2-9-1997
El martes antes de comer fue su primera clase con los alumnos de sexto y séptimo juntos, en el aula de la tercera planta, puesto que básicamente las clases serían teóricas, Si necesitaban consultar los astros, Flitwick había ayudado a Aurora a renovar los hechizos del techo del aula y, si era estrictamente necesario, subirían a la parte alta de la torre alguna noche.
Luna Lovegood, Ginny Weasley, Astoria Greengrass y Sanosuke Kawashiro, por parte de sexto; Draco Malfoy, Pansy Parkinson, Blaise Zabini, Helena Riverside, Hannah Abbot y Neville Longbottom los de séptimo. "Vaya ingredientes para una poción" pensó Aurora al ver tan variopinto grupo.
Se sentaron, solos o por parejas, en las mesas del aula. Aurora se apoyó en el escritorio. Les explicó brevemente el por qué juntar ambos cursos, lo cual gustó a los de sexto. Así, al año siguiente, tendrían más tiempo para estudiar los EXTASIS de las demás asignaturas.
-Mi profesora de Astronomía, Selena Bluemoon, de quién tomé el relevo cuando se jubiló, nos dijo que siempre empezaba el séptimo curso con la siguiente frase: La magia radica en desafiar lo imposible. En este curso, aprenderéis el poder que los astros nos dan en nuestra magia, e incluso a ser capaces de practicarla sin varita- tras decir esto, chasqueó los dedos y las velas del aula se apagaron. Estiró la mano zurda, y se fueron encendiendo de una en una a medida que las señalaba. Todos soltaron un "Ooooh" emocionados, incluso los de séptimo, que ya lo habían visto hacer el curso anterior- y no solo en nosotros mismos, sino en todo lo que hagamos, bien sean pociones, hechizos, encantamientos, cultivar plantas y transformaciones.
"A los de sexto, os irán empezando a pedir que uséis los hechizos y encantamientos de manera no verbal, y prácticamente a los de séptimo os lo exigen. Conmigo no. En la magia primigenia, cuando pocos usaban varita, lo que daba el poder al mago o la bruja era su fuerza interior, la fuerza que extraía de su entorno, del Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, el poder de la voz y llamar a las cosas por su nombre. Como en África, de donde proceden mis antepasados, con sus cánticos místicos. O cuando las "Runas Antiguas" eran todavía conocidas como "Runas"- los alumnos rieron con el chiste- Os voy a hacer una demostración- Miró al Slytherin de piel sepia.
-Zabini, présteme su pluma- dijo en tono neutro.
El chico cogió la pluma, se levantó sin más preámbulos de su mesa, se acercó a Aurora y se la entregó. Sin decir nada, ella se la devolvió y le hizo un gesto para que volviera a su sitio. Esperó a que se sentase, para hablar de nuevo.
-Zabini, présteme su pluma- con otro tono de voz más duro.
El chico, de manera involuntaria, dio un respingo y se puso tenso. Repitió todo el proceso por segunda vez. Antes de volver a hablar, Aurora contó mentalmente hasta diez. Lo necesario para que el muchacho se tranquilizase.
-Blaise, présteme su pluma- ronroneó Aurora. Todos los del aula se pusieron colorados. El pobre chico se levantó casi flotando, cuando se acercó donde ella, tropezó con la pata de una mesa, volviéndole el dolor a un estado de vergüenza, sentándose de nuevo en su sitio con la cabeza agachada. Como a Aurora, el tono de piel del muchacho camuflaba su rostro enrojecido.
-Pero eso no tiene ningún mérito- dijo Pansy Parkinson- él es un chico y…- no se atrevió a acabar la frase, aunque Aurora sabía cómo seguía. Precisamente le había escogido a él porque sabía que físicamente le atraía. Aunque podría haber usado a Longbottom, pero no quería que el muchacho muriese de una hemorragia nasal, (como los anime que solía ver con su sobrina Rea). Aurora sonrió con suficiencia.
-¿Cree que no soy capaz de lograrlo si es una mujer?- Aurora se levantó de la mesa, se acercó donde ella, se agachó para acercar su rostro al de la Slytherin- ¿Quieres que te lo demuestre, Pansy?- susurró de manera sugerente. Vio como a la chica se le ponía la piel de gallina y enrojecía hasta las orejas. Draco, que estaba sentado a su lado, también se agitó de manera involuntaria. Aurora volvió a su sitio y miró uno por uno a los alumnos- No lo olvidéis, la fuerza interior, el poder de la voz, de la palabra, y también dar gracias a Venus en esta ocasión- añadió, mirando a cierto punto luminoso del techo- Pero a medida que se fue extendiendo el uso de la varita para canalizar la magia, el poder del nombre de las cosas se fue perdiendo, y se fueron creando los hechizos. ¿Alguno sabría dar un ejemplo?
Todos en el aula se quedaron pensativos, algunos se miraron entre ellos. Finalmente, nadie contestó. Posó unos segundos de más sobre Riverside, la única mestiza de la clase, que agachó su rostro con vergüenza. La joven Slytherin no iba a participar mucho en clase ese último año, pensó la profesora. Maldita "caza de muggles".
-Mmm, normal, la mayoría de vosotros sois sangre pura- las miradas que los alumnos la dirigieron fueron muy variadas, desde el asombro hasta el asco- No habéis tenido mucho contacto con el mundo muggle. En "Alí Babá y los cuarenta ladrones", para abrir la entrada donde estaba el tesoro, el protagonista dice "Abréte", en lugar de "Alohomora"- Aurora miró al rubio Slytherin- Draco, tu abuelo se llamaba Abraxas, ¿cierto?
-Sí, profesora- respondió el muchacho. Aurora se fijó en él y sintió una punzada de pena. Estaba pálido y más delgado, pero ya no parecía tan enfermizo como el curso anterior.
-Una rama de los primeros cristianos, el gnosticismo, usaban las piedras Abraxas como amuletos y para los encantamientos. De la palabra Abraxas, los muggles la deformaron en "Abracadabra". Aunque también se cree que Abracadabra tiene otro origen más… oscuro, entre los no mágicos- poco a poco, la chispa de comprensión entre los alumnos fue cruzando sus mentes. Casi todos desviaron la mirada.
-Avada Kedraba- respondió Pansy Parkinson. Aurora se la quedó mirando unos segundos. Cuando iba a retomar su discurso, la muchacha volvió a hablar- ¿No me va a dar puntos?
-¿Disculpa?- se le escapó a la profesora.
-He contestado de manera correcta- explicó la chica- y usted siempre da puntos cuando alguien contesta correctamente.
-Cierto, pero una de las maldiciones imperdonables no es algo como para premiar- respondió Aurora.
-Si pero, el profesor Snape nos dijo que no hay magia oscura o de luz, sino cómo se utilice, cuando fue profesor de Defensa... de Artes Oscuras- razonó Parkinson.
-Y usted misma nos ha dicho que todos somos iguales, profesora- intervino Luna- es el mismo razonamiento, nadie nace bueno o malo. No hay magia buena o mala.
Aurora no salía de su asombro. ¿Desde cuándo Pansy era tan racional? ¿Y ese tono con el que había mencionado a Severus? No se hubiera imaginado que fuera una de las fans del ex-profesor de pociones...
Que Luna hubiera intervenido podía esperárselo. Su alumna favorita siempre veía el lado positivo de las personas. ¿Pero defender a Parkinson?... Aún había esperanza en el mundo.
-Cinco puntos para Slytherin- dijo al fin Aurora. Siguió con el resumen de lo que estudiarían durante el curso. Cuando quedaban unos cinco minutos para que acabase la clase, Parkison levantó la mano.
-¿Sí, Pansy?
-¿Va a seguir hablando sobre los muggles tan abiertamente?- dijo con cierto resquemor. Antes de que pudiese responderla, Draco dio un puñetazo en la mesa y la miró enfadado.
-Déjalo ya, Pansy- rugió- La profesora Sinistra siempre ha dado así las clases.
-Pero ahora corren otros tiempos ¿no?- la morena bajó el tono de voz, solo para que lo oyese su compañero de mesa- Tú te jactabas de ser parte de ellos.
-Basta los dos- dijo Aurora, intentando no perder la compostura- No pienso cambiar mi forma de impartir mi asignatura, señorita Parkinson. ¿Quiere que diga porqué usted está estudiándola?- la profesora miró a Malfoy, Pansy se puso pálida- Abandone la asignatura. A ver qué tal queda en su expediente.
-Hablaré con los Carrow- la amenazó la Slytherin. Aurora soltó una risa.
-Hágalo- sonrió con superioridad- Yo lo haré con el director.
Sonó el timbre. Los demás alumnos fueron saliendo, despidiéndose de la profesora. Cuando se quedó sola, se sentó y escondió la cabeza entre las manos.
OooO
El director se agarró el puente de la nariz, mientras escuchaba las declaraciones de los hermanos. Aurora permanecía con los brazos cruzados. Cuando Amycus terminó de hablar, Snape dirigió una mirada significativa a la mujer y luego a los hermanos.
-Parece que no os ha quedado claro que debéis dejar tranquilos a los profesores del colegio- dijo con voz gélida.
-Vamos, Sevy- dijo Alecto- si ella va proclamando en favor de esa escoria, contradecirá lo que explique en mis clases.
-Casi la totalidad de la asignatura de Astronomía se basa en estudios y los conocimientos muggles durante siglos. Es perfectamente normal que ella haga referencias. Siempre lo ha hecho y seguirá siendo así- explicó Severus.
-¿A sí?- comentó Amycus- pues entonces se debería suspender la asignatura.
Snape se levantó y se aproximó a los hermanos.
-Pues ve y coméntaselo a nuestro Amo- dijo con rabia- La mismísima Rowena Ravenclaw fue quien daba la asignatura cuando se fundó el colegio, incluso su hija Helena también dio alguna clase- eso lo sabía Aurora, y por sus rostros, los hermanos no tenían ni idea- Y es una de las materias preferidas del Lord- tanto ella como los Carrow arquearon las cejas por la sorpresa- ¿No lo sabíais? Cuando me asignó para este puesto, estuvimos charlando largo y tendido sobre el colegio, y me lo comentó. Es lo que tiene estar bien informado. Además, es la hermana pequeña de Shira- los hermanos asintieron con comprensión. Aurora se asustó ¿tanta influencia tenía su hermana?- Y también...
Se acercó a Aurora, la guiñó disimuladamente un ojo y la rodeó la cintura por un brazo. Ella hizo como que quería soltarse, él la agarró más fuerte, sonriéndola lascivamente y haciendo que aspiraba el aroma de su melena- no pienso dejar escapar a la mujer más bella del colegio- terminó de decir el hombre con un tono claramente pecaminoso.
Tras los segundos de sorpresa de ambos hermanos, Alecto dio una patada en el suelo y Amycus rió con su risa perruna.
-Joder, Severus, ¿Con que era eso?- el hombre le dio una palmada en el brazo- Siempre tuviste muy buen justo para los chochetes… ¡Ahora entiendo que la nombrases subdirectora!- rió con ganas- Ya lo siento, hermanita- la aludida le dio un puñetazo al mortífago, que rió más fuerte.
-Peor para ti- contraatacó la hermana- a ver quién te acompaña ahora de putas, teniéndolo ya tan a mano, aunque sea una mujer como ella- escupió a los pies de Aurora. Severus se soltó, sacó su varita y la puso en el cuello de la mortífaga.
-Te lo vuelvo a repetir, querida- susurró Snape, enseñado todos los dientes al hablar- No toleraré un mal trato a ninguno de los profesores- bajó la varita y volvió donde Aurora- Pero te concederé algo. Aurora, te ordeno que no hagas tan abiertamente comentarios a favor…de la escoria muggle. ¿Comprendido?
-Perfectamente, director- respondió ella. Snape asintió y miró a los hermanos.
-Podéis retiraros, menos tú- miró de nuevo a Aurora. Esa vez, notó que era su esposo el que hablaba- tengo que tratar ciertos temas con la sub-directora... a solas.
Amycus volvió a reír y le dio otro golpe en el brazo antes de salir. Alecto estaba asqueada.
oOooOO
Hola de nuevo gente.
Aaayyyy... que se nos va acabando la historia... que ya quedan pocos capítulos... me dan ganas de meter alguno de relleno... No quiero que se acabe... T_T
Os he de confesar que, como los otros dos fics que escribí se desarrollaban a lo largo de todo el séptimo curso, me daba una pereza terrible tener que escribir, otra vez, los acontecimientos ocurridos (y tal vez, tener que pensar alguna cosilla nueva que incorporar) Pero ahora que se acerca el final, me viene a la cabeza nuevas escenas que incluir... Ains...
Pero bueno, me alegra saber que esta historia os va gustando. Os agradezco los reviews de mil amores, y a los que no habéis comentado, os animo a hacerlo. Una crítica constructiva siempre es bienvenida.
Y con esto, desearos una buena semana.
Robin Fleur
