Pretty Boy (UA)
- ¡Maldita sea Klaus! ¡Te odio te odio te odio! ¿Por qué no usaste un jodido condón? Ahhhhhhhhh - ya Klaus no sabía que decir. Obviamente no usó condón porque no sabía que podía procrear hasta que lo hizo con ella. Y bueno, al principio la cosa había sido más tranquila, ahora no sabía que hacer.
Caroline estaba ya en trabajo de parto. Cuando empezaron las contracciones hasta confiaron en que no iba a ser tan malo como parecía. Ella hasta sonrió diciendo "estoy bien" mientras la mansión se ponía patas arriba rearmando la maletita con lo básico para el bebé y la madre. Todos estaban nerviosos en casa, especialmente el futuro padre. Ella no, ella incluso se puso a decir unos mantras y parecía llevarlo bien. Claro que eso apenas había empezado. Las contracciones de Caroline empezaron por la mañana y ya casi anochecía. Y con la noche había llegado el dolor extremo. Cada que llegaba una contracción ella soltaba mil maldiciones. Rebekah reía, él ya no sabía que cara poner. Le preocupaba el dolor que pudiera sentir su amada, pero en verdad decía cada cosa que...
- ¡Deja de mirarme así maldita sea! ¡Esto es tu culpa! ¡Te odio te odio!
- Todas dicen lo mismo - le dijo tranquila una enfermera algo mayor - ya se le pasa.
- Ajá... - quizá tampoco decía nada porque los nervios lo dominaban. Estaba a nada de ser padre, de tener a su príncipe entre sus brazos.
Retrocedió un poco, tenía que dejar que los médicos hagan su trabajo. Por supuesto, previamente al entrar a la sala había amenazado a todos se muerte si le pasaba algo a Care o a su hijo. Morirían ellos y todos sus familiares hasta la cuarta generación, así de simple. No sabía si era por la amenaza o por la compulsión, pero ellos hacían bien su trabajo.
- ¡Puje señora! ¡Vamos! Un poco más
- ¡Veo la cabeza!
- Ahhhhhhhhhhhh... - gritó Caroline. Y luego todo fue silencio. Klaus se quedó sin respiración cuando vio por primera vez a su hijo. Cubierto de sangre y grasa, silencioso, con los ojos cerrados y apretando las manitos. Segundos después abrió la boca y respiró. Lloró escandalosamente y aún así le pareció era el sonido más bello del mundo. Quizá tocarlo pero los médicos empezaron a limpiarlo. Fue hacia Caroline quien aún respiraba agitada. Apartó con suavidad sus cabellos rubios, la besó en la frente y apretó su mano. Ella empezó a llorar de emoción, de reojo veía a su niño y segundos después la enfermera mayor se lo llevó envuelto en una manta. Lo pusieron en su pecho, Caroline lo acarició despacio. Klaus jamás podría sacar esa imagen de su mente, su hijo y la mujer que amaba. En mil años nunca imaginó ver tanta belleza - nuestro hijo - habló ella aún llorando. Klaus se secó las lágrimas que sin querer escaparon. Con timidez tocó al pequeño. Era el día más feliz de su vida.
Awwwwww bueno, siguiendo la serie de drabbles anteriores en que Caroline era madre del bebo de Klaus (el último fue el de la ecografía, recuerdan?) acá estuvo :D
