CAPITULO 48 (Mira)

Cuando se despertó Shannon, vio que Boone no estaba allí, un indefinido malestar la sacudió, aunque en la vida se lo diría, se sentía mucho más segura sabiendo que él estaba cerca. Echó un vistazo a Charlie, que aún estaba dormido, como tuviese que depender de Charlie…

Shannon intentó animarse, no necesitaba a nadie, ni a Boone ni a Charlie, era perfectamente capaz de cuidarse sola. Esto pronto acabaría, después los periodistas harían cola para hablar con ella. Una superviviente de un accidente aéreo en una isla desierta, además podría airear los trapos sucios de Charlie…, al menos el futuro pintaba bien, sólo ese ruido… Apartó la idea de su cabeza lo importante era largarse de allí. Ahora que era de día no podían tardar en encontrarlos. Decidió levantarse a ver si había algo de comer. Desde el mediodía anterior no había probado bocado, anoche había rechazado la comida que ese chico, Hurley, había ofrecido, más que nada para mortificar a Boone, pero ahora tenía hambre de verdad.

Se acercó hasta un grupo de gente dónde evidentemente algo se discutía.

- ¡Tranquilos, hay para todos! – dijo Hurley.
- ¡No podemos repartirlo todo! No sabemos cuánto tiempo vamos a estar aquí!

El que había hablado era un hombre de color que estaba con su hijo. Shannon decidió intervenir.

- ¿Y quién va a ser el encargado de repartirlo? ¿Tú?
- Alguien tiene que encargarse. Hay que racionarlo. Tenemos que saber cuántos somos y organizarnos, ¿quién se encarga de contar a la gente?

Nadie parecía decidido a levantar la mano, había una inquietud y una desconfianza general en el ambiente. Ella no pensaba ir contando a nadie, que contase él si quería. Claire que había llegado antes que ella levantó la mano.

- Yo puedo contar.
- Estupendo, ¿quién quiere ir dividiendo las raciones?

Para eso levantó la mano mucha gente. Shannon se dio la vuelta y regresó junto a Charlie. El desayuno se iba a retrasar. Él ya estaba despierto.

- ¿Todavía no ha aparecido nadie?
- Creo que si hubieran aparecido hasta tú te habrías enterado.

Charlie la miró un poco dolido.

- No estás de muy buen humor para haber sobrevivido a un accidente aéreo.
- Perdona si no doy saltos de alegría, ni siquiera tenemos nada para desayunar, un idiota está racionando la leche.
- ¿Pero por qué? Seguro que estarán al llegar.
- Pregúntaselo a él.
- No te preocupes, piensa en todo lo que haremos cuando estemos de vuelta. Espero que Liam no haya empezado a gastarse todo el dinero. Vamos a destrozar las listas, además ya tengo otra canción en mente, la llamaré Saved, mira empieza así "I´m Lost and you…"
- Ahora no tengo ganas de música, Charlie.

Charlie calló, se fijo en el gesto irritado de Shannon, ella no le miraba, tenía la vista perdida en la espesura de la selva que se encontraba frente a ellos. Entonces se dio cuenta.

- ¿Dónde está Boone?

Shannon hizo una mueca.

- Se habrá marchado a hacerse el héroe, por lo visto unos cuantos se han ido a buscar la radio del avión.
- No me hubiese importado acompañarle si me hubiese avisado.
- ¿Tú también quieres jugar en la primera liga? Olvídalo, Charlie, eso no es para ti. Sigue con tu canción.

Charlie empezaba a sentirse un poco harto, se había levantado bastante animado pero ella estaba consiguiendo amargarle el día.

- Mira, no necesito que me digas lo que puedo y lo que no puedo hacer. Avísame cuando estés de mejor humor.

Se levantó y se fue hacia la playa, quizá fuese el primero en ver llegar los helicópteros.