07/OCT/2012

Final MiX!


PRELUDE THEME: - 141-Prologue & subtitle II (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Unos días de descanso y entrenamiento. Las relaciones entre los miembros del grupo se vuelven más estrechas… pero otros están confundidos.

Lucy Shidou, luego de un accidente con X, siente algo de confusión por sus sentimientos y ya no puede aguantar estar con X sin sentir que su corazón fuera a estallar. El resto del grupo fortalecen sus relaciones y comienzan a hablar de sus vidas.

Pero, estos momentos de paz iba a terminar… y muy pronto…

OPENING THEME: 142-Still Embracing Light and Darkness (Soundtrack: Magic Knight Rayearth, Opening 3)


Capitulo 49: ¡Los baños termales!... y el inicio de la pesadilla.

Música de fondo: - 003-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Han pasado ya seis días desde el momento en el que Atoli despertó y cuatro días desde que Doremi, Aiko, Anna, Garrod, Sonic y Klonoa llegaron a Céfiro. Durante ese tiempo, Atoli se acostumbró rápidamente a su nuevo entorno, haciendo muchas amistades, aparte de Kite y Blackrose. Rápidamente se hizo amiga de la Magic Knight Lucy, debido a toda la energía que la pelirroja tenía. También se hizo amiga de Marina y Anaís, aunque más de esta última y de su manera tan cortes de hablar, que era muy parecida a la de ella misma. La otra Lucy, Elie, Jenna, Dawn, Mimi y Amelia se hicieron amigas más cercanas, mientras que le tenía un gran respeto a Anna, Kristal, Erza, Kallen y, extrañamente, a Latias humana, al igual que a Caldina. Hablaba poco con Presea pero si se llevaba bien con ella. Además, creía que Nicona y, extrañamente, Primavera, eran lindos. También les agradaba Doremi y Aiko, en especial Doremi, con su personalidad tan amable y alegre.

De los hombres, Klonoa, Rock, Takato, Garrod y Genki se hicieron amigos de ella rápidamente. Le tenia gran respeto a X, Link, Yusei y Clef, algo de miedo a Zero, a Raichu (Después de que este intentara algo que tenía que ver con su posadera), le caía bien Ash, Tai, Gulliver, Sonic, Ascot, Paris, Ráfaga, hablaba con Alan y Mario, se reía del miedo de Luigi (Que ella creía que era actuación) y, por ultimo, se reía de las locuras que Giru hacia con Nicona… ¿O será al revés?

Doremi y Aiko se hicieron amigas del grupo rápidamente, en especial por la personalidad de Doremi, que a muchos les agradó. Aiko no se quedaba atrás, haciéndose amiga de todos… pero, cuando Zero estaba cerca, ella se congelaba y no podía decir mucho. Zero, por su parte, no le daba importancia y seguía haciendo lo que mejor hacía: estar recargado en la pared y no prestar mucha atención a sus compañeros. Las dos chicas no habían dicho que era lo que tenían con Zero, y él tampoco decía nada, lo cual incrementaba las dudas de todos.

Aparte de eso, no ha pasado muchas cosas en realidad, salvo algunos ataques de AIDA-Heartless, pero nada del otro mundo. Durante ese tiempo, las amistades de los héroes se habían fortalecido y todos confiaban más en Atoli y en Erza, incluso Zero empezaba a confiar en ellas, viendo su buena conducta y modales, rivalizando con los de Anaís, mientras que en Erza… su instinto le dijo que podía confiar en ella. Aún así, él se mantenía alejado de Aiko y, por consiguiente, de Doremi.

Estaban entrenando un poco. Alan probó las fuerzas de Anna, Garrod, Sonic y Klonoa cuando estaban en su forma Super, y se dio cuenta de que, poco a poco, lograrían alcanzar el nivel de él en la misma forma, y lograron conseguir sus Bankai Armors… como otro de los héroes.

Desde que obtuvo su Keyblade durante la pelea contra los gemelos Saku y Bo, Mario estaba siendo entrenado por Kristal para poder usar su Bankai Armor y la transformación de Super Novan… y acababa de terminar su entrenamiento. Ahora, Mario tenía una armadura como la de los otros N-Warriors y podía transformarse, lo cual significaba un guerrero más para los héroes.

El resto del grupo siguió entrenando, en especial el grupo de Yusei, quienes comenzaron a incrementar sus poderes para alcanzar el del resto. Claro, con tan poco tiempo, aún con el aparato que Alan recibió de Master Raphael que lograba acelerar el paso del tiempo en un área determinada, ellos seis no lograron llegar al nivel del resto. Sin embargo, el que se hayan vuelto más fuertes era algo bueno para todos.

Kristal empezó a entrenar a Doremi y a Aiko, sabiendo que ellas eran hechiceras. Sin embargo, ellas comentaron que, si bien una vez fueron hechiceras, ahora habían perdido esos poderes, por lo que no tenían poderes mágicos. Kristal decidió entrenarlas a usar algunos hechizos elementales; Doremi tenía talento con los hechizos de fuego, mientras que Aiko con los de hielo. Por alguna razón, quizás los colores que ellas portaban, a Kristal no se les hizo extraño.

Alan probó las fuerzas de Anna y Garrod. Se dio cuenta de inmediato que Anna era muy buena peleando a puño limpio, quizás tan buena como lo era Mimi, mientras que Garrod usaba mucho las habilidades de la armadura de Gundam que usaba para pelear… después de todo, la armadura de Garrod tenía incluso dos ametralladoras incrustadas a lado de su cuello… pequeñas, pero efectivas. ¿De dónde sacaba la munición? Ni Garrod lo sabía.

Ahora, siete días después de que Atoli se uniera al grupo, todo parecía tranquilo… sin embargo, toda esa tranquilidad estaba por cambiar… para los chicos…


-Comedor, 1:58 P.M.-

Música de fondo: - 017-Town Shop- (Soundtrack: Hack/G.U.)

El grupo se encontraba en el comedor, terminando ya sus alimentos del día, planeando lo que iban a hacer el resto del día, que era de descanso. Esta vez, la mayoría de las chicas se encontraban sentadas en dos mesas ahora unidas, alejadas de los chicos.

"Vaya, nunca antes había entrenado así." dijo Marina algo agotada, con una mano en su hombro derecho. "Estoy exhausta."

"Se cansan muy rápido." Comentó Erza, sonriendo un poco con malicia. "Deberían ver lo que yo hago. Ustedes no durarían ni un rato."

"Sólo entrenas con Zero." Expresó Kallen, con cierto fastidio. "Día y noche, te he visto pelear sólo con él."

"Porque él es alguien que pelea de una forma tan variada, con diversas armas y técnicas a su disposición. Pelear contra alguien así es un reto, y mejora mi forma de pelear."

"¿En serio?" preguntó Lucy Heartfilia con malicia. "No será acaso que tu…"

"No empieces, Lucy." Expresó la guerrera pelirroja, mandándole una mirada asesina a su amiga… que de hecho, casi la mataba.

"Ok, ok, no te enfades…" dijo la rubia, riendo nerviosamente.

"Pero vaya que pelean mucho." Comentó Jenna con asombro. "Desde que amanece hasta que anochece, ustedes dos pelean sin detenerse… claro, a menos que sea hora de comer."

"El tiempo pasa cuando uno se divierte." Respondió Erza, cruzándose de brazos y sonriendo con arrogancia.

"Se ve…"

"¡Vamos, señorita Erza, no lo niegue!" exclamó Amelia, siendo de las pocas personas que se refería a la guerrera sin miedo. "¡Sabe que en realidad le tiene mucho cariño al señor Zero!"

"¿Qué?" preguntó Erza, levantando una ceja al escuchar a la chica hablar así.

"¡No lo niegue!¡No trate de ocultar lo que dice su corazón!¡Sé que usted y el señor Zero se llevarán muy bien!¡Sólo dígale lo que siente!"

Todas las chicas miraron a Amelia como si fuera una extraterrestre… que, bueno, para muchas de ellas, lo era.

"Mira quien lo dice." Se burló Mimi, llamando la atención de Amelia.

"¿Eh?"

"No lo niegues; estás igual." Expresó Dawn, haciendo que Amelia la mirara. "Últimamente te he visto pasando mucho más tiempo con Takato que con nosotras, y eso que somos amigas."

"¿Qué?¡Eso no es cierto!" exclamó Amelia, sintiendo que su rostro se volvía algo rojo. "¡No sé de q-qué estás hablando!"

"¿De verdad?" preguntó Mimi. "Porque recuerdo que has estado pasando mucho tiempo con él."

Kristal miró a Amelia con interés y se puso a pensar. Era cierto: desde el día en el que Orca y Balmung atacaron el castillo y Takato la salvó, claro después de regresar de Novaterra, Amelia no ha parado de pasar el tiempo con el joven Tamer. Siempre los veía juntos, aunque siempre escuchaba que Amelia trataba de hacer de Takato un verdadero caballero de la justicia… esto porque ella se dio cuenta de que Takato lo era, con todo y su armadura de Gallantmon. Pasaban mucho tiempo juntos, el joven Tamer ni entendiendo la razón por la que ella lo buscaba para 'entrenar y así ser verdaderos guerreros de la justicia'. Ante esto, Kristal no pudo evitar sonreír un poco.

"¡Chicas, no es lo que creen!" exclamó Amelia con algo de vergüenza, antes de comenzar a jugar con sus dedos índice. "Es sólo que me agrada…"

"Ohhh… te agrada." Expresaron Dawn y Mimi con burla, mirando a su amiga.

"¡No se rían!"

"¡Vaya que son divertidas!" comentó Doremi, riéndose a carcajadas, al igual que su compañera Aiko.

"Nos agrada que te parezcamos graciosas." Expresó Dawn con cierto enfado.

"¡¿Eh?!" Exclamó Doremi, agitando sus manos. "¡N-no lo tomen a mal!¡Yo solo-!"

"¡Caíste!"

"¡Oigan!"

Mientras las chicas comenzaban a conversar, Atoli comenzó a reír, no sólo por esta conversación, sino por varias otras que había escuchado mientras estaba en el castillo. Si, a Atoli le agradaba mucho este grupo, y Blackrose lo notó al ver como su compañera rubia reía… una risa que hace mucho que no veía en ella… claro, debido a que hace mucho que no la veía, pero a la joven de cabello rosado se le hacía que Atoli no reía desde su unión a los Phantom Knights.

"Hey Atoli, ¿Estás feliz?" Preguntó Blackrose, Atoli volteaba a verla, al igual que todas las demás chicas, causando que la joven de cabello rubio se sintiera algo apenada.

"B-bueno… si… estoy feliz…" Respondió Atoli con nerviosismo. "B-bueno, ha-hace tiempo q-que no m-me reía a-así."

"¿Por qué lo dices?" preguntó Latias con algo de confusión.

"Este, bueno… los Phantom Knights no son muy amables que digamos… me refiero a los God Warriors; ellos siempre se burlaban de mí, porque no sirvo para peleas. Soy una Harvest Cleric,y mi trabajo es el curar a los demás. Los God Warriors prefieren sanar solos a recibir la ayuda de los demás."

"Oh…" dijo Dawn. "Debió ser algo difícil para ti…"

"Algo, pero al menos tenía a mis compañeros Epitaph Users… bueno, sólo a Kuhn, Pi y a Bo. Endrance, Saku y el señor Yata… bueno, no hablaba mucho con ellos… y Haseo… bueno, tiene una forma muy particular de demostrar su cariño."

"¿Cómo?" preguntó Kallen con interés.

"Bueno, me dice de cosas… como que no era muy buena que digamos, o que me alejara de él…"

"¿Eso es demostrarte su cariño?" Preguntó Marina con confusión. "No quiero ver como demuestra su odio…"

"Ni conozco a ese chico… y ya me da miedo." Comentó Aiko, riendo nerviosamente.

"Suena interesante…" comentó Anna, ganándose la mirada de confusión de los demás. "¿Qué?"

"¿Te parece interesante?" preguntó Lucy Heartfilia con confusión.

"Eso dije. No es que me agrade, pero es… distinto."

"Eso si…"

"Haseo…" Empezó Blackrose, llamando la atención de todas. "Como Atoli dice, tiene una forma muy particular de mostrar sus sentimientos. Cuando dice que no es muy buena o que es débil, quiere decir que se preocupa por ella y que desea que se vuelvan más fuerte, o que también te alejes de los problemas, porque no quiere que salgas lastimado."

"Oh, que confuso…" dijo Presea. "Veo que este Haseo no muestra mucho sus sentimientos."

"Bueno, eso es por muchas cosas en el pasado, entre ellas unos sujetos que intentaron matarlo cuando empezaba su entrenamiento para ser un Adept Rogue."

"Entiendo…"

"Y, bueno…" Continuó Atoli. "La vida ahí no es muy agradable. El castillo es siempre deprimente, el mundo en si es un mundo muerto, donde toda la atmosfera se siente pesada y con un gran instinto asesino. Polaris en si es algo oportunista y te miente mucho… lo sé porque lo he visto. La vida ahí no es muy buena que digamos, y los God Warriors y los Epitaph Users no se llevan muy bien… no como aquí, en la que ustedes, las Magic Knights y los N-Warriors, viven pacíficamente."

"Si…" dijo Lucy Shidou, sonriendo. "Nos llevamos muy bien, porque somos compañeros… amigos."

"Demasiado bien." Dijo Blackrose mirando a Lucy con algo de burla. "Veo que tu y X se llevan muy bien."

"¡Ah!" Exclamó Lucy, sonrojándose por lo que le dijo su nueva amiga. "N-no, b-bueno…"

"Eso indica lo contrario, Lucy." Comentó Elie, con la misma cara de burla de Blackrose, señalando al rostro sonrojado de la pelirroja.

Todas las chicas rieron un poco ante esta pequeña burla. Blackrose veía a Atoli, quien estaba riendo a carcajadas, pero también notó que estaba llorando un poco. Antes de que pudiera decir algo, Atoli se limpió las lágrimas.

"H-hace mucho que no reía así…" dijo la joven Epitaph User, llamando la atención.

"No hay de que…" dijeron algunas de las chicas, alegres porque hicieron reír a una compañera.

En ese momento, Caldina sacó un abanico de la nada y lo alzó sobre su cabeza.

"¡Esto hay que celebrarlo!" exclamó la exótica mujer, llamando la atención de todas las presentes.

"¿Celebrarlo?" preguntó Latias, mirándola con confusión.

"¡Si, celebrar que tenemos una nueva aliada!"

"¿Y como?" preguntó Presea.

"¡Con un baño!"

La mayoría de las chicas casi sintieron que se caían por este comentario.

"¿Ah?" preguntaban todas, extrañadas.

"¿Con un baño?" preguntaba Kallen.

"¡Sí!" Respondió Caldina con alegría. "¡Cuando las mujeres celebran, nada mejor que un buen baño caliente!"

"Eso mismo dijiste la vez pasada cuando Lucy estaba deprimida, luego de que Luz rompiera su espada." dijo Marina, algo exaltada.

"¿Enserio?" preguntó Caldina, causando más gotas de sudor en las cabezas de las chicas.

"Y… ¿Dónde planeamos tomar el baño?" Cuestionó Latias.

"El castillo tiene un gran jacuzzi." Respondió Anaís, haciendo que todas la miraran.

"¡¿Este castillo tiene un jacuzzi?!" cuestionaron Doremi, Dawn, Elie y Lucy Heartfilia, mirando con emoción a la chica de anteojos.

"Si, y uno bastante grande."

"¡Wow!¿¡Que esperamos!?" exclamó Jenna con felicidad. "¡Siempre he querido intentar uno grande!"

"Me parece bien." Dijo Blackrose, mirando a su amiga. "¿Qué dices, Atoli?"

"C-claro, por mi está bien…" Respondió Atoli con algo de vergüenza.

"¡Estupendo!" Exclamó Elie. "Y eso sirve para que Aiko nos cuente lo que pasa con Zero."

"¡¿Eh?!" Preguntó la mencionada, sonrojándose un poco. "¿Q-que quieren decir?"

"Vamos, eso nos está matando." Dijo Elie, mirando a la chica de azul con malicia. "Queremos saber cómo es que ustedes se relacionaron con ese chico tan frío. Y por cómo te declaraste tan abiertamente la vez pasada, podemos saber que es algo MUY serio."

"P-pero, yo…" empezó Aiko, sonrojándose a más no poder.

"Vamos, quedará entre chicas." Dijo Jenna, sonriendo dulcemente… aunque teniendo otras intenciones. "¿Qué dices?"

"Creo que será mejor que les digas, Aiko." Comentó Doremi.

"¡Ok, ok, les diré!" Expresó Aiko con cierto enfado. "La verdad no sé, pero les creo, chicas, aunque llevemos poco de conocerlas. Pero que no salga del baño, ¿ok?"

"De acuerdo…" dijo Kristal. "Vayamos, pero mucho cuidado; no dejemos que cierto pervertido nos vea."

"Tienes razón" dijeron el resto de las chicas, sabiendo a que se refería la hechicera.

"¿Vienes, Erza?" preguntó la Lucy rubia, mirando a la pelirroja.

"¿Me has escuchado decir que no?" preguntó Erza, sonriendo. "Un baño caliente en un jacuzzi… no suena mal."

"Entonces está decidido." Dijo Kristal. "Vamos a tomar un baño."

Música de fondo: - 019-Canard- (Soundtrack: Hack/G.U.)

Así, las chicas se levantaron de la mesa, alejándose todas juntas y saliendo del comedor. Una salida masiva llamó la atención de todos, en especial de Raichu. El roedor sabía que iba a pasar algo, ya que sus instintos le decían que no debía perderse lo que ellas fueran a hacer, por lo que pensó seguirlas. Sin embargo, una fuerte aura asesina lo detuvo, por lo que volteó a ver quién era, dándose cuenta de que Alan lo estaba mirando detenidamente.

"Ni se te ocurra, Raichu…" dijo Alan con seriedad.

"¿Yo?¿Como crees?¿Por quien me tomas?" preguntó Raichu, fingiendo inocencia.

"¿Quieres que te conteste? Raichu, normalmente no te hago nada cuando haces tus cosas con Kristal… pero eso si, no dejaré que seas la primera persona que vea a Kristal desnuda: yo quiero tener ese placer."

"Oh… Alan, no sabía que fueras así." dijo Raichu con claro asombro.

"Te sorprenderías: sería tan pervertido como tu… o quizás más."

"¿Y Kristal te deja?"

"Ella ya me aceptó…"

"¡Maldito afortunado!" exclamó el roedor eléctrico, mientras Alan lo miraba con aires de victoria, haciendo una 'V' con sus dedos.

"Como quiera, no te dejaré ir a verla."

"¡Claro que no!" exclamó Raichu. "Es sólo que… ¡Quiero practicar mis nuevos movimientos, eso!"

"¿Nuevos movimientos?" preguntó Ash.

"Raichu estaba viendo una serie llamada Toaru Majutsu no Index." Respondió Alan. "… y se inspiró en los movimientos de una chica que usa la electricidad para lanzar objetos de metal a gran velocidad… como si fuera un Railgun."

"¡Misaka es linda!" exclamó Raichu, llamando la atención de los que estaban cerca de él. "No tiene pechos, pero es muy linda."

"Interesante…" dijo Tai, aunque esto hizo que se ganara algunas miradas de confusión y malicia. "… hablo de lanzar objetos de metal, no de la chica."

"Claaaaro…" se burló Ash, ganándose la mirada asesina de Tai.

"Rayos, hombres…" dijo Gulliver, sonriendo un poco. "Siempre hablamos de chicas."

"Somos hombres, ¿Qué esperas?" preguntó Alan, haciendo que varios de los presentes afirmaran con la cabeza. "Aunque podemos hablar de otra cosa… pero en estos momentos ¿de qué?¿Futbol?¿Deportes?¿El clima? No hay mucho de qué hablar que TODOS nosotros tengamos en común."

"Bueno, es cierto. Además, hago lo mismo, por lo que no tengo derecho a criticarlos."

"Son un grupo de pervertidos." Dijo Genki, llevándose las manos a la nuca.

"Te doy unos meses y comenzarás a pensar como nosotros." Dijo Alan con malicia. "¿O qué?¿Acaso nunca has pensado en ciertas cosas cuando ver a Amelia, Kallen o Lucy? Digo, ustedes han estado juntos unos meses. ¿Acaso no has pensado en ellas de otra forma?"

Genki miró al joven de gorra gris por un momento, antes de apartar la vista, algo sonrojado. El resto de los hombres pudieron leer esta reacción con facilidad.

"Parece que ni él está exento." Comentó Tai, sonriendo un poco.

"No te avergüences, chico, eso es normal." Dijo Alan, conteniendo un poco la risa. "Y no te culpo, teniendo a tres chicas tan guapas como ellas."

"¿Guapas?" preguntó Ash.

"Palabra de mi mundo, del lugar donde vengo. Es otra forma de decir bonita sin parecer cursi… al menos así lo pienso."

"Espera un momento." Dijo Paris, el príncipe del castillo. "¿Eso significa que estás deseando a otra chica aparte de Kristal?¿Acaso tratas de engañarla?"

Todos los hombres posaron sus ojos en el joven de La Tierra, esperando una respuesta de él, quien sólo se relajó en su silla.

"Hey, hey, no confundan las dos cosas." Dijo Alan, tratando de calmar al grupo. "Estoy con Kristal, pero eso no significa que no me dé cuenta de las otras chicas a mi alrededor, en especial si su físico es similar a la de Kristal. Además, que las admire, no significa que vaya a dejar a Kristal. Estoy muy feliz con ella y no la cambiaría por nada… aún si todas las otras chicas se me tiraran encima. Para que deje a Kristal, ella tendría que hacer algo muy malo como para que la odiase o ya no confíe en ella… o que YO haga algo estúpido y sienta que ya no tengo derecho de estar con ella."

"¿Cómo lo que pasó durante la invasión Mecronet?" inquirió Raichu.

"No me recuerdes eso, que estoy enojado conmigo mismo por como reaccioné."

"Esa es una forma de pensar algo… extraña." Dijo Ascot seriamente. "Pensar así cuando tienes pareja…"

"Es una forma de pensar muy común de la parte del mundo donde yo vengo… y la verdad, yo soy muy leve en esa forma de pensar. Todo está bien, siempre y cuando pongas un límite y respetes los sentimientos de tu pareja. Quizás… quizás tenga en un futuro algunos problemas con Kristal por mi forma de pensar que es muy distinta a la de ella… sólo espero que podamos sobrepasar esos problemas."

"Seguro que si." Dijo Yusei, entrando en la conversación. "Por la forma en la que se tratan, se ve que tienen mucho cariño."

"Son complicadas…" comentó Garrod, mirando al cielo. "Nunca entenderé a las mujeres…"

"Y probablemente ni las entenderemos." Dijo Gulliver, sonriendo un poco, haciendo que el resto riera.

"Un brindis por las mujeres…" Dijo Tai, levantando la copa de líquido que tenía frente a él. "… que hacen nuestras vidas imposibles… pero que no podríamos vivir sin ellas."

"¡Salud!" Exclamaron todos, levantando copas y chocándolas levemente con los de a lado, antes de tomarse sus bebidas.


-Planeta: Exurion-

-Salón del Trono-

Música de fondo: -114-Pandemonium, The Castle Frozen In Time- (Soundtrack: Final Fantasy IX)

Han pasado siete días ya desde que empezaron a trabajar para poder neutralizar los poderes de los N-Warriors.

Los Phantom Knights estaban ya preparados, listos para atacar. Todos los Phantom Knights presentes, tanto Epitaph Users como God Warriors, incluyendo Garv, Ikki, Tyson y los dos Azure Knights infectados, estaban ya descansados y curados de sus heridas. Preparados, con todo listo, sólo esperaban la orden de Polaris para llevar a cabo su plan.

En el salón del trono, todos los Epitaph Users y los God Warriors, a excepción de Atoli, Yata, el llamado Ovan y uno de los God Warriors aunque en su lugar estaba Roki, siendo en total dieciséis, se encontraban hincados, esperando las ordenes de Polaris. La emperatriz de la oscuridad mantenía sus ojos cerrados, concentrándose en algo que ninguno de los otros sabía que era. De pronto, ella los abrió y miró a sus guerreros.

"Mis Phantom Knights…" dijo Polaris con seriedad. "Ha llegado la hora; el enfrentamiento final con los héroes de Céfiro está por comenzar. Ya saben que hacer… vayan a sus puestos y esperen a que ellos vengan a ustedes."

Algunos de los Phantom Knights rieron, algunos por venganza, otros por honor, otros por simplemente luchar. Haseo estaba algo feliz, si es que su rostro es indicativo de ello. Pronto podrá rescatar a Atoli, lo único importante que le quedaba de su vida, además de la venganza.

'¡Al fin! Ya me estaba cansando de esperar…' pensó Haseo con seriedad. 'Yo… yo estoy listo… ¡Vamos!'

Además de él, Warlene, Korz y Lock también pensaban lo mismo, el poder vengarse de aquellos que los habían humillado. Mientras, Kuhn, Pi, Endrance, Saku y Bo, pensaban en otra cosa, en seguir el plan de Yata al pie de la letra… y para eso, tenían que seguir a Polaris un poco más y obedecerla. Garv sólo pensaba en luchar, por lo que estaba feliz que pudiera pelear contra los héroes. Orca y Balmung… no pensaban en nada en especial. Sin embargo, Roki alzó la mirada, viendo a la mujer enfrente a ellos.

"Mi emperatriz…" empezó Roki. "¿Qué hay de mis compañeros?"

"Parece ser que nos equivocamos en los cálculos." Respondió Polaris con seriedad. "No despertarán hasta mañana."

"Ya veo… es una pena… para ellos, claro." Expresó el guerrero con malicia. "Habrá más guerreros para mí."

"Eso es todo." Dijo Polaris con detenimiento. "¡Vayan!¡Vayan a sus puestos y esperen a los héroes de Céfiro!"

"¡Si!" exclamaron todos, despareciendo repentinamente, dejando de nuevo a Polaris sola… o eso es lo que parecía, ya que otra sombra salía de la oscuridad.

"Si, tu también, zombi… vete con ellos…" dijo Polaris al sujeto misterioso. "Ve, que tus dos compañeros Orca y Balmung te están esperando."

"Ahhhhhhh…" respondió la sombra, desapareciendo de la vista, no muy feliz de seguir las ordenes de Polaris.

"Hehe… así que, la destrucción de Céfiro comienza. Ahora, mi parte: a encontrar la presencia de cada uno de ellos." Expresó la emperatriz oscura, cerrando los ojos y concentrándose de nuevo. "Es hora… de llamarlos a todos."


-Planeta: Céfiro-

-Jacuzzi-

Música de fondo: - 161-Morning Sun- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)

Vapor, bastante vapor había en la habitación que era tan grande como el salón de entrenamiento. En el centro de ese salón con forma de domo, había un enorme "plato" blanco, que servía como una enorme bañera, ya que estaba llena de agua termal, agua que salía de estatuas con forma de Niconas, que dejaban salir el agua de sus bocas. En el centro de este enorme plato, estaban las chicas, incluyendo a Nicona, relajándose, con sólo una toalla cubriendo sus cuerpos, a pesar de estar solas en esa habitación. Ninguna de ellas iba a arriesgarse a quedar expuestas a cierto ratón eléctrico, quien, probablemente, esté intentando entrar en la habitación.

"Ahh, que relajante…" dijo Dawn, quien estaba flotando de espaldas sobre el agua.

"Es el paraíso…" comentó Doremi, también flotando de espaldas.

"Este lugar es fantástico…" Expresó Latias. "Hace tiempo que no me relajaba así."

"Dímelo a mí." dijo Blackrose. "Tenía días durmiendo al aire libre y bañándome con agua fría. Esto es el paraíso, a pesar de ya haberme bañado con agua caliente antes. ¿No lo crees así, Atoli?"

"¿Ah? S-si, es relajante…" dijo la tímida joven rubia. "D-de hecho, hace tiempo que yo tampoco tengo un baño así."

"¿Enserio?¿Y como te bañabas entonces?" preguntó Presea con confusión.

"Agua fría… muy fría." Respondió Atoli. "Aunque, los hombres se bañan con agua más fría que yo."

"¿Con que se bañan?¿Con hielo?" preguntó Marina.

"Casi, casi. Nosotras tenemos un lujo al bañarnos con agua menos fría."

"Vaya. ¿Y como es que te mantienes tan linda?" preguntó Caldina nuevamente, causando un rubor en la joven.

"¿L-linda?"

"¡Claro!¿O no lo crees?"

"N-no, no es eso… es que hace tiempo que no me decían así."

"Ah, ya veo…"

"Pero Srita. Atoli, usted si es muy linda." dijo Anaís. "Y me sorprende que así seas, luego de lo que nos contaste y de donde vivías por los últimos dos años."

"Ah, b-bueno… ni yo lo sé. No cambiamos mucho en cuanto a apariencia en ese mundo." dijo Atoli con nerviosismo.

"¿De verdad?" preguntó Jenna con interés. "¿Es algún efecto tipo fuente de la juventud?"

"Creo que es más que el efecto del tiempo no nos afecta mucho. Según Kuhn, envejecemos más lento ahí."

"¿Más lento?" preguntó Anna. "¿Cómo una especie de dimensión alterna?"

"Algo parecido…"

"Vaya, ese lugar tiene una ventaja." Dijo Elie, con sus manos en sus mejillas. "Imagínense estar linda por más tiempo."

"Eso es lo que estaba pensando." Expresó la Lucy rubia, también con algo de emoción. "Permanecer joven y bella… de no ser por lo malo que es el lugar, iría allá."

Kristal comenzó a reír un poco por los comentarios de sus compañeras, aunque no podía evitar pensar como ellas un poco y permanecer joven por más tiempo. Pero entonces, sus ojos se posaron en Lucy, la pelirroja, quien estaba algo seria.

La Magic Knight de fuego estaba pensando en muchas cosas… bueno, no, estaba pensando en X y su extraña y rápida fascinación por él.

'X… cielos… me he enamorado mucho de ti… y no sé porqué. No entiendo porqué es que lo pienso tanto; estoy enamorada de él y ya… pero siento que hay algo raro en esto… como si no fuera la primera vez que me enamoro de él… ¿Tendrá que ver con mi sueño?¿De verdad será mi vida pasada?' era lo que Lucy pensaba, su mente recordando lo que podría haber sido su vida pasada, la chica llamada Hikaru. Luego recordó a la chica y el cuerpo que tenía, uno que era más desarrollado que el de ella misma, quizás al nivel de Amelia y Mimi, sintiéndose algo deprimida por esto. Lucy suspiró nuevamente. 'Ahhh… esa Hikaru, tiene más cuerpo que yo. Me pregunto que tipo de chicas le gustará a X. No creo que él piense en una mujer extravagante o voluptuosa; no creo que sea así… pero, tampoco creo que se interese por una chica tan simple, tanto en cuerpo como en mente, como yo… quizás…'

"Hey, Lucy ¿Estás bien?"

La joven pelirroja alzó la mirada, aún algo confundida cuando se dio cuenta de que Kristal estaba frente a ella. Lucy se le quedó mirando al rostro… antes de bajar la mirada y posándose en los pechos de la joven hechicera.

'Vaya… Kristal es muy hermosa. Desearía ser como ella: tiene un físico bastante llamativo para los hombres, y además de eso, su personalidad es bastante alegre. Cielos… quisiera tener un poco del cuerpo que ella tiene, así no sería tan simple.'

"Vaya Lucy… no me había fijado que tenías el cabello largo."

Lucy salió de sus pensamientos debido al comentario que Kristal había dicho. Era cierto, Lucy tiene el cabello largo, ya que le llegaba hasta casi las rodillas. Pero, debido a que ella siempre usaba una trenza, algunos no lo notaban a primera vista. Ahora que estaba en el jacuzzi, tenía que tenerlo suelto, por lo que parte de su cabello se quedaba flotando alrededor de ella.

"¿T-tu crees?" preguntó la joven pelirroja, tomando algunos de sus cabellos con sus manos.

"Ah, es cierto…" dijo Dawn, acercándose a ellas. "Tampoco lo había notado."

"Ahora que lo dices, es cierto." Dijo Mimi. "No me había dado cuenta de que Lucy tenía un cabello tan largo."

"¿No lo notaron?" preguntó Anna. "Yo lo noté… ¿Nadie más lo notó?"

"Yo si lo noté…" Comentó Blackrose. "Pero no creí que fuera tan largo. Doremi también lo tiene largo."

"Es porque se lo amarra en esos odangos." Respondió Aiko. "Deberías usarlo suelto, Doremi."

"Estoy pensando en eso." Respondió la mencionada.

"¿Por qué no te lo dejas suelto? Te verías más linda así…" Dijo Kristal, a Lucy Shidou, sonriendo alegremente.

"Es lo que le decimos nosotras." Expresó Marina, suspirando un poco en frustración. "… pero ella no lo cree."

"¿Pero porque no lo crees?"

"B-bueno… y-yo… yo no soy tan atractiva como otras." Respondió la Lucy pelirroja, bajando la mirada algo apenada.

"¿Cómo otras?¿Como quienes?"

"B-bueno… tu…"

"¿Ah?"

"S-sí, bueno… es que tu eres muy atractiva."

"¿Tu crees? Yo la verdad ni lo había pensado."

"¿De verdad?" preguntó Caldina con confusión. "¿No lo habías pensado? Pero si tienes un muy bonito cuerpo: tu piel blanca parece muy suave, tu cabello se ve bastante bien, tus ojos, tus labios… eres una mujer bastante bella…y si nos vamos a lo que la mayoría de los hombres se fijan primero, diría que tus caderas son anchas pero eres delgada, tus glúteos son bastante firmes y, especialmente en ti, tus senos son bastante grandes."

"Uh…"

"Si…" dijo Caldina, apuntando al pecho de Kristal, envuelto en una toalla. "Muchos hombres matarían por una mujer como tú. No sólo tienes un buen cuerpo, tu actitud es muy tranquila. Definitivamente serías muy codiciada, y me imagino que por eso Lucy está algo decaída: debe estar comparándose contigo."

"¿Ah?" preguntó Kristal, volteando a ver a Lucy. "¿Es cierto?"

"B-bueno…" Empezó la pelirroja con nerviosismo. "C-comparada contigo, yo no tengo busto… soy una chica plana y simple."

"¡Oye!" Exclamó Dawn. "Yo soy más plana que tu y no me quejo."

"¿De verdad?" preguntó Mimi, mirando a su amiga con seriedad. "Eso no parece cuando vienes a apretarme mis pechos y te quejas de lo plana que estás."

"¡Oye!¡Eso no se dice!"

"Vamos, Dawn, todos sabemos que eres muy sensible a ese tema." Expresó Mimi, mirando a su amiga con cierta… frustración.

"¡No es cierto!"

"Te entiendo." Comentó Doremi, colocando una mano en el hombro de Dawn y soltando unas lágrimas. "Yo también siento que no me desarrollo. Creí que era normal… hasta que la vi." Dijo ella, mirando a Aiko, quien era casi tan grande como Amelia o Mimi.

"Lo siento, no era mi intención." Rió Aiko nerviosamente. "Solo… crecieron."

"¡Estábamos iguales cuando nos separamos, y ahora estás así!" Dijo Doremi, cruzándose de brazos e inflando sus cachetes. "¡Me haces enfadar!"

"Doremi, teníamos once cuando nos separamos. Era natural que estuviéramos igual."

"¡Pero no es justo!" Dijo Doremi, comenzando a llorar a cascadas.

"¡Te entiendo, amiga!" Expresó Dawn, también llorando a cascadas, abrazando a la pelirroja. "¡Estamos rodeadas de vacas!"

"¡Oye!" Gritaron Kallen, Elie, la Lucy rubia, Anna, Amelia, Mimi y Aiko.

"No creo que sea sólo por eso." Dijo Erza, acercándose al grupo, ya que estaba algo alejada, volviendo la conversación a la Magic Knight. "Lucy se siente decaída no sólo por compararse con Kristal."

"¿A qué te refieres?" preguntó Latias, mirando a la guerrera seriamente.

"Mira a tu alrededor."

La Pokemon hizo eso, viendo alrededor. No notó nada de inmediato… hasta que comenzó a entenderlo.

"Oh, ya veo…"

"¿Eh?¿Qué entendiste? Yo no entiendo." Expresó Jenna, mirando a la Pokemon.

"Somos veinte chicas aquí… y de esas, nueve chicas son más… 'grandes' que las otras."

Jenna miró a todas y se dio cuenta que era cierto: Kristal, Amelia, Mimi, Anna, Elie, Kallen, Aiko, Lucy Heartfilia y Erza tenían pechos mucho más grandes que las demás, algunas de ellas en los límites superiores de la copa D ya casi entrando a E. Presea y Caldina también los tenían grandes, aunque comparadas con las chicas del Nintenverse, eran tamaño medio, quizás una C, mientras que el resto de las chicas eran de pecho pequeño, con Marina y Anaís, con B superior, siendo las más grandes de ese grupo. Al darse cuenta de esto, Jenna se sintió algo abrumada, introduciéndose más en el agua.

"Es cierto…" dijo la Mars Adept, bajando la mirada a su propio pecho que, si bien era moderado, palidecía a lado de las otras siete chicas.

"Vaya…" dijo Caldina. "Me pregunto que comen en su galaxia para ser así de grandes."

"Son chicas vaca…" respondió Dawn, sintiendo que los celos ardían con fuerza en sus venas. "Es por eso que son así de grandes: por ser chicas vaca."

"Cierto." Comentó Doremi, cruzada de brazos y con los ojos cerrados.

"Parece que alguien está celosa por no tenerlos así." Expresó Lucy Heartfilia con burla.

"¡Claro que no estamos celosas!"

"¿Oh?¿De verdad?" preguntó la Celestial Mage, encarando a Dawn y a Doremi, y colocando ambas manos sobre sus propios pechos, levantándolos un poco para hacerlos parecer más grandes. "¿Segura que no estás celosa de estas cosas?"

"¡No me los presumas!" Exclamó Dawn, casi lanzándose contra la Lucy rubia, aunque sus compañeras Amelia y Mimi la sujetaron por detrás… aunque esto no ayudaba mucho a la furia de Dawn, ya que podía sentir los grandes pechos de sus amigas en sus espaldas. "¡Suéltenme!"

"¡Ya basta las dos!" exclamó Kallen, colocándose frente a Dawn y Lucy. "¡Dejen de pelear por algo tan ridículo!"

"¡Mira quien lo dice!¡También eres una chica vaca!" Exclamó Dawn, señalando al pecho de la pelirroja, quien, inconscientemente, se cubrió con sus manos.

"Wow…" dijo Marina desde lejos. "Ese tema sí que es sensible para Dawn… y parece que también para Doremi."

"Debe tener un complejo de inferioridad o algo." Respondió Anaís, sonriendo tímidamente. "Aunque admito que la entiendo un poco."

"Eso si…" dijo la guerrera del agua, mirando a las otras chicas. "A veces me siento pequeña a lado de las demás."

"Comparadas con la señorita Kristal y las otras ocho, somos pequeñas."

"No me lo recuerdes…"

Dawn y Doremi quisieron seguir discutiendo con Lucy y Kallen… pero luego llegó un momento donde las primeras dos se deprimieron mucho, introduciéndose más al agua.

"Vaya…" dijo Elie. "No creí que se pusieran así."

"Bueno…" empezó Erza. "…creo que, cuando estás rodeada de muchas chicas con gran pecho, comienzas a desarrollar un complejo de inferioridad."

"Si, eso le pasa a ellas ahora." Dijo Blackrose… también sintiendo algo de celos, pero no mostrándolo como las chicas de cabello azul y rojo.

"¿Estarán bien?" preguntó Atoli con interés.

"Si, no te preocupes. Ya se les pasará." Comentó Mimi, con sus manos en la cintura.

Música de fondo: - 172-Hikaru's Emotions- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)

Lucy Shidou suspiró algo deprimida. Sabía que no debía compararse con alguien más, que cada quien es único… pero, cuando uno está enamorado, no puede evitar hacerlo, comparándose y deseando tener algo que otra persona posee, al menos una sola vez, aunque luego se descarte. De repente, alguien de debajo del agua, detrás de Lucy, y la abraza con fuerza, asustando a la Magic Knight.

"¡Ahhh!" exclamó Lucy, volteando a ver quien había sido. "¡C-caldina!"

"¡Hey, Lucy, no te deprimas por algo así!" Expresó la exuberante mujer de Cizeta. "Cada quien es único. No deberías sentirte mal con lo que tienes…"

"Lo dices muy fácil…" dijo Dawn, mirando a la morena. "Tu también tienes un bonito cuerpo… y tus pechos también son algo grandes."

"Oye, los de Presea lo son aún más que los míos." respondió Caldina, señalando a la mujer que nada tenía que ver en la conversación.

"¡Caldina!" exclamó Presea, sumamente apenada por las palabras de su compañera.

"Sabes que es cierto; también tienes un bonito cuerpo…" dijo Caldina, con cierto tono de burla. "También los de Marina y Anaís son bastante decentes."

"Uh… ¿Gracias?…" dijo Marina, algo apenada y confundida a la vez, Anaís también estaba igual, aunque no respondió.

A pesar de lo graciosa que era la situación entre las mujeres, Lucy Shidou aún pensaba, algo deprimida por la situación. Fijándose bien, Lucy se dio cuenta de que, entre las mujeres, Kristal era la del busto más grande, para alguien de su edad, siendo igualada por Elie, Kallen, la otra Lucy y Erza, después Anna, Amelia y Mimi, Aiko cerca de ellas, seguidas por Presea y Caldina, mientras que ella misma era la segunda con el más chico, sólo superada por Dawn y quizás Blackrose, y a penas debajo de Doremi.

Normalmente Lucy no era una mujer que se fijaba en lo físico; ella era una mujer que creía fielmente en lo espiritual, la conducta y la personalidad. Pero ahora que estaba enamorada, no podía dejar de pensar en que si su cuerpo sería lo suficientemente llamativo para aquel a quien su afecto iba dirigido.

La joven pelirroja suspiró un poco en depresión, Kristal dándose cuenta de ello.

"Oye Lucy, no te deprimas…" dijo la hechicera. "Es cierto que casi no tienes busto… pero quizás eso esté por cambiar."

"¿Ah? No te entiendo…" Comentó Lucy con confusión.

"Bueno, no quiero hacerte falsas esperanzas, pero les contaré algo que me pasó a mí."

Las otras chicas dejaron sus pequeñas peleas para ponerle atención a Kristal.

"Cuando conocí a Alan-kun, hace casi un año, no medía lo que ustedes ven ahora: media más o menos 87 cm, y seguía midiendo eso hasta hace unos dos meses y medio, cuando Master Raphael, mi maestro, despertó el Nova Crystal dentro de mí y me volví una N-Warrior."

"¿Qué tiene que ver eso con el tamaño de tu busto?" preguntó Blackrose, confundida.

"A eso voy…" dijo Kristal. "Luego de eso, noté algo a las dos o tres semanas después de eso: mi cuerpo comenzó a cambiar. Mis caderas se ensanchaban un poco y mis piernas se veían más formadas… pero el cambio que noté más fueron mis pechos, que estaban creciendo algo rápido. Creo que muchos lo notaron…" dijo con algo de pena. "En resumen, en dos meses y medio crecí mucho, pasé de 87 a 95 cm… y eso que se supone que yo ya no debía desarrollarme más, puesto que ya había llegado a mi edad limite de desarrollo, según mis maestras."

"Vaya, fue algo rápido." dijo Caldina.

"A eso llamo desarrollo espontaneo." Dijo Kallen con algo de asombro. "Vaya que crecer casi diez centímetros de busto en tan poco tiempo, cuando se supone que ya no debías crecer…"

"¿Lo entiendes Lucy?" preguntó Kristal, mirando a la pelirroja. "Cuando te enfadaste por primera vez, esa que dijo X que, bueno, casi lo matas, tu Nova Crystal despertó… y, cuando recibiste tu Keyblade, esa energía se comenzó a balancear."

"¿Qué dices?" preguntó Lucy con confusión. "Me estás diciendo que…"

"Si mi teoría no me falla, tu cuerpo comenzara a cambiar dentro de poco. Quizás se cumpla lo que deseas y podrás tener un cuerpo más desarrollado."

"Ah…"

"Oye, ¿Nosotras también?" preguntó Marina, bastante curiosa sobre el tema.

"No lo sé…" Respondió la hechicera. "Si bien tienen ya sus Keyblades, aún no despiertan el poder de sus Nova Crystals… pero cuando lo hagan, es probable que también se desarrollen más."

"¡Vaya, que genial! Si bien creo que así estoy bien, no me caería mal unos centímetros extras en ciertas áreas, ¿No lo crees Anaís?"

"Uh… preferiblemente estoy bien como estoy." Respondió la guerrera del viento, riendo nerviosamente.

Música de fondo: - 023-Friends in My Heart- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Lucy suspiró con tranquilidad. Aún tenía algo de esperanza de que se desarrollara, puesto que, a sus quince años, no lo había hecho aún.

"Oye, Lucy. ¿Por qué tan aliviada?" preguntó Elie con cierta malicia. "¿Acaso quieres verte más atractiva para alguien en especial?"

"¡Ah!" exclamó la pelirroja con algo de pena. "B-bueno… yo…"

"Es sospechoso…" comentó Anna, mirando a la pelirroja.

"Está enamorada; se nota fácilmente." Respondió Dawn, sin pensarlo dos veces.

"¡Oh!¿Quien es?" preguntó Blackrose, aunque teniendo ya una idea, haciendo que Lucy se sonrojara mucho.

"B-bueno…"

"Es X…" Respondió la tocaya de Lucy, no dejándola terminar.

"¿X?" preguntó Atoli. "¿Hablan del joven de cabello castaño y ojos verdes?¿Aquel que usaba una armadura azul?"

"El mismo." Respondió Mimi.

"Si, es bastante apuesto…" dijo Caldina. "Pero eso ya lo había dicho a Lucy. ¿Te gusta él?"

"Uh…B-bueno…" Dijo Lucy con algo de nerviosismo. Su mente se volvió nublada, no sabiendo que decir, sintiendo que la pena la invadía... pero entonces, recordó lo que ella se había dicho a sí misma, y sus pensamientos se calmaros. "No… no me gusta…"

"¿Ah?" preguntaban todas.

"No me gusta porque… porque lo amo." Dijo la joven pelirroja, llevándose las manos a su pecho, pensando en ese joven que inundaba su mente. "No puedo engañarme; amo a X con todas mis fuerzas. Lo amo con todo mi corazón."

Las chicas la veían con algo de asombro, sabiendo lo tímida que era en esos aspectos. Sin embargo, sus dos amigas sonreían ante esto, alegres por ver en lo que había terminado todo.

'Parece que el corazón de Lucy por fin ha sanado…' pensó Marina con alegría.

'Joven X, usted ha sanado el corazón de mi amiga… gracias…' pensó Anaís, también sonriendo.

"Entiendo…" dijo Kristal, colocando una mano en el hombro de Lucy. "Así me veía yo cuando aclaré mis sentimientos por Alan-kun, al darme cuenta de lo enamorada que estaba por él."

"Es cierto, ¿Por qué le dices Alan-kun?" preguntó Latias la otra Lucy con interés.

"En mi mundo, una mujer le dice –kun al hombre con el que quiere estar junta para siempre… es como la versión en palabras del anillo de compromiso. Los hombres les dicen –chan a las mujeres en la misma situación…" dijo Kristal, algo sonrojada y con una mirada soñadora.

"Pero Alan no te dice Kristal-chan." dijo Presea, pensando en las veces que él hablaba con Kristal, no recordando ninguna vez que él dijera 'Kristal-chan'.

"Es porque en su mundo, o al menos de donde viene, no se acostumbra a decir eso: de hecho se le hace raro y aún no se acostumbra a que lo llame así."

"Ya veo…"

"Oigan, cambiando de tema…" empezó Blackrose. "¿No deberíamos salir ya? Lo digo porque, con tanta agua, nuestra piel podría arrugarse."

"No te preocupes…" dijo Caldina, haciendo señas a Blackrose de que se calmara. "Esta agua de Céfiro es especial. Podemos estar aquí por días y no nos pasaría nada malo… de hecho, es al contrario: esta agua relaja los músculos agotados y hace maravillas con la piel."

"¡Wow!¡Entonces me quedo! … pero, ¿Qué hay del ratón pervertido? No nos vaya a espiar."

"Ya me encargue de eso…" dijo Kristal con orgullo. "Coloqué un escudo mágico alrededor de este salón, además de un escudo de tiempo para que estemos más tiempo aqui. Nadie puede entrar o ver hacia el interior. Además de eso, estoy segura de que Alan-kun no lo dejará."

"¿Por qué estás tan segura de eso?" preguntó Jenna con confusión. Kristal sólo sonrió alegremente.

"Alan-kun quiere ser el primero en verme desnuda, y no dejará que nadie más lo haga primero."

Las demás chicas la miraron algo sorprendidas por ese comentario.

"Wow…" dijo Elie. "Se ve que ustedes dos son muy abiertos en cuanto a su relación."

"Algo… pero no nos vamos a los extremos. Lo máximo que lo dejo hacer es dormirse en mis pechos, pero no lo dejo que los toque con sus manos."

"Muy abiertos…" dijo Marina. "Pero creo que es mucha tentación para él: se nota que es un hombre que es fan de los pechos grandes."

"Tiene buena fuerza de voluntad, eso sí. Sabe que, si me hace algo, no lo dejaría hacerlo de nuevo."

"Lo entiendo…" dijo Caldina. "Bueno chicas, sigamos disfrutando de este baño tan relajante…"

"¡Claro!"

"Bueno, Aiko… ¿Nos vas a decir lo que pasó?" preguntó Mimi, mirando a la chica de cabello azul corto.

"Eh… bueno…" empezó ella con nerviosismo.

"Vamos: se quedará entre nosotras."

Música de fondo: - 022-Twilight Princess - Midna's Theme- (Soundtrack: The Legend of Zelda; Twilight Princess)

Todas las chicas se colocaron alrededor de la maga azul, con su compañera colocándose a lado de ella, en caso de que necesite algo de ayuda o apoyo.

"Todo comenzó hace casi cuatro años, cuando estábamos cursando el último año de primaria…" comenzó Aiko con tristeza. "Doremi y yo, así como tres compañeras nuestras, estábamos en la misma escuela. Era el último año de clases, y apenas estaba iniciando. Entonces, un día, un estudiante de intercambio apareció en la escuela… se llamaba Zero Crimson."

"¿Zero?" preguntó Kallen con confusión. "Pero… ¿él?"

"Dejen que termine su historia, ¿ok, chicas?" pidió Doremi. "Es algo difícil para ella…"

"Ok…"

"Bueno…" continuó Aiko. "Para hacer la historia corta, ese chico era algo solitario, pero poco a poco nos fuimos haciendo amigos y él se introdujo a nuestro grupo… claro, no totalmente como para saber nuestros secretos, pero era buen amigo de la escuela."

Ella, sin querer, comenzó a recordar:

Doremi y Aiko pertenecían a un grupo de brujitas, junto con tres amigas. Ellas cinco podían hacer magia, aunque de una forma muy distinta a la que el grupo estaba acostumbrado. Debido a esto, las cinco eran muy juntas, y habían llevado a cabo ciertas misiones en su mundo y en el mundo mágico.

Volviendo al recuerdo, Aiko comenzó a pensar en el chico al que recordaba. El chico que también se llamaba Zero vestía similar al de ahora, pero claro, en una apariencia de diez años. Ella recordó como fue solitario desde el inicio, y no se llevaba mucho con nadie. Doremi fue la que habló con él primero, y comenzó a llevarse con ellas. Una vez que comenzó a llevarse con ellas, descubrieron que era bueno para los deportes, y competía mucho con Aiko. A cuatro de las cinco chicas les pareció muy similar esta rivalidad, ya que Zero se parecía, físicamente hablando, a otro chico llamado Leon, uno de un grupo de magos al que tuvieron que enfrentarse. La diferencia era que Zero era mucho más serio… y que él le ganaba a Aiko en un par de eventos.

La chica de cabello azul sonrió con tristeza, recordando los momentos que pasó con ese chico, y las competencias que tenían. Las cinco chicas por fin tenían a alguien con quien hablar fuera de su círculo. Si, hablaban con el resto de sus compañeros, pero esto era algo distinto. Con forme pasó el tiempo, Zero se fue abriendo más con ellas, y comenzó a reír de sus bromas.

Pero todo eso, cambió un día…

"Un mes después…" Continuó Aiko. "…tuve una discusión con mi padre, y ese día estaba muy enfadada. Él se acercó para ver si necesitaba ayuda… pero yo… me desquité con él." Dijo ella, recordando el momento en el que ella atacó verbalmente al joven, quien claro, no se dejó y respondió a los ataques. Después de eso, su amistad terminó dañada… "Desde entonces, él y yo nos peleábamos a cada rato, ninguno de los dos aguantándonos. Llegué a un momento en el que empecé a detestarlo… no sé porqué. Otro mes pasó, y seguíamos peleando… pero, ahora que lo pienso, era más de mi hacia él, ya que él intentaba hablarme, pero yo le respondía mal."

"¿Por qué?" Elie con intriga.

"No lo sé, ¿ok? Simplemente… ya no quería verlo… y se me cumplió unas semanas después."

"¿Qué pasó?"

Aiko tomó algo de aire, sabiendo que no sería fácil. Doremi, a su lado, escuchó cada palabra. La verdad, ella tampoco tenía idea de lo que pasó entre los dos, sólo sabiendo que un día ambos se pelearon. Obviamente, ella y sus amigas se pusieron del lado de Aiko, pero al menos trataban de entender lo que pasó y no atacaban a Zero. Lo que iba a escuchar sería la primera vez que Aiko contaba lo que pasó en realidad… y el cambio de personalidad de ambos.

"U-un amigo de mi infancia me quiso invitar a salir…" Continuó la bruja azul. "A ese chico lo conozco desde que éramos más niños, y él se me había declarado. Yo no lo quería como él quería, y se lo dije, pero él estaba dispuesto a esperarme. Acepté tener esa cita… y si, ya sé que teníamos diez años, pero sería una buena experiencia." Dijo Aiko, mordiéndose los labios. "El día que me citó, fui al lugar que me dijo… y cuando llegué al lugar que me iba a encontrar con él… descubrí que Zero le estaba dando una paliza."

"¿Zero?¿Porqué?" Cuestionó Jenna.

"Él sabía algo que yo no, y por eso actuó. Yo, en cambio, al ver al que creía mi mejor amigo golpeado, me pelee con él. Él decía que era para protegerme, pero yo no le hice caso y le dije que lo odiaba." Dijo ella, apretando sus puños y temblando un poco, algo que todas notaron. "Él… el me dijo que yo le gustaba… p-pero…y-yo… yo le dije que nunca s-saldría con alguien como é-él. Que era mejor si él se quedara sin amigos."

"Ow… eso fue fuerte." Comentó Marina con asombro.

"¡Ya lo sé!¡Pero en ese entonces no pensé que estaba mal!" Expresó Aiko, soltando algunas lágrimas. "Estuve enojada unos dos días, antes de enterarme que mi amigo en realidad no era la gran cosa: al parecer, le gustaba salir con chicas y solo me iba a usar."

"Espera." Comenzó Elie. "¿Ya tenía esa mentalidad a los diez años?¡Cielos!"

"Lo sé…" dijo Aiko, deprimiéndose aún más. "No lo creí, pero cuando una de mis amigas me dijo que lo expulsaron del colegio al que iba, supe que era cierto."

"¿Y qué pasó con Zero?" cuestionó Dawn.

"Zero…" empezó ella, tragando saliva y llorando aún más. "Después de lo que le dije, parecía que él había cambiado totalmente; era mucho más serio, solo yendo a clases para estudiar y luego irse. Ya no se juntaba con nosotras. Siempre tenía una mirada fría… pero solitaria. Yo lo veía cada día, sintiendo culpa por lo que le dije… y, uno de esos días, descubrí que comenzaba a tomarle cariño. Cada día que lo veía, me sonrojaba y no podía evitar sentir mariposas en el estómago. Pasaron dos semanas desde nuestra discusión y él seguía así de frío, y yo confundida. Entonces, un día, d-decidí que sería mejor disculparme con él, y-y q-quizás intentar a-algo más… p-pero… e-ese día…"

"¿Qué pasó?" preguntó Mimi.

"E-ese día… é-él d-desap-pareció…"

"¿Cómo que desapareció?"

"Él ya no fue a la escuela…" respondió Doremi por su amiga. "Y no solo eso; nadie recordaba quien era Zero, ni que se sentaba a lado de Aiko… y toda su información, desde el nombre en su lista hasta sus calificaciones, ya no estaban."

"¿Desapareció así nada más?¿Como si nunca hubiera existido?" preguntó Amelia.

"Así es. Sólo nosotras cinco y nuestras amigas del mundo mágico lo recordaban. Nunca supimos porqué."

"D-desde entonces…" continuó Aiko, mirando hacia abajo, dejando que las lágrimas cayeran en el agua. "C-comencé a sentir una gran culpa por eso, y quería más que nada disculparme con él, y decirle que estaba dispuesta a ser su novia… pero, no importaba que magia utilizaba, ni a quién de los magos importantes preguntara, no podían encontrar a Zero en ninguna parte."

Todas las chicas se callaron, no sabiendo que decir ante tal situación. De por sí, era muy extraño que Zero, el mismo que era un Reploid y vivía en otro mundo, interactuara, como humano de diez años, con otros humanos, y ahora saber que se relacionó con Doremi y Aiko, se pelearon, y después desapareció sin dejar rastro, incrementaba ese misterio.

"Nunca pude decirle que lo sentía, ni que aceptaba ser su novia…" Continuó la chica de cabello azul. "Aún después de tanto tiempo, esta culpa no desaparecía. Yo aparentaba ser feliz con mis amigas, pero ellas sabían lo que me pasaba. Incluso cuando terminamos la primaria y cada una tomamos nuestros caminos, ellas sabían que yo aún pensaba en eso. Hace tiempo que no lo pensaba… pero ahora, que lo encontré… no puedo evitar pensar en eso."

"¿Pero estás segura que es el mismo?" preguntó Kristal.

"¡Claro!¡Tiene la misma apariencia, la voz es distinta pero la recuerdo bien y se parece, y sus ojos tienen la misma frialdad y soledad que cuando él estaba enojado!¡Es el mismo!"

"Eso es imposible."

"¿Porqué lo dices?"

"Porque… él era un robot."

Doremi y Aiko miraron a Kristal con confusión, como si le hubiera salido otra cabeza en el hombro.

"¿Eh?¿Cómo es eso?" Cuestionó Doremi por su amiga.

"Zero viene de un mundo llamado Replira." Comentó Kristal. "Ahí, hay unas máquinas llamadas Reploids que pueden pensar y actuar como los humanos. Zero y X eran los primeros robots, la base de los Reploids."

"¿Robots? N-no puede ser…"

"Si, eran robots, hasta hace unas semanas. Si dices que esto pasó hace cuatro años, entonces Zero era un Reploid en ese entonces y no tenía todas las características humanas… menos una apariencia de diez años."

"¡Pero es el mismo Zero!" Exclamó Aiko, con una mano en el pecho. "Mi corazón me lo dice… ¡yo sé que es el mismo!"

"Te quiero creer, pero es difícil…" empezó la hechicera. "Lo siento, pero es que conozco la historia de Zero… y no creo que él haya ido a otro mundo hace cuatro años."

"¡Yo sé que es él!" Exclamó Aiko, apretando sus puños y bajando la cabeza. "Yo sé que es…"

"Probablemente algo más haya pasado." Comentó Erza. "Es probable que si sea, pero ocurrió algo para que se encontrara con ellas."

"Tiene razón." Empezó Anna. "Después de todo, el universo es inmenso, y todo puede pasar."

"Cierto." Dijo Kristal. "Tendré que preguntarle a Master Raphael… pero después, por ahora disfrutemos el lugar. Y disculpa, Aiko, si te hice recordar algo malo."

"Descuida." Empezó ella. "Es difícil de recordar, pero algún día tenía que sacarlo de mi pecho. Gracias."

"De nada…"

Y con esto dicho, las chicas continuaron con su baño. Sin embargo, mientras continuaban con esto, Kristal no sabía que el escudo mágico que ella creó para protegerlas de los mirones, así como el campo de tiempo que realizó después para estar más tiempo dentro del jacuzzi, había reaccionado con las paredes, hechas con el mineral Escudo de Céfiro, creando un escudo de energía sumamente fuerte, uno que no podía ser roto más que por una Keyblade… lastima que las hayan dejado fuera del baño.

Tampoco sabía que ese escudo sumamente resistente las salvaría del siguiente plan de Polaris… pero que pondría a los hombres en un peligro enorme… uno que estaba por comenzar…


-Mientras tanto, fuera del jacuzzi-

Música de fondo: - 118-Troublesome Girl- (Soundtrack: Hack/G.U.)

En los pasillos que van al baño, una pequeña figura se movía con agilidad y gracia, como un ninja, moviéndose de pilar en pilar para no ser visto. Cuando la figura se detuvo un poco para mirar por un lado del pilar donde estaba escondido, su identidad fue revelada… si, era Raichu.

"¡Aha! Así que ahí está el jacuzzi." dijo el roedor eléctrico, mirando las puertas que estaban a unos metros de él.

Raichu ya había tenido oportunidad de entrar en el jacuzzi cuando llegaron a Céfiro, dos días después de su llegada, pero en ese entonces no sabía que era un jacuzzi y lamentablemente, para él, no había chicas ahí. Ahora, Raichu sabía que todas las chicas lindas del castillo, bueno, las importantes sin contar a las cocineras, soldados, etcétera, estaban en ese baño. Él solo pensar en esas chicas con sólo una toalla motivaba sus instintos. Pero, Raichu sabía que Kristal había tomado medidas, ya que podía sentir la presencia del escudo protector que cubría todo lo que es el baño, así que le sería imposible entrar… ¿Entonces porque sonreía tanto?

"Hehe, Kristal… eres muy cuidadosa: levantar ese escudo mágico para que no las pueda ver." Expresó Raichu perversamente. "Pero, cometiste un error fatal… y eso es… que dejaste desprotegidos los vestidores."

Y era cierto. Kristal estaba preocupada porque no las vieran a ellas, que no recordó crear un escudo mágico que protegiera los vestidores, donde en ese momento estaban todas sus pertenencias, en especial, toda su ropa. Raichu podía saberlo sin verlo, ya que sentía el escudo mágico de Kristal alrededor de lo que era el baño, pero no había ni uno en los vestidores. Nuevamente, Raichu sonrió.

'Excelente. Quizás no pueda verlas desnudas… pero con la ropa interior de ellas me basta. Hehe, que bueno soy…'

Si, Raichu estaba pensando en muchas cosas… tanto, que no notó las tres sombras que se acercaban por detrás de él. Se trataban de Alan y X, con Giru en su hombro, quien estaban siguiendo a Raichu desde hace rato, por pedido de Kristal, disminuyendo sus auras al mínimo para que el roedor eléctrico no las detectara. Alan mir sonrió malignamente, antes de sujetar al roedor por la cola bruscamente.

"¡TE CORTO LA COLA!"

"¡WAAAAAAA!"

Alan soltó a Raichu rápidamente, mientras que este, sorprendido totalmente, dio un enorme salto hasta llegar al techo donde… se quedó colgando, como si fuera un gato enterrando sus garras en el techo. Raichu los miró con odio y rencor.

"¡NO VUELVAS A HACER ESO!" exclamó el Pokemon enfadado, mirando a los dos jóvenes quienes lo miraban con indiferencia… bueno, no X, quien lo miraba con confusión.

"Eh, Raichu… tú no eres un gato." Expresó el Hunter, haciéndole notar a Raichu el error. Raichu miraba a X algo confundido, antes de que la realidad lo golpeara… y fuerte.

"Oh, cierto…" fue lo ultimo que dijo, antes de que la gravedad hiciera acto de presencia, mandando a Raichu contra el suelo, cayendo de cabeza en este.

"No, no es un gato…" dijo Alan, al ver que el roedor no cayó sobre sus patas.

"Ow…" Se quejó Raichu, reincorporándose, con sus patas en su cabeza, sujetándola por el dolor. "¿Qué hacen aquí?"

"Pedido de Kristal: que te mantengamos alejado del baño."

"¡Rayos! No conté con que también serías una línea de defensa."

"Pues sí. Ahora anda, vámonos de aquí…" dijo Alan, tomando de nuevo a Raichu de la cola y arrastrándolo, mientras el Pokemon clavaba sus garras en el piso para que no lo hicieran, haciendo que en el suelo quedaran los surcos creados por sus garras.

"¡No!¡Espera!¡Podemos trabajar en equipo!¡Te dejaré que entres conmigo para que podamos ver la ropa interior de las chicas!¡Anda!"

"Eh…" Alan pensó por unos segundos la propuesta de Raichu, antes de contestar. "Nah, no me interesa. Si me espero unos años, Kristal me dará algo mucho mejor que su ropa interior…"

"¡Maldito afortunado!¡NOOOOOOOOOOooooooo!"

Raichu exclamaba, mientras era guiado a través de los pasillos, creando surcos con sus garras. X y Giru sólo los miraron con algo de confusión. Y así, ellos siguieron a Alan de vuelta al comedor.


-Planeta: Exurion-

-Castillo de Polaris-

-Salón del trono-

Música de fondo: - 114-Pandemonium, The Castle Frozen In Time- (Soundtrack: Final Fantasy IX)

Polaris llevaba concentrándose ya unas tres horas, elevando sus poderes para realizar su plan. No solo estaba usando sus propias energías, sino también la de todo el Planeta Exurion, la energía oscura de la Phantom Order. ¿Por qué la estaba usando? La necesitaba para poder traspasar el escudo del castillo de Céfiro y así poder sentir las presencias de los héroes para sus propios propósitos.

De pronto, una sensación de energía pura recorrió todo su cuerpo, indicando que estaba por comenzar el extraño hechizo.

"¡Esta listo!" Exclamó Polaris, sonriendo con malicia. "¡Ahora sí!¡Que comience la destrucción de Céfiro!"

Polaris expulsó toda su aura, saliendo del castillo y regresándola de nuevo al planeta.

Mirando desde el espacio, uno puede ver al mundo oscuro, Exurion, lleno de energía. De pronto, en uno de los lados de ese mundo oscuro, algo comenzó a moverse: algunas zonas de rocas se movían a voluntad, las montañas se deslizaban por toda la zona, dejando ver lo que había debajo de la corteza. Desde el espacio, se podían ver como dos enormes secciones de la corteza se alejaban unas de otras, dando la sensación de que se estaba abriendo la tierra… y si se estaba abriendo la tierra. Debajo de la capa superficial de Exurion, se podía ver algo que no era común en otros mundos… un ojo.

El ojo de Exurion, aquel que era color amarillo y que se asemejaba al ojo de un gato, veía la oscuridad del espacio una vez más. El enorme ojo posó su vista en una dirección, viendo a través de la distancia, hasta que podía observar lo que era el mundo de Céfiro. Enfocando más, el ojo podía ver el castillo de Céfiro, el blanco de su ataque. El enorme ojo comenzó a brillar, mientras Polaris desde su castillo inyectaba más de su aura al planeta, reuniendo energía oscura de su interior. De repente, el ojo liberó una enorme columna de energía morada hacia Céfiro, a una velocidad cercana a la de la luz. Al ocurrir esto, dentro del castillo, Polaris sonrió.

"Es inicio… del final, para los héroes de Céfiro…"


-Planeta: Céfiro-

-Castillo de Cristal-

-Comedor-

Música de fondo: - 017-Town Shop- (Soundtrack: Hack/G.U.)

"¡Vamos!¡Déjame verlas al menos una ves!"

"¡Ni de broma! Si lo hago, Kristal me mata."

En uno de los comedores del castillo, uno que tenía una gran terraza a un lado, Alan seguía sujetando a Raichu por la cola, usando un guante aislante de electricidad, para que el roedor no pudiera electrocutarlo. Algunos de los demás hombres que estaban en el castillo estaban en esos momentos en el comedor, viendo la escena ocurrir.

"Vaya, ese roedor si que es un pervertido." dijo Paris con cierto enfado. "Que ni se acerque a Anaís de nuevo."

"Para eso está ese joven, Alan, para detenerlo." dijo Ráfaga con seriedad. "Recuerda que su novia también está ahí… y no creo que él lo deje solo."

"Tienes razón."

Clef comenzó a toser un poco, llamando la atención de los presentes en el comedor.

"Bueno… estos han sido días calmados…" dijo el joven hechicero. "Nos ha servido para entrenar y volvernos más fuertes, pero no hay que descuidarnos."

"Lo sabemos" Empezó Tai. "Pero estaremos listos para cuando Polaris decida atacar,"

"Si, lo sé… es por eso que-…"

-¡FLASH!-

-Fin de la Música de Fondo-

"¿Ah?"

"¿Qué rayos fue eso?" preguntó Sonic con confusión.

Rápidamente, todos los que podían sentir las presencias de los demás se detuvieron de golpe, los que estaban sentados se levantaron rápidamente, mirando al techo. Aquellos que no podían sentir el aura de los demás los miraban confundidos.

Música de fondo: - 183-Moon Break -Eclipse- (Soundtrack: Hack/G.U.)

"¿Maestro Clef?" preguntaba Ascot "¿Qué es lo que ocurre?"

Todo el grupo que podía sentir presencias miraba a todos lados, sintiéndose abrumados por ella.

"¿Qué rayos es esa energía tan poderosa?" preguntó Ash.

"No lo sé." Respondió Yusei, mirando a todos lados. "Pero se acerca cada vez más rápido."

"¿Pero de donde?" cuestionó Takato.

Todo el grupo estaba mirando a todos lados… cuando, de pronto, los sensores de X, Zero, Rock y Giru les señalaron de donde provenía.

"¡Viene de arriba!" exclamó Zero, mirando al techo, haciendo que todos miraran hacia allá.

"¿De arriba?" preguntó Garrod, mirando al cielo.

"¡Es cierto!¡Se siente que viene desde el cielo!" expresó Genki con algo de ansiedad.

"Algo se acerca…" dijo Alan con seriedad, apretando los puños fuertemente. "Es una energía muy poderosa… ¡Y viene hacia acá!"

"¡Peligro!¡Peligro!¡Incremento de energía acercándose!¡Peligro!" exclamó Giru, el pequeño robot que estaba en el hombro de X "¡Peligro!¡Todos vamos a morir!¡Giruuuuu!"

Link, quien estaba con ellos, rápidamente corrió hacia la ventana más cercana y miró el cielo. El joven Hylian notó rápidamente un destello arriba de las nubes oscuras que aumentaba en intensidad.

"¡Miren afuera!" exclamó el Hylian, abriendo las ventanas, llamando la atención de todos.


-Jacuzzi-

-FLASH!-

Las chicas que podían sentir el aura, en este caso todas menos Presea y Caldina, sintieron una poderosa energía acercándose al castillo. Las tres Magic Knights, quienes apenas se habían acostumbrado a sentir las auras de los demás, rápidamente sintieron un dolor punzante en el cabeza, debido a la enorme presencia.

"¿Eh?¿Que les pasa, chicas?" preguntó Doremi con confusión y temor.

"¿Qué es esto?" preguntó Marina con confusión. "¿Qué es esto que me está causando tanto dolor en mi cabeza?"

"Es una poderosa energía maligna." Dijo Erza, colocándose en guardia, aún cuando no poseía en ese momento su armadura… dado que, como N-Warrior, su armadura estaba en su Keyblade. "Y viene hacia acá rápidamente."

"¡Es enorme!" Exclamó Kristal con cierto temor. "¡Si no me equivoco, esta energía es de Polaris!"

"¿Esta poderosa energía es de esa mujer con la que están luchando?" cuestionó la Lucy rubia con asombro. "¡No puedo creer que estén luchando contra esa mujer!"

"¡Se está acercando más!" exclamó Kallen, colocándose en guardia.

"¡Hay que hacer algo!" Gritó Dawn.

"¡No hay tiempo!¡Ya está aquí!" Exclamó Kristal con asombro y temor.


"¿Esa es la energía que viene hacia acá?" preguntó Klonoa con asombro.

"¡Si, y viene rápido!" gritó Mario, mirando valientemente al cielo… mientras que su hermano se escondía detrás de él.

"¿Cuánto tardará en llegar hasta aquí?" preguntó Ascot.

"¡Golpeará la atmosfera en cualquier momento!" gritó Zero. "¡Después de eso, de dos a tres segundos para que choque con la superficie!"

"¡Ahí viene!" exclamó Alan, tanto él como los demás preparando sus armas y llaves.

En el espacio exterior, el enorme cilindro de energía morada descendió al planeta, atravesando la atmósfera con gran facilidad, e impactó el castillo de Céfiro, quien estaba protegido por su escudo mágico. En todo el castillo se sintió un gran temblor al momento de que el ataque impactó el escudo, asustando a sus residentes.

"¡Nos golpeó directamente!" Exclamó Paris, apenas logrando mantenerse de pie.

"¡Sujétense!" Exclamó X.

El ataque no cesaba con el impacto: el cilindro de energía, que era del mismo ancho que el castillo, continuaba arremetiendo contra el escudo, haciendo temblar la tierra y levantando las rocas que había alrededor del castillo, pulverizándolas de inmediato.

Todo el grupo miraba esto, viendo como el escudo mágico alrededor del castillo amortiguaba el golpe, ondeando un poco. Alan miraba al cielo, intentando detectar el origen de este ataque, pero supo casi de inmediato que venía de muy lejos, más allá de Céfiro.

Exurion!" Exclamó Alan de inmediato. "¡Polaris nos ataca con Exurion mismo!"

"¿Qué dices?" cuestionó Gulliver con asombro. "¿Nos está atacando desde ese planeta?"

"Si, puedo confirmarlo." Expresó Rock, sus escáneres funcionando rápidamente. "Este ataque viene desde muy lejos, fuera de la órbita de este planeta."

"¿Qué tan lejos está Exurion ahora mismo?" preguntó Tai.

"A unos cincuenta y siete punto tres millones de kilómetros de aquí, más o menos."

"Esto está mal…" dijo Clef para sí mismo, aunque llamó la atención de todos. "Este ataque no tiene intención de derribar el escudo… parece más bien-"

-¡Duuuung!-

Todos los hombres en el castillo sintieron algo de repente… como si alguien estuviera contactando con sus almas.

'¿Pero qué rayos-?'


-Planeta Exurion-

-Cuarto del Trono-

Polaris aún seguía concentrándose, intentando detectar las presencias de los héroes desde una distancia tan larga.

-Flash!-

"¡Ahora!" Exclamó la emperatriz de la oscuridad, habiendo localizado todos los blancos… o eso pensaba. "¡DARK SEAL!¡SHADOW PATH!"

Del cuerpo de Polaris, varios de destellos de energía salieron disparadas, saliendo del castillo y siguiendo la ruta del cilindro de energía del ojo de Exurion, rumbo a Céfiro.


-Céfiro-

-Comedor-

"¡Algo más viene hacia acá!" Exclamó X. "¡Múltiples señales!"

"¡Peligro!¡Peligro!" Exclamó Giru con miedo.

Los destellos que salieron de Polaris viajaban como misiles de energía a través del espacio hasta entrar en Céfiro, donde impactaron contra el escudo mágico… o eso parecía. En realidad, estos destellos atravesaron el escudo como si este no estuviera ahí, a pesar de estar deteniendo el ataque mayor.

Ante esto, todos los hombres vieron como estos destellos penetraron el escudo protector, sintiendo como si el tiempo se detuviera… antes de que estos destellos los golpearan, formando columnas de energía alrededor de ellos.

"¿Qué es esto?" preguntó Ascot ante tal evento.

Pero nadie pudo responderle, ya que los sonidos se habían bloqueado, evitando que pudieran comunicarse. Los jóvenes seguían envueltos en esas columnas de energía, quienes ahora no los dejaban moverse.

Repentinamente, el ataque terminó, el castillo dejó de ser atacado por el enorme cilindro de energía y las columnas de luz que rodeaban a los jóvenes desaparecieron… con ellos dentro.


-Jacuzzi-

Música de fondo: - 016-Find your way- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

El temblor sacudió el agua de la gran tina de baño, asustando a las mujeres dentro. Las columnas de energía estaban por entrar en el baño… pero impactaron con el escudo mágico de Kristal y se dispersaron, no logrando el cometido de atraparlas. Pronto, el ataque terminó y todo volvió a la normalidad, con las chicas algo aturdidas.

"Wow… ¿Qué fue eso?" preguntó Caldina con confusión.

"No lo sé." Respondió Blackrose. "Pero sí que causó un gran temblor."

"La presencia enorme que sentíamos ya no está." Comentó Marina, retirando sus manos de su frente. "Ya no me duele la cabeza."

"Es cierto." Dijo Mimi. "Desapareció de pronto."

"¿Qué habrá sido eso?" preguntó Elie, mirando a las otras chicas. "¿Algún ataque de los Phantom Knights?"

"Será mejor salir de aquí y ver que es lo que pasó." dijo Presea, las chicas asintiendo ante su sugerencia.

Las mujeres y Nicona salieron de la enorme tina, caminando por uno de los puentes que conectaba a la puerta de salida, cubriendo sus cuerpos sólo con una toalla. Kristal extendió su mano izquierda para cancelar el hechizo del escudo que estaba justo en la puerta… pero de inmediato notó algo extraño.

"¿Ah?" preguntó Kristal, viendo que su intento no había sido suficiente. Ella lo intentó de nuevo, pero no ocurrió nada. "¿Pero qué-?"

"¿Qué ocurre?" preguntó Dawn con confusión.

"No puedo cancelar el hechizo."

"¿Que?" Cuestionaron todas las chicas con confusión.

"Si. No puedo cancelarlo: el escudo que rodea el lugar no es el mismo que yo creé. Es más poderoso y no lo reconozco. No puedo cancelarlo con mis energías."

"¿Estás segura?" preguntó Aiko.

"Segura…"

"¡Oh no!¡Quedaremos aquí atrapadas!" Exclamó Doremi, llena de pánico.

"Tranquilas." Dijo Anaís. "No ganamos nada con perder la calma."

"C-cierto…"

"¿Qué haremos?" preguntó Presea. "¿Hay alguna forma de salir de aquí?"

"Sólo puedo cancelarlo con una Keyblade… pero las nuestras están fuera."

"Entonces hay que hablar con los hombres para que podamos abrirla." Expresó Anaís.

"Me contactaré con Alan-kun para que venga y nos saque. Regresemos al agua para no estar tan expuestas."

Las chicas y la coneja blanca regresaron al agua, donde Kristal empezó a usar sus poderes psíquicos para contactarse con Alan, colocando una de sus manos en su cien para concentrarse.

"¿Qué crees que haya sido?" preguntó Marina a sus dos amigas cercanas.

"No lo sé." dijo Anaís. "Pero no creo que haya sido algo bueno."

"Yo…" Empezó Lucy, la pelirroja, con algo de incertidumbre. "Yo siento… no sé porqué, pero siento como si me arrebataran algo de mí."

"Ahora que lo dices, es cierto, siento lo mismo." dijo Marina, cruzándose de brazos.

"Igual yo… ¿Será coincidencia?" Cuestionó Anaís. Las tres chicas sólo se miraron, sin saber que pasaba, sólo que era algo malo.

Mientras, la otra Lucy se acercó a su compañera Erza, quien seguía mirando hacia el techo.

"Hey, Erza, ¿Qué crees que haya sido eso?" preguntó Lucy, mirando a su amiga.

"No tengo idea." Respondió la espadachín. "Era una energía muy poderosa la que atacó el castillo… pero ahora desapareció, y ya no puedo sentirla cerca."

"Quizás nos atacaron los Phantom Knights…"

"Quizás… pero tengo un mal presentimiento."

"Nosotras igual." Lucy y Erza voltearon a un lado, viendo a Elie y a Jenna acercarse, con esta última siendo la que habló. "Algo está mal, puedo sentirlo."

"Ese ataque hizo algo malo." Dijo Elie, con una mano en su pecho. "Puedo sentir que algo pasó afuera. Hay que salir pronto."

"Si, eso pienso." Expresó Erza. "Espero que salgamos pronto de aquí."

Cerca de ahí, Blackrose tampoco entendía lo que pasaba.

"Vaya… sólo espero que esto no haya sido algo muy malo. ¿Qué dices tú, Atoli?" preguntó la morena a su amiga rubia… pero ella no respondió de inmediato. "¿Atoli?" preguntó Blackrose con algo de preocupación. Ella volteó a ver a su compañera rubia y vio que tenía un rostro de sorpresa y terror. "¡Hey!¡Atoli!¿Que pasa?"

"No puede ser…" dijo la joven Cleric. "E-esta energía… e-era…"

-Splash!-

Todas las chicas voltearon a ver a Kristal, cuyo brazo había provocado ese chapoteo pequeño. La joven hechicera tenía una mirada de sorpresa y algo de miedo.

Música de fondo: - 170-Debonair-Premonition of Ruin- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)

"¿Qué pasa, Kristal?" preguntó Amelia con confusión.

La joven hechicera se veía muy preocupada y asustada… no por lo que sentía afuera… sino por lo que no sentía.

"Y-yo…" empezó ella, tartamudeando un poco. "Y-yo… n-no puedo e-encontrar a Alan-kun… ni a ninguno de los chicos."

"¡¿QUUUUUEEEEEE?!"


Unos ojos dorados se abrieron lentamente, revelando ser los ojos de una chica. Estaba cansada, muy exhausta, como si hubiera estado trabajando y haciendo ejercicio por una semana sin parar.

Era una chica rubia, una de las dos chicas que llegaron a Céfiro hace unos días, y que Polaris secuestró.

Sus ojos le dolían con el simple hecho de abrirlos, pero tenía que saber donde estaba. Confundida, sus ojos se enfocaron hacia el frente… no pudiendo ver nada. Todo estaba oscuro, no podía ver nada por la falta de luz. Confundida y con miedo, la chica comenzó a voltear hacia todos lados… y descubrió algo.

Cerca de ella, algo estaba emanando luz, muy tenue, apenas perceptible, pero era algo en medio de toda esa oscuridad. La chica centró su mirada en esto, dándose cuenta de que eran dos fuentes de luz tenue. Al mirar con más atención, se dio cuenta de algo horrible: lo que veía, eran dos cápsulas, con un extraño líquido púrpura… y había dos personas dentro.

Y lo peor, era que ella conocía a una de ellas.

Intentó gritar el nombre de su amiga, pero nada salía de su boca, no porque estuviera muda, sino porque al intentar hablar, tragó agua, misma que escupió de inmediato, antes de darse cuenta de que es agua era extraña, porque podía respirarla. Fue entonces que ella se dio cuenta de algo: ella misma también estaba dentro de una cápsula.

"¿Dónde estoy?" preguntó ella con confusión.

De pronto, todo el lugar se iluminó un poco más. Las luces se encendieron, aunque no eran unas luces muy intensas. La chica se dio cuenta, gracias a estas luces, que estaba dentro de un laboratorio oscuro, con extraños símbolos en las paredes y equipo, similares a los símbolos que aparecían en las ropas y texto de los Epitaph Users. Eso significaba, que era un laboratorio construido por ellos.

La chica miró con temor el lugar. ¿Para que servía?¿Que ocurriría ahí?

Fue entonces, que una máquina se encendió… y una poderosa descarga eléctrica pasó por su cuerpo, haciéndola gritar de dolor… unos gritos, que nadie escuchó.


Música de fondo: - 088-Frey - Hero of Love and Justice- (Soundtrack: Saint Seiya)

Alan comenzó a abrir los ojos lentamente, luego del destello de luz que atacó el castillo. Se sentía muy débil, como si lo hubieran apaleado con fuerza… por días…

"Ow… ¿Qué pasó?" preguntó el joven al momento de levantarse del suelo, frotándose la cabeza con una mano. "¿Qué fue lo que ocurrió?" Alan preguntó, volteando a ver a los demás. "¿Alguno de ustedes sa-…?¿Ah?"

Pero, cuando miro a todos lados, notó que estaba solo, en medio de la nada, en medio de una plaza, con el suelo hecho de cemento. Alan miraba confundido a todas partes, no entendiendo como es que había llegado ahí.

"¿Pero qué es lo que-?"

De pronto, se detuvo, cuando sus ojos se posaron sobre dos grandes edificios frente a él… si, edificios, pequeños comparados con los de Novaterra, pero estos eran más de cien metros de alto. Uno de ellos, el más pequeño, era de cristal azul y lo que parecían ser columnas de cemento color café claro, mientras que el otro, el más alto, era un edificio de dos columnas de cemento, cubiertas con lozas blancas, y que entre las torres estaban tres secciones de varios pisos habitables, cubiertos por vidrios oscuros.

Alan los miró con asombro, dando un paso hacia atrás para ver hacia arriba. No estaba asombrado por el tamaño de las torres… sino por las torres en si… porque él reconocía esas torres.

"No puede ser…" dijo Alan, al ver dos edificios frente a él. "¿Torre Dataflux? y… ¿Torre Comercial América?"

El joven, sin creerlo, admiró las dos torres frente a él… antes de voltear a ver hacia su derecha, dándose cuenta de algo más presente en el lugar, algo mucho más grande y simbólico que esas dos torres.

Una enorme montaña… con una forma muy singular…

"¿El Cerro de la Silla?" preguntó Alan, su asombro volviéndose más grande. "No puede ser…"

Alan no podía creerlo, simplemente no podía. Su mente intentó negar lo que pasaba, pero simplemente no podía, así que tenía que aceptarlo: hace unos segundos, estaba en Céfiro, en su castillo de cristal, cuando un ataque desde Exurion lo atrapó y lo mandó a otro lugar… a una ciudad…

… a una ciudad muy singular…

…a su ciudad…

…la ciudad donde él había nacido…

La Ciudad de Monterrey…

Fin del Capitulo 49


NEXT CHAPTER'S THEME: 008-The Biggest Dreamer -Jikai Yokoku- (Soundtrack: Digimon Tamers)

Alan: Hola, soy Alan. No puede ser. ¿De verdad estoy de vuelta en mi casa?¿En mi ciudad?¿Acaso es un sueño?

Raichu: ¡Cuidado!¡No nos dejemos engañar!

Alan: No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warriors, Cephiro's Phantom Chapter: La ciudad oscura; Dark Monterrey City.

Alan: Mi casa… Mamá… Papá…

ENDING THEME: 143-Every Day, I am Dreaming (Soundtrack: Megaman X6, Ending Theme)


Saiyan X dice: Bueno, algo tarde, pero aún es Domingo, asi que alcancé a subir el capítulo. ¿Que les pareció?

Este capítulo no es muy diferente de su version anterior: la temática es la misma, salvo algunas cosas que les agregé y, aparte, más personajes.

Algo del misterio en la historia de Aiko pero, ¿cómo es posible si Zero era un reploid?¿Es acaso una copia? Ya lo verán.

Bueno, es todo. Nos vemos el otro fin de semana, gente, y sigan viendo mis imagenes en DeviantArt. Algunas tienen "Mature Content", no porque sean hentai, sino porque en DA soy algo estrictos con imagenes de mujeres en bikini: si parece que son menores de edad y no tiene filtro, te las borran, aún cuando en las notas digas que son mayores. Si tienen cuenta en DA, quiten el filtro para que las puedan ver.

Bueno, es todo... nos vemos el otro fin de semana... sobres =3

-Saiyan X logged off-