¡Hola!
Ya por fin el 50 y yo sin acabar xD.
Bleach no es mío, ni parte de la trama. Inventé mi propio canon con juegos de azar y hombrezuelos así que las cosas pueden no cuadrar. Si quieren oír la lista de reproducción, la ven en el profile, ¡ya llegamos a las 50 canciones!
Capítulo 50 "Out of the frying pan (And into the fire)".
Tal como estaba el asunto, parecía que los seis interesados habían tomado un bando o algo parecido, todos se dieron cuenta de ese detalle pero por ahora no podían discutir al respecto.
- Ayúdenlo a levantarse, por favor- pidió la profesora refiriéndose a Yagami y las dos muchachas se acercaron pero él se levantó solo. Ichigo se sacudió como queriendo ir a golpearlo otra vez pero Ishida lo sostuvo firmemente. - Esto es muy complicado muchachos, ahora mismo podrían expulsarlos a ambos.
Muchos hicieron ruidos de sorpresa y comenzaron a murmurar al respecto.
- ¿No es demasiado?- preguntó el Quincy controlando los nervios.
- Es una falta muy grave, si hacerlo por fuera es castigable, ahora imagina hacerlo en un aula. Vamos a la dirección, quizá solamente consiga que los suspendan.
- ¿A mí también? si yo fui el afectado- comentó Yagami ya hablando mejor pues se había limpiado la sangre con su misma camiseta.
- Algo le hiciste a Kurosaki para que te golpeara así- le respondió Aoi con seriedad.
- Seguramente- murmuró la profesora. - Como ustedes dos se metieron, también vienen para evitar que se me descontrolen en el camino.- les dijo a Shimura e Ishida, el muchacho se puso blanco del susto pero asintió. Él llevaba a Ichigo del brazo y salieron, ella se quedó unos pasos detrás para esperar a que Yagami saliera así que fue la última de la comitiva.
- Tú pareces más nervioso que yo- dijo el pelinaranja a Uryuu.
- Pues deberías estarlo, vas a tener muchos problemas.
- No lo sé, a estas alturas ya no me importa si me sacan de aquí o no.
- Mira, ahora es cuando menos problemas debes dar. No sé que te hizo o qué te dijo pero debiste pensarlo antes de golpearlo así.
- Sabes bien que yo lo odio y ahora más porque se atrevió a acercarse a Inoue.
- Yo sé que es odioso pero recuerda lo que discutimos ayer- le recordó el Quincy e insistió en hacerlo entrar en razón.
- ¿No vas a decir algo?- preguntó Kyousuke deteniéndose un poco para caminar a la par con Aoi, quien iba detrás de él. Ambos iban varios metros separados de los otros dos. Ella no se detuvo así que continuaron.
- Sí: qué pena que no te tiró los dientes- respondió la pelinegra. Él frunció el ceño enojado.
- De alguna forma sé que tú y tu "peor es nada" tienen la culpa de esto. Sólo tú eres capaz de enviar a seis personas al hospital- le dijo él con seriedad.
- ¿Ah sí?
- Sí.
- No me importa lo que sepas y pienses- respondió ella evitando decirle "no tienes pruebas" u obviaría mucho la situación.- Tú eres el de los problemas en este momento.
- Se nota que no me conoces, voy a salir limpio- respondió el rubio. Ella ya no le dijo nada y continuaron hasta llegar con el director. Solamente pasaron los afectados y la profesora, los otros dos se quedaron afuera en el pasillo.
Uryuu estaba nervioso, como si él fuera el que iban a suspender. Comenzó a caminar de un lado a otro en espera de noticias, se quedaba quieto, se mordía las uñas y suspiraba mucho.
- ¿Quieres calmarte un poco?- le dijo Aoi quien solo lo contemplaba de brazos cruzados.
- ¿Y tú quieres preocuparte?
- ¿Por qué?
- ¿No oíste a la profesora? Pueden expulsar a Kurosaki y a Yagami por pelearse, si descubren que nosotros tenemos la culpa, nos va a pasar lo mismo.
- Ahhh- respondió ella con tranquilidad.
- "Ahhh" nada Shimura, ¿qué va a ser de nosotros?- urgió él al borde de la histeria pues aunque el mundo se fuera a acabar, él no quería ir mal en la escuela. Todavía tenía esperanzas de ir a una buena universidad y que lo expulsaran definitivamente le truncaría el acceso a una.
- Ya te dije que no pasa nada, no saben nuestros nombres y...
- Como si fuera complicado ubicarnos. "Buscamos a un chico de lentes que está con una de cabello largo" ¡no les hace falta saberlos!
- No me hables así- pidió Aoi comenzando a molestarse por el tono que venía usando Ishida para con ella.
- ¡Pues di algo o mínimo finge que te preocupas!
- No me preocupa realmente. Te dije que toda la culpa me la echaras a mí, tú sólo intentaste defenderme y ya. Todo es mi asunto y si fuesen a expulsar a alguien, es a mí. Quédate tranquilo, tu único error fue haber estado conmigo ayer y yo lo voy a solucionar.
- Pero...- iba a protestar él y ella lo tomó fuertemente del pecho de la camisa y se acercaron hasta quedar nariz con nariz. Miraron el azul en los ojos del otro, los de él sorprendidos mientras que los de la chica estaban fijos como si escudriñara su alma. Entonces la sintió por todo su cuerpo, erizándole cada vello.
- Escúchame bien mi querido Ishida-san, si yo digo que no hay problema, es que no lo hay. Si yo digo que lo voy a solucionar, lo voy a hacer, y si yo digo que tú no hiciste nada, te sientas y miras que nadie dice ni pío por inculparte. Ahora, así como a ti no te gusta estar en problemas, a mi no me gusta que me traten como a una tonta que no entiende lo que pasa. Vuelve a hablarme de esa forma tan despectiva y vas a acompañar a esa bola de idiotas al hospital ¿estamos claros?- le dijo en tono amenazador sin soltarlo, se mantuvo así por pocos segundos hasta que él pudo hablar.
- Sí...
- ¿"Sí" qué?
- Sí estamos claros, Shimura-san- murmuró él anonadado por la 'amenaza'. No eran tanto las palabras sino que le pareció que la presencia de ella lo presionó. A los Quincy parecía no afectarles nunca la intimidación que podían hacer los shinigami sin embargo, ahora sintió la presión espiritual de ella como una inyección. Su cuerpo fue paralizado en ese momento, donde solamente su corazón era el único que podía moverse hasta que también sintió su lengua desatarse. Su vello corporal todavía estaba erizado y su piel estaba fría.
- Bien- le dijo ella soltándolo y alejándose, respiró profundo y sonrió como si no hubiera pasado algo.
- Sí- murmuró Uryuu también apartándose. No entendía muy bien cómo había logrado paralizarlo así si ni con Ichigo se sintió alguna vez así de mal. ¿Cómo era posible que le hubiese pasado eso?
- Perfecto - respondió Aoi. Sólo usó el reiatsu necesario para paralizarlo un momento porque él se estaba propasando con sus palabras, algo que no lo hiciera sospechar que lo usó pero ella no sabía que en el cuello traía el artefacto que determinaría su suerte.
Se volvieron a poner al lado pero ahora permanecían quietos. Él no dejaba de mirarla porque todavía no entendía qué le había hecho.
- ¿Ves algo que te guste?- preguntó ella al notarlo.
- ¿Todavía te duele la espalda?- respondió él rápidamente para no afirmarle algo.
- Sí pero es normal.
- ¿Cómo sería normal algo así?- murmuró el chico sacando sus llaves para no mirarla pero notó que la piedra del anillo que traía allí a manera de llavero (para no ser muy evidente) tenía algo distinto. Intentó no exaltarse por ello así que revisó cada llave como si fuera muy importante junto con el otro par de llaveros. La piedra había cambiado de color, tenía una parte de ella plateada, al menos un cuarto y el resto estaba de su color original. Eso lo descolocó por completo porque según su padre, apenas se empezaría a notar el cambio luego de cinco días.
- Tener un par de "E" es incómodo, pesan.
- Supongo.
- Pero qué puedes saber tú.
- Una vez casi me ahogan con unas así- dijo él distraidamente porque seguía con la revisión de sus llaves.
- ¿Qué?- preguntó ella con la voz un poco elevada y pestañeó incrédula ante esa declaración. Él se dio cuenta de lo que dijo, quiso explicarse pero realmente no había forma de contarle que le hicieron ello para inmovilizarlo y curarlo luego de una pelea tan desagradable como esa.
- ¿Qué? un momento...
- ¿Cómo pasó algo así?
Él no quiso contarle nada pese a que ella estaba curiosa y ya no supo dónde esconderse por la pena. Le dio la espalda para tomar aire pero ella lo abrazó desde atrás pasando sus manos por la cintura de Ishida mientras ponía su barbilla sobre la clavícula. Shimura lo hizo para jugar e iba a soltarlo de inmediato pero le llegó un aroma a jabón y a loción que la embobaron momentáneamente. Olía muy bien... acercó su nariz al cuello de él e inspiró, lo abrazó con más fuerza al hacerlo.
- Bien, ve por tus cosas- dijo la profesora al abrir la puerta de la oficina, de allí salieron Kurosaki y Yagami, quien puso una mueca de enojo al ver a su amiga así de cerca del Quincy. El pelinaranja se encaminó al aula mientras que el otro muchacho fue en dirección opuesta. Los otros presentes supusieron que se fue a la enfermería. Pese a todo, Shimura e Ishida no se apartaron.
- ¿Qué les dijo?- preguntó Uryuu intentando no ponerse nervioso pero al parecer no lo estaba logrando así que Aoi decidió no dejarlo ir. Si se atrevía a hablar, ella podría callarlo presionando donde fue golpeado el día anterior.
- Era motivo de expulsión para ambos pero por cómo estamos, es mejor que no se haga otro escándalo así que sólo los suspendió una semana- respondió la maestra suspirando con fuerza y los miró de forma extraña, ¿por qué unos adolescentes tenían mejor vida amorosa que ella?
- Eso es bueno. ¿Y con lo de los alumnos del hospital qué pasó?- preguntó ella sujetando a su rehén con más fuerza sintiendo otra vez el aroma del muchacho.
- No saben decirnos exactamente quién les hizo eso pero tampoco hacen mucho por recordarlo. Ni están seguros de que fuera alguien de aquí mismo. En fin, no me van a descontar o a penalizar por algo así que supongo que a todos nos fue bien por ahora. ¿Podrías llevarle sus cosas a Yagami?- le preguntó Ochi a la chica.
- Claro- respondió Aoi y soltó a Uryuu para irse.
- Van a ser unos días muy largos con este problema- comentó la profesora mientras suspiraba.
- Y que lo diga- coincidió él intentando tranquilizarse. Todo parecía no inculparlo a él así que tendría que esperar a que la situación siguiera de esa manera. La mujer no se quedó con las ganas de hacerle un comentario.
- Quién te viera Ishida, no hace mucho estabas coqueteando con Arisawa y mírate hoy, así de llevado con Shimura.
- ...
Él no respondió porque la vergüenza no se lo permitió además ¿que estaba haciendo qué con Tatsuki? Claro que no, no era cierto ¿o sí estaba? mejor no pensaba en eso o se iba a sentir más culpable. ¿Pero culpa por qué? si él hacía lo correcto, para él y para todos. Metió su mano en la bolsa y tocó el anillo, éso, éso era lo importante ahora.
- Profesora, necesito arreglar algo más con usted- le llamó el director así que la mencionada volvió a la oficina.
Estaba completamente descolocado pero intentó enfocarse en lo que importaba en ese momento. Se alejó de ese pasillo y bajó hacía el descanso de las escaleras para poder hacer una llamada ya que allí podría ver quién venía de ambas direcciones. Sacó su teléfono y marcó a su padre, quien sorpresivamente le respondió de inmediato.
- ¿Sí? ¿Pasó algo? ¿Tuviste un accidente?
- No, es solo que...- respondió el chico algo dubitativo porque no había planeado bien qué decirle.
- ¿Entonces por qué me hablas en horario escolar?- respondió el mayor con voz cansina. Así siempre era con él cuando no creía que el asunto fuese importante.
- Pues para saludarte, a ver cómo iba tu día.
- Si es así tendré que colgarte.
- ¡Claro que no es por eso! Como si quisiera hablarte a ti por sobre todas las personas.
- ¿Entonces qué quieres?- murmuró su padre con seriedad. Estaba acostumbrado a ese tipo de conversaciones con su hijo pero de igual forma siempre deseaba llevarse un poco mejor con él.
- Te hablo para preguntarte por ese asunto que me encargaste. Ya se lo pude dar y lo lleva puesto desde ayer.
- Ajá ¿Y entonces?- respondió Ryuuken sorprendido de la rapidez del chico.
- Pues el anillo lleva como una cuarta parte del cambio de color pero es porque tuve cierta discusión con ella que la hizo usar la intimidación propia de los Shinigamis y me paralizó.
- ¡¿Qué?!
- Sí y de inmediato revisé la piedra, entonces ya había cambiado.
- ¿Estás seguro de todo lo que me dices?
- ¿Por qué te llamaría para decirte mentiras? Mi madre no crió a un mentiroso.
- ¿Qué color cambió?
- Plateado.
- ...
- Como mercurio- describi Ishida jr. para darle una mejor idea.
- ¿Seguro que no es blanco y se ve así por la luz?
- No, es plateado.
- ...
- ¿Qué?
- Ese color no es natural para una energía espiritual. Puede haber de todos, hasta negro como el de ese chico Kurosaki o ser amarillo y resplandecer hasta verse dorado pero nunca he visto de un color metálico por completo.
- ¿Y entonces?
- Si lo que he investigado es correcto, significa que ese reiatsu que tiene es imbuido, no es de ella pero sabe usarlo. Hay dos razones para que sea así, o es una deidad o está maldita. Obviamente debe ser la segunda opción porque las deidades son teóricas. Dime algo, si has estado a menos de un metro ¿no te ha dado repelús?
Si supiera que ya hasta sabía qué pasta de dientes usaba de lo cerca que la tuvo.
- Sí, mucho. Se siente como esa sensación de la tripofobia.
- Eso pasa porque lo que tiene hace que reacciones así. Ella no es desagradable a la vista pero da esa sensación de solo estar cerca, la presencia de la maldición se manifiesta así en personas que manejan la energía espiritual a nuestro nivel. Así que por eso puede ser que logró intimidarte.
- ¿Y es algo malo que ella esté así?
- No debería representarte un problema, si le disparas vas a romperle la maldición y probablemente pierda su energía espiritual porque como dije, no es propia de ella y la función de nuestros arcos es purificar. No tengo ni la más remota idea de cómo la maldijeron pero ya es un gran paso el saber qué podría pasarle. Ahora, la joya seguramente se llenará rápido así que te voy a pedir que en cuanto se llene esa la reserves, no la uses de inmediato. Tener de reserva es importante, así que podría ser posible llenar dos más.
- Si rompo esa maldición... sería como matarla yo mismo ¿no?
- No sabemos las condiciones pero si se manifiesta en su reiatsu, entonces es lo más probable, podría morir
- Ya veo.
- De todas formas, en cuanto puedas ven a verme. Quiero ver con mis propios ojos esa energía.
- Sí.
- Entonces hasta al rato- se despidió Ryuuken y colgó sin esperar respuesta.
Uryuu regresó al aula despacio porque estaba procesando lo que acababa de discutir con su progenitor. ¿Por qué su determinación se había ido al caño nada más al saber que era muy seguro que su enemiga muriera?, ¿no el día anterior hasta ansiaba que llegara el momento de llevar a cabo su encomienda? pero en ese entonces no pensaba en la muerte.
Cuando fue a Hueco mundo, él solamente pensaba en rescatar a su amiga y defenderse, tomar un alma de arrancar no era lo mismo que una humana además, si ocurrió fue para sobrevivir. Claro que él no era del tipo que esperaba a que su enemigo sintiera que pudiera cambiar y santificarlo, en el fondo sabía que tenía que acabarlo, de hecho ahora que lo pensaba mejor se daba cuenta de que no había tomado una vida con conciencia antes. En la guerra contra Aizen, no había matado a alguien realmente pero ahora tenía que hacerlo.
No debía luchar para conseguir un resultado, tenía que atacar directamente y eliminar una amenaza. Lo escuchó directamente de la boca de su padre, ella no era normal pero aún así... ¿por qué se sentía mareado?
Pensaba que a lo mejor solamente la incapacitaría y aunque pelease, no podría hacer mucho si le quitaba la posibilidad de luchar como normalmente lo haría. Pero ahora matarla, como que sentía que se saltó muchos pasos. Cortar un brazo no era lo mismo que cortar una garganta.
No era que le tuviera un cariño o un gusto a ella, todo lo contrario pero ¿podría apuntar su flecha para darle muerte? No la odiaba pero sabía que por su causa estaban ocurriendo muchas cosas perjudiciales para ellos.
Era de esas cosas que se saben a la hora de hacerlas, en el calor del momento.
Se quedó fuera del aula y miró hacia la ventana para respirar porque de pronto sintió que se ahogaba. Miró a lo lejos y vio la brillante cabellera de Ichigo enfilando para la puerta de salida. Entendía sus motivos y sabía que en su lugar habría golpeado así a Yagami pero se arriesgó bastante ¿y si lo hubieran expulsado?
- Oye Ishida ¿qué pasó con Ichigo?- preguntó Tatsuki quien reunió el valor para hablarle y preguntar por su amigo. Por ahora no pensaría en ella y en lo que sentia por el chico, Orihime la necesitaba.
- Lo suspendieron una semana- respondió el Quincy sin voltear a mirarla.
- Eso es bueno, supongo- dijo ella y también se asomó por la ventana de al lado.
- Sí.
- Que Ichigo actuara así es completamente mi culpa.
- ¿Cómo?- preguntó Ishida y miró a la muchacha, tenía cara de estar completamente arrepentida pero ¿qué tenía que ver ella en todo eso?
- Sí, fui yo y mi bocota. Por casualidad él me escuchó cuando le dije a Orihime que no tenía que estar triste si Yagami la había besado.
Uryuu olvidó en ese momento su pesar y repasó rápido lo que Tatsuki recién dijo. Con razón el shinigami sustituto se veía como si le hubiera pasado una caballería por encima... pero eso no era lo más grave ¿cómo que ese sujeto estaba haciendo un movimiento así con la chica? él era lo mismo que Shimura y por lo que dedujo, seguramente, tenía sus poderes ¿para qué más la querría? ¿para divertirse?
- No deberías dejar que ella se acerque a él.
- ¿Por qué no?
Claro que no podía explicarle el peligro pero si advertirlo.
- Pues no lleva mucho de conocerlo ¿o sí?
- Habla por ti.
Oh.
- Es algo completamente distinto.
- ¿En qué?- preguntó Tatsuki y dejó de mirar por la ventana para ahora recargarse en el marco de ésta. Él hizo lo mismo.
"En que a ella yo la tengo que matar y por eso estoy forzado a relacionarme" pensó él rodando los ojos internamente.
- Tienes razón, no tengo por qué meterme en su vida- dijo él suspirando. No sabía a ciencia cierta si Inoue corría peligro o no, quizá solamente fue algo insignificante. No sabía, la cabeza no le alcanzaba para pensar en ello también. Estaría al pendiente por si acaso.
- ¿Sabes algo o por qué lo dices?
El comentario de Ishida le picó la curiosidad pues parecía ser una advertencia seria.
- No pero como está Inoue-san, no es bueno para ella que jueguen así con sus sentimientos.
- Claro que no pero no puede ser peor a lo que le hizo Ichigo.
- Nunca se sabe, cuida de ella por favor.
Allí había algo, Tatsuki estaba segura pero tampoco quería interactuar mucho con Uryuu porque pese al esfuerzo, todavía le dolía el verlo y necesitaba decirlo.
- Oye yo...
- ¿No ha regresado la profesora?- preguntó Aoi acercándose a Ishida, él se volvió hacia ella y se sorprendió. Con eso la de cabello corto decidió no decir nada y aunque quiso huir, los pies no le respondieron así que presenció la escena.
- Tu cara...- murmuró él olvidando de momento sus pensamientos porque la chica traía un parche en la mejilla derecha el cual no estaba allí hace un rato. Al rededor de éste se veía morado y rojo ya que era un doloroso y fuerte golpe.
- Ya te dije que no intentes halagarme si no tienes ganas.
- Me refiero al parche.
- Ah, esto... La enfermera me golpeó con la puerta porque cuando yo iba saliendo ella entró- dijo ella despreocupada.
No era humanamente posible que una puerta la dejase así pero ella no era humana. Él acercó una mano a la cara de ella por pura curiosidad y le tocó delicadamente el área, estaba caliente y hasta le palpitaba un poco. Ese era un puñetazo y solamente había una persona que pudo habérselo dado en ese lapso de tiempo. ¿Por qué Yagami la agredió así? ¿Pelearían o solamente la golpeó?
- ¿Segura?
- ¿Por qué te mentiría?
- "Para que no crea que eres una chica violenta"
- Cállate.
- ¿Y entonces?
- Pues fue la puerta, es un golpe pequeño, se me quitará en tres días a lo mucho.
Él todavía la miraba sospechando que mentía así que Aoi no dijo más, sólo lo atrajo hacia sí del cuello y lo abrazó fuertemente. Él se quedó inmóvil pues hasta ese momento notó que Tatsuki estaba allí todavía, ella por fin pudo moverse para regresar al salón.
Shimura lo abrazó más por sí misma, quería calmarse pues todavía estaba impresionada de que Yamamoto la agrediera así por algo que ella no entendía ¿cómo que le estaba dando su energía espiritual a Ishida? No entendía de dónde había sacado eso pero para cuando se dio cuenta, él la arrinconó contra la pared y le soltó el puñetazo en la cara amenazándola de muerte para que no se lo diera. Como si fuera posible, si lo fuera lo haría. Justo cuando salió corriendo luego de regresarle el golpe con intereses, de verdad la enfermera la golpeó al abrir rápido por haberlos oído discutir y la mujer se creyó que de verdad la puerta le dejó la cara así.
De nuevo ese aroma que venía del muchacho la cautivó y comenzó a calmarse. Decidió cortar el momento o todo iría en una dirección que la pondría en peligro.
- ¿O prefieres que te "ahogue" un poquito con ya sabes qué para animarte? te ves como si te obligaran a vaciar una piscina con una cuchara- le dijo ella antes de que comenzará a sentirse rara. Durante todo ese tiempo, él no hizo ademán alguno de devolverle el abrazo.
- ¡NO! ¡Suéltame! ¿Quién está desanimado?- dijo él alarmado porque de nuevo la sensación de repelús estaba allí y ahora que recordaba su causa, también volvió su predicamento. Ella no lo dejó ir y pasó su agarre hacia el pecho de él para atormentarlo más hasta que vieron a la profesora regresar con noticias agridulces para todos y que los mantendrían ocupados por las siguientes tres semanas.
"Out of the frying pan (And into the fire)" interpretada por Meat Loaf (que me gusta más esta versión, je) ya había mencionado la canción antes. Por cierto, él sale en un capítulo de Dr. House, en el episodio "Simple explanation", y ahhhh, en la clásica película "The Rocky horror picture show", cantando "Hot patootie". Ha aparecido en varios lados, igual y lo ubican :D. Y pues el título vendría siendo equivalente a la expresión al español "Salir de Guatemala para entrar a Guatepeor". Con esto ya dejaré de lado a Ishida y a Aoi, ya no quiero lastimar más a Tatsuki D':
¡Cuídense!
En la portada vemos a Aoi con el golpe en la cara :v. Por fin encontré un imagemaker que se le pareciera un poco más.
Que la fuerza los/las acompañe (metal la la la) guardi le stelle che tremano d'amore e di speranza~
