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Y Vivieron Felices Para Siempre
No existen los finales de: Y vivieron felices para siempre… Siempre es una palabra poco probable en esta vida imperfecta, quizás en los cuentos de hadas, donde princesas encerradas en castillos son rescatadas por valientes príncipes, que después de vencer al mal puede conquistar sus más profundos sueños al lado de su dama y que pudiendo así tener su vida de ensueño donde todo es perfecto, donde no existe el dolor o el sufrimiento, y donde todo está bien, en el orden natural de una vida que no puede ser más que irreal.
Lo cierto es que no existe esa fórmula mágica que nos garantice vivir por siempre felices. No siempre los príncipes rescatan a las princesas, en ocasiones es justo lo contrario, porque en esta nuestra historia las damiselas son guerreras rescatando de la oscuridad a sus caballeros que si bien eran fuertes no conocían el verdadero amor. No siempre vencer al mal es un juego de niños donde el bien triunfa sobre el mal en cualquier situación, porque todo tiene un precio que se debe pagar y muchas de las veces el precio es demasiado elevado.
El vivieron felices para siempre, no es un final que pudiéramos emplear tras las crueldades de una guerra donde cientos de personas inocentes murieron en busca del bien común, mucho menos considerando que siempre habrá alguien con sed de poder y dinero con la suficiente sangre fría y pocos escrúpulos para dañar a los demás con tal de conseguir sus objetivos crueles, pero en respuesta siempre habrá valientes dispuestos a luchar y ofrecer sus propias vidas hasta el fin.
"Un felices por siempre" no funciona cuando las adversidades son muchas, cuando la justicia no tiene el mismo rostro para todos y el bien sucumbe de vez en vez ante el mal, cuando las lagrimas se derraman a raudales por las caras del hambre, la soledad y la violencia.
Nos equivocamos al pensar que la felicidad es una meta o un lugar al que se debe llegar para después solo abandonarse a los placeres de la perfección de un momento, porque conquistar la tan anhelada felicidad es un proceso duro, arduo y agotador, un camino que lleva una vida atravesar y que de cualquier manera no a todos garantiza ser felices.
Posiblemente suene cruel pero los finales felices "por siempre" no existen como tales, pero no hay que malentender ese cambio en los finales tan deseado, no es que la felicidad no exista o que los finales no puedan ser buenos, por lo contrario hay historias de finales sublimes y realmente encantadores, hay historia que trascienden en finales gloriosos que dejan huella y perduran a través del tiempo, pero eso son los pocos, las excepciones.
Pero quizás nosotros mismos tenemos la culpa de no encontrar la felicidad esperada cuando depositamos nuestros sueños en la debilidad de ilusiones que son solo superficiales o vánales y nos decimos que seremos felices cuando consigamos tal o cual cosa, cuando tengamos una escoba último modelo, la túnica de moda, el caldero de oro puro, la casa mas grande o un mejor trabajo en el ministerio. Pero lo cierto es que cuando lo conseguimos no nos satisface y volvemos a decir que seremos felices cuando mejoremos, y entonces depositamos nuestros anhelos en cosas materiales que nos den más prestigio y que nunca no serán suficientes, por lo que no logramos ver la verdadera felicidad de la vida.
Hermione y Draco no tenían un final de antología, de esos perfectos donde todos obtienen lo que quieren y nadie sufre, llora o se lamenta. La Gryffindor no entra en el prototipo de la tranquila y pasiva princesa en apuros incapaz de defenderse y el Slytherin posiblemente era como el gallardo y atractivo príncipe de los cuentos, pero no es perfecto, no tiene el carácter en extremo noble y bondadoso, el era un Malfoy aun orgulloso, un tarto vanidoso, imperfecto y humano.
La vida no es ese mundo de ensueño donde todas las ilusiones se ven cristalizada, donde basta desear algo para que se cumpla, la vida no es perfecta, pero puede ser prometedora y bella, aunque nunca fácil.
Alexander y Samanta tampoco tenían su "vivieron felices para siempre", porque así como tenían días buenos otros tantos no lo eran, pero la verdadera felicidad aquella que es realista y no es eterna radica en disfrutar el viaje, en abrir bien los ojos para observar que la felicidad esta en el camino por recorrer más que en el final.
La leona y la serpiente eran felices a pesar de lidiar con los altibajos de sus diferencias, tolerando sus defectos, sus manías y viejas costumbres.
Es tonto pensar que todo sería perfecto y vivirían en un lecho de flores, nubes y algodones, la realidad es que la vida no es fácil, y esta llena de tropiezos, porque a pesar del amor tendrán innumerables discusiones para saber quién de los dos tiene la razón cuando probablemente ninguno la tenga por completo, y reñirán al no ponerse de acuerdo a donde ir o que hacer en sus ratos libres, de qué color será la alfombra de la sala o las cortinas, discutirán sobre los nombres de sus hijos, si tendrán mascota, el lugar de las próximas vacaciones, donde pasar la navidad y el año viejo o si contrataran un elfo para el servicio.
Porque no siempre estarás de acuerdo con el amor de tu vida, discutirás, pelearas por cosas importantes e incluso por trivialidades, sentirás molestia, y en el calor de la discusión dirán cosas que no siente y no piensan, levantaras la voz cuando las cosas se les salgan de las manos ya sea por tercos, testarudos, orgullosos o tontos, posiblemente lloraras de frustración cuando las cosas se salgan control, pero después, después de todo esas discusiones cuando los ánimos se hallan enfriado un poco pedirás perdón y serás perdonado y perdonaras porque al fin y al cabo nadie es perfecto.
Y entonces sabrás lo que es la verdadera felicidad cuando a pesar de todo, el perdón llegara con sus besos, y perdonara tus fallas, defectos, manías, errores y tropiezos, porque simplemente te ama con todo y debilidades, a si como tú lo amas y aceptas.
No existe el vivieron Felices para siempre, pero si existe la felicidad, esa que se cultiva día a día, por la que te esfuerzas en conservar, por la que das todo y al final te permite cosechar sonrisas, momentos felices, grandes recuerdos y porqué no también te da lagrimas cuando la dicha se desborda y derrama por tus ojos.
Draco no siempre era feliz, había días difíciles donde la sombra de lo que fue alguna vez lo perseguía y tenía que soportar vivir con el estigma de ex mortifago y ser señalado y juzgado a pesar de que ya no era el mismo hombre que había sido. Era infeliz cuando no solo a el le repudiaba si no a su familia, y entonces se sentía desdichado y sufría en silencio, tragándose su odio contra el mundo y sus frustraciones.
Pero Draco era feliz cuando su hijo mayor levantaba la barbilla con obstinación y orgulloso decía. -Ese es mi padre y cuando crezca lo que más deseo es convertirme en el gran hombre que es el. -Entonces los ojos grises de Draco destellaban de una dicha plena y abrumadora, como lo hacía cuando Hermione, su esposa caminaba a su lado altiva tomarlo por el brazo mostrándole al mundo lo compasiva que estaba de caminar a su lado y porque además veía tantas cosas reflejadas en sus ojos, porque la sentía aferrarse a el y sonreír como solo ella sabía hacerlo y presumía toda su dignidad orgullosa de llevar el apellido Malfoy de su esposo.
El rubio podría ser infeliz en ocasiones cuando no todo le salía bien en los negocios, cuando reñía ocasionalmente con su terca esposa, cuando a través de los años aun recibía desprecios e insultos, cuando molestaban a Scorpius y Antares en el colegio solo por ser sus hijos y cuando se dieron cuenta que Narcisa la mas pequeña de sus hijos no poseía magia, sin embargo, no podía ser más feliz de compartir la vida con Hermione quien siempre le apoyaba cuando los tiempos no eran buenos y tomaba su mano para darle fuerza cuando flaqueaba.
Era feliz porque sus hijos eran valientes e inteligentes y no le juzgaban a pesar de saber de sus errores del pasado, lo era cuando Scopius atrapo su primera snitch dorada y cuando levanto la copa de la casa y cuando Antares fue premio anual de su generación y aunque a el mismo le costara trabajo reconocerlo era sumamente feliz cuando su pequeña Cissy que era un sol se ponía a cantar con su angelical voz o cuando asistía a sus recitales de ballet porque si bien no tenia magia una sola sonrisa suya iluminaba el lugar, era vivaz, fuerte y bondadosa, inteligente como su madre, tenaz y orgullosa como su padre.
Hermione podía ser una heroína, una mujer fuerte y decidida, pero también era humana y como tal padecía como todos los sin sabores de la vida, amaba a su esposo y a sus tres hijos, luchaba por su felicidad, pero a veces solo a veces también le entristecía que algunos no fueran capaces de perdonar a su marido, comprendia el dolor ajeno, los sufrimientos del pasado, las cicatrices y marcas que dejo el paso de la guerra, pero la gente cambia, Draco cambio y era un buen hombre, por eso se indignaba cuando lo señalaban y trataban de herirlo rememorando su pasado oscuro, y le dolia que sus hijos tuvieran que afrontar a algunas personas de mentes cerradas que la tomaban en su contra solo por su apellido.
Pero de igual manera se sentía orgullosa de que sus hijos sacaran la casta y que vieran la vida con filosofía.
Scopius el mayor era un gran ejemplo, era decidido e inteligente, y estaba orgulloso de sus padres, nunca agachaba la cabeza por los insultos y tenia respuestas para quien se atreviera a confrontarlo, utilizando la elocuencia suficiente para dejarlos sin palabras.
Antares era más parecida a ella con el cabello castaño y ojos grises dos años menor que su hermano, era hermosa, dedicada y obstinada como buena hija suya y ella también sacaba el carácter cuando era necesario para callar a los insolentes y a los ignorantes que pretendían hablar por hablar de cosas que no entendía.
La pequeña Narcisa era cinco años más joven que su hermana, no poseía magia, por tanto no era como el resto de su familia, pero eso no era algo que le preocupara, tenia un gran talento para las artes, cantaba de manera divina y era aficionada al ballet, tenia las mejores notas en el colegio muggle al que asistía y tenía un carácter tan dulce y desinhibido que la hacían tan especial como sus hermanos.
Hermione luchaba a brazo partido por los derechos de los seres mágicos, era una promotora de la igualdad y equidad, era defensora del débil y una amante de las leyes para salvaguardar el bienestar del mundo mágico, estaba satisfecha de sus logros, de su vida familia, de sus hijos y su amado esposo, podría ser que de vez en cuando se topara con la frustración de la reticencia de los demás, con la mediocridad, el conformismo, con las pocas ganas de cambiar o colaborar para mejorar al mundo, pero no se daba por vencida.
La felicidad de la Leona radicaba en el amor de su familia y seres queridos, mismo que la hacía fuerte y le daba ánimos cuando estaba triste o decepcionada por alguna situación, no basaba sus afectos en sus posesiones, en su cargo o su prestigio, lo basaba en el cariño que ponía en lo que hacía por pequeño que fuera.
Alexander y Samanta también eran felices afrontando las adversidades juntos, lidiando con sus limitados recursos económicos pero fieles a la idea que eran afortunados por tenerse uno al otro. Eran dichosos en la sencillez de su casa al lado de sus dos hijas gemelas Selena y Monic, porque su hogar tenia amor y esa calidez característica que da la felicidad.
Sam dejo atrás los lujos a los que estaba acostumbrada, le costó bastante trabajo acoparse a su nueva vida pero no se arrepentía, no necesitaba más de lo que poseía y ahora las únicas joyas que presumía eran sus pequeñas hijas y su marido.
Alex era un hombre pleno que se refugiaba en el consuelo de sus esposa cuando las cosas se tornaban difíciles, tomaba su mano para darse nuevas fuerzas y le besaba con ansían para recuperar la fe y la esperanza para seguir luchando el día a día.
Los finales felices por siempre no existen como tales, quizás solo en los libros infantiles que afanosamente leen los padres a sus hijos antes de dormir. La perfección de esa última parte que se escribe al final de la narración es irreal en la imperfección del mundo real, pero lo cierto es que la felicidad existe de muchas manera y se manifiesta a través de nuestra vida con diversidad.
La felicidad se conquista con dedicación, con esfuerzo y amor, nada es definitivo salvo la muerte y hay que tomar en cuenta que cierto viejo loco siempre proclamo "Que la muerte solo es el principio de algo más"
La historia de amor de Draco y Hermione no termina al estar juntos, continúa a través de los tiempos, a través de sus hijos y en un futuro a través de los hijos de sus hijos, la vida es un ciclo que continua aun cuando nosotros ya no estamos presentes.
No puedo terminar con un vivieron felices para siempre, porque la felicidad que conquisten día a día solo depende de ellos, de las decisiones buenas y malas que tomen, de su determinación para sobrellevar este mundo imperfecto y muchas veces cruel.
Me gustaría decirles que la vida es perfecta, que el bien siempre triunfa ante el mal, que los sueños siempre se cumple, que los malos siempre pagan sus deudas, que los buenos nunca sufres, que vivieron felices por siempre; pero la verdad es que no puedo mentirles, la vida no es perfecta puede ser muy cruel, no siempre el bien gana, no todos los sueños se cumple, los malos en ocasiones se salen con la suya y a pesar de ser buenos a veces no nos va bien, y siempre es una palabra demasiado larga para un final feliz.
Pero puedo decirles que solo uno escoge que quiere de la vida y puede tomar incluso de las cosas malas que nos ocurren la voluntad y la fuerza que solo da la experiencia… Puedo decirte que asi como hay gente mala y sin escrúpulos que disfruta lastimar, los mas son aquellos buenos que te dan la mano para ayudarte a continuar… Puedo decirte que no todo está perdido cuando aprendes que el amor es poderoso, que libera, salva y transforma… Puedo decirte que el final feliz tú lo escribes con tu propio esfuerzo, en ocasiones con tus lágrimas, tu sudor y tu sangre… Y puedo decirte que la perfección puede surgir de la imperfección cuando estas con la persona adecuada…
No todos los sueños se cumplen, pero no debes dejar de soñar y aferrarte a ellos con esperanza, no dejes que se pierdan tus ilusiones transforma esos sueños inconclusos en sueños más grandes y más potentes.
Me gustaría decir que la vida es perfecta pero no lo es, así que llora cuando tengas que hacerlo, después seca tus lágrimas y sigue adelante… Si caes, levántate, cura tus heridas, pero no pierdas demasiado tiempo en lamentaciones y sigue… No justifiques tu cobardía lamentándote de la injusta vida, se lo suficientemente valiente y afronta que solo en tus manos estar ser feliz…
Draco y Hermione son felices, no porque su vida sea perfecta, son felices porque a base de amor, lagrimas y sufrimientos forjaron la vida que querían, el hogar que anhelaban con sus tres hijos que eran su más grande legado.
FIN
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Hola a Todos,
Aquí termina el fic, tengo que confesarles que este ha sido uno de los fic que me ha traído más satisfacciones, me encanta escribir para ustedes, muchísimas gracias por sus comentarios. Su opinión es sumamente valiosa para mi, gracias por regalarme un poco de su tiempo, por leerme y siempre tener palabras amables para mí, que me motivan a intentar siempre ser mejor.
Les pido una enorme disculpa por mis horripilantes faltas de ortografía, tengo que confesar que trasladé esta historia de varias más que tengo en otra página y aun cuando mis intenciones eran corregirla antes de publicarla, lo cierto es que no tuve el tiempo necesario. Sé que eso no me justifica, pero quiero que sepan que tengo el propósito de ir poco a poco editando los capítulos y hacer las correcciones necesarias. Lamento mucho dañar sus ojos con mi ortografía.
Cuídense mucho, espero seguir contando con su atención.
Besos
Helena Grand
