Cenaron los 5 lo que Martha había cocinado, que para sorpresa de los adultos y de Alexis, estaba mucho más comestible de lo que pensaba que estaría. Bromearon sobre aquello y después charlaron un rato sobre los planes de estudio de la joven pelirroja. Al día siguiente sólo tenía clase por la tarde así que se iría sin prisas en un autobús durante la mañana. Su padre intentó convencerla de que la llevaría él mismo y se asegurarían juntos de que todo iba bien por el campus, pero Alexis insistió en que todo estaría bien, que la señora Marley ya estaba detenida y que ella ya era mayorcita. Kate le dio la razón a la joven, al igual que Martha. Aquello hizo que el escritor frunciera el ceño y bromeara diciendo que estaban todas contra él. Pero la pequeña Alyson que había estado escuchando la conversación en silencio mientras cenaba, se bajó de su silla, de un salto se sentó sobre las piernas de Rick y lo abrazó con fuerza diciendo que ella estaba de su lado. Todos disfrutaron de esa tierna escena.
Cuando acabaron de cenar, Castle y Beckett recogieron los platos ayudados por Alexis y la niña pidió que fuera la joven quien la acostara. Así lo hizo la pelirroja mientras Martha se retiraba a su habitación para descansar y Kate y Rick se sentaban en el sofá con una copa de vino cada uno.
"¿Te ha contado Aly al final lo que le ha pasado en clase?". Se recostó en el sofá y la obligó a ella a que se dejara descansar sobre él. Empezó a darle suaves caricias en el pelo.
"Uhum". Murmuró con una pequeña sonrisa. Respiró hondo sintiendo las caricias del escritor y cerró los ojos para disfrutar de ellas. "Y hemos llegado a un acuerdo". Susurró mordiéndose el labio.
"¿Qué acuerdo?". Preguntó también en voz baja, sin cesar con las caricias.
"A partir de ahora puede decir que tiene una nueva familia. Nuevos padres, una hermana nueva e incluso abuelos nuevos. Que seremos todos nosotros". Se calló al notar que Rick paraba de acariciarla y abrió los ojos incorporándose un poco para mirarle. "Así, cuando se vuelvan a meter con ella por lo que pasó a su familia, podrá decir que sí tiene papás y una hermana e incluso abuelos". Le miró a los ojos. "¿Te… parece bien?". Preguntó confundida con el silencio que él estaba manteniendo.
"¿Y decías que tenías miedo de no ser una buena madre?". Tiró de su mano suavemente atrayéndola de nuevo a él para besarla con suavidad. Kate respiró con tranquilidad al escuchar sus palabras y respondió tímidamente al beso. "Kate, eres la mejor madre que un niño podría tener. Llegas a casa, agotada de todo el día trabajando y lo primero que pides es que te acompañe a bañaros juntas. La cuidas, la mimas, le das cariño y cuando lo necesita, también algo de mano dura". Acarició la mejilla de la inspectora dulcemente. "Eres perfecta para ella… y para mí también". Besó de nuevo sus labios suavemente y soltó su mano para que pudiera acomodarse bien.
Kate se volvió a colocar con su espalda pegada al pecho de Rick y cerró los ojos agarrando la mano del escritor y acariciándosela suavemente. "Ni siquiera sé cómo lo hago. Es como si al estar con ella se encendiera en mí el instinto maternal que me hace ser así con la niña". Confesó sin dejar de acariciar los dedos de Castle.
En ese momento, bajó Alexis del cuarto de Alyson. "Ya se ha quedado dormida". Informó a la pareja que no se movió del sofá, sólo miraban a la pelirroja con una pequeña sonrisa. "Y yo creo que me voy a ir a la cama también. Estoy agotada". Se acercó a ellos y besó durante un largo rato la mejilla de su padre, abrazándolo suavemente. Después, besó más fugazmente la mejilla de Kate pero dedicándole una cálida sonrisa.
"Hasta mañana hija". Se despidió de ella su padre.
"Hasta mañana Alexis. Buenas noches". Dijo la inspectora aún entre los brazos de Castle. Cuando la joven desapareció escaleras arriba, se estiró para coger su copa y le dio un pequeño trago, saboreando el vino.
"¿Estás muy cansada?". Preguntó acariciándole suavemente la cintura.
La piel de Kate se estremeció ante el contacto y se mordió el labio con una sonrisa. "Depende para qué…". Susurró juguetona.
"No sé… yo había pensado…". Fue subiendo las caricias por dentro de la camiseta de ella rozando la piel de su espalda y de su abdomen. "Que podíamos leer… o ver una peli…". Rozó un pecho de Kate cuando su mano siguió ascendiendo, pero se paró ahí, sin volver a rozarlo, sin seguir con las caricias. Aquello le hizo a ella soltar un pequeño gemido. "¿Te apetece?".
Kate inspiró hondo intentando controlar el deseo que empezaba a despertarse en ella y se giró entre sus brazos para quedar frente a él y con su cuerpo totalmente apoyado sobre el del escritor. Se acercó despacio a sus labios hasta casi rozarlos. Sus manos fueron directas al torso de Rick, colándose bajo su camiseta y acariciándole también. "A mí… se me ocurre algo… mejor…". Separó las palabras para ir acercándose más a sus labios hasta rozarlos y morderle ligeramente el labio inferior.
Rick la agarró de las caderas pegándola más a él para que pudiera notar la excitación que empezaba a crecer en su cuerpo. "¿Algo… como qué?". Jadeó ligeramente mientras su labio seguía preso por los dientes de la inspectora.
Kate sonrió y sacó las manos de debajo de su camiseta. Le acarició la mejilla dulcemente y le dio un rápido beso dejando libre su labio. "Me gustaría que me contaras más cosas de ti. De tu infancia, de tu adolescencia…". Susurró apoyando la cabeza en su hombro y dejando que él la abrazara.
Ese cambio de rumbo pilló completamente sorprendido a Rick, que la abrazó sin decir nada. Intentó averiguar por qué le pedía aquello, en ese momento. "¿Más cosas de mí?".
"Sí…". Susurró ella acariciando su pecho por encima de la camiseta mientras mantenía la cabeza apoyada en el hombro de él. "Se supone que pronto nos vamos a casar… Tú lo sabes todo de mí… Has visto hasta mis fotos de cuando era joven…". Susurró sin moverse.
"Está bien". Besó su pelo con ternura y se incorporó hasta sentarse en el sofá aún con ella entre sus brazos. "Ve a la cama que voy a buscar una cosa y voy ahora mismo contigo". Besó sus labios tiernamente e hizo que se levantara de encima de él.
Kate lo hizo pero agarró su mano. "No te enfades…" Pidió mirándole a los ojos.
"Cariño, no me he enfadado". La volvió a sentar en sus piernas tirando de su mano y le acarició la espalda con suavidad. "Sólo me ha sorprendido que me hayas pedido eso, hoy, ahora…". Kate rehuyó su mirada bajándola al suelo y entonces Rick comprendió a qué venía todo aquello. "¿Es por lo que has hablado con Meredith?". Preguntó en tono cariñoso dándole un beso en el cuello. Kate asintió lentamente. "Habéis hablado de mi matrimonio con ella y te ha contado por qué, supuestamente, me engañó con Robert…". Adivinó él sin dejar de acariciar la espalda de ella. Kate volvió a asentir mordiéndose el labio. "Y te ha dicho que no se sentía lo suficientemente enamorada de mí porque yo lo sabía todo de ella pero ella no sabía nada de mí más profundo de lo que vivíamos cada día".
Kate lo miró a los ojos suplicándole con la mirada que la perdonara por aquella situación, por haber hablado con Meredith, por tener ella ciertas dudas, por pequeñas que fueran.
Rick cogió el mentón de Kate con ternura y la besó con delicadeza, intentando expresarle todo su amor. "Kate… Éramos muy jóvenes. Los dos cometimos errores. Y sí, uno de mis errores fue aquel… Pero de eso hace mucho tiempo. Y yo, aunque pueda parecer que sigo siendo un inmaduro, he madurado y he cambiado. De hecho, tú sabes muchas cosas mías. Puede que no todas, es cierto. Pero tampoco se ha dado la situación de contarnos cada segundo de nuestras vidas antes de conocernos". Acarició su mejilla tiernamente. "Kate, te amo, con locura. Como no he amado jamás a nadie y como no volveré a amar. ¿Sabes cómo lo sé?". Preguntó cogiendo la mano de ella con ternura y llevándola a su pecho para que notara el latido de su corazón. "¿Lo notas?". Kate asintió sonriendo un poco. "Sólo late así de fuerte y así de rápido por ti". Acarició su mano con cariño y ella acarició su pecho tiernamente sonriéndole un poco más. "Si te quedas más tranquila, te contaré cada detalle de mi vida. Todo. Pero por favor, jamás dudes que te amo con locura". La miró a los ojos y ella hizo lo mismo.
"Lo prometo…". Susurró acercándose a él y besándole despacio. "Lo siento…". Murmuró aún pegada a sus labios.
"No tienes nada que sentir". Pegaron sus frentes y se sonrieron. "Anda, ve a la cama que voy a buscar una cosa y bajo contigo". La besó fugazmente y ellas e levantó.
Kate fue al cuarto como le dijo Rick y él subió al piso de arriba. Ella se lavó los dientes, se quitó el pantalón de pijama para dormir más cómoda y se metió en la cama sentándose con la espalda apoyada en el cabecero para esperarle.
Castle volvió al de pocos minutos y la vio concentrada leyendo el libro que él había escrito para ella y que se lo había regalado por navidades. Ya lo había leído un par de veces, pero Rick se había dado cuenta de que cuando ella, por lo que fuera tenía un día de bajón como aquel, se sentaba en la cama a leerlo y aquello la reconfortaba. Destapó su lado de la cama y se metió junto a ella. Besó su mejilla cariñosamente.
"¿Qué parte estás leyendo ahora?". Susurró para no molestar mucho su lectura.
"La de la bomba. Acabamos de quedarnos encerrados en aquella cámara frigorífica". Informó sin despegar la vista del libro y mordiéndose el labio al continuar leyendo.
"Pensé que no íbamos a salir de aquello". Confesó.
"Lo sé, yo también". Cerró el libro para mirarle y le sonrió con ternura. "De hecho, justo antes de quedarme dormida… estuve a punto de confesarte mi amor". Se mordió el labio mirándole a los ojos.
Rick sonrió con ternura y le acarició la mejilla. "Lo supuse… Me habría gustado tanto escucharlo…". Suspiró con cierta nostalgia recordando aquellos momentos en los que ambos sufrieron tanto.
Kate dejó el libro sobre la mesita de noche y se acercó más a él. Besó sus labios tiernamente y susurró. "Te amo…". Volvió a besarlo varias veces, cortas, rápidas, que hizo que los dos sonrieran.
"Yo también te amo". La sujetó de la nuca y la besó con mayor intensidad. Los besos de ella le habían encendido un poco.
Beckett sonrió siguiéndole el beso un rato mientras acariciaba su pelo. "¿Qué has traído?". Preguntó cuando se separaron para tomar aire.
Castle sonrió y estiró el brazo para coger un libro de la mesita de noche. "¿Quieres ver cómo era un servidor con menos de un año de vida?". Preguntó con una pequeña sonrisa.
"Sí". Sonrió ella robándole un beso rápido y se acomodó a su lado apoyando la cabeza en el hombro de él para ver mejor aquel álbum de fotos.
Castle abrió el álbum por la primera página donde había una inscripción en letras grandes escritas por la mismísima Martha: Richard Alexander Rodgers, mi fuente de energía, mi motor en la vida.
Rick besó la cabeza de Kate con cariño animándola a que abriera la primera página. Ella así lo hizo y aparecieron 6 fotos de él de bebé. En la cuna, en brazos con su madre, en un sofá…
"Mis dos primeros años vivimos aquí, en Nueva York. Pero en una casa mucho más humilde que esta. Mi madre apenas tenía dinero para ir tirando y tampoco podía dejarme solo y marcharse a alguna gira. Yo era muy pequeño. Así que vivíamos con lo justo e incluso menos. No recuerdo muchas cosas de esos dos años, sólo cosas sueltas o algunas que mi madre me ha contado cuando he sido más mayor. Sólo sé que viví feliz. Que era un niño muy curioso que siempre quería coger y tocar todo". Sonrió al verla concentrada mirando sus fotos.
"En eso no has cambiado". Comentó divertida la detective.
"Muy graciosa". Le acarició la espalda tiernamente y pasó él mismo de página. Se veía a un niño más mayor, rodeado de más niños, con una pequeña mochila entrando a un colegio. "Mi primer colegio fue en Los Ángeles. Mi madre y yo nos mudamos allí para que ella pudiera desarrollar su carrera de actriz, poder ganar algo de dinero y pagar mi colegio y una casa bastante decente. Consiguió un papel para una pequeña serie de televisión y sobrevivimos con eso unos años. En esas fotos estoy yo entrando al colegio por primera vez". Pasó de página y salió él jugando con más niños. "Ellos fueron mis primeros amigos. Ahí tendríamos 5 años. Pronto descubrí que sólo querían permanecer como mis amigos porque mi madre era relativamente famosa, puesto que salía en televisión. En cuanto a mi madre se le acabó aquel papel en televisión, ellos dejaron de ser mis amigos".
"Los niños pueden llegar a ser muy crueles…". Susurró Kate conmovida por aquella pequeña historia y acarició la foto de Rick en la que salía llorando porque se había hecho una herida en la rodilla.
"Sí, pueden serlo. Pero pronto encontré un nuevo hobbie. Preguntar y curiosear con todo y con todos. No había día que no formulase, al menos 100 preguntas sobre cualquier cosa. Aunque ya me las hubieran contado 20 veces". Kate rió ante la anécdota. "Además, mi madre después empezó a hacer gira y yo me tenía que ir con ella. No tenía con quién dejarme. Contrató un profesor que se movía con nosotros para que yo no perdiera estudios. Era un chaval jovencito que yo juraría que se acostaba con mi madre, aunque nunca lo supe a ciencia cierta. Y a día de hoy me alegro de no saberlo con seguridad". Rió ligeramente y Kate le dio un pequeño manotazo para que no pasara de página. "¿Cuál miras?". Miró las fotos de esa nueva página.
"Esto es Canadá". Achinó los ojos fijándose mejor. "¿No?". Preguntó acercando más la cabeza a las fotos.
Rick se fijó mejor en aquellas fotos. "Sí, creo que sí. Ahí pasamos el verano. La gira de mi madre paró en verano. Cosa rara, porque en verano es cuando más se suele girar. Después descubrimos que en realidad no había parado de girar sino que la habían despedido, así, sin más".
"Vaya…". Murmuró Kate pasando la página. Una foto de Rick con una chica rubia que parecía de su misma edad apareció ante ellos. A ella le resultó familiar.
"Eso ya es aquí, en Nueva York. Mi primera novia". Añadió el escritor.
"Kyra…". La reconoció y se mordió el labio.
"Exacto. En esa foto llevábamos medio año juntos. Yo tenía aproximadamente 16 años".
Siguieron pasando fotos y seguía saliendo Kyra, hasta que en una ya sólo salía Rick, columpiándose en los columpios él solo.
"Esos columpios se convertirían en muy importantes para mí…". Susurró el escritor y se mordió el labio. "Aunque eso no lo descubrí hasta que te conocí a ti y empezamos a ir allí". Kate sonrió mirándole. "Ese día yo estaba destrozado. Kyra se había ido a Londres y le pedí a mi madre que me acompañara a dar una vuelta. No quería estar solo porque sabía que me hundiría". Kate sonrió y le dio un tierno beso en el pecho. "Se empeñó en que me montara y me sacó esa foto".
"Me encanta". Dijo sin dejar de mirar la foto. "A pesar de que no se te ve feliz, tienes una pequeña sonrisa".
"Mi madre puede ser muy persistente a veces". Le sonrió con ternura y besó su pelo. "¿Pasamos de página?". Kate asintió y pasaron la página. En blanco.
"¿Por qué no hay fotos aquí?". Preguntó comprobando que el álbum en realidad no se había acabado, que quedaban más fotos.
Rick cogió aire acarició las páginas en blanco. "Ahí deberían estar las fotos correspondientes a mi viaje de graduación a Costa Rica".
"¿Fuiste a Costa Rica?". Preguntó ella sorprendida.
"No. Por eso está en blanco". Se quedó mirando las páginas, pensativo. "Seguía disgustado por lo de Kyra y apenas salía a la calle. Ahí fue donde escribí mi primer libro, el primero que se convirtió en best seller". Pasó la página y allí había fotos del libro, de él con el libro e incluso de la presentación del libro.
"Qué joven eras". Sonrió con cariño mirando las fotos.
"Eh, que aún sigo siéndolo". Protestó él divertido. Kate le miró alzando la ceja. "Bueno… tú eres más joven, pero no me dirás que no me conservo bien para mi edad…". Fanfarroneó un poco logrando que ella riera abiertamente.
"Esto no hará más que engordar tu ego pero…". Lo besó rápidamente. "Estás perfecto". Le acarició la mejilla mirándolo con amor.
Rick volvió a besarla y los dos volvieron a centrarse en las fotos. Más fotos de su adolescencia. Una fiesta, tras otra. "Aquí conocí a Meredith. Empezamos a salir casi de la misma. Pero yo, aunque no lo supiera entonces, estaba todavía demasiado roto por lo de Kyra. Y no podía confiar fácilmente en la gente, aunque se lo merecieran. Ese fue mi error, eso fue uno de los motivos por los que nos divorciamos poco después de que naciera Alexis".
Siguió pasando fotos donde salía la pareja sonriente mirando a la cámara o posando, o en uno de los muchos viajes que hicieron juntos. De su boda había un par de páginas completas. Rick estaba increíblemente guapo, aunque no le acompañaba esa preciosa sonrisa que él tenía. Meredith, algo extravagante, pero también muy guapa. En la siguiente página, había alguna foto de Meredith embarazada, o de su barriga. Y después, la pequeña Alexis en brazos de su padre o en la cunita. Nunca con su madre. Sólo una en la que estaban los tres.
"Tuve que obligar a Meredith a que nos hiciéramos esa foto. Se suponía que éramos una familia y como familia, deberíamos tener alguna foto los tres, ¿no?". Kate asintió de acuerdo con él. "Pues es la única foto que hay de Alexis con su madre hasta los 5 años". Suspiró recordando los sentimientos que tuvo entonces cada vez que la madre de Alexis no quería saber nada de la niña.
"Lo debiste de pasar muy mal…". Murmuró ella triste al pensarlo.
"Sí… Bastante. Pero no me arrepiento de nada". Pasó la página y estaban repletas de fotos de padre e hija jugando, en el parque, divirtiéndose, felices. "Creo que aprendí a madurar a medida que ella iba creciendo". Besó el pelo de Kate.
"Qué bonita…". Susurró Kate acariciando a una Alexis desternillándose de risa en brazos de su padre. Un par de pequeñas lágrimas se apresuraron en salir de sus ojos y descender por sus mejillas. Su mente estaba puesta en esos días que creía que estaba embarazada. En el pánico que sintió al pensar que no podría ser buena madre, que no era el mejor momento. Y el vació que notó cuando el test les informó de que no existía ningún bebé. Pensó en su madre también y en lo que le gustaría que ella estuviera ahí disfrutando de su futuro yerno y de sus nietos.
Rick, al verla en silencio, acarició su mejilla dulcemente empujando su cara con suavidad para que le mirara. Le secó las lágrimas y la besó en los labios con infinito amor. "¿Estás bien?". Susurró preocupado.
Kate sonrió un poco asintiendo. "Estaba pensando… en ti, en mi, en un bebé, en mi madre...". Rick asintió comprendiendo. "Y… de ninguna manera pienso dejar que cuides tú sólo de nuestro bebé". Le sonrió más abiertamente secándose las lágrimas.
Castle sonrió y se aproximó a sus labios para besarla con delicadeza. Beckett correspondió el beso despacio, enredando los dedos en el pelo de él. En ese momento, sonaron unos golpecitos en la puerta. Los dos se miraron sorprendidos y cuando dirigieron la vista a la puerta descubrieron a Alyson abrazando a un peluche y con síntomas de haber estado llorando.
"Ey… princesa, ¿qué pasa?". Dejó el álbum en la mesita de noche y se levantó rápidamente Rick al verla así, seguido por Kate que también se acercó a ella. Castle la cogió en brazos besándole la mejilla dulcemente.
"¿Has tenido una pesadilla cariño?". Preguntó Kate acariciándole la espalda para que se calmara. La niña asintió despacio.
"¿Puedo… dormir con vosotros?". Hipó aún un poco asustada por el mal sueño.
Rick miró a Kate y ella le devolvió la mirada. Ambos se sonrieron y asintieron a la vez.
"Vamos a dormir pequeña". Rick la bajó al suelo y la niña se agarró de la mano de Kate.
Se metió en la cama, entre los dos y ellos la imitaron, cada uno a un lado de ella. Aly se acurrucó entre los brazos de Kate que la abrazaba mientras le daba cortos besos en el pelo y Rick posó su mano sobre el abdomen de la niña, acariciándola tiernamente para que se tranquilizase.
"¿Mejor?". Preguntó él besando la mejilla de la pequeña.
Aly asintió y giró la cabeza para devolverle el beso en la mejilla al escritor. "Gracias… papá…". Murmuró muy bajito la niña antes de volver a acurrucarse entre los brazos de Kate. "Gracias… mamá…". Volvió a susurrar abrazándose más a su conejito y al cuerpo de Kate.
Los dos adultos se miraron entre sí, emocionados por lo que acaban de escuchar de los labios de la niña. Kate se mordió el labio sin dejar de mirar a Rick a los ojos y él, con su mano libre, acarició la mejilla de su amada. Los dos, respiraron hondo a la vez y besaron a la niña.
"Buenas noches mi niña…". Susurró Kate cerrando los ojos abrazando más a Aly.
"Buenas noches mis chicas". Susurró también el escritor incorporándose para besar los labios de Kate. Ella sonrió y abrió los ojos para mirarle intensamente y agradecida. Rick pegó su frente a la de Kate y se abrazó al cuerpo de las dos.
Después, los tres juntos en la cama, abrazados y sonrientes se quedaron dormidos hasta la mañana siguiente. Sin sueños raros, pesadillas o dudas de cuánto se querían.
Parece que Castle ha conseguido borrar las dudas que las palabras de Meredith pusieron en Beckett.
¿Cómo seguirá nuestra pareja favorita?
Próximamente más y espero que mejor!
