Descargo de responsabilidad Rumiko Takahashi es la dueña y señora de Inuyasha cualquier cosa a ella ;P.
Nota: Antes de nada un saludo a todos mis reviewers especialmente a Miara y Maki Maki. Kaito gracias por pasarte por aquí es un placer volver a ver caras conocidas. Y también a todos aquellos que siguen este fic. Bueno os dejo con el capítulo que ¡ya sé, ya sé! Esperabais una historia sobre Jâku ya que sólo era la 1ara parte. Pero tranquilos habrá la continuación más adelante cuando toque lo prometo. Ahora disfruten del capítulo.
sukyaki == es el plato típico japonés, ahora bien si es de buey de Kobe vale un dineral. Aunque no sabría decir nunca lo he probado.
Saimyoushous == Son las avispas infernales que Naraku usaba.
La traición de Sesshoumaru
La casa del monje Miroku y Sango había dejado de tener tanto alboroto pues los dos pequeños demonios: Jaken y Shippo, se fueron con los dos hermanos inus, Myouga y Ah-Un. Y a pesar de que las niñas todavía eran muy pequeñas, como para darse cuenta de la situación, seguían preguntando por este hecho pues habían perdido a sus dos niñeras favoritas y no pensaban que fuera justo.
– "Niñas ya os hemos dicho que no les pasará nada, seguramente volverán tarde o temprano." -Les decía Miroku mientras Sango probaba un sorbo del caldo.
– "Jaken" "Shippo". - Pataleaban.
– "A ver mis pequeñas ¿a quién le gustaría recibir doble ración de sukyaki*?" - Preguntó Sango.
– "Yo""Yo"
Pasada una hora todos los pequeños estaban haciendo su siesta, Miroku y Sango aprovecharon el momento para sentarse uno con el otro y relajarse al aire libre recostados en un banco de madera en el exterior de su casa.
– "Miroku ¿tú crees que lograran derrotar a ese sabueso?" - Sango cerraba los ojos en ése momento estaba escuchando los latidos de su corazón.
– "Seguro que sí. Piensa que Inuyasha es muy persistente y Sesshoumaru tiene el poder de enviarlo de vuelta, si los dos se unen no creo que tardemos en ver a Kaede, Rin, Kagome y a tu hermano Kohaku." - Esto último la hizo abrir sus ojos con esperanza, por lo que le había dicho Inuyasha él estaba en el palacio de su hermano junto con los demás y estaría a salvo de los ataques de la bestia.
– "¿Pero se llevaran bien cuando eso ocurra?"
Suspiraron fuertemente la pareja sabía el carácter que tenían y a pesar de que últimamente la relación había mejorado. Ellos no pondrían la mano en el fuego.
En algún lugar relativamente lejos del pueblo de Kaede, varios demonios y un semidemonio caminaban a ritmo lento por la ladera de una montaña. Ya habían pasado tres días sin encontrar ninguna pista del paradero del sabueso y mucho menos del tío Jâku, Sesshoumaru ya empezaba a hartarse de esta situación. Con Naraku al menos le bastaba con seguir los saimyoushous o bien esperar a qué Kagura le diera alguna información.
Esto va a ser más difícil de lo que pensaba. Pensaba Sesshoumaru.
Mirando de reojo a sus compañeros suspiró sin abrir la boca, soltando el aire por su nariz.
– "Señorito Sesshoumaru no tiene porqué suspirar ¡de seguro que sus habilidades son suficientes para volver con la señorita Rin!" - Dijo Myouga a lo que Sesshoumaru le miró con una mirada asesina y del hombro de Shippo se escondió tras el pelo de Inuyasha,
– "¡Eh!" - se quejó éste. - "¡¿Porqué siempre te escondes en mi pelo? Ya podrías cuidar tus palabras sino te vas a hacer cargo de ellas."
Sesshoumaru lo dejó estar, por el momento.
Sesshoumaru es el prometido de Rin. Ya no me acordaba. Se lamentaba Shippo pues él no era precisamente un buen ejemplo desde su punto de vista era un arrogante pero por mucho que lo fuera el kitsune respetaba los sentimientos de Rin pues en su forma lo besó pensando que era él. Si no me hubiera transformado no lo habría hecho. Sonrió un poco, luego recordó "Sí, lo vuelves a hacer te mataré. Pero por ahora me conformo con que mueras aquí en el sueño de Jaken." le estranguló cuando estuvo en la mente de Jaken y eso le hizo recorrer una mala sensación por toda su espina dorsal.
Ese kitsune tiene miedo ¿eh? Umm. Creo que podré sacar algo de provecho de él después de todo. La mente de Sesshoumaru elaboraba un plan por el que conseguir su pista sin tener que hacer algo que no quería.
¡¿Cómo voy a querer salvar a un tipo como éste? Se replicaba Shippo.
– "Inuyasha ves a buscar algo de alimento para éstos." - Le ordenó Sesshoumaru refiriéndose a todos los acompañantes. Todos ellos lo miraron con expectación.
– "¡¿Y porqué tengo que ir yo siempre? ¡No podrías ir tú por una vez!" - Se quejó Inuyasha.
– "Bien entonces que se mueran de hambre." - Sentenció Sesshoumaru.
– "¡Inuyasha prefieres vernos en los huesos!¡eh! ¿eh? ¿eh?" - Shippo se enfadó y saltaba alrededor suya.
Uff. Señor Sesshoumaru siempre será así, no importa los años que uno le sirva nunca hará nada para las necesidades básicas de sus sirvientes. Jaken recapituló.
Inuyasha se hartó de Shippo y le dejó tumbado en el suelo de un coscorrón del que el pequeño Shippo se retorcía. Luego de mala gana y gruñendo se dispuso a acatar su orden ahora bien iba a quejarse:
– "¡Sí les pasa algo mientras no esté me las pagarás Sesshoumaru!"
– "Amo Inuyasha que bueno es ¡yo iré con usted!" - Exclamó la pulga. El hanyou lo echó para atrás como si fuera una canica.
– "Tú te quedas con ellos. ¡Regresaré pronto!" - Y se fue.
Sesshoumaru esperó un poco para que Inuyasha no supiera lo que iba a pedir.
– "Jaken ves a buscar leña."
– "¡Sí amo Sesshoumaru enseguida voy mi señor! ¡Siempre puede contar conmigoooo!" - Jaken corría mirando a su amo cuando se tropezó con una raíz de un árbol que sobresalía . - "¡Maldito árbol!" - Shippo y Myouga se rieron a carcajadas.
– "¡Jaken!"
– "¡Sí amo enseguida voy!" - Se fue dejándolos atrás.
– "Este Jaken ¡no cambiará!" - Exclamó Shippo y volvieron a reír.
– "Te parece gracioso Shippo piensa que ahora estamos solos tú y yo."
Las risas cesaron ipso facto.
Jaken fue el primero en regresar con los troncos.
– "¡Señor Sesshoumaru ya traigo los troncos que me pidió! ¡Iiieeeee!" -El demonio verde los dejó caer al suelo. - "¡¿Señor Sesshoumaru dónde está?"
En ése momento Inuyasha volvía con un jabalí al que había cazado y escuchó la estridente voz de Jaken.
– "Jaken ¿dónde esta mi hermano?¿Y shippo?" - Le preguntó.
– "¡No lo sé si lo supiera no estaría llamándolo PEDAZO DE IDIOTA!" - Jaken fue golpeado por el peso del jabalí al caer sobre él.
Inuyasha empezó a buscar alrededor el aroma de Sesshoumaru y Shippo pero sólo encontró a la pulga Myouga dormido en la hierba. Lo cogió con sus dos dedos y le arrojó algo de agua para que despertase. El diminuto ser lo hizo, después de estornudar un par de veces, se frotó los ojos y levantó la cabeza para ver quien lo sostenía.
– "¡Amo Inuyasha!" - La pulga se puso de un salto en pie sobre la palma de su mano. - "¡Es terrible su hermano Sesshoumaru se ha llevado a Shippo y luego cuando me acerqué a él para pedirle que volviera me tiró por los aires!"
Así que es eso quería estar a solas con Shippo, pero ¿porqué?. Pensó Inuyasha.
– "Abuelo Myouga ¿sabes porqué se ha llevado a Shippo?" - Preguntó su amo.
– "Mmmm."
– "Tal vez sea por el beso que le dio a Rin." - Respondió Jaken bajo el jabalí.
– "¡Ay cielos! ¡Estamos perdidos nos matará!" - Myouga fue acallado cuando el hanyou cerró su mano.
Inuyasha se acercó al enano verde y le quitó el peso de encima.
– "Gracias. Eres muy amable, para ser un hanyou." - Esto último lo dijo por lo bajo.
– "Oh de nada." - Dijo con una de sus mejores caras. Pocos segundos después lo estaba estrangulando con sus propias manos y con ojos muy abiertos (esos blancos y con pupila de un punto negro y cejas que lo cierran como un semicírculo de fondo una trama ondulada verticalmente degradado azul sobre marino). - "¡Y ahora dime cómo sabe lo qué paso!"
– "¡Está bien te lo explicaré! Pero suéltame casi no puedo respirar..." -Jaken puso los ojos en blanco y la cabeza hacia atrás, su agresor cesó el agarre.
Después de recuperar el aliento Jaken comenzó:
– "Todo comenzó unos días después de la visita de nuestra gran señora y madre de mi querido amo Sesshoumaru, la que le agradezco de verdad que haya traído al mundo a mi señor yo no habría conocido la perfección si no ..." -La perorata de Jaken paró cuando volvió a ser golpeado por Inuyasha.
– "Al grano."
Y le explicó la historia como pudo en seis frases más o menos.
– "Shippo tenía un pergamino sobre la técnica del sueño y me hizo chantaje para ir con él. Por el camino nos encontramos a Kohaku y su gata y luego encontramos el dojo que indicaba el mapa. ¡Allí fue dónde ese maldito Kitsune se metió en mi mente!" - Volvió a recibir una reprimenda.
– "Eso no explica ¿cómo sabe lo que ocurrió?" - Aclaró las cosas Inuyasha.
– "¡El muy idiota se lo dijo a mi amo a través de mi sueño! ¡BURRO!" - Esta vez no lo controló más y le propinó un descanso de varias horas.
Sesshoumaru lo sabías desde un principio ¿porqué no atacaste a Shippo entonces? El hanyou se dio cuenta de algo al recordar las últimas palabras de Jaken. ¡Intentas que Shippo encuentre a tu tío Jâku!
– "¡Myouga quedate aquí!"
– "¡Pero amo Inuyasha yo quiero ir con usted a buscar a Shippo!"
– "Sesshoumaru no va a hacerle nada lo va a utilizar como guía para encontrar a Jâku."
– "¡¿Quéee?"
Inuyasha ya se había montado en Ah-Un y le había dado la orden para que buscara el olor de su amo.
Sesshoumaru en el sueño de Shippo tú morías a manos de ese demonio ¡No lo permitiré!
Mientras tanto en una cueva a la que había puesto una barrera mágica para evitar ser percibido por otros seres Sesshoumaru esperaba a qué el kitsune despertase.
– "¿Dónde estoy?" - Se despertó Shippo tras varias horas de sueño.
– "Shippo quiero que uses tu poder para contactar con Jâku." - La voz de Sesshoumaru era neutra pero el kitsune se sobresaltó.
¡Me ha llamado por mi nombre! Shippo lo miró incrédulo pero su rostro no reflejaba ninguna emoción. Deben ser imaginaciones mías seguro.
– "¿Y bien me ayudarás Shippo?"
La pregunta resonó por la cueva. Ahora Shippo sabía que no era su imaginación realmente Sesshoumaru le estaba pidiendo su ayuda.
¡Hey espera un segundo! ¡No puedo ayudarle si lo hago sin qué este Inuyasha mi pesadilla se hará realidad! Se gritaba a sí mismo.
– "Sesshoumaru yo.." - El kitsune tenía voz de duda no sabía como decirle que no podía. - "Lo siento."
Para el youkai esto no fue una gran sorpresa, sabía que como poca cosa de demonio que era estaría influenciado por los humanos y que era el mocoso que su hermanastro protegía.
– "Bien entonces no me queda otro remedio que matarte."
Al oír estas frías palabras el kitsune saltaba y alejaba de Sesshoumaru por cada paso que él hacía para aproximarse a él.
– "¡Sesshoumaru no puedo ayudarte ya sabes lo que vi! ¡Cómo me pides que haga esto a Rin!"
– "Mientes."
– "¡Yo no miento ya conté todo lo que vi y tú perdías ante él!" - Le replicó aún más fuerte Shippo y cuando Sesshoumaru dio un paso hacia él saltó más atrás como podía adentrándose más en la cueva.
En el interior de la cueva un demonio perro-oni descansaba hasta que los gritos y el olor de nuevas presas lo desveló.
– "¡Quieres dejar de perseguirme! ¡Tú no me matarás sino Rin nunca te lo perdonaría estoy seguro!"
Sesshoumaru antes de entrar en la cueva ya olió el demonio que en ella habitaba por lo que oír las afirmaciones de este intento de demonio sólo le hizo esbozar una leve sonrisa. Ahora bien espero el momento oportuno para brindarle una nueva opción.
– "Quizá yo no te mate pero estoy seguro que ese perro-oni si lo hará."
– "¿Eh?"- Shippo se giró sobre sí para encontrarse cara a cara con un perro oni de lo más feo. - "Aaaaght."
El kitsune corrió tras las piernas de Sesshoumaru en busca de protección. El perro-oni, no se acercaba por el momento. Era un demonio bastante inteligente ya que se percató del poder del daiyoukai y estaba a la espera de que bajará la guardia para cazar al pequeño. El pero-oni no tenía ningún pelaje su piel era clara y la carne musculosa sus garras sobresalían de sus dedos, su hocico se parecía al de una rata gigante y sus ojos amarillos no dejaban lugar a dudas de lo salvaje que esta criatura pudiera ser.
– "¿Reconsideras mi oferta?" - Preguntó sin perder el contacto visual con el contrincante.
– "¡Sesshoumaru por favor no quiero morir!"
– "Lo consideraré como un sí."
Antes de qué Shippo pudiera negarse Sesshoumaru había destrozado al perro-oni de la cueva.
