Regresando

Hermione no encontraba la forma de viajar a aquella extraña dimensión. Como había dicho: solo escuchó un poco del tema en la universidad, no más, no estaba segura de que lo que se había tragado a Potter era lo que ella suponía y si así era, apenas tenía la mínima idea de cómo llegar a esa dimensión.

-Necesito un giratiempos – Murmuro Hermione, empezó a buscar por los cajones de una cómoda, debajo de la cama y en unos baúles – Las cosas no coinciden, no entiendo.

-¿Qué es lo que no coincide? – Preguntó Draco – Ya tienes el giratiempos, solo tienes que hacerlo girar mientras pronuncias el conjuro.

-¡La posición Malfoy! La posición, si el giratiempos no está el posición correcta quien sabe a dónde nos podría llevar quizás a la nada, quedar perdidos en tiempo y espacio – La castaña se estaba exasperando ya llevaba horas tratando de buscar una respuesta – Esos no son mis planes.

Draco estaba a punto de empezar a pelearse con Hermione cuando escuchó un ruido extraño, parecía provenir de su maletín. Aquel sonido se le hacía familiar, abrió su maletín con cautela; de él salió una enorme serpiente de más de un metro: Akasha la mascota de Harry. Comenzó a hacer más ruido, trataba de comunicarse con los presentes pero ninguno hablaba parsel. Al darse cuenta de que no la entendían subió hasta la mesa donde esta Hermione, con la cola tomo algo de tinta y escribió símbolos extraños.

-Escritura parsel – Dijo Bellatrix, había estudiado un poco de ella cuando salió de Hogwarts – Trata de indicarnos la posición correcta del giratiempos – Bella empezó a traducir en otra hoja.

-Es extraño lo que dice – Comentó Hermione al observar la traducción de Bella

-Será extraño pero, más útil que lo tuyo. Harry hablaba mucho con Akasha es muy probable que lo que dice sea correcto – La expresión del joven Malfoy rápidamente cambio de desprecio a melancolía.

-Hay ustedes si le quieren hacer caso a esa cosa pero yo no voy - ¿Cómo podía saber más un animal que su amiga?

-No te obligaremos pero Granger si vendrá con nosotros. Es tú decisión – Dijo Bella firmemente, confiaba en Akasha porque lo que había dicho Draco era verdad además, ella había visto a Harry hablar con la serpiente en múltiples ocasiones.

•••••

Harry se encontraba en la habitación que se le había asignado junto con Julien. Fleur también estaba allí no quería despegarse de su hijo; Bill al enterarse de la extraña procedencia de Julien no podía evitar sentirse celoso, no dejaba de dar vueltas cada cinco minutos. Ginny era una de las otras que lo acompañaba, no por Julien claro está. Sino por Harry para aunque sea le hiciera un poco de caso; Hermione trataba de ayudar en eso.

-Fleur es tarde, nos tenemos que ir – Dijo Bill desde la puerta.

-Aun no es tarde – Protestó Fleur- Quiero pasar más tiempo con Julien, es mi hijo.

-Sí es tarde demasiado tarde. No hay espacio para quedarnos a dormir aquí – Bill no podía evitar sentirse mal, nunca le pudo dar un hijo a Fleur – Pide prestado al bebé, lo traemos a en la mañana.

-Lo siento pero no puedo prestarles a Julien, no me he separado de él desde que nació y no creo que hoy sea el momento indicado para hacerlo – Le dolía un poco negarle a Julien pero sentía que no debía hacerlo. Fleur esbozo una tierna y comprensiva sonrisa.

-Harry ¿Por qué no vienes a dormir con nosotros? – Sugirió Fleur.

-¡Nada más eso faltaba! Tú y él se duermen en nuestra habitación y yo en el sillón. Claro ahora que tienen un hijo lo comprendo perfectamente – Dijo Bill irónico.

-¿Te quieres callar? Un hijo fue siempre lo que deseé; por tú culpa no lo tengo y ahora que aparece Julien me lo quieres quitar – El rostro de la veela se iba enfureciendo cada vez más, al igual que el de su pareja – Siempre fui neutral Bill, nunca quise pelear tú me obligaste.

-¡Yo no te obligue a nada! Peleaste porque quisiste – Grito Bill.

-Es verdad no me amenazaste con un Avada Kedavra, pero al haber muerto toda mi familia por manos de mortífagos y al decirme tú que yo estaba sola y únicamente tú me amabas ¿Qué me quedaba? Tratar de complacerte en lo que pudiera pero, incluso varias veces te dije que yo no quería ir ¿Me escuchaste? Sí me obligaste, Bill – Las declaraciones de Fleur eran fuertes y sobre todo verídicas – Me voy a quedar a dormir aquí te guste o no.

Aquella noche fue peor que la anterior porque Fleur se había quedado a dormir allí, Harry como todo un caballero le cedió la cama quedando él en el duro suelo. Bill por supuesto no iba a dejar solo a su esposa así que también permaneció en la madriguera en un sofá de la sala aunque, no durmió porque cada 15 minutos subía a espiar al igual que su hermana.

•••••

Una luz cegadora inundo el pequeño apartamento de Hermione tragando a todos los presentes. Draco sintió como aterrizaba: estaba mareado y todo lo veía borroso. Se escucho el sonido de unos trenes, pudo distinguir un letrero que decía "Kings Cross". Le alegraba haber salido de la ratonera de Granger y encontrarse nuevamente en su país.

Draco sintió como lo jalaban violentamente del hombro, era una mujer de unos 38 años - ¡Maldito! ¿Cómo te escapaste? – Grito la mujer furiosa – Enseguida vienen los dementores por ti Draco Malfoy ¡No te saldrás con la tuya, pagaras todo el daño que hiciste!

La mujer iba acompañada por un hombre que seguramente era su esposo. Bella pudo leer la mente de este con facilidad y darse cuenta que él no tenía la certeza de que fuera Draco Malfoy le parecía muy joven. Antes de que la pudieran reconocer Bella se transfiguro el rostro - ¿Qué le pasa? No es Draco Malfoy es hijo a penas un niño.

-Querida, ni los Malfoy ni los Lastrange podrán escapar de los dementores, hay miles a sus lados – Tranquilizo a su esposa.

-Lo siente mucho, no quise ofenderlos, lo que pasa es que Draco Malfoy… - La mujer se soltó llorando histéricamente – Mato a mi hijo – se disculpo un par de veces más y se retiro llorando.

-Al parecer aquí si tienes agallas – Dijo Bella cuando la pareja se hubo retirado – El panorama no es bueno para nosotros, será mejor que nos vayamos por un lugar menos concurridos.

-Granger mencionaste algo del tiempo, que teníamos tiempo limitado para estar aquí ¿Cuánto tiempo nos queda? – Preguntó Draco. Asombrosamente Ron y Hermione no se habían apartado de su lado a pesar de saber que ese lugar era bueno para ellos quizás, por miedo.

-Tres horas y media desde ahora – Respondió Hermione.

•••••

Harry se estaba durmiendo en la mesa de la cocina debido a la tan mala noche que había pasado. Julien se encontraba fresco como una lechuga: gateaba por toda la casa, se agarraba de las sillas y sillones para intentar pararse, tiraba todo lo que había a su paso entre otras cosas.

-No, Julien deja desayunar a papá – El pequeño estaba subido en la mesa e intentaba jalarse el cabello a Harry o tirar su comida – Ve a jugar con mamá

Fleur fue por Julien, lo cargó y se lo llevó a la sala. Molly observaba la escena con mala cara, desde ayer había notado que Julien era un niño al que se le permitía todo – Harry cariño, deberías ponerle limites a Julien o se hará muy malcriado.

Harry no escuchó a Molly estaba demasiado preocupado como para hacerlo. Volteo hacía la sala, allí estaban Fleur, Hermione y Ginny; a unas sillas de él se encontraba Ron desayunando.

-¡No lo voy a permitir! – Protestó de pronto Harry.

-Lo siento Harry, no te quería ofender – Se disculpó Molly.

-Esto no tiene nada que ver con usted señora Weasley- Aclaró Harry –A lo que iba, no puedo Ron simplemente no puedo permitir que lo hagan.

-¡Estás loco! No puedes impedirlo sencillamente lo merecen – Exclamó el pelirrojo – Harry no son los mismos.

-Sé que no son los mismos sin embargo, al Ron que conocí no era el mismo y lo protegí lo más que pude. Bueno, quizás una que otra vez tuvimos un par de riñas pero todo sin importancia. De la misma manera tengo que protegerlos a ellos – Dijo Harry - ¿Quién es el ministro de magia?

-Es Kingsley, pero no ganaras nada con ello, Harry por favor entiende – Suplicó pero sus suplicas fueron en vano.

-Soy el maldito salvador del mundo mágico, le salve la vida a todos ¿Qué no me pueden conceder un mendigó favor? Si quiero en este momento puedo quitarle el puesto a Kingsley, todos me quieren a mi – Nadie lo interrumpió, únicamente lo observaban con curiosidad – Fleur voy a llevarme a Julien, si gustas acompañarme te lo agradecería, si no está bien nadie te obligará – Fleur asintió con la cabeza.

-¡Has llegado al límite Harry Potter! Te pasas todo el tiempo con ella, a mi que soy tú novia ni siquiera me haces caso – Ginny tenía lagrimas en los ojos – Me estas engañando verdad, todo es por ese maldito mocoso – Harry se enfureció, nadie insultaba a su hijo.

-¿Quieres callarte? No hables así de Julien – Contestó prepotentemente –En primer lugar: Fleur es la madre de Julien ella puede estar todo que quiera con él y yo no me voy a separar de Julien así que nos vas a ver juntos. En segundo lugar: tú y yo no somos nada desde hace mucho tiempo, no te puedo estar engañando. Y en tercer lugar: Sí tengo una relación sentimental pero no con Fleur, sino con alguien más y es mucho peor.

Harry se dio media vuelta y salió de la casa, tras é iba Julien cargando a Fleur. Hermione estaba atónita, no entendía lo que estaba pasando - ¿A dónde demonios va, Ron?

-Por Malfoy – Suspiró profundamente. Hermione salió detrás de ellos, Ron tras Hermione y Ginny tras Ron, no estaba dispuesta a darse por vencida o por lo menos quería saber con quién la había engañado.

•••••

Draco, Bella, Hermione y Ron caminaban sin rumbo por Londres. Acaban de salir de Gridmmauld Place sin encontrar nada; estaba abandonado como si nadie hubiera vivido allí desde hace muchos años. No tenían idea de dónde podía estar Harry.

-¿Y si mandamos un patronus? – Sugirió Draco.

-¿Y qué nos atrapen los dementores? No muchas gracias – Contesto Bella sarcásticamente. Siguieron caminando; en una cabina telefónica abandonada pudo ver tirado un ejemplar del Profeta, no le hubiera llamado la atención sino, fuera porque en el encabezado estaban escritos los apellidos: Malfoy y Lastrange.

"El beso del dementor para los Malfoy y Lastrange"

"..Este es un día memorable para él mundo mágico ya que hoy a las doce en punto, se le dará el beso del dementor a los mortífagos: Lucius Malfoy, Draco Malfoy, Rodolphs Lastrange y Bellatrix Lastrange por…"

Una foto de los mortífagos acompañaba la nota. Bellatrix estaba demasiado delgada lo que le hacía notar una mandíbula prominente, tenía enormes ojeras, tez amarillenta enferma. Draco se veía mucho mayor al menos unos 12 años ya que: sus facciones se habían endurecido, se estaba quedando calvo a pesar de su corta edad, el poco cabello que tenía lo llevaba hasta lo hombros, al igual que Bella estaba demasiado delgado, se notaba enfermo y cansado, seguramente porque desde hace mucho no llevaba una buena vida.

-Ve lo que nos va a pasar – Arrojó el periódico a Draco.

-Me veo bastante viejo – Murmuro Malfoy mientras leía el profeta - ¡Eureka! Aquí estará "Esperamos que Harry Potter el salvador del mundo mágico nos honre con su presencia en este evento, ya que desde la caída de Lord Voldemort no ha aparecido en público" – citó Draco.

-"Esperemos" eso es lo que dice, no es seguro que vaya a ir. No pienso ir allí directo a la boca del lobo – Dijo Bellatrix

-¿Ahora quien es el cobarde? En una hora no me pueden atrapar para darme el beso del dementor, nos vamos a ir de aquí. Yo me arriesgaré a ir a buscarlo, no me iré de aquí con las manos vacías eso nunca. Ya sabes dónde voy a estar –Draco tomo camino hacía el ministerio de magia, Hermione y Ron lo siguieron era mejor acompañar a Malfoy a un lugar seguro que estar con Bellatrix en un callejón oscuro.

-¡De acuerdo iré! – Grito Bella molesta.

•••••

Para personas ajenas al ministerio la única entrada disponible era la principal. Harry conocía muchas otras entras pero todas tenían contraseña y obviamente no serían las mismas que en su mundo.

-No tenemos otra opción que ir por la entrada principal. Escúchame bien: sígueme, no te vayas a detener por nada del mundo y no hagas caso a nadie – Explicó a Fleur aunque Ron, Hermione y Ginny que corrían detrás de ellos escucharon las indicaciones.

Entraron al ministerio a pasó veloz se dirigían a la oficina del ministro. La gente no tardo darse cuenta que lo que acababan de entrar eran Harry Potter y sus amigos. Se empezaron a escuchar comentarios y preguntas como: ¡Ese que va ahí es Harry Potter! Señor Potter ¿Por qué no había aparecido? ¡Cuéntenos como venció a Lord Voldemort! Pero Harry hizo caso omiso a todos. Tomo un atajo a la oficina afortunadamente no tenía contraseña. Estando afuera de la oficina hizo una seña de que Fleur y Julien podían entrar pero los demás no. Abrió la puerta de golpe, sin previo aviso.

-Kingsley necesito hablar contigo – Dijo Harry. Kingsley se quedó algo desconcertado no esperaba ver a Harry hasta dentro de un rato y menos de esa forma.

-¡Me alegra que estés bien! – Sonrió – Por supuesto que podemos hablar ¿Qué es lo que pasa?

- ¿Dónde está Draco Malfoy? – Sabía que si decía su plan posiblemente se negaría a darle la ubicación.

-En estos momentos está siendo juzgado por el Wizengamot en la sala de tribunal, él y todos sus compinches – Respondió Kingsley - ¿Por qué?

- Nunca he pedido nada a pesar de todo lo que me han pedido, creo que como salvador del mundo mágico merezco por lo menos un favor – Kingsley asintió aunque no sabía de que se pudiera tratar – Quiero que liberen a los prisioneros, si quieren pueden dejar a Rodolphs.

-Lo siento Harry, pero es imposible – Kingsley estaba atónito ante la petición – Tú más que nadie sabe todo lo que hicieron, no los podemos perdonar.

-Quítenles sus bienes, destiérrelos del país, no sé pero no les den el beso del dementor – Fleur no decía nada pero también estaba sorprendida por la petición ¿Por qué Harry quería salvar a esos? – No pido que anden sueltos en la calle y con todos sus privilegios - Estaba desesperado.

-No puedo Harry además, no es solo decisión mía sino también del Wizengamot – Contestó Kingsley.

-Puedes detener el juicio y en eso ellos podrán irse – Kingsley se negó ante la absurda idea de Harry – No quería a llegar a esto. Soy el salvador del mundo mágico, la gente cree que soy el más apto para ministro te puedo remplazar fácilmente y mientras se hace todo este escándalo se aplaza el juicio.

-La gente no te querrá con esas ideas. Todos quieren ver a esos acabados – Dijo Kingsley seriamente – Harry ¿Qué es lo que te pasa? No te entiendo

-No soy estúpido, no diré lo que pienso hacer y tú tampoco – Estaba decidido una más una menos qué más daba - ¡Avada Kedavra! - Un rayo verde salió de la varita de Harry pegando en el pecho de Kingsley haciéndolo caer muerto. La asistente de este había quedado horrorizada aun más que Fleur.

-A él no lo podía controlar con un imperius pero a ti si ¡Imperio! – Dijo Harry a la asistente – Mataste al ministro, ahora huye por alguna salida secreta antes de que atrapen – la asistente obedeció.

Harry volteó a ver a Fleur, tenía miedo también había sido testigo – No me atrevería a tocarte – Dijo para disipar los miedos de la veela – Pero prométeme que no dirás nada, se que lo que hice no está bien pero tengo que salvar a Draco – El duro rostro de Harry había cambiado a un rostro de suplica, miedo, compasión, vulnerabilidad.

-No diré nada, tienes mi palabra – Habló por primera vez Fleur – Pero dime ¿Por qué te es tan importante salvar a Malfoy?

-Es muy complicado para explicarlo ahora simplemente diré que es mucho más que un amigo – Explicó Harry – Ahora por favor sígueme el juego.

Harry abrió la puerta tan estridentemente como había entrado. Salió corriendo, gritando: "Han matado al ministro, fue su asistente lo vimos" Fleur solo asentía "No pudimos hacer nada todo fue tan rápido. Mientras todos corrían preocupados hacía la oficina de Kingsley, Harry aprovecho para ir al décimo piso y suspender el juicio.

Ron alcanzó a Harry y lo apretó fuertemente del brazo- ¿Mataste a Kingsley? – Le murmuró en el oído.

-No te metas en lo que no te importa – Respondió Harry – A nadie le pasara nada.

•••••

Estaban por entrar al ministerio, se habían trasfigurado el rostro para poder entrar, sabían que aquella transfiguración no duraría mucho pero si lo suficiente para saber si Harry se encontraba en el ministerio. Faltaba una hora para las doce así que todavía no estarían en la sala de ejecución.

-El único lugar donde pueden estar es en el piso 10, la sala de tribunales – Dijo Bellatrix – Vamos para allá

•••••

Harry abrió violentamente la puerta de la sala de tribunales; los miembros del Wizengamot voltearon a ver enojados quien los había interrumpido al darse cuenta de que era Harry todos mostraron sorpresa a excepción de los prisioneros. Draco le lanzó una mirada de odio a Harry, tenía que venir a ver mi caída pensó molesto.

-Todo queda suspendido hasta nuevo aviso, el ministro ha sido asesinado – Anunció Harry. Se empezaron a escuchar murmullos, comentarios de incredulidad y desesperación – Es la necesaria la presencia de Dash, Williams, Ollivetti, Jackman para que evalúen el caso – Llamó a los miembros que pertenecían al departamento de Aurores o investigación.

-Potter, explícame bien que es lo que pasa – Se acerco el regulador del juicio.

-La asistente lo asesino, estábamos hablando y nunca nos imaginamos que ella fuera a hacerlo por eso no lo pude impedir, fue tan rápido que… - Fingió tristeza y preocupación – Como usted sabe el juicio no se puede concluir sin ministro, tendremos que posponerlo.

-Sí, lo sé pero tratándose de este juicio creo que podríamos hacer una excepción – Dijo el moderador pero de inmediato se retracto, era un obsesivo – Que tonterías digo debemos cumplir las reglas ¿Quién crees que subirá?

-No quiero sonar arrogante pero creo que yo. Usted sabe la presión de la gente y ahora será más por el asesinato de Kingsley. Si me lo permite necesito dar indicaciones – El moderador asintió – ¡Por favor escúchenme todos! – Se dirigió al tribunal – El ministro ha sido asesinado, corremos riesgo de atentado. Todos abandonaran la sala a excepción de los prisioneros, dementores y yo por supuesto necesito tenerlos bien vigilados.

Todos empezaron a salir desesperadamente, solo un miembro se detuvo a preguntarle a Harry – Señor Potter ¿Por qué está aquí una mujer con un bebe? – Volteo a ver a Fleur y a Julien.

-Refuerzos ocultos por si es necesario, metamorfagos Amanda – Explicó Harry. La bruja asintió y siguió a sus compañeros.

Cuando estuvo la sala sola Harry se encargo de cerrar bien las puertas. Draco no dejaba de verlo fijamente con un odio inmenso - ¡Aquí estoy! ¡Ya lo tienes! – Grito enojado – Así querías verme ¿No, Potter? Bueno, estoy destrozado como me quería ver.

Harry movió la cabeza negativamente - ¡Apártense! – Ordeno a los dementores. Como autoridad mayor estos se alejaron – No me preguntes porque hago esto

Se acerco a donde estaba los mortífagos; tomo su varita y lanzó un hechizo a la jaula donde estaban encerrados, esta se rompió en mil pedazos. Pero aun seguían atados con cadenas a sus sillas. Primero fue con Draco; deshizo las cadenas que tenía en los pies y las que lo sujetaban del pecho.

-¿Por qué haces esto? – Preguntó Draco extrañado - ¡No quiero tú compasión!

-¡Cállate! - Ordenó Lucius el si quería la compasión de Potter, no deseaba que le dieran el beso del dementor, un destino peor que la muerte.

-Te dije que no me preguntaras porque hacía esto – respondió Harry apretando los dientes fuertemente.

De pronto la puerta estalló en mil pedazos. Por ella entraron personas totalmente desconocidas para los presentes aunque todos estaban de acuerdo que tenían algo familiar.

-¡¿Quienes son?! – Preguntó Harry apuntado con la varita.

-Soy Draco, vengo con Bellatrix y los estúpidos de Granger y Weasley – Dijo uno de los hombres – Hemos venido a buscarte.

-Estúpido yo soy Draco – Dijo el Draco Malfoy mayor.

-Estúpido tú que ni siquiera piensas que puede haber dos tipos con el mismo nombre – Dijo el hombre; hizo un movimiento con su varita y se convirtió en Draco Malfoy.

-¡Eres tú! ¿Cómo han llegado aquí? – Una enorme sonrisa se dibujo en el rostro de Harry, los ojos le brillaban. No pudo evitar lanzarse a darle un abrazo que fue correspondido.

-Eso no importa ahora nos queda poco tiempo… - Explicó rápidamente Draco.

-¡Julien! – Exclamó Bella al ver al bebe en los brazos de Fleur, este la reconoció enseguida.

-¿Me has perdonado? – Preguntó Harry. Draco no contestó con palabras sino con n apasionado beso en los labios. Los mortífagos pusieron una expresión de asco sobre todo el Draco viejo. El hombre y la mujer que eran Ron y Hermione simplemente se encogieron de hombros, ya lo sospechaban. Fleur estaba algo desconcertada ¿Qué Harry no estaba casado con ella?

-¡¿Qué demonios es lo que pasa?! – Gritaron Ginny y Hermione interrumpiendo el momento.

-Traté de decírselos- Dijo Ron que tragó saliva.

-Quedan diez minutos, vas a venir no pienso irme con las manos vacías – Advirtió Draco.

-¿Ir a dónde? – Dijo desconcertada Hermione, había dejado de consolar a su amiga que lloraba mares de lágrimas.

-Mate al ministro de magia para poder salvar a tú desagradable yo del beso del dementor ¿Cómo me negaría a no ir? – Respondió a Draco – Lo siento Hermione pero esta ya no es mi casa, te sigo queriendo pero ya no encajo aquí – Ahora eran los de la segunda dimensión quienes observaban extrañamente la escena.

-Fleur lo siento pero, tengo que llevarme a Julien, no puedo vivir sin él – Ahora fue la veela quien empezó a llorar – De verdad lo siento, Hermione sabe como viajar hasta allá puede ir cuando quieras – Añadió.

Fleur le entregó a Julien. Harry se despidió afectuosamente de Ron y Hermione esta lloraba pero lo tuvo que aceptar, desde hace tiempo lo había visto pero prefería hacerse la ciega. Ginny ni siquiera quiso voltear a verlo, era comprensible.

-¿Qué hay de nos…? – se escuchó a Lucius pero su voz fue apagada por una cegadora luz blanca que consumió a todos los "dobles" por así decirlo y a Harry y Julien también.

•••••

Sintió como aterrizaba siempre era doloroso ¿Por qué no podía aterrizar parado? Siempre se caía. Se levantó, estaban en el cuartel de los mortífagos el comedor de los Lastrange. Volteo hacía los lados aun estaba el cuerpo de Voldemort allí.

-¡¿Cómo es posible?! Aun esta el cuerpo de Voldemort aquí se está pudriendo – Grito enojado. Al oír sus gritos varios mortífagos bajaron corriendo quedando anonadados al ver a Potter otra vez. Siguieron sus indicaciones de llevar el cuerpo al ministerio para que lo exhibieran.

Harry tuvo que ir al ministerio por lo del cuerpo de Voldemort después, fue al cementerio a Fleur si la habían enterrado. Habían pasado unas horas; Draco no lo había acompañado tenía que ir a la mansión Malfoy a ver a Scarlet, su madre estaría furiosa después de haber desaparecido dos días sin decir a dónde. Probablemente pensó que había abandonado a Scarlet pero, le sería imposible hacer eso.

Llegó a la mansión Malfoy necesitaba hablar con Draco, no había podido hacerlo. No llegó directamente a la habitación de Draco sino entro por la puerta principal, lo que iba a hacer era serio. Narcisa se encontraba en el salón principal leyendo.

-Buenas tardes, señora Malfoy – Saludo Harry correctamente.

-Buenas tardes Harry ¿Cómo está Julien? - Preguntó cortes mente.

-Muy bien, gracias. Ahora se encuentra con su niñera necesita descansar ha tenido días muy ajetreados – Contestó Harry - ¿Dónde está Draco?

-En su antigua habitación junto con Scarlet – Harry agradeció con un movimiento de cabeza; subió para con Draco.

La puerta de la habitación estaba entreabierta, Harry se paro fuera de ella; observo un poco antes de entrar. Draco estaba parado frente a una cuna, miraba a su interior, se sentía extraño, no sabía qué hacer. Harry empujo la puerta para que se abriera totalmente y entró.

-Te aseguro que no se rompe si la cargas a menos que la dejes caer horriblemente – Dijo Harry. Draco sonrió estúpidamente – Sentí lo mismo cuando Julien.

-Todo es demasiado extraño – Harry se acerco hasta la donde estaba Draco

-Es muy linda y tranquila, Julien nunca ha sido así. Se parece mucho a ti – Se hizo un prolongado silencio ninguno de los dos sabía que decir - ¿Has pensado en la propuesta que te hice? Ya son dos días, me pareció una eternidad.

-Le dije a mi padre que era un pérfido, cabrón y pendejo, y fui a buscarte hasta no sé donde ¿Tú qué crees? - Dijo sarcásticamente.

-Entonces me perdonas ¿Si, aceptas? Hay tantas cosas que debo explicarte… - Harry estaba emocionado, no podía creer que Draco lo hubiera perdonado.

-Sí acepto pero, no me expliques nada prefiero permanecer en la ignorancia, es más bonita –

15 años después

-¡Papá, ya me tiene harta Julien! – Una adolescente bajita de 1.58 aproximadamente, no más de 14 años, cabello negro azabache, lacio y largo, piel pálida, facciones puntiagudas y ojos grises corría molesta hasta una habitación.

-Solo te digo que con esa ropa te ves horrible – Contesto un muchacho de 15 años, alto, cabello rubio platinado, ojos verde esmeralda. Era Julien Potter Malfoy el chico más atractivo y hermoso que pudieras conocer.

-Scarlet ¡Te ves fabulosa! – Harry se había convertido en todo un hombre. Aquella noche vestía un traje Ermenegildo Zenga azul marino muy elegante – Julien deja de molestar a tú hermana, se ve muy bien

-Lo único que digo es que está usando un vestido de coctel y no de noche que sería lo correcto – Se justifico Julien.

Draco salió de la habitación y abrazó a Julien por la espalda, empezó a caminar un poco con él – Julien deja que tú hermana use lo que quiera, total tú abuela la reprenderá en la cena. Sí tú papá no logra que se cambie de ropa, menos yo sabes cómo es Scarlet – le murmuró Draco al oído.

-Papá nunca le diría que se cambie de ropa, según él siempre se ve genial – Dijo Julien fastidiado. Draco se encogió de hombros – Padre nos pone en vergüenza a toda la familia.

-¡Escuché eso! Como los odio, tontos – Grito Scarlet enojada – Me pondré una bolsa de papas para que de verdad se avergüencen y no por un vestido con diferente corte – "¿Cómo llegue a esto? Que mi propia hija me diga tonto" pensó Draco.

-No les hagas caso pequeña, ya sabes cómo son – Consoló Harry a Scarlet – Ya vamos a la fiesta.

Aquella noche se celebraba el 500 aniversario del ministerio de magia; Harry como ministro debería de ser de los primeros en llegar. La fiesta se realizaría en el vestíbulo del ministerio que desde la mañana lo estaba decorando detalladamente.

•••••

La fiesta ya se encontraba en su pleno apogeo. En una mesa cerca a la principal estaba sentada la familia Black: Sirius el actual director de la academia de transformaciones, su esposa Sara dueña de un importante buffet de abogados y sus hijos: Lucius Klaus el mayor, un muchacho de 15 años, alto fornido, de cabello rubio oscuro, ojos grises y muy agradable. Sirius Lenier era el que le seguía, un niño de once años, algo despistado, cabello negro y alborotado, un tanto tímido. Lennox se podría decir que era el de en medio, apenas contaba con 6 años, era un niño muy ordenado, un poco enfadoso, cabello castaño oscuro. Y la más pequeña de tan solo 3 años Lyra la consentida de papá. Los Black nunca dejaban a sus hijos, en la misma mesa también estaban sentados los Lupin: Remus y Tonks trabajaban en el ministerio como Aurores, los acompañaba su hija Marianne de 15 años: una chica de estatura promedio, cabello castaño claro, ojos miel, muy risueña.

-Como ha pasado el tiempo – Comentó Remus – Quien diría que Sirius Black terminaría con 4 hijos – Sirius sonrió divertidamente.

-La vida si que da vueltas – Respondió Sirius – El gobierno de Harry ha sido bueno pensé que sería peor que Voldemort – Los presentes se rieron.

Lucius volteo a su derecha y observo cómo Julien sacaba a bailar a Charlotte Diggory, ya la tenía libre – Ya vengo – Anunció Lucius. Se dirigió hasta la mesa donde estaba sentada Scarlet junto con sus padres, abuelos, tíos abuelos y otros funcionarios importantes – Buenas noches Scarlet ¿Te gustaría bailar? – dijo Lucius algo apenado.

-Sí, claro – Contesto Scarlet de igual manera. Lucius Malfoy se les quedó observando mientras iban a la pista de baile.

-¡Lucius, amigo! – Se acercó Julien cuando vio a Lucius bailar con su hermana - ¿Cómo estás?

-Bien, gracias – Respondió de mala gana, no soportaba a Julien – Por cierto Marianne te espera.

-¡Oh! Gracias, por eso eres Gryffindor mi buen amigo – Dijo Julien empezó a caminar hacía su grupo de amigos – Por cierto ¿Para qué me busca? Olvídalo lo averiguare yo mismo.

-Y tú por eso eres Slytherin – murmuró

-¡Oye también hay Slytherin agradables! Como yo – Defendió Scarlet su casa – Julien es agradable cuando lo tratas a fondo, tal vez puede ser algo presumido, arrogante, criticante sobre todo con la ropa, llamar a casi todos plebeyos peros es agradable, en el fondo muy en el fondo.

-¿Algún día se le pasará? – preguntó Lucius

-Lo dudo, pero aun así lo quiero es mi hermano – Dijo Scarlet – Además hay que aceptar que es muy guapo, tiene esa cualidad.

Fin

Bueno este es el fin del borrador espero, que haya sido de su agrado. Muchas gracias por tomarse la molestia de leer mi loco inconsciente, pronto empezaré a subir la historia editada estoy segura que les encantara. También espero poder subir más adelante secuelas acerca de: Julien, Scarlet, Marianne, Lucius etcétera.

Saludos

Elisa