51. Esperar
Recostado en lo amplio de aquel patio bajo la refrescante sombra de un árbol, observando tranquilamente en espera de que alguna que otra nube apareciera en el despejado cielo, Shikamaru esperaba pacientemente a su mujer.
Desde hacía un rato, el muchacho de la coleta había terminado con su parte de las pruebas que la madre superiora les había asignado por ese día, y aunque se había ofrecido a ayudar a Temari para poder irse ya a casa, ésta que supuestamente tenía todas las cosas bajo su control y estaba tan sólo esperando a que uno de los pequeños a su cuidado terminara, motivo por el cual lo había mandado a descansar un rato al patio…
Y aunque al de ojos café oscuro le parecía que para sacarle el aire a un niño ya había pasado demasiado tiempo, dejo pasar todavía otros diez minutos antes de ponerse de pie y entrar de nuevo dispuesto a buscar y encontrar a su problemática mujer, a quien sorprendentemente encontró en donde la había dejado, con el pequeño niño plácidamente dormido en sus brazos…
-Te vez hermosa así – le halagó él, sonriéndole de medio lado mientras se acercaba silencioso hasta ella para darle un beso en la mejilla… y ella le sonrió con amorosa ternura.
-Se quedó dormido antes de poder sacar el aire, y cada vez que quiero ponerlo en la cuna se pone a llorar – le contó ella en un susurro, y él, mirando a la criaturita, le acarició el suave y rechonchito rostro…
-Se acostumbró a ti demasiado rápido – juzgó el Nara, guardando silencio unos instantes, al notar casi al instante que estaban siendo observados… y ella, antes de que él dijera o hiciera nada, le contó.
-Lleva toda la tarde ahí, tan sólo se escondió cuando te mandé afuera – dijo ella en un susurro, y su marido asintió imperceptiblemente. -¿Crees que tengamos que hablar con ella? – preguntó, y sin embargo el pelinegro negó con suavidad mientras le recibía al bebé para tratar él de depositarlo sobre la cuna.
-No sabemos hasta que punto está enterada de la situación, lo más conveniente será averiguarlo indirectamente – razonó él, y su mujer asintió dándole la razón…
-Supongo que en todo caso, no nos queda sino esperar – dijo, y asintiendo, el Nara dejó al bebé completamente recostado y poco a poco fue soltándole, rogando porque a pesar del puchero que el niño estaba haciendo, no comenzara a llorar…
Y con éste capitulo, despido mis dos preciosas semanas de vacaciones porque el próximo lunes vuelvo al martirio de levantarme a las 6 de la mañana… buuu T.T
Pero bueno, dejando mi drama personal aparte, espero que éste enternecedor capitulo les haya gustado… personalmente, a mi me encantó escribirlo, fue así todo como que todo hermoso bello y tierno *-* pero insisto, espero les haya gustado mucho n.n
Sin nada más que agregar, agradezco sus reviews, les mando un fuerte abrazo y espero lo pasen bien este fin de semana! Les quiero! ;D
