notas de autora:
toma lugar en Halo 2
47. Creación.
El padre de Miranda Keyes le había enseñado muchas cosas. Le había enseñado montar una bicicleta, cómo pegarle a un chico en sus "joyas" sin matarlo, y le había enseñado cómo disparar un arma. Le había enseñado que amor era amor sin importar quiénes eran las personas involucradas. Así que cuando Cortana apareció en su cuartel, luciendo como si fuera a llorar más pronto que reprimirlo todo, sólo se sentó y escuchó. Escuchó a Cortana hablar de noches que pasaron bajo cielos estrellados, días gastados en verlo desde la distancia y meses bajo un sol manchado de rubí. Una vez que le hubiera escupido todo a su comandante, se compuso y se disculpó. Miranda sacudió su cabeza, desesperadamente queriendo ofrecerle un abrazo a la otra mujer.
"Amor es amor. Crea eso mientras tienes la oportunidad." Cortana asintió y desapareció. Miranda suspiró, sonriendo mientras miraba la fotografía familiar que mantenía en su escritorio.
"Lo sabías ¿No? Sabías que ellos crearían este amor."
El Capitán Keyes hubiera estado orgulloso.
