Número de palabras: 395.


Palabras de amor


La chica se encontraba jugando video juegos en casa de Touya, mientras su novio leía un libro sentado en la cama al lado de Touko; lanzó una disimilada mirada hacia la chica quien se encontraba muy concentrada intentando pasar el nivel, pero Touko pronto notó la mirada de su novio.

—¿Sucede algo? —Preguntó mientras seguía oprimiendo los botones del control.

—No, nada, sólo te estoy mirando —Respondió sin apartar su mirada.

Touko intentó concentrarse, pero sentir la mirada de Touya sobre ella la desconcentraba de alguna manera, pronto los nervios harían que en la pantalla del televisor se reflejada un "Game Over".

—Es tu culpa —Acusó Touko girando su vista hacia él.

—¿Qué hice? —Cuestionó el chico con una sonrisa mientras se acercaba a ella, quien intentó alejarse por los nervios pero terminó a un costado de la cama.

—¿Es que acaso me piensas violar? —El chico no pudo evitar reírse por su acusación, Touko podía decir cualquier tipo de cosa y sonaba gracioso.

—Quizá —Le siguió el juego. Sus labios se encontraban cada vez más cerca, hasta que por fin se juntaron en un beso que fue profundizándose cada vez más, pronto Touya se encontraría arriba de Touko quien estaba acostada sobre la cama mientras seguían besándose.

—Te amo —Susurró el chico mientras seguía dándole pequeños besos que poco a poco fueron bajando por su cuello.

—Yo también te amo —Correspondió Touko mientras suspiraba por aquéllas caricias que poco a poco empezó a necesitar cada vez más.

Por primera vez, no era suficiente.

Pero cuando estuvieron conscientes de lo que hacían, Touya se detuvo por un momento, observando su camisa desabrochada, y que decir de la ropa ahora desarreglada de Touko.

—¿Está bien que hagamos esto? —No pudo evitar preguntar con un gran sonrojo en sus mejillas, apartando su mirada. Él siempre fue un chico muy respetuoso, quien a pesar de querer tantas cosas de Touko, él siempre pensaba en su comodidad primordialmente.

La chica con sus manos, obligó al chico a mirarla a los ojos—. Está bien, no quiero que te detengas —Le sonrió dulcemente, provocando que Touya no pudiera resistirse.

Por lo que ambos, con tan solo un beso, se comunicaron el permiso de poder seguir. Y mientras las hojas del otoño empezaron a caer, la pareja se demostró de forma más madura lo mucho que se amaban.


Notas de autora: ¡Hola! Oh, Santo Cielo, enserio, por fin pude escribir algo, mi jefe no entiende que tengo vida social y cibernética, necesito jugar y escribir mis continuaciones! jaja como ven, ahora que hemos llegado al capítulo 50! la relación de estos dos ha crecido hasta este punto x3 ¿pero todo será color de rosas? Pronto lo veremos~ muchas gracias por los reviews y favs! :)