Los personajes de este fic no me pertenecen, pertenecen a J.K Rowling.

Como tú ninguna

-Hermione, en serio ¿lo crees necesario?- volvió a preguntar Ron-

-No eres el único que se pone celoso, cariño. Siempre he sentido que entre Lavender y tú hay una conexión especial.- le contestó ella-

-Pero princesa, entre Lavender y yo no hay nada. Creo que eso ya lo sabes. Cada vez que estás embarazada te entran las dudas sobre Lavender y yo…- dijo el pelirrojo acordándose del ataque de celos que sufrió Hermione en la reunión de antiguos alumnos-

-Ron, esto no tiene nada que ver con mi estado. Ya que tú te has sincerado, creo que es el momento que yo también te diga lo que siento.

-Dime- dijo él muy serio-

-Eres un gran hombre, valiente, leal, cariñoso, dulce, honesto y estúpidamente sobreprotector. Eres una gran persona, un padrazo, un gran marido y un gran amante y la verdad es que no se cómo me aguantas soy una neurótica, una maniática del orden, una sabelotodo como tú dirías… y Lavender está llena de vida, es una cabeza hueca, pero es divertida.- dijo Hermione-

-Lavender es eso, sí. Pero tú eres la que logró cambiar mi vida, la que ilumina todo con su luz. La que no teme dar le corazón, la que conoce más de mí que yo. Siempre has sabido lo que necesitaba y has sabido dármelo en cada momento. Eres la madre de mis hijos.- dijo él intentando aclarar todo, ya puestos ambos querían zanjar el tema para siempre-

-Que sea la madre de tus hijos, no tiene nada que ver… no estamos hablando de eso. Se trata de nosotros como pareja. Sé que Lavender se te sigue insinuando - le respondió Hermione-

-Entonces también sabrás que la he rechazado todas las veces que ella se me ha insinuado. Tú eres la única.

-Pero Lanverder es pura adrenalina, es sexy y yo…- dijo ella mirando hacia abajo para evitar los ojos azules de su marido-

-Ella piensa que puede usar su cuerpo y provocarme como lo intentó a los 16 años y si no lo consiguió cuando éramos adolescentes no lo va a conseguir ahora. Tienes una mirada que hipnotiza. Eres la piel que reviste mi piel, eres la diferencia de ser o no ser. Eres la gota que a mi desborda la locura y el placer. Eres el deseo que se enciende en espiral, eres como el fuego que no se puede apagar. Eres todo para mí. Una sola sonrisa tuya es mucho más sexy que Lavender.´- le expuso Ron-

-Pero hay muchas como yo…- intentó le intentó contradecir su esposa-

-Como tú ninguna, Hermione. Mi mayor fortuna es tenerte aquí. ¿Sabes lo que más me asusta?- le preguntó

-No, ¿qué?

-Despertar sin ti. Vivo enamorado de tu risa, de tus manos tibias y de tu sensualidad.

-Sensualidad sí claro…- bufó la castaña-

-Estoy perdido por tus ojos marrones, por esa boca que me tiene muerto, en tu cara veo el cielo en tu cuerpo todos mis deseos. A tu lado todo se me olvida yo respiro porque tú respiras. Tiene mucho poder sobre mí, porque tú me armas y desarmas a tu voluntad.

-Ron aunque me vieras así, este es mi tercer embarazo, el segundo llevado a término. Del primero me recuperé más o menos bien, pero ahora no me recuperaré igual. Mi cuerpo ya no es el mismo. ¿Vas a querer acostarte toda tu vida con alguien que tiene estrías en el abdomen y los pechos? Sé lo importante que es para ti el sexo y las mujeres de los embarazos no volvemos tener el físico de antes, todo se cae.- intentó explicarle Hermione con tristeza- Ella…

-Ella nada, Hermione, hace rato que estás rallando la irracionalidad y no dices más que tonterías. Te amo en el silencio, en el frío y el calor. Te amo en blanco y negro y también cuando hay color. Quiero estar contigo mientras viva, y que tu sonrisa sea siempre igual. Jamás vuelvas a dudar de que eres única. Como tú ninguna, Hermione. Te quiero y siempre te querré. No serás la única que envejezca, si eso es lo que te da miedo, yo también envejezco. Siempre estaremos juntos, es único que te puedo prometer que estaré contigo hasta que te hartes de mí.

-Gracias- dijo Hermione con los ojos abnegados en lágrimas.- No me hartaré de ti.

-Sé que tienes miedo a envejecer, pero no es malo. Hace cuatro años nadie hubiera dicho que seríamos felices con nuestra hija, ella no estaba ni en nuestros pensamientos, y que tendríamos otro en camino. Simplemente estamos evolucionando y lo pasaremos todo juntos. Porque nos queremos y eso el tiempo no lo va a cambiar.- dijo él-

-Te quiero- le susurró Hermione-

Yo también te quiero.

Aquí dejo otro capítulo inspirado en una canción del último CD de David Bustamante. Espero que os guste. Creo que son cosas que me gustaría que me dijera un chico.

Besos

SUMMER