¡HOLA!
Soy yo, no es una aparición y vengo con un nuevo capitulo gracias a las chicas que votaron en facebook en nuestro grupo SUEÑOS Y FANTASÍA...EMMALY Y MÁS.
Espero y disfruten este capítulo y estaré encantada de leer sus comentarios.
GRACIAS A MI BETA LISVETTE (GUACHA), ¡ERES SUPER!
ESPERO QUE SIGAMOS EN SINTONÍA POR MUCHO TIEMPO MÁS.
DISCLAIMER: Como saben los personajes pertenecen a la gran y única Stephanie Meyer yo solo imagino estas locas historias tomándoselos prestados ;). Aunque me entretengo más con Edward.
¡ADVERTENCIA!
Aunque no quiera siguen pasando cosas que las van a hacer enojar conmigo pero les prometo que falta poco para que más verdades salgan a la luz.
POV Bella
Su piel ceniza y opaca, los labios blancos y resecos, hasta su cabello estaba diferente. No pude contener el llanto y escondí el rostro en el pecho de mi Leoncito, solo podía repetir en mi mente ella no, mi pequeña no, esto es tan injusto. ¿No ha habido ya demasiadas injusticias en mi vida, en nuestra vida? Pues al parecer aun debíamos algo porque esto era demasiado.
—Calma amor, estoy seguro de que nuestra hija va a despertar y alegrarnos la vida muy pronto de nuevo.
—Esto es tan difícil amor, es... ¡Cielos! Quisiera poder cerrar los ojos, abrirlos de nuevo y que todo esto quedase atrás como un mal sueño.
—También yo pequeña, desgraciadamente no podemos y debemos afrontarlo, ser fuertes y luchar junto a monstruito para animarla a despertar.
—Tengo tanto miedo de que no lo haga, de que no...
—Shhh, pequeña no debes pensar eso, nuestra hija va a despertar, ella está bien, recuerda lo que dijo el doctor.
—Dijo que no hay pruebas medicas para que no despierte, que es ella quien no quiere hacerlo —susurre.
—Todo esto es por el impacto, las emociones, la situación fue extrema para ella y necesita este tiempo de auto aislamiento para asimilarlo.
—¿Crees eso? —necesitaba consuelo y esperanzas más que el agua en el desierto.
—Estoy seguro pequeña —beso mi cabello y nos acercamos a la cama, tome su flácida mano entre las mías, podía sentir su débil pulso.
—Hola cielo, necesito que sepas que te amo, que tu eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Te juro mi amor, que si para tenerte tengo que bajar hasta el mismo infierno, lo hare, cielo, desde que supe que estabas en mi vientre te ame, cada día mientras crecías, con cada movimiento me hacías amarte mas, por favor, por tu papito, por mi, por todos los que te amamos despierta cielo, abre tus ojitos y dime que estarás bien —le rogué.
—Escucha a tu mamita monstruito y despierta, piensa que yo soy tu papá, no solo mi vida ahora también mi sangre corre por tus venas, eres una Masen corazón, eres mi pequeña hija porque nuestros corazones así lo dicen, y no me importa quien sea el hombre que te engendro, eres mi hija y necesito que abras esos ojitos y me digas papito, necesito tener esos besos que tanto amo y nuestras largas charlas padre e hija...
Sollozando salimos cuando Renata no pudo dejarnos más tiempo, se que ella pidió estar ahí, se lo agradezco y confió en que no dejara que ninguna persona inadecuada se acerque a mi bebe.
Unas horas más tarde me daban de alta y al salir nos encontramos con Liz y Dayan acompañadas de Diego quien camina en medio de las dos.
—¡Hijos! ¿Como esta mi nieta? —dice Liz con voz rota.
—Siéntate Liz, perdón por no haber ido a buscarte antes.
—Entiendo que Vanesa sea primero, pero dime ¿como esta?
—¿Que es lo que sabes? —pregunto Edward con cautela.
—Solo que hubo un incidente en tu casa y que mi nieta está hospitalizada —se limpio las lagrimas y Dayan hizo lo mismo.
—Vamos a mi oficina, allá podemos hablar con calma.
Liz tomo un brazo de Edward mientras que yo iba abrazada a él por el otro lado. Dayan y Diego nos seguían, temía que ellas se pusieran mal cuando supieran lo sucedido, pero entendía que merecían saber la verdad.
María estaba en su lugar. ¿Que no estaba de Vacaciones? Sus ojos y nariz estaban rojos, prueba de que había estado llorando.
—Buenos días —saludo profesionalmente.
—Buenos días María. ¿Podrías traernos unos cafés por favor? —pidió Edward y ella asintió.
Entramos a la oficina y tomamos asiento, por un momento todos permanecimos en silencio, la verdad no sabía cómo explicar lo sucedido sin que Liz se pusiera mal.
—Elizabeth, tu sabes mi historia y como quede embarazada de Vanesa —asintió confundida—. Ella lo sabe y anoche nos enteramos por accidente que Jasper fue partícipe de ello.
Jadeo sorprendida y sus ojos se ensancharon, ella lo conocía por su amistad con Edward.
—Fue un golpe muy fuerte para ella y en su inocencia, quiero pensarlo así, ella se cortó las venas para sacarse la sangre de él.
—¡Mi niña!
—¿Pero está bien la nena? —pregunto angustiada Dayan mientras que Liz sollozaba.
—Está en coma, ella no quiere despertar.
—¿A...A que te refieres con "no quiere"?
—Ya le hicieron las pruebas necesarias y no hay una razón médica para que este así, los médicos que la están tratando dicen que existen casos en que el cuerpo de las personas reacciona así como mecanismo de defensa.
—¿Puedo verla por favor? —suplico Liz.
—Esto es difícil, ella está en la UCI pero para esta tarde si los últimos estudios salen bien la van a pasar a un cuarto privado donde podremos estar todos con ella —dijo Edward en tono conciliador.
—Por favor Edward —suplico dejándonos sorprendidos de que no le llamara Anthony.
—Hablare con el encargado en turno en cuanto terminen con el cambio —María entro cargando los cafés y unos platitos con galletas.
—Con permiso Edward —coloco los cafés y salió mientras le susurrábamos un gracias.
Me sentía asfixiada, me pare y camine hacia la puerta.
—¿Pequeña? —susurro Edward.
—Estaré en la cafetería, solo... ahora vuelvo —asintió indeciso y me dejo ir.
Salude a María con una inclinación de la cabeza y camine, pero no a la cafetería sino al exterior. Tome una respiración profunda, el aire sin olor a antiséptico era bienvenido en mi organismo, camine un par de calles hasta llegar a un pequeño restaurant, el decorado era campirano, mesas y sillas rusticas y tapicería tipo campirana, había unas sillas de montar en un costado y tras la barra un paisaje de un hermoso mural de un atardecer entre las montañas.
Me senté en una esquina y mire fijamente el pequeño ramillete de flores silvestres artificiales, al lado estaba la salsa, sal, pimienta e inmediatamente llego una chica de vaqueros, camisa a cuadros, botas y sombrero, coloco una cesta de pan en la mesa y un recipiente con una especie de aderezo o queso untable.
—Desea ordenar algo de beber mientras lee la carta —dejo la carta sobre la mesa y tomo su pequeño block de notas y pluma.
—Solo agua con hielos por favor —dije y voltee la vista hacia las flores.
Ella murmuro algo y se fue, dejando vagar mi mente por los últimos momentos, exactamente cuando se destapo todo, sintiendo una punzada al recordar a Alice y sus fallidos intentos para ser madre, de Jasper... me estremezco de solo pensar, el recordar aquel día con personas sin rostro, ahora todos tenían el suyo, aunque no logre verlo con esa mirada diabólica como un demonio, le tenía cariño, ¡era alguien de la familia por todos los Cielos!
—¡Maldita sea! —gruño apuñalando un pan.
—¿Bella ragazza? —volteo al conocer la voz del Italiano quien estaba acompañado de una mujer de tez blanca y ojos castaños, el cabello negro, de tinte con una sonrisa cálida y la mirada triste.
—No, nada —murmure.
—Que sorpresa encontrarla en este lugar —dijo él y tiro un poco de la mujer, abrazándola posesivamente—. Deje presentarle a mi esposa Caroline, Cara ella es un gran doctora según he escuchado.
—Un placer doctora —estrecho mi mano y sentí una extraña calidez y familiaridad, como una especie de conexión.
—Lo mismo digo señora pero dígame Bella —dije lo mas cortes posible, aunque moría por estar sola.
—Puedes decirme Caroline querida, me intriga que siendo tan joven seas doctora.
—Me lo han dicho varias veces —me encogí de hombros.
Cuando ella fue a responder sonó el teléfono del hombre y él respondió molesto. Al finalizar la llamada miro a la mujer disculpándose y ella le dio una sonrisa tranquilizadora.
—Debo ir cara —se veía compungido—. ¿Quieres que te lleve al hotel?
—Ya estoy aquí, mejor que me lleve el chofer cuando termine —él asintió de mala gana y deposito un beso en su mejilla.
Se despidió y retire la mirada de ellos mientras despedazaba un trozo de pan. Mi móvil vibro y vi que era una llamada de Edward, no conteste pero le envié un mensaje diciendo que estaba bien y que necesitaba tomar un poco de aire, me despedí con un te amo y apague el teléfono.
—¿Te molesta si como contigo? —pregunto y negué, en realidad me daba igual.
—Lamento importunarte pero en realidad no conozco a nadie y...
—No se preocupe, está bien.
La mesera llego y levanto su pedido, le trajo un café y las dos seguimos en silencio, mi mente seguía vagando, soñando despierta con que todo esto pasara, con que mi hija despertara... recordando su risa, sus ojos vivaces, ese puchero irresistible que tanto amaba.
—Toma —mire un pañuelo de seda color coral tendido hacia mí, las letras CV bordados en la orilla con una perfecta caligrafía.
—Gracias —susurre mientras tomaba el pañuelo y secaba las lágrimas que corrían libremente por mis mejillas.
—No quisiera interferir en tu vida pero si deseas hablar —susurro tomando el pañuelo de regreso.
—Es... complicado —trate de sonreír pero falle logrando que solo saliera una fea mueca.
—Bella, las únicas personas que no tienen una vida complicada son aquellas que ya se fueron de este mundo —dijo con una sonrisa nostálgica.
—Es mi hija, está en coma —se me quebró la voz.
—Pero viva —tomo mi mano y sentí de nuevo esa extraña calidez, como una especie de conexión.
—Sí, viva —susurre recordando la imagen de mi pequeña en esa cama.
—Debe ser una bebe hermosa —sonrío cálidamente.
—Es hermosa, pero no es una bebé, anda en los nueve años.
—Woa, digo, debiste ser una niña cuando la tuviste —susurro como recordando algo y de pronto sus ojos se llenaron de lagrimas, me dolía verla así y tome su mano cariñosamente como lo hizo ella conmigo anteriormente.
—Muy joven pero no me arrepiento —susurre.
Ella se limpio las lágrimas y me dio una sonrisa que no llego a sus ojos.
—Un hijo es la mayor bendición para una mujer, pero también la causa de los dolores más horribles y no hablo de los que depara el parto, a un hijo se ama más que la vida propia, se dice que el amor hacia los hijos es el más grande que existe y por lo mismo es el que ocasiona los más grandes sufrimientos... —parpadeo y me miro sonriendo en disculpa.
—Debo volver —dije al ver la hora.
—También debo irme —sonrío haciendo una señal a la mesera quien nos dice que la cuenta ya fue pagada por un caballero.
Nos despedimos en la puerta y cada quien tomo un camino diferente.
Al llegar al hospital Edward me encuentro y abrazo fuertemente.
—Me asustaste pequeña —susurro sobre mis labios.
—Lo siento, necesitaba despejarme —hundí el rostro en su pecho e inhale su familiar y tranquilizador aroma.
—Pronto pasara, nuestra hija va a despertar y vamos a ser la familia Masen Swan que tanto anhelamos.
—Es lo que más anhelo amor —abrazados entramos al hospital donde estaban todos, Maya, Chace, Stefan, Lisvette, Alexa, Emily, Sam... absolutamente todos.
—¿Estas bien cielo? —sonrío con ternura Liz palmeando la silla a su lado.
—Todo lo bien que es posible en estos casos Liz —dije sentándome en el regazo de Edward.
Nos quedos un momento con ellos pues a Vanesa le seguían haciendo estudios, en cuanto nos avisaron que podíamos pasar a verla entramos Edward y yo, para estar con ella lo más posible.
El siguiente día por la mañana mientras la aseaba el médico, nos dio la noticia de que pasarían a Vanesa a un cuarto porque no había ningún riesgo pues su estado era mental y no físico.
Por estrictas ordenes y bajo amenaza no hicieron ir a casa para ducharnos y vestirnos.
Emmett se encargo de llevarnos y devolvernos al hospital.
En el camino de regreso nos conto de la salud de Jasper, quien se había ido de alta voluntaria, además de que presento su renuncia al hospital.
—Dice que se irá lejos pero antes necesita que le hagan un favor —se rasco la cabeza nervioso, mi cuerpo se tensó.
—No creo que tenga derecho a pedir nada —gruñó Edward con las manos hechas puño.
—Es consciente de eso pero —suspiro—, bueno cumplo con decirles. Jasper quisiera hacer una prueba de ADN para saber a ciencia cierta si Vanesa es su hija o no.
—Ella es mi hija —gruño Edward.
—Eso lo sabemos pero creo que por lo menos podían pensarlo —se veía afligido, entre la espada y la pared.
—Por el momento no se le puede hacer por la transfusión de sangre pero creo que sería bueno para cerrar este capítulo —susurre mirando a Edward a los ojos esperando que me entendiera.
—Tienes razón pequeña, dile que deje una muestra y cuando se puedan hacer le harás llegar la información.
Emmett se paro en la orilla de la avenida y nos bajamos, él iría a una reunión de negocios junto con Carlisle en nombre de Edward, al parecer un hombre estaba interesado en apoyar el proyecto de el área exclusiva para mujeres embarazadas cuyos embarazos eran de alto riesgo.
Ahí podrían estar más cómodas pues sería una especie de casa, donde tendrían comodidades y atención sin estar deprimidas por estar en un hospital.
Cuando Edward se comunico con él para decirle que irían otras personas de su entera confianza puesto que él tenía un problema familiar muy fuerte, la persona se porto muy comprensiva.
Esa noche y las siguientes las pasamos lo más posible con nuestra hija, ambos le decíamos cuanto la amamos, todos entraron a verla varias veces además de que su cuarto, privado cortesía de papito, estaba lleno de regalos, flores, peluches, cartas las cuales por cierto, en su mayoría no tienen muy contento a papá león pues eran de ese niño que le gusta, creo que se llama Ian.
—Amor, iré a firmar unos documentos a la oficina y enseguida vuelvo.
—Ve tranquilo Leoncito, mientras voy a aprovechar para asearla —nos dimos un casto beso antes de que se fuera.
—Bien señorita Masen, como sigue de perezosa su mamá la va a asear hasta dejarla hermosa, su mamita ha conseguido con su papi celoso gruñón un permiso para que tus amigos entren a verte por unos minutos.
»Tu Abuelita Liz te trajo una hermosa pijama que te hicieron entre ella y Dayan, es morada y viene acompañada de un hermoso lazo del cabello que tiene estampados algunos piolines, estoy segura que cuando despiertes la vas a amar. Además tu súper Amiga Maya te trajo ese perfume con olor a vainilla que tanto te gusta. Tus titos te trajeron la música que tanto amas en un Ipod nuevo que es morado con glitters.
»Todos se han esmerado en traerte regalos muy hermosos y que saben son de tus favoritos.
Prepare todo y comencé a asearla, su piel ya tenía de nuevo color al igual que sus labios, pareciera estar solo dormida.
Termine de vestirla y peinarla, bese su frente y tome las cosas para dejar todo limpio. El cuarto tenía baño propio por lo que me di una ducha rápida, me coloque el pants y salí a acompañar a mi hija.
Tome uno de los tantos libros que le han traído, sonreí, la Bella y la bestia era el que estaba primero, ya lo había leído temprano por lo que cambie por otro de poesía, este cortesía de James.
Amado Amado Nervo es el primer autor que aparecía y me puse a leer...
La música de su Ipod sonaba suavemente con las notas de Corazón de niño, limpie mis lágrimas y seguí contemplándola. ¡Es tan difícil!
—Ey —voltee a ver a mi esposo quien lucía un pantalón caqui y una camisa celeste.
—Es hermosa, ambas lo son —sonrío y se sento al lado de ella en la cama.
—El papá no se queda atrás —recosté la cabeza en su hombro mientras ambos jugueteamos con los dedos de la mano de Vanesa.
—Aun así no creas que estoy muy contento de que ese venga a ver a mi hija —hizo el puchero que Vanesa le enseño y bese sus labios.
—Papá celoso —reí.
—Claro que sí, mi monstruito no tendrá novio hasta dentro de muchos años, además eso estará difícil porque jamás existirá alguien remotamente suficiente bueno para ella —bromeo, bueno era más en serio que en broma.
—¿Papi? —ambos jadeamos y volteamos a ver a nuestra hija que nos miraba con ojitos llorosos y adormilados.
—¡Monstruito! —gritamos ambos y la llenamos de besos llorando de felicidad.
Repetíamos constantemente cuanto la amamos y la extrañamos.
—¿No lo soñé verdad? —preguntó con lagrimas en los ojos.
—No cielo. No soñaste —susurre limpiando sus lagrimas.
—No quiero que sea mi papá —sollozo.
Edward está revisando los monitores dándonos espacio.
—Tu papá se llama Edward Masen —aseguro mirándola a los ojos— cielo, el hombre que engendra no importa sino al que tú y tu corazón elijan.
—Pero no quiero tener su sangre mami él es malo —sollozo desolada aprisionando mi corazón.
—Ahora también tienes mi sangre —aseguro Edward tomando su rostro entre las manos y mirándola a los ojos—. Tu Vanesa Lilian Masen Swan eres mi hija, solo mía —aseguro.
—¿Porque dices que tengo tu sangre? —pregunto confundida.
—Pues porque después de susto que nos diste y espero que jamás en tu vida nos vuelvas a hacer esto —ella negó rápidamente—, se te salió mucha sangre y debían ponerte mas, por fortuna somos compatibles y pudieron ponerte de la mía.
—Oh —parpadeo sorprendida y se quedo un momento pensativa con la vista perdida.
—Iré a avisarle al médico —susurre besando a ambos y saliendo del cuarto. Lo primero que hice fue enviarles un mensaje a todos para avisarles que ya había despertado.
—¿Bella? —casi choque con Carlisle por ir distraída.
—Perdón —sonreí—. Iba a buscar al Doctor Sullivan para avisarle que Vanesa despertó.
—¿En serio? —asentí emocionada aceptando el cálido abrazo que me dio—. Gracias al cielo, llamare a Esme para avisarle.
—Gracias Carlisle —sonreí.
—Si quieres vuelve con ella y yo busco al doctor —ofreció y asentí agradecida, la principal razón era que no quería encontrarme a la loca del tapabocas. Aun no he tenido el disgusto de toparme con ella pero según me conto Renata siempre trae un cubre bocas alegando alguna especie de alergia. Cuando le dije que un pajarito me conto que sufrió un accidente y se le habían caído algunos dientes.
Al llegar al cuarto me encuentre con padre e hija acostados en la cama haciendo planes sobre las próximas vacaciones, Edward volteo sonriente y estiro la mano hacia mí.
—¿Algo que quieran decirme? —pregunte sentándome en un pequeño espacio.
—Estamos planeando nuestras vacaciones, le digo a mi papito que me gustaría conocer el mar —sonrío.
—Me encanta la idea —dije emocionada.
—También quiero pedirles algo —sonrió con las mejillas sonrojadas.
—¿Qué quieres pedirme monstruito? —sonrió Edward.
—Me gustaría tener un hermanito —sonrió inocente provocando que nos atragantásemos con el aire.
Ambos nos miramos sintiendo esa punzada por la pérdida de nuestro bebé... en realidad no sabía que decirle.
—Toc toc —Emily toco la puerta y asomo el rostro sonriente, debajo de ella asomaron tres rostros más, Jane, Alec e Ian quien estaba bastante nervioso.
—Pasen chicas y chicos —salvados por las visitas, pensé.
—Pero mira que sorpresa —dijo emocionada viendo a Vanesa.
—¡Despertaste! —grito Jane corriendo a su lado con lagrimas en los ojos.
—Si, ya desperté y quiero irme a mi casa —hizo un puchero.
—Eso depende de tu doctor cielo —sonrió Edward sin soltarla, pereciendo que la abrazo más fuerte.
—Buenas tardes Doctor Masen y Señora Swan —saludo Ian.
—Hola Ian, me alegra que hayan venido a visitar a Vanesa —asegure con una sonrisa.
—Y nosotros de que este despierta, la escuela no es lo mismo sin ti Vane —susurró Jane con voz queda.
—Ves papi, por eso tengo que salir del hospital —insistió mi hija y por la cara de Edward casi puedo asegurar que estaba a punto de decir que sí.
—Eso lo dirá tu medico, por ahora tu papito y yo vamos a hacer unas cosas y a traerte algo de ropa mientras te pones al día con tu maestra y amigos —asintió pero Edward no la soltaba—. Vamos amor, solo será un momento —tire de él quien de mala gana accedió.
—¿Solo unos minutos monstruito Ok? —dijo lo ultimo mirando a Ian y yo solo rodé los ojos.
—Cualquier cosa me llamas Emily —señalé mi móvil y ella asintió divertida por la actitud de papá celoso.
Al salir del cuarto y girar en el primer pasillo nos topamos con Heidi quien efectivamente tenia puesto un cubre bocas.
—Bella, Edward siguen con su hijita enferma —dijo con sorna, ganas no me faltaban de tumbarle los dientes faltantes.
—¿Doctora Mark, está enferma? —preguntó Edward señalando el cubre bocas.
—¿Esto... he... si? —tartamudeo.
—En ese caso le recomiendo presente una licencia médica, conoce las políticas del hospital —dijo en tono de "yo mando".
—No es necesario, estoy bien —aseguró la muy, pestañando como tonta.
—Preferiría que lo hiciera o me veré obligado a proceder con una sanción, sabe que venir a trabajar enfermo va contra las reglas y más si se trata de algún virus como parece ser su caso.
—Está bien —gruño y se fue golpeteando el piso con sus zapatos.
—Vamos jefe, creo que María tiene unos ricos mocas esperándonos —asegure sin saber en realidad si los tenia o no.
—Porque insistes en dejar sola a mi nena con ese.
—No la estoy dejando sola con "ese" —hice comillas con los dedos— esta con todos ellos.
—Como sea, ese niño mira a MI hija con ojos de borrego, como si ella fuera su sol y es MI sol —refunfuñó.
—Deja de gruñir y vamos a desestresarte, un pajarito me dijo que la oficina del director está insonorizada —sonreí coqueta.
—Oh señora Masen —me abrazó poniéndome delante de él y la evidencia de cuanto le agradó la idea golpeando mi espalda baja.
Espero que el capitulo les haya gustado y cubierto algo de sus expectativas...
En mi grupo de Facebook "Sueños y Fantasía...Emmaly y más" pueden encontrar un album con fotos de los personajes que hemos ido armando Anabella Valencia, muchas gracias por ello chica, y yo.
Muchas gracias por sus alertas y favoritos asi como a todas las chicas hermosas que me regalan sus comentarios...
Maya Masen Cullen**yasmin-cullen**Vanerk**jakie94**princesitajane**Madriguerita**Lady Etain Engel**vanecullenciprianogrey**V1V1**Narraly**ETERNOAMANECER**Gretchen Cullen Masen**Angie M. Cullen**Mon De Cullen**katyms13**nadiia16**ludwikacullen**tattadevia**BETH**ashleyswan**susykstorena**JadeHSos**yoliki**lupin410**Liz Cullen Mason**Kady Belikov Cullen**Karlie7**emma**Andrea**IkucSwan**Gretchen CullenMasen**VictoriaMasenCullenVulturi **sacurav21**vivvianithaarooz**SallyLuna**Tina**Paola**Schatzie0713**salma amghar sak**Kristen Pattinson swan**crucitaegr**Tecupi**Melania**Mary de Cullen** Guacha**Tina**crepusculototal**flexer**naye15**namy33**salyluna**dulcesito**thequeenredforever **danigoich**JENNIFER**Ptmarfa21**DoriisAriias**rokergirl661**Melania**INDI02**cavendano13**jhanulita**p**monicaviajera**azabella45**maria. .545**miop**Aliena Cullen**maayraaykalebb**caresgar60**torposoplo12**lore562**RMaayraaykalebb**joanaferreyraa** Lina Withlock**miop**Nix-88**Fran Ktrin Black** Gattu18**vanecullenciprianogrey**Perla-Yazury-H-S**ketchiri**diana94**Isa Labra Cullen Grey Maddox**NaNYs SANZ**dianaviviani**Prinsses Joselin Cullen** Perla-Yatzury-H-S**yare**karenseguram**Vero Grey Cullen**Elimar96**naya**Adriu**salma amghar sak**lilyjmarquez**reviews anónimos y lectoras silenciosas, si alguien se me pasa recuérdeme porque no es algo intencional.
Si desean decirme algo estoy abierta a escucharlas, las criticas constructivas son bienvenidas.
Besotes marca Leoncito para todas.
