Los personajes de Naruto no me pertenecen son de Masashi Kishimoto; pero esta historia es puramente obra de mi alocada imaginación, exceptuando algunos detalles que he decidido conservar en la obra para no diferenciar tanto a los personajes del Manga u el anime.
La obra esta completa y consta de 54 capítulos que iré publicando progresivamente a medida que la vayan leyendo.
Espero les agrade tanto como a mi escribirla y si bien hay muchas cosas por mejorar seguiré esforzándome en llevarles día a día mis historias optimizadas.
Muchísimas gracias a todos los que siguen esta obra y por sobre todo a los que me dejan su comentario pues es un gran aliciente para mí.
En cuanto a cual será la pareja que prevalezca, bueno nadie se desanime por que les puedo asegurar que valdrá la pena leer hasta el final independientemente de la pareja favorita.
Gracias Lady
Capitulo LI
"Nuestros Orígenes Parte III"
Sakura y Gaara que habían llegado hacia tan solo unos instantes se sentaron en torno al concurrido grupo quienes parecían algo confusos y aturdidos.
A pesar de las pocas palabras cruzadas los jovencitos presentes contemplaban con insistencias a Sayuri y Minato quienes cuchicheaban tonterías evitando prestarles atención.
-¿Se puede saber que les ocurre jovencitos que se ven algo alterados? –Pregunto Sakura tratando de obtener una contestación lógica con respecto a lo que veía.
-Es que nuestros padres y abuelos prefieren ocultarnos la verdad con respecto a nuestros orígenes. –Expreso Mitzuko de mal humor.
-¿Ocultarles? –Inquirió Gaara.
-Así es abuelito, prefieren mentirnos en vez de confesarnos la verdadera razón por la que los abuelos están juntos y por que todo esto ha terminado tan revuelto como lo esta. –Refunfuño Kasumi.
-Sin contar que no estábamos enterados con respecto a esta misteriosa historia familiar que al parecer es más rebuscada de lo que pensábamos. –Dijo Sasuke adoptando la misma posición de las muchachas.
-Bueno yo no entiendo mucho pero por lo poco que se, estoy de acuerdo con ellos. Los adultos guardan muchos misterios. –Aclaró Shikaku marcando su postura con respecto al asunto.
-¿Misterio familiar? –Sakura miró fijamente a Minato y a Sayuri.
-Si a su abuelo se le ocurrió esta loca manera de explicarles lo que ocurrió con nuestras vidas pues por algo ha de ser ¿No es verdad? –Sentenció Gaara quien se cruzo de brazos y se acomodó en un sillón.
-¿Pero abuelo? –Kasumi lo miró con atención.
-Entiendan que hay cosas que no son fáciles de contar a unos jovencitos; comprendan que a sus padres les costo razonar un poco toda esta situación y sobre todo a Sayuri. –Sakura miró a la joven mujer quien agacho un poco la cabeza. –Es por eso que optaron por tomar actitudes distintas con ustedes para que juzgaran mejor sus historias y nuestros pasados.
-La mejor manera para que ustedes comprendan el desenlace de sus vidas y por que su familia esta compuesta de esta manera es que por sus propios medios descubran la verdad y en parte esta celebración esta hecha para eso jovencitos. –Aclaró Gaara sonriendo.
-¡QUE! –Gritaron al unisono.
-Tú abuela y abuelo tienen razón Kasumi. Chicos, esperábamos que a medida que conocieran como se desarrollo nuestra vida y en especial la vida de sus abuelos entenderían muchas cosas sin juzgar con resentimiento o ira a ninguno de ellos. –Dijo Minato mientras sus cristalinas gemas azules brillaban con intensidad.
-Comprendan que para nosotros no fue sencillo al principio, sobre todo para mí y para su tío Minato también. –Acotó Sayuri.
-¿Y para papá? –Pregunto Mitzuko.
-Pues él es el menor y digamos que llego en el cambio pero es mejor que continuemos con el relato para que entiendan como se desenlaza esto. –Dijo Sayuri presta a continuar con aquella extensa narrativa.
Dos semanas después de que el tío Itachi visitara a Tenten la muchacha no había dado señales de vida por la residencia Hyuga-Uchiha, como le gustaba a Hinata llamar a su hogar.
La pelinegra había tenido que pasar la mayor parte del tiempo acuartelada en su morada a causa del riesgoso embarazo. Si bien el médico la había autorizado a levantarse un poco tenía estrictamente prohibido hacer cualquier esfuerzo indebido que corriera el riesgo de causar otra hemorragia.
Sasuke se había asustado mucho cuando se enteró del suceso ocurrido en aquella escalofriante celda y prefirió que Hinata no hiciese necedades, como él las llamaba, pues la chica era obstinada y le costaba cumplir con una simple orden como era la de guardar reposo.
Lara se quedaba casi todo el tiempo con Hinata cuando Sasuke era convocado por el clan Uchiha para trabajar en alguna que otra misión. Itachi las visitaba cuando podía pero en el último tiempo sus servicios también habían sido requeridos por su padre y por Madara; al parecer los nuevos líderes tenían otros planes para cambiar la estructurada forma de vida del Clan.
Después de que Hinata y Sasuke salieron del hospital Itachi hizo los arreglos correspondientes para que aquellos papeles que corroboraban su matrimonio fueran legales; hacía casi dos meses que en verdad Sasuke y Hinata eran marido y mujer. Por supuesto que por la condición de Hinata y la recuperación del convaleciente novio, no hubo demasiado tiempo para organizar una ceremonia como Dios manda así que después de que Hinata diera a luz ambos realizarían una preciosa boda y una bonita luna de miel.
Naruto por su parte no había dado señales de vida en casi ocho meses y aun que Sasuke se mostraba tranquilo Hinata parecía impacientarse con respecto al tema.
Con el inicio de la primavera, en el mes de septiembre, la pelinegra notaba ya la dificultosa tarea de poder sentarse o pararse por si sola así que cuando Lara no podía acompañarla solía llamar a Kurenai quien estaba más que dispuesta en cuidar y acompañar a su protegida; como su hijo aun era pequeño no había demasiado inconveniente en que la joven madre se hiciese cargo de otra persona.
-Aquí tienes un té bien calentito con poca azúcar. –Dijo Kurenai quien le entrego la taza de té a su protegida la cual a penas la miró. ¿Ocurre algo Hinata querida? –Inquirió la joven mujer depositando sobre la mesa el radio que le permitía oír a su bebe en la habitación de Hinata al otro lado de la casa.
-Estoy preocupada Kurenai –dijo suspirando.
-Bueno cara de preocupación tienes pero ¿Qué pasó acaso te peleaste con Sasuke?
-No…
-No me digas que recibiste noticias de Naruto.
-No, claro que no… -volviendo a suspirar.
-¿Entonces?
-Kurenai tengo que confiarte algo y en parte es por lo que estoy preocupada.
-Soy toda oídos.
-Yo… -Hinata la miró a los ojos y unos destellos cristalinos parecían atormentar su mirada. –¡Le mentí a Sasuke!
-¿A que te refiere? ¿Cómo que le mentiste? –Kurenai la miró fijamente.
-Sabes que desde hace un tiempo yo… bueno… lo de Minato… -Hinata volvió a suspirar mientras intentaba acomodarse un poco en su silla.
-¿Que veías a Minato?
-Y aún lo veo Kurenai.
- Si no fueses tú y no me hubieses dado las pruebas que me distes, creería que estamos locas. –Echando a reír.
-El problema Kurenai reside en que se por que Minato esta aquí, conmigo.
-¿Lo sabes? –Dijo intrigada.
-Así es… bueno verás… él me explico que cuando apareció por primera vez ante mí fue cuando yo… cuando yo y… -tartamudeando.
-¡Aja!
-Cuando yo y Naruto hicimos el amor ¿Recuerdas?
-¡Así! Recuerdo la cara de espanto que traías.
-Pues bien… el tema es que Minato es mi hijo Kurenai… -Dijo de sopetón.
-¿Minato es tu hijo? –Kurenai la contemplo confusa.
-Si…
-Bueno… he oído casos similares… -Kurenai río algo nerviosa. –Si, si mal no recuerdo hay un tal Weiss que se dedica un poco a eso, así que si alguien prestigioso como él lo afirma no debe ser una tontería verdad.
-¿Qué la reencarnación existe? –Hinata volvió a suspirar.
-Así es y que todos estamos de alguna manera conectados…
-Pero no estas entendiendo del todo la situación Kurenai.
-¿Me salteo algo?
-Si… Minato es mi hijo pero también…
-¿pero también que? –Kurenai no alcanzaba a comprender del todo aquella desquiciada plática.
-Pero también es hijo de Naruto –declaró de repente.
-Hijo de Naruto… –Kurenai bebió un sorbo de té -¡HIJO DE NARUTO! –escupiendo lo que había ingerido lo cual le rememoró viejos tiempos.
-Así es, entiendes mi preocupación.
-¡Espera y Sasuke lo sabe! –Kurenai sintió una ligera taquicardia.
-¡Claro que no! No me esperaba una cosa así pero después de los sucesos acaecidos en aquella celda cuando Sasuke casi muere yo; no tenía idea de que las cosas sucederían así. Fue ahí cuando supe que este hijo no era suyo pero lo cierto es que amo a Sasuke y si el supiese que el hijo que espero es de Naruto no se lo que pasaría Kurenai.
-¿O sea que Sasuke no sabe que tú y Naruto tuvieron relaciones?
-Pues a ciencia cierta no lo sé, creo que lo sospecha pero no estoy segura. Además para ese entonces Naruto y yo éramos pareja y cuando yo estuve con Sasuke fue poco tiempo después. Debí haber esperado soy una… -Hinata se mordió los labios con ira.
-Supongo que no nos es fácil pensar con claridad en un momento así Hinata, pero ¿que piensas hacer?
-No lo sé; yo siempre prometí ser clara con Sasuke pero después de que Naruto se marcho, no quería estar sola y tampoco quería perder a Sasuke y mentí no dije la verdad… lo sabía y fingí no estar enterada, pero Minato me lo advirtió y ahora que estoy en fecha y tengo miedo de lo que pueda suceder.
-Pues la verdad es que has metido la pata hasta el fondo Hinata
-Lo sé…
-Por otra parte puedes optar por esperar y ver que pasa o lo que yo te recomiendo es que hables con Sasuke cuanto antes.
-¿Y si él se marcha? ¿Si se enoja conmigo por mentirle, y por saber de ante mano esta verdad? Además su familia es algo estricta y no se que pensará Fugaku cuando sepa que su supuesto nieto no es un Uchiha.
-¿Y acaso te importa lo que piensen los Uchiha? –Kurenai le acaricio el cabello.
-No, pero para Sasuke esto será un duro golpe y sobre todo por las habladurías de la gente de su clan.
-Pues entiendo que la situación sea complicada…
-Kurenai las fechas son muy justas ¿Y si Sasuke piensa que lo engañe con Naruto después de que estuviésemos juntos?
-¿Por qué dices eso Hinata? –Exclamó espantada.
-¿Por qué no? ¿Es posible que él lo piense o no? Que lo engañe descaradamente y frente a sus narices… -Hinata volvió a suspirar.
-¡Tranquila Hinata! A ciencia cierta solo tienes conjeturas ¿O no? Y además Minato puede estar equivocado y puede que sea una broma, él era muy bromista.
-¿en verdad crees eso Kurenai? –Hinata la miró con ingenuidad.
-Bueno, no se, es una posibilidad –intentando sonreír.
-No lo sé… tengo miedo… no quiero estar sola y no quiero que Sasuke me odie y piense que no lo amo…
-¿Y lo amas, amas a Sasuke?
-Si lo amo Kurenai, amo a Sasuke más de lo que hubiese podido imaginar…
-Entonces díselo…
-¿Decirme que? –Inquirió una voz masculina acompañada por una figura que se dibujo en el umbral de la puerta mirándolas algo anonadadas.
-¡SASUKE! –Dijo Hinata a punto de un infarto.
-Hinata… -dijo el chico con naturalidad.
-¿Cuándo llegaste? –Inquirió preocupada.
-Bueno… recién… lo siento ¿las asuste?
-No, claro que no –dijo Kurenai después de unos segundos de silencio. -¿Cómo te fue en la misión Sasuke?
-Pues me ha ido muy bien Kurenai ¿Cómo ésta el bebe? –Dijo aproximándose más a las mujeres y saludando a Kurenai cordialmente.
-Esta muy bien… de hecho esta durmiendo en tú habitación.
-Vaya al menos alguien puede descansar tranquilo. –Mirándolas con seriedad.
-Si, que bueno ¿Verdad? –Kurenai se sintió más nerviosa que la mismísima Hinata. Sasuke parecía interrogarla con la mirada así que se levanto de sopetón ¿Acaso esta era una técnica secreta de los Uchiha? –Veré si el bebe ya esta despierto para prepararnos para ir a casa. –Excusándose y saliendo de la cocina.
-¡Kurenai! –Grito Hinata levantándose de su silla.
-¿Qué ocurre Hinata? –Pregunto Sasuke con tranquilidad. La chica sabia que cuando se mostraba tan calmo era por que algo internamente le molestaba.
-Nada… bueno a decir verdad… -Hinata sentía como le costaba tragar saliva e incluso aquel acto provocaba un estruendoso sonido en el fondo de su garganta. –Creo que ayudaré a Kurenai a prepararse la entretuve tanto que cuando venga Azuma no estará lista. –Tratando de zafar de aquella indigesta charla.
-¡Un momento! –Dijo el chico sujetándola del brazo.
-Sasuke… -Hinata lo observó, algo, melancólica.
-No vas a recibirme como es debido.
-¿Qué?
-Es decir vengo de una misión peligrosa y podía haber perdido la vida allí. Hice todo lo posible por regresar integro a tu lado y a ti parece no importarte. –Desviando su mirada.
-¡Eso no es verdad Sasuke! Estoy muy feliz de que estés aquí conmigo.
-Pues no lo parece Hinata…
-No digas eso… sabes que te amo muchísimo y que si algo te pasará no se que sería de mí Sasuke. –Abrazándolo con fuerza y apoyando su cabeza en el torso del joven.
-¿No me mientes verdad Hinata? –Inquirió él sin mirarla.
-No, claro que no Sasuke en verdad me sentiría perdida sin ti; después de todo eres mi agente 007. –Sentenció sonriendo.
-Te amo Hinata… -dijo el chico besándola en los labios.
-Y yo a ti Sasuke…
Kurenai no tardó demasiado en juntar unos cuantos cachivaches y en marcharse a su hogar. Sabía que Hinata necesitaba de su apoyo pero no podía ni debía entrometerse en tan comprometida charla marital.
Los dos cenaron casi en silencio, interrumpido por algún que otro tonto comentario con respecto al sabor de la comida o si le faltaba sal.
Después de cenar Sasuke se dio un baño y ambos se retiraron a descansar, pues el día había sido demasiado largo para ambos.
Cerca de las dos de la mañana Hinata intento darse vuelta pero con el peso extra y el agobiador insomnio aquella tarea le resulto titánica. La chica se acomodo nuevamente sobre las almohadas, casi sentada, y suspiro en medio de la oscuridad. Sasuke ni se inmutó a su lado y dormía dándole la espalda.
La luz de la luna penetraba en la habitación alumbrando tenuemente parte de la misma dándole a Hinata una pequeña y corta distracción, pero la idea de decirle la verdad a Sasuke nuevamente volvió a asaltar su mente agobiándole el corazón y provocando un ligero tamborileo en su interior.
-¿Qué te ocurre Hinata? –Pregunto Sasuke en medio de la oscuridad sin moverse de su posición.
-Nada… es que estoy algo incomoda… -suspirando.
-Es por eso…
-Si, eso es; me cuesta acomodarme en la cama. –señaló nerviosamente.
-Prefieres que me vaya a dormir a uno de los cuartos de arriba. –Dijo aún sin inmutarse.
-No, claro que no, quiero que te quedes conmigo. -La habitación volvió a permanecer en silencio durante unos minutos.
-No vas a decírmelo… -Inquirió en medio de la oscuridad.
-¿Decirte que? –Dijo ella preocupada.
-¿Por qué has estado tan rara últimamente? –Girándose en su lugar.
-No estoy rara…
-¡Hinata! –exclamó él con seriedad. Sasuke encendió la luz de su velador. –¡Dímelo! La increpó mirándola a los ojos.
-¿Qué quieres que te diga? –Formulo ella más nerviosa.
-Dime la verdad Hinata –Refunfuño el pelinegro –dijiste que siempre serias sincera conmigo ¿o no?
-Sí, claro…
-Entonces hazlo y sincérate conmigo ¿Qué es lo que te ocurre? Te conozco bien Hinata así que evita mentirme. –Exclamó sin indulgencia.
-Sasuke… -Hinata comenzó a llorar.
-¿Qué te sucede? ¿Cambiaste de parecer acaso? ¿Prefieres que sea él quien este aquí no es así? –Hinata solo lloraba desconsoladamente. –¡Eso prefieres! –El chico se levanto iracundo de la cama.
-¡Espera Sasuke no es eso!
-¡Entonces dime Hinata! –grito con fuerza.
-Sasuke yo… -Hinata sintió una profunda punzada en su bajo vientre que la hizo retorcerse de dolor.
-¿Qué ocurre? –Inquirió el chico preocupado.
-Sasuke es el bebe. –Exclamó Hinata al notar una cantidad incontenible de liquido mojar sus piernas y su cama.
Itachi salió a medio vestir a la calle. Su torso desnudo y su pijama era todo lo que traía; había tenido una agitada jornada laboral ese día y lo único que deseaba era dormir, como un bebé, en su cama junto a Lara. Pero jamás imagino que a las cuatro de la madrugada su hermanito menor lo llamaría con tanta urgencia.
El chico busco las llaves en sus pantalones pero noto que no solo se había arrojado de su cama sin vestirse sino que además no traía puesto sus pantalones ni calzados.
-Itachi amor… no puedes salir desnudo a la calle. –Sentenció Lara quien corrió tras él y lo sujeto del brazo.
-Creo que olvide las llaves del coche Lara. –Dijo casi sonámbulo.
-Itachi no trajiste el coche llegaste en la moto ¿Lo olvidas? –Indicó Lara bostezando.
-¿En la moto? –comentó confuso.
-Será mejor que pidamos un taxi pero antes vamos a vestirnos quieres –arrastrándolo hacia el departamento.
Una hora después los dos llegaban a la puerta del hospital. Pagaron el taxi y se adentraron al mismo. Pidieron referencias en la recepción y los enviaron al segundo piso. Tras caminar un buen rato hallaron la susodicha sala de maternidad y apostado en la sala de esperas se hallaba un perturbado pelinegro que caminaba nerviosamente por todo el hall.
-¡Sasuke! –exclamó Lara para captar su atención.
-Lara, Itachi ya están aquí…
-¿Qué dijo el médico Sasuke? –Inquirió el mayor de los Uchiha después de abrazarlo.
-Bueno que estaría bien pero que tenía que ver como se sucedía el parto y si había alguna complicación le harían una cesárea. –Expreso preocupado.
-Descuida es lo más normal Sasuke –Lara tomó asiento.
-¿Llamaste a mamá y a papá? –Inquirió Itachi.
-Si recién los llamé y tardarían un poco en venir.
-Bueno supongo que debemos esperar aun que me extraña que no estés allí con ella Sasuke.
-Es que tuvimos una discusión antes de que todo ocurriese y el médico prefirió que no entrará ya que la vio muy nerviosa.
-¿Una discusión? ¿Qué ocurrió ahora Sasuke? –Dijo, apartándose un poco, para evitar que Lara escuchara.
-No lo sé, es que la noto rara desde hace casi un mes y temó que algo no me esté contando Itachi –apoyándose contra la pared.
-¿Y temes que ese algo pueda ser que?
-Naruto que más…
-¡Pero Sasuke! Naruto no ha venido a Konoha desde hace más de ocho meses no entiendo por que vuelves otra vez con lo mismo; además Hinata te eligió a ti ¿lo recuerdas?
-Sí y eso lo entiendo pero cuando Hinata actúa así… temo que todo esto tenga que ver con él.
-¿Haz pensado que solo se trate de los nervios del preparto?
-Bueno si… pero…
-¿Pero qué?
-Nada quizás tengas razón y estoy imaginando cosas.-Expresó suspirando.
-Quien diría que el pequeño modelito fuese tan inseguro con una mujer. –Itachi rió descaradamente y Sasuke lo observo con algo de ira.
-Sasuke, Itachi –dijo Lara al ver entrar al médico.
-¿Cómo esta doctor? –Inquirió el pelinegro.
-Su esposa esta bien joven y usted es padre de un hermoso niño en seguida se lo traerá alguna de las enfermeras.
-Muchas gracias doctor. –Dijo con felicidad.
-Bueno hermanito veo que me has ganado en esta carrerilla –Itachi arremetió con su usual humor.
-¡Felicidades Sasuke! –exclamó Lara contenta.
Una hora más tarde…
-¡Sasuke hijo! –Dijo una voz masculina ingresando al hall de la sala de espera.
-¡Papá, mamá! –abrazando a los recién llegados.
-Vinimos lo más rápido que pudimos ¿Cómo está Hinata? –Inquirió una hermosa pelinegra.
-Hinata esta bien, estoy esperando que me traigan al niño aun que no se por que se tardan tanto. –Dijo preocupado.
-Bueno es normal tienen que asearlo primero. –La mujer sonrió.
-Señor Uchiha. –Exclamó una voz femenina trayendo algo en sus brazos.
-Si… -expreso emocionado.
-Déjeme presentarle a su hijo Minato. –Explico la mujer sonriente
-¿Minato? ¿No le pondrían Takeshi? –Inquirió Fugaku un poco extrañado.
-¿Por qué Minato? –Inquirió Itachi mientras su hermano alzaba al niño.
Sasuke lo tomó entre sus brazos con ternura pero se paralizo de inmediato al verlo. El niño tenía cabello oscuro típico de ambos pero lo que llamó poderosamente su atención fue el color azulado de sus ojos.
-¿Qué ocurre Sasuke? Déjanos ver a mi sobrinito –Sentenció Itachi contento.
-¡Ahh es hermoso! –Acotó Lara quien se agolpo sobre los demás para intentar ver al recién llegado.
-Tiene los ojos azules… -Exclamó casi imperceptiblemente.
-¿Qué dices? –Itachi lo miró con detenimiento –Es verdad… -Exhalando un extenso suspiro.
-Bueno es normal, los niños definen su color de ojos a medida que van creciendo. –Exclamó Mikoto la madre de Sasuke.
-Pero ninguno de los muchachos tuvo ojos de ese color. –Acoto Fugaku extrañado.
-Querido nosotros tenemos los ojos negros, ambos, pero Hinata tiene ojos perlados. -Mikoto sonrió.
-¿Entonces es posible madre? –pregunto Sasuke.
-Claro… ¿Acaso dudas de que sea tu hijo? –Mikoto y Fugaku se miraron entre ellos confusos y luego lo miraron algo dubitativos.
-No… no lo sé…
-¿Cómo? ¿lo sabes o no? –Fugaku cambió el tono de voz –Sabes que hacerse pasar por un Uchiha es algo imperdonable Sasuke.
-¡Tranquilos! El pequeño Minato es un Uchiha… -Dijo Itachi intentando apaciguar las aguas.
-Si el propio padre no esta seguro entonces nos da que pensar. –Fugaku se sentó molesto.
-Señores debo llevar al pequeñín con su mamá. –Dijo la enfermera quien había sido una testigo silenciosa de toda aquella discusión.
La enfermera dejo a los presentes, quienes se hallaban algo consternados, y se llevo al niño a otro sector de la sala de maternidad. Sasuke agacho la cabeza ¿Acaso esto era lo que Hinata no le había dicho? ¿Sería Minato verdaderamente su hijo? ¿Y si es así por que la muchacha le había cambiado el nombre a último momento?
-¿A donde vas? –Inquirió Itachi al verlo salir apresurado de aquella sala.
-Necesito un café y quiero estar solo. –Grito desvaneciéndose en uno de los pasillos.
-Lo que faltaba ese niño es un bastardo. –Aseguró Fugaku provocando que todos lo miraran.
-Ya basta papá no digas esas cosas y menos frente a Sasuke.
-Tú lo viste Itachi ni él mismo esta seguro de que ese niño sea suyo.
-Pero el color de ojos que tiene ahora el bebe no es una garantía absoluta de que ese niño no sea su hijo.
-Si lo duda es por que nuestro hijo nunca ha estado seguro Mikoto.
-Fugaku…
Sasuke salió disparado hacia la calle necesitaba pensar. Fue hasta el estacionamiento y se subió a su coche; iría por un café bien fuerte que lo ayudará a despertar de esa pesadilla, pero ¿realmente estaría soñando?
Transito un buen rato por las avenidas casi vacías. La gente aún no había retornado a la vida pues eran pocas las almas que vagabundeaban por las calles de la ciudad. Pasó frente a varias cafeterías pero ninguna le apetecía; cada segundo que trascurría aquel pensamiento insano crecía en el interior de su ser ¿Minato era realmente su hijo?
Giro con brusquedad en una de las avenidas y condujo hasta las afueras de Konoha, donde se detuvo en unos pequeños apartamentos de la zona. Bajo con rapidez del coche y camino hacia el umbral de aquel edificio llamando al primer apartamento.
Nadie parecía responderle más volvió a insistir con fuerza; la respuesta fue exactamente la misma.
-¡ABRE TENTEN MALDITA SEA! –dijo en voz alta.
-¿Quién rayos es? –Tente abrió la puerta de su apartamento con brusquedad. –¡Sasuke! ¿Qué ocurre? ¿Le paso algo a Hinata? –Inquirió al ver el estado lamentable del chico.
-Hinata tuvo al bebe… -Dijo finalmente después de una corta pausa.
-¿En verdad? ¿Y como esta? ¿Qué es? ¿Y por que estas tú aquí? –formulo sin pausa.
-Necesito hablar contigo… -dijo seriamente.
-Adelante pasa… -Permitiendo que el muchacho ingresara a su apartamento. -¿quieres tomar algo?
-Un café
-¿Y dime de que quieres hablar conmigo? –Pregunto la castaña mientras se disponía a preparar aquel amarronado líquido.
-Hay algo que tengo que preguntarte.
-Dime…
-¿Quiero saber si Naruto y Hinata tuvieron relaciones después de que ambos se pelearan? –Inquirió sin anestesia sentándose en uno de los sofás de la sala.
-Eso es algo que no deberías preguntarme a mi Sasuke.
-Quiero que me lo digas…
-Mira Sasuke yo no estoy en posición de…
-¡MIERDA DIMELO! –grito furico.
-No que yo sepa…
-¿Entonces antes? –Mirándola a los ojos mientras la muchacha dejaba la taza de café a su lado.
-Naruto y Hinata fueron novios, Sasuke.
-Eso es un si…
-¿Por qué quieres saber todo esto y por que justo ahora?
-El bebe… el bebe no es… no es mi hijo. –Formulo finalmente después balbucear.
-No es… -Tenten lo miro anonadada.
-¿Y por que estas tan seguro? Hinata te lo dijo
-El niño tiene sus ojos… -Sujetándose la cabeza con ambas manos. –Nunca he querido pensar en esa posibilidad pero ahora todo es distinto; me cuadran muchas de las actitudes de Hinata en estos últimos meses su comportamiento extraño, su falta de respuesta a mis interrogantes ¡TODO!
-¿Y que cambia eso Sasuke?
-¿Qué quieres decir?
-Hinata te ama y esta contigo…
-Entonces ella lo sabía todo este tiempo.
-No lo sé… pero habla con ella no la dejes sola…
-¡No lo comprendes Tenten! Si el niño es de Naruto quien debe estar a su lado es él y tiene derecho a saberlo –caminando nerviosamente por la sala.
-¡Espera habla primero con Hinata!
-Rayos todo esto fue un estúpido error…
-¿Entonces que harás? Yo creí que la amabas Sasuke.
- Y la amo pero las cosas son diferentes ahora… -El pelinegro agacho la cabeza saco las llaves de su bolsillo y se dirigió rumbo a la puerta.
-Aguarda habla con ella…
-Eso intentaré… -dijo cerrando la puerta de calle tras de si.
-¡Rayos que problema! –exclamo la castaña mientras observaba las manecillas de su reloj de pared marcar las seis y media de la mañana.
Horas más tarde…
Hinata recibió varias visitas ese día incluyendo la de sus suegros quienes no formularon muchas palabras y se retiraron de inmediato. Lara e Itachi permanecieron a su lado un rato más tratando de eludir las preguntas de la joven de por que Sasuke no se hallaba con ella.
-Ya le avise a Kurenai, Hinata. –Dijo que se cambiaría y estaría aquí en breve.
-Y que hay de Sasuke no ha venido. –pregunto mirando insistentemente a Itachi quien evito confrontarla los ojos.
-Debe haber ido a buscar algo a la casa Hinata no te preocupes seguro que en un rato estará por aquí.
-Pero son casi las once de la mañana y no lo he visto ¿Y si le ha ocurrido algo?
-No pienses tonterías Hinata ya vendrá. –Dijo Lara tratando de mantener el buen humor pero estaba claro que Sasuke no se había retirado muy animado en la mañana.
-Mira ahí esta. – exclamó Itachi con alegría al verlo pararse tras la puerta pero el rostro apesadumbrado de su hermano lo intranquilizó.
-¡SASUKE! –Dijo la pelinegra más feliz.
-Lara, Itachi necesito hablar con Hinata… -ingresando a la habitación. –A solas…
-¡Ahh si claro! Vamos Itachi…
-Me iré a dormir un rato estoy exhausto, cuídate Hinata. –Dijo Itachi besando la frente de su cuñada –No hagas algo estúpido hermano. –Dijo en voz baja tras acercarse a la posición del chico mas éste no le respondió.
Ambos se retiraron de inmediato dejando a la joven pareja sola. La luz de la habitación pareció por un momento perder su incandescencia y crearse una atmosfera un tanto densa en aquel lugar que le erizo la piel a la pelinegra.
-¡Ven! –Moviendo su mano despacito sobre la cama para que el chico se sentará junto a ella, pero Sasuke permaneció estático en su lugar. –Llevaron al bebe a la sala de maternidad lo traerán en un rato… -Dijo intentando romper el hielo más el chico la miró con tristeza. –Sasuke…
-Es suyo ¿Verdad? –Inquirió con dolor.
-¿Qué? Sasuke… -Hinata se sonrió un poco pero estaba claro que su secreto ya había sido revelado y de la peor manera.
-El niño es de Naruto…
-Sasuke…
-¿Acaso me lo vas a negar Hinata? –Exclamó enojado - ¿Además que paso con el nombre que habíamos elegido? ¿Decidiste cambiárselo a último momento?
-No claro que no… se llama Takeshi, Minato Takeshi.
-¿Y eso por que si se puede saber?
-Quiero que mi hijo se llame así no creí que te molestaría…
-Me molesta que no seas sincera conmigo Hinata ¿Y además cuando ibas a decirme que es hijo de Naruto?
-Sasuke, déjame que te explique yo no quería lastimarte y…
-¿Y que? ¿Ibas a ocultármelo por eso?
-No quería ocultártelo, pero tenía temor de que reaccionaras así; es por ello que no te dije nada.
-¿Naruto lo sabe?
-No, claro que no y no quiero que lo sepa.
-O sea que seguirás mintiendo… -afirmó mientras caminaba nerviosamente por la habitación.
-Quiero que Naruto sea feliz que rehaga su vida sin preocupaciones, sin centrarse en el pasado y esto solo lo traería otra vez a nuestras vidas Sasuke.
-Digamos que pensaste en la felicidad de Naruto pero te importó muy poco mi felicidad.
-No, Sasuke… -Exclamó llorando.
-Encima de todo te he preguntado durante estos últimos meses que te pasaba y ¡Tú! Descaradamente me has mentido.
-No quise mentirte, se que mis acciones no tienen justificativo pero te pido que me perdones. –Intentando sujetarlo de la mano pero el chico la esquivo alusivamente.
-No me toques… Sabes que yo te amo, que siempre te he amado y que… -guardando silencio –pero esto ya es demasiado entiendes lo que dirá mi familia, entiendes lo que esto significa para mi clan ¿Lo comprendes? ¿Entiendes lo que significa para mí? Todo este tiempo me has tenido engañado Hinata, creí que podía confiar en ti, creí que el amor que sentíamos era más fuerte que todo y que podía apostar a esta relación sin importar que pasase; que sería padre y que ese hijo era la reafirmación de nuestro amor, pero para ti era una parte de Naruto, una forma de tenerlo contigo para siempre ¿eso era? –Dijo con desesperación.
-No, claro que no, te amo Sasuke, no quiero que pienses eso jamás.
-¿Entonces que?
-Si, Naruto y yo estuvimos juntos poco antes de que nuestra relación terminará. Después termine en el hospital y ya sabes el resto, ambos estuvimos juntos, nos amamos y jamás creí que el hijo que esperaba fuese de Naruto siempre creí que era tuyo Sasuke.
-¿Y no se te ocurrió mencionarme eso?
-No quería que nuestra relación se forjará en base a esas dudas y te juro que nunca pensé que podía llegar a ser hijo de Naruto, pero Minato me lo dijo, ese día en la prisión; cuando tu estuviste a punto de morir.
-¿Minato? ¿El padre de Naruto?
-Él es nuestro hijo Sasuke.
-¿Qué? –El chico se detuvo y la miró espantado.
-Se que es difícil de creer pero es él es nuestro bebe.
-Tú bebe querrás decir… y de Naruto.
-Sasuke… -Hinata no había parado de llorar otra vez había cometido una estupidez y eso le estaba costando caro. -Lo siento perdóname… no volveré a mentirte te lo juro.
-No puedes jurar algo que no vas a cumplir Hinata. –Dándole la espalda.
-¡Sasuke!
-Disculpen aquí les traigo a su hijo. –Una enfermera ingreso a la sala con el carro que contenía al bebe en su interior. –Saluda a tus papis. –Dijo la mujer con felicidad.
-Yo no soy su padre. –Sasuke salió con rapidez de la sala dejando pasmada a la enfermera y a Hinata bañada en un mar de lágrimas.
-Vaya papá, creo que no fuiste muy bien recibido. –Kasumi lo miró llorisqueando.
-No seas melodramática Kasumi. –Dijo Minato con cierta alegría.
-Pues tío, si yo estuviese en tu lugar y mi papá no me quisiera sería muy triste. –Mitzuko lloraba algo desconsolada.
-Bueno era lógico que Sasuke reaccionará así, después de todo sintió que mama lo apuñalaba en donde más le dolía. –Volviendo a sonreír.
-Lamento que Hinata haya pasado algo así… –Sasuke bajo la mirada con tristeza entrecerrando los ojos. Gaara, Sakura, Minato y Sayuri lo contemplaron con suma atención mirándose furtivamente entre ellos.
Bueno aquí nos acercamos a los momentos finales este capitulo les aclarará algunas dudas jejeje o quizás las enrosque más.
Gracias a Cuti y a Kyoko por sus extensos comentarios muchas gracias por seguir con tanta rapidez este fanfic.
