Capítulo 48: no puedo.

"nunca te quise, quise deshacerme de ti porque no eres bienvenido en este mundo"

"ningún humano podría amarte"

"no pienses que ella cambiara el hecho de tu existencia, no eres más que un estorbo en la vida de cualquiera"

"sabes perfectamente que te odio con todo mi ser"

"mi niño, olvídate de todas las personas que te rodean porque ninguna se preocupa por una basura como tú"

Vacío, dolor, tristeza, y falsas sonrisas que solo me demostraban lo mucho que odiaba mi vida… esa mujer que se hacía llamar por las personas que me rodeaba con el nombre de mi "madre" ahora decidió declarar que me ama y que quiere que la perdone.

¿Será solo una broma? ¿Un mal chiste de algún idiota? Pero esta vez… solo esta vez desearía que lo fuera, pero quien me lo dijo es la persona en la que más confió, la mujer que amo y la madre de mi hija que aún no nace.

Han pasado dos semanas, regrese a mi hogar a su lado y junto a su compañía, ya faltaba solo una semana para poder tener a esa pequeña niña en mis brazos y demostrarle lo que un padre debe darle a todo niño, algo que nunca tuve en mi infancia… amor.

He intentado perdonarla… pero no lo logro, a mi mente regresan todas y cada una de las frases llenas de odio que me dedico siempre que tuvo oportunidad y ahora lo único que sentía por ella era un odio incondicional.

Lucy-¿quieres cenar conmigo?-me pregunto sacándome de mis pensamientos.

La observe un momento, no, no la observe, la admire con el cariño que siempre le tengo, no quería que se esforzara pero ella era terca y quería hacerlo todo sola, según ella él bebe no impedirá que cuide de mí.

Mis dolores fueron superados, mis piernas se curaron y no ahí secuelas gracias a nuestro magnifico médico familiar, nuestro amigo Loki, desde ese día en el hospital, donde Lucy me conto la verdad detrás de su odio no la he vuelto a ver, mi padre es quien nos visita y como siempre intento alejarlo de Lucy, ese pervertido sigue siendo el mismo de siempre.

Natsu-no necesito que cocines por mí, luce, yo debo cuidarte-le dije sonriendo y consiguiendo una mirada enojada de su parte.

Lucy-claro que no, yo lo are-me dijo con un tierno puchero en sus labios.

Estábamos en el sillón de la sala disfrutando de una película y palomitas, pero como siempre el hambre de Lucy pide más comida y, utilizándome de excusa para preparar comida se enoja y terminamos cenando dos veces en una noche.

Natsu-está bien, has lo que quieras-le dije algo molesto de que no se cuidara.

Loki-valla parecen marido y mujer-dijo apareciendo detrás del sillón.

Casi me descoloco el cuello intentando verlo pero al no lograrlo regrese la mirada a Lucy la cual se sonrojo por el comentario de nuestro amigo.

Lo he pensado… muchas veces… quiero que Lucy sea mi esposa, pero aun no es el momento, no quiero pedírselo ahora, no quiero que piense que lo hago porque está embarazada, es decir por obligación, quiero que nuestra niña nazca y luego pedírselo, gracias a mi amigo lo lograre ya que él está enterado, claro que cuando se lo mencione se emocionó y casi dio el grito al cielo, Le prohibí que hablara pero siempre que tiene oportunidad me lo recuerda.

Loki-estaré en mi habitación si me necesitan-nos dijo mientras se alejaba dejándonos solos.

Lucy-bueno…-dijo intentando calmar su sonrojo-iré a preparar algo-

Con cuidado se levantó y camino hacia la cocina mientras yo me quede en la sala viendo televisión, el reloj del televisor indicaba que eran las diez y cuarenta y tres de la noche, aún era temprano para dormir y aunque trabajaba temprano no me importa ahora dormirme tarde, en la clínica me acostumbre a esos horarios.

La película que estábamos viendo acabo, y decidí apagar el televisor, deje caer mi cabeza hacia atrás en el respaldo del sillón y cerré mi ojos. Pensé, pensé y pensé… aun no podía sacarme de la cabeza la desesperación en su vos de aquel día y, aunque no la haya visto sabía que estaba asustada, nuevamente su vos me lo indico, los gritos y la mirada de mi amigo cuando me conto lo que sucedió cuando dormía, esa noche peleamos, me negaba rotundamente a aceptar sus reacciones por mi estado, era imposible, esa no era ella….

Jude-¿te encuentras bien?-me pregunto sentándose en el sillón pequeño a un lado del grande donde yo estaba.

Natsu-si, es solo que…-

Jude-¿Qué no sabes que pensar o hacer?-me pregunto entendiéndome a la perfección.

Natsu-¿Cómo fue que usted?-pregunte pero calle, al saber que no debía preguntar.

Jude-¿quieres saber cómo me sentí?-me pregunto adivinado lo que pensaba.

Natsu-bueno… si-respondí algo tímido.

Jude-bueno, todo este tiempo he vivido con un rencor hacia una de las personas que más amo, la perdida de mi esposa fue devastadora, la luz que creía tener se desvaneció de un momento a otro, entiendo a tu madre, ella amaba pero ahora solo le queda el odio, cuando una persona decae por la muerte se convierte en algo que no quiere ser pero que no puede evitar convertirse-dijo para luego cambiar de lugar y sentarse a mi lado en el sillón grande-cuando perdí la conciencia de a quién querer realmente no supe que hacer-dijo mientras miraba al suelo.

Natsu-pero Lucy te perdono Jude-

Jude-y eso fue lo que me ayudo Natsu, que ella me perdonara me ayudo a entender que era importante para mí, ella es mi hija y hacerle todo ese daño y que me perdonara fue lo que me hiso entrar en razón-me dijo mientras miraba en dirección a la cocina.

Seguí su mirada y desde la puerta de la cocina podía ver a mi hermosa rubia cocinando y cortando verduras, al notar que ambos la veíamos nos sonrió ampliamente, aquella sonrisa, sus preocupaciones, el cariño y el amor que me demostraba, todo eso y más era lo que hacía que la amara cada día más… no pude evitar sonreír como idiota.

Me sentía tan débil… Esa torpe logro algo que nunca creí posible… tal vez deba seguir su consejo he intentarlo… será difícil pero si ella está conmigo no me costara tanto.

Jude-estoy seguro de que lo lograras… aunque no lo parezca esa mujer… tu madre… necesita tu perdón… solo así podrá entrar en razón, créeme, lose-me dijo sin dejar de mirar a Lucy mientras cocinaba y sin dejar de sonreír.

Observe un momento al hombre a mi lado, su mirada era distinta desde la última vez que la vi al igual que su sonrisa… ahora era sincera y verdadera, ¿era así como quería verla a ella? ¿Feliz? o ¿simplemente quería aliviarme a mí mismo?

Natsu-necesito salir-le dije levantándome del sillón para caminar hacia la cocina donde Lucy estaba.

Al pasar por su lado me siguió con la mirada, pero no pregunto, mi mirada lo decía todo y necesitaba estar solo, Salí al jardín y camine hacia esa casa detrás, entre y sin que pudiera evitarlo mi cuerpo no reacciono y caí de rodillas al suelo destruido de aquella casa.

Mis ojos me dolían y sentía que lloraría… algo en mi pecho se retorció y me abrase a mí mismo… ¿Qué me sucedía? Jamás me sentí de esa manera… jamás experimente tanto miedo desde que supe que Lucy se iría… no, esto es peor… tengo miedo a… ¿Qué todo falle?

¿Por qué? ¿Por qué siento que fallara y que sufriré más? ¿Por qué tengo que soportar todo esto en un momento tan feliz de mi vida?

Me estaba torturando a mí mismo, mis pensamientos y dolores no me dejaban saber exactamente qué hacer con mi vida… todo dolía, pensar, sentir, escuchar y ver… todo…

Tome mi cabeza entre mis manos, ahí arrodillado en el suelo recordé otra vez, una y otra vez, sus palabras sus expresiones... ¡Maldición!

Natsu-me quiero morir-murmure mientras abrazaba mis piernas y mantenía mi cabeza entre ellas.

Ya no sabía que hacer conmigo…

"nunca te quise, quise deshacerme de ti porque no eres bienvenido en este mundo"

Mi vida… toda mi vida… nunca hubiera sido aceptada por mí de no ser por Lucy… todo lo que soy ahora es por ella y por nadie más… no necesito perdonarla… no quiero perdonarla…

Natsu-no lo are-me dije a mi mismo para luego levantarme del suelo y caminar hacia la casa otra vez.

Ahí dentro, en la cocina estaba ella, de espaldas a mi decorando su plato mientras tarareaba una canción de cuna, es perfecta…

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Detrás de mi sentí sus brazos rodear mi cintura, mi cuerpo reacciono de inmediato y sin poder evitarlo me estremecí al sentir su barbilla en mi hombro.

Lucy-¿no me aras lo de la última ves verdad?-le pregunte nerviosa y haciéndolo reír.

Natsu-claro que no, estas débil…-me dijo haciendo que suspire aliviada-pero en cuanto esa niña este aquí y tu estés mejor tal vez lo intente-me dijo, pude sentir como sonreía.

Lucy-idiota-me queje haciéndolo reír aún más.

Natsu-no te enfades, solo bromeo-me dijo liberándome para que pueda voltear a verlo.

Lucy-no se bromea con una mujer embarazada-dije, me sonroje-y menos con esas cosas-continúe desviando mi mirada totalmente sonrojada.

Natsu-¿Qué?-me dijo acercándose a mí con una sonrisa que me molesto.

Lucy-lo…lo que oíste, ahora aléjate antes de que te golpee-lo amenacé retrocediendo unos pasos-si me tocas aunque sea un poco provocaras que…-

Natsu-¿Qué?-dijo interrumpiéndome y mirándome con lujuria.

Maldito pervertido y acosador, quería golpearlo con todas mis fuerzas pero su mirada y la sonrisa que me regalaba era tan atrapante que no podía moverme, solo me perdí en sus ojos jade como la idiota que soy.

Por un momento recordé como hace un año él y yo nos provocábamos constantemente, con miradas, palabras y carisias, todo comenzó en esa casa y gracias a ella ahora tengo a mi familia unida, mi amigo a mi lado y al hombre que amo… a punto de volverme loca…

Lucy-aléjate-le advertí apuntándolo con mi dedo acusador.

Natsu-lo siento cariño no me alejare, quiero abrasarte-me dijo haciendo que por poco me desmayara.

Maldición este idiota encantador me está diciendo tonterías para ablandarme y le están funcionado ¿Qué hago?

Natsu-embarazada te ves aún más hermosa-

Demonios creo que caeré a sus pies si continua, pero no debo dejar que me vea débil.

Lucy-aléjate te lo advierto-le dije tomando un cucharon de cocina para amenazarlo.

Con rapidez tomo la mano que lo amenazaba, dejando caer el cucharon y me abraso, su cuerpo se pegó al mio pero con cuidado de no hacerle daño a mi estómago abultado, sus brazos me rodearon y con el cariño que siempre me demuestra beso mi hombro.

Natsu-te amo-me dijo sorprendiéndome.

Sus palabras sonaban tan… tristes, me preocupe, parecía como si esa fuera la última vez que me lo dijera y así fue como lo sentí, sin pensarlo le correspondí el abraso, me apoye en su hombro y me perdí en su aroma.

Lucy-¿te encuentras bien?-pregunte, pero no obtuve respuesta, solo un beso.

Un beso que solo me decía lo mucho que sufría, entendía la razón… lo entendía pero… no hablare al respecto, él no lo quiere así.

Natsu-gracias hermosa-me dijo para luego volver a besarme.

Nuevamente sentí lo mismo, me preocupaba y no podía evitarlo… todo esto es por su culpa, pero sé que no puedo hacer nada más que consolarlo y estar a su lado.

Lucy-oye-lo llame con una sonrisa para intentar calmar el ambiente-¿quieres comer conmigo? Prepare tu favorito-le dije haciendo que él por fin me sonriera.

Su mirada se relajó y el brillo de sus ojos regresaba, ya era él otra vez, con cariño beso mis labios mientras sus brazos me rodeaban con cuidado.

Esa noche descansamos, como siempre abrasados, en cuanto desperté al día siguiente él no estaba a mi lado, no le di importancia y me estire para hacer que el sueño desaparezca, al sentir su aroma en la almohada casi caigo nuevamente dormida pero me senté antes de eso, me lévate y cambie mi piyama por un vestido blanco de straples con puntillas rosas en los bordes de abajo y en el escote.

Ya lista Salí del cuarto y fui directamente a la cocina, hoy Natsu trabajaba en la academia y sabía que no lo encontraría ya que mi sueño casi nunca me dejaba despedirlo con un beso, como pensé él no estaba y reprimiendo las ganas de gritar por no haberlo besado otra vez por las mañanas me prepare el desayuno.

Me prepare un té, y antes de que me sentara se me ocurrió algo mejor, de la librería de siempre, a un lado en el pasillo, tome uno de los tantos libros y con mi té en la mano y mi libro en otra Salí hacia el jardín, no tome una chaqueta ya que el sol de la mañana me mantenía en temperatura.

Al llegar a mi amada casa me senté en la roca de siempre pero con cuidado de no caerme, comencé a leer mi libro mientras bebía mi té, a mi alrededor sentí nuevamente su presencia, como siempre que iba para relajarme podía escuchar como en el viento su cariño me rodeaba.

Intente concentrarme pero algo no me lo permitía… observe a mi alrededor para comprobar que estaba sola pero no lo estaba, del otro lado del muro detrás de mí, estaba aquella mujer, ella al ver que me percate de su presencia decidió romper el silencio pero de una extraña manera.

-¿Cómo estas Lucy?-me pregunto sonriéndome amigablemente.

No respondí, mi rostro lo decía todo para ella, sin volver a preguntar desvió su mirada desapareciendo su sonrisa, la observe voltear y alejarse, por un momento lo pensé…

Esa mujer necesitaba mi ayuda y yo ahora me estaba negando, ¿Por qué? Será porque al ver a Natsu sufrir ayer en la noche me afecto de alguna forma… no, no era eso, se supone que debo ayudarlos a ambos a que todo se arregle y eso es lo que hare.

Lucy-¡esper!...-no pude terminar de hablar.

En mi estómago sentí un fuerte dolor, mi respiración se agito y me maree, observe el suelo al sentir algo en mis pies… ¿agua? No… ¡no puede ser! ¡No ahora maldición!

Antes de que pudiera entrar en pánico ella ya estaba a mi lado, con cuidado me tomo el brazo y me ayudo a sentarme, no entendía que sucedía y no sabía que hacer pero su mirada me indicaba lo segura que estaba y el miedo que no tenía.

-no te preocupes, te llevare a la clínica de tu amigo Lucy-me dijo mientras abría su teléfono y yo intentaba respirar por el dolor que comenzaba a crecer tan rápidamente.

Lucy-na-Natsu, Natsu tiene que estar conmi…-no pude terminar otra vez un grito fuerte salió de mi al sentir que una punzada fuerte invadía mi cuerpo.

-descuida él se enterara ahora preocúpate por ti y la niña-me dijo sorprendiéndome.

Aquella seguridad y tranquilidad nunca la demostró, parecía otra persona, pero eso ahora no era lo importante, ahora lo que importaba era que tendría a mi niña y el idiota de Natsu no está conmigo, ¿podría ponerse peor? A sí, claro, ahora la mujer que me amenazo millones de veces, me está ayudando y que cuando Natsu se entere o lo descubra pegara el grito en el cielo… ojala nada de eso suceda…

Fin del capítulo 48.

Bueno espero que les haya gustado y perdón por dejarlos con la intriga sé que no les gusta pero si siguen mi página les dejare el spoiler del Fanfic ;)

Si no la conocen el link está en mi perfil ya que ahí es donde les doy aviso apenas sale el Fanfic u.u ahí soy la admin -Lucy-

En fin me retiro y los veo en el próximo capítulo esta historia ya termina asique emociónense ^-^

Reviews please.