Capítulo 52: El maestro del miedo parte 1.
Aquel sujeto misterioso a quien Shinobu llamaba maestro resultaba aterrador. No sólo por su apariencia sino por esa aura oscura que lo rodeaba. Podía verse si enfocaban la vista lo suficiente. Casi como el calor hace burbujear la imagen del horizonte. Él levantó su brazo. La tela de su ropaje se apartó dejando ver que su piel de su mano era pálida como la de un cadáver. Movió sus dedos lentamente y un brillo verde los rodeó a todos. Las heridas fueron sanadas e incluso la suciedad de la ropa desapareció. Con otro ademán de su mano le ordenó a esos sujetos retirarse. Ash notó que el último en acatar la orden fue aquel caballero negro. Podía sentir su mirada aun estando oculta detrás de la visera de su casco. Al final se dio la vuelta haciendo ondear su capa y se marchó junto al resto.
El joven entrenador dirigió su atención al personaje más llamativo de todos los que habían parecido hasta ese momento. El Seviper que lo acompañaba se acercó siseando a Shinobu.
–Sssssssi el renacuajo ya no esssssss tan renacuajo – pronunció la serpiente para sorpresa de ellos, aunque no era el primer Pokémon parlante que conocían –. Ya no te vessssss tan apetitossssssso.
Shinobu pareció molesto por el comentario. Los Pokémon que podían hablar usando su boca o telepatía eran muy escasos, tanto que en todos sus años de viaje Ash podía seguir contándolos con los dedos de una sola mano. No tenía en cuenta a los que habían usado a Meowth como muñeco de ventrílocuo.
El maestro de Shinobu se acercó y acarició la cabeza de su Seviper.
–Los jóvenes de mi familia son tan inquietos – comentó el enmascarado –. En fin, estaba esperando su llegada. Tardaron más de lo que creía.
–Disculpe, señor…
Él levantó su dedo índice silenciando a Ash.
–Pasemos a un lugar más apropiado para hablar – luego le habló a su Seviper –. Nagi, ve y avísale a Ippei que nos vea en la arena cuatro.
El Pokémon venenoso asintió y se esfumó en el aire. Luego el misterioso hombre empezó a caminar. Dudaron un par de segundos antes de empezar a seguirlo. Se adentraron más en ese bosque hasta llegar a un terreno rocoso. Con formaciones rocosas de tamaño considerable. El enmascarado metió su mano en una grieta. Se escuchó un chasquido y una porción de la roca se deslizó revelando unas escaleras. Con un chasquido de sus dedos generó una flama verdosa con la que iluminó el lugar.
–Me dedico a muchas cosas – empezó a hablar –. Soy multifacético. Mi meta es reunir el todo conocimiento científico y místico en una sola enciclopedia. Lo más probable es que sea una tarea de jamás acabar. Eso no me detiene –Bajaban por las escaleras –. Tengo instalaciones en todo este territorio. Este sector lo he dejado al estilo retro porque me encanta la tradición histórica.
Avanzaron por un pasillo largo de piedra. Cuando salieron docenas de antorchas se encendieron iluminando claramente una amplia recamara con forma de domo. Sus dimensiones eran comparables a las de un estadio. Había un desnivel que rodeaba el contorno de un espacio circular. El suelo de esa zona circular tenía líneas que lo cuadriculaban. Ash tenía muchas preguntas. Quería empezar por saber qué hacían exactamente ahí. Alexa le apretó la mano y le rogó con la mirada que no hablara imprudentemente.
–Vinieron aquí para saber lo del sello, no? – Les habló. Los volvió a mirar y el temor que infundía no disminuía – Lo hice por una buena razón. Shinobu y el entrenador que escogería están destinados para grandes cosas. Yo sólo le di al destino una mano al agregarle algo de dificultad al desafío.
Ladeó un poco su cabeza. Se quedó mirando un momento a Ash. Se acercó y puso sus manos sobre los hombros del joven. Los jóvenes sintieron una repentina parálisis al ver como la boca de su máscara se abría y salía una larga lengua rojiza. Era puntiaguda y su longitud era inhumana. La lengua se curvó acercando la punta a la mejilla de Ash. Pero antes de rozarlo la retrajo completamente y lo soltó.
–Tu aura ya tiene buena madurez – dijo apartándose –. Deberías ser capaz de dominarlo.
Ash trató de mantenerse tranquilo.
– ¿Significa… significa que le quitará el sello a Shinobu?
–No exactamente.
Se pudo escuchar el sonido de un viento repentino. Al lado de ellos apareció otro sujeto con una vestimenta oriental. Llevaba puesto una armadura ligera y su largo cabello estaba amarrado en una cola. En su espalda llevaba envainada una espada.
–¿Me llamó, mi señor? – preguntó sin levantar la vista.
–Les presento a Ippei– Dijo el maestro de Shinobu –. El actual líder del clan ninja originario de Kalos. Como última prueba lucharás contra él. Si ganas el sello definitivamente se romperá.
Ippei acató la orden y de un salto bajó a la arena. Ash miró a Alexa y luego a todos sus compañeros. Estaban preocupados, pero parecía que las respuestas estaban más cerca que nunca. El joven entrenador de Kanto bajó por unas escaleras junto a su Greninja. Ambos se colocaron en posición mientras el enmascarado tomaba posición de réferi sobre una plataforma. Ippei tomó una pokebola y la lanzó. La capsula al abrirse liberó otro Greninja.
–Una cosa más– interrumpió el maestro de Shinobu–. Es sólo algo para agregarte motivación.
Señaló con su dedo hacia donde estaban sus compañeros. Notaron entonces que aquel Seviper tenía su cola levantada y la punta hacía contacto con el cuello de Alexa. Ella no alcanzó a producir ningún sonido cuando cayó inconsciente al suelo alarmándolos a todos.
–¡Alexa!
Una espada cortó el aire y terminó en frente de la tráquea de Ash. Era Ippei.
–Concéntrate en la pelea– Le dijo enmascarado con tono frío–. Solo así le daré el antídoto. Si no lo vences en menos de diez minutos, ella morirá.
Ash gruñó.
–Haz lo que se te dice si quieres salvarla – le dijo Ippei.
Ash pensó en tirar las reglas, pensó en ir hacia donde estaba ese sujeto y darle su merecido para que le diera el antídoto. Podía sentir el ardor en su pecho y el poder emanar de aquello que Paul le había otorgado, pero estaba lo suficientemente cuerdo para entender que no tenía posibilidad contra un maestro Pokémon que Cornelio reconocía como superior. Ippei se apartó rápidamente volviendo a su lugar de un gran salto. No había tiempo que perder.
Shinobu desplegó sus cuchillas resplandecientes en su mano y codo. El Greninja de Ippei juntó sus manos y una espada de luz se materializó. Shinobu arremetió inmediatamente y las cuchillas de luz chocaron produciendo chispas. Los dos Greninja se movían a una gran velocidad. En medio del combate Ash le ordenó a Shinobu cambiar a su ataque de Concha afilada. Cuando tuvo la oportunidad Shinobu materializó las dos cuchillas de agua. Si bien no resultaba efectivo contra otro del mismo tipo el manejo de esta modalidad era mejor. Pero el Pokémon de Ippei logró desviar ambas espadas de agua y luego le propinó una patada a Shinobu que lo mandó volando. Acto seguido adquirió una nueva pose y ejecutó una estocada. La espada de luz se extendió tan rápido y tan lejos como si se tratara de un ataque a distancia. Shinobu fue golpeado por el ataque, pero luego desapareció haciendo un puff. El sustituto pareció la distracción perfecta para que pudiera llegarle por detrás. Shinobu atacó con sus cuchillas de As aéreo, pero el Greninja oponente regresó el arma a la normalidad y puso su espada a espaldas suyas bloqueando el ataque sin problemas. Ash se sorprendió por la velocidad de retracción de su arma.
El combate de espadas continuó. Sin embargo Shinobu empezó a perder en cuestión de habilidad. El Greninja de Ippei atacaba cambiando constantemente su estilo y las dimensiones y forma de su arma. En un momento era una espada, en el otro una espada corta, en el siguiente dos cuchillos, luego un sable curvado, una guadaña, etc. Era un dominio sublime del movimiento de Corte. No podían predecir sus ataques y Shinobu solo podía reaccionar para defenderse. Ash le ordenó tomar distancia y en ese momento el Greninja volvió a extender su espada. Shinobu se protegió con las suyas propias evitando el contacto directo, pero la fuerza del ataque lo arrastró hasta chocar contra el muro. Quedó literalmente entre la espada y la pared.
Ash apretó sus puños. Con mucho de esfuerzo, Shinobu logró salir de su posición. El Greninja de Ippei retrajo su arma y volvió a ponerse en guardia.
– ¡Anti as aéreo! – gritó Ash.
Shinobu materializó un huevo de luz dorada y luego este se volvió un ave de la misma luz que se elevó en el aire. El plan era distraer a sus contrincantes y atacar con todo lo que tenían al ver la abertura.
–Siete cortes – Comandó Ippei.
El Greninja puso su espada de luz blanca en lo alto y luego esta se dividió en siete espadas de los colores del arcoíris. Estas se extendieron y cortaron el ave sin problemas. Luego volvieron a su longitud anterior a tiempo para repeler el ataque de Shinobu. El Greninja sujetaba una de las espadas y el resto imitaba sus movimientos estando suspendidas en el aire. La tensión aumentó.
– ¡No voy a perder! – Gritó Ash y volvió a establecer su conexión con su Pokémon–. ¡No voy a dejarla morir!
Los símbolos volvieron a aparecer en el abdomen de Shinobu seguidos de la punzada de dolor. Ash apretó dientes, puños y entrañas.
–¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! – gruñía. Shinobu compartía los sentimientos de su entrenador.
Ippei no ordenó nada. Su Greninja se mantuvo en guardia mientras veían a sus contrincantes.
–¡VAMOS! – gritó Ash a todo pulmón.
Los símbolos brillaron con una luz purpura y luego se deshicieron. Entonces un torbellino de agua rodeó a Greninja. El Pokémon brilló y cuando el agua se apartó pudieron ver que su apariencia había cambiado ligeramente. En su cabeza, las crestas de los lados les había aparecido cabellos negros y la del centro se había vuelto roja. El abdomen se había vuelto azul como el resto de su cuerpo salvo un patrón curvado en el pecho parecido a la chaqueta de Ash. El cambio más notorio fue que en su espalda se había formado una cuchilla de agua en forma de luna creciente.
Hicieron los mismos movimientos. Levantaron sus manos y juntaron sus palmas. Una enorme cantidad de agua se formó alrededor de todo el campo y Shinobu desapareció de la misma forma que desaparece un Vaporeon en el agua. El líquido aumentó su volumen y luego se juntó en varios puntos formando una docena de Gyarados de agua. Estos arremetieron. El Greninja de Ippei dio un salto evitando la embestida conjunta, pero cuando hicieron contacto formaron un remolino de agua que se elevó y lo golpeó. Lo llevó hasta el techo del domo subterráneo y la fuerza del agua taladró roca. El ataque cesó unos segundos después. Toda el agua desapareció dejando ver el enorme cráter en el techo. Shinobu estaba de pie justo en el lugar donde se había formado el torbellino.
Miraba hacia el Greninja que había recibido un daño considerable, pero seguía manteniéndose consciente. El Pokémon de Ippei se desincrustó del techo y atacó con sus siete espadas extendidas. Ash hizo los mismos movimientos que Shinobu al tomar la cuchilla de su espalda y lanzarla hacia arriba.
– ¡Corte de luna creciente!
En medio del vuelo la cuchilla se expandió y chocó perpendicularmente contra las siete espadas. Hubo un forcejeo entre ambos ataques, pero la cuchilla de Shinobu cortó a las siete. Siguió elevándose y golpeó con éxito al Greninja oponente. Añadiendo un gran corte al daño al techo del lugar. El agua cayó como lluvia que se deshizo al tocar el suelo. Ash y Shinobu jadeaban del cansancio. Del techo cayó el Greninja de Ippei. El ninja tomó su pokebola y lo regresó antes de que chocara contra el suelo... habían .
