53. Versus El Emperador y la Emperatriz
AleRock: Solo porque lo pediste lol.
Nota General: Espero les guste este capítulo. Tomo bastante porque me ocupe de organizar algunas ideas para otras historias (vean mi perfil para que sepan de lo que hablo lol), además de que la versión original de este capítulo es ridículamente larga, como podrán leer a continuación.
Disfruten, comenten, hagan review y nos vemos hasta la otra. TJ fuera.
Minato y Shinjiro hicieron un gran desayuno para el SEES esa mañana, y todos los demás se sentaron encantados por ello. Mitsuru, una vez que el resto terminó su comida, se aclaró la garganta para llamar su atención. "Como ya saben, esta noche hay luna llena. Por lo tanto, es casi seguro que una Sombra inusualmente fuerte hará su aparición fuera del Tártaro. Quisiera que todos ustedes regresen al dormitorio tan pronto como termine el horario escolar para prepararnos antes de la batalla." dijo. "… Sin embargo, teniendo en cuenta que es posible que tengamos la oportunidad de rescatar a Fuuka Yamagishi de la torre, nuestra operación seguirá el plan de Minato… Espero que todos estén listos para esta noche."
"Salimos y matamos algunas Sombras, ¿no? Sencillo." Shinjiro dijo.
"Heh, estoy con Shinji. Solo hay que hacer lo que siempre hacemos y estaremos bien." Akihiko afirmó.
"… Tienes razón, senpai." Yukari dijo. "Haremos nuestro mejor esfuerzo, ¿verdad, Minato?" Al no escuchar respuesta lo volteó a ver, y notó que su mirada estaba concentrada en la mesa frente a él. "Uh, ¿Minato?"
"… ¿Crees que los cortes en equis sean más elegantes que los cortes en cruz para la Sombra de esta noche?" preguntó con una media sonrisa, haciendo reír a Junpei.
"Estaremos bien." dijo el espadachín, haciendo un gesto con su gorra. "¡Pero ya basta de preocuparnos tan temprano! Hay que relajarnos hasta que sea el momento de actuar, ¿eh?"
"Bien dicho." Minato respondió. "Creo que estaré ocupado ideando algunas ejecuciones creativas para mis desafortunado enemigo durante clases."
Mitsuru soltó una breve risa. "Ambos están bastante confiados. Eso me conforta, pero no debemos volvernos imprudentes con esto. Aun así… estoy segura de que saldremos victoriosos esta noche."
"Aut vincere aut mori." Minato exclamó.
"Amat victoria curam." Mitsuru respondió. Minato se rio brevemente antes de contestar.
"Dulce periculum." dijo.
"Oigan, ya basta del latín." Akihiko dijo. "Y no te vayas a volver descuidado esta noche, Minato."
"Ya sé, ya sé… No tengo problemas con salir corriendo para salvar mi propio pellejo de ser necesario." Minato respondió.
"Dios… están siendo demasiado fatalistas sobre todo este asunto." Junpei dijo.
"Vaya, 'fatalistas'… es una palabra complicada para provenir de ti, Junpei." Yukari dijo.
"Oh, gracias Yuka-ta – oye, espera un segundo… ¡eso fue un insulto!" Junpei señalo. "¡Aja! ¡Esta vez te descubrí!"
Yukari se rio por el comentario. "La verdad me sorprende que lo hicieras."
"Hmph… parece que todos están de buen humor hoy." Mitsuru observo. "Continuaremos con esto una vez que determinemos si Moriyama conoce el paradero de Yamagishi por la tarde."
Los miembros del SEES se encaminaron a la escuela, cada uno divagando por su cuenta. "¿Cuánto de la ciudad creen que pueda cubrir si me quedo en un solo lugar?" Minato les pregunto a sus Demonios.
"Con nosotros tres… Diría que tal vez unos ocho kilómetros, con pésima calidad." David respondió. "Probablemente nuestra distancia optima seria… cerca de la mitad de eso."
"… ¿Pero si sabes que Iwatodai es cerca de diez veces esa distancia, verdad? Y eso sin contar Tatsumi Port Island." Minato dijo.
"… Vas a tener que patrullar el área para tener alguna idea de donde aparecerá la Sombra." Matador propuso.
"Tu mejor oportunidad seria usar algo que pueda moverse rápido sin que tengas que usar tus Magatama de Velocidad… No sería bonito si tuvieras que entrar en combate ya exhausto por tanto correr." Jack dijo. "… ¿No puedes agarrar un vehículo o algo?"
"¡Desde luego! ¡La motocicleta de Mitsuru!" Matador exclamo.
"… No tengo idea de cómo andar en moto." Minato recordó.
"Puedes dejarme eso a mí, Jefe. Una vez estuve en el alma de un motociclista acrobático." Matador dijo con algo de orgullo.
"… Solo por curiosidad, ¿Qué le paso?" Minato pregunto.
"Pues se estrelló y murió, obviamente." Matador respondió.
"Lo imaginaba. De algún modo eso no me reconforta demasiado." Minato dijo, haciendo reír a sus Demonios.
"Falleció en un típico accidente de borrachos." Matador se explicó. "A diferencia de ti, le faltaba sentido común. Como sea, durante mi estancia en su alma absorbí algunas de sus habilidades como motociclista… no eran excelentes, pero bastarán para esta noche."
"… Entonces supongo que lo discutiré con Mitsuru." dijo. "Espero que puedas conducir mejor de lo que David actúa."
"… Eso dolió." David dijo.
Como la mayoría de los días escolares este no fue particularmente memorable, hasta el momento en que los miembros del SEES de primer año recibieron un mensaje en sus teléfonos al comenzar el receso, requiriendo de su presencia en la Sala del Consejo Estudiantil. "Hola, ¿también les llego el mensaje?" Yukari pregunto al tiempo que se acercaba a Junpei y a Minato.
"Si… parece que Mitsuru-senpai encontró a la tal Moriyama. Supongo que ahora sabremos que paso en realidad." Junpei dijo.
"¿Y que esperamos? Vamos de una vez." Minato dijo. El trio se puso en marcha a la Sala, encontrándose con Mitsuru lanzándoles una mirada gélida tanto al Sr. Ekoda como a Natsuki Moriyama, con Akihiko y Shinjiro haciendo guardia en la puerta.
"Bien, ya están aquí." Akihiko dijo al verlos. Volvió su atención al profesor y a la estudiante. "Ahora… ¿qué tal si empiezan a hablar?"
"¡No! N-nunca pensé que todo esto terminaría de este modo… Fuuka…" Natsuki balbuceo. Minato dejó escapar un suspiro.
"Estoy seguro de que hay muchas cosas que hubieras querido que nunca pasaran, Natsuki Moriyama… por desgracia, todas ellas ya sucedieron. Es el momento de hablar y hacerte responsable por tus acciones… ¿o necesitas que te ayude a aflojar la lengua de nuevo?" dijo en un tono amenazador.
"Minato, este no es el lugar ni el momento para tales acciones." Mitsuru dijo, al tiempo que entrecerraba sus ojos mirando al Sr. Ekoda. "… No obstante, las circunstancias actuales pueden cambiar igual de rápido. Hablen."
"E-espera un momento, Mitsuru… debe de haber un error, esto no puede ser un interrogatorio." El Sr. Ekoda dijo. "Natsuki, no tienes que decir nada si no quieres. No querrás –" fue lo que alcanzo a decir antes de ser interrumpido por el sonido de su celular. Una llamada estaba entrando. La respondió de inmediato. "Lo siento, pero estoy –"
"Debería responder siempre que vea este número." La voz de Minato respondió en el altavoz del teléfono de Ekoda. "¿No quisiera que se expusiera su pequeño secreto, verdad?" El Sr. Ekoda miro con horror reflejado en su rostro a Minato hablando por teléfono al otro lado de la habitación. "No creo que este en posición de rehusarse, Sr. Ekoda… ¿o le gustaría que revele la verdadera razón de sus visitas al Club Escapade?"
El Sr. Ekoda se puso tan pálido como una sábana. "… Haz lo que dicen, Natsuki." dijo al final. Minato se rio en un tono arrogante y cerró su teléfono.
"Eso pensé." dijo. Todos en la habitación salvo Mitsuru se estremecieron ante la pequeña extorsión que acababan de presenciar, pero Minato los ignoró al centrar su atención en Natsuki. "¿Tienes algo que decir?"
"F-Fuuka… ella… ella siempre se veía muy cansada cuando la molestábamos… Y luego lo supe… Ella es una estudiante con honores, pero por dentro, es igual a nosotros. Supe exactamente que botones presionar. ¡También estábamos divirtiéndonos con ella ese día! El veintinueve de Mayo… Llevamos a Fuuka al gimnasio… y cerramos la puerta con seguro desde afuera…" Natsuki confesó.
"¡¿Qué?! ¡¿La dejaron encerrada?!" Junpei exclamo.
"… Esa noche, Maki regreso a la escuela por su cuenta. Tenía miedo de que nos metiéramos en problemas si Fuuka se suicidaba mientras estaba sola. Pero, nunca regreso… y a la mañana siguiente…"
"… Fue cuando la encontraron tirada frente a la escuela." Yukari concluyo.
"Fui al gimnasio para sacar a Fuuka de ahí, pero la puerta seguía con el seguro puesto… Así que la abrí y entre, pero ya no estaba ahí… No sabíamos que hacer. A partir de ese día, comenzamos a salir por las tardes a buscarla por la ciudad. Pero cada noche, otra de nosotras desaparecía… ¡y todas ellas terminaron como Maki!" Natsuki exclamo. "Luego de un tiempo, las demás dejaron de buscar… muertas de miedo. ¡N-no era la única que evitaba venir a la escuela!"
"Entiendo…" Mitsuru dijo, absorbiendo y analizando la información que acababa de recibir. "Por cierto, Sr. Ekoda… todo este tiempo declaró las faltas de Yamagishi como 'faltas por enfermedad'. Pero en realidad, usted sabía que estaba desaparecida. Debió estar al tanto de eso… ¿Cuál era su intención?"
"¡E-estaba pensando en el bienestar de los estudiantes, desde luego!" El Sr. Ekoda respondió enérgicamente. "Con los recientes casos de Síndrome de Apatía y las tontas historias de fantasmas, sentí que añadirle una persona desaparecida solo provocaría más caos del que ya podíamos manejar… así que decidí anotarla como una estudiante enferma… ahora me doy cuenta de que tal vez no haya sido la mejor decisión, ¡pero estaba pensando en el futuro de todos los involucrados! ¡Deben creerme!"
"Está diciendo, que eligió no reportar esto a las autoridades por el 'bien de la clase'." Mitsuru dijo, resumiendo su lado de la historia.
"Era por su propio bien… debe serlo. ¡Cuando hable con sus padres, ellos pensaron lo mismo! Se han mantenido al margen de este asunto hasta el momento… deben considerar los problemas que representaría todo esto en su expediente. Una excelente estudiante como Yamagishi… ella no necesita nada de eso. ¡Sus padres están de acuerdo!" El Sr. Ekoda explico.
"… ¿Considero las calificaciones de Yamagishi más importantes que su seguridad personal?" Mitsuru pregunto, en un tono calmado pero luchando internamente por mantener la compostura. "… Entonces, a fin de proteger su carrera, ignoro su responsabilidad como maestro… ¡Que despreciable!" fue su respuesta.
El Sr. Ekoda se encogió. "Y-yo no… Solo estaba…" comenzó a tartamudear.
"… Minato, te haré saber si el Sr. Ekoda cambia de número." Mitsuru dijo, mientras el Sr. Ekoda agrandaba los ojos y volteaba a ver a Minato, quien sonrió ampliamente.
"Es mi deber vigilar a quienes puedan manchar la impecable reputación de Gekkoukan que queremos mantener… Si fuera usted, mantendría mi teléfono a mi alcance, cargado todo el tiempo. Las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana." Minato advirtió, intimidando al Sr. Ekoda.
"Ahora salga de mi vista." Mitsuru ordenó, y el Sr. Ekoda se arrastró fuera de la sala. Volvió su atención a Natsuki, quien estaba demasiado perdida en su propio mundo como para importarle lo que pasara a su alrededor. "… En cuanto a tus amigas, Moriyama… ¿Notaste algo inusual antes del incidente?... ¿Cualquier cosa?"
"… Todas oyeron una voz." Natsuki comento. "… Una voz escalofriante. … Justo antes de que desaparecieran. Dijeron que las llamaba por sus nombres."
"Oh, amigo…" Junpei dijo.
"Entonces… significa que…" Yukari dijo. Mitsuru se les acercó, susurrando solo a oídos del SEES.
"Así es… Hasta ahora, no teníamos manera de saber por qué algunas personas están conscientes durante la Hora Oscura… pero es la voz; las atrae hacia ella. No es un fenómeno al azar. Esto lo confirma… Claramente están eligiendo humanos como su blanco a propósito." Mitsuru dijo.
"… El enemigo está frente a nosotros." Minato respondió. "No les demos cuartel."
"Exacto." Mitsuru dijo, volviendo con Natsuki y alzando su voz a un tono normal. "Quédate en nuestro dormitorio esta noche; es el lugar más seguro." Dijo. Natsuki asintió sin pensarlo demasiado. "Si escuchas la voz, avísanos de inmediato. Y hagas lo que hagas, no salgas de tu habitación. Si puedes hacer eso, estarás bien… No te preocupes, Yamagishi también estará bien. Akihiko y Shinjiro te escoltarán al dormitorio una vez acabadas las clases."
"¿Trabajo de guardaespaldas de nuevo, eh? Como sea." Shinjiro se quejó.
"Deberías regresar a clases." Akihiko dijo. Natsuki salió rápidamente, dejando a los miembros del SEES a solas. "… Entonces iremos con el plan de Minato."
"Si, sobre eso… Mitsuru, tengo un pequeño detalle con mis habilidades sensoriales." Minato dijo. "No puedo cubrir tanta distancia, pero no tengo problemas vigilando algunas zonas mientras me muevo. Para cubrir toda la ciudad… voy a necesitar un vehículo. De ser posible y para ser preciso, tu motocicleta."
"Podemos usar eso a nuestro favor… mi motocicleta viene con un comunicador al que puedo contactar para mantenernos al día…. Pero, ¿quién se encargara de vigilar a Moriyama?" Mitsuru pregunto. "Si la dejamos sola en el dormitorio, correrá el mismo peligro que si la dejáramos en cualquier otro lugar."
"No voy a empezar a patrullar hasta que empiece la Hora Oscura." Minato dijo. "Y además, siempre podemos dejar al presidente del club con ella. Tal vez no ayude en situaciones de combate, pero Ikutsuki debería ser capaz de mantenerla adentro del edificio."
"… De acuerdo." Mitsuru dijo al fin. "Veré si lo puedo contactar tan pronto termine la escuela. No obstante, tendremos que infiltrarnos en la escuela antes de la Hora Oscura."
"¿Escabullirse dentro de la escuela, eh?" Junpei pregunto. "Jajá… En ese caso, déjenmelo a mí…"
"Entonces, continuaremos con esto en el dormitorio." Mitsuru dijo, dispersando al SEES. Los de primer año regresaron a clases juntos.
"… Todo se ha vuelto bastante loco, ¿no?" Yukari pregunto, algo nerviosa.
"No te asustes, Yukari. Saldremos bien de esta." Minato aseguro.
"¡Si, relájate! Hemos estado entrenando duro para esto, ¿recuerdas?" Junpei dijo.
"… Espero que tengan razón." Yukari dijo.
Al terminar la escuela, cada miembro del SEES se encontraba meditando sobre los acontecimientos que darían lugar esa noche por su cuenta. Eventualmente, todos terminaron de vuelta en el dormitorio. Moriyama recibió la habitación al fondo del pasillo en el tercer piso, y prácticamente fue encerrada hasta nuevo aviso. No opuso mucha resistencia, en tanto que el SEES pasó el resto del día preparándose para sus respectivas batallas, reuniéndose en la sala de mando a las once de la noche.
"… Hmm. No pude ponerme en contacto con el Sr. Ikutsuki." Mitsuru dijo, cerrando su teléfono.
"Supongo que tendremos que arreglárnoslas solos." Yukari dijo.
"Hay un problema con eso… sin su ayuda, no estoy segura de que podamos acceder a la escuela a esta hora…" Mitsuru explico.
"No se preocupen. Ya está todo preparado y listo para volar." Junpei dijo.
"¿Listo para volar?... ¿Un explosivo?" Mitsuru pregunto, riéndose un poco ante la idea de Junpei. "Muy bien, te dejo a cargo de eso."
"No desperdiciemos más tiempo entonces." Akihiko dijo, volviendo su atención a Minato. "No dejes que te maten ¿quieres?"
"Podría pedirles lo mismo." Minato respondió. "Mitsuru, ¿tus llaves, si no te importa?" La pelirroja saco el juego de llaves de su motocicleta y se las arrojo a Minato, quien las guardo igual de rápido. "Recuerda que el equipo de rescate debe entrar del mismo modo que ella lo hizo. Tú y quien se quede atrás deben permanecer en la entrada en caso de que algo salga mal."
"Estamos conscientes de eso… el equipo de rescate se compondrá de Junpei, Akihiko, y Shinjiro." Mitsuru anuncio.
"¿Eh? ¿Por qué ellos?" Yukari pregunto.
"A diferencia de ti, ellos no tendrán mucha dificultad en caso de pelear por su cuenta." Mitsuru explico. "No obstante, si tu fueras a quedar aislada, quedarías en seria desventaja considerando el número limitado de flechas que puedes cargar y tu ineptitud en combate cuerpo a cuerpo."
"… Cuando lo pones así, me haces sonar como una debilucha." Yukari dijo. "Pero creo que lo entiendo… yo los cubriré."
"… ¿Y que esperamos?" Shinjiro pregunto. "Tenemos menos de una hora."
"Así es… La operación comienza ahora." Mitsuru dijo.
"Bien, vámonos." Akihiko dijo. El SEES rápidamente se dispersó, con todos a excepción de Minato saliendo del dormitorio. El peli azul opto por quedarse en la estancia del segundo piso, pasando el rato leyendo, mientras que puso a Jack a vigilar a Natsuki Moriyama. Sin embargo, faltando media hora para medianoche, fue interrumpido.
"La chica se mueve. Viene para acá." Jack reporto. Minato cerró su libro de golpe y lo coloco en la mesa de centro.
"Niña estúpida. Debiste quedarte en tu cuarto." Minato pensó. Se puso de pie, y Natsuki bajo las escaleras. "¿Qué pasa? ¿Ya estas oyendo voces?" pregunto.
"Tsk… ¿Por qué me dejaron contigo?" Natsuki pregunto.
"Tal vez porque saben que no tengo problemas con golpearte de ser necesario si de repente te pusieras toda loca o algo por el estilo." Minato explico.
"¡Oye, dijeron que me iban a proteger!" Natsuki dijo.
"Créeme… dejarte ir seria mucho peor." Minato dijo. "¿Y por qué saliste de tu cuarto?"
"… Tenía sed." Natsuki dijo. "Iba a conseguir algo para tomar."
"… Adelante." Minato dijo, y Natsuki fue a la máquina expendedora. Mientras una Cielo Mist resonaba en el interior de la máquina, la chica se quedó viendo fijamente a la maquina unos momentos. "… ¿Bebida equivocada?"
"No." Natsuki respondió, dando media vuelta para regresar a su encierro.
"En ese caso antes de que te vayas, tengo una pregunta para ti… ¿en verdad la odias tanto?" Minato pregunto, tomando asiento en el sofá.
"¿Qué? ¿Te refieres a Fuuka?" Natsuki pregunto. Se burló del comentario. "Hmph… ¡Por favor! Eso no tiene nada que ver con odio… me molesta, eso es todo. Ella me molesta." Natsuki dijo, una sonrisa formándose en su rostro. "Con Fuuka, si la molestas en lo más mínimo, pone esta cara como si fuera el fin del mundo. Lo supe desde el principio. Por fuera parece que es una santa, pero en el fondo era como nosotras…" continuo. Su sonrisa desapareció. "También supe que… no encajaba en ningún lado, igual que nosotras. Es por eso que trate de incluirla en nuestro grupito. ¿Pero sabes lo que dijo? 'Deberían irse a casa, sus padres estarán muy preocupados' ¡¿Puedes creerlo?!" exclamo, frunciendo el ceño. "¡Yo salgo de fiesta porque no tengo realmente un hogar en casa! Fuuka es igual que nosotras. ¡Es por eso que supe exactamente que decir para lastimarla!" Natsuki dijo, entre risas. "¡Debes admitirlo, es muy gracioso!"
Minato aplaudió lentamente al tiempo que se reía. "Tienes razón… es gracioso cuando se molesta, ¿no?" dijo, riéndose junto a Natsuki.
"Sabía que lo entenderías… O sea, tu deber en el consejo es ir por ahí y golpear gente. Amas hacer eso, ¿verdad?" Natsuki pregunto.
"Claro que sí." Minato respondió. "Sabes, tengo que decirlo… te había etiquetado como la típica niña tonta que iba por quienes eran blancos fáciles. Pero no… fuiste por la mayor víctima de todas. Hasta lograste que te considerara su 'gran amiga'." Continuo. Soltó una carcajada, y Natsuki se le unió. "Fuuka es bastante fácil de molestar, ¿verdad?"
"¡Es lo que he estado diciendo!" Natsuki no podía estar más de acuerdo.
"Es cierto… después de todo, las personas que tuvieron que lidiar con tanta basura mientras crecían como tú y yo tenemos todo el derecho de arrastrar a otros con nosotros, ¿no es así?" Minato pregunto. La sonrisa de Natsuki se desvaneció, mientras examinaba con cautela al chico frente a ella.
"… ¿tú también…?" Natsuki dijo.
"¿Soy igual que tú? Correcto." Minato dijo. "Pero a diferencia de ti, que nivelas el campo de juegos al arrastrar a otros contigo, o Fuuka, que pide por alguien que la ayude a levantarse, yo me he elevado por encima de todos."
"¿Elevado? ¿Cómo?" Natsuki pregunto, tomando asiento frente a él.
"Bueno, piénsalo de este modo ¿Qué tan bajo puedes caer?"
"… ¿Qué quieres decir?"
"Justo lo que dije… si estas cayendo, ¿Qué tan bajo puedes caer?" Minato pregunto.
"Hasta el fondo… donde nunca podrás levantarte de nuevo." Natsuki respondió.
"Usualmente, esa sería la respuesta correcta." Minato dijo.
"¿Usualmente?" Natsuki pregunto, haciendo sonreír a Minato.
"Veras, siguiendo con mi metáfora, eso es asumiendo que caigas dentro de la atmosfera." Minato explico. "En ese caso, ya has definido tus alrededores… ¿Pero qué pasa si caes en el espacio? Te moverías en un espacio de oscuridad pura, hasta que inevitablemente te convertirías en un satélite."
"… Está bien… ¿pero qué tiene que ver con 'elevarte'?" Natsuki pregunto.
"A lo que voy… es que si estas por tu cuenta en un lugar desconocido y caes lo suficientemente lejos, las personas eventualmente se verán forzadas a voltear hacia arriba para verte." Minato dijo, sonriendo. Tomo el libro que dejo en la mesa, y regreso su atención a la chica frente a él. "Dime, ¿Te gustaría escuchar la historia del niño que despertó en una morgue, Natsuki?"
Mientras tanto, el SEES logro pasar por la puerta de entrada y se encontraban caminando al lado de uno de los edificios de la escuela, con Junpei liderando el avance. Se detuvo frente a una de las entradas este, alzando un puño para indicar su alto. "Tal vez quieran retroceder un poco… Ya viene el 'boom'." Junpei indico.
"¡¿Qué-?! ¡¿De verdad pusiste una bomba?!" Yukari exclamo. Junpei sonrió, sacando un pequeño interruptor de su chaqueta. "¡N-no inventes!"
"Aquí vamos." Junpei dijo. El resto del SEES se cubrió los oídos, y Junpei activo el interruptor. El lejano sonido de una explosión pequeña fue la señal para avanzar, y el líder de campo de la actual operación rápidamente se dirigió a la puerta, abriéndola sin dificultad alguna. "¡Ta-da!"
"… ¿Eso fue todo?" Mitsuru pregunto. "Ni siquiera se notan las marcas o el aroma de los explosivos… Voy a tener que preguntarte de donde conseguiste tales materiales."
El sonido de Shinjiro estrellando su mano contra su frente rompió la tensión en el ambiente. "Fue un juguete, Mitsuru." dijo. Junpei soltó una risa.
"Tiene razón, solamente le quite el seguro a esta puerta antes de salir. ¡Pero oigan, ya estamos dentro!" Junpei dijo.
"… Quitarle el seguro antes, ¿hmm? Una táctica obvia pero efectiva… Tres Bien." Mitsuru dijo mientras se adentraba en la escuela, una leve sonrisa en su rostro.
"Hmph… si tenemos tiempo para felicitaciones, deberíamos avanzar." Akihiko dijo. Fue tras ella de inmediato.
"… ¿Por qué Akihiko-senpai se puso así?" Yukari pregunto.
"La misma idiotez de siempre." Shinjiro respondió, siguiendo detrás de los otros.
"… ¿Qué no 'tres bien' era francés o algo así? Sigo sin entender eso" Junpei le pregunto a Yukari, quien dejó escapar un suspiro.
"Ya olvídalo… estamos perdiendo mucho tiempo." dijo. El SEES atravesó los corredores apenas iluminados por la luna, deteniéndose en el salón más cercano al gimnasio. Abrumada por el ambiente desolado de la escuela por la noche, Yukari fue la siguiente en hablar. "¿Podemos encender las luces?"
"Aww, ¿tienes miedo?" Junpei pregunto.
"¡No!... Estupei." Fue la respuesta de Yukari.
"¡Oye, pensé que ya no me ibas a llamar así, Yupida!" Junpei respondió.
"¿Se van a callar, par de idiotas, o qué?" Shinjiro gruño. Tanto Yukari como Junpei se quedaron en silencio. "… Al menos podrían intentar actuar con seriedad. Estamos en una misión."
"Shinji tiene razón… Es mejor que las dejemos apagadas. Además, el personal de la escuela corta la luz durante la noche." Akihiko explico. "¿Y cuál es el plan?"
"Tenemos veinte minutos antes de la Hora Oscura. Debemos estar en posición para entonces, así que necesitamos la llave del gimnasio." Mitsuru respondió. "Nos dividiremos en dos equipos… Iori y Takeba revisaran la sala de maestros, mientras que el resto buscaremos en los cuartos de intendencia de cada piso. Nos veremos aquí en exactamente diez minutos, con o sin la llave… nos abriremos paso a la fuerza de ser necesario."
"La sala de maestros, ¿eh?... Tal vez me encuentre con las respuestas del examen que viene, jeje…" Junpei dijo.
"… Pensándolo bien, dudo que el cuarto del tercer piso tenga una llave para algo que está en el primer piso." Shinjiro dijo. "Mejor ayudo a estos dos en la sala de maestros… así la encontraremos más rápido."
"… ¿Planean hacer algo indebido bajo mi supervisión?" Mitsuru pregunto. "De ser así, pueden estar seguros de que serán severamente castigados…"
"¡E-era una broma! Yo nunca haría algo como eso." Junpei dijo con una risa nerviosa.
"… Tch." Shinjiro respondió, causando una risa en Akihiko.
"Vamos, Mitsuru… hasta yo pensé que fue gracioso. Relájate un poco." Akihiko dijo, tratando de calmar la situación.
"Bien. Iremos a los cuartos de intendencia." Mitsuru dijo. "Yukari, asegúrate de que Junpei no haga nada que yo no aprobaría."
"Entendido, senpai." Yukari dijo con una sonrisa maliciosa.
"¿Qué? ¡Oh vamos, soy el segundo al mando aquí! ¡Se supone que yo debería vigilarla a ella!" Junpei dijo, pero su argumento fue ignorado por los de tercer año, que ya se dirigían a su objetivo.
"Ya la oíste. Vamos, Estupei." Yukari dijo. Junpei gruño un poco, pero comenzó a caminar en dirección a la sala de maestros. Comenzaron a cruzar la estancia cuando Junpei observo una luz que venía de la entrada. Yukari no la noto, así que la tomo y la arrastro rápidamente detrás de un pilar. "¡Ah! ¿Qué te –" dijo antes de que Junpei tapara su boca.
"¡Hay alguien ahí!" Junpei susurro. Yukari se detuvo y se liberó del agarre de Junpei, pero permaneció oculta a su lado. Un guardia de seguridad entro a la estancia y le dio un vistazo al área.
"… hubiera jurado que escuche algo." El guardia murmuró. Dejo escapar un suspiro, y revise su teléfono. Yukari suspiro también.
"… Solo es un guardia." Yukari dijo.
"… Hay que apresurarnos." respondió Junpei.
"Ya se…" Yukari dijo. De repente su celular sonó, haciéndola brincar del susto. El guardia inmediatamente giro su linterna hacia el pilar en donde estaban escondidos. Yukari intentó apagar su teléfono, pero este seguía sonando. "Rayos… ¿y ahora qué?" Yukari pregunto.
"… Dame tu teléfono." Junpei dijo. Yukari se lo entrego, y el volvió a sonar el tono del celular.
"¿Qué estás haciendo?" le pregunto. Él lo volvió a sonar. Y otra vez. Y otra vez.
"… Tch. Otro idiota olvido su celular." El guardia dijo. "En serio, uno pensaría que los chicos de hoy notarían algo así. Los mocosos viven pegados a esas cosas estos días…" Junpei hizo sonar el tono de nuevo. "No me pagan por lidiar con esto." El guardia se alejó mientras el celular sonaba otra vez, hasta que salió del edificio. Junpei sonó el tono una última vez por si acaso, antes de asomarse detrás del pilar.
"Y… se fue.' Junpei dijo, limpiándose la leve capa de sudor que se formó en su frente. "Gracias a Dios ese tipo no se toma tan en serio su trabajo… ¿pero quién rayos te acaba de textear?" pregunto, entregándole su teléfono a Yukari. Ella reviso su último mensaje recibido, y se llevó la mano a la cara sin poder creer lo que veía.
"… Spam. Casi nos atrapan por culpa del spam." respondió inexpresiva. "Aun así… ¡eso me asustó!"
"Heh… ¿de verdad te asustas con cualquier cosa, eh?" Junpei dijo, ganándose un ligero golpe en el brazo. "¡Oye!"
"… Como sea." Yukari dijo, encaminándose a la sala de maestros seguida poco después por Junpei. Al entrar, la chica inmediatamente fue a buscar en el llavero, mientras que Junpei fue derecho a los archiveros. "No van a estar ahí, Estupei. Deja de buscar las respuestas del examen."
"¡Hey! ¿Qué tal si alguien las dejo aquí por accidente?" Junpei se defendió. Yukari se burló de él argumento de su amigo y continúo buscando entre las llaves.
"No… no… Dios, está muy oscuro. Apenas puedo leer las etiquetas." Yukari murmuró. "Hey, Junpei. Tienes más luz de tu lado… ¿Que dice ésta?" pregunto, mostrándole una llave. El chico dejo de hurgar entre los papeles de los escritorios y le dio un vistazo. Dejo escapar un gemido de sorpresa cuando leyó lo que decía.
"… Mo… mo… morgue." Junpei dijo, estremeciéndose.
"… Deja de intentar asustarme, Estupei." Yukari lo reprendió. "Vas a pagar por eso… espera un segundo… ¡Esta es la llave del gimnasio!"
"¿En serio?" Junpei pregunto. "Una victoria para los de primer año."
"No es como si hubieras ayudado tanto."
"¡Aww, ¿Qué?! De acuerdo, sé una mala amiga." Junpei dijo. "Debí dejar que el guardia te atrapara.'
Regresaron de vuelta al salón cercano al gimnasio, reuniéndose con el resto del grupo. "¡Encontré la llave!" Yukari se apresuró a decir, en tanto que Junpei murmuraba algo para sí.
"Escuche un estúpido tono de celular." Shinjiro dijo. "¿Quién de ustedes fue el tarado que pensó que era una buena idea dejar el teléfono encendido?"
"… Esa también fui yo." Yukari admitió.
"¡Oigan, encontramos la llave, así que vamos de una vez!" Junpei dijo.
"Si… el reto de verdad comenzara pronto." Akihiko dijo.
"Tienen razón… la operación entrara a su fase más crítica. Yukari, ¿si fueras tan gentil?" Mitsuru pidió. Yukari abrió el gimnasio, y el grupo se quedó en la entrada. "Muy bien… Shinji, Akihiko, Junpei… tengan cuidado."
"Puedes contar con nosotros." Akihiko dijo. "Junpei, ¿tienes la cosa que Minato te dio?"
"Claro que sí." Junpei respondió. Saco el Compactador Dimensional de su bolsillo. "Me mostró cómo usar esta cosa antes de irnos… pero es un poco raro. Yo me alejaría un poco si fuera ustedes." Junpei sacudió el pequeño cubo negro encima del suelo, y se concentró. Primero, el arco de Yukari cayó junto con algunas flechas, seguido de los guanteletes de Akihiko, el estoque de Mitsuru, y finalmente la espada de Junpei. "… Oye, ¿Qué vas a usar tú, Shinji-senpai?"
Shinjiro busco en su bolsillo y aplastó su roca negra, creando su hacha de obsidiana. "Yo siempre vengo preparado. ¿Todos trajeron sus Evocadoras?" dijo. El resto del grupo asintió. "Entonces terminemos con esto." El equipo de rescate entró al gimnasio, esperando a la medianoche mientras Mitsuru y Yukari salían de la escuela.
En el dormitorio, Natsuki se quedó en shock mirando a Minato. "Toda una historia, ¿no te parece?" pregunto. "Casi parece que la acabo de inventar…"
"… No." Natsuki dijo. "Tomaría una mente completamente retorcida para inventar algo así de la nada. Todo eso… era sobre ti, ¿verdad?"
"Así es." Minato respondió, dándole un vistazo a su reloj. Se acercaban a la medianoche. "Pero creo que eso será el fin de nuestra conversación… Se hace tarde, y tal vez quieras irte a la cama."
"… Si." Natsuki dijo, levantándose lentamente, aun considerando todo lo que se acababa de enterar sobre la turbulenta vida del chico frente a ella. Minato se rio un poco.
"No pienses demasiado en eso… solo tendrás pesadillas." Minato dijo. Natsuki asintió, y regreso a su habitación. Minato hizo que Jack la siguiera, y una vez se cerró su puerta, regreso junto a su amo.
"Está tratando de dormir, Jefe… ¿No deberíamos prepararnos para irnos?" Jack pregunto.
"Lo sé." Minato respondió. Bajo las escaleras hasta el primer piso y salió por la puerta trasera, en dirección al callejón donde Mitsuru estacionaba su motocicleta. Saco las llaves de su bolsillo, y encendió el motor a medida que la Hora Oscura comenzaba. "Pónganse en modo de búsqueda, chicos. Vamos a darle un par de vueltas a la ciudad entera." Acelero la moto un par de veces, y salió a las calles. Su patrullaje comenzó, y lo primero que hizo fue tratar de hacer funcionar el transmisor del vehículo. "Mitsuru, ¿puedes oírme?" pregunto.
En la entrada del Tartarus, Mitsuru acababa de colocar sus instrumentos cuando recibió el mensaje de Minato. "En efecto… Te oigo fuerte y claro." dijo. Yukari miraba a sus alrededores, luciendo un tanto incómoda.
"¿Ya contactaste a los otros?" la voz de Minato pregunto.
"No… Perdimos contacto con ellos. Estaba por comenzar a buscarlos." Mitsuru respondió. "¿Has encontrado alguna Sombra fuera de aquí?"
"Aún no. Te llamaré si eso cambia." Minato dijo. "Pero no te preocupes demasiado por mí. Céntrate en el equipo… ellos corren más peligro que yo."
"Puede que tengas razón… buena suerte." Mitsuru dijo.
"Dudo que la necesite." Minato dijo. "Haré lo posible por mantener tu moto en buen estado, pero no hago promesas."
Mitsuru soltó una breve risa ante el comentario. "Te ejecutaré si le veo un solo rayón." respondió.
"¡Qué miedo! En ese caso seré extra cuidadoso." Minato dijo. "Pero eso fue suficiente charla por ahora. Llámame si encuentran a Fuuka."
"Temo que no es tanto una cuestión de 'si', sino de 'cuando' la encontremos" Mitsuru dijo, provocando una risa en Minato antes de que terminaran la comunicación. "Ahora bien… ¿Dónde termino el equipo?" Mitsuru murmuro, concentrándose en Pentesilea. Luego de un par de minutos llenos de tensión, escucho la voz de Akihiko.
"Mitsuru, ¿puedes oírme?" pregunto por el transmisor.
"Aquí Mitsuru. Estoy confirmando tu posición. Parece que estas en un piso más alto del que esperaba… De hecho, apenas estas en el rango del transmisor. ¿Están todos bien?" pregunto.
"… no lo sé… nos separ…" Akihiko respondió. Estaba perdiendo su señal, y poco después perdió todo contacto.
"¡Akihiko! ¡Repite eso, Akihiko!" Mitsuru dijo.
"… ¿Esta fuera de rango?" Yukari pregunto. "… Me estoy preocupando."
En una parte desconocida del Tartarus, Junpei se levantó algo aturdido. Su gorra estaba en el suelo, y al levantarla se la puso rápidamente con un suspiro. "Rayos… parece que Minato no bromeaba cuando dijo que nos preparáramos para estar por nuestra cuenta." Junpei murmuró. Presiono el comunicador de su oreja. "¿Hola? ¡Mitsuru-senpai! ¿Estás ahí?"
"¿Est… ien?... distancia… lejos. No podr-… refuerzos. … Te sepa… de Akihiko…" Mitsuru alcanzo a responder.
"¿Qué demonios?" Junpei pregunto. "… Sin refuerzos esta vez ¿eh? Pero, es en momentos como este cuando debo ser un hombre." Se aferró a su espada, caminando por los pasillos de Tartarus. "… Bueno, al menos esto es parecido a Arga… no, Archa… ¡ah! Parece a donde hemos estado antes. No puedo estar tan arriba… creo."
Junpei continúo su camino, encontrándose con pequeños grupos de Sombras. Se encargó de ellas rápidamente, usualmente saltando sobre la más fuerte y usando a Hermes para lidiar con cualquiera que no pudiera matar antes de que tuvieran oportunidad de reaccionar. Llego hasta unas escaleras luego de haber peinado el piso por completo sin mucha dificultad, y uso su comunicador de nuevo. "¡Hey, Mitsuru-senpai! ¡¿Puedes oírme ahora?!" pregunto.
"… Akihiko y … no est-… ste piso…" Mitsuru respondió.
"Mierda..." Junpei se quejó. Iba a mitad de las escaleras cuando escucho otra voz en su cabeza.
"¿Quién está ahí?... ¿Eres humano?" la voz pregunto.
"¡¿Qué rayos?! ¡¿Quién está ahí?!" Junpei pregunto, dándose la vuelta y gritando. "… ¿Eres Fuuka?"
Dos pisos más arriba, Fuuka sostenía la máscara de la última Sombra del piso en su mano. "… Sí, soy yo. Ven. Sálvame de mi torre." musito. "Te lo pagare mil veces más." Destrozó la máscara, cortando la rudimentaria conexión y se echó a reír. "Pero debo permanecer en el personaje… arruinaría la diversión si me llegaran a descubrir."
De vuelta en el dormitorio, Natsuki se daba vueltas y vueltas en su cama. "… Estoy sola, después de todo." dijo. "No puedo hacer lo que el tal Minato hace… y tampoco puedo ser una niña buena… Fuuka… ¿eh?" Natsuki se sentó en la cama, cubriéndose los oídos con sus manos. "No… ¡no! ¡No quiero escuchar esto!" exclamo. Repentinamente se quedó en silencio, y bajo sus manos lentamente. Se quedó mirando el techo. "… Me está llamando…" susurro. Sus pupilas se dilataron rápidamente, y se puso de pie. "Debo… debo ir… y decirle que lo siento… Fuuka." continuo. Natsuki se dirigió a la puerta, comenzando su viaje al Tartarus.
Minato estaba por cubrir la mayoría de Iwatodai, y pensaba regresar por el Moonlight Bridge cuando se detuvo justo frente al hospital donde había ido a buscar a Fuuka unos días antes. El niño con el atuendo a rayas se encontraba en el camino, contemplando la luna. "Hola… Esta es la primera vez que nos vemos fuera de tu cuarto." Dijo.
"Es cierto… pero vaya que elegiste un momento extraño para aparecer." Minato dijo. "¿A menos que estés aquí para decirme donde estará mi prueba de hoy?"
El niño se rio. "En realidad, te enfrentaras a dos pruebas esta noche." dijo.
"Dos por uno, ¿eh?... Tendré que ser más cuidadoso entonces. Gracias." Minato dijo.
"Eso no es todo… Debes apresurarte a llegar a esa chica." El niño dijo. "Ella es una amenaza más peligrosa que tus dos pruebas combinadas… tus amigos te necesitaran."
"… ¿Fuuka, una amenaza?" Minato pregunto.
"Para tus amigos, su amiga, e incluso para ti." El niño respondió. "… Oh. La chica que dejaste sola… ella también ira a verla."
"… ¿Entonces serán tres pruebas?" Minato pregunto, entrecerrando sus ojos.
"Eso depende… ni siquiera yo puedo saber lo que hará si se encuentra a tus oponentes originales de esta noche." respondió. "Pero ya hemos hablado demasiado. El tiempo es esencial… Espero que podamos vernos de nuevo." El niño se desvaneció, y Minato rápidamente dio una vuelta en U, acelerando la moto en dirección al Tartarus.
"Quince minutos… Puedo llegar ahí en quince minutos. En tanto no hayan comenzado la pelea, puedo lograrlo." pensó.
Dentro de Tartarus, Junpei consiguió limpiar otro piso mientras seguía recibiendo mensajes incompletos de Mitsuru y la extraña voz. Conforme llegaba a su tercer piso de la noche, escucho algo moverse en una esquina. Preparo su espada, y golpeo tan fuerte como pudo. Su hoja, sin embargo, choco frente a frente con el hacha de Shinjiro, y ambas armas rebotaron por el impacto. "¡Shinji-senpai!" Junpei exclamo. "¡Vaya, me alegra que estés bien!"
"Hmph… ¿Y qué esperabas?" Shinjiro pregunto. "¿Has visto a Aki?"
"¡Por aquí!" Akihiko los llamo desde detrás de Junpei, trotando para alcanzarlos. El trio dejo escapar un suspiro de alivio, observándose entre ellos. Nadie parecía estar herido. "… No creo que debamos entrar a Tartarus de este modo otra vez." Akihiko señalo.
"Opino lo mismo." Shinjiro dijo.
"Igual… pero, ¡oh sí! ¿Alguno de ustedes escuchó una voz mientras venían?" Junpei pregunto.
"¿Quién es…? ¿Son humanos?" la voz pregunto.
"Detrás de ti." Shinjiro dijo, preparando su hacha. Junpei se dio la vuelta y vio movimiento en una esquina, alistando su espada. "Muéstrate."
Fuuka se asomó muy lentamente alrededor de la esquina. "… ¿Eres Fuuka Yamagishi?" Akihiko pregunto. Ella soltó un gemido de sorpresa y corrió junto a ellos.
"¡Vaya, estas viva! ¡Eso es increíble! ¡No temas, Junpei está aquí!" Junpei dijo mientras Fuuka se acercaba.
"Me alegra que estés bien… ven con nosotros." Akihiko dijo.
"Muchísimas gracias…" Fuuka dijo. "Trio de idiotas."
"Parece que tomamos la decisión correcta. Veré si puedo contactar a Mitsuru." Akihiko dijo. Puso su mano en el comunicador y se alejó un poco del grupo.
"¿Dónde estamos?... Estaba en la escuela, y luego…" Fuuka comenzó.
"Bueno… es una larga historia. Te lo explicare cuando salgamos de aquí." Junpei respondió.
"Tu concéntrate en mantenerte a salvo." Shinjiro dijo. Akihiko dejó escapar un gruñido, y volvió a tratar de usar su comunicador.
"¡Mitsuru! ¡¿Puedes escucharme?!" exclamo. "… No funciona. Todo lo que oigo es estática."
"Oh, ¿te lastimaste? ¿Te has topado con… algún monstruo?" Junpei pregunto con cautela.
"El único monstruo aquí soy yo, idiotas." "Entonces, si HAY criaturas extrañas aquí… Me las he arreglado para evitarlas hasta ahora…" Fuuka dijo.
"… Tienes habilidades sensoriales." Shinjiro explicó. "Y bastante buenas, si puedes sentirlos sin usar tu Persona. Apuesto que son mejores que las de Mitsuru por mucho… aunque claro, su Persona está más orientada al combate, pero de todos modos."
"Es increíble." Akihiko dijo. "… Pero no deberíamos perder más tiempo aquí. Imagino que no quieres estar aquí otro segundo más del necesario." Fuuka asintió nerviosa. "… Antes de que se me olvide, ten esto." Saco una Evocadora y se la entrego. Ella se asustó.
"¡P-pero esto es…!" dijo. "Por favor… me lo están poniendo demasiado fácil… espera. ¡Es falsa!"
"Piensa en ello como un amuleto de la suerte. No es un arma de verdad." Akihiko explico. Volteo a ver a Shinji y a Junpei. "De acuerdo, salgamos de aquí. Si tenemos suerte, podremos alcanzar a Minato antes de que empiece la pelea."
"Buena idea." Junpei dijo. "Fuuka, tal vez quieras –" empezó a hablar, pero fue interrumpido por su transmisor.
"… Sombras… perdiendo… Traigan a Yamagishi –" Mitsuru exclamo, pero el mensaje se cortó sin previo aviso.
"¡¿Mitsuru?! ¡¿Mitsuru?!" Akihiko grito.
"… ¿Que es esta cosa? Es mucho más fuerte que las otras… ¡y está atacando algunas personas!" Fuuka dijo.
"¡Demonios!" Akihiko exclamo.
"Tch… prepárense. Tenemos problemas." Shinjiro dijo. El grupo se apresuró a revisar los pasillos, buscando un punto de acceso. Luego de unos desesperados minutos, lograron encontrar uno, emergiendo del otro lado cerca de las escaleras en la entrada. La imagen que los recibió no era bonita.
Yukari yacía en el suelo sobre su costado, sujetando su estómago. Su arco estaba roto a su lado, y presionaba su Evocadora contra una gran herida, luchando por recuperar el aliento. Un poco más lejos de la chica de rosa se encontraban dos enormes Sombras. La primera tenía la forma de un hombre musculoso con brazos y piernas delgados, y una cruz roja cubriendo su pecho. Tenía un par de adornos dorados sobre sus hombros que recordaban a aquellos usados por los oficiales del ejército, completando la imagen con una pequeña capa roja. Su máscara era morada y estaba grabada con el numero 'IV', representando al Arcano Emperador, y blandía una enorme espadón negro.
La segunda Sombra tenía la forma de una mujer algo rechoncha, con un atuendo azul, tacones rojos, y numerosos adornos dorados que sostenían un vestido blanco que sobresalía detrás de su cabeza cual pavo real. Tenía el numero 'III' grabado en su máscara pálida, en representación de la Emperatriz, y su aparente arma elegida era una varita con una esfera en el extremo de esta.
Mitsuru estaba desesperadamente esquivando ataques cuerpo a cuerpo tanto del Emperador como de la Emperatriz, apenas logrando no ser aplastada por sus enormes armas. Su estoque estaba roto, y se notaba que se estaba cansando bastante rápido. Para cuando el grupo llego al pie de las escaleras, la pelirroja dudo un momento, recibiendo un golpe directo de la varita de la Emperatriz en su costado. Soltó un grito de dolor mientras rodaba por el suelo terminando cerca de Yukari. Comenzaba a toser sangre, y luchaba por ponerse de pie.
"… ¿Qué está pasando?" Fuuka pregunto.
"¡¿Ahora son DOS?!" Akihiko grito, corriendo hacia Mitsuru. Junpei se apresuró a llegar junto a Yukari, mientras que Shinjiro se colocó entre ellos y las Sombras. Fuuka los siguió, permaneciendo detrás del SEES.
"¡Vamos, Yukari! ¡Resiste un poco más!" Junpei dijo. Volteo hacia Akihiko. "¿No puedes curarlas?"
"Estoy en eso." Akihiko dijo, disparando su Evocadora. Polideuces apareció detrás de él. "¡Dia!" una luz verde envolvió a Mitsuru, y luego a Yukari. Ambas lograron sentarse, pero ninguna tenía la fuerza suficiente para ponerse de pie.
"… Chicos… ¡oigan!" Yukari dijo. Inmediatamente se arrepintió de gritar, sujetando su estómago.
"¡Con cuidado!" Junpei dijo.
"Estas Sombras… nada funciona contra ellas." Mitsuru dijo. En este punto, las Sombras empezaron a acercarse al grupo.
"¡Oh rayos, creo que se enojaron!" Junpei dijo, poniéndose de pie. Tanto el cómo Akihiko se unieron a Shinjiro en el frente cuando las puertas del Tartarus se abrieron. Todas las miradas se posaron sobre Natsuki, quien acababa de entrar. "¡Oigan! ¿Esa no es…?"
"¡¿Por qué carajos está ella aquí?!" Akihiko exclamo. Shinjiro se concentró en ella.
"… Algo no está bien con ella." Shinjiro dijo.
"F-Fuuka…" Natsuki dijo, cayendo de rodillas al final del pasillo de la entrada.
"... ¿Moriyama-san?" Fuuka pregunto, corriendo hacia ella.
"¡Espera! ¡¿Qué estás haciendo?!" Akihiko pregunto.
"¡Por favor, sal de aquí! ¡Es peligroso!" Fuuka dijo cuándo alcanzo a Natsuki. "¡No puedes morir aquí, no cuando ni siquiera te he hecho gritar!"
"Solo… solo quería decirte que… lo siento." Natsuki dijo. El Emperador se dio la vuelta, ignorando al SEES y centrándose en Fuuka y la recién llegada, dirigiéndose hacia ellas. Fuuka rápidamente se disponía a enfrentarlo, y sus ojos cambiaron de su usual color verde azulado al amarillo brillante de nuevo.
"¡Ya, salgan de aquí!" Akihiko dijo.
"… No soy una debilucha." Fuuka susurro. El Emperador alzo su espadón en el aire, y Fuuka sonrió maliciosamente. "… Maria." dijo. Detrás de ella, la imagen de una mujer portando un atuendo blanco, complementado con un velo que cubría su rostro. Fuuka y Natsuki fueron envueltas en el vestido blanco, y cuando la Sombra las golpeo, retrocedió entre tambaleos. Maria ni siquiera se movió, y Fuuka no pudo evitar dejar escapar una risita. "Canta para mí."
Maria junto sus manos en una pose de oración, y un gemido sobrenatural salió de su boca, creando una onda de choque que envió al Emperador dando tumbos contra la Emperatriz. Los miembros del SEES se quedaron pasmados en tanto que las Sombras luchaban por ponerse de pie. "… Estos monstruos esconden sus debilidades." Fuuka dijo desde el interior de Maria, cuyo vestido se volvió semitransparente, mostrando la silueta de Fuuka. Natsuki se encontraba en el suelo detrás de ella.
"¿Esa es… una Persona?" Mitsuru pregunto, viendo fijamente a Maria. Su Persona era casi tan alta como las Sombras enemigas, unos tres metros y medio. "Su poder…"
"Puedo quitarles esa habilidad, y hacerlos débiles frente ataques normales…" Fuuka comento.
"¡¿En serio?!" Junpei pregunto.
"Pero no puedo hacer mucho más que eso…" Fuuka dijo.
"Lo imaginaba… Mitsuru, deja que tome tu lugar." Akihiko dijo.
"… Ya veo, Yamagishi. Muy bien… ¿puedes asistir a los otros?" Mitsuru dijo.
"Si… pero no directamente. Si intento pelear, esas cosas van a esconder sus debilidades otra vez." Fuuka respondió.
"No importa. Una vez que les hagamos daño, podremos matarlos." Shinjiro dijo. "Déjanos el resto a nosotros."
"Yukari, Mitsuru-senpai, ustedes quédense atrás y recupérense." Junpei dijo. "Nos encargaremos de esto." Ambas combatientes heridas asintieron, y los chicos del SEES se posicionaron frente a las Sombras. "… Amigo, vaya que estas cosas son feas." Junpei dijo. "Apuesto que Minato haría algún chiste sobre hacerlas más bonitas haciéndolas pedazos o algo así."
"No creo que podamos contactarlo… parece que nos toca a nosotros lidiar con esto." Akihiko dijo. "Prepárense… Fuuka, avísanos cuando les hayas quitado sus habilidades."
Maria grito de nuevo, y esta vez, las Sombras atacaron. Un extraño círculo hecho de glifos apareció en el pecho de ambas, y luego fue atraído hacia Maria, quien extendió sus brazos en dirección a sus centros. Los círculos aparecieron en sus manos, y Maria dejo de cantar. "… No puedo hacer mucho además de mantener esto por un tiempo… pero ahora sé que el de la espada es inmune a la electricidad, y que el de la varita es inmune al viento."
"Woah, ¿hasta puedes decirnos cuáles son sus resistencias?" Junpei pregunto. "¡Eso es increíble!"
"¡Basta de charla, aquí vienen!" Shinjiro dijo. En efecto, la Emperatriz fue la primera en recuperarse, y agito su varita en el aire. Un tornado de tamaño considerable se abrió paso hasta el grupo, pero Shinjiro se colocó frente a ellos y extendió su brazo izquierdo, mejorado por su Cuerpo Demoniaco. Absorbió el ataque mientras el Emperador se aproximaba con la intención de golpearlo con su espada. Lo contrarrestó con una onda de choque generada por su hacha, y obligo al Emperador a retroceder. "¡Contra el!"
"¡Hermes!" Junpei exclamo, disparando su Evocadora. El hombre azul sobrevoló el techo de la estancia, estrellándose contra un Emperador tambaleante, haciéndolo caer. "Demasiado fácil." dijo. Dio un paso al frente, pero se detuvo cuando sintió algo detrás de él. El Emperador se puso de pie, e intento darle un espadazo. Junpei se sorprendió y rodo hacia atrás, respondiendo con un enorme tajo a la sección media de la Sombra. "¡Ja! ¡En las bolas!" declaro triunfante. Sin embargo, su victoria fue interrumpida por una pequeña ráfaga de viento que lo hizo tambalearse hacia atrás.
"Las Sombras no tienen bolas, idiota." Shinjiro dijo, disparando su Evocadora. "¡Castor Prime, Fuego de Acorazado!" Su Persona apareció detrás de él y apunto todos sus cañones hacia la Emperatriz. Disparo tras disparo sacudieron el cuerpo de su objetivo, haciéndolo retroceder. Estaba por disparar de nuevo cuando el Emperador trato de destruir a Castor Prime.
"¡Polideuces!" Akihiko dijo disparando su Evocadora. Su Persona entro en acción e intercepto la hoja del Emperador con su aguja, pero fue rápidamente vencido.
"¡Tch! ¡Caída Estelar!" Shinjiro grito. Castor Prime disparo sus cañones al aire y salto sobre el Emperador. Una enorme ráfaga de aire lo impulso, y se estrelló contra el suelo. "Mierda." Shinjiro dijo mientras el Emperador empujaba a Polideuces a un lado.
"¡Agi!" Junpei exclamo cuando logro ponerse de pie. Hermes le lanzo una bola de fuego al Emperador, golpeándolo cuando estaba por atacar a Shinjiro, dándole tiempo a su compañero para evitar el golpe. "¿Estas bien, Shinji-senpai?"
"Mejor que tú y Aki." Shinjiro respondió mientras su Persona se desvanecía. La Emperatriz apunto su varita contra ellos, invocando otro tornado gigante. Shinjiro corrió hacia adelante, con su brazo levantado para absorber el impacto como la vez anterior. El viento se arremolino en su brazo, y preparo su hacha. Alzo su hacha para liberar una onda de choque a la Emperatriz, pero se vio obligado a desviar otro ataque por parte del Emperador. No obstante, antes de que el Emperador chocara espadas, se disolvió y reapareció detrás de él, a punto de atravesarlo. Junpei empujo a Shinji fuera del camino, y ambos jóvenes evitaron ser empalados por muy poco. Junpei disparo rápidamente su evocadora mientras se levantaba.
"¡Colmillos Dobles!" Junpei exclamo. Hermes se materializo una vez más y lanzo dos de sus hojas metálicas a ambas rodillas del Emperador. Una ráfaga de viento las saco de curso, y el Emperador gano velocidad. Shinjiro y Junpei se separaron rápidamente mientras el Emperador se abalanzaba sobre ellos, dejando pequeños cráteres y marcas con cada golpe. "¡Diablos! ¡La de la varita nos está arruinando la pelea!"
"¡Golpe Sónico!" Akihiko exclamo desde el otro lado del campo de batalla. Polideuces apareció detrás de la Emperatriz y clavo su aguja en la parte posterior de la cabeza de la Emperatriz, derribándola boca abajo en el suelo. "¡Y una vez más!" dijo. Polideuces continúo su ataque, volando cuando el Emperador desaparecía de nuevo. Reapareció entre Polideuces y la Emperatriz, dando otro tajo con su espada. Polideuces se las arregló para evitar el ataque, pero su avance fue detenido, permitiéndole a la Emperatriz ponerse de pie.
"¡Akihiko-senpai, Shinji-senpai! ¡Debemos combatirlos por separado!" Junpei dijo. "¡Ustedes encárguense del que tiene la varita, y yo del tipo de la espada! ¡Sera mucho más sencillo una vez que sea tres contra uno!"
"Suena bien." Shinjiro dijo. "Aki, vamos."
"¡Entendido!" Akihiko dijo. "¡Junpei, cúbrenos!"
"¡Heh, es hora de mostrarles mi arma secreta!" Junpei grito. Disparo su Evocadora, invocando a Hermes junto a él. "¡Contemplen, Junpei Iori, el mensajero de los dioses!" exclamo, saltando sobre la espalda de su Persona. "¡Me voy!"
Hermes gano velocidad, y Junpei casi se cayó conforme su Persona iba en picada contra ambas Sombras. La Emperatriz envió una ráfaga de viento contra él, pero Hermes rápidamente se apartó de su camino. Fue recibido por un ataque preventivo por parte del Emperador, pero Hermes desacelero violentamente, colocándose en posición vertical para conseguir el máximo efecto, y evito el tajo. Junpei se sujetó como si su vida dependiera de ello, e hizo que su Persona volara directo hacia el techo. Se dejó caer, separándose de Hermes. "¡Mi técnica secreta!" Junpei exclamo. Sostuvo su espada lejos de él, y Hermes tomo la hoja, cubriéndola en llamas. Conforme ambos empezaban a caer, Hermes giro su cuerpo hacia abajo y Junpei regreso a su posición de jinete, sosteniendo su espada en alto. "¡Espada Infernal de Junpei!" grito al descender sobre ambas Sombras.
Dirigió su ataque al Emperador, chocando espadas con él. El joven dejo escapar un gruñido pues el impacto consiguió derribar la Sombra. Rodo fuera del camino, apresurándose a evitar ser golpeado por el enorme puño del Emperador. Cuando se puso de pie, fue recibido por un tornado que se formó debajo de él, empujándolo a un lado. "¡Agh, por favor!" dijo, tambaleándose. El Emperador apareció frente a él, con su espada en el aire. Dio un tajo hacia abajo, y Junpei corrió fuera de su alcance murmurando maldiciones.
La Emperatriz giro su varita con la intención de atacar a Junpei con otra ráfaga de viento cuando Castor Prime la embistió con su cuerno, empujándola lejos de su compañero. "¿Recuerdas como solíamos encargarnos de los grandes hace tiempo?" Shinjiro le pregunto a Akihiko conforme ambos corrían por debajo de Castor Prime.
"¡No se me olvida!" Akihiko respondió. Shinjiro sonrió e hizo desaparecer su hacha, guardando la roca. El y Akihiko corrieron hasta llegar debajo de la Emperatriz, con sus puños listos. Akihiko destrozo la rodilla derecha de la Sombra con un devastador gancho derecho. Shinjiro se frenó un poco mientras Akihiko se adelantaba, y ambos terminaron a cada lado de la Emperatriz. "¡Heh! ¡He estado esperando esto!" Akihiko anuncio, poniéndose la Evocadora en la sien.
"¡Pateémosles el trasero!" Shinjiro dijo, disparando su Evocadora una vez más "¡Desenlace Fatal!"
"¡Golpe Sónico!" Akihiko grito. Castor Prime y Polideuces atraparon a la Sombra en un ataque de pinza. Castor Prime atravesó con facilidad el torso de la Emperatriz con su cuerno, empalándola. Polideuces encajo su aguja en la espalda alta de la Sombra. Esta tiro su varita, incapaz de moverse. "¡Mazio!"
"Fuego de Acorazado." Shinjiro dijo. Castor comenzó a disparar una y otra vez a quemarropa contra la sección superior de la Sombra, arrancando trozos de ella y permitiendo que los arcos eléctricos la atravesaran violentamente. Al pasar el humo y la electricidad, una nube negra cargada con electricidad se formó por un momento antes de que Castor Prime sacara su cuerno del torso de la Emperatriz, disipándola. Cuando el humo se dispersó, la parte superior de la Emperatriz ya no estaba, y su parte inferior ya estaba comenzando a disolverse lentamente. "El siguiente." Shinji dijo, volviendo su atención al Emperador.
A Junpei se le acababan las opciones, habiendo usado demasiada energía distrayendo ambas Sombras. Supo que su plan funciono cuando los ataques de viento cesaron, pero estaba demasiado ocupado corriendo por su vida para importarle que tan épicas habían sido las explosiones que acababan de ocurrir. Luego de apenas esquivar un tajo del Emperador, rodo a un lado, jadeando. El Emperador reapareció listo para golpear de nuevo, cuando escucho una Evocadora ser disparada cerca de él. "¡Golpe Sónico!" Akihiko grito. Polideuces sobrevoló encima de Junpei y bloqueo el ataque con su aguja, haciéndolo retroceder. "Junpei, ¿estás bien?" pregunto.
"Si… si… todo en orden." Junpei dijo, levantándose una vez más.
"Si, como no." Akihiko dijo. "Dia."
Junpei se vio cubierto por una luz verde, y al siguiente instante estaba de nuevo listo para el combate. "Gracias… necesitaba eso." Junpei admitió, reacomodando su gorra. "Acabemos con este maldito, de una vez por todas." Se llevó la Evocadora a la sien, al igual que Shinjiro y Akihiko.
"¡Embestida!"
"¡Golpe Sónico!"
"¡Desgarro!"
Hermes, Castor Prime, y Polideuces aparecieron a la vez. Castor Prime cargo hacia adelante al tiempo que Hermes y Polideuces volaron a los lados, con su cuerno listo para empalar al Emperador. La Sombra contraataco con su espada, y Polideuces lo apuñalo en el costado. Eso hizo tambalear al Emperador, y Castor Prime se preparó para otra embestida, cercenando el brazo de la espada. La desesperada Sombra se aferró a la cabeza del caballo de Castor Prime para detener a la Persona. Fue entonces cuando Hermes aterrizo detrás del Emperador y atravesó su hombro con un movimiento, causando que su brazo restante cayera al suelo. Castor Prime destruyo ese brazo al pisarlo mientras embestía a la Sombra dos veces más, creando dos enormes agujeros en su pecho. El Emperador cayó sobre su espalda.
"Caída Estelar." Shinjiro dijo. Castor Prime disparo una vez al aire, saltando por el aire mientras Hermes y Polideuces sujetaban al Emperador en su lugar. Castor Prime se estrelló contra el suelo, aplastando a la Sombra en el cráter recién creado en el piso. Cuando el humo se disipo, todo lo que quedaba era un enorme charco de los restos del Emperador.
"… Se acabó." Shinjiro dijo, cayendo en una rodilla por el esfuerzo. Estaba jadeando, al igual que Akihiko y Junpei.
"Si… la operación fue un –" Akihiko empezó a hablar.
"Llora." Fuuka dijo desde el interior de Maria. Esta, aun en el mismo lugar de antes, grito, liberando una plétora de orbes de energía que se formaron alrededor de Junpei, Akihiko y Shinjiro. Los chicos apenas tuvieron tiempo para reaccionar antes de que los orbes detonaran.
"¡Yamagishi! ¡¿Qué estás haciendo?!" Mitsuru exclamo. Los chicos se tambalearon por la fuerza de las explosiones, cayendo al suelo uno por uno.
"¿Qué carajos… es esto?" Shinjiro murmuro, intentando ponerse de pie. Estaba usando su Cuerpo Demoniaco para regenerar sus heridas, pero aun con dos piezas, no podría estar listo para pelear en al menos otra media hora. Volteo a ver a Akihiko, quien apenas estaba consiente, y luego a Junpei, que intentaba apoyarse con sus codos.
"A-amigo… ¿eso fue…?" Junpei pregunto. Alzo la vista y vio a Fuuka que se acercaba a ellos, con Maria flotando a su lado.
"¿Que estás haciendo?" Yukari le pregunto a Fuuka.
"¿Se divirtieron jugando a ser los héroes?" Fuuka pregunto, colocándose frente a ellos. Todos en el SEES se quedaron perplejos. "¿Tan ansiosos estaban por rescatar a la princesa en apuros?... Sé que aquí a 'barbitas' le encanto sentirse como 'El Hombre' para variar."
"¿Q-Que demonios?" Junpei exclamó.
"Oh, ¿y el de cabello plateado? No tengo idea de qué clase de redención estas buscando, pero no cambiara el hecho de que eres un maldito fracasado." Fuuka prosiguió. "¡Quiero decir, solo mírate! ¡Eres el más débil de todos ellos!"
"… Retira lo que dijiste." Akihiko dijo, haciendo un esfuerzo para mirarla a la cara. Fuuka se rio.
"Oblígame… oh, espera, ¡eres muy débil para hacerlo! De hecho, creo que ya no mereces mi atención, así que me concentrare en tu amigo del abrigo marrón, hehehehe…' Fuuka anuncio, volteando a ver a Shinjiro. "… Tú eres raro. Eres el más fuerte, pero actúas como si fueras el menos importante. Es como si tuvieras miedo de lo que podrías hacer con toda tu fuerza… pero eso solo te hace un desperdicio de talento. Lo único peor que ser un patético debilucho es no hacer nada con tu poder."
"… No sabes nada sobre mí." Shinjiro gruño.
"Oh, ¿toque un tema sensible? ¡Punto para mí!" Fuuka dijo, aplaudiendo. "Pero debo agradecerles a todos ustedes. Fue realmente divertido verlos bailar con esas cosas, y aún más por adelantarse y debilitarse tanto en esa pelea. Eso, y el hecho de que arrastraran a esta perra estúpida que vino a 'hacer las paces' conmigo… hoy fue un buen día. Al menos para mí. Ya dejen esas caras largas, todos ustedes súper idiotas van a morir, así que no se preocupen demasiado."
"¿F-Fuuka?" Natsuki pregunto, haciendo el esfuerzo por ponerse de pie. Se le quedo viendo a Maria. "¿En… en verdad eres tú?"
"¡Oh, Moriyama-san!" Fuuka dijo, haciendo desaparecer a Maria y se dirigió hacia la morena dando brinquitos. "¡Gracias al cielo que despertaste!"
"Yo… ¿me acabo de disculpar?" Natsuki pregunto.
"Si, y te perdono." Fuuka dijo, acercando a Natsuki en un abrazo.
"¿M-me… perdonas?" Natsuki pregunto. Su respuesta vino en la forma de un rodillazo al estómago, seguido por otro, y otro más, antes de ser arrojada al suelo.
"¡SOLO JUGABA, PERRA ESTUPIDA!" Fuuka grito, ahora pisoteando a Natsuki. "¡VAMOS, LLORA PARA MI!" Natsuki luchaba por resistirlo, pero fue entonces que la pateo en su espalda. Tenía lágrimas en los ojos. "¡AWW, ¿DEBERIA TOMAR UNA FOTO DE TU ADORABLE CARA EN ESTE MOMENTO?!" Fuuka exclamo mientras se colocaba encima de ella. La tomo por el cuello, y comenzó a azotar la parte de atrás de la cabeza de Natsuki contra el suelo mientras la asfixiaba. "¡SOLO ESTOY JUGANDO! ¡YO NUNCA LASTIMARIA A UNA GRAN AMIGA COMO TU, ¿VERDAD?!"
Natsuki gemía y trataba de luchar, pero no podía hacer nada por mejorar su situación. Fuuka la asfixiaba hasta que casi se desmayaba y luego se detuvo, riéndose de una manera completamente desquiciada. Se puso de pie, abrazándose a sí misma. "Ah, ¿lo ves? Solo estábamos jugando. No hubo daño real ahí. No hay ninguna cicatriz ¿verdad?"
"… ¿Que rayos le pasa?" Yukari pregunto, retrocediendo unos pasos.
"… Esta no es Yamagishi." Mitsuru dijo.
"¿De qué hablas? Yo soy Fuuka Yamagishi, y Fuuka Yamagishi soy yo." Fuuka dijo. Camino a un lado del lobby, y se estiro. "Es genial estar con vida, ¿no lo creen?... Solo quería decirles eso antes de quitarles ese privilegio." Fuuka dijo, terminando de estirarse. Sonrió ante la vista de un SEES derrotado frente a ella. "Maria." Se escuchó un rugido, y la mujer del velo blanco apareció una vez más, envolviendo a Fuuka. Saco dos estacas negras de su vestido, y Fuuka observo a sus víctimas. "Díganme, súper machos… ¿debería matar a las mujeres, o prefieren que los sacrifique a ustedes antes?"
"Creo que deberíamos asesinar a la monja satánica primero que nadie." Una voz dijo. Fuuka volteo rápidamente para ver a las puertas del Tartarus abrirse de golpe para revelar a Minato, montado en la motocicleta de Mitsuru, disparándose con su Evocadora. "Arreglemos su cara, Jack."
El Destripador se abalanzo mientras Minato detenía el vehículo por completo, apuntando a la parte superior de Maria y clavando sus dos cuchillos en ella. Sus hojas la atravesaron limpiamente, salpicando su sangre por todo el lugar. El cuerpo de Maria se tambaleo, y Fuuka se sujetó la cabeza por la particular fatiga mental que castigaba a los usuarios Persona cuando sus proyecciones recibían daño. Minato aprovecho la oportunidad para invocar a David y a Matador para cubrir al resto del SEES en lo que tomaba a Natsuki, rápidamente colocándolos a salvo cerca de Mitsuru y Yukari. "¡Minato!" Yukari exclamo.
"Parece que llegue tarde a la fiesta." dijo, acomodando a Natsuki detrás del grupo. "Así que las Sombras decidieron salir en este lugar… no esperaba eso."
"¡Tú!" Fuuka grito. Maria desapareció, y Minato hizo lo mismo con sus Demonios. "¡Minato Arisato!"
"¡Fuuka Yamagishi!" respondió de igual manera. Fuuka se detuvo, algo confundida, y Minato se echó a reír. "Si vamos a tener la costumbre de gritar nuestros nombres cada vez que peleemos… ¿debo decir otra cosa?"
"Sigues igual de arrogante…" Fuuka dijo, mientras le sonreía. "Pero resulta que tu presencia es bastante oportuna, caballero mío… Necesitaba de alguien para deshacerme de estas sabandijas."
"¿Por qué? ¿No tuviste las agallas para hacerlo tú misma?" Minato pregunto con una sonrisa desafiante. Fue el turno de Fuuka para reírse.
"¡¿No tuve las agallas?! ¡Oh, yo te mostrare mis agallas!" Fuuka respondió. Volteo al techo y abrió su boca. Toda la sangre de Maria, regada por el piso, las paredes, e incluso los cuchillos de Jack, regresaron hasta ella entrando por su boca. Se relamió los labios conforme las ultimas gotas entraban, y se rio. Minato aplaudió, claramente impresionado.
"Nada mal, nada mal… ahora es mi turno." Minato dijo. "Oye, amigo ¿Listo para comer?" pregunto en su mente.
"Siempre listo…" la extraña voz en su cabeza respondió.
"Mira esto." Minato dijo. Copio la pose de Fuuka, y los restos del Emperador y la Emperatriz se disolvieron en una sustancia liquida, haciendo con Minato lo mismo que la sangre de Maria hizo con Fuuka. Se limpió la boca con una manga, riéndose un poco. Sintió un gran incremento de poder en su interior.
"… ¿Qué carajos?" Shinjiro pregunto detrás de Minato, expresando con palabras lo que estaba en la mente del SEES.
Fuuka dejó escapar una carcajada. "¡Carajo! ¡Estas mucho más enfermo que yo!" dijo.
"Me atrapaste." Minato respondió con una reverencia. "¿Y a quien prefieres, al hombre o al monstruo?"
"Vaya… esa es difícil." Fuuka dijo. "Creo… que prefiero al Minato que pueda arrastrar más lejos."
"Que linda… Yo prefiero a la Fuuka con la menor independencia posible." Minato agregó.
"… ¿De qué demonios están hablando?" Yukari pregunto, completamente perdida. Ambos compartieron una risa.
"No lo entenderías… esa pequeña demostración nos muestra lo similares que somos." Minato dijo. "Y siendo ese el caso, ambos sabemos cómo debe terminar."
Si… uno de nosotros será presa del otro." Fuuka dijo. "Cuando gane, te dejare con vida para que puedas contemplar tus fracasos de primera mano… Creo que alguien tan acostumbrado a tener éxito podría crecer bastante con una experiencia como esa… Tanto así, que pueden terminar matándose ellos mismos. Finalmente serias libre de tus estúpidas obligaciones para con los plebeyos, Minato… exactamente lo que querías."
"Oh, no te preocupes, Fuuka… Si gano, serás la única persona que ame más que a nada." Minato anuncio. "Te hare, y te desharé, y te bañare, y te alimentare, y te vestiré, y nunca te apartare de mi lado… Te convertiré en mi muñeca personal, incapaz de hacer cualquier otra cosa además de pensar y hablar… ¿No será grandioso? Siempre te aceptare después de eso."
Los miembros del SEES se quedaron atónitos viendo a los nuevos combatientes. Lo que estaban por presenciar distaba mucho de ser una pelea normal… era una lucha entre monstruos, en más sentidos de lo que aparentaba a simple vista.
