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Primera Publicación: Marzo 2008
Resubido: Septiembre 2018
Debido que este fic es el que más solicitaron. Será terminado en el mismo estado que fue borrado el año pasado.
El Gran Desafio Del Este
Remake de Desafío este
El final estaba cerca… Vicky estaba arrepentida del punto al que habían llegado, pero no fue hasta después de que Misty cayera en un profundo y largo sueño. La última maldición que Stephan había puesto sobre la joven de ciudad Celeste, podría incluso costarle la vida.
Pero Ash no lo iba a permitir, así tuviera que arriesgar su vida, no permitiría que eso sucediera…
Stephan tenía un -según él- gran punto de vista sobre los Pokémon, herramientas para ser usadas por los humanos.
Y eso en Ash causó que se sintiera aún más irritado con este sujeto y se prometió, demostrarle que tan equivocado estaba de la vida, y de los Pokémon.
Con el Dragonite Shiny en su equipo, Ash inicio la batalla contra el jefe de los X-terminadores después de tantas batallas interrumpidas…
Ash se había llevado ya a Umbreon y a Nidoking, mientras que Stephan, solo se había llevado a Entei… Aunque claro, Pokémon que ganaba Ash, Pokémon que él se apoderaba para suerte de los Pokémon…
La próxima ronda, era entre la reencarnación de los vientos del norte, Suicune, contra el Pokémon Coraza, Tyranitar… ¿Quién ganara?... ahora lo sabrán…
Capítulo 48: Amistad y confianza, la fuente del poder Pokémon
El cielo estaba cubiertos de nubes, y una suave llovizna caía sobre los contrincantes, causada por la Danza lluvia utilizada por Suicune.
—Niñito, niñito — rio Stephan, cuando su Pokémon salió en escena—. Ve despidiéndote de este mundo, porque no pienso perder más… — lanzó una escalofriante risotada—. Tyranitar, Hiperrayo.
—Esquívalo, Suicune —pidió Ash, y éste obedece instantáneamente— Hidrobomba — un gran y potente chorro de agua salió de la boca de Suicune y pegó justo en Tyranitar, haciéndole retroceder— ¡Perfecto!
Tyranitar se sacudió, y adelantó un paso muy molesto.
—¡Ja, ja! — volvió a reír — Solo has aumentado la ira de mi Pokémon— ¡Trueno! — ordenó, Tyranitar lanzó los brazos hacia sus costados y elevó su cabeza hacia arriba, emitiendo un gran sonido, de las nubes negras, una corriente eléctrica se comenzó a generar.
—Ten cuidado Suicune, puede caer en cualquier lado — le pidió Ash a su Pokémon, mirando los relámpagos, pero no tuvo tiempo de reacción, el trueno cayó sin dar aviso, en la cabeza de Suicune, y lo dejo debilitado en el suelo— Suicune…
—Dos legendarios menos — hizo una mueca—. Vencí a dos legendarios, ¿ves lo grandioso que soy?
—Yo solo veo a un miserable — comentó Ash, regresando a Suicune a su Pokébola—, no veo más que eso — frunció su ceño, guardando la pokébola y tomando una tercera—. Voy a ganar, eso no lo dudes…
—Ja, ja — volvió a reír — el niñaco se creer el gran maestro Pokémon…
—No me creo un maestro Pokémon — respondió tranquilamente—, aunque sea el campeón de la región Este, aun me falta mucho por crecer, aprender tanto de mí como de mis Pokémon…
—¿Aprender de tus Pokémon? — preguntó en tono irónico, mientras el cielo se despejaba — ¿Qué puedes aprender de tus Pokémon, a atacar, a defenderte? — se rio —. Vayamos por parte, ¿Cuál es tu nivel? ¿Cuál fue el último ataque que aprendiste? —apoyó su mano derecha en su frente—. Por favor Ash… ¿Cuántos años tienes?
—Veintiuno — respondió con un tono de recelo —
—Ahora entiendo, ahora entiendo… — cruzo sus brazos, cerro sus ojos, y movió su cabeza en forma de negación—. Eres un niñaco, como yo digo… ¡Que vas a saber de la vida tú que no has vivido nada!
—¿Qué… que no he vivido nada? — Preguntó Ash indignado — Usted no sabe la cantidad de cosas que he vivido, nunca podría entender, las mil y una aventuras que compartí con mis Pokémon… lado a lado…
—Sabes, si no estuvieras tan ligado a tus Pokémon, serías una gran pieza en mi organización — Ash retrocedió un paso— ¿Qué pasa?
—Ni loco — retrocedió otro paso — ¿yo trabajar para usted? — Adelantó los dos pasos que retrocedió—. Tengo principios, y esos principios nunca los traicionaré, mis sentimientos son puros y fieles, creo en mis Pokémon, en su poder, son mis amigos, y en ellos confió — lanzó la pokébola—. Es hora de demostrarte porque yo confió en ellos.
—Bueno — suspiró con un gesto de resignación — si tengo que eliminar a tus "amigos" — hizo un gesto de comillas con sus dedos— lo haré…
Sceptile, el Pokémon bosque, salió de la pokébola lanzada por Ash, a enfrentarse con Tyranitar.
—Terremoto —ordenó Stephan a su Pokémon
—Protección —pidió Ash de inmediato, haciendo fallar el ataque del oponente—, ataque rápido
—Avalancha — Tyranitar, golpeó la tierra y una lluvia de rocas se elevaron en el aire.
—Esquiva las rocas — Sceptile, saltó de roca en roca, esquivando el ataque de su rival, a medida que las esferas amarillas de su espalda, tomaban energía solar.
—Hiperrayo — ordenó Stephan.
—¡Rayo solar! — ambos ataques colapsaron entre los Pokémon, y los mandó a volar hacia atrás, Tyranitar cayó en el suelo golpeándose fuertemente, mientras que Ash, puso su cuerpo para evitar el golpe de su Pokémon.
—Increíble — exclamó Vicky mientras veía la batalla—, se arriesgó él, para proteger a su Pokémon —miró a Misty—. Ahora entiendo porque lo quieres Angelical Master Aqua…
—¿Estás bien? — preguntó Ash a su Pokémon poniéndose de pie, y le sonrió ante la preocupación de Sceptile—. Descuida yo estoy bien… — le guiñó el ojo — ¿probamos un nuevo rayo solar? — el Pokémon de hierba, asentó con su cabeza y comenzó a cargar energía en su espalda.
—Tyranitar, bola inútil, levántate —le ordenó el jefe X del Pokémon, que, a duras penas, intentaba ponerse de pie, Ash no podía soportar la escena, pero tenía que ganar, sobre todo por esos Pokémon que estaban siendo tratados tan fríamente.
—¡Rayo solar! — exclamó Ash, al momento que su Pokémon, liberaba la energía solar de su boca, el rayo pegó en el pecho de Tyranitar, el cual ya no se levantó del suelo, yacía inconsciente en él…
—¡Argh! — protestó, regresándolo a su pokébola— Estoy rodeado por una manga de inútiles — le revoleó la pokébola a Ash—. Ahí tienes, mocoso — Ash tomó la pokébola— ¡Es hora de usar a mis dragones, estos no sirven para nada! —dijo y tomó una nueva pokébola—. ¡Sal ahora Flygon!
El Pokémon verde de alas rojas, salió a escena, ante Sceptile, el cual lucía algo agotado…
—Ataque rápido — ordenó Ash a su Pokémon, éste se movió rápidamente, pero Flygon no se movió, espero hasta que Sceptile estuviera muy cerca de él para…
—Lanzallamas —las llamas del ataque de Flygon dieron un golpe directo y crucial al Pokémon de Ash, que lo dejo a duras penas de pie, éste se tomaba el brazo el cual lucía oscuro por el ataque de fuego.
—Sceptile… — susurró Ash.
—Lanzallamas de nuevo —ordenó Stephan
—Protección — Sceptile se cubrió del ataque, pero en su defensa, Flygon se lanzó en picada dentro del lanzallamas, y lo golpeó con un ala de acero—. Sceptile…
—Velocidad… —sonrió—, Ash, velocidad… es lo que necesitas si quieres vencerme… Sobre todo, poder…
—Así que… — guardó a Sceptile en su pokébola— ¿quieres poder? —tomó la pokébola buceo que encerraba al Dragonite— Te daré poder, Dragonite… sal…
—Lo que me faltaba — aplaudió— Qué uses un Pokémon, que ni has entrenado.
Dragonite se posó al lado de Ash, flotando— ¿Y qué con eso? — preguntó sonriendo, miró a Dragonite — Tú harás lo que diga, ¿no? —el Pokémon verde oscuro, asentó con su cabeza — Eso es lo único que me importa.
—Rayos, Ash —gritó Stephan—, eres odioso.
—No más que usted — lanzó su brazo hacia delante—. Démosle velocidad y poder. ¡Ventisca! — Dragonite abrió su boca, dejando escapar de ella, una corriente sumamente helada, que dejó a Flygon inmóvil.
—Flygon — ordenó Stephan—, lanzallamas — el Pokémon dragón, uso su lanzallamas para descongelar sus alas.
—Bueno, mientras se ataca el mismo —sonrió Ash—, sigamos con la ventisca —Dragonite, volvió a lanzar otra corriente helada, que esta vez dejó congelado a su rival— Ops — sonrió — Flygon, se ha quedado en forma de paleta helada.
—Muy chistoso — se quejó Stephan, viendo a su Pokémon cubierto por una gruesa capa de hielo
— Descongelémoslo — sonrió, Dragonite preparó una esfera de energía en su boca.
—Bien — pensó Stephan para sí mismo— usa el lanzallamas, y lo arruinas…
—Hiperrayo — pidió Ash, y Stephan retrocedió un paso, el rayo golpeó en Flygon, rompiendo el bloque de hielo, pero era tarde, Flygon estaba inconsciente— Bien — aplaudió—, le dimos una lección de poder y velocidad —sonrió— no podía esperar menos de un Pokémon de mi adorada Misty…
—"Mi adorada Misty" —repitió irónicamente— Sí, si claro… — regresó a Flygon—. Ten al traidor éste —le tiro hacia Ash esa pokébola también, la cual tomó Dragonite entre sus manos, y se la entregó a Ash.
—Gracias, Dragonite — guardó la pokébola y tomo la de Dragonite — regresa y descansa tú también — el Pokémon, cerró sus ojos, contento e ingreso dentro de la pokébola
— ¿Cambiaras de Pokémon? — pregunto confundido
—Si… ¿hay algún problema? — insinuó Ash, a su contrincante
—Para nada — lanzo una nueva pokébola, dejando a la luz, a su serpiente marina, Milotic, la cual, al salir de su pokébola, no realizo la gran y bella majestuosidad que lo caracteriza, se veía sin encanto— Milotic… acaba con el Pokémon de ese…
—Raikou —ordenó Ash a la reencarnación del trueno—, al ataque…
—Un tipo eléctrico, tan predecible… —sonrió—. Rayo de hielo.
—¡Esquiva y rayo — Raikou dio un gran salto para esquivar el rayo de hielo, y así emitir su rayo eléctrico, que golpeo en Milotic, con gran precisión — perfecto!
—Recuperación — pidió Stephan a su Pokémon, que brilló restaurando su energía.
—Con que esas tenemos — sonrió—, cola de acero.
—Cola de acero, tú también Milotic…
Ambas colas de los Pokémon brillaron en una luz plateada, pero cuando Raikou chocó la cola de Milotic…
Ash sonrió — Rayo —el contacto produjo que el rayo fuera directo, y en el descuido por el ataque eléctrico, golpeó a Milotic con su cola de acero…
—Estúpida serpiente, ¡Recupérate! — reclamó Stephan, el Pokémon acuático miró a Stephan, con ojos llorosos, y no lo obedeció
—Milotic… — exclamó Ash al ver al Pokémon….
—Está llorando —dijo Vicky desde donde veía la escena—. Es cierto
Flashback de Victoria
—No eres más que un pez bobo — exclamó Stephan y le dio una patada al Pokémon, que quedo chapoteando en un pequeño charco de agua cerca de un arroyo—, te odio... — se alejó de allí, gritando el nombre de una niña—. Victoria…
—¿Si, papá? — aparece una pequeña niña de cabellos violetas.
—No quiero verte hablar con esa cosa hasta que no sea un Milotic, a los Pokémon hay que tratarlos fríamente, si se tratan con cariño solo son débiles… No quiero verte con él…
—Está bien, papá — Stephan apoyo la mano en la cabeza de su hija — los Pokémon solo son herramienta… nunca serán igual a nosotros… — cuando su padre se perdió de su vista, fue en busca de Feebas.
—Feebas, Feebas — llamaba con las manos alrededor de su boca — ¿Dónde estás?... ¿vamos a jugar? — Feebas apareció de un pequeño arroyo que ahí había — ¿llegaste tú solito aquí? — preguntó sorprendida— Vaya… yo sé que — apoyó su mano debajo de la aleta derecha del Pokémon pez — papá es un poco duro contigo, pero sabes… — sonrió — él está preparándote pokéblock dulces para elevar tu belleza, así cuando seas un gran Milotic, puedas pelear junto a él y después junto conmigo… — cerró sus ojos — eres el Pokémon favorito de papá… aunque él te trate fríamente… — siguió acariciándolo.
Fin del Flashback
—Milotic… nunca hará lo que papá dice si lo trata mal… ellos tienen sentimientos… no son simples herramientas.
—¿Te rehúsas a pelear? — Preguntó indignado — ¿Ves? Debí hacerte comida de Sharpedo cuando pude… — Milotic trataba de hablarle con sus ojos llorosos, pero Stephan no le entendía nada — ¡Ay cállate maldita cosa!… — gruñó.
Milotic miró a Stephan, y arrastrándose, se acercó a Raikou, Pokémon que lo miró confuso, Milotic, le extendió su cola…
Ash entendió el pedido de Milotic, se estaba dando por vencido, quería dejarse perder — Lo siento, Milotic — cerró su puño — te conseguiré una mejor entrenadora —sonrió—. Seguro Misty te cuidara — el Pokémon acuático cerro sus ojos y se dejó electrocutar por Raikou, cayendo debilitado frente a Stephan, el cual sin decir nada lo regresó
— Otra basura más — se la tiró a Ash también— parece que mi último Pokémon deberá encargarse de los tres que aun te quedan.
—Es fácil saber quién va a ganar — Ash apoyó las manos en su cintura—, esta batalla está ganada…
—No lo creo — lanzó su última esfera mitad roja, mitad blanca, del cual salió el Pokémon Salamance…
—Al fin el último Pokémon — Ash sonrió—, es hora de ganar…
¿Ash realmente tendrá la batalla ganada?
Pronto lo sabrán…
Esta historia continuara…
