Capitulo 47
POV Anastasia
Cada vez que tengo que permanecer en el hospital por dos putos días mi humor parece de perros. Va a ser la tercera vez que vuelva al hospital por mi tercer ciclo de inyecciones de esteroides. ¡Aun le tengo miedo a eso! no quiero que mi bebé venga mal por ponerme esas cosas, pero Grace dice que es seguro y que es necesario.
Grace se ve un poco más tranquila que la cuando estuvimos en consulta el día después de acción de Gracias; ella y la doctora Greene me han dicho que ya empieza a verse signos de desarrollo pulmonar en mi bebé aunque aún no son tan notorios como debería, es por eso que tuve un segundo ciclo de esteroides en el hospital y pasado mañana nuevamente estaré hospitalizada.
Se acerca navidad, ya solo falta una semana, estoy muy ansiosa, este año mi bebé aun estará dentro de mí, pero el año que viene, ¡Podremos decorar un árbol juntos!… ¡Como me hubiese gustado que Christian estuviese con nosotros! acaricio mi vientre de embarazada que cada día crece más, últimamente mi pequeño está muy inquieto y no sé porque, me he sentido muy relajada últimamente, a pesar de las idas al hospital por las odiosas inyecciones.
La seguridad se ha relajado bastante. Grace cumplió lo que me prometió y creo que ha puesto a Taylor en su lugar, porque solo Sawyer y Ryan están con nosotros y eso solo cuando vamos de salida a algún sitio, no los siento respirando encima de mi verificando cada paso que doy, y eso lo agradezco enormemente. Me he sentido relajada y en paz. Tanto que estoy con Mia y Kate admirando el hermoso jardín que da a la casita de embarcaderos de la casa.
— ¡Creo que hay que entrar! hace mucho frio. —Nos dice Kate. Mia y yo asentimos y salimos corriendo hacia las puertas que dan a la cocina, allí nos espera Gail con una taza de chocolate caliente y un pedazo de para cada una. No soy muy dulcera pero últimamente tengo una enorme pasión por el chocolate, me siento en la mesa de la cocina a saborear mi taza, con unas Mia, Kate y Gail observándome atentamente.
— ¡¿Qué?! —Pregunto al ver sus miradas de asombro.
—Es que es la primera vez que te hemos visto comer sin discusiones. —Me dice Mia.
—Es que tengo frio, y… demonios, ¡Tengo antojo de chocolate! … ¿Qué no se supone que a una mujer embarazada se le deben complacer sus gustos? — Digo con una sonrisa y todas ríen conmigo.
Esta noche Elliot y Carrick traerán el árbol de navidad, según sus tradiciones familiares deben decorar por lo menos una semana antes de navidad, dicen que para prepararse, papa y yo siempre lo hacíamos la misma noche, claro que no teníamos que decorar una gran mansión… Solo la sala de la cabaña y la entrada. Mamá no es muy navideña que digamos, si le agrada festejar y eso, pero no le gusta nada que tenga que ver con decorar y organizar, así que siempre lo dejaba en mis manos y en las de Ray.
Grace entra en la casa con una caja llena de adornos navideños. Perfectamente guardados en cajas.
—Cada uno de ellos tiene una historia. —Grace nos dice a Kate y a mí —Este es mi primer adorno de navidad, lo hice cuando era una niña, mi madre me lo dio cuando me casé… acá está el que compramos el primer año de casados…
Y así nos va explicando la historia de algunos adornos que se nota que tienen un significado muy importante en la familia.
—Claro, ya no los ponemos todos en el árbol, tengo miedo que por ser tan viejos puedan dañarse en algún momento—Me dice Grace. —Tengo recuerdos navideños simbólicos de la familia y de todos mis hijos… Mira Ana este fue el primer adorno de Christian. —Me dice mostrándome una campanita dorada. —le gustaba su sonido, esa navidad fuimos él y yo a elegir el árbol, este fue el adorno que más le gusto cuando decoramos el árbol ese año, que él mismo lo eligió.
Es hermosa esta campanita, y escucho que aun tintinea, puedo ver que Grace escribió con marcador indeleble
Mi Primera Navidad en casa
Christian Grey 1987
—Es hermoso Grace. —Le digo.
También nos enseña adornos simbólicos, Le enseña a Kate una bambalina que Eliot decoró en la escuela de Elliot y otro adorno que Mia realizo en la escuela…
—Y esta es la estrella navideña que hizo Christian cuando estaba en segundo primaria, por supuesto que ahora ya no está tan escarchada. — Me dice sonriendo. Mostrándome una caja de acrílico transparente en donde la tiene resguardada para que no se estropee.
— ¡Yo recuerdo esa! —Dice Mia entusiasmada. — Me cedió el lugar para colocarla, pero sabía que le tocaba a él. Papá me alzo para poner la estrella.
—Esa fue la razón por la que te cedió su lugar, me temo —Le digo a Mia y al pensarlo ella asiente tristemente, puedo ver a Kate perpleja, aún no ha entendido nuestro comentario.
— ¡Christian tenía miedo a ser tocado!— Aclara Grace. — Incluso de grande, aun teníamos que tener cuidado de no hacerlo.
— ¡Pero eso es increíble! — Dice Kate. — ¡Nunca imagine que tuviere un problema como ese! Es decir… — Se queda sin palabras, cuando la miro impetuosamente tratando de decirle con mi mirada que deje de hacer preguntas incomodas y que las deje estar, ese tema ha permanecido en la intimidad de esta familia, y estoy seguro que a Christian no le hubiese gustado, en lo más mínimo que se estén divulgando sus traumas de infancia a todo mundo.
— ¡Me gustaría hacer algunas compras navideñas! —Exclama Mia enérgicamente. —tengo algunas cosas que conseguir para mi sobrino y que aún no compro, quiero que reciba regalos este año.
— Pero Mia. ¡Si aún no ha nacido! — Le digo riendo. — Estoy segura que no se dará cuesta si santa le dejó algo o no.
—Lo sé. Pero quiero que estés lista para todo. —En eso Mia tiene toda la razón.
—Deberíamos ir a mi departamento a ver cómo está quedando, y que le ha hecho Elliot. — Les digo. No sé por qué presiento que nunca debí haber dejado las llaves en sus manos.
— ¡Esa es una buena idea! ¿Por qué no vamos mañana y así vemos lo que nos hace falta para tu departamento y organizamos todo lo del bebé?
—¡Estoy de acuerdo, también quiero ir a ver que hizo Elliot! — Me dice Grace. —Además si quieres ir de compras deberás hacerlo mañana, recuerda que el viernes debemos ir al hospital. —Me comenta rápidamente. La miro con mala cara, sé que es por el bien de mi bebé pero empiezo a detestar los hospitales, toda mi vida siempre fui muy sana, no sé por qué he tenido tantos problemas ahora que estoy embarazada.
Nos arreglamos y nos dirigimos a Washington Park para ver mi nuevo departamento. En realidad añoro ver el cuarto de mi bebé. Hemos traído una maleta con ropita que he ido comprándole para empezar a organizar en su habitación, sé que Mia ya he traído algunas cosas por sí misma.
¡Esta tan emocionada por su sobrino!, desde el momento en que lo supo, casi no se ha apartado de mí en todos estos meses, ha sido otro gran apoyo para mí, como una hermana, al igual que Kate. He tenido mucha suerte de contar con esta loca como tía de mi hijo.
Llegamos al apartamento escoltadas por Sawyer. Mia, Kate, Grace y yo.
Cuando abro la puerta y observo, me quedo con la boca abierta… ¡Éste no es departamento modesto y pequeño que compré hace algunos meses! Elliot mando a derribar algunas paredes, de la sala comedor haciéndola ver más amplia, también cambio la posición de la cocina. Las paredes se ven frisadas y pintadas nuevamente, y la cocina está totalmente remodelada, puede verse que es nueva.
— ¡Elliot reconstruyó mi apartamento! —Les digo indignada a todas.
—De hecho… no fue solo Elliot —Me dice Kate— Aunque lo de la reconstrucción y la fuerza bruta sí que fue él. —Bromea. —Yo también puse mi granito de arena, queríamos darte una sorpresa.
— ¡Pero, no tengo como pagar todo esto! —Le digo impresionada.
— ¡Papá dijo que GEH iba a pagar por todo! —Me dice Mia. — ¡Y me dijo que te dijera no aceptará ninguna replica ni discusión al respecto! —Dice al ver que abro la boca para discutir.
— ¡El niño que llevas dentro es nieto de Carrick y mío!—Me dice Grace.
— ¡Y nuestro sobrino! —continua Kate.
— Considéralo parte de la herencia de mi nieto, la que su padre dejó para él, desde luego que si hubieses querido quedarle en el Escala, hubiese sido más fácil. —comenta Grace.
— ¡No empecemos de nuevo por favor! —les digo para no discutir.
He de reconocer que el apartamento ha quedado precioso, tiene unos hermosos muebles y la cocina tiene artefactos nuevos de primera calidad, pero lo que realmente quiero ver se encuentra en la habitación de mi niño. Les pongo una sonrisa a todas y me dirijo a la habitación del bebé. Al abrir su puerta, ¡Me encuentro con la habitación de bebé más hermosa del mundo! Ahí está la cuna que papá hizo para él. La habitación está pintada de azul claro y veo que todos los muebles perfectamente colocados, en una de las paredes está una repisa de madera, que embonan perfectamente con los demás muebles, con juguetes y peluches de mi bebé que supongo que Mia los compró.
—Le pedí a Ray que hiciera esa repisa. —Me dice Mia. —La trajeron la semana pasada, quería darte una sorpresa. ¿Te gusta?
Me quedo maravillada recorriendo cada centímetro de la habitación de mi bebé.
— ¡Es perfectamente hermosa! —Le digo llorando de emoción. Últimamente me he sentido muy llorona por todo.
—Me alegro que te guste, además mira acá está el closet. —Abre la puerta y veo el espacioso closet para bebé. —Y eso es sorpresa, este también lo hizo Ray, Elliot solo lo instaló. Hace semanas que le dio las medidas. —Me dice y ahora que lo veo las puertas también tiene tallados los mismos motivos de los demás muebles.
Sonrío al ver que no sólo yo espero a este niño con ansias, todos aquí esperan con anhelo a mi bebé. Kate y Mia traen la maleta y nos ponemos a organizar su ropita en el closet. Después de guardar las cosas de mi bebé, nos ponemos a hablar sobre quien será la niñera oficial de mi niño, Kate y Mia tienen un gran debate acerca de eso, yo simplemente rio al respecto y Grace también.
—Ya veremos quien se quedará con él cuándo necesite un cambio urgente de pañal y cuando no quiera irse a dormir. —Dice Grace riendo ante las caras de asombros de Mia y Kate, creo que no habían pensado en eso antes de ofrecerse. Estoy riéndome tanto que siento unos pequeños malestares en mi cintura que trato disimuladamente de ocultar… ¡Hoy ha sido un día muy agradable por favor bebé! … por favor, ¡no lo arruines! Pienso mientras acaricio mi vientre, poco a poco siento que el dolor va cediendo.
En eso suena el teléfono de Grace, al parecer en su gran amiga la puta pedófila, que necesita su ayuda para algo de la beneficencia de Afrontarlo Juntos del año que viene, ella y sus amigas necesitan de Grace para organizar la Gala del próximo año, ya que a Grace se le da muy bien ese tipo de fiestas.
—Voy a tener que ir al Fairmont Olimpic y reunirme con estas señoras. —Dice Grace. —¡No puedo creer que un puñado de mujeres de pronto se conviertan en unos seres inútiles!
— ¿Qué Elena no puede organizarlo sin ti el próximo año mamá? — Pregunta Mia.
—Creí que podría, pero dice que se le ha presentado un problema con los salones de belleza y no tiene tiempo para la organización de todo el evento. ¡No entiendo por qué! ya hay un plan trazado y técnicas que nos han funcionado durante años, es solo cuestión de contactarse con la misma gente y hacerlo nuevamente… sin muchas complicaciones.
— ¡Pues si tienes que ir hazlo, mamá! — Le dice Mia. — Nosotras nos iremos al centro comercial, comeremos algo y luego volveremos para terminar de organizar.
Yo asiento puesto que me parece muy buena idea. Grace lo piensa con detenimiento.
—No quiero dejarlas sin protección, le diré a Sawyer que nos deje a todas en el centro comercial, y de allí tomaré un taxi al Fairmont.
Para su tranquilidad, todas estamos de acuerdo con eso, así que bajamos y Sawyer nos espera para llevarnos al centro comercial favorito de Mia. Sawyer ha tenido la brillante idea de dejar primero a Grace en el hotel para la comida con sus amigas, Ryan vendrá por ella luego, mientras nosotras nos vamos al centro comercial. Al entrar nos dirigimos directamente a la tienda de bebés en donde Mia Grey tiene un cometido… Seguir comprando para su sobrino. Kate y yo nos la quedamos viendo y comenzamos nuevamente a reír, noto nuevamente el dolor en mis caderas, creo que mi bebe hoy no está de humor para reírse, creo que tendrá el mismo carácter mercurial de su padre… si es así, pobre de mí... me da risa solo de pensarlo haciendo que el dolor se identifique.
— ¿Te pasa algo Ana? — Pregunta Kate con cara alarmada, yo intento calmarla.
—Yo solo estoy algo cansada y tu sobrino está en una mala posición ahora mismo. — Le digo para calmarla.
— ¡Llamaré a Sawyer y nos iremos a casa de los Grey! —Ordena.
—No Kate, estoy bien. —Le digo, pero de pronto siento un terrible dolor en mi espalda que casi no puedo soportar.
Kate se da cuenta y llama a Mia para que espere conmigo mientras ella busca a Sawyer que no puede estar muy lejos.
Pasan más de 10 minutos desde que se fue a buscar a Sawyer, lo que nos preocupa a Mia y a mí, de pronto Mia ve un mensaje de texto de Kate.
—Dice Kate que nos espera en el estacionamiento del centro comercial junto con Sawyer, que bajemos—Me dice Mia. — ¿Puedes hacerlo?
El dolor ya ha ido menguando considerablemente así que asiento y nos dirigimos al estacionamiento.
Vemos que se encuentra vacío, y el SUV no está allí... Solo unos pocos autos y una pequeña camioneta band. Busco rápidamente a alguien que nos ayude pero no hay nadie, cuando escucho el quejido de Mia detrás de mí.
¡¿Mia?!... —Le digo. —Mia, ¿Dónde estás?...
De pronto siento que alguien me sostiene con fuerza apretándome hacia sí, tapándome la boca.
— ¡Si quieres volver a saber de la putilla que te acompaña, será mejor que vengas conmigo perrita! —Me dice. Esa voz me es familiar, la he oído antes. Es… ¡Jack Hyde! Trato de poner algo de resistencia. ¡No quiero que Jack le haga daño a mi bebé! cuando de repente coloca un pañuelo en mi nariz y boca, es un olor fuerte y penetrante que invade mis sentidos, haciendo que me desvanezca, intento resistirme pero no puedo, simplemente me dejo caer con un pensamiento en mente… ¡Mi bebé!
