N/A "Súper sentimental el principio, por lo menos para mí. Escribí la primera mitad de este capítulo con la banda sonora de "Too Late" de M83. Denle una oportunidad. Puede que encuentren el efecto magnifico.
Un muy pequeño salto en el tiempo tiene lugar a mitad de este capítulo. No es gran cosa, sin embargo. Y un poco de humor después de toda esa angustia. ¡Espero que lo disfruten! XO-Chrmdpoet"
Capítulo Cincuenta y tres: A Estar Juntas
Regina parpadeó lentamente despertándose, sus nublados ojos chocolate se adaptaban a la luz de la mañana, que ahora se filtraba en su dormitorio. Mientras su visión se centraba, una impresionante sonrisa estiró sus labios, ya que dos hermosos orbes esmeralda la miraban a sólo un suspiro de distancia. Emma. La reina caída deslizó una mano delgada a través del corto espacio que separaba a los dos cuerpos repuestos y la arrastró tiernamente hasta la limpia piel. Se había despertado en algún momento de la noche y se encontró con que las dos todavía estaban vestidas y descansaban sobre las mantas de su enorme cama. Había hecho un trabajo rápido con su ropa con un movimiento de su muñeca antes de deslizarlas a ambas debajo de las sábanas, atrayendo más cerca a su amada, y buscando el sueño una vez más.
Ninguna palabra salió de sus labios cuando los dedos de Regina tocaban ahora melodías suaves sobre la piel de Emma, girando y acariciando suavemente desde la punta de sus dedos hasta los hombros, desde el pecho hasta el cuello. Ellas simplemente se miraron entre sí mientras la bruja tallaba a la princesa con senderos preciosos de aprecio y posesión, ambos corazones latían a un ritmo perfecto, ambas maravillosamente vivas, y ambas magníficamente presente. Casi se habían perdido la una a la otra, casi habían seguido la llamada seductora de la muerte en medio de la confusión y el dolor. Habían bailado en el precipicio, solitario y defectuoso, buscándose la una a la otra, sin poderse tocar. Habían luchado por respirar, por impulso, por presencia. Habían vuelto a la otra, ya que sabían que siempre sería así.
Los dedos de Regina se deslizaron hacia arriba y sobre el hoyuelo en barbilla de Emma, sumergiéndose en la pequeña grieta allí antes de trazar los suaves labios rosados de su amada. Su toque revoloteó dulcemente sobre sus mejillas y sus sienes, sus pestañas doradas y su nariz de botón. Memorizando el sentimiento, la forma en la que Emma se sentía bajo sus dedos, la manera en la que Emma se sentía en su corazón, en el interior de sus temblorosas, y enredadas almas. Dejó que el sentimiento se filtra en ella. Lo dejó caer en sus pulmones y bellamente lo soplo lejos en su aliento. Dejó el dolor en su pecho, el más exquisito y delicado dolor que hubiera conocido—en su inmensa magnitud, en su pulcritud. Emma era un tesoro en cada una de sus células, creciendo bellamente en ella, devorando a su oscuridad y de alguna manera haciéndola gloriosamente limpia de nuevo. Con Emma, ella era nueva. Ella había cambiado, hasta la médula de sus huesos. Ella era pura.
La morena apreciaba la agitación en su pecho, el temblor de su piel, mientras se abría totalmente al sentimiento. Su carne, sus órganos, su propio espíritu se extendía por completo a la princesa, ya que sólo Emma la había hecho sentirse lo suficientemente segura como para permitirlo, y ella se sacudía con la sensación del amor de Emma deslizándose a lo largo de su exposición, corriendo por sus venas. Dejó que la dominara, dejó que la consumiera por completo y la trajera a la vida de una manera que nunca había sabido posible. Eran una, tan intrincada e íntimamente entrelazadas que Regina no sabía donde sus extremos se reunían o cuando su cuerpo se dividían en dos. Sentía el toque de sus propias manos, mientras temblaban sobre la carne de la princesa, sintió la oleada de amor, de deseo, que se filtraba por las células de Emma, mientras tiraban del corazón de Emma, y se juntaban entre los muslos de Emma. Sentía cada respiración incluso mientras era retenida y mantenida en la garganta de su amada. Sentía cada temblor, cada maravilloso susurro de necesidad, como si fueran suyos, y ciertamente, lo eran. Ella era Emma y Emma era ella, Almas Gemelas destinadas. Eran la propia definición de amor, de poder, y destino. Ellas eran el ejemplo más fiel de lo que significa estar unidos, estar juntos.
Las lágrimas se deslizaron suavemente de los ojos chocolate mientras el asombro de Regina, por su impresionante amor, consumía el aire a su alrededor y su suave mano se hundió en la parte posterior del cuello de Emma, sus dedos se enredaron en los rizos dorados, y acercó los labios de la princesa a los suyos. Sus ojos se cerraron cuando sus labios se rozaron, húmedos con sus lágrimas compartidas, ambas mujeres abrumadas por la magia que habita en su interior y la belleza del reencuentro. Sus labios se acariciaron, uniéndose tiernamente juntos, deslizándose sigilosamente contra los otros, y silenciosamente comunicándose todas las palabras nunca podrían explicar o expresar. Era un beso lleno de confesiones, lleno de posibilidades y lleno de belleza. Era un beso que lo decía todo, incluso en el silencio que bailaba dentro de la habitación.
Cuando la necesidad de aire las abrumó, se retiraron de mala gana, y entre lágrimas el chocolate se encontró con el esmeralda brillante una vez más. Regina sintió un estallido de alegría ondulando a través de su vínculo, y se coló en ella desde el corazón y el alma de Emma, mientras una brillante sonrisa iluminaba los hermosos rasgos de la princesa. El aliento de la reina caída se enganchó en su garganta mientras su vista se hundía maravillosamente en ella y encendía fuego en todo su ser. Ella nunca se cansaría de esto; jamás sufriría por otra cosa, o algo más. Tenía todo lo que necesitaba en ese momento, en esa sonrisa impresionante, y en el poderoso batir de su corazón que sin esfuerzo transformaba su pulso acelerado en una sinfonía.
Trazó sus dedos sobre la sonrisa de Emma, una vez más, y finalmente permitió que su voz pintara el aire mientras susurraba: "¿Por qué es esa hermosa sonrisa, mi amor?"
Emma levantó su propia mano para envolverla al alrededor de la de Regina y llevó los dedos de la morena a sus labios. Besó cada punta antes de apretar los labios al centro de la palma de la mujer y atar sus dedos dulcemente juntos. "Nos vamos a casar," susurró Emma, sus ojos esmeralda brillaron mientras se inclinaba hacia adelante y apretaba sus bocas de nuevo juntas en un ardiente beso, sus palabras eran una revelación que bailaba bellamente en el corazón de Regina.
"En efecto lo haremos, Emma," susurró contra los labios de la rubia, ambas sonriéndose entre sí, ambas meciéndose bellamente en la melodía de su alegría.
Casi dos semanas habían pasado desde que Regina y Emma habían regresado del castillo oscuro. La mañana después de su regreso, una vez que ambas estuvieron bien descansadas, las dos mujeres compartieron sus recuerdos con Red y Blue, y Regina compartió sus recuerdos con Emma también, ya que la princesa había estado del todo inconsciente de la casi-muerte de su madre y la ayuda de Snow para salvar la vida de Red. Después de eso, Emma se aferró inseparablemente a Red durante días. Ella no pudo evitar la sensación, el miedo escalofriante que la invadió al ver las imágenes que destellaban en la mente de Regina, al ver el camisón ensangrentado de su amada y sus lágrimas mientras acunaba a una temblorosa, desnuda y agonizante Red, gritando para que la mujer aguantara.
Las imágenes se habían filtrado en los sueños de la princesa y le impidieron dormir muchas noches. Entonces Había pasado casi todos los días durante una semana pegada al lado de su madre, no es que Red se quejara. La loba había sido un desastre de preocupación por su amada hija; por lo tanto, se deleitaba con todos los minutos preciosos junto a la rubia. Pasaron la mayor parte de la semana paseando por los jardines juntas, acostadas en las altas hierbas de los prados, sólo hablando. Hablaron de todo, de la propuesta de Emma de matrimonio y de la tímida pero amorosa aceptación de Regina, del romance floreciente de Red y Blue y de la redención de Snow. Lloraron juntas y rieron juntas y se tranquilizaron a sí mismas con abrazos afectuosos y muy cercanos. Había sido un alivio para ambas, un tipo de terapia.
A la semana siguiente, Regina y Emma se habían sentado tanto con Red como con Blue para hablar de sus planes para la ceremonia de matrimonio. Después del trauma de casi perderse unas a otras, aún fresco y punzante en sus memorias, ambas deseaban que la ceremonia fuera lo más breve posible, un deseo apoyado tanto por la loba como por la ex hada. Sería un asunto pequeño, tranquilo y confortable, que se celebraría en los jardines del castillo en los prados favoritos de Emma. Tampoco querían nada terriblemente formal o del estandarte real. No importaba que Regina fuera una ex reina o que Emma fuera una princesa. Ellas simplemente eran ellas mismas, Emma y Regina, dos mujeres devotamente enamoradas, nada más y nada menos.
Después de mucha discusión, la pequeña familia había decidido que la ceremonia tendría lugar en tres días, entonces, Regina y Emma estaban ahora sentadas lado a lado en el pequeño banco delante de su gran armario en la intimidad de su alcoba, sus dedos entrelazados dulcemente en sus regazos mientras sus muslos se presionaban por la posición. La reina caída miró a la rubia y le preguntó: "¿Estás segura, Emma?"
"Sí, siempre y cuando estés realmente de acuerdo," dijo la princesa , asintiendo con la cabeza.
"Estoy completamente de acuerdo con esto, querida," acordó Regina. "¿Estás lista, entonces?" Emma sólo asintió con la cabeza, por lo que Regina hizo un gesto con la mano delante del gran espejo de su tocador. El panel se ondulo para revelar el inquietante, rostro azul del genio.
"Muéstrame a Snow White," ordenó Regina, y tanto ella como Emma esperaron con gran expectación que el vidrio se ondulara, una vez más, para revelar un cuarto desordenado que ambas mujeres inmediatamente reconocieron como una de las salas de almacenamiento en el Ala Este del Castillo Blanco así como la destacada parte de atrás del vestido de la reina reinante ya que la mujer estaba inclinada torpemente, escarbando en un gran baúl. "Déjanos a ser escuchadas," ordenó Regina de nuevo y esperó a que el vidrio a brillara de azul lustroso antes de ladrar fuertemente, "¡SNOW!" Con una sonrisa maliciosa en su rostro.
La Reina Blanca lanzó un grito y cayó hacia adelante en el baúl, sus piernas se agitaban mientras ambas Regina y Emma inmediatamente levantaron sus manos, ahuecando sus bocas al unísono para evitar reírse a lo más alto posible, aunque el cuerpo de la princesa estaba vibrando por el esfuerzo que le tomó. Una vez que Snow finalmente salió del baúl con ninguna gota de la gracia propia de una reina, la mujer de pelo negro se disparó rápidamente al espejo con los amplios, ojos esmeralda y ansiosamente le habló a los dos. "¡Regina! ¿Qué es? ¿Les ha ocurrido algo? ¿Qué está mal?" divagó Snow en un estado de pánico.
Regina se tragó la risa dolorosamente y contestó. "Nada querida, aparte del hecho de que tu hija y yo estábamos tratando con la imagen de tu trasero empujado tan groseramente en nuestras caras." Tan pronto como las palabras salieron de la boca de Regina, Emma no pudo sostenerse más, y la princesa estalló en una ronda carcajadas estridentes que hicieron a la reina caída sonreír ampliamente a su lado y Snow sólo frunció los labios con disgusto.
La reina reinante dio un suspiro de alivio al darse cuenta de que nada parecía fuera de sí antes de conducir sus ojos a Regina y preguntarle. "¿Por qué, entonces, debes ladrar mi nombre en tal estado de pánico?"
"Porque, Snow, eso te hizo caer en un baúl," respondió Regina, sonriendo mientras Emma seguía temblando de la risa, "y como ya no soy malvada, tengo que encontrar nuevas maneras de entretenerme a mí misma, y al parecer a Emma también." Snow suspiró dramáticamente, aunque no pudo evitar la risa que burbujeaba ahora en su propia garganta, estimulada por el tono lúdico de la voz de Regina y la continua alegría en la risa de la princesa.
Una vez que la risa compartida se calmó, Snow sonrió dulcemente a las dos mujeres y les preguntó, "¿Necesitan de mí?"
"Así es, en realidad," contestó Emma, sin dejar de reír un poco mientras hablaba. "Regina y yo vamos a casarnos dentro de tres días, y nos gustaría mucho que tu asistieras." Emma hizo hincapié en la palabra para que Snow pudiera ser claramente consciente de que la invitación no se extendía al Rey. Emma ya no consideraba a James parte de su vida y por lo tanto no quería que asistiera, una decisión muy apoyada y respetada por su amada.
Los ojos de Snow instantáneamente brillaron con lágrimas y se llevó las manos a la boca, asintiendo con la cabeza ya que su inmensa alegría en ese momento la dejó sin voz. Regina sonrió a la mujer de pelo negro antes de añadir: "En realidad, Snow, Emma y yo estábamos esperando que oficiaras la ceremonia. Eres la reina reinante después de todo."
Snow miró de un lado y al otro entre la bruja y la princesa, sus lágrimas ahora corrían abiertamente de sus ojos color esmeralda mientras una hermosa sonrisa estiraba sus labios. "Nada significa más para mí," susurró, con la voz quebrada. "Gracias a las dos."
"Por supuesto, Snow," dijo Emma dulcemente. Luego miró a Regina inquisitivamente y la bruja se limitó a asentir, por lo que la princesa se volteó hacia el espejo y volvió a hablarle a su madre biológica. "Si te parece bien, nos gustaría invitarte a venir lo antes posible, ya que Red ha planeado una especie de pequeña celebración la tarde antes de la ceremonia. Belle es bienvenida, por supuesto, si desea asistir."
La Reina Blanca estaba prácticamente vibrando con su alegría y su emoción. Finalmente se había ganando un lugar nuevamente en la vida de su hija y en la de Regina también, y aunque le dolía la relación rota de su marido con su hija, entendía la incapacidad de Emma de perdonar al hombre por el momento o tal vez nunca. Ella misma luchaba con eso a veces. Esperaba que algún día, sin embargo, todo estuviera bien entre ellos. Snow asintió rápidamente a las dos, aplaudiendo con entusiasmo ya que simplemente no podía evitarlo, a lo que Regina sólo rodó los ojos mientras Emma se echaba a reír. "¡Sí, por supuesto!" exclamó Snow. "¿Debería ir ahora? ¿Esta noche?"
"Puedes venir esta noche, querida," le respondió Regina. "Simplemente llámame por el espejo una vez que tengas tus asuntos en orden, y voy a abrir un portal para ti."
"Muy bien," respondió la mujer de pelo negro, sin dejar de sonreír alegremente a la pareja. "Voy a llamar pronto."
Regina simplemente asintió con la cabeza y agitó la mano, la superficie del espejo se onduló en respuesta antes de que ella y Emma se reunieran una vez más con sus propios reflejos. La bruja se volteó en el banco para hacer frente a su amada y sus miradas se encontraron con ternura. Regina frotó su pulgar sobre la parte posterior de la mano de Emma cariñosamente antes de llevarla a su boca y colocando un suave beso a la palma de la princesa. "Al parecer has disfrutado bastante de ese pequeño espectáculo," dijo, sonriéndole maliciosamente a la rubia.
Ella se deleitaba con el sonido de la hermosa risa de Emma y la llenaba de alegría el haber sido capaz de provocar ese sonido en la princesa, aunque hubiera sido a costa de Snow White, o tal vez especialmente porque había sido a costa de Snow. Regina se encontró bastante aficionada a la reina reinante en estos días, lo cual fue una sorpresa muy particular, sin embargo, eso sin duda no significaba que no podía tener todavía algo de diversión con Snow de vez en cuando.
Emma se rió alegremente y se inclinó para dar un beso amoroso en los labios de Regina antes de susurrar, "Oh, Regina, no pretendamos. Ambas sabemos que nadie lo ha disfrutado más que tú." La princesa se levantó del banco y se dirigió hacia su enorme cama, tirando de su parte superior y sonriendo seductoramente sobre su hombro a su pronto-a-ser esposa.
Todo el cuerpo de Regina se incendió con la vista y una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios. "Tienes razón, querida," estuvo de acuerdo, riendo, mientras rápidamente seguía a su princesa a la cama. "Tienes razón."
Amo la venita malvada de Regina. xD
Bueno gente, este es el primero de los tres capítulos que publicare hoy. Estas serán mis últimas actualizaciones de este fic, espero que las disfruten. ^-^
