Capítulo 52: "Goku, Vegeta y sus duelos dimensionales. Los trucos de Marte"
Por lo visto, el escuadrón de la oscuridad seguía intentando poseer a los Pokémon para intentar usarlos para sus fines egoístas. Para suerte de nuestros amigos, aun con los dolores de cabeza que les daba Marte y gracias a un acto precavido de Satoshi, lograron llegar con el guerrero de la oscuridad para intentar detener sus planes, ¿pero lo lograrán?
Como recordaran, en el capítulo anterior, Dawn, Kenny, Mimí y Vegeta, con algo de refuerzo de sus Pokémon y Digimon, lograron llegar hasta las redes de la internet para averiguar qué era lo que sucedía, y con suerte lo descubrieron rápidamente, así comenzando una gran batalla. Producto de esta, un Porygon había escapado fuera de su dimensión, problema que tomaron Sakura y Goku. Mientras tanto, Marte por fin aparecía desafiando a Vegeta a una batalla. ¿Logrará Vegeta derrotar a Marte? ¿Sakura y Goku lograrán detener al Dark Porygon?
Mientras Dawn y los demás luchaban, Marte y Vegeta se miraban desafiantes, esperando el primer movimiento del otro.
—¡Primero respóndeme algunas cosas antes de morir, Marte! —dijo Vegeta con ese tono de voz que lo caracteriza.
—Veo que te tienes fe ciega Vegeta, pero no me molesta que tengas ese sueño estúpido de ganarme, así que responderé a tus preguntas —dijo con tono muy irónico Marte.
—¡Respóndeme, ¿ustedes que saben de la destrucción del planeta Vejita?! —la pregunta sorprendió a Marte— ¡Ya lo sé todo, lo vi todo en ese lugar!
—Vaya, con que sabes algo de esa información, me tienes sorprendido, pero si quieres saber sobre la destrucción de ese planeta, tendrás que preguntarle a quien tiene esa información en esta dimensión. Tu dimensión no me corresponde, así que para tú desgracia no sé nada, pero si te puedo decir que Elix conocía su raza —Vegeta fue ahora quien miró impresionado a Marte—. El conoció a Freezer, quien buscaba soldados en distintos planetas para unirlos a su ejército.
—¡¿Esa basura conoció a Freezer?!
—Así es Vegeta —le asintió Marte—, se hicieron socios, ya que ambos eran igual de fuertes… no, Elix lo era aún más, pero esa sociedad terminó cuando conocieron al Rey Vegeta, tu padre. Elix conocía perfectamente la leyenda del súper saiyajin, le advirtió a Freezer, pero hizo oídos sordos, nunca creyó, por lo que, para no desbaratar nuestros planes, Elix decidió quedarse en la tierra, esperando el gran momento hasta que nuestro señor Arades despertara.
—¡¿Ustedes como conocían la leyenda del súper Saiyajin?! —preguntó un poco molesto Vegeta.
—¡Eso no te interesa, ya sabes mucho, ahora solo te queda morir!
Marte desapareció de la nada, apareciendo frente a Vegeta listo para darle un puñetazo, quien lo esquivó sin mayores problemas.
Y así es como comenzó la contienda con clara ventaja de Vegeta, aun sin transformarse en súper Saiyajin.
...
Mientras tanto, en el laboratorio de la profesora Larch, en los campos se encontraban Sakura y los demás intentando detener al Dark Porygon, quien se preparaba para atacar.
—¡Señor Goku, intentemos rodearlo, tal vez encontremos algún punto vulnerable! —gritó Sakura, dando a conocer que quería buscar algún punto débil.
—¡De acuerdo Sakura! —el saiyajin comenzó a rodear al Porygon, como buen roedor que era ahora…
—Sakura, dime ¿qué planeas? —preguntó algo nerviosos el profesor Rowan.
—¡No puede ser que sean tan poderosos sin un punto débil, Kero me enseñó que un ser por más fuerte que sea, siempre va a tener un punto débil y es ese punto el que quiero buscar!
—¡Sakura, Porygon es un Pokémon de tipo normal, tal vez deberías probar con eso! —le gritó Marina, tratando de ayudarla.
—¡Es verdad! —exclamó perspicaz— ¿Que ataques eran fuertes contra los Pokémon del tipo normal? —se preguntaba forzando su memoria, intentando encontrar una respuesta.
Pero al Porygon se le había acabado la paciencia y decidió atacar.
—¡Rayo! —gritó desesperada, cosa que puso muy nervioso al Pikachu, logrando atacar al Dark Pokémon, invadiéndolo de electricidad— Increíble…, funcionó…
—¡A lo mejor fueron esas cartas que utilizaste, Sakura! —le gritó Hikari entusiasmada.
—¡Es verdad, las cartas! —gritó feliz— ¡Eso quiere decir que podremos usar nuestros ataques a gusto! —le devolvió la mirada al Pokémon y le exclamó— ¡¿Está listo, señor Goku?!
—¡Por supuesto! —le asintió muy emocionado.
Pero no contaban con algo. De pronto, una extraña energía invadió al Porygon, tomando una tonalidad marrón.
—¡Sakura, cuidado, Porygon usó conversión! —gritó un poco preocupada Marina.
—¿Qué es la conversión? — preguntó Yamato.
—Es un movimiento de Porygon. Cuando recibe un ataque se adapta a él, y pasa a un tipo que le de ventaja —explicó Marina.
—¡¿Qué quiere decir eso?! —preguntó Takeru sin entender.
—Significa que Porygon pasó de ser tipo normal a tipo tierra, por lo que los ataques de Pikachu serán inútiles, ya que los tipos tierra son inmunes a los ataques eléctricos —explicó el profesor Rowan, asustando a todos— ¡Sakura, si quieres ganar, tendrás que utilizar otra estrategia, estás en una clara desventaja!
—¡De acuerdo profesor! —le asintió muy tranquila— ¡Lo peor de todo es que no puedo utilizar los otros Pokémon de Ashy, están muy lejos de aquí, además están descansando! —pero claramente la meta del Porygon era eliminar todo lo que se le cruzara, por lo que siguió atacando, a lo que el Pikachu solo esquivaba— ¡Si no hago algo ahora, los esfuerzos de los chicos serán en vano, no puedo permitir eso!
...
Vegeta tenía la batalla ganada, sólo era cuestión de tiempo para acabar con Marte y terminar esa pesadilla, o al menos eso era lo que parecía.
—No puedo creerlo, creí que serias un digno retador, pero solo me has decepcionado. No me había equivocado, todos ustedes son solo basura —decía Vegeta muy molesto y ofendido.
—Es verdad, solo te he decepcionado. Se nota que eres el orgulloso príncipe de los saiyajin, no te he dado el espectáculo que has querido… claro, aún —dijo Marte muy confiado.
—¡¿No me digas?! —le preguntó en tono burlón— ¡Veo que aun te queda boca para decir incoherencias, Marte!
Mientras tanto, Dawn y los demás seguían reteniendo a los Porygon y sus evoluciones con mucho éxito, extrañamente.
—¡Qué bien, ya no queda mucho, amigos, démosle el golpe final! —Dawn volteó a mirar a sus Pokémon y les dijo— ¡Muchachos, con todo lo que tengan, ahora!
Los demás con escuchar a la coordinadora, se apartaron de su camino para dejarla hacer lo que quería hacer, también llamando la atención de Vegeta y Marte.
—¡Veo que esa chiquilla es muy impaciente, veamos de lo que es capaz! — decía Vegeta muy atento a lo que hacía Dawn.
Y los cinco Pokémon de Dawn se pararon frente su entrenadora, listos para recibir la orden de ataque.
—¡Terminemos con esto chicos! ¡Buneary, rayo de hielo; Pachirisu, ataque descarga; Mamoswine, fragmento de hielo; Cyndaquil, ataque de estrellas; Piplup, hidrobomba! —con solo escuchar, los Pokémon atacaron a los Porygon y sus evoluciones con un poderoso rayo que se formó por los ataques. El efecto fue mucho mayor al esperado, ya que debilitó a todos los Dark Pokémon, dando mucha confianza a todos.
—¡Dawn, eres increíble, tienes una gran confianza y fuerza de voluntad! —dijo Mimí muy sorprendida.
—¡Es verdad, tu confianza hacia tus Pokémon se ha vuelto muy fuerte, no queda nada de la Dawn que conocí desde el jardín! —decía Kenny muy asombrado.
Mientras tanto, Vegeta le enrostraba a Marte su gran debilidad y mediocridad, dando a entender aparte, que Marte ya estaba muy sorprendido y algo asustado por lo ocurrido.
—¡Oye niña, te subestimé, fuiste muy valiente al tomar esa decisión! —le gritó Vegeta a Dawn.
—¡Te dije que era fuerte y que no sería un estorbo! —dijo Dawn con mucha confianza, en especial después de lo que le dijo Vegeta.
—¡Tampoco te pases, solo eres muy confiada pero no fuerte, esos monstruos lo son! —le dijo algo molesto Vegeta— ¡Cuando te vea pelear con tus manos, ahí recién empezaré a cambiar de opinión, mientras tanto, solo eres estorbo!
No solo el tono de voz, sino que también sus palabras la desanimaron mucho, y claro, después que Vegeta la trató de estorbo y débil, ha querido demostrarle que no lo era, ¿pero lo hará por orgullo, o quiere demostrar algo?
—¡Oye tú, no la trates así! —le exclamó furioso Kenny— Veo que ti te encanta pelear, ¡pues te informo que Dawn no es como tú!
—Está bien Kenny, el señor Vegeta tiene razón —dijo muy reflexiva Dawn—. Cuando visitamos tú dimensión Mimí, me golpearon, quedé tan débil, que todos estaban más preocupados de cuidarme que de la misión, por eso fallamos, y cuando visitamos la dimensión de Sakura, dejé que me poseyera dos cartas, poniendo en peligro la vida de todos…
—¡Dawn, no seas tan dura contigo misma, todos nos hemos esforzado en lo que hemos podido, pero todos tenemos nuestro limite! —le dijo Mimí un poco angustiada por la situación por la que pasaba Dawn.
—¡No Mimí, solo yo tengo un límite, ustedes pueden seguir creciendo y volverse aún más fuertes, yo solo puedo entrenar a mis Pokémon y hacerlos más fuertes! —detuvo de nuevo su discurso, solo para terminar con un— Disculpen por ser solo un estorbo —terminó de decir entre lágrimas, con la mirada baja.
Pero alguien bastante entrometido, puso su opinión… corrección, empeoraría la situación.
—¡No es verdad, no eres un estorbo, —le dijo Marte en voz alta—, al contrario, haz sido de gran utilidad! —dijo maliciosamente.
—¡¿Qué quieres decir con eso, maldito?! —le preguntó Kenny sin entender esa extrañísima analogía.
—¡Es sencillo, gracias al poder con el que atacó a esos Porygon, mi fuerza a aumentado! —dijo maliciosamente.
—¡¿Qué estupideces estás diciendo?! —le preguntó Mimí, tratando de hilar casi en burla las palabras de Marte.
—¡Dark Pokémon, entreguen su energía a su servidor! —gritó mientras levantaba su mano derecha.
De la nada, todos los Porygon se levantaron y se transformaron en energía. Nuestros héroes veían impresionados como Marte absorbía la energía de aquellos Porygon y comenzaba a cambiar radicalmente su aspecto.
—¡Gracias chiquilla, ahora absorberé la energía de ese poderoso ataque que hiciste contra los Dark Pokémon! —de pronto, Marte comenzó a liberar una enorme cantidad de energía, era tal, que incluso el mismo Vegeta se sorprendió al sentir tal poder.
...
Mientras tanto, Sakura y Goku tenían sus propios problemas.
—¡Tendré que improvisar con lo que tengo! —se decía Sakura para si— No puedo utilizar más magia, estoy muy agotada, y si continúo podría desmayarme… ¡Tendré que utilizar los ataques de Pikachu!
La situación era exasperante, mientras Sakura planeaba sus movimientos, los demás no podían hacer más que mirar. Goku apenas podía esquivar los ataques, más que nada, por estar al pendiente de la cara de preocupación de Sakura.
—¡Sakura, actúa rápido, no podrán continuar peleando así, preocúpate de encontrar rápido una solución! —le gritó Gary bastante desesperado.
—¡De acuerdo! —le asintió con seguridad Sakura— ¡Atacaremos a ciegas, señor Goku!
—¡Sera como tú digas, Sakura! —le gritó el Pokémon eléctrico.
—Muy bien, como veo que ese Porygon es muy veloz, entonces… —se dijo, para después gritar— ¡Ataque rápido!
El Pokémon eléctrico comenzó a atacar por todos los alrededores al Porygon, pero sin causar mucho daño.
—¡Olvídalo, no funciona, intenta con cola de acero! —gritó un poco más desesperada.
La cola del Pikachu comenzó a brillar, pero por unos segundos, ya que cuando iba a acertar el ataque, la cola volvió a la normalidad, por lo que la cola sólo tocó al Dark Pokémon.
—Claro, no me parece extraño, tanto cuerpo y mente deben ser uno, y solo la mente de Pikachu sabe cómo implementar todos esos ataques, pero como está la mente de Goku, no puede usar todo su potencial —comentó el profesor Rowan.
—Eso quiere decir que solo podrá usar su ataque rápido en su capacidad menor, y rayo es completamente inútil ahora, aunque haya aumentado su fuerza —comentó muy preocupado Gary.
—A lo mejor Sakura sólo se concentró en fortalecer el rayo de Pikachu, y por eso no puede usar todo su potencial —acotó Marina muy seria.
—Si es así, quiere decir que Sakura está en verdaderos aprietos —decía Gary sin despegar la mirada de la angustiada Sakura, quién seguía pensando en que hacer, para después cambiar su atención a Yui—. ¡Yui, Inuyasha está cerca de aquí, necesitamos su ayuda, debe estar en el rancho donde están descansando nuestros Pokémon con Kikyō!
—¡De acuerdo! —gritó la aludida partiendo en búsqueda del híbrido, pero un ataque sorpresa de agua de alguien hacia el Porygon la detuvo, buscando la procedencia de este, cosa que hizo el resto también.
—¡Disculpen la demora, por fin me quité la impresión! —dijo a los demás, para luego desviar la mirada al Porygon— ¡No sé quién te controla, pero no permitiré que vengas a provocar caos en la región Goldate! —dijo…
Así es, era la profesora Larch junto al Pokémon que realizó el ataque de agua, solo que este Pokémon era extraño para todos, y claro, no lo conocían.
...
Después que Marte terminara de absorber todo el poder de no solo los Porygon, sino también del ataque que recibieron por parte de los Pokémon de Dawn, se volvió a alistar para la batalla.
—Creo que es mi turno, Vegeta —no dejó ni hablar a Vegeta y desapareció, solo para aparecer detrás del saiyajin, sorprendiéndolo por el nuevo poder que tenía—. Creo que yo ganaré esta batalla, mono —le dio una patada por la espalda y lo mandó a volar al pseudosuelo.
El nuevo poder de Marte dejó asombrado a todos, dejando un sentimiento de miedo en los jóvenes.
Pero claramente Vegeta no se dejaría derrotar por un ataque así. Desde el lugar donde fue a aterrizar, comenzó a verse como salía expulsada una gran cantidad de energía en forma de explosión, de la cual salió un Vegeta totalmente distinto, ya que el color de su cabello había cambiado, al igual que el color de sus ojos; claramente se había trasformado en súper saiyajin. Vegeta se levantó, y quedó cara a cara con Marte.
—¡Veo que lo tuyo no es solo palabrería Marte, espero que me diviertas esta vez! —dijo ahora un Vegeta mucho más emocionado.
—¡Sera un placer, mono! —los dos desaparecieron, y se empezaron a sentir golpes en el aire.
Mientras los demás, solo veían… o intentaban ver qué pasaba.
—¡Increíble, que velocidad tienen los dos! —exclamó muy sorprendido Agumon— Lo sentimos, pero nosotros no tenemos tal nivel.
—¡Pero Agumon, si llegan a su nivel mega pueden llegar a ese nivel, e incluso si tú y Gabumon se fusionan…! —dijo Mimí muy extrañada.
—Mimí, recuerda que ya no tienen los emblemas, no podemos llegar a esos niveles —le recordó Gabumon aquel pequeño detalle.
—Parece ser que todo está en manos de Vegeta, no nos queda otra más que confiar en él —dijo Kenny, muy esperanzado que sus palabras sean escuchadas.
Pero había alguien que no le importaba nada de lo que conversaban sus amigos.
—Dawn, ¿estás bien? —le preguntó Kenny, preocupado por lo concentrada que estaba su amiga mirando al pseudocielo.
—¡Eso quiero! —exclamó secamente la joven de Sinnoh.
—¿Qué quieres, Dawn? —preguntó extrañada Mimí.
—¡Quiero ser tan fuerte como el señor Vegeta, así no les seré más un estorbo! —respondió muy seria.
Kenny y Mimí se miraron sin entender las palabras de la joven, o tal vez, solo no comprendían su punto de vista.
—Definitivamente se golpeó la cabeza —dijo Mimí algo desconcertada.
—A lo mejor se siente así porque se siente una inútil… digo, según lo que dijo —dijo muy preocupado Kenny lo suficientemente bajo como para que la pelíazul no la escuchara.
La batalla era vertiginosa, solo se sentían los impactos en el aire, hasta que un puñetazo de Marte mandó a Vegeta directo al lado del grupo, estrellándolo en las murallas del lugar.
—¡Creo que es suficiente de juegos, su tiempo ha terminado, y en especial el mío! —dijo sonriendo maliciosamente.
—¡Tienes razón Marte, tu tiempo ha terminado! —decía Vegeta recomponiéndose al lado de los demás— ¡Te convertiré en polvo, maldito!
—No Vegeta, no me refería a eso, me refería a otra cosa —decía muy confiado Marte.
—¡¿Acaso ya entraste en locura?! —dijo Vegeta en tono burlón.
—¡¿Acaso no se preguntan dónde tengo la energía de las bestias sagradas?! —preguntó Marte.
—¡¿No me digas que tú tienes la energía sagrada?! —gritó Agumon muy molesto— ¡Devuélvela, esa energía es sagrada, no debe estar junta con energía maligna!
—Vaya, vaya, recién se vienen a percatar que yo tengo algo tan importante para ustedes, pero veo que no era tan importante. ¡Ja-ja-ja-ja!
—¡Deja de burlarte de nosotros o te quitaremos la energía sagrada por las malas! —le desafió Gatomon.
—De acuerdo, entonces tendrán que quitármela —dijo Marte abriendo sus brazos— ¡Vengan, sean afortunados de esta gran oportunidad!
—Sera un placer —dijo Vegeta, ironizando su agradecimiento.
El súper saiyajin iba a comenzar nuevamente su ofensiva, pero fue detenido cuando una voz de fondo dijo algo muy extraño.
—"Extracción de la base de datos de los entrenadores completa"
—¡Ya está! —sonrió maliciosamente, retrocediendo solo algunos metros para abrir una especie de compuerta, lugar donde saco la ahora inidentificable energía sagrada.
Su aspecto era bastante más brillante y grande de la que ya conocían, fuera que su energía solo emanaba rencor y maldad pura.
—¡Ahora comenzará su infierno, pero no se preocupen, no los mataré de un golpe, quiero divertirme! —decía con una sonrisa maquiavélica, muy confiado de su victoria.
...
—¡Profesora Larch! —gritó Sakura muy entusiasmada y feliz por la ayuda— ¡Muchas gracias, no salvó!
—¡No es nada Sakura, ahora derrotemos a ese Porygon, no podemos permitir que siga causando más estragos! —dijo igual de entusiasmada la profesora de Goldate.
Y no era menos, el ataque del extraño Pokémon detuvo toda acción del Porygon, haciendo que se enfadara aún más.
—¡Sakura, profesora Seiki, tengan cuidado, Porygon está cambiando su tipo! —le avisó Gary a la joven, percatándose del comportamiento del Pokémon.
El Porygon comenzó a brillar nuevamente, pero esta vez tomando una tonalidad verdosa.
—¡Porygon ahora es tipo hierba, los ataques eléctricos y de agua no serán efectivos! —les avisó Gary, alertando de la situación— ¡Profesora, ¿tiene algún Pokémon de fuego?! ¡Un ataque de fuego lo acabaría!
—¡Eso quisiera ahora, pero solo traje este pequeño Oshawott que es para entregar a los entrenadores novatos —comentó algo sarcástica Larch—, fue al único que tomé cuando dijiste que Porygon había tomado características del tipo tierra!
—¿Oshawott? —se preguntó Sakura muy intrigada, sacó la Pokédex de Ash ya sabiendo cómo usarla y preguntó por el Pokémon en cuestión, recibiendo como respuesta un…— "Pokémon desconocido, no hay información de este Pokémon" —se escuchó de la enciclopedia.
—¡No te preocupes, no son Pokémon de las regiones del norte, por eso no tienes información, ahora preocúpate de ese Porygon y en como derrotarlo! —le comentó Larch a Sakura.
—¡De acuerdo!
Entre los ataques del Oshawott y del Pikachu, intentaron detener con todos los recursos al Porygon, algunos acertaban y otros fallaban, y los que acertaban eran muy poco efectivos. De pronto, después de varios minutos de combate, un ataque de fuego dio de lleno al Porygon mandándolo a volar muy lejos, ¿gracias a que tenía mucho más poder que el ataque de un Pokémon de fuego?
—¡¿Eh?! —todos miraron de dónde provenía aquel ataque, y vieron a un hombre sin moverse, muy tranquilo, con su brazo derecho extendido frente a él.
—¡Sí que son escandalosos para pelear! ¡No sé cómo duermen los demás, pero echaron a perder mi descanso! —dijo muy serio…. y algo fastidiado, pero con una sonrisa que demostraba mucha seguridad de sí mismo. Aquél sujeto vestía un uniforme militar color azul, acompañado de lo que parecía una capa azul oscuro.
—¡Muchas gracias, señor! —le agradeció muy alegre Sakura— ¡No sabíamos cómo sacárnoslo de encima!
—¡Gracias por lo de señor! ¡El coronel Roy Mustang a su servicio, señoritas! —dijo muy orgulloso, sin bajar su brazo con el que atacó.
Pero poco duró la pausa, ya que el Porygon volvió a cambiar su tipo, ahora tomando una tonalidad azulada.
—¡Sakura, Porygon cambió su tipo de hierba a agua, aprovecha la oportunidad! —gritó Gary muy rápido.
—¡Sí! —y Sakura se dirigió a su amigo amarillo— ¡Muy bien señor Goku, esta es nuestra oportunidad! —pero el saiyajin no respondió— Señor Goku, ¿le sucede algo? —pero seguía sin responder, cosa que la preocupó mucho, por lo que Sakura se acercó a su amigo— ¿Qué le sucede, se lastimó? —pero al acercarse, el Pikachu le lanzó un rayo en forma de amenaza a la peli castaña, dejándola sentada en el suelo bastante atontada y paralizada, pero por, sobre todo, muy, pero muy asustada y aterrada.
—¡¿Qué le pasa a ese Pikachu?! —preguntaba bastante asustada y preocupada Larch.
—¡Aléjense de nuestro planeta humanos asquerosos, o nosotros personalmente lo haremos! —gritó el Pikachu con mucha ira.
—¡¿De que estas hablando?! ¡Explícate! —preguntó el profesor Rowan, sin entender lo que sucedía.
—¡No tengo nada que explicarles a los humanos! —miró fijamente a los ojos de Sakura y le amenazó— Tú serás la primera, mocosa —de pronto, la cola del Pikachu comenzó a brillar tornándose oscura, dio un brinco y se lanzó contra ella, ¡intentando acertar su cola de acero!
¿Cómo terminará la batalla entre Marte y Vegeta? ¿Acaso Sakura está perdida? ¿Y qué fue lo que le pasó a Goku en realidad? Todas las respuestas a estas preguntas, serán reveladas, pero en el siguiente capítulo.
Esta historia continuará…
...
Hola a todos, espero que estén bien. En estos capítulos no tengo mucho que decir, ya que siguen con la misma esencia. Como verán, esto se pondrá algo violento, así que bueno... ¡Nos vemos el próximo sábado!
