POV Bella.
Lo mas probable es que tome medidas drásticas – me dijo Edward limpiando mis lagrimas, ¿A que se refería Edward con medidas drásticas?
¿Edward, crees que mi padre…. – ni siquiera quería formular la pregunta.
Es lo mas probable – me estaba acunando en sus brazos a la vez que limpiaba mis lagrimas – es lo mejor, solo así podrás estar bien, sin que tengas miedo a salir sola por las calles.
Si, supongo que tienes razón – me aferraba a él como una niña sin consuelo.
¿Bella estas bien? – entro por la puerta sobresaltándome Alice, Rose, Emmett y Jasper.
Lo estoy – pero aun así seguía sin querer separarme de Edward.
¿Qué ha pasado cariño? – se me acerco Rose.
No ha pasado nada, solo entre en shock – era extremadamente doloroso que en un solo día tuviera que confesar lo que me había pasado por tres veces.
Bella, sabes que eres una mala mentirosa ¿Verdad? – me pregunto Alice con una sonrisa en los labios pero con la preocupación marcada en el rostro.
Lo se, pero esto no es fácil – descubrí mi rostro del cuello de Edward, dejando que ellas vieran que estaba llorando – no es fácil tener que liar con un problema cargándome sobre los hombros por mucho tiempo, no lo es cuando tus padres no saben que es lo que te esta pasando – mis lagrimas caían a mares – mucho menos lo es cuando piensas que has dejado todo atrás y crees que vas a comenzar a vivir en un lugar donde nadie te puede lastimar por que no te conoce – me levante de las piernas de Edward y comencé a caminar – mucho menos lo es cuando te das cuenta que ni siquiera esa tranquilidad te duro una semana porque cuando menos te das cuenta tu enemigo te esta asechando y no te deja en paz ni un solo instante, por que tienes miedo que al salir a la calle te lo encuentres y termine lo que había dejado inconcluso.
Bella – sofocaron sus voces con la palma de las manos.
¿Qué pasa? – Me acerque mas a ellas – ¿Creían que siempre seria la señorita sonrisas? – Me arrepentí de haberlo dicho – lo siento, sé que lo que te paso Alice también fue muy fuerte – regrese a mi lugar con Edward y el me recibió con los brazos abiertos tratando de consolarme.
¿Qué te ha pasado? – se acercó Emmett y me todo de la mano a la vez que se ponía de cuclillas – no llores mas – era la primera vez que veía a Emmett llorar y no por él, sino por mi – no llores – me pedía – todo se puede solucionar, juro que se arrepentirá cualquiera que te haya hecho llorar – Emmett para ese momento estaba igual que yo.
No pasa nada Emmett – me volví a separar de Edward para abrazar a Emmett – no pasa nada – repetí tratando de que parara su llanto.
El cuerpo de Emmett daba sacudidas, no entendía porque razón estaba llorando pero sea lo que sea su llanto se mezclaba con el mio, el me abrazaba y yo lo hacia, me estaba debatiendo para ver si les contaba o no lo que me había pasado, por un lado no quería porque ya era demasiado fuerte para mi hablar nuevamente de ello, mientras que por el otro seria mejor hablarlo ahora, justo ahora que tenia todos los sentimientos encontrados, así me serviría para cerrar una esta etapa de mi vida y poder comenzar con otra, una menos dolorosa al lado de Edward, mi padre y mis amigos, quería hacerlo, juro que quería pero eso me era imposible en este momento, por mas que buscaba mi voz no salía, esta se negaba a que yo pudiera dar marcha a mi relato, se negaba a compartir algo que solo me estaba atormentando, o bueno que en su momento lo hizo, ahora que ya lo sabe Charlie me siento mas segura, sé que él al igual que Edward me van a proteger, aunque claro esa no es la obligación de Edward, pero estando en sus brazos me sentía mas que protegida.
Es hora – me separe de los brazos de Emmett para poder regresar a los que me reconfortan y siento que me protegen, los de Edward, me tuve que aclarar la garganta un par de veces para que pudieran escuchar lo que les iba a decir ya que esto no lo iba a volver a repetir desde hoy esto iba a formar parte de mi pasado y prometía que no iba a volver hablar de ello, y mucho menos a pensar sobre lo que paso – necesito que me pongan atención – Alice y Rose se abrazaron – por que lo que les voy a decir no lo volveré a repetir, y quiero que ustedes tampoco lo hagan, bastante ya es para mi hablarlo ahora – Edward me abrazaba tocando mis cabellos para que yo me pudiera relajar.
No es necesario bella – hablo Jasper.
Lo es para mi, no quiero volver a hablar sobre esto y es importante que lo sepan ahora porque necesito cerrar esta etapa de mi vida, para poder comenzar con una nueva – las manos de Edward tomaron las mías y les dieron un ligero apretón dándome el apoyo que necesitaba en este momento – por favor siéntense que creo que lo van a necesitar – susurre la ultima parte.
Tranquila – me susurro Edward, a modo de contestación le di un ligero apretón a nuestras manos unidas.
En el instituto de Phoenix todos los estudiantes de ahí me hacían burla por mi poca vida social, me decían que era una rata de biblioteca, pero eso no me importaba en lo mas mínimo, primero estaba mi familia y mis notas, al acabar el bachillerato me quería ir a una universidad lejos de ahí – mi voz se oía soñadora – quizás una que me ofreciera un clima agradable como el que me brindaba Phoenix, pero no fue así mis sueños fueron tomando otra forma – solté un suspiro de resignación – de la nada el chico mas popular de la escuela se había fijado en mi – Edward me estaba frotando la espalda, creo que servía de mucho porque no me sentía presionada – se acercó en plan de amigos, o eso fue lo que me hizo creer, nos conocimos y se veía que era un chico sumamente amigable, pero que equivocada estaba, el me dio una cara que no era, pero de eso no me podía dar cuenta porque apenas lo estaba conociendo, la fachada de un chico amigable cambio cuando me pido ser su novia.
Flashback
Bella ¿Podemos hablar? –había una mezcla de ansiedad con nerviosismo.
Si claro – le ofrecí una sonrisa para que se tranquilizara un poco.
¿Podemos ir a fuera? – me indico con la mano.
Esta bien – ambos salimos de la biblioteca y nos sentamos en unas de las bancas que se ocupaban para hacer un picnic – dime – hable al ver que no me decía nada.
Eres muy guapa – me sonroje – y desde que te vi me gustaste – mi sonrojo iba en aumento – solo quiero saber una cosa – se quedo callado, y yo estaba esperando para que siguiera hablando.
Dispara – le dije al ver que el silencio se prolongaba.
¿Quieres ser mi novia? – Su pregunta me tomo por sorpresa y fue por eso que me quede callada, no había tenido novio antes y me sorprendía que un chico popular se hubiera fijado en mí - ¿Qué dices? – estaba mas nervioso porque no le respondía.
Me encantaría – casi grite de emoción, no era porque me gustara; era guapo y varias chicas se babeaban por el, pero fue en ese momento que me sentí importante al saber que me había elegido a mi sobre ellas.
Fin del flashback.
¿Tanto te gustaba como para permitir que te atormentara así? – se atrevió a preguntarme Rose.
No me gustaba, solo era para demostrarles a las demás que yo también podía conseguir que un chico popular me hiciera caso, sin la necesidad de traer una mini falda o un top ajustado – me acurruque mas cerca de Edward – me di cuenta de que lo que había hecho fue un error, porque cada vez se fue transformando en una persona que desconocía, cada día que pasaba me sentía acorralada, no le encontraba la salida a un agujero que yo misma había hecho, por mas que me decía a mi misma que eso iba a cambiar no pasaba así, creo que nuestra relación fue obsesiva.
¿Te pego? – me pregunto Emmett con los puños cerrados.
No lo hizo, creo que ni tiempo le dio – Emmett tenia blando los nudillos de tanto estarlos apretando.
Ese mal nacido – dijo Emmett con la voz contenida.
¿Qué mas paso bella? – era la primera vez que escuchaba la voz de Jasper.
Duramos tres meses de novios – continúe con mi relato – cada vez se volvía mas tormentoso estar con él, un día salió de fiesta, yo no fui porque a mi no me gustan esas cosas así que me quede en casa sola por que mi madre no estaba había salido con su esposo a cenar, no tenia miedo de quedarme sola no era la primera vez. Estaba en mi cuarto escuchando música a un volumen moderado las notas se colaban por todo el cuarto y eso me relajaba, tumbada sobre la cama me encontraba leyendo uno de mis libros favoritos "Romeo y Julieta" tan perdida estaba en la lectura que al momento de escuchar unas piedras golpear contra la ventaba me asusto, por curiosidad me asome para poder ver de donde provenía ese ruido –recordaba cada una de la cosas que había hecho esa noche, y bueno como olvidarlo si esta es la tercera vez en el día que cuento lo que paso.
Flashback
Me asome a la ventaba con mucho cuidado para ver de donde provenía el ruido, en la planta baja se encontraba la figura de una persona recargada a un auto, lo reconocí de inmediato era James pero no sabia que era lo que hacia ahí.
Espera un momento – grite desde arriba, me coloque rápidamente una chamarra y mis zapatos para dirigirme a la puerta, baje las escaleras con cuidado para no caerme, al abrir la puerta lo pude apreciar mejor, estaba totalmente borracho aun sostenía la botella entre sus manos, no sabia como no había sufrido un accidente en el auto, en el estado en el que se encontraba no era conveniente que manejara.
Amor – se le barrio la "R" – te extrañe – paso a la sala sin ser invitado y eso me molesto – dame de comer – sus modales eran de lo peor, no sabia de donde había sacado su tono autoritario.
No tengo nada – me cruce de brazos.
Pues hazme algo – eso encendió más mi furia.
No soy tu sirvienta, si querías comer te hubieras ido a un restaurant o a un local de comida – estaba tratando de mantener mi voz tranquila.
¿No has visto la hora? – me pregunto irónicamente.
Un bledo la hora – fruncí el ceño.
Estas mas hermosa hoy – se levanto del sillón y se me acerco – hermosa – su aliento a alcohol me aturdió por un momento, comenzó a besarme al principió le correspondí pero después estaba mas demandante a tal grado de hacerme daño me separe de él y me miro mal - ¿Qué pasa muñeca?, ¿No te gusta? – me miro con desdén, era la primera vez que me trataba así.
Mañana hablamos – comencé a caminar hacia la pueda diciéndole con acciones que lo quería fuera de mi casa, al parecer no entendí porque no se inmuto en moverse de ahí.
Se acercó mas y cerro la puerta de golpe sus movimientos me asustaron, se estaba poniendo agresivo – Isabella – hablo con desde – tengo hambre – y regresábamos a la comida – hambre de ti – me acorralo, haciendo que mi cuerpo chocara en la puerta – eres muy apetecible – me susurro en el oído mordiéndolo a su paso y haciéndome daño.
Lo empujaba pero aun así su peso era muy superior al mio, mis probabilidades eran nulas, no me podía despegar de él, cada vez se aferraba a mi, yo solo quería que se separara de mi, que me dejara en paz, no sabia que quería lograr y me di cuenta cuando estaba pidiendo respuesta a un beso que no lo había visto venir, estaba aturdida, me jalo y me tumbo hacia el sillón.
Copera – hablo furioso – dame lo que quiero – comenzó a quitarme la chamarra, cuando lo logro se disponía a quitarme la blusa y no se lo permití – eres mía y debes de hacer lo que yo diga – estaba enfadado porque no quería tener sexo con él. Hizo que regresáramos a la sala y ahí me tiro sobre los sillones, no sabia como quitármelo de encima y agarre lo primero que encontré en la mesita de centro, era un pequeño arreglo que Phil le había dado a mi madre como uno de los regalos de aniversario, lo estaba tratando de tomar y cuando lo conseguí logre estrellárselo en la cabeza, logrando que así se pudiera bajar de mi.
Lárgate antes de que llame a la policía – fui corriendo a la cocina para tomar lo primero que encontrara, mis dedos lograron aferrarse al mango de un cuchillo y lo mantuve en lo alto para que no se le ocurriera acercarse a mi.
¿Piensas atravesarme con eso? – se burlo de mi y eso hizo que la rabia creciera mas.
No me retes – mantenía aferrado el cuchillo entre mis dedos, juro que lo iba a ocupar si es que no se iba de mi casa en este mismo momento.
Preciosa – se acercó a mi y por instinto yo le alcance a rozar su piel con el cuchillo, la cortada no era profunda pero si lo suficiente para alejarlo lo mas posible de mi – perra – me escupió las palabras en la cara.
Lárgate, no te quiero volver a ver – salió corriendo de mi casa no sin antes amenazarme.
Me las pagaras Isabella – se monto en su auto y acérelo hacia la calle, cuando lo perdí de vista me sentí mas aliviada.
Fin del Flashback.
Hasta ese momento no me había dado cuenta que tenia una cortada en mi muñeca, el dolor era desgarrador fui quitando poco a poco los pedazos de cristal que se me habían incrustado, cuando termine con todos limpie el cuchillo y lo deje en su lugar, recogí los pedazos que estaba regados por el suelo y el sofá, no quería que mi madre se preocupara por lo que había sucedido bastante ya tenia con lo que me había pasado en una sola noche – ahora Alice y Rose también estaban llorando.
¿Cómo es posible que te haya hecho eso? – Emmett seguía furioso.
No lo se – me encogí de hombros – si no hubiera sido por ese arreglo hubiera sido violada por él – Edward se tenso y yo comencé a llorar nuevamente.
¿Por qué lo hablaste hasta ahora? – me pregunto Jasper, que se veía que era el único que había podido mantener la postura.
¿A quien le iba a decir?, estaba segura que a mi madre no podía, es una mujer muy sensible y sé que ella no iba a poder soportar el dolor de saber que fue lo que me paso, amigas no tenia así que fue por eso que decidí cargar el peso yo sola, al final faltaba muy poco para poder salir de ese instituto y con un poco de suerte me podría ir a estudiar la universidad lejos de mi casa – ya me estaba doliendo la cabeza y eso siempre me pasaba cuando no podía controlar mi llanto.
¿No pediste ayuda? – parecía incrédulo.
Ya te dije que no, no tenía a quien decírselo y con lo que vino después mi madre se puso mal, no me quería ni imaginar que era lo que le iba a pasar cuando supiera el porqué de mi comportamiento – Jasper me miraba detenidamente sopesando mi respuesta.
¿Qué fue lo que te paso bella? – me dijo Emmett con voz lastimera.
Caí en una fuerte depresión y ansiedad, cualquier ruido me alteraba, le tenia miedo a la noche, si escuchaba el timbre de la puerta sonar me ponía histérica pensando que tal vez fuera él que venia de nuevo para tratar de abusar de mi –nuevas lagrimas brotaban de mis ojos – mi madre tenia demasiado al verme llorar por cualquier cosa, al gritar por que sonaba el timbre, ya no salía ni para ir al instituto, me declararon falta de mis capacidades mentales, estuve en tratamiento pero no funcionaba – recordaba la cara de mi madre al descubrir que el medicamento no era lo suficientemente fuerte para mantenerme alejada de las pesadillas – mi madre se sigue preguntando que era lo que me atormentaba, no cree que fuer un shock al ver a alguien muerto, que eso fue lo que le hice creer al psicólogo, soñaba con cosas horribles, los medicamentos que me suministraban en vez de alejar las pesadillas las atraían y eso me hacia imposible dormir, estaba catatónica, ya hasta parecía un zombi – me reí amargamente – el Psicólogo le recomendó a mi madre que tal vez cambiando de aires podía mejorar, solo que seguía habiendo un problema, mi madre no podía dejar Phoenix por que su nuevo esposo trabaja ahí, le plantee la alternativa de venirme a vivir con mi padre, no lo quería al principio pero al ver que empeoraba cada día se vio en la forzosa necesidad de enviarme aquí con mi padre en un lugar diferente, es por eso que estoy aquí.
Ahora nos tienes a nosotros – se volvió a inclinar Emmett tomándome de una de mis manos – aunque no soy tu hermano de sangre te quiero como tal – eso me conmovió mas el corazón a tal grado que derramara nuevas lagrimas – no quiero ver que nadie te lastime porque es como si me lo estuvieran haciendo a mi.
No te dejare sola – esta vez el que se acerco fue Jasper – como tal no te he adoptado como hermana – sonrió y me contagio – pero ahora lo eres, las sido la única persona que ha sabido comprenderme – Edward lo miro mal – aparte de Edward – eso logro que Edward se riera.
No sabia por todo lo que habías tenido que pasar tu sola bella – se unieron Alice y Rose.
Pasar mucho tiempo en una clínica con el temor de que te encierren porque no eres apta de tus capacidades mentales, no ser capaz de estar sola porque ellos tengan miedo de que te entre un ataque de ansiedad, sentirme observada por varios pares de ojos al ver que bajaba a la sala, ni siquiera podía salir sola a la calle o incluso tener ansiedad y estar irreconocible con todos porque pensaba que se trataba de él – lo pensé por un momento – Umm fue algo que pase sola si, pero no me arrepiento de nada – me miraron sorprendidos – no me miren así – no me gustaba la mirada que me estaban dirigiendo – dicen que por algo pasan las cosas ¿No? – Todos asintieron dándome la razón – bueno eso es algo que me trajo hasta ustedes.
¿Bella sabes que desde que te vi supe que íbamos a ser mejores amigas? – me dijo Alice con la voz un poco rasposa debido a que estaba llorando.
Bueno no lo sabia, pero gracias por decírmelo – apreciaba su gesto, en realidad serian las primeras amiga que tendría de verdad.
Bella – mi papa entro de golpe a la oficina en donde nos encontrábamos todos – el tramite esta listo – ¿De que tramite me estaba hablando? – Ahora si hija – se acercó a donde yo estaba – juro que ese chico no va a volver a intentar hacerte algo – sus ojos se veían rojos, muy rojos, quizás había salido a llorar, igual que a mi no le gustaba mostrar sus sentimientos, pero pensándolo bien ahora ya había demostrado bastante – me tengo que ir a la comisaria, ese muchachito va a recibir su merecido, pero no quiero que te quedes sola – me miro directamente a los ojos y las emociones que mas predominaban en ellos era rabia y tristeza.
No te preocupes por eso Charlie – se asomo una cabellera un poco larga por la puerta – yo me hago cargo de ella, la cuidare y protegeré como si fuera mi propia hija – creo que este día había amanecido con una venita sentimental ya que cualquier palabra que me decían me hacia llorar.
Muchas gracias… - Charlie estaba esperando a que le dijera su nombre para que le pudiera agradecer correctamente.
