Pues al final ha sido el jueves el día de la actualización. He estado estos tres días de no parar, pero he podido improvisar un one-shot (que en realidad es continuación de otros dos fics que ya publiqué). Querría haber hecho algo de "Sexcuela", pero no me decido por qué deberían aprender... Y eso que tengo ideas, pero es difícil elegir. En cualquier caso, espero que el de hoy os guste ;)
Alejito480: Me alegra que te gustara ^^ Lo de los osos, queda descartado, y me anoto la idea del one-shot ;)
lalo101097: Pasa el tiempo y ni nos damos cuenta xD Y si, de momento sigo, porque me encanta escribir y me resulta terapéutico, incluso siendo de esta temática. Y no... del acuerdo, ya habrá un futuro (y no digo más por ahora), y aunque fue micro, era algo que me apetecía escribir desde que puse a Jeremy como novio de la reina Aelita. Ya veremos como cierro ese fic ;)
Moon-9215: Efectivamente. Y para muestra, la película 'Frozen' xD
carlosjim04: En realidad, aquí el lemmon lo puse... porque es la temática del fic, lo que me apetecía era poner a Jeremy blandiendo una espada xD
GT4RSR: De nada, lo mismo digo ;)
Usuario865: Gracias ^^ Un saludo para ti.
Domíname
Jim volvía al Kadic. Era viernes por la noche y lo que más le gustaba era irse a tomar una copa. Solía invitar a la enfermera Yolanda, pero la mujer declinaba sus invitaciones la mayoría de las veces. Como aquella noche. Pero le daba igual, la cerveza era suficiente. Y aunque volvía más tarde de lo que debía para cerrar la verja (algo que muchos alumnos agradecían para darse el lote con sus parejas fuera de la academia) nunca había recibido un toque de atención.
De forma que llegó, cerró definitivamente y se fue para su dormitorio. Iba a tener una sesión de películas musicales. Ay, su sueño esfumado… Pero bueno, por lo menos tenía un buen empleo. Que le había dado ciertas satisfacciones, sobre todo en los últimos meses. La imagen de la chica Ishiyama cabalgando sobre él se le vino a la cabeza. Negó con la cabeza. Hasta el lunes no la volvería a tener entre sus brazos.
Y cuál fue su sorpresa al entrar en su dormitorio, y toparse con la chica tumbada en la cama. Dormida. Cerró con urgencia. ¿Qué diablos hacía ahí? Se acercó despacio e intentó despertarla. La sacudió ligeramente por el hombro y logró que abriera los ojos.
—Buenas noches… —dijo ella, desperezándose.
—¿Buenas noches? —respondió él—. ¿Qué diablos haces aquí?
—Nada… mis padres se han ido de fin de semana con mi hermano… Y no me apetecía dormir sola.
Jim se echó las manos a la cabeza. Se podía meter en un lío por aquello. Decidió empezar echando el pestillo. Y apenas se volvió, la chica estaba frente a él y le robó un beso nada inocente. Él no puso resistirse a sujetarla por la cintura. La joven era más pasional en cada encuentro que tenían, que se habían frecuentado en las semanas anteriores.
—¿Y no podías esperar al lunes? Como iba a hacer yo…
—Dijimos que sería yo la que decidiera los encuentros… pero si no te apetece, siempre puedo… irme y aquí no pasa nada —dijo ella, levantando las manos—. Perdona si te sientes acosado.
—No es eso. Es que es muy arriesgado. Y lo sabes —le recordó el profesor. Parecía preocupado.
—¡Por eso mismo me da más morbo! Y ojo, que no soy yo la que pidió hacerlo en la piscina —le recordó, haciendo que se sintiera un poco mal—. Yo al menos no nos dejo tan a la vista.
—Cómo me controlas, bandida… —le dijo Jim—. Pero ya que has venido…
—Pues hoy quiero probar algo diferente…
Se sentaron en la cama, y Jim aguardó a la petición de la chica. Tenía curiosidad, pues nunca habían hecho alguna clase de juego, simplemente se dejaban llevar en una pequeña improvisación.
—Quiero que seas totalmente activo esta noche —le pidió ella—. Me quedaré inmóvil a merced de cualquier cosa que me hagas. Excepto golpearme, que no me gusta el sado —le advirtió.
—Eso ni se me pasaría por la cabeza —respondió él—. Pero ¿estás totalmente segura?
—Sí, lo estoy.
—Bueno… en caso de que no estés conforme con algo, me lo dirás, ¿verdad? —preguntó Jim.
—Por supuesto.
Y sin pensárselo mucho más, atacó los labios de la chica con un beso y se echó sobre ella, inmovilizándola contra la cama. Yumi cumplió con lo de ser pasiva, pues apenas movió sus labios y su lengua para corresponder al beso. Pero seguía siendo algo genial para el corpulento profesor.
Las manos de este se movieron a los pechos de la chica y los masajearon por encima de la camiseta. No sabía si estaba usando demasiada fuerza, pero Yumi no protestó. Cuando la miró, se cruzaron sus ojos, y ella continuó tranquila. Sin embargo, sí logró una reacción cuando pasó la mano por debajo del pantalón de la joven y empezó a acariciar su sexo. Yumi suspiró, cerró los ojos y esbozó una sonrisa de gusto, pero en seguida se serenó de nuevo.
Con ganas de jugar más con el cuerpo de Yumi, Jim se levantó y se apresuró en quitarse el pantalón y el bóxer. Tenía ya una erección bien formada por culpa de aquellos breves preliminares, pero necesitaba más. Volvió a levantar a Yumi, con cuidado, y le levantó el suéter y el sostén, dejando sus pechos al aire pero sin quitarles la prenda.
A continuación la volvió a tumbar con delicadeza y se sentó sobre ella a horcajadas. Situó su miembro entre sus juveniles pechos y los empleó para masturbarse. La situación se le antojaba muy morbosa y placentera. Yumi le miró con los ojos brillantes, excitándole tanto que le dieron ganas de culminar sobre el rostro de la chica. Pero no iba a ser así. Había que hacer algo antes. Y lo iba a hacer, en cuando tuviera un poco más de placer por aquellas tetas.
Juntó los brazos de Yumi con su cuerpo y a continuación se puso en la misma posición de antes, esta vez sobre la cara de Yumi. Esta se apresuró en separar los labios lo suficiente para permitir a la erección de Jim penetrar su boca. Sí, eso estaba bien, y mejoró cuando Yumi hizo un pequeño movimiento: movió la lengua, dándole más olas de placer. Aquello le excitó demasiado, y no pudo evitar correrse. El primer chorro de semen lo recibió en la boca, y el resto se dispersaron sobre su rostro.
Yumi se limitó a limpiarse rápidamente mientras su profesor se reponía, y a continuación volvió a someterse a los deseos de su "dominante". Jim la tumbó entera sobre la cama aquella vez y le bajó el pantalón y el tanga, de igual modo sin quitárselos por completo. A continuación, le levantó las piernas y, colando su cabeza entre las mismas, empezó a lamer su sexo.
Ella no se lo esperaba en ese momento, y gimió de placer. Procuró volver a relajarse. Pero Jim le pidió que no se cortara. Deseaba escuchar sus gemidos, que le excitaban mucho. Yumi obedeció. Jim se deleitó con el erótico sonido mientras devoraba la intimidad de la chica. Se masturbó y no tardó en volver a tener su pene listo para un segundo asalto. Hizo que Yumi flexionara las piernas sobre su cuerpo, y la penetró de un movimiento.
Yumi ahogó un grito y empezó a notar en su interior el bombeo de Jim, que se movía con mucha facilidad. No recordaba que lo hubiera hecho así antes, pero la estaba volviendo loca por alguna razón. La pasividad plena puede tener sus ventajas si te tratan bien, pensó para sus adentros, mientras Jim la penetraba una y otra vez. Parecía cansado, pero estaba claro que no iba a detenerse ni perderse la diversión que garantizaba la noche.
Jim gruñó cuando llegó el momento de correrse. Sus fluidos se escaparon hacia el interior de Yumi, aunque también chorreó ligeramente en las sábanas. Yumi pensó en qué haría a continuación Jim… y lo que hizo este fue llevarla a ella a un orgasmo, explorando su sexo con los dedos hasta que logró su placentero objetivo.
En ningún momento había pensado en abusar de ella sin que recibiera placer. Ella sonrió y de pronto se vio tumbada bocabajo y con Jim a su espalda. Este acarició con sus dedos el agujerito más íntimo de la chica, lentamente, despacio, casi placentero masajeo. Yumi se relajó y entonces, sintió algo más cálido: la lengua de Jim. Le pilló tan de sorpresa y fue tan momentáneo que no pudo disfrutarlo o sentirse incómoda antes de sentir el pene de Jim penetrando su ano
Esto empezó a dolerle un poco. Jim iba demasiado deprisa y le hacía un poco de daño. Y se hubiera quejado si el profesor no hubiera mitigado el dolor besando su cuello. Sí, le gustaba mucho eso. De pronto sintió que Jim la levantaba, y con maestría, éste se sentaba sobre la cama sin dejar de penetrarla. La sostuvo por las caderas y continuó embistiéndola.
Yumi se sentía muy diferente, desde el principio había pensado que la experiencia sería bastante peor, pero estaba sacando a relucir el lado más tierno de Jim, pese a lo poco delicado que era en algunos actos. Los brazos de Jim la mantuvieron arriba a continuación, y este movió las caderas muy velozmente, culminando por tercera y última vez, en el culo de la chica.
Se dejaron caer sobre la cama, y Yumi se volteó para mirar a Jim. Y cuando sus miradas se cruzaron de nuevo, le besó. Esta vez sin lujuria. Era un beso limpio, bonito, y lento.
—Jim, te quiero.
—… ¿Qué?
—Que te quiero. Llevamos meses acostándonos… Y me estás demostrando que eres una gran persona al mismo tiempo. Y lo de esta noche… pensaba que te portarías peor pero has sido un caballero.
—Yumi, llevo mucho tiempo fijándome en ti —respondió él—. Pero lo nuestro es imposible…
—Ahora —atajó ella—. Pero puedo esperar a ser mayor de edad. Podemos ser novios en secreto. Aceptaré lo que decidas… pero no quiero un "no".
Jim lo sopesó durante unos minutos. Finalmente, habló.
—Podemos salir en secreto si quieres. Pero tenemos que seguir siendo discretos.
—Tranquilo, que a ojos de los demás, seguirás siendo mi profesor como hasta ahora —aseguró ella—. Y ahora, bésame y hazme el amor de nuevo… cariño.
Esto parece el ciclo de cierres de fics xD, "Boys" terminó, termina la aventura de Yumi con Jim, y la siguiente parte de Jeremy y Aelita medievales (cuando lo haga) será también el cierre xD No es personal, es que me apetece cerrar hilos antiguos y abrir nuevos, que es la única forma de mantener esto interesante (y agradable de escribir). Nos vemos el domingo en CLR, donde nos aguarda una sorpresa... Más bien a vosotros. Yo ya me la se :P Lemmon rules!
