Capítulo 49

Hikaru Rehén. Intento de escape.

Hikaru se unió a su escuadrón. Generó entusiasmo entre sus compañeros, sobre todo con Max que no se esperaba su presencia.

Roy también estaba con él. El Skull era el paralelo al Vermillion, en cuanto a escuadrones combinados. Las formaciones entre ambos resultan ser numerosas, estimando un plan de ataque exitoso.

En el radar del VF de Hikaru, habían múltiples blancos. Por el momento solo eran Pods Reguld Zentraedis.

-Vaya. ¿De vuelta al ruedo?.

-Así es jefe.-Le respondía Max.

Un Tac-Net se abría en cada uno de los pilotos. Era Misa. -A todos los escuadrones. Faciliten barricada para evitar que algun enemigo, ingrese a la zona de retaguardia de nuestro SDF-1. No rompan formación hasta que dé la orden.

-Roger. -Respondian todos al mismo tiempo.

Todos los escuadrones, formaban una línea de ataque única. Algo que descolocó a demas pilotos Zentraedis. Eran de la flota de Britai. Ésta vez su propósito en su estrategia, quería probar una cosa.

Crucero de batalla de Britai.

-Mi Lord. ¿Cual es su teoría?. -Preguntaba Exsedol.

-Quiero ver si efectivamente, los Miclones atacan a voluntad o realmente su sociedad no está basada en nuestras mismas costumbres.

Roy notaba algo raro a diferencia de batallas anteriores. Ellos no disparaban. Solo se acercaban a gran velocidad.

-Aquí Focker. El enemigo no está atacando. Se detuvo.

Eso fue confirmado por él, en su radar. Los Reguld detenían su marcha, bajo las órdenes de Britai.

Roy detuvo su VF también. Hikaru también notó que algo no era normal tampoco en ellos.

-Aquí Ichijo. Estoy de acuerdo con el Mayor Focker, en considerarle que efectivamente el enemigo no ataca. Han hecho un alto al fuego.

Puente del SDF-1.

Misa observaba en su monitor que el enemigo detuvo la marcha, realizando el mismo cordón al igual que los demas VF-1. -Es cierto. ¿Capitán?.

Global se levanta de su asiento. -Hayase Kun, que detengan la marcha todos los VF. Manténgase a alerta.

-¡Si señor!. ¡Aquí Hayase!. Detengan su marcha. Ichijo, Focker, ustedes serán interlocutores en caso que el enemigo pretenda alto al fuego.

Hikaru observaba desde su posición. Era cierto. Todas las unidades de batalla Zentraedis estaban en guardia, pero no atacaban.

Hikaru inicia comunicación privada con Misa.

-Oye. ¿Qué piensas que sucede con ésta gente?.

-No lo se Hikaru. Pero a simple vista, pareciera como si no quieren atacarnos. Creo suponer desde ni humilde opinión, que nos están probando.

-Mmm Eso pensé. Tienes razón. No quieren atacarnos. Yo no lo haré. Me quedaré aquí esperando.

-Haces bien. Pero no bajes la guardia en ningún momento.

-Roger.

Crucero de batalla de Britai.

Él miraba a través de su pantalla, como el bando contrario no atacaba tampoco, manteniéndose al margen. -Lo sabía. Ellos no quieren atacarnos. Nosotros tampoco a ellos.-Le respondía Britai a Exsedol.

-Entonces, ¿deberíamos comunicarnos con ellos?.

Britai por medio de un intercomunicador, le hablaba a un asistente suyo.

-¿Lord?.

-Sincronicen la frecuencia de la nave de los Miclones. Hablaremos con ellos.

Puente del SDF-1.

Misa observa en su monitor una frecuencia desconocida, que estabs siendo captada por la antena del SDF-1. Provenía de la nave de Britai. Da aviso a Global. -Capitan. Tengo una frecuencia proveniente de la nave.

-¿Tipo?.

Misa observaba la misma. Emite una consulta a comunicaciones. -He emitido una consulta a nuestro sector de comunicaciones.

-Aquí Emgrand. Es una transmisión de audio y video Comandante. Estoy listo para abrir el canal y emitirlo en la pantalla del puente.

Global ve a Misa. Ella lo mira esperando novedades. Él asiente con la cabeza en señal de aprobación. Misa nuevamente habla con Emgrand. -Autorización confirmada. Muestre la señal a la pantalla del puente.

-Entendido Comandante Hayase.

La imagen un poco difusa se hacía ver en la pantalla central del puente en el SDF-1.

Era Britai.

-Saludos. Soy el Almirante Britai Kridanik, miembro de la flota principal bajo el mando de Golg Boddole Zer.

Global se pone de pie y mira a la cámara. Emgrand ya había sincronizado la videoconferencia.

-Saludos. Soy el Capitán Bruno J Global, de la Fortaleza Superdimensional, bajo las órdenes del Almirante Takeshi Hayase. En nombre de las Naciones Unidades de La Tierra y por intermedio de la Armada Espacial de las Naciones Unidas, nos presentamos.

Nadie se hacía preguntas de cómo Britai hablaba en el idioma de ellos. Pero era fascinante y a la vez aterrador, establecer el primer contacto con seres alienígenas. Por el momento todo estaba tranquilo. Mantenía un cierto grado de cordialidad.

-Pretendemos un alto al fuego. Estamos un poco consternados debido a la situación actual por la que atravesamos.-Decía Britai.

-Entiendo Almirante. Nosotros lo único que deseamos es volver a casa. A nuestro planeta. La Tierra.

Exsedol le aconsejaba. -Lord. ¿Por qué no le propone un encuentro?. Podría ir yo en representación de vuestra sociedad. Así aprenderemos mejor sobre su cultura. Me haré de su tamaño.

Britai acepta el consejo del Archivista. -Esta bien. Lo acepto.

Nuevamente habla frente al monitor. -Capitán Global. Mi secretario y archivista Exsedol, me dió una idea. Si es que quiere aceptar.

Global hace una pausa. Y se acomoda su gorro.

-Escucho.

-Mi archivista desea ir a su nave. Él les dirá lo que deseamos proponerles.

-Haré una reunión y le avisare lo más pronto que pueda. ¿Por ésta misma frecuencia?.

-Si Capitán.

-Bien.-Le responde Global sin titubear.

La comunicación cesa. Britai ordena la retirada de los Reguld.

-Aquí Ichijo. El enemigo se esta retirando.

Misa entabla comunicación con todos los líderes de escuadrón. -Vuelvan al SDF-1. Alto al fuego.

-Roger.

Todos emprenden el regreso hacia el SDF-1. Una señal proveniente de la Cassini ingresa por el sistema de comunicaciones de la nave.

Misa escucha. -¡Capitán!. Tenemos señal de la Cassini.

-¡¿Qué cosa!?.

Un operador traducía la señal. Se trataba de un mensaje en código binario.

-Señor tengo la información lista para ser leída.

-Ok. Haremos una reunión. Ponlo en mi Notebook y lo veré en la sala de reuniones.

-Si Capitán.-Respondía el operador.

Global le hace señas a Claudia y a Misa.

Hikaru volvía al hangar junto a Max y Roy. Al llegar, descienden un poco preocupados. Los tres se acercan entre sí.

-¿Qué piensan?

-El enemigo está de huelga muchachos.-Le respondia Roy a sus compañeros.

-Sempai. ¿Qué sucede?

-No lo sé. Pero Claudia me está avisando que vaya a la sala de reuniones del Capitán. Algo nuevo parece ser. Ustedes no hagan nada raro.

-Sempai.-Hikaru se acerca a Roy.-Quiero ver a Thomas.

-Mmmm. Ok. Ve. Pero con cuidado. Si te necesitamos, deberás volver cuanto antes al hangar. ¿Si?.

-Bien.

Max se acerca a Hikaru. -¿Quieres acompañarme a ver a Thomas?.

-Desde luego Jefe.-Le responde Max.

-De paso, cuéntame un poco qué sucede con la Meltran que tenemos cautiva.

-¿Te refieres a Milia?.

-¿Se llama así?.-Le pregunta Hikaru asombrado.

-Si.

-Vaya. Que nombre.

-Lo que sí todavía me resulta un poco sospechosa, es la otra.

-¿Te refieres a Uzki?.

-Si. Exacto.

Sala de reuniones. 20 minutos después.

Allí, Global, Saitomo, Mastriov, Misa, Roy y Claudia, definían si dejarían ingresar al enviado de Britai.

-¿Puede ser una táctica?.-Preguntaba Roy.

Él desconfiaba un poco de los Zentraedis. Global estaba en casi la misma posición al igual de Maistrov y Saitomo. Por otro lado Misa y Claudia, solo eran meras oyentes.

-Digamos que ellos ya han agotado todas las instancias de enfrentarse a nosotros. ¿Es posible que sea una táctica?. Si. Todo es posible actualmente y además de la situación por la que estamos atravesando. Una operatoria de éste tipo para ellos, sería una estrategia fabulosa.-Respondía Global mirando a Roy y luego dirigiendo la mirada a Misa.

-Yo creo que es un alto al fuego. Quieren abrirse de su sociedad, tan estructurada orientada solo a la guerra. Es posible que hayan tomado conciencia de nuestros propósitos.-Decía Misa.

Global hace una pausa. Abre el archivo de comunicaciones proveniente de la Cassini en su notebook. Era un sonido. Sin reproducirlo. -Quiero compartirles algo. Y quiero que por el momento quede entre nosotros. ¿Puede ser?.-Los miraba a cada uno. Sus palabras y su tono de voz no era muy reconfortante.

Todos asienten con la cabeza.

-Bien. Aquí va.

"¡SDF-1! Aquí Houston. La Tierra ha sido arrasada. ¡Nada...ha...firnncrkcirurufnfj- interferencia.-¡NO VUELVAN!. ¡Repito!. Aquí Jefe Mostrey. Último sobreviviente de...sjfjrjjfksjeikKakfjdkd- Interferencia."

Cuando culminó el audio. Todos allí no sabían que decir. Estaban conmocionados. Bruno se recuesta sobre su sillón. Mira a cada uno esperando alguna palabra o condolencia. Misa pensaba en su padre. Takeshi. Claudia en sus amigos alli en La Tierra. Roy en sus parientes. Todos por igual pensaban en algún ser querido.

Todos se imaginaban lo que pudo suceder, mientras el SDF-1 estuvo ausente en La Tierra.

-Ok. Ya que nadie va a decir nada. Doy por hecho.-Se ponía de pie el Capitán.-Que La Tierra ha sido atacada. Y no sabemos por quién. Si volvemos, seremos atacados. Pero, ya que una facción de los Zentraedis posiblemente quiera un alto al fuego, no estaría mal pensar en una alianza. Nuestro poder de fuego disminuye y cada vez, nuestros recursos son mas escasos. Lo único que poseemos, es el cañon. Pero no creo que dure otra carga. El SDF-1 está muy dañado. Asi que.-Global se llevaba su pipa a la boca para encenderla, previo a haberle puesto un poco de tabaco. La enciende.-Debemos arriesgarnos. Estar al borde de la incertidumbre. Salvo que alguien aquí diga lo contrario.

Nadie allí decía algo. Él ya habia aclarado la situación actual de la nave.

Todos respondieron con el silencio. Pero luego de unos segundos, Masitrov toma la palabra. -Estoy con usted Capitán Global.

Todos se ponían de pie frente a él, demostrando su lealtad. -Ok. Bien. Entonces debemos comunicarnos con los Zentraedis. Aceptar la visita. Hayase-Kun. Has los preparativos junto a La-Salle.

-Si Capitán.

-Mayor Focker. Reúna a los líderes de cada escuadrón y planee la fortificación de seguridad en cuanto recibamos a nuestro invitado.

-Si señor.

-Y otra cosa importante. Por favor necesito que los aquí presentes, no divulgen nada con respecto al mensaje que recibimos de la Cassini.

Todos asintieron. La sesión se levantó. Global se acerca a Misa. -Hayase-Kun. Quiero hablar contigo.

-Si Capitán.

Todos se retiraban de la sala, quedando solamente allí dentro ellos dos. -Misa. Más allá de tu complejidad hormonal, no debes mencionarle a Ichijo lo que ha sucedido aquí. Con respecto a la comunicación de la Cassini.

-Si señor. Lo intuí.

-¿Cómo te sientes?.-Le pregunta Global en señal de preocupación.

-Mejor. Creo que la receta mágica de Uzki funciona.

-Excelente. Igual tanto tú como Ichijo, deben seguir frecuentando a Lang. La salud es lo primero.

-Capitán.-Cambiando de tema.-¿Está seguro que La Tierra está bien?.

-Mmmm. No lo sé. Necesito mas tiempo para evaluar lo recibido por la Cassini. Tal vez cuando nos acerquemos mas a La Tierra, el resultado esté a la vista. Pero falta mucho para tomar decisiones apresuradas. Aún tenemos tiempo. Quiero entablar una relación de cooperación con ésta gente. Espero que sean abiertos.

-Esperemos que si. ¿Qué hay de la otra nave en órbita con Titan?.

-Esa es otra duda que tengo que esclarecer con la Meltran que tenemos cautiva. Uzki. Quiero una nueva rueda de interrogatorio. Necesito que le saquemos mas información. ¿Puedes hacerlo?.

-Si señor. Me organizo y en unas horas prepararé un nuevo interrogatorio.

-Lo dejo en tus manos Misa.

Ambos se saludan. Misa se retira del despacho, se dirige a un baño. Se mira al espejo y automáticamente empieza a llorar desconsolada. -Padre.

Hospital de Macross. Habitación 503.

Thomas Grant se encontraba bien. Solo sufrió una fractura de su brazo derecho, a causa del choque. Pero gracias a un procedimiento de soldura ósea de alta densidad, podría salir del hospital en menos de 15 días y luego reposo de dos semanas mas, para volver a servicio. Hablaban con respecto a la anécdota de Thomas. Cuando salvó a Hikaru de ser asesinado por Milia.

Hikaru estaba contento por su recuperación. Los tres conversaban alegremente.

-Eres un maldito loco. ¿Lo sabes?.

-Si lo se.-Le responde Thomas a Hikaru. -En realidad quise salvarlo. Y lo logré. Tal vez no de la forma convencional, pero no quedaba otra. Era ella o usted.

-A decir verdad Thomas, fuiste muy valiente.-Le responde Max.-¿Sabes que ella está viva?.

-Si. Me he enterado que esta confinada en una habitación. ¿Has tenido contacto con ella?.

-Pues si. Desde hace varias semanas.

-¿Y cómo es?.-Preguntaba Thomas acomodándose en la cama.

-Pues.-Hacia una pausa Max.-Creo que una vez que la conoces mejor, es de tratar. Aún está aprendiendo nuestro idioma, pero a la velocidad que aprende, calculo que se desenvolverá perfectamente bien. Es muy bonita. Tiene un cabello verde muy brillante y unos ojos raros. De un color rojizo. Algo verdaderamente extraño. Y un bello cuerpo.

-¿Sabe que eres el piloto que le ha dado dolores de cabeza?.-Le preguntaba Hikaru.

Max mostraba una expresión de descontento. Estaba preocupado y a la vez ansioso, de cómo podría reaccionar Milia. -No. No se lo he contado. Aunque ella presume que está en la nave. Y vivo. No recuerda el momento en el que la he chocado. Pero le he dicho la verdad con respecto a ello. Pensaba que no sería lo suficientemente dócil. Pero me sorprendió.

-Mmmmm.-En modo de burla.-Yo creo que le gustas.-Le dice Hikaru.

-¡Claro que no!.-Se sonrojaba.

-¡Ja ja ja!. Oh vamos. ¿Es en serio Max?.-Pregunta Hikaru.-Vamos. Me han dicho que la has visitado con bastante frecuencia últimamente.

-Si. Es cierto.-Le sonríe.-Creo que me da curiosidad. No lo se. Quien sabe. Tal vez conocer a una Meltran, tenga su fascinación. ¿No lo creen?.

Hikaru y Thomas se miraban entre ellos. Luego miraban a Max. -No lo sé Max. Es muy arriesgado.

-¿Arriesgado que?.

-Que la sigas frecuentando. ¿Qué pasa si se llega a enterar de que tú eres su némesis?. ¿Crees que se lo tomará bien?. -Le pregunta Thomas.

Era una pregunta para hacerse pensar. Tenía razón. Jamás Max supuso cuál sería la reacción de Milia, al poder enterarse de que él fuera su contrincante. Max se pone de pie y se pone serio. -Creo que ya hemos estado suficiente tiempo Thomas. Hikaru, debemos irnos. Creo que tengo una cita con Shammy.

-Es cierto amigo. ¿Habrán culminado la reunión todos los jerárquicos?.-Pregunta Hikaru curioso.

-Ya nos enteraremos. Bien Thomas. Estamos contentos con tu recuperación.

-Gracias chicos. Oye Max, espero que no te haya preocupado lo que te dije, con respecto a la Meltran.

-Esta todo bajo control amigo. Gracias.

-Nos veremos otro día.-Se despide Hikaru.

-Gracias por la visita chicos. ¡Nos vemos pronto!.

Los tres se saludan. Hikaru y Max, se retiran de la habitación y caminaban por los pasillos del hospital, para luego tomar el elevador para descender a planta baja.

-¿Alguna novedad Hikaru?.-Le pregunta Max señalandole su handy.

Él lo revisa. Ninguna notificación por parte de Misa. -No. Nada. Creo que debería comunicarme con ella.

Al llegar el elevador ingresan en él. Dentro había más personal del hospital. Al cerrar las compuertas, inicia su descenso. Hikaru siente a alguien detrás suyo, que le apunta con un objeto. Desconocía si se trataba de un arma. -No te muevas.-Le susurraba una voz femenina conocida por él. Se trataba de Uzki. Max a su lado notaba algo raro. Hikaru lo ve de reojo y como si tuvieran una conexión y él haya comprendido el mensaje, hace guardia y le sigue la corriente.

-¿Qué te sucede?.-Le susurraba Hikaru.

-Debo irme. Me he escapado.

-No puedo creer como lo hiciste.

-Necesito una nave de escape. Y tú y tu amigo.-Mirandolo también de reojo al igual que él.-Me ayudarán.

Lo amenazaba de forma descabellada.

-Estas cometiendo un error Laura.-Le susurraba Hikaru por detras de su hombro.

-Mmmm.-Le insinúa de forma sensual.-Veo que me recuerdas por mi antiguo nombre.

-Uzki me suena a nombre de perro. No comprendo tu rol en ésta nave.

El elevador llega a planta baja. -Síganme. Los dos. Si haces un movimiento en falso, te mato aquí mismo.

Las compuertas se abren. Un grupo de personas, incluídas Uzki, Hikaru y Max salen de él. Caminan por el vestíbulo del hospital hasta llegar a una zona de estacionamiento, donde aparcan las ambulancias. Se ubican entre medio de dos Toyota Hiace, pertenecientes al Sistema de Urgencias Médicas de Macross.

-Dense vuelta.

Ambos con las manos en alto, observan a Uzki. Llevaba puesto un delantal de médico. Por debajo, una falda negra y una camisa abotonada. Podía verse transparentados, sus braisers de color crema. -Hikaru, ¿Ésta no era tu abogada?.-Le pregunta Max.

-Lo era. Y no me pienso imaginar a quien le robó aquellas prendas.

-¡Callados!. Necesito que me ayuden a conseguir una nave para escapar de aquí.

-¿Qué pretendes Uzki?. Tarde o temprano se enterarán de tu ausencia.-Le dice Hikaru con tranquilidad.

-No. ¿Sabes por qué?.-Le decía ella desafiante apuntando su revólver hacia él. -Porque los he reducido. Descuida no los he matado. Aprovechando el último episodio con la flota de Britai, todos estarán muy ocupados. Nadie notará mi ausencia inmediatamente. A propósito, ¿Funcionó el suero que les brindé?.

-Creo que si.-Respondía Hikaru con tranquilidad.

-Bien. Porque la idea es tenerte lúcido y que las enzimas no te afecten. Descuida, no es una cura a corto plazo pero tanto tú como la novecita que tienes, se curarán. Pero no ahora. Lo hice para hacerte un favor. Ahora ya llegó el momento de que me lo devuelvas.

-Ok. Además de querer escapar, ¿Qué mas deseas?.

Uzki se acerca a él. Lo suficiente para reducir su espscio vital con él. Lo toma del cuello y lo huele. Sentía atracción por él. -Te quiero a ti.

-Olvídalo. No estoy disponible actualmente.

-Lo harás. Vendrás conmigo te guste o no. Ésta nave ya está al borde de la perdición. Nadie vivirá. La Haygolkon no es lo que era. Debo informarlo a Moruk.

Puente del SDF-1.

Misa pensativa observaba las pantallas frente a ella. Se sentía preocupada por la situación actual de La Tierra.

Recibe un llamado desde la prisión. -Hayase.-Saludaba Misa con pocas ganas.

-¡Comandante!. La prisionera Meltran Uzki escapó.

-¿¡Qué!?. ¡Busquenla!. ¡Operativo cerrojo ahora!. Bloqueen todas las exclusas. ¡NADIE SALE DE ÉSTA NAVE!.

Misa se sale de su puesto. Claudia la ve irse. Ella se acerca a pasos apresurados.

-¿Escapó?.

-¡Si y no se como!. ¡Debo advertirle a Hikaru!. Ella lo irá a buscar.

-¿Cómo estas tan segura?.

-Lo presiento.-Misa toma su Handy y se comunica con él.

Estacionamiento de ambulancias del Hospital de Macross.

Las alarmas de emergencia sonaban por toda la ciudad. Una voz femenina advertía el escape de Uzki y su imagen se reflejaba en todas las pantallas de la ciudad. Ella estaba bien camuflada, gracias a que tiñió su cabello con un método electroestatico.

Aprovechando ése contratiempo, ella se distrajo. Hikaru intenta arrebatarle el arma, pero ésta durante el forcejeo se dispara hiriendolo a Max en un brazo. En ese instante también su Handy sonaba. Pero Hikaru le restó importancia.

Cae al suelo retorciéndose de dolor.

-¡Max!.

-¡¿Quieres que lo mate?!. No dudaré en hacerlo. ¡Vendrás conmigo! ¡Vamos muévete!.-Lo amenaza a punta de pistola.

-¡Hikaru!. ¡Ve!. Estoy bien. Es superficial. ¡Hazme caso!. ¡Lárgate!.

Ella lo toma del brazo con violencia. Su fuerza era descomunal. Casi le rompe el brazo a él. -¡Camina!. Vamos. ¡Llévame al hangar!. Me haras pasar como tu amiga. ¡Simula que lo soy!.

-Ok ok. Tranquila.

Ambos caminaban a pasos apresurados hacia la salida de ambulancias. Una vez afuera, cruzaban la calle sin cuidado pero manteniendo la calma.

Centro de monitoreo de Macross.

La ciudad poseía un circuito cerrado de video, gracias al sistema de cámaras de la nave. Allí un operador recibe un llamado, proveniente del puente del SDF-1. Le pedían autorización, para ubicar al Teniente Ichijo cuanto antes.

Puente del SDF-1.

Misa expectante, rezaba que Hikaru respondiese su llamado. -Vamos vamos vamos. Contesta Hikaru. Por favor. Contesta.

Desde el otro lado, Uzki le arrebata el Handy y se lo destruye contra el suelo. Antes vió de quién era el llamado. Sonrió ligeramente. Sabía que se trataba de Misa. -Ja. Tu novia loca era la que te llamaba. Pero ésta vez estoy a un paso mas adelante. No importa las alarmas y tampoco que me busquen. Me llevarás a donde quiero que vaya.

-Te atraparán Uzki. Tarde o temprano. Las cosas no terminaran bien. Tienes tiempo para arrepentirte.

-Continúa caminando. Vamos a donde despegan sus naves.

Hikaru la llevaba hacia el Prometheus. Una de las lanzaderas principales. Para llegar allí, debían atravesar la mitad de la ciudad, tomar una bifurcación y seguir por una enorme entrada del tamaño de un edificio. El sitio estaba vigilado y no cualquiera podía ingresar. Solo personal militar.

Planta baja del edificio militar de la UN Spacy.

Misa estaba con Claudia. Ella estaba pensando dónde podría estar Hikaru y tratar de adivinar los planes de Uzki.

-Necesita escapar. O está en la Prometheus o en la Daedalus.

-¿Quieres que mande a Roy hacia allí?

-Hazlo. Nosotras iremos a la Prometheus.-Le respondía Misa cln convicción.

A pasos apresurados se subían a un vehículo militar con rumbo hacia la entrada principal de la Prometheus. Sorteaban el tránsito como podían. Ella pensó que si da aviso a las autoridades, Uzki podria asesinar a Hikaru.