rostro en su cuello. Aún seguía temblando, y el simple hecho de recordar aquella pesadilla, hacía que su interior se derrumbara. Pero tener a Damon en esos momentos, era un gran apoyo.
Estuvieron así por varios minutos, hasta que Elizabeth se encontraba más calmada. Su respiración se había normalizado, y sus ojos seguramente estaban hinchados, pero ya no brotaban más lágrimas, pero las ansias de sangre aparecieron de repente.
"No quiero arruinar el momento, pero tengo hambre." Ella comenta mientras se separaba de él mirándolo directamente a los ojos, con algo de vergüenza, pero al final de cuentas, lo necesitaba.
Damon rió a lo bajo, mientras se estiraba hacia el velador de la derecha, como si estuviera alcanzando algo. Era una bolsa de sangre. "Tenía la impresión de que esto pasaría, así que vine preparado." Le tendió la bolsa a Elizabeth, la cual recibe con el mayor autocontrol de no parecer una salvaje hambrienta.
Después de un sincero gracias, toma el contenido plasmático rojizo de la bolsa en menos de medio minuto, pero aún así disfruta de cada gota logrando calmar el hambre que sentía. Una vez acabada esta, la deja en el velador que estaba a su costado y se voltea a ver a Damon, quien la miraba con algo de asombro, aunque tratara de ocultarlo.
"No estoy descontrolada." Elizabeth afirma enseguida. "Es por la perdida de Sangre."
"Lo se, el autocontrol esta en ti." Damon sonríe de costado, mientras se recostaba en la cama con los brazos detrás de la cabeza.
Hubo un silencio en la habitación, la cual seguía en la penumbra de la madrugada.
Elizabeth seguía sentada sobre la cama, sólo que ahora, se encontraba sentada como indio, y con el cabello detrás de las orejas. La ventana estaba abierta, lo cual agradecío, porque la brisa que entraba era reconfortante ante el calor que había. "Sé que no hemos hablado como tal de lo que paso." comienza a hablar mientras miraba hacia el frente de la habitación, pero sentía cómo la mirada del mayor de los Salvatore estaba fijada sobre su espalda. "Pero enserio agradezco lo que estás haciendo por mí." Siente el movimiento del colchón, para luego sentir una mano sobre la de ella que reposaba sobre la cama.
"Somos amigos. Siempre puedes contar conmigo." Damon dice haciendo que Elizabeth volteara a verlo.
"Gracias." Elizabeth dice mirando profundamente los ojos de Damon. "Recuerdas que te prometí que te diría quien era Mikael?"
"Si, pero no tienes que decirme nada sino quieres." Damon replica enseguida.
"Quiero hacerlo." Elizabeth dice moviéndose para quedar frente a Damon. "Me has demostrado mas de una vez que puedo confiar en ti. Y es momento de decirte todo sobre quien soy, de donde vengo, y de como conocí tanto a Klaus como a Mikael."
"Bueno." Damon acepta incorporándose mejor, para escuchar la historia de la vampira frente a el. Cosa que no podía negar que siempre le dio curiosidad.
"Ojala Stefan estuviera aquí, quisiera que el también conociera de mi." Elizabeth dice con pesar, antes de mirar a Damon que la observaba atentamente. "Como les dije la vez que descubrieron que era bruja. Por cosas de la vida, nací de mi madre que era una bruja y de mi padre que era un vampiro. Al principio era una niña como cualquier otra, hasta que a la edad de 7 años descubrí que podía hacer magia. Mi madre empezó a ayudarme a controlar mi magia. Cada día que pasaba mi poder crecía. Recuerdo bien una vez que inventando hice un hechizo demasiado avanzado, que ni mi madre hacia muy bien." Ella sonrie recordando a su madre. "Despues de eso fue la primera vez que me castigaron varios dias. Un dia desobedeci a mi madre de nuevo. Odiaba estar encerrada así que me fui al bosque a practicar magia. Mientras estaba en ello un hombre se me acerco." levanta la mirada hacia Damon. "Era Mikael."
"Lo conociste cuando tenias 7 años?" Damon pregunta agrandando los ojos. "Que hacia allí?"
"No lo se." Elizabeth responde. "El solo apareció de la nada. Yo me asuste y quise correr pero el me detuvo diciendo que era un amigo." ella se queda en silencio unos segundos. "Creo que es mejor mostrarte." dice antes de extender sus manos agarrando el rostro de Damon. "Descuida no dolerá." con eso cierra los ojos para mostrarle el recuerdo a Damon.
Escena retrospectiva:
"Tranquila, soy un amigo." El hombre dice haciendo que Elizabeth detuviera las ganas de correr.
"Lo que vio..." Elizabeth comienza tartamudeando pero el hombre sonríe.
"No vi nada malo." Dice el mirando las flores que Elizabeth había revivido. "Se que haces magia, eso es algo hermoso. No tienes que esconder que eres bruja. He visto muchas en el transcurso de mi vida."
"Sabe sobre brujas?" Elizabeth pregunta intrigada ahora por el extraño.
"Se lo suficiente sobre ellas." El hombre dice antes de mirar alrededor. "Te diría mas sobre lo que se, pero estoy buscando un refugio, he caminado mucho y estoy cansado. Debo buscar donde pasar la noche."
"Mis padres te darán alojo." Elizabeth dice enseguida dando un paso cerca del hombre. "Vamos te llevare con ellos. Así podrás contarme mas sobre lo que sabes de brujas."
"Muy bien." El hombre dice sonriendo. "Me llamo Mikael por cierto."
"Y yo Elizabeth." Dice ella sonriendo antes de agarrar la mano de Mikael, sin percatarse como este se tensaba mirando la pequeña mano con rabia. "Vamos, antes de que anochezca."
En la habitación de Elizabeth, ella sonríe al ver la expresión desconcertante de Damon cuando abre los ojos. "Se lo que estas pensando. Pero era una niña, que no sabia quien era ese hombre en realidad."
"Que paso luego?" Damon pregunta luego de un silencio. "Lo llevaste a tu casa?"
"Si lo hice, y fue el peor error que pude haber cometido." Ella vuelve a cerrar los ojos.
Escena retrospectiva:
"Mamá, tenemos un invitado." Elizabeth dice entrando en la casa. Cuando se voltea ve a Mikael aun en la puerta. "Oye puedes pasar, mamá y papá son buenas personas."
"Solo necesitaba que me invitaras." Mikael dice entrando en la casa mirando alrededor con interés.
"Elizabeth que..." el padre de Elizabeth salia de la cocina, cuando sus ojos se agrandan con horror cuando ven a Mikael parado en su pequeña sala. Enseguida corre hacia Elizabeth que seguía muy cerca de Mikael, antes de tomarla en brazos y alejarse.
"Papá bájame." Elizabeth replica confundida por la actitud protectora de su padre.
"Que haces aquí?" el padre de Elizabeth pregunta aferrándose mas a la niña en sus brazos que deja de retorcerse para mirarlo a el y a Mikael.
"Se conocen?" Elizabeth pregunta confundida.
"Así es pequeña." Dice Mikael sin dejar de mirar al padre de Elizabeth. "Tu padre trabajo para mi un tiempo. No creí que volveríamos a vernos, y mucho menos que tendría una hija."
En ese momento llega la madre de Elizabeth que también se asusta cuando ve a Mikael. "Que haces aquí?"
"Ariana." Mikael sonríe. "Tiempo sin vernos. La ultima vez que nos vimos, no fuiste muy amable."
"Mamá como se conocen?" Elizabeth pregunta aun en los brazos de su padre. "Que pasa?"
"Elizabeth ve a tu habitación." Ariana dice sacando la niña de los brazos de su padre poniéndola en el suelo.
"Pero porque?" Elizabeth replica mirando asustada entre sus padres y Mikael.
"Solo ve Elizabeth, obedece." Dice el padre dándole una mirada que la niña conocía muy bien, que decía que no admitiría mas replicas.
"Esta bien." Elizabeth acepta mirando una vez mas a Mikael. "Gusto en conocerlo señor."
"El gusto fue mio Elizabeth créeme." Mikael responde antes de mirar al padre de la niña.
En la habitación Elizabeth sale de sus recuerdos. "Nunca supe de que hablaron pero, mis padres me prohibieron salir de la casa sola. Solo me dijeron que Mikael era malo, y que quería hacernos daño. A los días nos mudamos de allí. Pero Mikael nos encontró años después."
"Y que quería contigo?" Damon pregunta frunciendo el ceño.
"Al parecer su odio no era hacia mi sino hacia mis padres, mas con mi papá." Elizabeth explica. "Creo que mi padre trabajo para Mikael antes de que se enamorara de mi madre."
"Que paso después?"
"Cuando tenia quince años Mikael nos encontró de nuevo." Elizabeth sigue cerrando los ojos con fuerza porque venia la escena que la había marcado para siempre. La muerte de sus padres. "Mato a mis padres."
Damon se paralizo por esta información. Se quedo esperando largo rato en silencio hasta que Elizabeth empezó a hablar de nuevo.
"Antes de eso, yo había ido al bosque. Como siempre hacia para practicar magia. Cuando regrese a la cabaña, encontré el caos. Mi madre estaba muerta quemada en una hoguera. Y mi padre estaba clavado a un árbol con varias estacas en sus manos, piernas y abdomen. Aun estaba vivo."
Escena retrospectiva:
"Papá!" Elizabeth grita corriendo hacia su padre.
"Elizabeth no. Vete." dice Charles entre dientes. "Corre por favor."
"De que hablas? Tengo que sacarte de aquí." Elizabeth dice mientras intentaba sacar las estacas. Pero fue interrumpida por Mikael que apareció de la nada lanzandola lejos con fuerza haciendo que chocara con fuerza el suelo.
"Elizabeth!"
Elizabeth escucha a su padre llamándola pero estaba estabilizándose del aturdimiento de la caída. Mikael se acerca de nuevo agarrándola y lanzandola lejos haciendo que chocara contra un árbol antes de caer de nuevo al suelo.
"Basta Mikael, por favor." Charles pide desesperadamente.
"Hola Elizabeth." Mikael dice ignorando a Charles y acercándose con una sonrisa hacia una Elizabeth que le costaba respirar.
"Mikael." Elizabeth susurra con temor al ver al vampiro frente a ella.
"Si me recuerdas. Estoy conmovido." Mikael dice antes de agarrar a Elizabeth por el cuello levantándola.
"Mikael suéltala por favor." Charles pide con lagrimas en los ojos mientras miraba a su hija que luchaba contra la mano de Mikael en su garganta. "Matame a mi, déjala a ella, es una niña."
"Claro que te matare Charles. No necesitas suplicarme por eso." dice Mikael aun viendo a Elizabeth que luchaba por respirar. "Pero ella debe morir también. Primero que tu."
"Por favor no." Charles pide luchando contra las estacas que lo clavaban al árbol.
"Tu traición llego al limite Charles." Mikael dice volteando su mirada al vampiro que luchaba. "Me traicionaste dos veces. Traicionaste mi confianza al fugarte y robarme algo que siempre fue mio. Te toca pagar por todo eso. Es lo mas justo no crees?"
"Por favor no." Charles suplica de nuevo.
"Pobre Elizabeth. Pagar por las deudas de tus padres." Mikael dice mirando a la muchacha antes de voltearse y caminar hacia Charles aun con Elizabeth en su mano. "Mira lo que tu mismo has causado Charles." El lanza a la joven al suelo con fuerza, antes de que ella se moviera, clava una estaca en una de sus manos al suelo provocando un grito agónico de ella.
"No!" Charles grita luchando con el dolor que le provocaban las estacas que lo mantenian clavado al árbol. Lucho mas fuerte cuando Mikael clavo otra estaca en la otra mano de Elizabeth. "No, Mikael no. Te lo suplico por favor."
Elizabeth lloraba en el suelo por el dolor en sus manos que se desangraban rápidamente. Mikael se acerco de nuevo y sin piedad clavo otra estaca esta vez en la espalda de Elizabeth que traspaso hacia adelante en su estómago.
"NO. Elizabeth!" Charles grito sintiendo que se le desgarraba el corazón y el alma al ver la horrible escena.
Elizabeth estaba paralizada por el dolor terrible que sentía. Bajo su mirada un poco viendo el pedazo de madera que sobresalía de su estomago, antes de levantar la mirada hacia su padre, que lloraba abiertamente mientras la veía sufriendo dolor. Dejo escapar un quejido agudo cuando Mikael saco de nuevo la estaca sin piedad, haciendo que su herida sangrara mas.
"Elizabeth NO." Charles susurra entrecortado viendo como su hija se dejaba caer al suelo boca abajo desangrándose.
"ERES UN MALDITO!" Charles grita con rabia omitiendo el dolor de las estacas que lo retenían mientras luchaba con fuerza para soltarse. "COMO PUDISTE HACERLE ESTO A ELLA. PRECISAMENTE A ELLA."
"Ya te dije el porque!" Mikael dice sin inmutarse en lo mas mínimo por los gritos de Charles. "Ahora dejare que te despidas de ella." dice levantándose del suelo rodeando el cuerpo flácido y moribundo de Elizabeth que sentía como su vida se escapaba de ella con cada respiración que dejaba. "No le queda mucho."
Charles aparta sus ojos de Mikael, antes de mirar a Elizabeth que seguía acostada boca abajo en el suelo sobre su propia sangre. Con temor y dolor escuchaba su corazón latiendo cada vez menos mientras forzaba su respiración. "Elizabeth, nena. Mírame." Charles murmura en voz suave. "Mírame." Poco a poco ve como Elizabeth movía su rostro débilmente para mirarlo.
"Papá..." Elizabeth intenta hablar pero se ahoga con su propia sangre.
"Shhh. Tranquila, todo estará bien." Charles dice entre lagrimas. "No tengas miedo. Todo pasara pronto, confías en mi no?"
Elizabeth asiente débilmente soltando un sollozo.
"Perdóname." Charles murmura de repente con desesperación al escuchar cada vez menos los latidos de Elizabeth. "No te protegí como debí."
La visión de Elizabeth se torno mas opaca y su pecho dolía al no sentir el aire entrar a sus pulmones como debía. Sabia que estaba muriendo y por los sollozos de su padre sabia que el también. Antes de que todo se oscureciera escucho los gritos de su padre. "Te amo Elizabeth. Eres mi hija, no olvides nunca que te amo."
"Después de eso, desperté en transición, y junto a mi estaba Marcos." Elizabeth dice sin importarle las lagrimas que rodaban por sus mejillas.
"Elizabeth esta bien." Damon dice inclinándose para limpiar las lagrimas en los ojos de Elizabeth. "No me muestres mas, recordar te esta haciendo daño."
"No. Yo quiero hacerlo." Elizabeth dice limpiándose las lagrimas. "Eres la primera persona que le muestro esto, he estado ocultando todo para mi misma durante siglos, necesito desahogarme. No sabes el alivio que siento en estos momentos."
"Estas segura?" Damon pregunta dudoso.
"Si lo estoy." Elizabeth dice antes de respirar hondo.
"Bien entonces. Aclárame unas dudas." Damon dice. "Como te salvo Marcos? Y como estabas en transición? Tomaste sangre de vampiro antes de que pasara todo eso?"
"Marcos me encontró muerta." Elizabeth suelta la verdad. "El me dijo que cuando llego a la escena ya mi padre estaba muerto y que Mikael estaba inclinado mirándome fijamente. Ahí fue cuando Marcos ataco a Mikael y me saco de allí rápidamente. Y lo de la sangre, recuerda que nací de un vampiro y una bruja. Marcos me explico que la sangre de mi padre que corría por mis venas hizo su efecto."
"Así que siempre estuviste en peligro de transformarte en vampiro. Solo tenias que morir." Damon dice abriendo un poco los ojos, asimilando esa información nueva.
"Así es, ilógico no?" Elizabeth dice terminando de limpiarse las lagrimas.
"Un poco, aunque viniendo de ti es normal." Damon responde ganándose una sonrisa de Elizabeth.
La sonrisa de ella muere al recordar lo que había pasado con Klaus. "Esta noche Klaus casi me asesina también. Y por alguna razón la estaca en mi corazón no lo hizo."
"Deja de pensar en eso." Damon dice llamando la atención de Elizabeth. "Solo piensa que estas viva y eso es lo que importa realmente."
"Tienes razón." Elizabeth acepta respirando hondo.
"Siempre la tengo." Damon responde en broma. Antes de levantarse de la cama. "Creo que deberías dormir. Aun debes reponerte."
"No tengo sueño." Elizabeth responde rápidamente. "Ademas si duermo tendré pesadillas."
"Creo que mejor deberías tratar de dormir." Damon replica no muy convencido.
"No quiero. Ademas quiero mostrarte sobre como conocí a Klaus." Elizabeth dice tercamente.
"No creo que sea buena idea." Damon dice sentándose de nuevo en la cama. "Ya has tenido suficiente con un monstruo, podrás soportar recordar a otro?"
"Si puedo." Elizabeth afirma. "Tengo que hacerlo."
Tras unos segundos de debate Damon acepta que Elizabeth le mostrara sus recuerdos. Ella le muestra todo desde el momento que conoció a Klaus hasta ese día que la había torturado y casi matado en el intento. Habia conocido a Klaus muchos años después de la muerte de sus padres, en una fiesta. Klaus se había presentado de manera educada ganándose que ella confiara en el enseguida. Elizabeth se transformo en su seguidora cumpliendo todo lo que pedía Klaus. Hasta un día que el le ordeno matar a un humano a sangre fría. Como se habia negado Klaus la torturo casi como lo había hecho ese día. Pero Elizabeth logro escapar de el. Desde entonces había estado huyendo sin detenerse. Pero Klaus con lo vengativo que era no había dejado de buscarla, hasta que de una manera u otra fingió su muerte y la de Marcos. Solo así lograron que el Original dejara de perseguirlos. Pero por cosas de la vida se reencontraron y Klaus había reanudado su venganza, solo atrasandola por su interes en Elena y sus híbridos. Hasta el día de hoy que casi había matado a Elizabeth obligandola a que dijera el paradero de su familia. Por cosas de la vida ella sobrevivió.
Damon voltea mirando a Elizabeth que se había quedado dormida después de mostrarle su pasado. Ahora mas que nunca se sentía cerca de ella. Conociendo todo de ella y su oscuro pasado. Aunque pareciera impresionante e increíble ella había pasado por cosas peores que la de cualquier persona o vampiro habría vivido jamas. Por eso la admiraba, porque a pesar de todo lo que había pasado seguía adelante y sin apagar su humanidad.
Tras unos cuantos segundos de en sus pensamientos se obliga a levantarse de la cama, para dejarla dormir. Se dio media vuelta, y estaba a punto de irse, cuando Elizabeth sujeto su mano. Lentamente se voltea mirándola despierta.
"Oye creí que estabas dormida." dice acercándose a Elizabeth de nuevo.
"Quédate conmigo." Elizabeth pide en un susurro, sonando como una niña. "Solo por hoy."
Damon se queda en silencio un poco impresionado por la petición de Elizabeth, pero por la mirada que ella le da no pudo negarse. "Hazme un espacio."
Elizabeth se hace a un lado, mientras Damon se quitaba los zapatos antes de meterse en la cama.
"¿Mejor?" Damon pregunto que para sorpresa de Elizabeth no lo había hecho con arrogancia, sino dulcemente.
"Si." Elizabeth asiente con una sonrisa débil. "Gracias."
En respuesta, Damon acaricia la mejilla de Elizabeth antes de acercarla y besar su frente. Después de eso, ella se acomodo entre sus brazos y tras dar un suspiro, cerro los ojos permitiéndose finalmente descansar.
