Hi! Muchas gracias a todos por la bienvenida, me alegra saber que siguen a pie de cañón conmigo :D
Hoy no he podido hacer un capítulo muy largo porque me he pasado el día durmiendo (cansancio del viaje) así que espero que igual les guste.
Besos & Abrazos.
Capítulo 53 – Chakra, Shinobi, Sharingan.
Antes de que Naruto pudiera comenzar a hablar se escucharon leves golpes en la puerta. Alzó la ceja extrañado, Shizune sabía que no debía dejar pasar a nadie cuando estaba reunido con los Kages, pero aun así se acercó a la puerta y la abrió para encontrarse con Hinata Hyuga.
- Oh, Kami-sama... – abrió la boca ligeramente al ver al resto de los Kages.- Siento mucho la interrupción, Naruto-kun, Shizune no está por ninguna parte, tenía entendido que venían por la tarde y...
- Para, para, Hinata-chan – Naruto la tomó de las muñecas para que la joven detuviera el torrente de palabras que estaba soltando y, de hecho, lo consiguió, pero la mueca de dolor en el rostro de Hinata lo alarmó. Miró las muñecas de la joven y el desconcierto cruzó su rostro.- Hinata, ¿qué...?
- Sakura-san ha terminado de curar a Sasuke-nii – apartó las muñecas de la vista del Hokage con cierta vergüenza de que él viera su piel pálida llena de aquellas horribles marcas.- Venía a comunicártelo. Siento mucho interrumpir la reunión – hizo amago de darse la vuelta y marcharse, pero Naruto la detuvo jalándola del hombro y obligando a la mujer a que clavara sus ojos perlas en los de él.
- Ve al hospital a que te curen esas heridas – Hinata asintió.- Ahora mismo, Hinata – ella volvió a asentir y le dio un beso en la mejilla como despedida.
Naruto volvió a cerrar la puerta tras suya pasando una mano por su pelo, desesperado. No le había gustado verla herida aunque sabía que esa decisión había sido suya, Hinata decidió ser el saco de boxeo de Sasuke durante las curas. Vaya, ¿tan mal habían ido?
Restaurar una línea de sangre no es fácil ni para el médico ni para el paciente, chico.
Ni para la acompañante del paciente...
Naruto suspiró y volvió su atención a los Kages.
- ¿Es eso verdad? ¿Le habéis devuelto el Sharingan a Sasuke Uchiha? – exclamó Onoki antes de que Naruto pudiera hablar, siendo interrumpido por segunda vez.
Se sentó en su silla, al otro lado del escritorio. Allí se sentía a salvo de la ira del viejo.
- Sí. Gaara me aseguró que todos ustedes estaban de acuerdo – miró a su amigo interrogante y recordando sus palabras en la reunión.
- ¡Yo nunca dije que...! – un poco de arena selló sus labios y el Tsuchikage miró acusador al joven pelirrojo.
- Sí, lo dijiste, Onoki-sama. Si no te importa, Naruto, puedes comenzar.
El rubio sacudió levemente su cabeza, así iba el mundo como iba con aquellos locos controlando el resto de los países.
- Sasuke Uchiha está siendo sometido aún a un periodo de pruebas que termina mañana por la noche. Durante esta semana ha realizado misiones que el Consejo de Konoha designó para él al lado de Hinata Hyuga, su compañera y principal defensora en el juicio que hubo ayer. En dicho juicio se acordó concederle a Sasuke Uchiha el grado chunnin y devolverle su chakra y su Sharingan. De hecho y como han podido observar, la operación acaba de terminar ahora.
- ¿Por qué querías informarnos de esto, Naruto? – preguntó el Raikage, acomodándose en la silla.
- Porque desde ayer Sasuke Uchiha ha sido completamente relevado de los crímenes que cometió y se le ha concedido la libertad absoluta y el derecho a seguir ejerciendo como shinobi, pero aun así mucha gente de este mundo le odia – apoyó el rostro en un puente hecho con sus manos.- Mañana es el festival y viene gente de todas partes, es decir, de los países que ustedes controlan. Quiero que me aseguren que los tendrán bajo control y que, en el caso de que ocurra algún percance ocasionado por una persona ajena a la Villa Oculta de la Hoja, tomarán las medidas que sean necesarias.
Los Kages, menos Gaara, se miraron entre sí ante las palabras de Naruto. No era una petición, ni una sugerencia, era una exigencia con todas las de la ley.
Hinata entró en la mansión Uchiha casi a las 15:14pm. dispuesta a despertar a las dos personas que había dejado descansando. Sin embargo, no estaba preparada para abrir la puerta y encontrarse de sopetón con el Mangekyo Sharingan de Sasuke Uchiha. De hecho, la sorprendió tanto que su línea de sangre se activó por su cuenta y ella se puso en posición de ataque.
- Kami-sama, Sasuke-nii, ¿por qué me asustas así? – preguntó cuando su mente pudo ubicarse y darse cuenta de qué estaba sucediendo una vez recordó todo lo acontecido en la mañana.
Sasuke estaba sonriendo.
- Hinata, ¡lo he recuperado! – señaló sus especiales ojos rojos y la joven sonrió nerviosa, había olvidado cuánto imponían aquellos ojos.
- Ya lo veo – deshizo su Byakugan y abandonó la posición de ataque para terminar de entrar en la casa.- Sin duda sirve para mucho, ideal para la noche del terror.
- Já, já, já. Muy graciosa.
Ella sonrió alzando las manos en señal de rendición y entonces el Uchiha se dio cuenta. La detuvo antes de que subiera las escaleras tomándola de ambas manos de tal forma que Hinata fue a parar al bien formado pecho del último Uchiha a la vez que este colocaba la cabeza al lado de la suya y deslizaba sus manos por los femeninos brazos hasta llegar a las muñecas. Escuchó el suave tintinear de la pulsera. Vio los moretones. Y recordó. Era Hinata quien lo mantenía anclado a la realidad durante las curas, sus muñecas...
- Es culpa mía, ¿verdad?
La voz de Sasuke, de repente, sonaba terriblemente arrepentida. Hinata se apresuró a esconder los moratones, pero él no la dejó. Ella suspiró.
- En realidad no. Es culpa mía por no pasar por el hospital para que me curasen. Naruto-kun también acaba de recordármelo, pero...
- Pero pensaste que era más importante venir a ver cómo estábamos Sakura y yo, ¿no? – masculló entre dientes, la culpa se lo estaba comiendo por dentro.
- Algo así – aceptó Hinata, dándose la vuelta en sus brazos.- Eh, eh... ¡Niisan! – gritó y al instante llamó su atención.- Esto desaparecerá enseguida, ¿vale? No te sientas culpable porque fue mi decisión.
- Pero...
- Calla – replicó, molesta, dándole un abrazo y obligándolo a reaccionar.- Me alegro tanto de que por fin lo hayas recuperado, Sasuke-nii. Es la primera vez que te veo tan contento.
Sasuke la estrechó entre sus brazos. Aquellos moretones le recordaban la terrible pesadilla que había tenido la noche anterior donde la persona que había traído la luz a sus días moría. No quería hacerle daño. No a ella.
- Lo siento, lo siento...
- ¿Sasuke? – lo llamó preocupada, ¿por qué estaba tan afectado? Sólo eran unos cuantos moretones.- Eh, tranquilo, en cuanto Sakura-san despierte le pediré que me cure las muñecas si se encuentra mejor. No tienes por qué estar así. Yo estoy bien – sonrió, la felicidad se adivinaba en sus comisuras.- De hecho, estoy mejor que nunca.
Sasuke no dudó que fuera cierto, ¿pero sería aquella la prueba de que seguía sin tener control sobre sí mismo?
Hinata chasqueó los dedos delante de sus ojos para llamar su atención.
- He dicho que dejes de darle vueltas. Vamos a ver a Sakura-san – le dijo, tomándolo de la mano y tirando de él hacia el piso de arriba.
Naruto asintió satisfecho ante la respuesta de los Kages e hizo que todos firmaran un papel oficial como que aceptaban la responsabilidad si era necesario a pesar de las continuas quejas de Onoki sobre que aquello era una falta de respeto porque significaba que no confiaba en su palabra como Kage. Aclarado todo y zanjado el asunto llamó a Shizune para que los guiara hasta sus habitaciones ya que se quedarían en la Torre Hokage al igual que Gaara desde que había llegado.
Una vez que se quedó solo se dispuso a terminar el papeleo que Shizune le había dejado por la mañana ya que quería ir a la mansión Uchiha a ver a su teme mejor amigo.
Creo que ya va siendo hora de que Naruto vaya a visitar a Hiashi, ¿verdad? Vamos a ver qué nos depara el capítulo de mañana :D
Buenos días & Buenas tardes & Buenas noches.
PD: Me vuelvo a la cama xD
