Hola de nuevo. Sale la tercera perspectiva sobre el rescate. Las cosas siguen estando iguales, con excepción de que, bueno, es hoy y no ayer, jeje. No digo nada más. ¡Andiamo!
Capítulo 51: (Regresión) Sigilo
Beta P.O.V.
Después de haberles dado cajas a todos para dormir, me dormí yo misma. No recuerdo haber soñado nada en particular, pero me desperté al sentir un leve empujón.
-Hola, Beta.- Ese era Rhino, no necesitaba abrir los ojos para saberlo.
-Supongo que es mi turno.- Respondí sin abrir los ojos aun.
-Sí. Y, de hecho, creo que es el último. Ya va a amanecer.
Sabiendo que había dormido sin interrupciones me levanté lo más rápido que pude. He oído que, a veces, interrumpir el sueño puede dificultar volver a dormirse esa misma noche. Había tenido el privilegio de ser la última en montar guardia, así que no perdí el tiempo y fui al inicio del callejón mientras Rhino se tiraba dentro de su esfera.
Mi guardia se fue sin ningún problema. Pude observar el amanecer por encima de los edificios y pensé un rato. Me di cuenta de que en todo el grupo solo había dos de nosotros involucrados en el amor. Bueno, sin considerar a las chicas que están tratando con Pepe, o a papá, revisando a mamá. Eso me hizo reflexionar un poco. Nunca le había puesto atención a esos ámbitos, por el simple hecho de que algo siempre estaba ocupando mi mente; fuera el entrenamiento, la infiltración, o cualquier otra cosa. Pero todo eso debía terminar algún día, ¿no? Y, cuando eso pase, podría buscar a alguien con quien compartir mi vida, como diría el maestro, sin forzar las cosas.
Cuando dieron las diez escuché un leve sonido dentro del callejón. Era Penny, levantándose. Me saludó con la mano y yo respondí el gesto, luego se quedó mirando al infinito, probablemente pensando en algo. Pasó media hora antes de que el resto del grupo se levantara, uno tras otro, y pudiéramos desayunar.
Camino al edificio repasé de nuevo lo que íbamos a hacer: el grupo grande iba a entrar por el ducto que James había sugerido estando bajo influencia de Centauri. Nosotros teníamos que esperar unos minutos y subir por otro ducto que recordaba a la perfección, estaba un poco más lejos, pero subirlo nos llevaría prácticamente directo a las celdas. Entonces iríamos al cuarto de control y liberaríamos a los chicos, mientras los demás activaban la trampa para llamar la atención. Una vez sueltos, saldríamos para ayudar a los demás con la trampa y nos iríamos todos de ahí. El único posible inconveniente mayor era Centauri, pero ya no había tiempo para pensar en algo al respecto. Si algo pasaba, habría que improvisar.
-Ya llegamos.- Nos notificó Alfa.
Habíamos llegado cinco minutos antes, lo cual nos sorprendió bastante.
-Bien, yo les iré diciendo como vamos. Si algo pasa, avísenos.- Les dije a los chicos antes de separamos.
Pasados los cinco minutos entraron al edificio y los perdí de vista. Mientras esperábamos, noté a Alfa algo nerviosa. Estaba jugando con sus patas contra el suelo y tenía la vista baja. Pepe también lo notó, y actuó antes que yo. Sin decir nada, se acercó a Alfa y puso una de sus patas sobre las de ella. Por un momento levantó la vista y lo miró algo sorprendida. Él le sonrió y ella le devolvió sonrisa mientras se sonrojaba un poco. No quería tener que interrumpirlos, pero era hora.
-Andando chicos.- Les dije sacándolos de su burbuja. Pepe fue el primero en comenzar a seguirme; Alfa lo alcanzó segundos después.
Aún no había señales de los guardias cuando entramos. Pasamos por un par de puertas caminando sin mayor prisa antes de toparnos con una sombra, aunque no sabría decir cuál era su rango.
-¡Hey!- Nos gritó en cuanto nos vio.
Alfa entonces demostró estar creciendo. Con mucha habilidad, corrió a la sombra y le saltó encima. No pude evitar preocuparme; si mordía a la sombra o le causaba dolor, sus gritos llamarían la atención y estaríamos echando por tierra todo el plan. Sin embargo, inteligentemente, al estar a la altura, le dio un golpe a la sombra en la cabeza, tirándola al suelo. Antes de que se moviera le dio otro, con lo que quedó fuera de combate.
Me acerqué a donde estaba mi hermana, totalmente impresionada. Pepe estaba igual, ninguno de los dos parpadeó hasta que me hizo una pregunta:
-¿Cómo lo hice?
-Im…personante.- Contestó Pepe antes de que yo. Alfa soltó una risilla y le sonrió cálidamente.
-Nada mal, hermana. Admirable.- Dije cuando terminé de procesar lo que había hecho. -Ahora andando.
Llegamos al ducto sin ningún otro problema y lo subimos de igual forma. Salimos, como estaba previsto, justo al lado del cuarto de control. Antes de entrar le hice señas a Alfa y Pepe para que estuvieran listos, por cualquier cosa. Entre empujando suavemente la puerta, en caso de que hubiera alguna sombra. No vi ninguna, así que llamé a mis compañeros.
Una vez estuvimos los tres, me acerqué al panel de control y salté a una silla frente a él. Después quedé anonadada. Desde el cuarto de control se podía ver el cuarto con las celdas, pero era un caos. Cuatro de las celdas estaban abiertas, el vidrio intacto. Alguien las había abierto. Luego, la quinta celda no estaba abierta, pero su medidor tenía una señal roja parpadeante que decía "sobrecarga". Para ponerle una cereza al pastel, Kia se hallaba dentro del cuarto con las celdas, cerca de una. Tirada e inconsciente, pero estaba ahí. ¿Qué rayos pasó aquí?
Sin darle demasiadas vueltas al asunto, entablé comunicación con el otro grupo para saber que procedía.
-Eh, ¿chicos? Creo que deben saber algo. Las celdas están… vacías.
-¿Cómo que están vacías?- Me preguntó Bolt claramente impresionado.
-Así como suena. Pero eso no es lo más raro. Una celda tiene la puerta sellada todavía, pero no hay nadie adentro. Las otras cuatro tienen sus puertas abiertas, pero esta no. Más aun, Kia está aquí.- Al menos ahora todos sabían lo mismo que nosotros, y podrían decirnos que procedía.
-¡¿Kia?!- Insistió Bolt.
Sí, Bolt, Kia. ¿Puedes dejarla de lado y concentrarte en ella después? Pensé, procurando que no saliera de mi cabeza.-Esta inconsciente. Tirada en el suelo con los ojos cerrados, pero respirando.
-Tráiganla con ustedes.
¡Rayos, Bolt, concéntrate! Sé que es importante para ti, pero, por favor.
Esperé alguna otra respuesta del grupo, pero no llegó.
-Vamos por la zorra.- Dijo Alfa finalmente.
No tenía planeado objetar, pero la voz de quien se suponía debíamos rescatar sonó en mi cabeza. -Salgan de ahí, chicos.
-¿Papá?
-Dense prisa. Necesito que bajen al nivel cuatro y busquen… algo importante. Les explico en el camino.
Salimos de donde estábamos a toda marcha. Bajamos al nivel cuatro y entramos a un pequeño cuarto, todo siguiendo instrucciones de papá.
-Ahora pongan atención. Están en un almacén de explosivos.
-¿¡Qué!?- Preguntamos los tres sobresaltados.
-¡Shht, no hagan ruido! Necesito que tomen tantos como puedan y los distribuyan a lo largo de ese nivel. Nosotros ya nos hicimos cargo de colocar algunos más en los niveles superiores.
-¿Vamos a volar este lugar en pedazos?- Preguntó Alfa segundos antes que yo.
-En un millón.- Contestó entre risas.
-¿Qué hay de… nuestros amigos?
-Umbra y los amigos de Bolt están notificados. Ellos son quienes van a encender la mecha. El resto de nosotros va a estar lejos, muy lejos, cuando pase.
En ese momento recordé la petición de Bolt. Él había hablado un poco conmigo últimamente al respecto; después de todo, era una situación similar a la que viví con Flor y era la que más cerca estaba de entenderlo. Incluso una vez lo vi intentar tele transportarse hasta el edificio para sacarla de ahí, sin resultado. Se veía decidido a ayudarla, y esta podía ser su última oportunidad.
-¡Kia!
-Ya no hay tiempo, Beta. Papá dice que tenemos que movernos ya.
Iba a objetar, pero percibí que tenía razón. Si no nos movíamos, todo habría sido en vano. Sin mucha emoción tomé los dichosos explosivos y salí corriendo, soltando uno de vez en cuando. Alfa y Pepe tomaron diferentes direcciones para abarcar todo el nivel. Terminamos en poco tiempo y procedimos a las escaleras, coincidiendo con todos los demás, excepto Penny. Miré a Bolt esperando una respuesta y él me sonrió un poco, dándome a entender que ella estaba bien.
Sin perder el tiempo bajamos hasta el primer nivel. Estábamos por llegar a la salida cuando escuché la voz del responsable de todo este sufrimiento. -¡Alto ahí!
En cuanto sonó, ciento y pico de sombras aparecieron, la mayoría entrando por puertas pero con algunas crawlers también. Centauri comenzó a aplaudir.
-Muy bien hecho. Nada mal, de verdad. Son unos rivales casi semi-dignos, y eso es mucho, considerando que Psyon los entrenó.- Papá y la tía Byte le gruñeron cuando dijo eso. -Pero, como todo en esta vida, tarde o temprano tiene que acabar. Y, a falta de algo mejor, seré yo quien goce de ese… placer, de ponerle fin a su patética y obtusa existencia.
Analicé la situación. Eran ciento doce sombras y nosotros éramos trece, catorce si contábamos a Penny, pero ella no estaba en la habitación. Centauri era la prioridad, todos lo sabíamos. No saldríamos del edificio mientras él estuviera en pie, así que el objetivo principal era dejarlo sobre el suelo. ¿Pero cómo? ¿Cómo, si él venció a los cinco sin parpadear? ¿Cómo lo…? Percibí una presencia negativa acercándose por su espalda e imaginé que era el pitbull. Quedé sorprendida, y hasta me pareció gracioso, por la forma en que Penny lo golpeó por la espalda justo después de que dijera que nada se le escapaba.
-Nada, excepto eso.- Dijo papá con aires de triunfo y yo sentí un gran alivio.
Ese alivió se esfumó en cuanto las sombras se nos lanzaron encima. Sí, Centauri ya no era un problema, pero teníamos que deshacernos de las sombras para salir de ahí. Dos sombras medianas se me acercaron, observando mis movimientos. Noté que se veían nerviosas, quizás por la reputación que había dejado antes de irme. Luego de unos segundos una de ellas se me lanzó tipo 'vieja el último', dándome el paso para recibirla con un golpe a su estómago y luego una mordida al brazo con el que intentó golpearme. El otro simplemente se fue, a saber si a buscar otro objetivo o de plano huyó del lugar. Solté el brazo de la sombra y salí a la batalla.
Alfa y Delta estaban haciendo un intento de pelear en sincronía, pero no iban muy bien. Llegué a donde ellos estaban y le di un cabezazo a la sombra que estaba sosteniéndolos. Alfa parecía estar comenzando a deprimirse, así que hablé.
-Pongan atención a sus movimientos y cúbranse la espalda mutuamente. Son más fuertes de lo que quieren creer.
Sin esperar respuesta, me alejé de ellos. Alfa quiere madurar, quiere poder ser "El Alfa" de entre nosotros, y se está acercando a eso. Ha madurado mucho y planifica mejor, pero aún tiene cosas que aprender, al igual que todos.
Observé de nuevo y vi a Kass batiéndose con dos sombras a la vez, ambas grandes. A pesar de ello, el gato era muy hábil y no les daba oportunidad de tocarlo. Un par de zarpazos y las sombras salieron huyendo, llenas de marcas.
Por estar distraída una sombra me agarró del cuello. Probablemente era una de elite. Comencé a patalear, intentando librarme, sin resultado. La sombra alzó su otra mano y la abrió, mostrando que estaba rodeada de energía oscura. No quería cerrar los ojos, así que pude ver como una esfera luminosa golpeaba el brazo de la sombra, paralizándolo. Sin tener tiempo de reaccionar, otra más, azulada esta vez, la golpeó en el pecho. La sombra salió disparada y me soltó en el acto. Había sido Rhino, a quien le dediqué una sonrisa en agradecimiento antes de ver que había bajado la guardia y una sombra le estaba asechando sin percatarse de mí.
Tan rápido como pude corrí hacia el hámster, que me miró confundido. En cuanto llegué a una distancia apropiada, le salté encima, derribándola. La sombra se veía aterrada, así que le gruñí de forma amenazante unos segundos y luego la dejé ir.
Puse atención alrededor y vi que prácticamente habíamos ganado, sin embargo aún quedaban algunas sombras de pie. Había dos rodeando a Flor. Ella le mordió el brazo a la que intentó acercársele, haciendo que retrocediera mientras gruñía. Lamentablemente dejó su espalda descubierta, haciendo fácil para la otra llegar por ahí y soltarle un arañazo muy profundo en su pata delantera izquierda. El grito de dolor fue muy agudo, tanto que probablemente Penny no lo escuchó, pero todos nosotros sí.
De inmediato vi como Bolt y Pepe salían a ayudarla. El primero se lanzó contra la sombra herida, terminado el trabajo de Flor, pero Pepe se veía furioso. Comenzó a perseguir a la sombra que la había rasguñado; ambos saltaron por encima de Penny, que se agachó justo antes de que la sombra chocara con ella. Luego le saltó encima y la mordió con tanta fuerza que podría haberle roto algo. La sombra se soltó de su agarre y salió huyendo.
-¡Y no vuelvas a acercarte a ella!- Le gritó furioso.
Después de ello, todos nos acercamos a Flor. Estaba despierta, y su pata seguía sangrando mientras ella gemía de dolor. Papá y la tía Byte se acercaron un poco, probablemente para curarla, pero el tío Helang no les dio oportunidad.
-Creo que deberíamos hacer eso en un lugar seguro.- Dijo mirando a Flor, que asintió. Con eso, todos los demás asintieron también, y Bolt se colocó en medio de nosotros.
-Sujétense de mí.- Nos dijo. -No se vayan a soltar.- Uno tras otro, todos agarramos a Bolt. -¿Listos?- Preguntó, a lo que yo asentí. No estaba segura de que él fuera a poder con eso, pero era mejor que caminar de regreso. -Bien, allá vamos. Una… Dos… ¡Tres!
Tal y como me dijo que le pasó la primera vez, sentí un mareo y un dolor de cabeza bastante fuertes, que se desvanecieron tan rápido como llegaron, al mismo tiempo que desaparecía el edificio y aparecía el granero a nuestro alrededor.
Papá fue directo a sanar la herida de Flor y luego nos vimos entre nosotros, todos agotados. Así que simplemente nos recostamos ahí, guardando espacio entre nosotros. Antes de dormirme, observé alrededor. Papá y la tía Byte se recostaron lado a lado. Penny simplemente se dejó caer al suelo lleno de paja y se quedó ahí. Flor, con su herida ya tratada, se había recostado junto a Pepe, al igual que Alfa. Rhino estaba en su esfera, roncando plácidamente. El tío Helang estaba acurrucado sobre una viga y Delta… él tenía algo, pude percibirlo; ya tendría que hablarlo con él después. Finalmente, Mittens estaba coqueteando con Bolt y haciéndolo sonrojar; se veía divertido, era como si su pelo fuera rosado, y, a juzgar por cómo reaccionó, deduje que aún no sabía mucho al respecto.
Me reí un poco para mis adentros antes de que me golpeara la realidad. Le había fallado a Bolt. Dejé a Kia tirada en el sexto nivel, y luego pusimos explosivos en el cuarto, los cuales Umbra James y Bud planeaban activar quien sabe en cuanto tiempo; podrían estar por activarlos mientras pensaba. Eso, más los que papá había mencionado que ellos habían puesto en niveles superiores. Abrí los ojos al máximo y miré a Bolt, esperando lo peor, pero él se veía tranquilo, con su cabeza descansando sobre la de Mittens. Quizás por toda la acción se le había olvidado, pero no podía evitar sentirme mal; tal vez habría otra oportunidad. O tal vez ella muera hoy. Pensé aterrada. Tengo que decirle que metí la pata, no se acaba este día sin que le diga y le pida una disculpa por ello. Con eso "arreglado", terminé de acomodarme y cerré los ojos para descansar un rato.
En fin, creo que aún no hay aclaraciones. Ahora saben porque el edificio quedó reducido a dos pisos y medio, pero aún no saben cómo salieron los chicos de las celdas, jejeje; pero lo descubrirán mañana. Bueno, no tengo nada más por decir, así que nos vemos en cualquier día y a cualquier hora, pero siempre por el mismo canal. Un saludo. *Este capítulo fue modificado de la versión que originalmente se publicó; se le hicieron correcciones ortográficas y gramaticales.*
