Imposible

POV JACOB

Abrí los ojos y parpadeé para acostumbrarme a la luz matutina. Besé los rizos despeinados y enredados de Ness por culpa mía y apreté aun mas mis brazos en su pequeña cintura. Flexioné mis rodillas para abrazarla de cucharita y la escuché ronronear.
Nessie se estaba despertando.

-Buenos días, caperucita - susurré en su oído como cada mañana, las ultimas dos décadas.

-Buenos días, lobo - replicó con voz ronca por el sueño y el deseo matutino que siempre nos domina.

Ronroneó de nuevo estirándose y luego se hizo bolita.

-Quieres que te traiga el desayuno? - pregunté besando su hombro desnudo.

-No, bajaré y cocinaré contigo.

Se dio la vuelta en la cama para que quedáramos de frente e iniciar nuestro ritual matutino. Usualmente tiene una gran sonrisa y los ojos brillantes llenos a amor, pero lo que vi... me heló la sangre. Sus enormes ojos achocolatados estaban llenos de pánico, como si hubiera visto un fantasma. En menos de un latido se había alejado de mi y saltado fuera de la cama. No me hubiera dado cuenta a donde fue si no hubiera escuchado como vomitaba con violencia en el inodoro.

-Ness! - salí de la cama y corrí al baño con el corazón en la boca.

Mi esposa estaba vomitando? Como es eso posible?! Si hasta me parecía extraño que tuviera necesidades fisiológicas. Como es que estaba vomitando en nuestro baño?

-Nessie! -traté de abrir la puerta, pero estaba cerrada-. Ness, ábreme! Nessie! Que ocurre? - con mi hombro empujé con fuerza y rompí el marco de la puerta al abrirla.

Mi esposa estaba hincada frente al asiento azul de porcelana y lo que vomitaba era sangre, mi sangre. Se había alimentado de mi la noche anterior.

-Ness - me arrodillé junto a ella cubriéndola con la afelpada bata azul-. Nessie, dime que tienes.

Aparté el cabello de su cara y vi que estaba sudando frío. Su cara y todo su cuerpo estaban cubiertos por una fina capa de sudor.

-Cielo, que tienes? Que te duele?

Agotada, apoyo su frente en mi hombro.

No me siento bien - me dijo con su don.

Eso era de suponerse!

No se que le ocurre a mi esposa. Nunca ha estado enferma, no sabe siquiera lo que es un estornudo! Jamas había estado mas asustado en mi vida.

Que es lo que tienes Ness? No me vayas a dejar, por favor, no me dejes.

Besé su frente cuando comenzó a desfallecer en mis brazos. Sus extremidades parecían de goma. Ness se desmayó en mis brazos.

-Tus padres, tengo que llamar a tus padres - murmuré para mi, temblando de miedo.

Con cuidado pasé sus brazos por las mangas de la bata, no sera apropiado que la vieran desnuda.

En la habitación la acosté lentamente sobre nuestra cama. Tenia miedo, creo que eso ya lo dejé en claro. Estaba aterrado. Esa no era una reacción común. En sus veintisiete años, Ness jamas había devuelto el estomago.

-Edward, tu y Bella tienen que venir a ver a Ness - solté de golpe en cuanto el chupasangre contesto la vídeo llamada.

-Que ocurre? - su rostro pálido se descompuso.

-No lo se, acaba de vomitar y... - volteé el celular para que el viera a su hija.

Ness dormía con el ceño fruncido. Su rostro revelaba que estaba sufriendo.

Que es lo que tienes Ness?!

-Vamos para allá - Edward todavía no terminaba de hablar cuando ya estaba corriendo fuera de la casa.

Mientras Bella y Edward llegaban me vestí con unos pantalones cortos y una playera blanca y me arrodille frente a Ness, para tomar su mano. Mis suegros entraron sin anunciarse cuando yo estaba mojando los labios secos de Ness con un algodón.

Bella ahogó un grito al ver el estado de su hija.

-Que le pasó? - se acercó a Ness y tomó su mano izquierda entre las suyas cuando yo me puse de pie para explicarme.

-No lo se, se despertó hablamos de desayunar, se dio la vuelta para verme y lo siguiente que supe fue que estaba vomitando mi sangre - respondí casi temblando y con un nudo en la garganta.

Edward tomó el pulso de mi esposa.

-Su pulso es normal... bueno, normal para ella.

-Llama a Carlisle - sugirió Bella acariciando los rizos de su hija.

-Usare el teléfono de la cocina - Edward se apresuró a salir.

-Que mas ocurrió? - Bella lloriqueó besando las mejillas de su hija.

-Solo eso, Bella. Dijo que no se sentía bien, la tomé en brazos y la acosté en la cama -sentí como las lagrimas mojaban mis mejillas-. Por que no despierta? Se durmió o mas bien se desmayó en un instante y... esta muy pálida. Mira sus labios.

Los usualmente labios rojos de Ness estaban tan blancos como su piel.

La garganta me ardía por las lagrimas que estaba luchado por contener con todas mis fuerzas. Tenia años sin llorar, había llorado mas que suficiente para una vida cuando Nessie se fue al creer que estaba con ella solo por Bella.

-Carlisle dijo que el y Esme tomaran un avión privado. Estarán aquí por la noche - anunció Edward con la preocupación pintada en todo su rostro.

-Noche?! - dijimos Bella y yo a coro.

Ningún miembro de los Cullen, excepto por Bella y Edward estaban viviendo en la mansión blanca, Emmett y Rosalie ya tenían tres años en Escocia, Alice y Jasper vivían en Francia desde hace poco mas de cinco años y Carlisle y Esme trabajaban en un hospital en lo mas remoto de algún país de Sudamérica ayudando a los mas necesitados.

Las cosas habían cambiando mucho en esta ultima década, los Cullen ya no eran esa unidad inseparable; de vez en cuando -como ahora- cada quien toma su camino. De hecho Ness y yo hemos dejado Forks unas cuantas veces en estos veinte años juntos. Por ejemplo una navidad hace ya muchos años en una caja dorada que nos regalaron a Nessie y a mi venían los boletos y las llaves de Isla Esme donde vivimos unos dos años, alejados de el resto del mundo. Solo estábamos nosotros dos y las personas que nos llevaban comida una vez a la semana. Y una vez al mes salíamos de la Isla para ir a bailar zamba en Río, bueno Ness bailaba yo solo la veía. La segunda vez que nos fuimos de Forks recorrimos Europa como mochileros durante un año y al siguiente como si fuéramos algún tipo de herederos petroleros, con alfombras rojas que se desplegaban para nosotros al bajar de la ridículamente cara limusina Rolls-Royce y mayordomos con traje de cola y guantes blancos tomaban nuestras maletas Louis Vuitton

Los tres volteamos a ver a Ness cuando se quejó en silencio, aun inconsciente, sacándome abruptamente de Monte Carlo.

-Vomitara de nuevo - un borrón cruzó la habitación y Ness vomitó en el cesto de basura que su padre puso junto a la cama.

-Mami -susurró cuando Bella limpió sus labios de sangre-. A que hora llegaste?

-Hace unos momentos, cielo - la voz de Bella estaba impregnada de angustia.

-Tengo sed - pasó la lengua por sus labios.

Traté de acercarme para que se alimentara de mi, pero Edward me lo impidió.

-Quiere agua - me entregó un vaso lleno de liquido fresco.

-Aquí tienes, Ness - le di el vaso sentándome a su lado en la orilla de la cama.

Se bebió el agua de un solo trago.

-Gracias - sonrió entregándome el recipiente vacío.

-Mas?

Negó con la cabeza.

-Tengo que hacerte el desayuno - sonrió ampliamente, desconcertándonos.

Ante nosotros tres, sus mejillas y sus labios se colorearon en segundos.

-Me lavare la boca. Siento haberlos asustado, no fue nada - alegremente se levantó de la cama y se tambaleó un poco.

La estabilizamos entre los tres.

-Estoy muy rara esta mañana - murmuró restandole importancia a los minutos llenos de angustia que pasamos sus padres y yo.

Bella y Edward se miraron unos segundos, luego miraron a Ness, luego a mi. Se miraron de nuevo y luego a Ness.

-Que? - mi esposa y yo preguntamos al mismo tiempo.

-Hace... hace cuanto que fue tu ultima menstruación? - murmuró Bella sorprendiéndonos a Ness y a mi.

-Ah...Fue... - Nessie se sentó en la cama mientras yo hacia cuentas.

-Oh - mareado me senté junto a ella.

Vomito, desmayo, retraso de dos semanas... Oh!

-Pero es... imposible - susurró Nessie bajo su respiración, deduciendo lo mismo que yo.

-No es tan imposible. Tienes periodo menstrual desde los doce años y...

-Papá, te agradeciria de todo corazón que no vuelvas a decir lo que acabas de decir - levantó su delicada mano como si estuviera deteniendo el trafico, mientras en mi mente veía algo que nunca creí posible: Nessie aun mas hermosa que nunca con su vientre redondeado y con sus pies descalzos.

-Lo siento, pero es la verdad - el petulante de mi suegro se cruzó de brazos sonriendo de lado, su cara parecía brillar.

Bella nos miró con ternura parpadeando como una loca. Quería llorar.

En serio? Es posible? Es verdad? Nessie... mi Nessie... embarazada... de mi? Voy a ser papá?

Lentamente giré mi rostro para ver a la madre de mi posible hijo y no estaba mejor que yo. Tenia la mirada perdida, estaba muy quieta, parecía una estatua.

-Pero... No es posible - murmuró luego de cinco largos minutos de silencio total-. Tomo las pastillas diariamente, nunca me he olvidado de ellas. Carlisle cada seis meses me revisa y asegura de que sean las adecuadas... No es posible. No estoy embarazada... Es otra cosa... Es... -volteó a verme con lagrimas en lo ojos y un sollozo salio de sus labios-. Oh Dios, estoy embarazada!


Hola Little Perverts Jacobistas! Tanto tiempo, lo se. Espero que no me hayan abandonado...
Ustedes saben que no había tenido inspiración para seguir el fic, así que mejor decidí adelantar el tiempo y darles un pequeño regalito que ya tenían tiempo pidiendo. Pero tenganme paciencia, porfis.
Saben bien que las y los amo!

Kisses and Love
Vicky W.

Pd: las que dijeron que Nessie Dwyer estaba embarazada... jejejejejejeje Me reí mucho! Okno.