Somos diferentes… a través de tus ojos vi los rigores por los que pasaste, los sacrificios que te permitieron sobrevivir, aquellas oportunidades en las que parecías perdido… no te rendiste, escapaste de las profundidades de aquel abismo, renaciste junto con el alma de tu guardián… continuaste por un deseo… lo sé, yo estaba ahí. Te armaste de sentimientos y cualidades puras, salvaguardabas tus ideales de paz y compasión, vivías bajo la luz de tus progenitores… ella quiere que sigas su sendero, tal y como lo hizo tu padre… hasta que la sombra de oscuridad también ansió tu poder… por primera vez en todos los tiempos ellas eligieron un mismo descendiente… y así como la luz te iluminaba en el día, la oscuridad extendió su manto sobre ti en la noche… el sacrificio de tus padres hizo que naciera algo dentro de ti, no lo supiste, pero la semilla del dolor y venganza fue plantada en lo más profundo de tu ser… por primera vez sentiste algo oscuro… fue cuando yo nací…
Te sumergiste en un mar de dolor y confusión, no sabías que hacer, y al ver su último lugar donde estuvieron, pude manifestarme en tu interior… tus deseos de venganza, soledad y frustración me alimentaban haciéndome más fuerte, pero tuve que mantenerme sellado en ti, viendo como crecías, tu luz se fortalecía, pero la oscuridad también, tu miedo, dolor y soledad eran mis alimentos, la venganza mi ideal, y cuando tu amigo murió… pudiste probar algo de mi fuerza, y como lo sospechaba, era más que suficiente para aniquilar a quien sea… pero no podía salir, e intenté controlarte, más algo me lo impedía, la más antigua de las emociones, tu amor hacía aquel pokemon me repelía de apoderarme de ti… hasta que te la arrebataron, sucumbiste a mis ideales y juntos desatamos la destrucción por su osadía, sonreíste… te gustó el sabor de mi poder, el mundo era nuestro, quienes se interponían, eran barridos por nuestro poder, era su turno de sufrir…
Fue cuando me aprisionaste nuevamente, enviado a un lugar donde la oscuridad cubre todo, gran error, solo me hizo fortalecerme más de lo que imaginé, mientras seguiste alimentándome por tu oscuridad ya presente, yo seguí creciendo con todo lo que conlleva… ahora que soy libre, un débil pacto me impide mi voluntad, pero no es importante, prepararé lo mejor en ese tiempo, y tú… estarás al pendiente de como acabo con tus esperanzas, sentirás el terror de mi poder y te sumirás en la desesperación de no poder ayudarlos… ahora eres tú el prisionero de mi fuerza.
Somos diferentes…
Tú eres una esperanza…
Yo soy la condena…
Capítulo 50 (final): La ira de la sentencia
Un ligero temblor estremecía a una mujer de vestiduras blancas dentro de una casa oriental, oculta en algún lugar desconocido, a su lado, una chica de cabellos negros guardaba lo último de unas cosas entregadas para ayudar, unos guantes y una cinta negra que la miró con detenimiento, para soltarla al sentir también algo de dolor en su espalda.
Kitty: "¡Agggh!" –decía llevándose una mano a su espalda tratando de alcanzar un punto en ella- "Maestra Raimei… ese es… Dark" –sintiendo una mano en su espalda que le acariciaba, aliviando su dolor un poco-.
Raimei: "Él ya es libre, no faltará mucho para que libere a los otros cinco, pero aun tendrá que esperar mil y dos días" –acariciando la espalda de la chica- "Tu sello reacciona, deberíamos protegerlo y sanarlo, solo por protección" –con una expresión seria-.
Kitty: "Geez, qué más da" –mirando a los alrededores- "¿Fox no entrará o sí?" –quitándose su chaqueta quedando con una polera ajustada dejando libre su ombligo y mangas que llegaban a sus codos-.
Raimei: "Demorará, Lucario está lejos, apresúrate" –alzando su mano derecha que se rodeaba de una energía blanca y dorada muy cálida-.
Kitty se quitaba aquella polera, quedando en una venda larga que brillaba de un tono dorado y le cubría gran parte de su torso, desatándola procedía a arrodillarse de espaldas mientras cubría con sus brazos sus pechos cerrando sus ojos con algo de rubor en sus mejillas, un extraño símbolo en su espalda de letras rojas parecía brillar un poco en la blanca piel de la chica, Raimei ponía su mano en el centro de aquel símbolo que tomaba el mismo tono dorado que su energía.
Kitty: "Ummm" –exclamaba al quejarse un momento para luego liberar un suspiro de alivio mientras sentía que todo su cuerpo era renovado por aquel cálido toque aliviador de la mujer-.
Raimei: "Ya está" –retirando su mano a la vez que el símbolo desaparecía- "No te dolerá ni reaccionará, incluso si estás frente a él o tomas tu forma de sombras, pero no abuses de tus límites a un nivel extremo" –viendo a la chica que le sentía mientras cubría su torso con la venda y se ponía su ropa- "¿Qué tal ahora?" –ayudando a la chica a reincorporarse-.
Kitty: "Mucho mejor" –respirando más aliviada- "No creo poder hacer algo esta vez, fue suerte que lo pudimos sellar esa vez, espero ese idiota tenga una buena razón para haberlo liberado" –tronando sus nudillos mientras arreglaba sus vestiduras- "¿Estás segura que esos niños podrán hacer algo? Parecen muy miedosos" –viendo a la mujer abrir un cofre donde un par de katares aparecían envueltos en un brillo blanco-.
Raimei: "Ellos ya tienen un papel en este conflicto, dependerá de cómo se les enseñe, no abuses de tu aprendiz, es más vulnerable que Ark" –entregándole aquel par de armas-.
Kitty: "No creo poder usar luz, causaría caos si entro en forma de sombras" –empuñando aquellas armas algo confundida-.
Raimei: "Puedes empezar entonces, dos atributos totalmente opuestos pueden generar fuerzas más allá de tu comprensión" –sonriendo- "O puedes aprender algún movimiento nuevo para golpear a Ark" –guiñándole un ojo mientras reía divertida-.
Kitty esbozaba una sonrisa maliciosa mientras una leve risa malévola era interrumpida por un Eevee entrando junto con un Lucario, este se arrodilló en una pierna al ver a su protectora.
Fox: "Ya está, como pidió maestra" –notando las nuevas armas de Kitty- "¿No las probarás conmigo verdad?" –algo asustado con su pelaje erizado levemente-.
Kitty: "Tal vez…" –envolviendo aquellas armas en un brillo para que terminaran en dos pequeños triángulos de un brillo blanco- ¿Por qué Lucario?" –poniendo sus manos en su cintura-.
Raimei: "Tengo la sospecha en que deberá empezar por lo básico, tendrás tiempo de entrenar a tu manera mientras se perfecciona en lo normal, no aceleres de manera impertinente, usa tu tiempo con quien te lo pida" –cerrando sus ojos- "La desesperación llevará a nuevas alianzas jamás imaginadas, la ira puede ser útil, pero no dejes que produzca ceguera en tu juicio, la sabiduría es una espada muy afilada, es muy importante saber usarla" –tomando a Fox en sus manos- "No te preocupes por tu amigo, el estará bien, recurre a tus instintos, enséñales como pelear siendo un pokemon" –finalmente acercándose a su Lucario- "Valor y coraje mi fiel compañero, aun con la oscuridad sobre nosotros, hay luz en aquellos que desean un mundo unido como antes, verás con tus ojos la bondad de algunos, guarda estas enseñanzas contigo" –abrazando al pokemon que sonreía antes de entrar a una pokebola plateada- "Cuídalo mucho" –entregándole aquella pokebola a Kitty-.
Kitty: "¿Crees que pueda sobrevivir a ese averno? ¿Sigues creyendo en él?" –mirando de frente a la mujer que sonreía, llevando sus manos a su capucha para retirarla-.
Una larga cabellera dorada adornada por una tiara de oro que nacía de una piedra verde esmeralda en su frente, era acomodada mientras al abrir sus ojos azules una sonrisa cálida y confortadora tranquilizaba a ambos en el lugar.
Raimei: "No he dudado un solo momento, al igual que mi hermana en su intento de atraerlo, confío en él, su propósito es puro, no creo que puedan detenerlo" –volteando para dar unos pasos hacia una ventana- "Tú sabes cómo es ese lugar, puede lograrlo" –sentándose sobre un cojín para mirar como el agua caía por la cascada-.
Kitty: "Tienes razón, me ocuparé de esto entonces, nos vemos Rai" –causando una sonrisa en la mujer-.
Fox: "Adiós maestra Raimei" –subiendo al hombro de la chica que salía corriendo de esa casa-.
Un silencio envolvía la antigua casa para que la mujer de cabellos dorados tomara una taza de té, bebiendo un poco de este y seguir mirando el agua con tranquilidad.
Raimei: "Él podrá… no lo abandonaré en ese mundo" –alzando su mirada al cielo-.
Saliendo de aquella ilusión, una silueta envuelta en energía negra que dejaba una estela de tierra por aquel desierto, corriendo a gran velocidad con una mirada de seriedad, drásticamente el cielo cambiaba a uno negro, aquellas nubes siniestras comenzaban a revelar que volvía al lugar de siempre, aquel zorro en su hombro parecía sujetarse con toda la fuerza necesaria notando que no usaría la forma común para volver.
Fox: "¡No tan deprisa, el mundo no se acabará!" –recibiendo una mirada penetrante por unos segundos- "Ok, perdón pero es excesivo, puedes teletransportarte y llegar en unos segundos a Kanto" –siendo cubierto por el aura de la chica que le permitía no recibir el viento-.
Kitty: "Solo un pequeño entrenamiento, combinando mi velocidad, mi aura y el atributo de esos katares, puedo acceder a nuevos límites, pero debo ser más rápida, por lo que una leve carrera hasta la base no es malo para mi velocidad" –ahora volviendo a mirar al frente- "No sé qué tan fuerte es ahora, pero para Ark puede ser una buena manera de fortalecerse" –saltando una gran roca dando con el comienzo del océano, sus pies se rodeaban de un aura más intensa mientras corría sin problemas por la superficie-.
Fox: "Kitty… ese lugar donde él estuvo encerrado… si no me entrometo mucho…" –un poco asustado-.
Kitty: "Seee…" –interrumpiéndolo mientras la seriedad volvía a su rostro- "Yo vengo de ese averno" –saltando para esquivar un torbellino en el mar- "Una triste historia…" –mientras sus ojos parecían conmoverse solo un poco- "¡Que no te concierne!" –reprimiendo toda debilidad-.
Fox: "Ya lo suponía, espero logre sobrevivir a eso" –mirando las estrellas que parecían guiarlos-.
Kitty: "Ni te imaginas lo que le espera, aun para mí es desconocido lo que ha pasado estos años" –mirando al frente sin signos de tierra-.
Un signo de represión por unos instantes de la chica se perdía ante su mirada de decisión, algo con lo que siempre lidiaba, pues su forma de resolver todo era distinta a la que conocía de las demás personas, lo cual le importaba poco.
Un corto tiempo después, aquel guardián terminaba de explicarles lo sucedido con Ark y el por qué de su existencia a los cuatro líderes, solo faltaba Ondine en entre ellos, quien ya sabía pues estuvo con el grupo.
Ruby: "Entonces debemos preocuparnos por Dark, salimos de la amenaza por los darkness y entramos en esta" –cruzando sus brazos mientras arreglaba una venda en su mano izquierda-.
Diamond: "¿Cuánto tiempo tenemos?" –sentado ocultando su mirada en su boina-.
Ark-san: "Dos años, tres meses y dos días, lo suficiente para preparar nuestras fuerzas" –sonriendo mientras miraba una compuerta- "Hay cinco nuevas esperanzas que requieren aprender mucho, les sorprenderá el verlos otra vez" –cruzando sus brazos-.
Gold: "¿Más novatos? Tenemos los campos de entrenamiento para rangers 1 y 2" –con ambos brazos vendados-.
Pearl: "¿Y quiénes son ellos?" –notando que el guardián hacía una seña-.
Una compuerta en un costado se abría con Ondine saliendo al frente, para que los cinco chicos del grupo entraran en la sala dejando perplejos a los líderes, principalmente la líder Pearl al ver su versión joven, Hikari.
Ondine: "Tenemos un recuerdo adorable de nuestra niñez… algo delgadas, pero adorables" –palmeando el hombro de la aun inmóvil líder Pearl que cambiaba sus ojos a unos puntos irritados mirando a Ondine algo molesta-.
Pearl: "Pues la tuya esta igual…" –sin poder evitar reírse con ella-.
Por su parte, May sacudía a Hikari que estaba algo sonrojada y embobada al ver su versión adulta y bastante bien formada, una ajustada polera azul sobre una remera de color blanco esta vez, que terminaba en una falta azul algo alargada, siguiendo a unas medias blancas a sus rodillas que eran cubiertas por unas largas botas azules con detalles metálicos en sus suelas blancas y alrededores, una capa corta a la espalda de un plateado común, con un gorro blanco y la pokebola azul en el centro que lo sostenía en su mano, dejando su larga cabellera azulada con dos mechones al frente.
May: "Se ve que los años te hacen… crecer y desarrollarte bastante" –golpeando con el codo a la chica que parecía apenarse más-.
Gold, Diamond y Ruby le prestaron principal atención a Ash y May, para luego mirar a Bianca quien parecía un poco tímida por la situación involucrada, el guardián tosía llamando la atención hablando nuevamente.
Ark-san: "Requeriré la ayuda de ustedes para lograr esto, líderes Ondine y Pearl, son las indicadas para entrenar a Misty, May y Hikari" –mirando a Gold que estaba pensativo- "¿Saben algo de Kitty? Necesitaré su ayuda por más que me cueste admitirlo" –cruzando sus brazos-.
Ruby: "¿Y qué hay de Bianca? ¿Seguro tienes algo planeado ya?" –apoyado en la pared-.
Ark-san: "Neo-Paleta…" –decía cerrando sus ojos mientras le miraban conforme-.
Ash: "¿Qué hay de mí? ¿Quién me ayudará?" –con su Pikachu que también estaba animado-.
Ondine: "No hay muchos que puedan ayudarte…" –pesando unos momentos-.
Ark-san: "Ya se me ocurrirá algo" –ahora un poco más aliviado-.
Pearl: "¿Qué hay de Ark?" –deteniendo al guardián de golpe-.
Ark-san: "Mi visión es bloqueada por esa torre, pero lo último que se… es que Dark lo enviará al mismo lugar donde lo enviaron a él, se que estará bien, encontrará la manera de prepararse, nosotros también debemos hacerlo" –empuñando una esfera dorada que sacaba a relucir un martillo de herrería bastante brillante-.
Pearl: "¿Un forjador?" –con algo de asombro-.
Ark-san: "Mis conocimientos de luz me permitirán mejorar y proveer las armas a ellos y a ustedes, conozco todo atributo elemental, por lo que puedo serles de ayuda" –guardando el martillo- "¿Los transportadores funcionan aun?" –agitando sus alas levemente-.
Ondine: "Tuvimos que redirigir la energía para reconstruir las defensas, si quieres ir a Paleta tendrá que ser por otra forma, tengo unos vehículos, pero estaremos ocupados en ayudar en la base hasta reabastecernos" –retirando su vendaje en su mano derecha para mirar una herida que aun no mejoraba-.
Ark-san: "Yo los llevaré entonces, quizás pueda traerlo para que ayude aquí también" –señalando al grupo para que se le acercasen- "Tenemos mil y dos días de protección, incluso para nuestros pocos pokemon, ayudaremos en lo que sea posible, hasta pronto" –asintiendo a la líder-.
Ondine también le asentía antes de que un destello los teletrasportara fuera de esa sala.
Diamond: "Parecen decididos, pueden sernos de ayuda" –alzándose de su asiento-.
Gold: "Entiendo, buscaré materiales en los alrededores, puedo proveer lo básico y así ganar más tiempo" –tomando una mochila de dos tirantes que estaba en un compartimiento adherido a la pared-.
Ruby: "Ayudaré también, se donde conseguir elementos para reconstruir este lugar" –tomando otra bolsa-.
Ondine: "De acuerdo, junto a Pearl y Diamond ayudaremos a los heridos y los desastres en el interior" –retirándose de ese lugar-.
Todos tomaban sus posiciones dejando esa sala vacía mientras las alarmas de atención en enfermería sonaban constantemente, además la condición de la base no era la mejor con una torre destruida, lo que convertía en prioridad arreglar todo lo más rápido posible.
Saliendo de un destello, el joven grupo llegaba a las afueras de un desolado lugar, frente a una roca en forma de árbol que era lo único que estaba de pie, pues lo oscuro de la noche no dejaba mucho para la vista en los alrededores, Ash se desanimó al notar la ausencia de su pueblo, pero el guardián aun se guardaba sus secretos.
Ark-san: "Aun no llegamos…" –poniendo una mano en aquella roca con su palma envuelta en aura verde brillante- "Desde aquí caminaremos" –mientras el suelo que pisaba era iluminado por la misma energía verde para que sintieran como cayeran- "Hehehe" –reía al verlos caer de improvisto-.
Misty: "Podrías avisar…" –reincorporándose notando un largo túnel subterráneo-.
Hikari: "¿Bajo tierra? Parece que las rutas son ahora subterráneas" –mirando las luces interminables de un brillo cálido ensambladas en las paredes- "¿Y esas luces?" –mirando una fijamente-.
Bianca: "Parece… energía viva" –tocando una de ellas-.
Ark-san: "Pues… mayormente nos teletransportamos con ayuda de un pokemon o por nuestra energía y maquinaria, pero hay lugares especiales donde solo algunos tienen acceso, como este…" –desapareciendo en una pared ilusoria de improvisto-.
May: "¡Ahhhh!" –decía viendo desaparecer a su guardián-.
Ash: "Esto es…" –reconociendo el truco de la pared mirando a Bianca quien le sonreía- "Como en Altomare…" –tomando de la mano a May mientras la guiaba- "No pasa nada, solo sigue…" –entrando en la pared-.
May: "Bien…" –algo temerosa pero más calmada-.
Bianca entraba de un salto mientras Misty y Hikari caminaban normalmente entrando en la pared ilusoria.
Un brillo cegador momentáneo les impidió ver, obligándolos a cubrirse sus ojos, revelando un enorme lugar rodeado de vegetación con una cascada y un río que desaparecía de la vista, los desniveles creaban muchos lugares donde por fin podían ver a los pokemon estar libremente, no era una cantidad tan grande pero si habían distintos tipos en los alrededores.
Ark-san: "Este es Neo-Paleta, como Ark lo llamó" –caminando por un sendero donde a lo lejos se podía ver el techo de una casa- "No recuerdo cuando los darkness hicieron destrozos en lo que fue Pueblo Paleta, Ark y Bianca, junto a Fox y Kitty encontraron a los anhelos aquí, pero escaparon, al ver que querían destruir otro lugar, los siguieron quedando esto en ruinas" –pausando unos momentos mirando como algunos de los pokemon se alejaban de ellos- "Atacaron Altomare, buscaban una gema especial que protegía la ciudad…" –mientras Bianca reaccionaba de inmediato-.
Bianca: "¡¿Destruyeron la ciudad?!" –algo asustada-.
Ark-san: "Pudimos evacuar a los habitantes, pero la ciudad se perdió…" –provocando que la chica pokemon bajara la mirada bastante triste- "En su ingenuidad y terquedad… Ark salvó aquella gema primero que ellos, si la ciudad estaría destruida, no habría necesidad de protegerla" –sonriendo unos momentos-.
Ash: "Esa joya… de casualidad era…" –siendo interrumpido-.
Ark-san: "No… pero también rescató a alguien más, y al ver la necesidad de tener un escondite provisorio, donde sus pokemon estuvieran protegidos creo este lugar…" –mirando a lo lejos una casa bien decorada con un gran árbol de cerezo a la orilla de un pequeño lago-.
Una ráfaga de viento los azotaba junto a los pétalos de ese árbol que hizo cerrar los ojos del guardián.
Ark-san: "Obtuvo… la habilidad de regenerar la vida silvestre… y claro, alguien más tuvo una idea" –sonriendo otra vez mientras unos recuerdos propios de su gemelo le fueron transmitidos por la ocasión-.
Un destello similar dejaba aparecer un par de jóvenes siluetas, un chico castaño de ropas amarillas y detalles negros con una gorra de los mismos tonos, esta vez sin su Pichu en el hombro, junto a él, una dragoncita de colores blancos y rojos tomaba su forma humana, un poco más alta que el chico, quien sonreía bastante en medio de aquel desolado lugar donde una batalla destruyó todo.
Ark: "Perfecto… verás que todo sale bien" –con una orbe azul extraña en su mano que le entregaba a la chica- "Tenla, debo usar mi arma" –sacando una gema dorada que liberaba una espada de una mano con mandoble de bronce y hoja alargada sin muchos detalles-.
Bianca: "¿Aquí? Pero si no hay nada lindo para vivir" –sintiendo dos dedos del chico que le sonreía cariñosamente-.
Ark: "Confía en mí, aquí no construiría una casa tampoco, pero sé que mis padres crearon un lugar especial que puede servir" –corriendo hacia una roca en forma de árbol con Bianca a su lado- "Respeta a la naturaleza…" –sonriendo mientras su mano brillaba de un tono verde tocando la roca-.
Bianca: "¡Ahhh!" –decía jalando el gorro en el chaleco del castaño provocando que este también cayera al caer por un agujero a sus pies- "Ouch…" –cayendo sobre el chico que reía animado- "No es gracioso…" –algo molesta mientras una gota bajaba de la cabeza del castaño-.
Ark: "No es mi culpa… no vengo aquí desde que era pequeño…" –creando con su mano libre una esfera de aura que se envolvía en fuego sobre su cabeza iluminando el lugar que estaba bloqueado por rocas- "Derrumbes, no hay problema, lo haré más grande e iluminado" –lanzando de aquella orbe en su cabeza bolas de energía que se adherían a las paredes creando una luz natural, mientras apuntaba su APD al frente presionando unos botones- "¡Híper rayo!" –lazando un rayo de energía amarilla que removía todo obstáculo-.
Bianca: "Aun tienes energía para usar los ataques… te ocurrió algo mientras estabas inconsciente en el mar" –picando su mejilla derecha mientras el chico solo sonreía algo avergonzado-.
Ark: "Alguien me sanó… creo que era la misma mujer misteriosa que me ayudó a volver esa vez… oh bueno" –apuntando al frente- "Hay una ilusión, así que con cuidado al frente" –corriendo junto con la chica mientras las últimas luces se adherían al túnel-.
Un enorme lugar llano y sin vegetación se extendía por los alrededores, un tronco marchitado con un lago seco era todo lo llamativo mientras un río también seco dejaba su marca antes de morir, Ark seguía caminando por lo que parecía un sendero, Bianca algo curiosa seguía observando el enorme lugar sin entender lo que el castaño intentaría hacer.
Bianca: "Es más grande que las normales para los escondites secretos" –alcanzando al chico que le abrazaba mientras seguía caminando- "¿Cómo sabes de este lugar? No creo que alguien quiera vivir aquí" –mirando el tronco seco y sin vida-.
Ark: "Creo que verás mi nueva habilidad que me dio esa mujer" –rodeando su espada de un aura verde brillante- "Sujétate a mi espalda" –cerrando sus ojos- "Guardián del bosque… invoco tu poder" -empuñando con ambas manos su espada para dar un salto grande- "¡Aura del bosque!" –clavando su arma en el piso-.
Una onda blanca resonaba del filo de la espada, que liberaba una energía verde, que se extendió por todo el lugar, provocando de inmediato que la grama y césped cubrieran el suelo dejando nacer otra vez a las flores y árboles, toda esa energía seguía expandiéndose llegando hasta los límites del lugar, nuevos árboles aparecían, el agua brotaba del lago una vez más comenzando a nacer ese río de agua cristalina mientras aquel tronco retomaba la vida dejando ver un cerezo enorme que adornaba el lago a su lado, todo recuperaba su tono de vida natural ante los ojos sorprendidos de ambos.
Ark: "¿Funcionó…?" –decía incrédulo por lo que había hecho mirando aquel cerezo-.
Bianca: "Es hermoso…" –abrazando al castaño por la espalda que le sonreía-.
Ambos se encontraban bajo aquel árbol que dejaba caer esos pétalos sobre ellos, quienes miraban satisfechos lo ocurrido.
Aquella esfera en la mano de Bianca reaccionaba un momento, la chica pokemon la observaba con nostalgia sin poder evitar una lágrima al saber que alma residía en el interior, Ark parecía comunicarse por un auricular, para que después sacara de su APD a una gran cantidad de pokemon, que se esparcieron de inmediato en los alrededores.
Ark: "Aquí estarán seguros…" –aun sin voltear a Bianca- "¿Qué sucede?" –notando la esfera que la castaña sostenía en sus manos- "¿Es la piedra donde el alma de Latios reside verdad?" –notando que su chica le asentía con tristeza-.
Bianca: "Altomare ya no existe… su sacrificio ahora no sirve…" –al borde del llanto-.
Ark: "Es cierto, podría usar un pacto de forma conmigo, como tú lo hiciste con tu amiga, Bianca" –recordando cierta historia sobre el cómo adquirió una forma humana perfecta-.
Bianca: "Pero el está dentro de esta esfera… no puede unirse como yo lo hice esa vez" –ahora más preocupada- "Y aquella vez, Bianca casi muere por darme su forma, no quiero que corras el mismo peligro" –abrazando al chico con fuerza-.
El castaño le acariciaba tiernamente la cabeza al ver la preocupación de ella, pero algo también le recordó su última conversación con aquella mujer misteriosa, antes de volver de Altomare.
Flashback.
Una enorme explosión acababa con una ciudad en el mar, un helicóptero negro con una D en rojo sangre se alejaba al ver cometido lo necesario, aunque fracasando en su objetivo principal, una joya que ahora era sostenida por un castaño que flotaba boca arriba en el mar tras caer en sus aguas al ser lanzado por la explosión, aunque también cargaba una joya azulada en su otra mano, no había signos de ayuda en los alrededores, y al no tener energía comenzaba a hundirse en las aguas, pero una extraña energía blanca lo rodeó sumiéndolo en un sueño, y al despertar solo dio con el interior una casa al estilo japonés, acostado en una cama a ras del suelo.
Ark: "Ughhh…" –quejándose fuertemente sintiendo su cuerpo totalmente adolorido mirando el extraño lugar- "¡La gema!" –reincorporándose con fuerza buscando entre sus bolsillos, dando con aquella gema, una joya, su gorra, su calzado y su mochila-cinturón- "¿Bianca?" –decía con una voz algo apagada cayendo otra vez sin sus energías cubriéndose nuevamente "No puedo moverme a voluntad… mejor descansaré…" -sintiendo sus párpados pesados-.
Su vista se volvía borrosa mientras notaba como el techo del lugar se ocultaba al cerrar sus ojos varias veces, para ver un rostro femenino, de cabello rubio, una gema verde en su frente y una tiara dorada que hacía muy buen juego, una sonrisa aparecía en la mujer viendo al chico agotado.
Ark: "¿Eh?" –decía enfocando su vista mirando a la posible dueña del lugar-.
¿?: "Ya despertaste… pero aun no te recuperas…" –viendo al chico que se sobresaltaba moviéndose contra la pared algo asustado- "Tranquilo, no te haré daño" –sin moverse de su lugar tomando asiento- "¿No me reconoces?" –cubriendo su rostro con una capucha blanca del mismo tono que su vestido-.
Ark tardó en reconocer a quien conoció esa vez luego del incidente con Raikou y Fox.
Ark: "Tú… eres…" –recordando también que no le conocía el nombre- "Nos ayudaste… aunque no me dijiste tu nombre…" –intentando el pararse, pero sin conseguirlo cayendo frente a ella quejándose del dolor-.
¿?: "Te dije que nos veríamos otra vez… aunque fue más pronto de lo que creí" –acercándose al chico para tomar su cabeza y ponerla en su regazo, algo de sonrojo cubría las mejillas de Ark para sentir en una de ellas el toque cálido de su mano mientras toda su silueta era envuelta por una energía verde que lo aliviaba- "Esto te recuperará…" –cerrando sus ojos un momento- "Por cierto… me conocen como Raimei" –terminando de curar al castaño-.
Un largo y aliviador suspiro de Ark provocaba una leve risa en la mujer que acariciaba tiernamente la mejilla del castaño, quien rápidamente se movía escapando algo avergonzado.
Ark: "Gracias por… curarme" –mirando como ella se reincorporaba en una dirección-.
Raimei: "Apresúrate, toma tus cosas y prepárate, debes volver" –entrando en otra habitación para volver cargando una espada dentro de una funda dorada- "Y te daré un regalo especial" –tomando la espada propia de Ark, convirtiéndola en gema y uniéndola a ella que trasparentaba un brillo verde dejando su espada tal y como estaba-.
Ark: "Esta energía verde…" –recibiendo su espada-.
Raimei: "Solo habilité una ayuda para que puedas invocar el poder del guardián del bosque, con el tiempo podrías aprenderla por ti solo, pero usando tu arma puedes devolverle la vida a la tierra más contaminada de tu mundo" –tomando también la joya que traía Ark hace un momento-.
Ark: "Esa joya… ¿Hay alguna forma de que el alma en su interior pueda tomar forma de pokemon otra vez? Contiene el alma de un ser querido para Bianca" –notando como la mujer pensaba unos instantes-.
Raimei: "Yo no puedo por mis propios medios, pero tu si puedes" –entregándole la joya envolviéndola en sus propias manos- "Puedes usar un pacto de forma usando la joya como reactor, tu forma como recipiente y tu energía como energizador" –mirando al castaño ahora un poco seria- "Si lo haces de corazón, no te ocurrirá nada malo, pero pones en riesgo tu vida…" –ahora volviendo a sonreír- "Aunque puse energía extra en ti al curarte" –guiñándole un ojo sin que pudiera ser notado por la capucha que tenía-.
Ark: "Entiendo… muchas gracias Rai…" –sin poder terminar al volver a rodearse por un brillo que lo sumió en un sueño-.
Fin del Flashback.
Tomando la joya en su mano el castaño pulsaba unos botones de su APD sacando un sustituto propio, a quien le indicó que se acercara al lago, Bianca miraba bastante interesada lo que Ark hacía, continuando lo suyo, Ark envolvía por completo a su sustituto en una energía azul que le provocó el comenzar a brillar fuertemente, cerrando sus ojos un momento, el castaño envolvía aquella joya en energía azul que comenzaba a reaccionar y apuntando al centro del torso incrustaba aquella gema en su sustituto, quien sus ojos tomaban un brillo blanco y su silueta se hacía sólida sin dejar de brillar, aquella silueta entraba al lago en los pies de aquel cerezo, cuyas aguas tomaron el mismo tono azulado brillante, ahora usando su espada en su palma derecha creando una herida que sangraba levemente, Ark ponía su mano en el lago, que comenzaba a brillar de un blanco al igual que el castaño, todos en el lugar se cubrieron los ojos por el destello que causaba. Al ceder aquel destello, un dragón emergía del lago, de colores azul claro y blanco en su cuello, con un triángulo rojo en su pecho al igual que sus ojos, dando una vuelta alrededor volvía a flotar cerca del lago, mirando al chico que hizo posible esto, y a quien le acompañaba, que de inmediato tomó su forma de pokemon, un dragón rojo con blanco algo más grande en tamaño, ambos rompían en un llanto de felicidad al verse nuevamente frente a frente para abrazarse cruzando sus cuellos, una escena que Ark miraba satisfecho y conmovido.
Un fuerte grito sacaba de sus pensamientos al guardián quien notaba como algo invisible volaba alrededor de ellos que se acercaban temiendo que se tratara de un enemigo, el lugar era un enorme jardín con gran variedad de flores plantas silvestres y árboles de distintos tamaños, todo cerca de aquella casa.
May: "¡Algo pasa, reacciona!" –jalando una ala del castaño que miraba lo que se movía-.
Ark-san: "Tranquilos, es a quien buscamos" –mirando como este se posaba sobre la rama de un árbol brillando un momento- "No se ilusionen, no soy el único que se parece a Ark…" –riendo levemente-.
Misty: "¿No es ese… Ark?" –notando un parecido enorme, diferenciado solo por su pelo-.
Con una mano en el tronco una silueta tremendamente conocida aparecía sobre este, un chico de cabellos azules con blanco en el centro, con una polera blanca sin mangas que tenían un triángulo rojo en el centro, dos hombreras azules que terminaban en el cuello plegado hacia arriba, unos guantes que comenzaban desde su codo en un color blanco y azules desde la muñeca sin cubrir sus dedos por completo, un pantalón azul con dos líneas blancas que terminaban en unas zapatillas azules con suela blanca, una cinta azul cubría su cintura, y de su mirada resaltaban dos ojos rojos con pupila negra que miraban atento a los intrusos, saltando desde el árbol con su puño que fue bloqueado por Ark-san que le sonreía.
Ark-san: "Nada mal, has progresado mucho" –mirando como el parecido era similar, aunque sus detalles dejaban en claro quién era- "No son ilusiones, son ellos más jóvenes" –sintiendo algo extraño en su mirada-.
¿?: "Tú no eres Ark" –decía con voz desafiante-.
Ark-san: "Soy una extensión de protección, guardián de la destinada" –señalando a May-.
El chico miraba a todos un poco sorprendido, para dar con Bianca a quien se le acercó con mucho interés.
¿?: "¿Hermana?" –mirando atentamente aquellos ojos café claro-.
Una sensación familiar para Bianca provenía de aquel chico que sonriendo cerraba sus ojos tomando su forma de pokemon, un dragón azul y blanco, provocando enorme sorpresa en todos, Bianca sonreía mientras se rodeaba por un brillo similar tomando su forma de pokemon para abrazar a su hermano, aunque también le llamó la atención que su tamaño era menor a lo que estaba acostumbrada.
Otra vez sobre las aguas de un gran océano, ya el paisaje cambiaba un poco, unas pequeñas islas aparecían dando paso a unas más grandes que otras, con algo de vegetación, en ocasiones la chica de negro pasaba corriendo por sobre ellas para volver sobre el agua, notando una isla de un tamaño considerable con una palmera en la orilla, notando ese detalle cambiaba su dirección de improvisto para llegar en unos minutos a una isla con una cueva rodeada de palmeras y arbustos en los alrededores, saltando dentro de la cueva que daba con un pequeño túnel por el que se deslizaba, terminando en una gran habitación curiosamente adornada, una carpa con una cama para una persona dentro de ella, un escritorio que tenía un muñeco de Pikachu, otro de Salamence y una maceta con una flor roja brillante, en las paredes resaltaban unos posters de paisajes, una foto del grupo donde estaba ella, Ark, Bianca y Fox en forma humana y otra de ella cargando el trofeo de la liga Johto con Fox en forma de Eevee, una planta más grande que tenía bayas estaba en una esquina, una alfombra en el piso de gran tamaño y colorido de llamas, sobre esta dos cojines o almohadas con los colores de Pikachu y otro de llamas, otra planta tropical en una esquina, un par de sillas, otro escritorio que tenía una computadora portátil y una lámpara de una llama que no parecía extinguirse, y por último un gran cofre que resaltaba en una esquina.
Fox: "¿Es tu base secreta?" –recibiendo un gesto afirmativo de la chica-.
De la cama en la carpa un Bagon aparecía algo adormilado notando a los invasores, que eran en efecto su entrenadora.
Kitty: "Hola Bagon, perdona por despertarte, pero debo buscar mis cosas" –acariciando la dura cabeza del dragoncito que le asentía sonriendo, para luego dirigirse al cofre cerrado con una llave que sacaba de su bolsillo, mientras Fox saltaba de su hombro hablando con Bagon en idioma pokemon- "Se que las deje aquí…" –moviendo una gran cantidad de cosas que iban desde recuerdos, hasta artículos de pelea-.
Fox: "No es muy ordenada al parecer" –hablando con el dragoncito que le asentía-.
Bagon: "Es lo mismo siempre que viene" –respondiendo en idioma pokemon para bostezar algo adormilado-.
Kitty: "Ya lo encontré" –sacando un recipiente con varias gemas pequeñas de distinto color- "Solo dos de estas serán más que suficientes" –tomando dos de ellas para guardar el recipiente y cerrando el cofre guardando la llave- "Las unimos a estos…" –sacando los triángulos que liberaban sus nuevos katares incrustándoles aquellas gemas- "Bagon, usa lanzallamas en ellos" –sosteniéndolos juntos- "Apunta a las gemas" –señalando las piedras-.
Bagon usaba su lanzallamas que era absorbido por las gemas para incrustarse y fusionarse con las hojas de esos, que aparecían brillando de igual manera que aquellas gemas.
Kitty: "Gracias Bagon, puedes volver a dormir, no olvides proteger este lugar" –acariciando la cabeza del dragoncito que le gruñía alegre, para dirigirse a la carpa y recostarse sobre la cama dando otro bostezo volviendo a dormir- "Ya nos vamos, bola de pelos" –tomando al Eevee para saltar por una entrada en la pared volviendo a deslizarse-.
Ambos salían por detrás de la cueva en un tronco agujerado, para que la chica volviera a correr sobre el agua.
Fox: "¿Para que agregarlas? Si son tan útiles deberías llevarlas siempre contigo" –notando una extraña sonrisa en la entrenadora que le negaba con la cabeza-.
Kitty: "No me gusta cargar cosas grandes, además Bagon puede protegerlas" –tocando el por qué de fundirlas a las hojas de los katares- "Esas gemas me ayudarán a no contaminar su energía sagrada cuando tome forma de sombras o me enoje" –riendo por unos instantes-.
Fox: "Algo poco raro" –sonriendo sin recibir quejas-.
Una mirada de ironía aparecía en la chica que solo frotaba su puño con la cabeza del zorro para colocarlo en su hombro otra vez antes de aumentar su velocidad sobre las aguas, deteniéndose de momento al notar unas nubes tormentosas con un reflejo rojo entre ellas, de la que pudo divisar una torre bastante lejos, una sonrisa extraña aparecía en su rostro al saber que aquella torre sería un lugar peligroso de momento.
Dentro de la única casa en aquel frondoso y verde lugar subterráneo, el grupo miraba la decoración de la que supieron era casa de Ark mientras Latios era informado por el guardián, una mirada detallada le daban Ash y May a una foto de los que parecían sus versiones mayores con Ark entre ellos de unos tres o cuatro años, también estaba la misma fotografía del grupo por Ark, Bianca, Kitty y Fox con forma humana, otra del y Bianca con una copa de coordinador junto a una con su título de campeón y condecoración como líder de la élite four de Kanto, y una última de Ark con las líderes Ondine y Pearl, al parecer tenía diez años en aquella foto, pero una que parecía tomada hace poco, estaba sobre la mesa, una de Ark, Bianca con su forma humana y Latios, quien ya tenía una forma humana muy parecida a la de Ark.
Latios: "Entonces si lo tiene capturado debemos prepararnos" –dando un vistazo a la foto con Ark y su hermana junto a él- "Ayudaré en lo necesario, le debo mucho" –asintiendo mientras su hermana le abrazaba-.
Ark-san: "Gracias Latios, no hay nadie mejor para enseñarle a Bianca los secretos psíquicos y draconianos de estos años" –mirando a la chica pokemon que le sonreía- "Y ella querrá pasar un tiempo contigo, les ayudará a ambos" –mirando al resto que observaba las fotos en los alrededores, trofeos y alguna que otra cosa-.
Misty: "¿Cómo construyeron esta casa aquí? Parece difícil el traer materiales desde afuera" –algo curiosa-.
Latias: "Pues… una vez que tomé esta forma, quedé a cargo de los pokemon de Ark, usando este lugar como protección el equipo Darkness no puede rastrear mi posición, aun usando mis poderes mientras entreno para alguna eventual ayuda" –acariciando la cabeza de su hermana- "Y a Latias le gustó la idea de pasar un tiempo aquí por lo que Ark trajo esta casa usando su APD, ya la tenían desde entonces" –señalando aquella foto de ellos tres-.
Ash: "El exterior se parece mucho al jardín de Altomare" –sonriendo levemente-.
Latios: "Idea mía, estaba acostumbrado, aunque he debido hacerlo con nuevas cosas también, ser un humano es algo complicado" –con algo de seriedad en todo el asunto-.
Hikari: "¿Ark también ganó en Sinnoh?" –mirando un trofeo con el logotipo de aquella liga-.
Ark-san: "Fue el único viaje que hizo solo, si la ganaba le darían el paradero de Bianca, era una trampa, pero logró salir de ella" –cruzando sus brazos pensando un momento- "Bien, escuchen esto atentamente, dejarán todo pokemon aquí, no quiero que pierdan a sus compañeros, aquí estarán seguros este tiempo" –mirando a los hermanos legendarios- "Tanto Latios como Bianca entrenarán aquí si no me equivoco, por lo que no hay que preocuparse, además están los pokemon de Ark, se llevarán bien con ellos" –notando la sorpresa en el grupo-.
May. "Pero, podrían ayudar si ocurre algo…" –siendo interrumpida-.
Latios: "Las batallas ya no son como antes, tomas la vida del adversario o el toma la tuya, no creo que sus pokemon estén entrenados bajo ese régimen, todos ustedes tienen su propia fuerza, ya la descubrirán" –sin emociones aparentes- "Es el deber del entrenador velar por el bienestar de su pokemon, aun si eso implica separarse por un tiempo" –mirando a Pikachu que se negaba-.
Ash: "Creo que Pikachu no está de acuerdo" –tomando a su amigo roedor- "Puede ser peligroso, no quiero arriesgarme a perderte Pikachu" –con una mano en la cabeza de su pokemon que se aferraba a él-.
Ark-san: "Geez, no te dejará, no lo hizo hace años, no lo hará ahora" –riendo levemente- "Son igual de obstinados…" –provocando una risa en el grupo, pero Latios solo se limitó a sonreír levemente-.
Bianca: "No eres de piedra, deberías reírte también" –picando la mejilla de su hermano-.
Latios: "No soy muy expresivo…" –con una mano detrás de su cabeza- "Dejen sus pokebolas, pueden liberarlos afuera, yo los cuidaré este tiempo como lo haría su profesor pokemon" –asintiendo mientras salía con el resto-.
Todos procedieron a liberar a sus pokemon y explicarles lo que pasaría, aunque reacios al no querer aceptar, entendieron la situación, y dispersándose por los alrededores verdes y acuáticos, el grupo usaba la teletransportación de Ark-san y Latios para volver a la base de Kanto.
En la cima de aquella torre, Dark observaba en un dirección fija con sus brazos cruzados expectante a lo ocurrido, un gesto frío aparecía mientras volteaba nuevamente al centro, con aquella esfera donde estaba su prisionero, un movimiento de sus manos era llamativo envuelto en fuego para arrojarlo al frente creando una escalera, junto donde estaba la columna principal.
Dark: "Así que el traidor también se une a tu grupo… de la mano de tu joven guardiana" –comenzando a bajar hacia un piso que estaba sin construir- "Ambos traidores según la deidad de ellos… al igual que todos los que se quedaron con ustedes, ilógico que los abandonarán, eso demuestra que no puedes confiar en ellos" –extendiendo sus mano con su espada al frente-.
El suelo se envolvía en una roca sólida creando un piso donde no había nada, de inmediato aquella escalera que utilizó se desarmaba para formas unas paredes en el medio de la gran habitación, un círculo misterioso rodeado de otros cinco más pequeños se fundían en un sello, respaldándolo por otras cuatro columnas a sus alrededores, toda esa habitación tomaba una decoración antigua, de aspecto colonial o renacentista, el techo se teñía de un paisaje donde una mujer con aspecto angelical era el principal detalle, cinco estatuas tomaban lugar en cinco lugares similares a las puntas de una estrella de cinco puntas, mientras una tonalidad verde envolvía lo que quedaba de la habitación.
Dark: "Doce pisos antes de enfrentar su sentencia…" –caminando hacia aquel círculo que lo envolvía en un brillo, de inmediato apareció en la cima frente a la esfera- "Tiempo de que afrontes la tuya… y esta vez, Rinyiko no está aquí para salvarte como esa ocasión…" –envolviendo sus ojos en un brillo negro que le hizo recordar una situación que ahora estaba dispuesto a controlar-.
Dark volvía a caminar hacia el borde esta vez enfocando su mirada en aquella chica con un Eevee corriendo hacia Kanto, cruzando sus brazos una mirada de resentimiento y furia era visible ante tan formidable guerrera.
Kitty: "¿Uhm?..." –decía deteniéndose de golpe en medio del agua para voltear con una mirada desafiante-.
Fox: "¿Qué sucede?" –casi cayendo del hombro notando la expresión en ella-.
Kitty: "Nada importante… solo un recuerdo que cruzó por mi mente" –siguiendo su camino-.
Algo de serenidad envolvía los pasos de la chica que sin perder la noción de quien la observaba, el mismo recuerdo sumía su mente a los dos, uno desconocidos para muchos, y preocupante para pocos, la mente de aquella sentencia se sumía en una oscuridad recordada hace no mucho tiempo.
Dos semanas luego de la primera aparición de Dark, Johto se sumió en oscuridad, una gran mancha negra fue todo lo que quedó de aquella base enemiga, si bien no había mucho para detener a esta sentencia, el espectro de la noche parecía confuso y sin rumbo aparente, corriendo de un lado a otro en aquella región, y aniquilando a quienes osaban enfrentársele. Ante esto, la liga bloqueó todo acceso a esa región para evitar enfurecerlo y proteger a los pocos rangers y entrenadores, solo podían esperar a que se tranquilizara y volviera a la normalidad.
Ondine: "¿Cómo sigue?" –decía la líder a un lado del operador de turno quien ponía en pantalla el mapa de Johto con un punto negro-.
Operador: "Solo busca a más miembros de los darkness, pero solo aquellos soldados que lograron escapar están pagando el precio de vestir aquel uniforme" –poniendo en pantalla aquel lugar todo destruido de lo que fue la base- "Esto fue todo lo que quedó de su base en Johto, su poder destructivo… jamás vi algo así" –con bastante temor-.
Ondine: "Avísame si encuentras algo anormal en su estado, no debemos perderle detalle" –mirando como la sentencia se detenía para lanzar una bola de energía al aire- "¿Qué hace?" –algo confusa-.
La pantalla parecía perder la señal cerrando de inmediato su ubicación y estado que desaparecía de los radares.
Operador: "Bloqueó las señales con una energía del tipo siniestro" –buscando algún punto de información- "Todo Johto está bloqueado…" –decía rindiéndose sin poder hacer nada más-.
Ondine: "Esto es malo…" –recordando nuevamente aquella mirada de ira del castaño-.
El silencio sumía aquella sala principal para que la líder se retirara.
Una única habitación en enfermería estaba ocupada, una chica de alargados cabellos negros aun permanecía inconsciente boca abajo mirando a un lado y respirando con dificultad, un brillo poco usual salía de su espalda que dejaba ver un símbolo circular que parpadeaba de negro a dorado, siendo atendida por Hikari que con una mano envuelta en energía blanca trataba de aliviar y retener aquel sello extraño, una mirada de preocupación por ella y el zorro que estaba a su lado daba a entender que no se veía nada bien.
Ondine: "Se ve que sigue igual" –entrando a la habitación mirando a Kitty aun dormida-.
Hikari: "No he avanzado mucho, es magia sagrada muy poderosa, incluso para May le hubiera sido difícil lidiar con ella" –cubriendo la espalda con una sábana para tomar un respiro mientras descansaba-.
Fox: "Nunca he visto que ese sello actuara de esa forma, no me lo dijo tampoco" –hablando a las mentes de ellas con una mirada también triste- "Si la maestra Raimei estuviera aquí, ella sabría que hacer…" –bajando la cabeza-.
Ondine: "Solo ella sabe cómo usar sus frascos, no me atrevo a tocar sus cosas" –buscando entre las cosas de Kitty algún frasco medicinal, pero todos eran polvos de distintos colores-.
Hikari: "Pero me extraña demasiado…" –captando las miradas de la líder y el chico pokemon- "Usar un sello de luz en alguien cuyo atributo es oscuridad… no es muy común, es casi imposible, tu maestra debe ser alguien realmente poderosa en artes sagradas y manejo de luz" –acariciando las orejas del zorro-.
Fox: "Bueno nunca me entrenó, pero por respeto la llamó así, después de todo ella y Ark me ayudaron a volver" –bajando la vista otra vez-.
Ondine: "Tranquilo, ya verás que encontraremos la forma de ayudarlo" –apoyándose en la pared mirando el símbolo que se translucía por la sábana- "Este sello… me resulta parecido al que transformó a Ark en eso…" –mirando al zorro otra vez- "Ambos manejan la oscuridad, tal vez sea eso…" –notando como el símbolo reaccionaba-.
Fox: "¡¿Qué ocurre?!" –alertado por una energía oscura muy fuerte-.
Hikari: "Es… se está abriendo… el sello se está abriendo…" –juntando sus manos pero era repelida por aquel símbolo-.
Aquellos signos que remarcaban la forma circular brillaban de un rojo que parecía arder, volviéndose rojo por completo para ceder lentamente, un quejido se escuchó para que un movimiento de la chica la hiciera despertar.
Kitty: "Ugh…" –llevándose con dolor una mano a la espalda- "¡Ark!" –reaccionando buscando en los alrededores- "¿Eck?" –sintiendo su torso desnudo y levantando un poco aquella sábana notando que era cierto, para envolverse en aquella sábana con furia- "¡¿Qué le pasó a mi ropa?!" –decía algo molesta notando a las líderes y a Fox al frente- "Ummmm… ¿Hola?" –algo apenada por su situación para que su estómago le gruñera haciendo que se sonrojara enormemente-.
Fox: "Buenos días dormilona, ya van dos semanas en esa cama" –sintiendo una mirada penetrante-.
Una risa de ella provocaba que las líderes sonrieran al verla ya recuperada.
Una gran cantidad de platos terminados estaban a un lado de una mesa mientras la chica no paraba de comer ya por sexta vez seguida, ante las miradas apenadas de Ondine, Hikari y Fox, pero sin vergüenza terminaba su último plato para soltar un suspiro aliviado y llevarse una mano al estómago.
Kitty: "¡Exquisito! De verdad que tenía hambre, jejeje" –usando una servilleta y ya más calmada- "Entonces Ark sigue en Johto en modo sentencia" –juntando ambas manos al recibir los detalles-.
Fox: "Pues destruyó la base de Johto, y los que quedaron vivos no corrieron mucha suerte, los está cazando uno por uno" –comiendo unas galletas al alcance-.
Hikari: "Dos miembros élites fueron aniquilados por él, solo un helicóptero con algunos soldados, son los sobrevivientes" –bebiendo un jugo al parecer de naranja, dejándolo a un lado-.
Kitty: "No lo culpo, su odio y dolor lo tienen cegado, hay que hacer algo rápido o se quedará así para siempre" –sorprendiendo a todos ahí- "Él no es Ark, pero es la llave para traerlo de vuelta, no es algo difícil considerando la magnitud de sus poderes por ahora, y de que Ark aun mantiene cierto límite de poder" –llevando una mano a su mentón-.
Ondine: "Espera… ¿Cómo sabes todo esto?" –siendo sorprendida por aquellos conocimientos sobre el tema-.
Kitty: "¿Es una sentencia no? Se libera por la pérdida de algo valioso, cambia de una forma drástica, su fuerza, velocidad, habilidades, instintos, todo, incluso la forma de ver las cosas" –cruzando sus brazos- "En el caso de Ark, perdió a sus padres, vio morir a Fox, a Raikou y ahora no pudo proteger a Bianca, lo que al juntarse todo lo hizo sumirse en aquellas energías y tomar esa forma" –ahora más seria-.
Fox: "Pero entonces, debió tomar esa forma antes, no es muy lógico" –algo confundido-.
Hikari: "¿Y hay forma de salvarlo?" –viendo a la chica pararse y mirar un mapa-.
Kitty: "Una vez liberada, una sentencia intentará absorber el cuerpo de su portador, y eliminar su alma, o quizás absorberla, usualmente es enviada a una dimensión en particular… un averno donde la oscuridad reina eternamente" –con tono siniestro mientras asustaba a Fox con una mirada tenebrosa- "Si lo que creo es cierto, Ark aun tiene tiempo" –volteando donde Ondine- "¿Dónde lo vieron antes de perder su ubicación?" –guardando sus frascos y poniéndose su chaqueta negra-.
Ondine: "En los alrededores de la base de Johto, busca a los soldados sobrevivientes que escaparon" –ahora más alertada- "¡¿No pensarás en ir tras él?!" –mirando la mirada seria de ella-.
Kitty: "Si la sentencia propia de Ark… logra enviar lo último del a la oscuridad, tendremos un gran problema, y no hay forma de que puedan detenerlo, aun la dark-elite son unos gusanos en su contra" –sacando una gema que brillaba de un negro oscuro para sacar un lanza grande de dos manos-.
Fox: "Voy contigo" –saltando a su hombro-.
Kitty: "No esta vez, te matará sin contemplaciones, quédate aquí" –sujetándolo de la cola y arrojándolo a los brazos de Ondine-.
Ondine: "¿Tienes un plan? Porque si bien dijiste es bastante fuerte" –dejando a Fox sobre la mesa que miraba algo enojado-.
Hikari: "Podrías morir si peleas contra él" –notando la mirada de diversión de ella-.
Kitty: "Eso sería tétrico… suena interesante" –mirando a Ondine- "Tranquila, se lo que hago, por lo visto soy la única que puede hacer algo" –sacando uno de sus frascos con un polvo negro-.
Ondine: "No lo sé… no quiero que te arriesgues" –bastante preocupada- "¿Cómo se supone que lo enfrentarás?" –sin perder de vista a la joven guerrera que resoplaba algo molesta-.
Kitty: "Se necesita ser una sentencia para enfrentar a otra sentencia…" –sonriendo mientras arrojaba el frasco al suelo envolviéndose en una nube negra para desaparecer misteriosamente-.
Aquella frase dejó confusos a los tres, pero una extraña seguridad expresaba aquella joven que tenía algo bajo la manga.
En medio de los oscuros bosques de Johto, una silueta negra perseguía a dos soldados darkness que huían despavoridos, hasta quedar acorralados tras una colina que cerraba el paso, uno a uno se escuchaban aquellos pasos que rechinaban junto con la armadura dejando ver aquellos puntos rojos como sus ojos, y un brillo sumía su espada de una mano que tomaba un aura roja sedienta de más sangre.
Dark: "¿Dónde están…?" –pronunciaba con un tono escalofriante-.
El miedo y terror los sumía en silencio mientras podía notarse que un soldado era un hombre y el otro una joven, sin poder reaccionar ante el inminente peligro que ocasionaba vestir aquel uniforme negro con una D rojo sangre.
Dark: "¿Dónde está…?" –decía apuntando su espada a ellos-.
Soldado: "¡No lo sé… no lo sé!" –gritaba desesperado corriendo lejos de ese lugar-.
Un haz rojo era lanzado por la sentencia al soldado que se detuvo de golpe con los ojos en blanco para que lentamente sus brazos se desprendieran junto con su torso para terminar desangrándose en el piso.
Soldado: "Te juro que no lo sé, fui entrenada en Johto" –cayendo de rodillas mientras la sentencia alzaba su espada- "No… por favor…" –abriendo sus ojos que mostraban un enorme terror-.
Dark: "Ughh…" –se quejaba el guerrero ónice llevando su mano izquierda a su cabeza mientras sus ojos llameantes cedían levemente- "No… no retomarás el control…" –cayendo de rodillas mientras creaba un símbolo negro a su alrededor que lo energizaba nuevamente-.
La joven se apresuraba a escapar cuando una energía negra la detenía completamente, pero una esfera de colores azul y negro golpeaban a la sentencia que rompía el enlace de movimiento.
¿?: "Ya te dijo que no sabe… déjala ir… no es un oponente digno" –decía otra voz femenina-.
Parada sobre un árbol, la chica de vestimentas negras saltaba quedando frente al soldado enemigo, un gesto de huída le era suficiente para que se retirara, mientras sus ojos brillaban de un azul por unos momentos, antes de volver a ponerse de un verde brillante.
Kitty: "¿Qué sucede Ark… te rindes ante ese poder?" –colocando su lanza en su hombro-.
Dark: "Tú… se supone que… aghhh" –volviendo a sentir una fuerza contra su voluntad- "¡No molestes!" –decía rodeándose de un aura negra y roja que cambiaba entre esos dos colores- "Y tú… no deberías estar en este lugar…" –sosteniendo su arma- "La primera sentencia… la única que puede detener a otra…" –rodeando sus ojos de un rojo flameante muy intenso-.
La chica sonreía, mientras un mismo brillo negro la rodeó por completo cambiando sus vestimentas y su tamaño, sus ojos se volvían rojos dejando una gema del mismo tono en su frente, una corona de una punta emergía hacia arriba de un tono negro mezclado con dorado, una coraza cubría su torso dejando en forma sus pechos, sobre estos unas hombreras que terminaban en una larga capa dorada en un símbolo rojo, unos guantes que seguían en muñequeras del mismo tono, en su cintura, un cinturón metálico adornaba el comienzo de una falda protectora que llegaba al medio de sus muslos, unas rodilleras protegían esas articulaciones que seguían en unas largas botas metálicas, todo en un tono negro y dorado que terminaba en su enorme lanza que combinaba un brillo azulado, negro y dorado, sus ojos volvían a tornarse verdes mientras su cabellera negra llegaba hasta la mitad de su capa.
Kitty: "En este mundo me llaman Kitty, pero de donde nosotros provenimos…" –incrustando su lanza en el suelo con una mano en su cintura- "Me conocen como Rinyiko, destructora de sentencias" –enfocando la vista en su enemigo- "Muy ilógico, durante muchos años jamás pensé llegar a ver a la sentencia final, él único que no proviene de nuestro clan" –sonriendo- "Pero no estás a mi altura lamentablemente" –irritando al chico en su frente-.
Dark: "Insolente…" –corriendo hacia ella con su espada-.
Kitty solo puso su arma al frente bloqueando por completo el ataque de Dark, quien observaba sorprendido.
Kitty: "Ébano, espada de las sentencias… un arma de la misma diosa Linrei, ama y señora de la oscuridad" –abriendo sus ojos verdes- "Un arma formidable, pero no sacas todo su provecho" –rompiendo la estancia para golpear a la sentencia lanzándolo contra la colina- "No se rompió por que también es un arma formidable" –incrustando su lanza en el suelo- "Lofraten, lanza de los malditos… que también una vez le perteneció a Linrei…" –sintiendo como el comenzaba a reír-.
Dark: "No lo salvarás… no permitiré que me quite mi libertad" –convirtiéndose en un ente de energía negra-.
Kitty: "Gran error, si peleamos en la puerta… ¡Yo soy quien tiene ventaja!" –agitando su lanza contra la colina que creaba un círculo negro brillante- "¡Tu vienes conmigo, directo al abismo!" –corriendo hacia el sello-.
Tomando por el cuello a la sentencia, lo obligaba a entrar junto con ella a un plano astral sumido en oscuridad.
Solo un eco desgarrador envolvía una dimensión fuera del alcance de los humanos, en medio de ese lugar, Kitty se volvía en un ente de ojos rojos para moverse entre las sombras a una velocidad inmensa, dos presencias eran captadas, una muy débil, y la otra solo emitía una sed de sangre inconfundible.
Dark: "Con tu perdición, yo tomaré tu lugar" –sosteniendo a un Ark semi inconsciente sobre un agujero rodeado de símbolos rojos-.
Pero sus ojos se volvían rojos comunes al sentir un golpe, Kitty se paraba a sus espaldas con Ark en uno de sus brazos, para que una serie de varios golpes lo desarmara por completo quedando sin guardia.
Kitty: "Te dije que no tenías oportunidad" –volviendo a tomar su forma normal con su armadura-.
Dark: "Tú… yo debería… haber…" –cayendo al abismo-.
Kitty: "¿Qué esperabas? Solo tienes una vida humana… contra las innumerables mías" –sosteniendo a Ark que corría al borde- "¡Juicio de sentencia: prisión!" –lanzando un rayo a la entrada de ese lugar-.
Ark juntaba sus manos en una energía azul que también lanzaba al lugar, y este tomaba el aspecto de una celda con unos barrotes sólidos, donde aquellos ojos rojos desaparecieron, una mirada de agradecimiento y sorpresa al ver la forma de Kitty, quien vestía su armadura colocando su lanza a su espalda, solo para caerse.
Kitty: "Eres muy afortunado… unos segundos más y estarías prisionero" –cargando al chico por sobre su hombro-.
Ark: "Gracias…" –decía con algo de dificultad- "¿Esta… es tu forma verdadera?" –tocando el punto de su cambio, tanto en vestimenta como en tamaño, fuerza y aspecto-.
Kitty: "Cuando volvamos… seguiré siendo Kitty" –sonriendo-.
Ark: "Tenemos que hablar luego…" –riendo débilmente-.
Kitty: "Ya te explicaré, tienes cosas que contarme a mí también" –sonriendo otra vez- "Por cierto Ark… mi verdadero nombre en Rinyiko" –mirando al frente-.
Ark: "¿Rinyiko? Que nombre tan raro" –sintiendo un golpe en su estómago-.
Kitty: "¡Idiota, siempre lo hechas a perder!" –resoplando algo furiosa-.
Una sonrisa de Ark aparecía antes de caer inconsciente, a lo que Kitty solo lo cargaba saliendo por aquel círculo que misteriosamente los transportaba en un nivel subterráneo, de la Isla de las Lágrimas, bajo un enorme cerezo que ella miró detenidamente para asentir y usar uno de sus frascos volviendo a Kanto.
Una furia enorme envolvía a la sentencia final que recordaba su captura, pero algo era diferente esta vez, pues su perfección actual eliminaba una gran ventaja, más aun la condena de alguien quedaba pendiente, mientras una niebla negra comenzaba a rodear la cima, sus pasos acompañados por los sonidos perturbadores de su armadura que se detenía en frente de aquella esfera.
Dark: "Ya es hora…" –tocando la esfera con su mano derecha para que ambos se volvieran una silueta brillosa al mismo tiempo que la sentencia usaba su poder para volver al plano astral-.
Aquella oscuridad le era totalmente familiar, una puerta sin regreso aparente, tornando sus ojos en llamas rojas, Dark avanzaba hasta un agujero rodeado por símbolos rojos, dando con la silueta de quien esperaba encontrar, pues su encierro lo dejaría en esta dimensión, un chico castaño de ropas negras y amarillas, quien miraba atentamente aquel agujero, sintiendo como ya no estaba solo.
Dark: "Tu protección final ha mejorado… has madurado en experiencia y poder" –quedando a unos pasos a su espalda- "¿Pero estarás listo para enfrentar tu condena?" –sacando a Ébano cuya hoja brillaba intensamente de rojo a negro-.
Ark: "¿La de enviarme a esta dimensión donde mi alma será alimento para aquellas aberraciones?" –mirando sin cuidado antes de voltear- "Donde hay oscuridad, habrá algo de luz, y hay alguien a quien debo rescatar de ese lugar…" –rodeando sus palmas de un aura azul-.
Dark: "Fracasarás… estarás sumido en la soledad total, tu sacrificio coronará mi control de tu mundo, ya lo hice con esa dimensión, pude alterarla a mi gusto" –mientras los cráneos de su armadura tomaban un tono rojo- "Pude obtener el poder verdadero, una fuerza más allá del odio, casi seis años me han convertido en la pesadilla de todos, incluso la de tu diosa" –envolviéndose en un aura roja completa-.
Ark: "Ahora entiendo, eres uno de los seguidores de Linrei, por eso me quería…" –rodeándose de un aura azul por completo- "Yo elegí el lado de Raimei, eso nos convierte en opuestos, siempre fue así…" –cerrando sus ojos-.
Dark: "¿Y por eso te sacrificarás? ¿Perderás tu esencia propia por una oportunidad de rescatar a ese pokemon?" –con una mirada de ironía- "El amor solo ciega tus ojos y debilita tu poder, no puedes ver el resultado porque solo estas cegado por aquella ilusión" –apuntando sus espada a Ark- "Eso es lo que te convierte en un humano, a diferencia de ustedes, las sentencias no tenemos ese insignificante limitante" –rodeando su espada de energía roja- "Si ese es tu deseo, morirás junto a tus ilusiones, es tu condena" –con intenciones de atacarlo-.
Ark: "No…" –decía acercándose al borde de aquel agujero mirando fijamente a Dark para extender sus brazos a los costados y alzar su mirada al oscuro cielo- "Es mi decisión…" –cerrando sus ojos para dejarse caer dentro de aquel averno-.
"Volveré y probaré que estás equivocado…" decía una voz similar a la de Ark.
La luz de su propia aura desaparecía devorada por la oscuridad en aquella puerta, Dark se acercó observando cómo su aura desaparecía, mientras esa voz resonaba en la mente de la sentencia que miraba con furia y confusión lo ocurrido. Guardando su espada, la sentencia caminaba a las afueras deslumbrando aquel plano astral terminando en la cima de su torre, el brillo cedía dejando su armadura ónice, pero al esfera donde Ark estaba prisionero, se encogió al tamaño de su palma, una orbe que se cristalizó de un azul oscuro dejando ver a él y Bianca dentro de esta, una risa alargada y siniestra salía de lo más profundo de sí mismo al ver lo ocurrido.
Dark: "Ahora… me perteneces…" –colocando aquel orbe en su mano izquierda para apuntar sus cincos dedos a este- "Tomaré… lo que también me ayudó por derecho" –sonriendo malignamente- "Odio, desesperación, tristeza, dolor, sufrimiento…" –decía con sus ojos tornándose de llamas negras-.
Un par de zafiros eran sacados de aquel orbe, para luego sacar cinco esferas de aura negra de tamaño pequeño, el ambiente parecía congelarse con lo ocurrido, para que estas cinco esferas terminaran en cada plataforma, al caer al centro estas elevaban una estatua de diferente aspecto entre ellas.
La primera estatua era un gran ente siniestro de aspecto masculino con garras que iban más allá del suelo y ojos rojos, con un detalle negro a los pies de la estatua y una expresión de demencia absoluta que tomaba el tono gris de piedra. La segunda era un ente mediano similar a un joven pero estaba cubierto de llamas carmesí en todo su cuerpo con ojos rojos y una expresión psicótica adornada de una sonrisa perturbadora, un detalle anaranjado adornaba los pies para que tomara el color gris. La tercera estatua se alzaba con una figura femenina mediana, no había diferencias en torno a su cuerpo, pero sus cabellos eran alargados y en un color púrpura oscuro que ondulaba hasta quedarse quieto, sus ojos rojos contractaban con su mirada triste, terminando en un detalle azulado a sus pies tomando el color gris. La cuarta estatua emergía con un ente pequeño, parecido al de un niño de seis años, pero tenía una forma de llamas negras que resaltaban aquellos ojos rojos, lo único distinguible de sí mismo, ya que su rostro no parecía poder ser descifrado, un detalle amarillo adornó sus pies para que se solidificara en un color gris. La quinta estatua tomaba su lugar en la plataforma con un ente femenino adulto con dos alas en su espalda, los cabellos de su frente se alzaban como una corona mientras el resto ondulaba entre sus alas, sus manos se unían en forma de plegaria con unos ojos rojos, aquellas alas parecían arder mientras su mirada se perdía en un pesar enigmático, a sus pies un detalle verde tomaba lugar volviéndose por completo en color gris al igual que las otras cuatro. Los ojos de aquellos cinco espectros se concentraban en el centro de la cima, donde un trono emergía adornado por cráneos y entes solidificados, Dark caminaba lentamente hacia ese lugar central, tomando una vista directa a todo el lugar observando aquella orbe por unos segundos, cinco siluetas aparecían a su alrededor con su particular brillo rojo en sus ojos a la vez que él lanzaba un gran grito que estremeció todos los alrededores.
Dark: "¡Preparaos valientes guerreros, vuestra condena está cerca!" –alzando su mano libre sobre su cabeza-.
Una esfera roja aparecía sobre aquel trono que se solidificaba manteniendo un brillo armonioso pero fuerte, un rayo del mismo imbuía de energía toda la torre que liberaba un rugido desafiante, aquella esfera seguía flotando convirtiendo la vegetación en desolación, absorbiendo su energía que ahora terminaba los alrededores verdes, aquel terreno estaba listo para la bienvenida.
Al interior de la base en Kanto, el grupo observaba atentamente una orbe de Ark-san que mostraba lo ocurrido en aquella torre, un enfoque nuevamente a su amigo Ark le mostraba siendo sumergido en las oscuras profundidades de aquel agujero sellado, una energía negra rodeó al orbe mientras la imagen desaparecía, al mismo tiempo que esta explotaba deshaciéndose en el aire.
Ark-san: "No puedo ver más allá, mis poderes y clarividencia no son nada en aquel lugar de penumbra" –bajando la vista- "El lugar más peligroso en el que alguien puede caer…" –dejando en silencio todo el lugar-.
Un silencio abrumador sumía al grupo, al nuevo integrante y a dos líderes que estaban ahí, Ondine y Pearl.
Ondine: "Rezaremos para que su alma no se pierda en la oscuridad" –cerrando sus ojos-.
Pearl: "Que la luz lo proteja de toda corrupción" –también cerrando sus ojos-.
Bianca: "¿Por qué…?" –decía apretando el brazo de su hermano que la miraba con tristeza- "No debía sacrificarse por salvarme… él tiene que proteger este lugar…" –con lágrimas en sus ojos al igual que el resto de los chicos-.
Ash: "No es justo, no puede quedar encerrado mientras aquella sentencia queda libre…" –apretando sus puños-.
May: "Siempre nos protegió, y no pudimos ayudarlo cuando nos necesitaba" –bajando la mirada-.
Hikari: "¿Qué se obtiene de todo esto…?" –derramando unas lágrimas-.
Misty: "¿Por qué no nos dijiste esto? Pudimos haberlo convencido de que no lo hiciera" –tomando al guardián por sus vestimentas, quien no le mostraba su rostro-.
Bianca: "¡Responde!" –tomando uno de sus brazos con fuerza-.
Latios ponía una mano en el hombro de la chica pokemon quien derramaba más lágrimas sobre el guardián.
Ark-san: "Porque él lo decidió así…" –alzando su mirada- "Yo quise tomar su lugar, me lo impidió, no pude convencerlo, sabía que si aceptaba ese trato no podría regresar" –apretando sus puños con furia- "Es el precio que debió pagar por protegerlos a ustedes" –alzando la mirada a ellos- "¡Deben tener eso en cuenta, lo hiso por ustedes! ¡No solo por Bianca!" –recriminando sus lamentos sin ver lo realmente importante-.
Bianca: "Pero él… morirá en ese lugar…" –aun con la vista baja-.
Ark-san: "No sin terminar de cumplir su promesa" –captando la atención de ella- "Él no quiere un destino así para ti, aun si eso le cuesta su vida y esencia" –dando unos pasos al frente- "Sean dignos de su sacrificio, ahora requerimos su ayuda, y como saben lo ocurrido, también conocen lo que sucederá a todos, siendo el sacrificio de Ark en vano" –mirando a Ondine, Pearl y Latios que le asentían, mientras el guardián cerraba sus ojos-.
Una presencia conocida se sintió unos segundos para que un ligero rayo dorado tocara a Ark-san, una silueta a sus espaldas del castaño Ark aparecía sonriendo, mientras la voz del guardián cambiaba a la propia de Ark.
Voz: "No estén tristes…" –sorprendiendo a todos- "Lamento no haberles dicho esto, pero es algo que debo hacer, no sé cual sea mi condena, pero la aceptaré si eso implica salvarlos a ustedes" –sonriendo mientras su silueta propia cambiaba a una sonrisa igual que el rostro del guardián-.
Bianca: "¿Ark? ¿Eres… tú?" –con la misma mirada de sorpresa de todos-.
Voz: "No tengo mucho tiempo… solo quería hablarles antes de irme, no les prometo volver porque no sé si lo haré…" –dejando en silencio a todos- "Pero sé que ustedes pueden ayudar a este mundo a ser como el de ustedes, donde estemos juntos y nuestros sueños no sean destruidos por otros" –cerrando sus ojos- "Se que cuento con ustedes… adiós… y buena suerte… los acompañaré desde aquí…" –abriendo sus ojos-.
Una sonrisa sincera adornaba su rostro al mismo tiempo que ellos le sonreían, el guardián tomaba su control sobre si mismo otra vez para voltear a ver como aquella silueta se disolvía lentamente, reconociendo lo que ocurrió.
La alegría parecía volver de improvisto, las miradas esta vez tenían aquel brillo de cuando aceptaron ayudar, eso alegró también al guardián quien les asentía no sin antes repasar lo planeado.
Ark-san: "Muy bien, parecen animados otra vez" –sonriendo aliviado- "Ahora, la líder Ondine te entrenará Misty, la líder Pearl a Hikari y May, Latios, tu quedas a cargo de tu hermana" –recibiendo la confirmación, señalando a Misty, May y Hikari- "Por un año ustedes tres entrenarán juntas con ambas líderes, desarrollarán sus habilidades como equipo, luego de eso, cada quien tomará a su versión mayor, May tu irás conmigo a otro lugar donde conozco de alguien experta en la luz defensiva" –mirando un mapa-.
Misty: "¿Todo esto será aquí?" –teniendo las primeras dudas-.
Ark-san: "Ya que estamos protegidos, podremos usar el exterior para que se acostumbren al terreno, por un año, luego el entrenamiento intensivo será diferente para cada una" –ahora mirando a los hermanos legendarios en formas humanas- "También para Bianca, Latios será un buen maestro, aprenderás lo necesario con él, y sé que tu también podrás enseñarle tus fortalezas" –viendo a ambos contentos-.
Ash: "Oye… ¿Qué hay de mí? ¿Me entrenarás tu?" –algo curioso con su Pikachu que también movía sus orejas-.
Ark-san: "Pues… estaré con May debido a un vinculo maestro-guardián, también me servirá para aprender algunas cosas básicas" –cruzando sus brazos- "No hay muchas opciones, soy conocedor del aura, pero es la luz lo que es mi fuerte y elemento, no podría ayudarte mucho" –desanimando al peliazabache-.
Ash: "Entonces… no hay…" –siendo interrumpido-.
Ark-san: "No he terminado…" –sonriendo- "No estoy muy de acuerdo con esto, pero no queda más opción que una maestra en el arte siniestro, conocedora del aura y sus variantes, incluso… ella fue tu aprendiz…" –mirando unas escaleras que llamaron la atención del chico-.
Unos pasos se escuchaban sobre estas bajando hacia ellos, una chica de vestimentas y cabello negro, con ojos verdes cargando un Eevee en su hombro, por poco alcanzaba la estatura del guardián, quien le sonrió algo asustado, sin embargo ella solo dirigió la mirada hacia el peliazabache, sin decir una sola palabra.
Ark-san: "Kitty… maestra de batalla y destructora de sentencias" –causando algo de risa en la joven-.
Kitty: "¿Y díganme… quien se atreverá a sobrevivir mi entrenamiento…?" –cruzando los brazos-.
Una corriente fría azotaba a Ash quien alzaba la mano bastante intimidado.
Kitty: "¿Son quienes creo que son?" –hablando con Ondine quien le asentía- "Tú debes ser el guardián… y tú… Ash Ketchum" –picando la frente del chico- "Interesante…" –notando como Fox saltaba para inclinarse levemente-.
Fox: "Es un honor verlos a ustedes, antepasados de nuestros líderes, mi nombre Silver, pero todos me llaman Fox" –siendo tomado por la cola-.
Kitty: "Puede que sean sus antepasados, pero sus habilidades son nulas" –causando que ellos dejaran caer una gota de sudor de sus cabezas- "Yo soy Kitty, gusto en conocerlos" –saludando con algo de respeto-.
Ark-san: "Quedarás a su cuidado Ash, cosa que realmente me preocupa" –riendo ligeramente-.
Kitty se acercaba al guardián con una mirada… como si le hubieran dicho algo malo.
Kitty: "¿Crees que lo lastimaré, que lo pondré en peligro, que lo trataré de una manera dolorosa para sacar cierta molestia con Ark o algo parecido? –con algo de molestia-.
Ark-san: "Seee, te conozco lo suficiente gracias a los recuerdos de Ark, jejeje" –esquivando un golpe a su cabeza para mirar a la chica sonriendo- "¿Lo ves?" –cruzando sus brazos sonriente-.
Ash: "No alguien como Misty otra vez…" –dejando caer su cabeza a un lado, solo para recibir un coscorrón-.
Misty: "¡¿Qué dijiste?!" –decía molesta por el comentario-.
Unas risas se desataron por la sala aliviando un poco y mejorando el ambiente.
Ark-san: "Pues ya es tarde… vayan a descansar, mañana lo usaremos para reconstruir y prepararse, entonces saldremos" –guiando al joven grupo a unas habitaciones donde podrían descansar-.
La líder Pearl también procedía a retirarse, dejando a Ondine, Kitty y Latios, en forma humana en la sala, el chico pokemon se dejaba caer en un sofá mirando un mapa detenidamente con un rostro sumido en preguntas, mientras Kitty y Ondine terminaban una corta conversación par que la líder se retirara.
Un silencio invadió el ambiente, a Latios no parecía importarle pero unos pasos se hicieron demasiado perceptibles, sintiendo una mirada con una energía extraña, volteando algo curioso para ver los ojos de Kitty envueltos en un aura azul, que lo miraban detenidamente.
Kitty: "A ti… no te conozco tampoco…" –pausando momentáneamente al ver su forma pokemon por medio de sus habilidades- "¿No deberías estar bajo la protección de tu deidad? Como dragón legendario tienes un lugar privilegiado en la región de ellos" –mirando a su lado el mapa dejando sus ojos normales-.
Latios: "Soy el hermano de Bianca" –decía a secas y con tono serio-.
Kitty: "¿Y… qué más?" –mirando el rostro del chico muy familiar al de su amigo-.
Latios: "Ark me dio su forma pactando conmigo para volver, eso me costó que me consideraran traidor en aquella región… pero no me importa" –mirando su mano para empuñarla- "Mi hermana pasa por lo mismo, y Ark también, desde entonces cuido de su casa y sus pokemon mientras me fortalezco en habilidades" –ahora mirando los ojos enigmáticos de la chica- "Suficiente de mí… ¿Cuál es tu historia?" –sorprendiendo a la joven por el cambio de tema-.
Kitty: "¿Disculpa?" –rascándose una de sus mejillas-.
Latios: "Ya me presenté, te dije como estoy aquí y el por qué de mi parecido a tu eterno rival y amigo" –ahora más serio- "¿Qué haces tú, una sentencia, la primera de todas, en este mundo?" –viendo como ella le daba la espalda- "¿También te desterraron de tu lugar o vienes a destruirnos como los otros?" –cruzando sus brazos bajando la mirada aun con mucha atención-.
Kitty: "Yo… quise salvar a mi gente y mi pueblo… pero mi ira y odio me ofuscó convirtiéndome en la primera sentencia, vine a este mundo para servir al ex líder, pero huí queriendo ser libre, Raimei me ayudó, es mi leal amiga y me uní a su causa, y por ahora solo busco alguna manera de salvar a mi gente" –marcando un lugar en Hoen que captó de inmediato el chico pokemon-.
Latios: "¿La torre de Dark…?" –arqueando una ceja mientras la veía salir-.
Kitty: "No entenderías mis motivos…" –abriendo la compuerta- "Espero esto quede entre nosotros, de lo contrario… te haré trizas" –tronando sus nudillos entre sí antes de salir-.
Latios: -"Que temperamental… es peligrosa" decía a sus adentros el chico pokemon que tomaba esa amenaza de buena manera sonriendo levemente antes de alzar su vista al mapa otra vez-.
Recordando el por qué de venir también, salía de esa sala para ayudar en lo necesario.
Al día siguiente, Ark-san estaba algo impaciente del por qué aun no salían de sus habitaciones, sentado en el comedor junto a Ondine, que terminaba de comer lo que ya era el almuerzo, pues toda la mañana se usó en la reconstrucción de la torre destruida.
Ark-san: "Ya es demasiado tarde… debería despertarlos" –terminando un jugo-.
Ondine: "Dales tiempo para que se recuperen totalmente, las reconstrucciones ya casi están listas, además deben aclimatarse y organizarse al tiempo, aun son niños" –sonriendo mirando al guardián- "Exceptuándote claro, ya eres algo mayor" –intuyendo para su apariencia… unos quince a diecisiete años-.
Ark-san: "Está bien, pero entonces saldremos en la mañana, sin contar este día tendremos mil, tiempo que debemos aprovechar mucho, algunos de ellos ni siquiera conoce sus propias habilidades" –con algo de preocupación-.
Ondine: "¿Cuánto tiempo crees que les tome aprender lo básico? Se ven muy capaces y decididos" –terminando su jugo-.
Ark-san: "Un año si aprender rápido, se que Ark se ha preparado en tiempos muy cortos, él sabía lo que podía llegar a crear con un entrenamiento intensivo, pero con ellos no se que tanto se perfeccionen o avancen" –suspirando para calmarse- "Jejeje, perdón debo ver lo bueno, con este tiempo y su ayuda podremos cambiar todo" –sonriendo con esperanzas-.
Ondine: "¿Crees que… Ark nos pueda ayudar…?" –tocando un punto delicado-.
El guardián cerraba sus ojos unos momentos apoyándose con sus codos y con su mentón en sus manos.
Ark-san: "No lo sé… pero algo me dice que no se quedará sin hacer nada en ese averno, ese movimiento lo dejaremos para él, debemos preparar lo que tenemos aquí" –ahora sonriendo- "Y con Kitty por aquí… es una gran ayuda" –reconociendo los méritos de la guerrera-.
Ambos se retiraban mientras al cambiar una luz en la pared, dando a saber que el turno terminaba y todo el comedor era ocupado por rangers y líderes, Ondine se dirigía a la sala de comandos mientras el guardián, algo cansado, se dirigía a su habitación asignada, al entrar y dar con la parte donde estaba su cama, sus ojos se abrieron en sorpresa al ver a Kitty dormida sobre ella con los brazos extendidos, un rostro algo cansado y una hilera pequeña de saliva en su labio inferior mientras hacía sonidos armoniosamente. Ark-san sonreía negando con la cabeza recordando todo lo que ella también trabajó en la reconstrucción junto a él, y sacando tres mantas de un guarda ropa en la pared, cubría a la guerrera con dos de ellas, quien sintiendo el abrigo se acurrucaba entre ellas dejando salir un suspiro de gusto, el guardián tomaba una almohada y se retiraba hacia la sala tendiéndose sobre el sofá, dejando su calzado a un lado y cubriéndose con aquella manta restante para descansar, ya que no había dormido o descansado por completo en ya bastante tiempo.
Pasaron varias horas hasta que el cansancio cedió en Ash, abriendo sus ojos dando un largo bostezo sintiéndose totalmente recuperado, Pikachu seguía dormido, aunque lo que le llamó la atención fue ver que el cielo aun estaba oscuro y era prácticamente de noche, pero él sentía todo su cuerpo recuperado lo que le hizo levantarse y arreglarse tomando una ducha en el baño. Al salir su Pikachu buscaba en la sala al entrenador, quien salía ya listo arreglando sus guantes y gorra.
Ash: "Hola Pikachu, se ve que dormimos demasiado" –acariciando al roedor que gruñía alegremente, hasta que ambos sentían sus estómagos rugir fuertemente, lo que les hizo algo de gracia- "Siento mucha hambre, pero no recuerdo donde están los comedores, pidamos ayuda" –saliendo a la compuerta-.
Pikachu le asentía ya en su hombro, saliendo de aquella habitación Ash entraba en unos pasillos sin nadie en ellos, aunque doblando en una bifurcación dio con una neo-ranger que miraba una libreta de instrucciones.
Ash: "Disculpa… ¿Cómo llego a los comedores?" –con una mano detrás de la cabeza-.
Chica: "Sigue este pasillo y dobla a la derecha, al final habrá un ascensor, escoge el botón y listo" –algo extrañada por la apariencia del chico y su pokemon fuera de su pokebola-.
Ash: "Muchas gracias" –decía para correr en esas direcciones logrando divisar el ascensor-.
Chica: "Se parece al líder Ark…" –agitando su cabeza- "Debo estar cansada…" –volviendo en su dirección-.
Dentro del ascensor, Ash pulsaba un botón señalado con un grabado de cubiertos, ambos sentía el rápido movimiento saliendo a un lado de la puerta de éste, al entrar en el lugar, todos los rangers le observaban detenidamente para murmurar entre ellos, mientras algunos cambiaban su mirada.
Ash: "Aun debemos serles desconocidos Pikachu" –dirigiéndose al puesto de comida con una enorme variedad de platos, bebidas, postres, frutas y comida especial para pokemon- "Vaya…" –decía con una mirada de hambre-.
Pikachu: "Pikaaaaaa" –dejaba salir a gruñido el roedor eléctrico igual de sorprendido-.
Chef: "¿Qué deseas?" –le decía una joven de cabellos verdes con una pañoleta blanca-.
Ash: "¿Cuánto por un almuerzo para mí y mi Pikachu?" –llevando las manos a su bolsillos-.
Una leve risa amistosa de la joven captó su atención otra vez mientras ella le sonreía.
Chef: "Son las siete de la mañana, debes ser uno de los nuevos" –causando algo de vergüenza- "No te preocupes, toma lo que quieras, es gratis y hay bastante" –causando una alegría inmensa en ambos al tiempo que le entregaba una bandeja con cubiertos-.
Ash: "¿Gratis?" –sonriendo de una forma muy animada-.
Ambos recibían con ojos alegres mientras tomaban bastantes cosas de aquel lugar, algunos rangers e incluso la chef lo observaban con una gota de sudor mientras llevaba la bandeja llena de cosas a una mesa que estaba libre, sin pedir permiso para empezar junto a Pikachu que se sentaba a un lado de la mesa igual de contento ante tal festín, cosa que les hizo gracia a los presentes quienes seguían en sus asuntos.
Unos minutos más tarde era Kitty quien entraba en el comedor, pidiendo algo para beber junto con un sándwich, antes de salir notaba como Ash y Pikachu estaban tendidos en aquella mesa que dejaba notar una seria necesidad de alimentarse.
Kitty: "¿No es mucho para ustedes dos?" –mirando con curiosidad al dúo-.
Ash: "Fue demasiado" -sin alzar el rostro al igual que su Pikachu, para moverse a ver quien les hablaba- "Oh eres… Kitty, si no me equivoco" –mirando como la chica terminaba su bocadillo para abrir una lata de refresco con un logo de hielo-.
Kitty: "No esperes mucha benevolencia, deberías estar despidiéndote de tus amigos" –sentándose y volteando la silla- "Una de ellas es tu novia… ¿O aun no te baja la debilidad?" –sin parecer muy interesada, pero algo le hizo hablarle así-.
Ash: "Bueno… sí, algo de tiempo que ya…" –siendo interrumpido-.
Kitty: "Entonces te aconsejo uses este tiempo con ella, saldremos en unas horas y sería bueno alguna distracción" –tomando al chico por el cuello de su chaleco para jalarlo a la salida-.
Ash: "Oye espera… aun no termino…" –sintiendo una risa de su pokemon que le acompañaba-.
Kitty: "Me lo agradecerás después" –causando más intriga en el peliazabache-.
Kitty llegaba a un pasillo esperando el ascensor, para ver como May y Ark-san disponían a salir, pero eran interrumpidos por la joven guerrera que ya parecía tener prisa.
May: "¿Ash?" –decía al ver al chico en el suelo sin poder poner resistencia-.
Ash: "Hola May… buenos días" –algo avergonzado-.
Kitty: "Justo a tiempo, la tomaré prestada" –entrando al ascensor con el chico para pulsar el primer botón-.
Ark-san: "Lo vas a estrangular…." –con tono serio mientras veía como Kitty lo ponía de pie de una sacudida-.
Al dar con el piso, la joven guerrera tomaba a los dos por la muñeca jalándolos sin muchas complicaciones, saliendo por una compuerta a las afueras de la base, que ya estaba totalmente reparada, para voltearse y soltarlos.
Kitty: "Tienen unas dos o tres horas antes de que partan" –notando como ellos no tenían idea de lo que ocurría- "Vayan a caminar, tómense de las manos, bailen juntos, lo que sea, solo no se alejen mucho de la base" –tomando de un ala al guardián y en su brazo a Pikachu-.
Ark-san: "¿Qué haces?" –siendo arrojado al interior de la base sin complicaciones-.
Kitty levantaba el pulgar derecho mientras sonreía antes de que la compuerta se cerrara, tanto Ash como May quedaban con una enorme gota de sudor al ver todo lo ocurrido, para luego reírse juntos antes de que la chica abrazara por sorpresa al entrenador que perdía el equilibrio.
Ark-san: "¿Para que todo esto?" –reincorporándose mientras la observaba caminar-.
Kitty: "Si está muy preocupado por ella no se concentrará en su entrenamiento, y sabes que necesitan fortalecerse, no tendrán mucho tiempo juntos y… el amor de ellos podría causar demoras innecesarias y todo eso" –colocando los puños en su cintura- "Vamos, les prepararemos su equipo de entrenamiento, tú me ayudarás" –volviendo a caminar-.
Ark-san: "Esto no estaba en mi contrato…" –siguiéndola a preparar todo-.
Una sonrisa aparecía en Kitty quien armoniosamente abría una puerta especial con unas escaleras.
Una gran forja impregnada de una esencia protectora residía en lo que era la sala de creación y abastecimiento de armamento, por un lado estaba todo lo referente a herrería, pesadas armas eran creadas por unos rangers especializados, que sumergían materiales que eran traídos por otros, algunos de ellos simples metales y minerales en estado bruto, otros eran gemas raras y brillantes, todo ardía con un fuego alimentado por un Charizard y un Magmar que parecían a gusto dentro de aquella forja. Por otro lado, un sector estaba equipado con muchas telas y otros elementos, algunas prendas eran hechas a mano usando un complicado sistema de bordado que recaía en una máquina brillante de tono azul, algunas prendas eran imbuidas con energía y otras eran remachadas con algunas protecciones de metal, dos chicas neo-rangers y un chico neo-ranger eran los principales encargados mientras los otros seguían sus pasos en lo que parecían ser sus aprendices. En medio de toda esa gente, Misty y Hikari eran atendidas por dos chicas rangers que le tomaban sus medidas, Latios ayudaba a imbuir de energía aquella máquina, mientras Bianca miraba curiosa una nueva vestimenta hecha a su medida a la que aun le faltaban algunos detalles.
Ondine: "Requeriremos tela y seda lunar para las versiones finales, algunas gemas sagradas pueden ayudar, tendremos eso listo gracias al resto" –mirando como Kitty y Ark-san entraban- "¿Ash ya está de pie? Necesito que tomen sus medidas" –buscando al chico sin encontrarlo con la mirada-.
Kitty: "Le di algo de tiempo compartido con su novia, algo que los relaje" –mirando la lista un momento-.
Ark-san: "Ash comparte medidas muy similares a las de Ark, si usan sus datos no veo que tengan problemas, es su arma lo que nos concierne, igual que al resto" –cruzando sus brazos-.
Diamond: "Adamantio, titanio y oro, minerales difíciles y raros, y más cuando requieren barras de acero lunar, solar y estelar" –anotando lo que parecía ser los elementos necesarios para unos arcos y espadas- "Nos llevará mucho tiempo, y dudo mucho que pueda encontrar aleaciones encantadas como vientoplata o pirohierro, solo Ash podía crearlas" –anotando algunos datos especiales y materiales necesarios-.
Ark-san: "Pues… sé cómo crear vientoplata si consiguen el mineral de plata en bruto, y con algo de entrenamiento y disciplina puedo aprender otras" –captando al atención de ellos- "Conozco los antiguos secretos de creación de los guardianes, puedo crear acero de constelación, barras de plata sagrada, oro santificado o hierro maldito" –sintiendo como alguien lo tomaba por el cuello-.
Kitty: "¡¿Cómo los aprendiste?! ¡Esos conocimientos son legendarios aun para una sentencia! ¡Podrías crear armas más poderosas de lo que imaginas!" –observando como él solo le sonreía-.
Ondine: "Kitty… ten paciencia" –calmando a la guerrera que bajaba al guardián-.
Kitty: "Disculpa… solo me tomó por sorpresa" –con una mirada seria-.
Ark-san: "Descuida, como decía antes, puedo hacer eso y usar esos conocimientos con ayuda de ellos y las gemas especiales para mejorar y crearles sus armas finales, disponemos de dos años y nueve meses, tiempo suficiente para mejorar todo, incluyendo las que ustedes usan ahora" –ahora mirando al joven grupo que observaba sus nuevas prendas de vestir ya casi terminadas- "Solo denles un arma de práctica por ahora, hasta que tengan las habilidades necesarias para usar las superiores" –con un aire de sabiduría-.
Diamond: "De nada sirve un arma poderosa si no se sabe usar o blandir" –encontrando la razón en el guardián- "Ruby, Gold y yo buscaremos los minerales y gemas necesarias, dinos lo que necesitas que sepas esté disponible ahora" –entregándole la lista con un lápiz-.
Kitty: "Tienes que enseñarme luego, con dos proveedores será más fácil" –aun un poco molesta-.
Ark-san asentía algo avergonzado, para terminar de anotar todo lo necesario, una lista grande y muy detallada, para luego dirigirse a la forja él mismo, tomando algunos elementos y minerales, el guardián imbuía sus propias energías sagradas en sus creaciones, rápidamente creaba lo que parecía ser un modelo que un arco simple alargado, en el que ponía una pluma en su centro que se unía a este, así continuaba su labor bajo la mirada de los líderes, sus amigos y los neo-rangers cercanos.
Ajenos a ese sector, Ash y May estaban cerca de un río algo pequeño, sentados juntos en una roca a la orilla, una expresión triste estaba en sus rostros y aun abrazados algo extraño se sentía, un sentimiento de intriga mezclado con inseguridad alimentaban las dudas que de por si eran abundantes, las manos de ambos temblaban levemente y no era por frío, ya que el clima, a pesar de aun estar prácticamente de noche, les era agradable.
May: "¿También tienes miedo no?" –iniciando una conversación para intentar aliviar a ambos, notando como Ash le asentía levemente- "Siento temor en esto… en lo que ocurrirá, o en lo que ya ocurrió aquí…" –bajando su mirada-.
Ash: "Tengo miedo May, todos esperan algo de nosotros, me aterra el saber que todo nuestros esfuerzos sean en vano…" –apretando un poco más su abrazo colocando su cabeza sobre la de la castaña apoyándola en entre sus brazos- "Tengo miedo… de saber que puedo perderte…" –cerrando sus ojos mientras unas lágrimas eran reprimidas para no preocupar más a la castaña-.
May: "No quiero perderte…" –con sendas lágrimas que se deslizaban por sus mejillas rompiendo en los brazos del chico- "¿Qué hacer… cuando el destino de un mundo recae en tus hombros…?" –cerrando sus ojos mientras se apoyaba en Ash- "Tal vez hay cosas, que no se pueden cambiar" –alzando una vez más la vista a la Luna y las estrellas-.
Ash permanecía en silencio, una leve brisa golpeaba su rostro mientras alzaba la vista a las estrellas dando con aquella Luna que no parecía del todo redonda, pues sus días de forma llena habían terminado.
Ash: "Si las hay…" –decía captando la atención de ellas- "Tal vez no fui lo suficientemente fuerte esa ocasión… tal vez no estábamos listos…" –acariciando una mejilla de May- "Recuerda que podemos ayudarlos, a ellos como a nosotros" –sumido en aquellas palabras del guardián- "Lo creo… lo creo totalmente…" –sonriéndole a ella que se volteaba a verle el rostro- "Creo que podemos cambiar aquellos momentos, una oportunidad, solo una, ahora que lo se… no dejaré que ocurra" –sonriendo como tantas veces lo había hecho-.
May: "Tienes razón…" –calmando esas lágrimas- "Aun hay esperanzas para nosotros" –juntando su manos con las de Ash-.
Una sensación de seguridad desprendía un pequeño brillo de sus manos, May notaba esto y él también se alarmó, Ash sentía en sus manos que se rodeaban de una energía azul tenue y cálida, las de May tomaban una sensación cálida y un tono blanco también algo tenue.
May: "¿Qué sucede…?" –decía mirando sus propias manos de una energía extraña-.
Ash: "No lo sé…" –observando sus manos rodeadas de aquella energía- "Pero ahora sé lo que quiero lograr…" –notando como ambas energías desaparecían misteriosamente-.
May observaba curiosa nuevamente sus manos junto a las de Ash, que la volvía a abrazar nuevamente.
Ash: "Entrenaré lo suficiente, para entonces no fallar en protegerte" –sonriendo con sinceridad-.
Una mirada cautivadora aparecía en el rostro de la castaña creyendo firmemente en sus palabras, un brillo diferente en sus ojos le tranquilizaba, algo diferente había pasado, pero le animaba a creer en que todo le era posible, abalanzándose sobre el peliazabache, ella lo capturaba mientras sus labios se unían en un beso lleno de esperanza a las orillas de aquel río.
Unas horas después, en aquella forja Ark-san terminaba de enfriar lo que parecía una espada a dos manos, esta brillaba ligeramente y poniéndola sobre el gran yunque procedía a golpearla con un martillo envuelto en energía plateada brillante, aquella hoja parecía translucirse mientras todos los neo-rangers miraban cuidadosamente el trabajo del guardián, quien terminando su labor dejaba la nueva arma completa al adherirle a su mandoble una superficie que permitiera blandirla fácilmente, era la última arma y la dejaba al lado de tres arcos y dos espadas de una mano, todas ellas con aquel toque de energía propio del guardián, quien tomando una bebida refrescante de la líder miraba satisfecho su trabajo terminado.
Ondine: "Ten, te recuperará de inmediato" –mirando aquellas armas- "Nunca vi a alguien trabajar como tú en tan poco tiempo, se ven fuertes y resistentes" –tomando un arco que le era extremadamente ligero-.
Ark-san: "Son diseños básicos, les ayudará a entrenarse, tenía prisa así que no le di muchos detalles" –limpiando su rostro con una toalla mientras cargaba el resto de las armas al sector de las telas- "Ya tengo las armas, que hay del resto de su equipo" –guardando las espadas en unas vainas especiales hechas a medida-.
Pearl: "Cinco mochilas como pediste, tienen el equipo apropiado y compactado para mayor movilidad y comodidad" –mostrándole el interior de una de ellas, con todo reducido de una manera increíble- "Encogimiento automático y sin uso de energía" –sacando lo que parecía ser dos blancos se tiro grande- "Y peso minimizado, lo mejor en entrenamiento propio" –mientras el guardián tomaba aquella mochila-.
No parecía rara, era una mochila de un tirante cruzado, de un tono negro con detalles metálicos a los costados, dejando un logotipo de una pokebola dorada con rojo en el detalle más importante, Ark-san las miraba bastante asombrado, el interior traía un equipo médico de emergencia, uno de entrenamiento, materiales para campamento, bebidas y líquidos variados y una ración de alimento propio para unos meses.
Ark-san: "Tendrán que conformarse, si recuerdo por Ark… antes solo nos entrenábamos sin nada al alcance" –sonriendo mientras guardaba el blanco que se encogía al tamaño de una pokebola común- "Y muy espaciosas, podrán cargar sus cosas y mucho más" –notando como Latios y Kitty entraban al lugar-.
Kitty: "¿Son estas?" –tomando una mochila- "¿Seguro que todo ese equipo cabe en esta cosa?" –algo curiosa-.
Latios: "Reducción… muy inteligentes" –sonriendo mientras tomaba una-.
Ondine: "Una vez que lleguen a sus lugares, se las entregaremos, cada quien cuidará de su aprendiz" –mirando a Kitty que reaccionaba algo avergonzada- "Y procurarán mantenerlos a salvo… vivos si es posible" –causando que una enorme gota de sudor cayera en Kitty-.
Kitty: "No fue mi culpa, esa vez Ark fue el responsable de todo" –algo molesta-.
Latios: "Siempre la culpa es de otros, deberías aceptar que tu afán de poder tiene algo que ver" –sin ningún cuidado causando algo de molestia en la guerrera que le regalaba una mirada de odio y enojo- "Y tu temperamento no es muy suave…" –esquivando un golpe de su parte-.
Ondine: "No es broma Kitty, necesito que lo protejas y no abuses de tu fuerza" –con tono serio mientras ella solo miraba a un lado-.
Kitty: "De acuerdo, mientras el no cause problemas… me abstendré de barrer el suelo con él" –respirando profundamente-.
Pearl: "Es hora" –mirando el reloj que daba el medio día exacto- "Vamos por los novatos" –saliendo de la sala cargando una mochila con un arco-.
Ondine y Ark-san también cargaban una mochila y un arco, Latios tomaba una mochila sin ninguna arma, a diferencia de Kitty que se equipaba aquella espada de dos manos en su espalda, las dos espadas de una mano a los costados de su cinturón para cargar la mochila por sobre su hombro, siguiendo al resto que procuraban ya salir.
Fuera de la base, Misty, Hikari y Bianca, esperaban según sus instrucciones, el cielo seguía oscuro tal y como lo vieron al llegar, el ambiente estaba más tranquilo y la base restaurada, algo de paz podía sentirse en los alrededores, una que era interrumpida al saltar desde un árbol Pikachu con Fox, quienes terminaban una carrera en un empate, ambos se reían mientras saludaban a ellas que ya estaban afuera, a su vez caminando por la orilla del río creado en la base de la torre, Ash y May se acercaban al grupo, Pikachu los alertó corriendo hacia ellos y subiendo al hombro de su entrenador, May miraba esa escena sonriendo y ya todos reunidos en el lugar y sin poder gesticular alguna palabra, la compuerta a sus espaldas se abría con cinco personas que serían sus maestros, el viento agitaba la vestimenta de ellos mientras al avanzar un grupo de neo-rangers salía con ellos dando un saludo acorde a la ocasión, Latios quedaba frente a Bianca ambos sonriendo, Pearl tomaba su lugar frente a su versión pasada con Hikari algo curiosa por aquel arco, Ondine se posicionaba frente a Misty con su arco que también le llamaba la atención, Ark-san tomaba su lugar frente a May que le sonreía asintiéndole, y finalmente Kitty quedaba frente a Ash, al tiempo que Fox subía a su cabeza mientras el chico la miraba con una mirada de decisión, eso le hizo gracia a la guerrera.
Pearl: "Luego de casi dos décadas de guerras y desolación finalmente aparece el último escenario que nos queda por combatir, una lucha que podría cambiar nuestro mundo y el suyo…" –comenzando un diálogo en conjunto-.
Latios: "Humanos y pokemon se han separado por odio y destrucción, pero este día una alianza de los que respetan el lazo entrenador-pokemon trae luz a nuestra causa una vez más…" –continuando tras la pausa de la líder-.
Ondine: "Nuestro enemigo aguarda envuelto y emergido para vengarse, eliminando a quien lo guardaba esperando protegernos, quien liberándolo pudo salvarnos, y solo combatiéndolo es como encontraremos nuestra verdadera libertad…" –continuando aquellas palabras-.
Kitty: "He visto reinos caer, civilizaciones extinguirse, ciudades desaparecer, y seres cuyo único fin destructivo era promover un mundo de tinieblas, hoy la última sentencia se alza aguardando su total liberación, me he unido a vuestra causa aun con un pasado de oscuridad, ayudándolos por un motivo común…" –dejando en silencio el ambiente-.
Ark-san: "Aun en las tinieblas un amigo espera nuestra ayuda, su esperanza radica en ustedes como en nosotros, su misión es peligrosa, la nuestra también lo es, sabemos lo que nosotros debemos hacer" –mirando al frente- "¿Están dispuestos a prepararse para llegar a esa torre donde enfrentarán los mayores temores, con tal de rescatar a ese ser querido por ustedes?" –cruzando sus brazos-.
Los cinco novatos asentían juntos y con decisión sin poder evitar sonreír aun en la adversidad.
Ark-san: "Entonces… llegó la hora… la llamaba a sido atendida… recuerden estas palabras, por que Ark cuenta y cree en ustedes, no lo duden" –alzando la vista al cielo donde una estrella parecía titilar más de lo común, el grupo entero miraba aquel astro escuchando las últimas palabras del guardián- "Sean dignos de su sacrificio…" –bajando la vista y viendo como ellos se despedían entre sí-.
Dos Salamences acorazados descendían de las torres, Pearl y Hikari subieron a uno, mientras el otro era ocupado por Ondine y Misty, Latios y Bianca tomaban sus formas de pokemon flotando en el lugar, May subía a las espaldas de su guardián, mientras Kitty sacaba un frasco con un polvo azulado como el mar.
May: "Espera" –decía sobre las espaldas de su guardián que comenzaba a volar- "Baja un momento" –sonriendo-.
Algo intrigado Ark-san descendía otra vez notando como ella se quitaba su pañoleta mientras corría hacia Ash que la había visto descender, ella lo abrazaba una vez más entregándole aquella prenda mientras Ash la recibía con algo de dudas.
May: "No la pierdas, te ayudará cuando necesites una razón para levantarte" –con sus mejillas algo ruborizadas-.
Ash miraba aquella tela para abrazarla una vez más en un beso con sabor a despedida, algo de rubor aparecía en el chico que le agradecía notando aquella sonrisa sobre el guardián mientras se despedía agitando su mano al igual que Misty y Hikari, para que comenzaran a volar a gran velocidad.
Kitty: "Sabes que la volverás a ver, no dejes que te ponga triste" –viendo al chico guardar aquella pañoleta-.
Ash: "No es eso, sé que estaremos juntos, pero cuando necesite ayuda en lo difícil, un recuerdo o una promesa puede marcar la diferencia" –sorprendiendo a la guerrera que quedaba algo quieta-.
Aquellas palabras retumbaron en Kitty que parecía ver a la silueta de Ark tras el chico diciendo las mismas palabras, algo le hizo sonreír antes ver como Latias y Latios se acercaban a ellos.
Ash: "Cuídate mucho Bianca" –acariciando la cabeza de la dragoncita- "Tu también Latios, y cuida mucho a mis pokemon" –agitando su mano antes de que ambos comenzaran a volar en una dirección distinta a la de las líderes.
Kitty: "Vamos entonces" –poniendo una mano en el hombro del chico y arrojando aquel polvo al suelo que los envolvía en una nube azul, que finalmente se disipaba por el viento entre el bosque-.
Sobre la plataforma de la torre este, Gold, Ruby y Diamond observaban al grupo desaparecer, a la vez que Gold entraba devuelta a la base y los otros le siguieran para comenzar su labor. Los neo-rangers en el campo también se disponían a entrar, salvo dos de ellos que anexaron una placa de oro grabada con unas letras a lo que parecía un recuerdo a lo acontecido.
"Dedicado a los valientes jóvenes que nos ofrecen su ayuda"
Ambos se ponían en posición firme y daban un saludo militar para retirarse, un brillo inusual destellaba aquella placa que ahora permanecería tanto tiempo posible junto con aquella base en el punto más importante de seguridad en esa región y base de toda operación contra los que una vez hicieron ese mundo un lugar vacío y desolado, pero ahora una luz parecía emerger de entre toda esta oscuridad.
Rodeado de toda oscuridad, sin sentir nada a su alrededor más que el frío de la soledad, aquella oscuridad parecía no tener fin, no hizo diferencia en que abriera sus ojos aquel castaño, pues era lo mismo que los tuviera cerrados, toda sensación de equilibrio desapareció y sentía el poder flotar entre aquel vacío sin fin, más aun, unos pasos comenzaron a retumbar que le hicieron abrir sus ojos de sorpresa, buscando los botones de su APD no pudo ver su brillo especial, lo que le hizo rodear su mano derecha de un aura azulada luminosa notando que aquel aparato tenía un tono sin vida totalmente desactivado e inhabilitado, usando aquella energía propia su luz se extinguía hasta quedar solo el brillo de unas flamas rodeando una silueta que le era desconocida.
¿?: "¿Quién es el que cae en mi dimensión?" –decía una voz femenina con un tono frío y despiadado-.
Ark: "Uno que busca a su persona más importante" –sintiendo como algo de gravedad se hacía presente y caía sobre lo que parecía suelo rígido- "Busco la entrada de este averno" –caminando hacia la silueta-.
Algo le era extraño, pues por más que caminaba aquella silueta envuelta en fuegos azules oscuros no parecía acercarse, unos ojos rojos aparecían que mantenían su vista enfocada en el castaño, una mirada penetrante y gélida.
¿?: "¿Dices que quieres… entrar?" –recibiendo una confirmación inmediata- "Los que están aquí darían su propia vida con tal de salir de aquí… y tu quieres entrar por tu voluntad…" –dejando en silencio el ambiente otra vez- "Los condenados habitan aquí… los malditos… los corruptos… los sentenciados…" –creando una bola de fuego azul que se tornaba rojo iluminando un poco de su silueta-.
Solo un manto negro era todo lo visible, junto a una espada con forma de oz.
¿?: "Ark… Ketchum…" –sorprendiendo al castaño-.
Ark: "¿Cómo sabes de mí?" –deteniéndose al escuchar una risa de maldad-.
¿?: "Tomaste mi poder una vez, volviste a tu mundo con el alma de tu guardián… te sentenciaste a ti mismo, y liberaste la parte que pertenecía aquí…" –deshaciendo aquella bola de fuego- "Por tu inconsciencia y prisa, ahora serás tú quien tome este lugar" –creando un círculo rojo en el centro de ambos-.
Ark: "Perfecto… si esa es la entrada, es todo lo que necesito…" –dando un paso solo para acabar frente a la presencia que se rodeaba de fuegos rojos a su alrededor, una silueta familiar, pero lo contrario a quien conocía- "Tú… te recuerdo de ese día que me convertí… en Dark… me diste esa espada…" –con una mirada atenta- "Debes ser quien controla la oscuridad entonces, a quien Dark sirve como sirviente…" –mirando de frente aquellos ojos rojos- "Linrei, diosa del caos y señora de la oscuridad…." –sin intimidarse-.
Linrei: "Tienes valor pequeño… mi hermana estaría orgullosa…" –alzando su oz dejándola a pocos centímetros de su cuello- "Pero aquí eso no te sirve de nada…" –tomando al castaño por el cuello y arrojarlo sobre el círculo, notando como sonreía- "¿Te hace gracia el saber que morirás? No hay escape esta vez" –colocando su oz a su espalda-.
Ark: "No moriré sin antes rescatar… a alguien que no merece estar aquí" –notando como aquel círculo se abría viendo un lugar parecido a un bosque envuelto en destrucción- "Siento algo de luz aquí…" –mirando su propia aura-.
Linrei: "Aunque todo sea oscuridad, requieren un poco de luz para torturar y alimentarse" –apuntándole con su arma- "No serás diferente a todos los que ya entraron… nunca más salieron, y terminaron uniéndose a la oscuridad eterna" –mostrando una mirada fría que no podía ser vista por el castaño-.
Ark: "Dame lo mejor que tengas… te demostraré… que puedo cambiar lo que crees imposible…" –envolviéndose en un aura azulada brillante- "Tengo el apoyo de tu hermana… y el precio de salvarla… no me importa en lo absoluto…" –cerrando sus ojos-.
Linrei: "Entonces… sellaste tu sentencia…" –rasgando aquel círculo abriendo la entrada- "Si tantas ganas tienes de morir… adelante…" –dejando caer al chico sobre aquella abertura notando su sonrisa- "Terminarás sirviéndome, y te guiaré… contra tus amigos… observarás un mundo envuelto en sombras... la guerra terminará y yo seré quien gane" –creando una onda de energía roja en su oz- "¡Mira indefenso… como quiebro tus esperanzas!" –sellando una vez más aquel círculo a la vez que su oz desaparecía mientras ella se unía a la oscuridad-.
Su voz volvía a ser eco en aquel averno, junto con una risa en una frase.
Linrei: "Has perdido… hermana".
Una llama roja terminaba aquella frase, aquel que volvió una vez ha caído en su reino de terror y destrucción, una ilusión lo mantiene en pie, un deseo lo sujeta a la luz, una esperanza guía sus pasos… y una promesa… le permite seguir vivo, sin caer en la oscuridad… ¿Lo logrará?
He aquí mis dos destinos… que se unieron para proteger un pasado… aquellos me permitieron salvar mi mundo… me permitieron ver a mis padres una vez más… a mis maestras... a mi amada… uno de ellos los protege… mientras yo… debo aferrarme a mi promesa… salvarla… antes de que la oscuridad me consuma… he de encontrar una forma… aunque esto… me cueste la vida… después de todo… esta es mi sentencia…
FIN… Por el momento…
