Disclaimer:Ningún personaje me pertenece, todos los personajes aquí mencionados son completamente de J.K. Rowling
Pareja:James Potter & Narcissa Black
3 semanas después.
James y Narcissa cuidaban a su bebé como si fuera la cosa más delicada que hubiera existido. Lamentablemente, Harry lloraba todas las noches a la 3 de la mañana para comer, así que James siempre se levantaba junto con Narcissa para acompañarla. Casi todos los días, James tenía que asistir a reuniones de la Orden, eso no molestaba en absoluto a Narcissa. Sirius iba a ver a su ahijado todas las veces que podía.
Era un fin de semana soleado, Narcissa y James estaban sentados en su jardín jugando con su bebé. Estaban los tres acostados en su verde césped, cuando escucharon que alguien se apareció en su casa. James se levantó de inmediato, pero se relajó al ver de quienes se trataban: Regulus y Dumbledore.
El matrimonio Potter se levantó, Narcissa tomó en brazos a su bebé y si dirigió hacía sus invitados.
-Señor, Regulus. ¿Qué los trae por aquí?- preguntó James
-James, tenemos que hablar- dijo Regulus.
-¿Puedo cargar al pequeño Harry?- pidió Dumbledore
-Por supuesto- dijo Narcissa
Narcissa le dio su bebé al Director de Hogwarts. Todos se sentaron en la mesa de jardín que tenían.
-¿Desean algo de tomar?- preguntó Narcissa
-Una limonada estará bien, Narcissa, por favor- dijo Dumbledore
Harry estaba jugando con la larga barba del director.
-¿Y tú Regulus?- preguntó Narcissa
-Así estoy bien, Cissy, gracias- dijo Regulus.
Narcissa sonrió y entró en la casa. Los tres hombres se quedaron en donde estaban.
-James tenemos que hablar, es importante- dijo Regulus
-¿Qué sucede?- preguntó James
-Dígale usted, profesor, yo voy con Narcissa a darle la noticia- dijo Regulus
Regulus se levantó y se adentró en la casa. Dumbledore que quedó frente a James, suspiró y dijo:
-James, Regulus ha estado espiando para nosotros desde hace un buen rato- dijo Dumbledore- Ya sabes de la existencia de la profecía
-Claro que la sé, por favor no vaya a decir lo que creo que va a decir- dijo James
-Me temo que sí, Regulus escuchó que Voldemort pedía que los rastrearan, él piensa que su hijo es el de la profecía – dijo Dumbledore mirando al bebé.
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Regulus entró en la cocina, donde Narcissa estaba preparando la limonada. Regulus se acercó a su prima. Narcissa lo miró y sonrió.
-¿Qué haces con Dumbledore?- preguntó Narcissa
-Te diré pero no quiero que me regañes- dijo Regulus
-Eso depende de lo que hayas hecho- dijo Narcissa sonriendo
-Cissy, desde hace tiempo yo soy el que lleva información a la Orden de los movimientos de Voldemort
Narcissa se quedó serio y dejó de prepararla limonada, miró a Regulus.
-No sé si regañarte o decirte que estás haciendo bien- dijo Regulus.
-Estoy haciendo bien, Narcissa. No quiero que Ella crezca en un mundo lleno de miedo- dijo Regulus
-¿Pero y si te descubre? Podrías morir, Reg- dijo Narcissa
-No lo hará, he estado practicando oclumancia con el mismo Dumbledore, soy muy bueno, Cissy. Voldemort jamás me descubrirá- dijo Regulus
-Bien, solo cuídate mucho Regulus, por favor- dijo Narcissa
-Sí, además hay algo que debo decirte, la verdad no creo que te afecte mucho pero…-dijo Regulus- mi padre murió
Narcissa se sorprendió. Regulus parecía muy dolido ante la pérdida de su padre. Narcissa lo abrazó y Regulus lloró en los brazos de su prima. El padre de Regulus fue el único que se alegró al ver a su nieta, ya que Walburga se enojó al saber que su primer nieto resultó ser niña.
-Cissy, además hay una cosa que debo pedirte- dijo Regulus
-Lo que quieras, Reg- dijo Narcissa
-Si algo me llegara pasar, por favor, quiero que seas tú o Andrómeda las que cuiden de mi Elladora- dijo Regulus
-Sabes que sí, Regulus. Pero no te pasará nada, tú vivirás lo suficiente como para conocer a tus nietos- dijo Narcissa
Regulus sonrió.
-Cissy, hay otra cosa, y esto es muy importante- dijo Regulus
-Dímelo- dijo Narcissa tomando la jarra
-Voldemort creé que el niño de la profecía…es Harry- dijo Regulus
Narcissa se asustó y soltó la jarra, esta cayó rompiéndose y regando toda el agua. Regulus se hizo para atrás, para evitar que los vidrios le cayeran encima. Narcissa estaba en shock
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James y Dumbledore seguían platicando acerca de Voldemort. Cuando escucharon la jarra caerse, James se levantó en seguida.
-Ya se enteró- dijo Dumbledore.
Cuando los dos magos entraron en la casa, vieron como Regulus estaba llevando a Narcissa hacía la sala. James fue hacía su esposa y le dijo que se sentara. Regulus tomó a Harry en brazos, mientras que Dumbledore se sentaba frente a al matrimonio.
-James, mi bebé no puede ser- dijo Narcissa
-Tranquila, preciosa, nuestro hijo no será- dijo James- Profesor ¿Qué debemos hacer?
-Primero relajarse- dijo Dumbledore- Los llevaremos hacia un lugar secreto, donde nadie sepa su ubicación
-Hasta que podamos derrotar a Voldemort- dijo Regulus
-Bien, nos iremos a una casa al otro lado del país si es necesario- dijo James
Narcissa solo seguía escuchando los planes para cambiarse de casa. Regulus le había dado de regreso su bebé, ella lo apretaba más fuerte contra su pecho, no iba a permitir que nadie tocara su bebé.
-¿Saben cómo derrotarlo?- preguntó Narcissa
-Así es, Narcissa, pero lo malo es que no sabemos por dónde empezar- dijo Dumbledore.
-Profesor, por favor, averigüen como derrotarlo. No quiero que nada le pase a mi bebé- dijo Narcissa
-Haremos todo lo que esté a nuestro alcance- dijo Dumbledore
