Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
La historia: está basada en el manga, serie de televisión e ideas locas de mi cabeza
Advertencia: es un Universo Alternativo (AU) por lo que algunos personajes tienen un ligero o un marcado "fuera de personaje"(OoC) pero todo esto será aclarado según avance la historia, también por ser un Universo Alternativo (AU) aparecerán "Personajes Originales" (OC) que no le quitaran protagonismo a los creados por Masashi Kishimoto.
Algunos cometarios al final del capítulo y repuestas a algunos reviws recibidos
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Capítulo 37 Ira, miedo y ¿Zombis? Parte 1
En medio del ruido provocado por el murmullo de mucha gente, el hombre dueño de Ichiraku veía como sus comensales disfrutaban de su comida. Le agradaba que su restaurante se llenara
Tres años antes con parte de las ganancias por la apuesta arriesgada de su hija en contra del clan Hyūga decidió ampliar un poco el restaurante. Él nunca fue ambicioso y quería que la gente sintiera ese calor reconfortante de Hogar, así que solo amplio lo suficiente para que diez mesas se pudieran acomodar dentro
Le sorprendía la cantidad de gente que en la última temporada llenaba todos los lugares disponibles durante todo el día. Agradecía esa buena fortuna pero sabía que solo era temporal, era una moda pasajera y solo pedía que cuando eso terminara, unas cuantas personas de todo ese mar de gente regresaran porque así les nace de sus pensamientos y no por seguir lo que otros piensan
Una leve risa salió de sus labios al ver como los dos tontos que contrato por la ausencia de su hija literalmente se deshacían por los nervios de atender a tantos comensales
Con ese pensamiento sus ojos se posaron en una foto al fondo de su cocina y una sonrisa a un más amplia se posó en su cara. Su hija llevaba unos meses de viaje y se suponía que debería haber regresado unas semanas antes, pero recibió una carta que le decía que se tendría que demorar unos meses más, y en cambio por el retraso les estaba preparando una enorme sorpresa
— mientras seas feliz y estés a salvo… disfruta de tu vida al máximo – dijo con una sonrisa
Regreso a sus labores preguntándose qué sorpresa estaría preparando su hija
La foto enmarcada al final de su cocina mostraba a Ayame con una enorme sonrisa el día que salió de viaje con el cabello suelto y un vestido verde con un pequeño suéter gris, a un lado un poco nervioso estaba Iruka, el Chūnin encargado de protegerla durante todo el viaje, vestido con su típica ropa ninja
— VIEJO, DIEZ PLATOS DE RAMEN DE CERDO DATTEBAYO – se escuchó el grito de cierto rubio líder de un clan
Teuchi solo rio a carcajadas pensando que definitivamente sus ayudantes ese día entrarían en crisis nerviosa
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la tarde estaba muriendo en el horizonte en la aldea de la hoja cuando una singular discusión tenia lugar en la torre del Hokage
—Jiraiya, ¿estás seguro de esto?— dijo Tsunade viendo el informé detallado que le entrego el Sennin de los sapos
— desgraciadamente si – contesto Jiraiya
— no entiendo, es preocupante lo de Emi-san… – continúo consternada viendo la hoja que le entrego Jiraiya –…pero no veo el por qué quieres ir entonces a Amegakure –
Tsunade dejo en su escritorio el retrato de un sujeto con el cabello largo amarrado en una coleta, lentes y una sonrisa de superioridad. Lo extraño era las escamas que mostraba en los pómulos
— es indiscutible el parecido de ese dibujo con Yakushi Kabuto, aunque solo eso no amerita ir a esa aldea – afilo la mirada mientras veía fijo a su compañero de armas – sabes que es una aldea en extremo hermética, ni siquiera pudimos infiltrar a alguien con la excusa del último examen Chūnin –
Jiraiya suspiro pesadamente
— uno de los últimos reportes que me hizo llegar Itachi fue que creía que su líder se encontraba oculto en Amegakure – empezó a hablar Jiraiya – me dirigía a confirmar esa información con otras fuentes cuando me entere de lo que le paso a mi hija –
Tsunade debajo de sus manos entrelazadas frente a su boca dio una sonrisa
— cuando Inoichi me dio el retrato que logro crear con lo soñado por Emi, me dedique a saber dónde estaba ese sujeto, nadie ha sabido nada de él desde que se confirmó la muerte de Orochimaru – suspiro Jiraiya para después continuar – lo último que se sabe, fue que un hombre con sus características a estado entrando y saliendo del país del fuego precisamente por esa nación –
Tsunade levanto la ceja
—"¿Por qué hacer eso?"—Analizo Tsunade – "es cierto que esa aldea conecta a los demás países elementales pero sería más fácil rodear… a menos…"—Tsunade abrió lo más que pudo sus ojos
—no creerás que Akatsuki lo recluto – dijo con ansiedad – sus conocimientos de los experimentos de Orochimaru lo harían un recurso muy importante para Akatsuki –
— eso mismo pensé, y por ello decidí infiltrarme a la aldea – confirmo Jiraiya – si de alguna manera sus experimentos están conectados con Emi, los tengo que detener —
— entonces porque me estás dándome este otro documento – comento Tsunade — SABES QUE NO ME DA BUENA ESPINA QUE HAGAS ESTO — azoto la mano en su escritorio
De nuevo Jiraiya suspiro con pesadez
— mi intención era que mi clan muriera cuando yo dejara de existir, de todos modos soy el último de ellos y mi padre fue muy testarudo para ver el fin de este en su momento – dijo con melancolía – no le veo caso aferrarme a algo de lo cual nunca fui muy participe y también esta el hecho de que no puedo presentarme como miembro de este por las restricciones impuestas al no poder pagar los títulos–
— ¿estas seguro? – dijo muy seria Tsunade – sabes que una vez firmado esto no habrá vuelta atrás y tu clan como tal nunca más podrá volver a aspirar a dicho estatus –
— si, Emi necesita un legado y es lo único que le pudo dar por el momento – dijo con firmeza Jiraiya
— bien – dijo con pesadez Tsunade, ya que ella se encontraba en una situación similar
— Desde este momento el Clan Gamarachi pierde su estatus siendo considerados para Konohagakure una familia civil sin ningún benéfico de su antigua casta de Clan y tampoco sin ninguna de sus sanciones por lo que pueden volver a ocupar su nombre completo Gamarachi Jiraiya y Gamarachi Emi, únicos integrantes vivos de esta familia – dijo con ceremonia Tsunade
Jiraiya estaba feliz ahora Emi podía tener un apellido y un lugar en la aldea si algo le pasaba en esa misión de espionaje
— gracias, me retiro – dio media vuelta e increíblemente por primera vez ocuparía la puerta para salir de la oficina del Hokage
— espera – dijo con firmeza Tsunade – nunca te di permiso para ir a ese lugar –
— sabes mejor que yo, que no necesito tu permiso para aceptar misiones por mi estatus de Sennin – contesto con burla el peliblanco
— pero sabes lo peligroso que es ir a ese lugar, ¿que hare si no regresas? – el miedo se apodero de ella
— sabes que siempre regreso, todavía no logro verte mientras te bañas en las aguas termales – dijo como si nada el Sennin
— idiota – murmuro Tsunade – acabas de aceptar a Emi como tu hija y ya la estas abandonado –
Jiraiya solo suspiro triste
— sabes que no es cierto, lo hago por ella y por los otros tres mocosos que están en la mira de Akatsuki – dijo con firmeza – hagamos esto… – una sonrisa apareció en la cara del peliblanco
Tsunade solo frunció el ceño, estaba segura que si salía con una de sus perversiones le arrancaría las piernas y talvez algo más
—"al fin y al cabo ya tiene una hija"—se burló por lo bajo
— acompáñame – dijo serio
Tsunade lo vio salir como si nada por la puerta, y no tardo nada en seguirlo. Nunca desperdiciaría una oportunidad de hacer que Shizune hiciera su papeleo y también tuvo curiosidad de esa faceta seria de Jiraiya
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La noche tenía varias horas de que reclamo su lugar sobre la aldea. El sonido insistente de un viejo reloj sobre el escritorio era el constante recordatorio de que faltaban menos de dos horas para que el nuevo día despuntara en el horizonte
dos de los cuatro integrantes de los habitantes de la casa estaban profundamente dormidos o eso era lo que pensaba cierto rubio que desesperado terminaba las anotaciones y cuentas indispensables para seguir el curso planeado por su ahora empleada
—Akane… – la palabra salió en un suspiro
—"…porque tengo que hacer esto Dattebayo" – con lágrimas en los ojos, completamente frustrado en su mente por estar haciendo cosas que realmente ni sabía cómo se realizaban
"Naruto-kun si me financia, yo puedo hacer que su clan compre y venda obras de arte en todo el país de fuego y con suerte en las demás naciones elementales en unos años"
El recuerdo de las palabras de la rubia unas semanas antes se apodero de su mente
—"por fortuna solo tengo que revisar las cuentas y firmar las órdenes de compra. Para mi siguen siendo solo dibujos sobre papel" – pensaba al ver una reproducción en miniatura junto al precio de la nueva adquisición que logro la rubia
— "solo falta que Gaara tenga los permisos para poder traer todo eso y dárselos a los compradores"—dejo el papel firmado junto a una torre de diez centímetros de alto con todo lo que la directora de su recién fundada área comercial logro conseguir junto a su asistente –"no puedo creer que todo ya este vendido…" —
— …eres asombrosa – salió un genuino alago de Naruto, el admiraba a todos aquellos que se esforzaban en cumplir sus sueños y metas. La rubia se notaba que quería superarse a sí misma y a los estándares con la que la habían marcado desde su nacimiento
—"lo único que no entiendo es a la mala imitación del Sasuke Dattebayo" – frunció el ceño un poco enojado al recordar como conoció al amigo y asistente de la rubia
"Pene pequeño"
Fueron las dos primeras palabras que le dirigió el pelinegro. Por alguna razón su ahora empleado a la fuerza lo miraba con un dejo de odio. Ese odio era diferente al que sintió toda su vida, era como si de alguna forma estuviera luchando contra un animal por entrar en su territorio
Los demás integrantes de la casa nunca supieron como una persona tan menuda como lo era la rubia hija de una familia adinerada podía detener el avance de dos hombres en clara confrontación
Naruto solo suspiro cansado, no le cayó mal esa persona, se veía en extremo sincera y leal. Solo que al parecer encontró al que pondría a prueba su paciencia en el futuro
— bien, iré a dormir las horas que faltan para que amanezca – dijo al aire mientras se levantaba y estiraba un poco los músculos
Al otro lado de la puerta, escondida, una pelinegra con mechones rojos mordía la trenza que se hacía para dormir con su largo cabello. Sus dientes apretaban con fuerza el cabello para evitar gritar por frustración y rabia. escuchar como su hermano suspiraba por la mocosa no le parecía nada agradable
— "eres tan idiota como ese otro recipiente" – una voz demoniaca se escuchó en su cabeza – "será divertido si me haces caso y acabas con la rubia por robar lo que es tuyo"—al finalizar dio una risa macabra y se quedó en silencio
—"no, no puedo deshacerme de ella" – Hinata pensó decidida a ignorar esa voz – "…pero… no sería demasiado complicado explicar su desaparición" – sacudió la cabeza para evitar llevar a cabo el plan que trazo mientras comía ramen en la tarde junto a su hermano
—"y tampoco le puedo dejar el camino libre a Sakura"—esa era la razón real por la cual no había intentado nada –"aunque puedo…"—se golpeó la mejilla con fuerza – "no, eso definitivamente no"—
Sobándose el golpe auto impuesto se dirigió a su cuarto a intentar dormir un poco
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tres años y medio antes
el día era soleado y tranquilo al lado de las puertas de la academia ninja de Konoha
— Un perfecto día – pensó un pelinegro vestido con su uniforme reglamentario Jōnin, el único distintivo en su persona era una pañoleta purpura con el símbolo del país del fuego amarrada a su cintura
Caminaba despacio, en sus labios estaba un cigarro que disfrutaba en cada bocanada, quería que durara el mayor tiempo posible ya que sería el último del día. No se arrepentía de lo que le orillo a prometer dejar de fumar, pero si le incomodaba que su novia y futura esposa tuviera que dejar un sueño que tantas veces le dijo que ansiaba con impaciencia que se cumpliera
— jajajajaja – escucho la risa estridente de una niña al otro lado del pasillo – ESA FRENTONA SÍ QUE TUVO MALA SUERTE – la voz de la niña se escuchaba perfectamente a pesar de que estaba muy lejos
— pobre del que tenga que soportarla en su equipo – murmuro al darse cuenta que la voz salía del salón donde se encontraban los futuros Genin
— SUÉLTAME – la voz de la niña era lo único que se escuchaba cuando entro al salón – SUÉLTAME CHŌJI – el mencionado la tenía sujeta de la cintura para que no se abalanzara con cara homicida sobre un pelinegro dormido en su banca
— no sé de qué te quejas problemática, tu tampoco quedaste junto a Sasuke – el pelinegro bostezo de nuevo y se volvió a acomodar en su improvisada almohada
El Jōnin que acababa de ingresar en el salón solo suspiro al darse cuenta que el karma le mordió el trasero
— bien – dijo en voz alta para que le prestaran atención – soy el Jōnin sensei número diez, Asuma Sarutobi y vengo a hacerme cargo de Ino Yamanaka, Chōji Akimichi y Shikamaru Nara –
Los tres mencionados solo suspiraron, una en resignación de que su pesadilla era real, otro de huesos amplios de que ya no tendría él que preocuparse de detener a la rubia y el tercero por tenerse que levantar
El equipo de Asuma camino tranquilo por las calles hasta que se paró junto a un edificio que hizo que uno de los Genin formara una gran sonrisa
— creo que para hacer las debidas presentaciones este es el mejor lugar – hablo el adulto entrando en un restaurante de barbacoa
— SI – grito el Akimichi
—SABE LA CANTIDAD DE CALORÍAS QUE TIENE ESTA COMIDA – se quejó Ino – yo estoy a dieta, quiero que cuando Sasuke-kun sea mi novio me vea radiante – termino con ojos convertidos en corazones, cara soñadora y las manos entrelazadas junto a su boca
— problemático – fue lo que contesto el Nara
Sin otro comentario se dirigieron a una de las tantas mesas vacías por ser todavía temprano para la comida
— está bien, como les dije mi nombre es Asuma Sarutobi y yo seré su sensei hasta que alcancen el grado de Jōnin – dijo presentándose más formalmente
Se formó una gota en su cabeza al ver como lo ignoraban sus futuros alumnos que pensaban en sus propios asuntos
— empecemos por ti, ¿cómo te llamas? – Asuma señalo a la rubia del grupo
— ya que – dijo cansada – soy Ino Yamanaka y quiero que sepan que a pesar de que conozco a este par de idiotas desde que nací no era mi idea estar con ellos en el equipo Genin –
— problemático – hablo el Nara tomando la palabra antes de que Asuma se la diera – yo soy Shikamaru Nara – el quería que todo terminara lo antes posible para irse a dormir a alguna parte
— yo soy Chōji Akimichi – continuo el castaño cuando se dio cuenta que era el único que faltaba presentarse – ¿cuándo traen la comida? –
A todos los demás les apareció una gota de sudor en la frente
— en un momento llegaremos a ese tema – contesto el Jōnin – primero vamos a empezar con lo que nos atañe este día – de su chaleco Jōnin saco una cajita de madera – ¿a alguno de ustedes les explico sus padres sobre este equipo? –
— si – dijo Shikamaru
— no – contestaron los otros dos
— era de esperarse – suspiro con resignación Asuma – Shikamaru, puedes explicarles a tus amigos de que se trata la tradición de sus clanes y porque es especial este equipo entre todos los demás –
— problemático – fue la primera palabra de la explicación del Nara – el Clan Nara, Akimichi y Yamanaka tienen una tradición tan antigua como la aldea misma. Como una especie de ofrenda de paz para apaciguar las rencillas latentes en los primeros días en la aldea, originadas en la guerra de clanes, los líderes de ese entonces decidieron que sus hijos formaran un equipo entrenado por un cuarto clan que cumpliría la función de mediador, no es una norma de la tradición, pero en muchas ocasiones ese cuarto clan ha sido representado por el clan Sarutobi. También se dice que es especial ya que no se enfoca a una sola rama militar, ya que puede desempeñar funciones de ataque frontal—señalo al Akimichi—espionaje – señalo a la Yamanaka – o de comando como inteligencia y contrainteligencia – termino refiriéndose al clan Nara
— ¿QUIERE DECIR QUE ESTO FUE DECIDIDO DESDE QUE NACÍ? – grito la Yamanaka
Chōji no dijo nada, él estaba feliz de estar con sus amigos
— problemática – de nuevo se escuchó esa palabra mientras el Nara se rascaba un oído por el grito de su compañera – si prestaras atención a las clases lo hubieras deducido mucho tiempo antes y te hubieras ahorrado todas esas estúpidas apuestas –
— no, yo soy una estupenda Genin y debería estar junto a Sasuke-kun y no atada a ustedes – dijo con tonos de superioridad Ino
Asuma solo suspiro con pesar y deseo que alguna deidad le regalara un cigarrillo, ese equipo sería una dura prueba para sus nervios
—"¿Cómo le haría Kurenai para convencer a todos que solo me vendieran un cigarrillo al día?"—divago un poco al percatarse que todos en la aldea ya sabían que él tenía que dejar de fumar – "más importante aún, ¿Cómo saben que ya me vendieron el correspondiente al día?"—
Sacudió la cabeza y se centró en los niños frente a el
— creo que es conveniente decirte que tu no eras la mejor, esa seria Haruno Sakura – dijo un poco fatigado del comportamiento de la rubia, algo que quería que acabara lo antes posible – y ella era la que se convertiría en la compañera de Sasuke en un inicio –
La expresión de horror de Ino no tenía precio
— pero por ciertas circunstancias… originadas por… que… ella era la mejor del grupo, fue emparejada con los dos promedios más bajos – termino con una escueta razón del porque fue asignada con Obito
—"no es bueno que sepan aun la verdad de que a los Uzumaki nadie los quería en su equipo"—pensó
— creo que es mejor empezar – dijo en un suspiro al ver la cara de derrota de Ino
Ino era competitiva y más con Sakura, saber que le había ganado en algo y que por poco se queda junto a Sasuke fue un duro golpe
— Antes que nada, tomen estos arcillos – Asuma abrió la cajita de madera mostrando tres pares de arcillos para sus orejas
— ¿podrían ser menos feos? – dijo Ino
— problemático – se quejó Shikamaru
— espero que después llegue la comida – Chōji también tomo un par
Cuando los tres tuvieron su respectivo juego en las manos cayeron dormidos sobre la mesa
— me gustaría tener un cigarrillo, esto puede tomar su tiempo – se quejó viendo el cielo azul desde una ventana
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Ino no estaba segura de como llego a estar en medio del bosque, solo sabía que tenía que regresar a la aldea
—¿Qué está sucediendo? – se preguntó al escuchar a la lejanía ruidos de una batalla
Dudo, pero no le quedo de otra mas que en seguir adelanta ya que atrás de ella se escuchaba otra pelea mucho más grande
— por dios – dijo en un suspiro gracias a la falta de aliento por lo que vio
Frente a ella se encontraba un Shinobi de enorme tamaño, casi superaba los dos metros y medio según su perspectiva de una niña asustada de casi trece años, su banda Shinobi de Kumogakure estaba rasgada denotando que era un ninja renegado
Lo peor de todo fue que detrás de esa imponente figura estaban sus dos amigos Shikamaru y Chōji, inconscientes y sangrando profusamente
Ino empezó a hiperventilarse
—"¿Qué hago, apenas soy una Genin?"—pensó con horror de imaginar en enfrentarse a esa bestia – "todavía tengo que casarme con Sasuke-kun y criar a nuestros hijos"—dio un paso hacia atrás, ese hombre no la había visto aun
— "pero entonces… Chōji y el tonto de Shikamaru…"—cerro sus ojos y gruesas lagrimas escurrieron de sus mejillas
Todavía llorando en silencio empezó a correr al lado contario
— "un metro, cinco metros, ocho metros… "– empezó a contar mentalmente – Diez – dijo en voz alta y dio media vuelta para correr con toda la velocidad que sus piernas le dejaban
— HHHHHAAAAAAAAAAAAAAAA – grito
El grito alerto a la mole que estaba por acabar con sus amigos, no tenía armas ni tampoco un buen Taijutsu solo estaba la firme convicción de salvar a sus compañeros
— "debe aprender las técnicas de mi clan"—pensó como último arrepentimiento antes de que el Kunai que tenía el Shinobi renegado se incrustada en medio de sus ojos
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— AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH – grito Ino aterrada despertando de golpe sentada en el restaurante
— bien hecho, aprobaron – felicito Asuma al ver que su última estudiante salía del Genjutsu que el líder Yamanaka implanto en los arcillos para hacerles una prueba a los futuros lideres
— ¿Qué fue eso? —Ino recordaba dolorosamente su experiencia tocándose la frente, justamente donde recordaba fue clavado el Kunai
— eso fue su examen Genin—contesto Asuma — todos los sensei tenemos que aplicar una prueba para saber si los graduados califican como tal –
— ENTONCES FUE SU IDEA EN METERNOS EN ESA PESADILLA SOLO PARA VER SI ÉRAMOS CAPASES DE SER GENIN – Ino grito entre enojada e indignada
— no – dijo con seguridad Asuma – yo hubiera hecho algo más físico… esta fue idea del líder Yamanaka —explico
— Mi padre hiso esto – dijo Ino sin creerlo – no, él nunca me haría algo como eso —
— en cada Generación, un líder aplica un examen que a su parecer es el que mejor probara los lazos de la próxima generación de la combinación Ino-Shika-Cho – Explico Asuma mientras pedía la comida a un mesero
— ¿Qué hubiera pasado si reprobaba alguno? – Ino estaba más pálida de lo normal, sabía que estuvo a punto de abandonarlos. Sus pensamientos sobre escapar para vivir y cumplir sus sueños la acompañaron hasta el octavo metro recorrido
— hubieran sido reprobados todos, por lo que no se formaría el equipo y ustedes regresarían a repetir el último año de la academia – contesto Asuma con voz aburrida – eso solo en el lado de su carrera Shinobi, en cuanto a sus respectivos clanes, se buscarían a otros para formar la nueva generación del equipo y ustedes hubieran perdido la capacidad de ser el líder de su Clan –
— ya veo – dijo pensativa Ino
No sabía que paso en ese momento, solo recordaba que no quería que nada les sucediera, podrían ser una plaga, pero eran su plaga y no quería que nada les pasara
— eres problemática – dijo Shikamaru – pensé que reprobarías, creo que te juzgue mal, por ello siempre te protegeré – hablo con una de las oraciones amables más largas que Ino recordaba que le hubiera dedicado
Chōji no dijo nada al ver como la comida estaba llegando
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Tres años después
— esta mesa me trae recuerdos – dijo una jovencita de dieciséis años mientras deslizaba sus manos sobre la superficie de la mesa que tenía frente a ella en el mismo restaurante de barbacoa donde se hicieron un equipo Genin
— sí, creí que sería un buen lugar para darles esto – Asuma de nuevo como hizo más de dos años antes saco de su chaleco Jōnin una cajita de madera
Shikamaru solo sonrió con ese acto
Ino fue la que se animó a abrirlo con recelo, todavía estaba el recuerdo de su examen Genin muy fresco en su cabeza
— no los veas de esa forma – Asuma rio un poco – esta vez no hay ningún truco oculto –
Ino libero el aire que sin darse cuenta empezó a retener en su pecho
— estos aretes demuestran ante su clan y a ustedes mismos que ya son adultos y pueden ser considerados para el puesto de líder – en el estuche había tres pares de aretes – son los mismos que sus padres ocuparon en su vida diaria desde que a su vez sus padres les cedieron estos objetos, ahora ellos se los seden a ustedes quienes ya demostraron ser hábiles al ser reconocidos como Chūnin –
Los tres se quitaron los arcillo que se pusieron en su primer día de Genin y se ponían los aretes que les pertenecieron a sus padres
— con esto creo que mi trabajo está hecho, si lo desean pueden separarse del equipo para seguir sus propias metas – dijo con una sonrisa triste Asuma
— NO – grito Ino como tenía tiempo de no hacerlo – usted dijo que nos dejaría hasta que fueranos Jōnin y solo lo ha logrado Shikamaru, así que todavía tiene que ser nuestro maestro – su voz denotaba seguridad
Asuma rio, no se esperaba eso de Ino. Se sentía orgulloso de pensar que él tuvo que ver en el cambio de esa niña gritona y prepotente en la mujer segura y dedicada que tenía enfrente suyo
— si tienes razón – en esas palabras de nuevo la celebración empezó para el equipo de asuma
Tiempo actual
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en una habitación se podía ver sobre la cama un bulto debajo de ligeras sábanas blancas, todo el refinamiento y elegancia se habían perdido en esa figura dormida plácidamente sobre el colchón
— ¿porque soñé eso? – fue lo que pensó en voz alta limpiándose el rastro de saliva en su mejilla cuando abrió los ojos a primera hora Ino
Sentándose en la cama cepillándose su corto cabello con sus dedos recordaba con una sonrisa esos días de Genin junto a su maestro. Dispuesta a empezar con sus actividades del día, salió de la cama a la ducha y después con solo un top que dejaba la mayor parte de cuerpo al aire y unos diminutos shorts que apenas le llegaba al nacimiento de sus muslos, salió en búsqueda de sus compañeros
— Que calor – se quejó al sentir un calor infernal a pesar de estar lo más cercano a la desnudes que podía permitirse – por eso odio estar en misiones en Suna –
— entonces por qué viniste si no te gusta el clima – la voz sin alma de Sai se escuchó desde la pequeña sala que estaba en el cuarto de hotel que Ino compartía con la pelinegra
— solo fue porque Naruto me pidió acompañar a Akane. de saber que estaría dos semanas asándome en este lugar no hubiera aceptado – se quejó Ino
— ¿y porque vine yo? – pregunto Sai algo que quería saber desde unos días antes
Ino suspiro
— sabes que no te puedo dejar sola aun, y después de tu bromita de espiar a la Hokage no había forma de dejarte suelta en la aldea, era esto o encerrarte hasta que regresara – respondió
— me gustaría haberme quedado encerrada, así por lo menos tendría tiempo libre y no me atrasaría en mi trabajo – asombrosamente Sai lo dijo un poco enojada y murmurando – Naruto estará enojado cuando los editores lo presionen por mi trabajo —
La voz que ocupo fue suficiente para que Ino la escuchara y formara una sonrisa, poco a poco esa persona daba signos de estar descubriendo sus sentimientos, fue una suerte que una buena terapia para ella fuera el dibujo y más aún que se le diera bien dibujar situaciones que para la gran mayoría seria ciencia ficción, por lo que a petición; y con petición era decir ser obligada a base de chantaje y llanto; de Ino y el financiamiento de Naruto publico una de las tantas historia que estaba realizando siendo un éxito en la población adolecente de la aldea
Sonriendo se acercó a la ventana con la mirada melancólica, no sabía que era, pero tenía unos días sintiendo un hueco en el estómago como si algo malo estuviera por pasar
El sonido de la puerta la sacó de sus pensamientos
— buenos días Ino – saludo Temari – el Kazekage quiere hablar con ustedes —
—"¿Kazekage?, ¿por qué tan formal?"—pensó la rubia platinada al darse cuenta que Temari no hablaba así cuando no estaba en asuntos de gran importancia
Detrás de la rubia de Suna estaban Soi-yin y Akane con caras igual de consternación
Veinte minutos después Ino y compañía ya estaban en la oficina de Gaara quien se encontraba desesperado firmando documentos y poniendo en orden la mayor cantidad de papeles que podía
— Kazekage-sama – Temari fue la que hizo notar su presencia
— disculpen, dentro de poco tengo que salir de emergencia, pero tenía que darles esto – tomo dos pergaminos, uno se lo dio a Akane – son los permisos para que el clan Uzumaki pueda importar y exportar obras de arte en nuestro territorio –
Una sonrisa sincera y una reverencia fue dada por el pelinegro y la menor de las tres rubias en la sala
—"Gracias a Naruto-san pude hacer algo que ni mi padre hizo" – pensó contenta de saber que todos los negociaos que pudo formar en la aldea de Suna serían beneficiosos para su actual jefe
Cuando le dijo el rubio Uzumaki que conocía al Kazekage no lo podía creer, pero ahí estaba en sus manos la prueba de que podía confiar en su jefe
— Yamanaka-san – la voz de Gaara era distante – esto llego hace una hora, si deseas acompañarnos saldré dentro de una hora más – fue lo que dijo cuándo le entrego el pergamino que sobraba en sus manos
Ino solo junto las cejas, no entendiendo el comentario
Al leer el contenido escrito por puño y letra de Shikamaru, el mundo se hizo pedazos a su alrededor y comprendió las palabras del Kazekage
— dis… disculpe Kazekage-sama – Ino intentaba por todos los medios no derrumbarse en ese instante — ¿por… porque tiene que ir usted también a Konohagakure? –
Ella sabía porque le hizo la invitación para acompañarlos, pero no porque el Kazekage tenía que dejar sus labores por ello, su sensei no era muy conocido en otros países, mucho menos amigo de Gaara
Gaara solo ensombreció los ojos y siguió en su labor
Temari solo resoplo un poco enojada por la actitud de su hermano
— en el enfrentamiento el único en morir fue Sarutobi-san – empezó a explicar – aunque no fue el único afectado, también hirieron casi de muerte a Haruno-san –
Ino esta vez sí dejo salir lágrimas de miedo, era demasiado para ella escuchar que aparte de su maestro su mejor amiga también se estuviera batiendo entre la vida y la muerte, la primera imagen que se le vino a la cabeza fue a una pelirrosa tendida en el suelo desangrándose
— ¿fue… fue Sa… Sakura o… o… Karin? – tenía que saberlo
— Karin-san – contesto Temari un poco dubitativa ya que su hermano no tomo muy bien la noticia. Nunca había sido más palpable el dicho sobre no castigar al mensajero de malas noticias
Ino suspiro aliviada; podría ser algo demasiado frio y egoísta; prefería que la herida fuera Karin a Sakura
— estaremos listos en veinte minutos – dijo saliendo mientras arrastraba a los otros tres adolecentes
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el cuerpo sin vida de un joven monje caía sonoramente en el frio piso de una cueva
— no tenía nada de poder esa basura – grito una sombra que pertenecía a Deidara
— Sempai, es un idiota… este era solo una especie de seguro – dijo la sombra de una figura femenina que estaba sentada sin preocuparse de nada en uno de los dedos de la estatua que tenía seis ojos completamente abiertos viendo a todos lados frenéticamente y uno que apenas se podía considerar abriendo
Deidara iba a protestar, pero la otra figura femenina le dio una vista de muerte mostrando unos ojos completamente morados con varios anillos en ellos
— Cállense los dos – sentencio – es mejor que se apresuren en traer a los demás Jinchūriki –
De los anteriores nueve integrantes solo quedaban siete de los originales más un sustituto que era la nueva mujer misteriosa y huraña
— Kisame, ¿has sabido algo de Itachi? – pregunto la mujer de ojos violetas – necesitamos a todos los miembros para arrancar al Ocho y nueve colas de sus recipientes –
—no, desde que me pidió separarnos no he sabido nada de el – dijo enojado, él era fiel a las causas a las que se unía y la traición era algo que nunca toleraría
—Deidara y su aprendiz, traigan a Sasuke. talvez le interese lo que le queremos ofrecer – el hombre junto a la mujer de ojos morados fue el que hablo en esa ocasión con calma y sin emoción palpable en su voz
— Hidan y Kakuzu – la ojimorada se refirió a los únicos dos que estaba físicamente en el lugar — son los más cercanos a Konoha, vayan y traigan como prioridad al siete colas, y si es posible a los otros dos Jinchūriki también –
Terminadas esas palabras desapareció del lugar
Los demás hicieron lo mismo a excepción de dos figuras, una femenina y la otra siendo el hombre que pidió por Sasuke
— pasa algo "heraldo" – dijo con altanería la aprendiz
— no – dijo el mencionado sin despegar la vista del cuerpo del joven muerto – y sabes que no me puedes llamar así– la vio y mostro que él también tenía los ojos morados anillados – si no quieres que te mate –
La mujer chasqueo la lengua y desapareció
El hombre suspiro imperceptiblemente y realizo dos sellos
— Kuchiyose no Jutsu (Jutsu de invocación) – un susurro se escuchó resonar en la cueva
Las sombras parecían tomar vida propia y formar a un ser humanoide de gran musculatura y tamaño, sus piernas comparadas con sus brazos eran pequeñas haciendo que las imponentes manos de esa sombra se apoyaran firmemente en el piso sin ningún problema, parecía ser más bestia que hombre al moverse alternando sus cuatro extremidades
Como si no fuera nada, la bestia se llevó el cuerpo cargándolo sobre su hombro para desaparecer en la oscuridad de la cueva
Realizado su trabajo cerro los ojos y desapareció del lugar para segundos después la cueva temblara y la estatua se sumergiera de nuevo en la roca solida del suelo
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para asombro de todos los que conocían al Kazekage, este no escatimo esfuerzo para llegar lo antes posible a la aldea oculta de Konoha. Con ayuda de su arena logro transportar a los cuatro miembros de Konoha, mas su persona y la de sus dos hermanos por el aire a una velocidad considerable
—"¿Qué es este sentimiento?" – pensaba mientras ocupaba todo el Chakra del que podía disponer para ir a la máxima velocidad
Ino intentaba hacerse la fuerte, pero ver las puertas de la aldea después de doce horas de viaje le trajo muchos recuerdos. unos buenos como las reuniones que realizaba su sensei para felicitarlos por un buen trabajo; algunas de ellas eran graciosas cuando llegaba su esposa y lo regañaba por intentar alimenta a un Akimichi con la renta de su departamento; otros recuerdos eran tristes como los obtenidos aquella vez que estuvo internada en el hospital por ver al Kyūbi en todo su esplendor
Al llegar a la puerta el grupo de Ino agradeció el transporte y se internó en la aldea
— ¿Gaara que te sucede? – pregunto Temari un poco confundida
Con una cara de incredulidad solo vio cómo su pequeño hermano se adentraba en la aldea en una dirección muy diferente a la torre del Hokage
Sabía que le pasaba, aunque no pensó que lo afectara tanto, sobre todo para saltarse todos los protocolos y formalismos que tenía que seguir como Kage e ir directamente al hospital
— por esta vez lo dejare pasar – hablo mientras se sobaba la frente
No sabía si estar enojada o contenta ya que su mismo hermano la regaño varias veces cuando intento hacer lo mismo e ir a visitar a cierto pelinegro
— Kankurō – el mencionado salto, todo el viaje fue de lo más raro para el – ve con la Hokage y dile que Gaara y yo llegamos a la aldea – ordeno Temari
— esperen un segundo – dijo incrédulo Kankurō – ¿porque tengo que hacerlo yo, si solo soy su guardaespaldas? –
— porque te lo pide tu dulce hermanita – Temari lo dijo con voz y un rostro que no se acercaba en nada a ser dulce
— e… está bien – Kankurō contesto temeroso y resignado
— bien, te veo en el hotel de siempre – se despidió Temari perdiéndose con toda la gente que también entraba en la aldea
—"espero que te encuentres bien"—pensó teniendo en mente a cierto pelinegro a quien buscaría por toda la aldea si era necesario
— por una vez en la vida me gustaría ser yo el que mandara a esos dos a hacer mi trabajo – mascullo enojado Kankurō de que sus hermanos lo pasaran por alto siempre
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Gaara caminaba a prisa por el corredor del hospital que se hacía infinito por la preocupación que sentía en ese momento
—"¿qué me pasa?"—se preguntó a sí mismo, nunca se había sentido tan angustiado – "nunca me sentí así, ni cuando me mandaban a las misiones suicidas, ni cuando secuestraron a Matsuri, mucho menos cuando vi a la muerte a los ojos me sentí tan preocupado" – pensaba mientras casi corría por ese pasillo
— … LOS MATARE – se escuchó el grito de una mujer que hizo que su cuerpo se tensara y forzándolo a moverse a una velocidad impresionante, para que al final tirara la puerta de donde provenía esa voz pensando que se encontraba en peligro de muerte
— Ga… Gaara-Kun – una pelirroja se sorprendió verlo tirar la puerta
Gaara estaba sonrojado viendo la imagen frente a él, sabía que tenía que retirar la mirara, y para mala fortuna sus ojos se negaban a dejar de ver a la pelirroja
—"Y me decías que no querías hacerle un hijo"—el sonrojo de Gaara aumento al escuchar la voz del mapache que tenía encerrado dentro
Un pequeño hilo de sangre salió de su nariz
Sakura estaba hecha piedra solo observando como un espectador esa escena. En su mente repasaba lo ocurrido minutos atrás rogando que la muerte del Kazekage no fuera dolorosa
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diez minutos antes
la brisa de la tarde entraba por la ventana abierta mientras una pelirrosa hacia su chequeo diario de la persona postrada en la cama
su cara podía verse de lo más profesional y seria haciendo su trabajo. internamente esta angustiada, la pelirroja dormida en la cama llevaba dos días inconsciente y no sabían a ciencia cierta cuando despertaría
-hump – se quejó Karin y pocos segundos después sus ojos empezaron a abrirse
— Onee-sama – dijo todavía aletargada por la somnolencia — ¿Qué paso? – pregunto al ver que la pelirrosa intentaba por todos los medios no llorar al verla despertar
— solo me alegra de verte bien – contesto Sakura lo más tranquila que pudo
—¿Por qué estoy en el hospital? —pregunto viendo que tenía la típica bata azul de los pacientes del hospital – no recuerdo nada después de que Kotetsu me mordió –
Se puso un poco pálida al recordar parte de la pelea
— ¿Kotetsu como esta? – pregunto angustiada
— Gracias a ti se está recuperando unos cuartos más adelante – contesto guardando la tristeza de recordar que Kurenai también estaba muy mal unos pisos más abajo intentando cuidar a Elyse
— que bien – dijo en un suspiro de alivio Karin
— antes de contarte todo lo ocurrido déjame revisar tu herida de la espalda – pidió Sakura
Karin recordó en ese momento la quemadura, alegrándose de no sentir dolor por estar acostada sobre ella
Un poco cansada se quitó la bata; no le gustaba lo incomoda que se sentía durante los chequeos, sobre todo cuando revisaban una gran extensión de su cuerpo como era su espalda
— no es la primera vez que te hieren en la espalda ¿verdad? – confirmo Sakura al ver delgadas líneas como arañazos en ella
— tienes razón – contesto sintiendo el frio del Jutsu que terminaba de desaparecer la cicatriz de su piel – mi maestro de Kenjutsu no era nada gentil conmigo, muchas veces desperté vendada como momia en un hospital – recordó con una sonrisa su entrenamiento
En eso se dio cuenta de algo. su cabeza y parte de su cuerpo estaba inclinado hacia abajo y no veía ni sentía su largo cabello
Sakura suspiro al ver como Karin con manos temblorosas tocaba su cabeza
— no puede ser, no puede ser – Karin repetía aterrorizada una y otra vez al tomarse los pocos centímetros de cabello que le quedaban en su cabeza
— etto, el ataque que te quemo la espalda y brazos también te quito la mayor parte de tu cabello – dijo apenada Sakura
Karin sin importar estar completamente desnuda salto de la cama y corrió al baño
Al verse en el espejo comprobó que su cabello estaba en extremo corto, tan corto como algunos hombres civiles acostumbraban llevarlo. su nuca y casi la mitad inferir de su cuero cabelludo solo tenían uno o dos centímetros de cabello cubriéndolo, la parte superior solo tenía unos cuantos centímetros más, lo suficiente para cubrir la mitad de sus orejas que por efecto de su natural forma despeinada, las puntas se curvaban un poco hacia arriba y afuera, su frente esta delineada por dos mechones que bajaba hasta su barbilla y un pequeño flequillo despeinado cubría el resto de su frente
La pelirroja sentía que se desmayaría, tanto tiempo y esfuerzo invertido echado a la basura. Quien quiera que hiciera ese corte lo dejo lo más femenino posible y le quedaba muy bien, aunque a Karin no le gustaba tan corto su cabello y tardaría años en volver a estar igual como lo tenia
—los matare… los matare – repetía una y otra vez
— ¿Karin que haces? – casi grito Sakura la ver como su hermana salía como zombi del baño de la habitación y se dirigía a la puerta
—solo voy a matar al par de idiotas que quemaron mi cabello – contesto Karin con los ojos apagados por la ira
— pero… pero – Sakura no podía completar sus ideas al intentar detener a su hermana para que no saliera de la habitación
Tenía dos razones muy importantes para detenerla, la primera todavía estaba bajo revisión médica, y la segunda, y más importante era que estaba completamente desnuda con intenciones de salir a si al exterior
— quítate – murmuro Karin – QUE LOS MATARE – termino gritando
Las intenciones de salir de la pelirroja se detuvieron cuando la puerta de la habitación se vino abajo
— Ga… Gaara-Kun – una pelirroja se sorprendió de verlo tirar la puerta
Tiempo actual
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los tres adolescentes en la habitación se quedaron callados lo que parecieron horas, la primer en salir de la impresión fue Karin al sentir el frio típico de la desnudes
su rostro se tiño de rojo y con sus manos hizo un inútil intento de cubrir sus zonas más privadas, aunque el daño estaba hecho, el joven Kazekage había memorizado; con ayuda del pervertido que encerraba en su interior; cada rincón y peca del cuerpo de la pelirroja
si antes el mapache no lo dejaba de molestar con el inocente beso que le dio la pelirroja, ahora seria insufrible
Karin, no sabía qué hacer, su corazón latía tan rápido que quería salirse de su pecho, no sabía si llorar o alegrarse de ver la reacción del pelirrojo
—KKYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAA—
La vía de escape por la que opto su cerebro al verse superado por todas las emociones de la pelirroja fue dar un grito que se escuchó por toda la aldea
—hermosa—fue el pensamiento en voz alta de Gaara al ver como la pelirroja se le acercaba
Siendo biológicamente imposible Karin sobre paso todo sonrojo conocido e inventado por Hinata haciéndola un faro resplandeciente después de escuchar lo dicho por el Kazekage
Muchos médicos que ya se encontraban buscando el origen del grito sintieron dolor al escuchar por todo el hospital el sonido característico de una cachetada
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la penumbra invadía un dormitorio de dimensiones dignas de la próxima cabeza del clan Yamanaka, la atmosfera era pesada y sofocante a pesar del sol de la mañana del otro lado de las cortinas cerradas
Sentada al borde de su cama, Ino observaba como si fuera lo más interesante del mundo a sus sandalias, sus ojos enrojecidos e hinchados estaban un poco apagados por haberse secado de tantas lágrimas derramadas
— es hora — dijo como un murmullo al terminar de ponerse su atuendo con el que pensaba salir ese día
Despacio para que nadie más la viera salir del complejo de su clan se encamino a su destino
Sus ojos estaban apagados por la sombra de la ira y el odio, todo había sido muy rápido
La negación que sintió al llegar a la aldea fue brutalmente ofuscada al encontrarse con su compañero y amigo Shikamaru haciendo guardia a la salida del hospital, la viuda de Sarutobi no lo tomo muy bien, y como una penitencia por permitir la muerte de su maestro el Nara se prometió de cuidar todo lo que pudiera a lo que quedaba de la familia rota
Tristeza fue lo que sintió durante los siguientes dos días de luto finalizando con el funeral
La ira insana se apodero de ella al ver a la pelirroja del equipo de Naruto. Se sentía culpable por no estar presente en los últimos alientos de su maestro, culpable de no haberlo seguido el día que su corazón le gritaba que lo acompañara a la que sería la última misión de él. Como cualquier otro ser humano busco a alguien para desquitar su ira
Verla llorar amargamente en los brazos del pelirrojo de Suna le hicieron odiarla, nunca se había sentido así antes. El odio por saber que siempre se las ingeniaba para salvar a todos los miembros de su equipo y no hacer nada por su maestro, la cegó
En su mente, recordar que a Neji lo trajo de las puertas de la muerte tres años antes o que a Naruto de igual manera lo rescato cuando tenía un agujero en el estómago de lado a lado después de la misión en el país de los demonios, era más que suficiente para ganar su desprecio
El silencio del funeral fue interrumpido por una sonora cachetada
"¿porque no lo salvaste?,¿que era diferente en él del resto de tus amigos para no salvarlo? "
Grito dolida Ino cuando la furia por la hipocresía de la pelirroja la supero por completo
Karin solo se quedó callada y su llanto solo se hizo más grande
La culpa de no poder salvarlo le hacía tener un hueco en el pecho, saber que a pesar de su habilidad era una inútil la destrozo por completo en ese momento, desmoronando lo poco de su ser que quedaba entero durante el funeral de la persona a quien le fallo tan miserablemente
Chōji sujeto a Ino antes de que siguiera escalando la intensidad de sus golpes
El Akimichi solo tenía la mirada triste y culpable por saber que él también pensó lo mismo los primeros minutos después de la muerte de su maestro
No creyó en lo dicho por Shikamaru hasta tenerla de frente, en ese momento su odio solo se convirtió en tristeza por la perdida. La quemadura casi abarcaba toda la extensión de su espalda, su ropa se hacía cenizas tan pronto la tocaban y sus niveles de Chakra estaban peligrosamente bajos. Fue en ese instante que comprendió las palabras de su amigo, cualquier intento de rescate por parte de ella sería una sentencia de muerte para la pelirroja
Gaara solo tenso los músculos de todo su cuerpo y ocupando toda su fuerza de voluntad reprimió las ganas de asesinar a la rubia. Lo que lo detuvo fueron los ojos de ella, estaba teñidos por el odio, no cualquier tipo de odio, era el que se formaba de la perdida y el dolor, uno que él había experimentado por mucho tiempo
El flujo de recuerdos se detuvo al estar en la puerta principal del complejo de su clan. Volteo una última vez sin saber si volvería a ver su casa o a sus padres, en esa misión podrían salir mal muchas cosas
Endureció la mirada y siguió a paso firme al lugar donde la esperaban Shikamaru y Chōji
Los dos días anteriores al funeral los demás equipos dispersados buscando a los Akatsuki dieron con su contacto del mercado negro en la zona. Después de una sesión con Ibiki, él dijo todo lo que sabía; que no era mucho en realidad ya que solo vio al Akatsuki en contadas ocasiones para darle la recompensa de cualquier pobre diablo que tuviera la desfortuna de cruzarse con ellos y estar dentro del libro bingo de caza recompensas
Solo una oración de todo lo que dijo fue importante
"la guarida donde se dirigían esta a medio día de camino de donde fue la pelea "
Ino regresando de sus recuerdos. volvió a resoplar y a apartar la mirada al ver como una pelirroja caminaba haciendo las compras para el desayuno. Se veía triste y decaída, y más sorprendente era que no ocupaba sus ropas entalladas o reveladoras, solo llevaba un sencillo vestido color rosa y unas sandalias normales, sin tacón
Karin también se dio cuenta de su presencia. Tal como hacía en su anterior vida no dijo nada y solo bajo la mirada al tiempo que caminaba recto sin aminorar el paso
— lo siento — fue lo que susurro con voz quebrada al pasar junto a la rubia
Ino solo se mordió el labio
la noche anterior, Shikamaru y Chōji la ocuparon para explicar todo, ignorando completamente las ordenes de la Hokage no se callaron nada
El odio fue sustituido por vergüenza al saber que Karin si ayudo a su maestro
—"ella lo salvo una vez de la muerte"— pensó en lo dicho por Shikamaru, solo fue cosa del destino que Karin callera antes en batalla que su maestro — "fui muy egoísta"—
— Karin — casi grito para que la pelirroja detuviera su caminar
La mencionada tembló un poco y se detuvo. Aguatando las ganas de llorar se dio la vuelta para que Ino la viera de frente mientras tenía la mirada baja
Ino no lograba articular palabra alguna, sabía que había estado mal lo que le hizo el día anterior pero como solucionarlo salía de su comprensión
Resoplo de nuevo
— no te odio, ni te culpo — hablo avergonzada Ino abrasándose a sí misma — solo buscaba a alguien a quien culpar de mis propios errores —
Karin solo abrió muchos los ojos
— sé que hiciste todo lo posible por salvarlo y por ello te lo agradezco — Ino se inclinó en señal de agradecimiento
— no, yo soy una inútil — Karin no lo soporto más derramando algunas lágrimas — todos los que están a mi alrededor muren… yo solo debería desaparecer de este mundo — su voz era muy triste y apagada
—no lo vuelvas a decir — en menos de medio segundo Ino redujo los tres metros que las separaban — mi maestro se arriesgó para salvarte, tu vida vale mucho, tu eres el rey que tenía que proteger, eres quien guiara a las próximas generaciones con tus acciones para no cometer los mismos errores del pasado y enseñaras la voluntad de fuego que tanto nos caracteriza — con fuerza la tomaba de los hombros y su mirada solo había determinación
—"¿Rey?"— pensó Karin al recordar las últimas palabras que le dirigió Asuma
Karin se quedó callada, no entendía lo de ser un rey, pero el resto de la oración le dio algo en que pensar
— crees que esas esperanzas que deposito asuma-san en mi, ¿las pueda cumplir? — dijo muy tímida casi sin que se escuchara la voz de la pelirroja
— eres hermana de Sakura — Ino más relajada continuo — amiga de dos atolondrados e inútiles que nunca se rinden — una gran sonrisa se posó en su cara — serás una gran Kunoichi, una gran mujer y una gran madre. Todo eso era lo que más admiraba mi sensei —
Karin se sonrojo por lo dicho, pero podía sentir como el hueco que se le forma en el pecho el día anterior era sustituido por algo cálido
— gracias — susurro mientras algunas lágrimas se deslizaban por sus mejillas
— era lo menos que podía hacer después de lo mal que te trate. discúlpame — dijo Ino mientras la tomaba de una mano y se inclinaba en una pequeña reverencia
— no te culpo, yo me sentí igual cuando perdí a Obito-sensei — dijo apenada Karin
— gracias — Ino se quitó un gran peso de encima con ese perdón
Con una rápida despedida se dirigió a toda prisa a la puerta de la aldea
— veo que me hiciste caso — dijo Shikamaru tan pronto la vio llegar
Ino llevaba en cada una de sus piernas un porta Shuriken y en su cintura por la espalda dos kit médicos completos, su típica falda a la mitad de sus muslos negra un poco entallada debajo de otra falda morada más corta seguían en su conjunto al igual que su top morado con cierre al frente, solo que este estaba oculto debajo del chaleco Chūnin blindado que contenía los materiales que ella creía que necesitarían en esa misión clandestina, junto a unas sandalias tipo bota a las rodillas de igual forma blindadas con protecciones metálicas en las espinillas pintadas del mismo negro de la tela de las sandalias, en sus brazos llevaba las características protecciones metálicas de los ANBU
— sí, son Akatsuki después de todo — contesto Ino con seguridad
— y por ello no permitiré que vayan — la voz de la rubia Hokage los paralizo un poco
— con todo respeto Hokage-sama — Shikamaru fue el que hablo — es algo que necesitamos hacer como equipo — sin mucha importancia tomo un cigarrillo de la caja que alguna vez le perteneció a su maestro y lo encendió
Tsunade solo endureció la mirada
— entiendo, pero no puedo dejar que se vayan así porque sí, todos tiene otras responsabilidades que cumplir en estos días — contesto Tsunade — Shikamaru, tú tienes que escoltar a la embajadora de Suna que se encuentra en Konoha y tu Ino estoy segura que estas enteramente consiente que no puedes dejar sola a Sai todavía —
— Hokage-sama — otra persona entro en la conversación — si es por mi tendencia a espiar a las personas, yo le prometí a la princesa que no hare nada hasta que no regrese de su misión — Sai salió detrás de la caseta de control de la entrada
Sai esos días estuvo atípicamente calmada y cuando Ino le pregunto la razón solo dijo
"creo saber cómo te sientes, de poder hacer lo mismo yo no me detendría por nada"
— Hokage-sama, sabe mejor que yo, que Temari no está en su papel de embajadora, más bien de guardaespaldas y no es a mí a quien el Kazekage vino a ver — contesto Shikamaru para después toser un poco al no saber cómo fumar los últimos cigarrillos que quedaban de su sensei
— porque no desisten unos días solamente, hasta que los otros equipos sepan donde se ocultan. tampoco los puedo dejar ir en un equipo incompleto — intento negociar Tsunade
— si es por el número de integrantes de su equipo creo que yo puedo ayudar — se escuchó la voz de un hombre
Al levantar la vista, sobre el techo de la caseta de guardias se encontraba Kakashi leyendo su típico libro
La Hokage solo se masajeo el puente de la nariz
— Kakashi, ¿no se supone que tu estas entrenando a ese par de mocosos? — pregunto enojada
— yo termine con ellos, casi están por finalizar su entrenamiento y ya me quedé sin nada que enseñarles — contesto Kakashi cayendo junto a Chōji y compañía
Tsunade levanto las cejas sorprendida, de ser cierto esos niños eran unos genios incomprendidos
Resoplando con resignación solo cerro los ojos
— está bien, vayan en su misión de búsqueda, pero no quiero que hagan nada arriesgado ni mal planeado — vio a Shikamaru
— me conoce Hokage-sama, no me aventuraría a hacer nada similar sin antes pensar como mínimo en treinta planes de contingencia y cincuenta de emergencia, regresaremos y eso delo como un hecho — su voz no era de confianza sin sentido, su mirada denotaba que no estaba haciendo nada de eso a la ligera
— eso espero — con las palabras de la Hokage el equipo de Shikamaru se dirigió a donde el Nara creía que interceptarían a los Akatsuki
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el sol del mediodía iluminaba a la aldea mientras una castaña de ojos chocolate veía por la ventana del cuarto donde se encontraba en ese momento
veía el cielo azul, el verde de los árboles y la tranquilidad del viento, un día perfecto para cualquiera menos para ella. Sus días se veían grises desde tres meses antes, primero el amor de su vida murió lejos de casa sin poder despedirse y después el fruto de su amor fue robado de sus propios brazos. Cualquiera enloquecería por esa racha de mala suerte
un suspiro entrecortado típico después de un prolongado llanto saco de sus pensamientos grises a la castaña
su mirada se relajó y tuvo un sentimiento de empatía muy grande al ver a la pelinegra dormida con los ojos hinchados por llorar mucho tiempo, su respiración tranquila saltaba de vez en cuando por el efecto del pequeño hipo del llanto. Con fuerza y a la vez con delicadeza abrazaba a una pequeña niña pelinegra dormida junto a ella
— ¿cuándo los papeles se invirtieron? — dijo en un resoplido entre triste y divertido
— lo siento — se escuchó una voz
La castaña se dio cuenta que los ojos rojo intenso de la mujer acostada la veían fijamente
— ¿de qué te disculpas? —pregunto sorprendida la castaña — yo debería disculparme por despertarte… — su voz era un poco de pena — después de todo no habías podido dormir desde hace cuatro días y yo no te permití seguir haciéndolo —
— eso es lo de menos — contesto triste y un poco ausente, desde que supo de la muerte de su esposo no había podido dormir ni comer como era debido
— Elyse, perdóname… — continuo la pelinegra abrasando con más fuerza a la niña de sus brazos y unas lágrimas saliendo de sus ojos — no sabía lo equivocada que estaba… no imaginaba lo que sentías cuando te decía que comprendía tu dolor y te ayudaría a superarlo… — la voz era quebrada por un pequeño llanto — ya no puedo imaginar tu dolor y sufrimiento, no solo perdiste a Obito, sino… sino también a tu hija — apretó más a su pequeña hija dormida en sus brazos, no quería que nunca le pasara nada a ese pequeño ser — yo… yo me volvaria loca, no puedo imaginar lo mucho que me odiaste cada vez que te decía esas absurdas palabras —
Elyse estaba en shock, las palabras rotas de la pelinegra se le clavaron como Kunais en el corazón
—"yo debería pedir perdón por desear que supieras lo que yo sentía"— pensó con lágrimas en los ojos
— Kurenai… no puedo negar que verte feliz con tu hija y Asuma me lastimaba, pero nunca te culpe por ello… — contesto muy avergonzada
Era muy extraña la forma que empezó a salir de su depresión y eso solo fue posible al ver que su amiga pasaba por lo mismo, el sentido de compañerismo y amistad hizo que intentara retribuir lo que la pelinegra intento con ella, las dos se ayudarían mutuamente
El toque de la puerta las saco de su tristeza
— pase — indico Elyse limpiándose las lágrimas de sus ojos
Por la puerta apareció una adolecente de cabellera rosa
— disculpen por la hora — fue lo primero que dijo Sakura al entrar con una charola de alimentos — pero Akane-san no me dejaba de dar papeles y como Karin-neechan no está disponible yo tuve que aprobarlos todos —
—¿Akane? — pregunto Elyse un poco alegre de escuchar ese particular nombre
— sí, Kiryūin Akane— confirmo Sakura — trabaja para el clan Uzumaki y tiene varios proyectos que necesitan aprobación de los líderes de ambas ramas —
Con la explicación les sirvió sus respectivas comidas a las dos mujeres del cuarto, con cuidado posiciono la comida en una pequeña mesa de café en una mini sala dentro de la habitación. la Hokage había movido unos hilos para que Elyse se quedara en un cuarto especial solo reservados a los líderes de clanes de prestigio y por extensión también Kurenai también había conseguido estadía en ese lugar
Tan rápido como llego se fue Sakura
— Akane — pensó en voz alta — me gusta ese nombre —
— ¿porque no se…? — Kurenai intento hacer una plática normal muriendo su voz al darse cuenta lo que estaba por preguntar
Elyse tomo una bocanada de aire y la dejo salir con calma, sabía que para sanar tenía que tomar ese tema de frente, por muy doloroso que fuera
— Obito fue el que hizo que me gustara ese nombre al querérselo poner a nuestra primer hija— recordarlo era un poco doloroso, tantos planes que nunca se cumplirían — yo fui la que no quiso ponérselo a la pequeña, quería hacer que Obito superada un fantasma del pasado y además el nombre de Rin también me gusta, pero eso no quita que Obito hasta en eso me dejo ganar — dijo un poco decaída
Kurenai solo bajo los hombros con tristeza, y en cierta forma feliz, era un gran avance que ella pudiera decir esa oración
— " es más de lo que puedo decir de mi"— pensó mientras comía al saber que ella todavía no podía mencionar nada relacionada con Asuma sin quebrarse
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