Capitulo 51: Sentimientos de culpa

(Fenrice) Se removió inquieto sobre su cama. El corazón le latía desesperado y sentía la boca seca. Aquella noche había luna llena, pero no es algo que a él le afectara. Cerro los ojos mientras sentía el cuerpo tensó. Algo iba mal, algo estaba más que mal.

Un suave susurró. Una esencia y se levanto de golpe mientras con un movimiento de mano prendía las velas de su pieza. En la esquina de la cama estaba su maestro. Sus ojos violetas estaban apagados y una mota de tristeza enmarcaba su rostro. Se volvió a tensar. ¿Qué había pasado?

(Harry) Se abalanzo al lado del cuerpo de Febrix mientras Wolfblood completamente tembloroso buscaba sus signos vitales. Ella no podía morir, ella no podía morir así. No podía.

-. La plata no deja que su lobo se cure- susurro la voz estrangulada del lobo.

-. Maestro- llamó Orión, quien al verlo estaba encima de uno de los cazadores mostrando sus letales dientes.

-. Ustedes- llamó a sus amigos. Estos bastante pálidos le miraron- colóquense detrás. Harry tú igual...

-. ¿Que?

-. Hazme caso- soltó mientras se levantaba los lobos comenzaron a retroceder, los sujetos amarrados comenzaron a moverse inquietos. Wolfblood tomo su espada, la alzo hacía la luna y la bajo con una extraña estela que cubrió el claro. Los cazadores fueron cayendo hacía los lados completamente desmayados.

El sintió la sensación de cansancio de golpe, pero el fuerte aullido de uno de los lobos lo volvió en si.

La mano le dio un nuevo calambre logrando que soltara la espada, se la tomo mientras se ovillaba un poco solo para ver directamente los ojos turbios, y cubiertos de una capa blanca de Febrix. Se lanzó a su lado de golpe tomando su rostro con las manos temblorosas. Sentir en su tacto esa piel tan suave y extraña le dieron escalofríos.

-. Necesito que la sujetes- dijo Wolfblood mientras arrancaba el pedazo de hilo de plata que se había incrustado en uno de los tobillos de la chica. Este estaba por lo menos un centímetro dentro de la piel de ella. Wolfblood miro a los otros- ustedes dos- dirigiéndose a Josh y Ron que parecieron saltar hacía adelante- sujetadle los pies, una de ustedes la cabeza y- se arranco una manga y se la amarro a la boca- esto le va a dolor- le quito las ultimas extrañas piezas de metal que tenía por alrededor de la cadera y su tatuaje en la frente parecía brillar.

(Josh) Tocar el frió y delicado cuerpo de Febrix en aquel estado era lo que menos deseaba hacer en estos momentos, parecía tan frágil y quebradiza; su piel estaba tan gris y muerta. No quería tocarla y saber que no volvería a verla tan viva. No quería verla así nunca más. Era su amiga habían tenido peleas tontas, sí, pero eso no significaba que él no estuviera preocupada por ella. Los ojos se le apañaron en lagrimas y bajo el rostro mientras tomaba con firmeza el suave tobillo tratando de no tocar la fea herida que la plata había hecho en ella. Cerro los ojos con fuerza, mientras sentía una extraña sensación quemazón en el cuerpo, no era doloroso solo extraño.

Abrió los ojos asombrados solo para ver al sujeto, aquel hombre que en presencia parecía un vago cualquiera, pero que era increíblemente poderoso mientras el extraño símbolo en su frente brillaba y el movía las manos desde la punta de los pies de Fe pasando por las rodillas llegando a la cintura consternado quedo cuando sintió la fría piel de Febrix comenzar a calentarse, la heridas de plata comenzar a curarse y su pelillo parecía estar un poco más vivo solo en mínimos segundos.

Pero la fuerte convulsión en el cuerpo de la chica hizo que todos nos tensáramos con fuerza, sujetando el cuerpo de la chica para que no se moviera.

-. No dejen que se oville- les gimió el hombre mientras Fe abría los ojos, sus dorados se llenaron de lagrimas y trataba de alejarse de ellos, el paño en la boca de la chica omitía los Gritos. Ginny quien sujetaba la cabeza de esta temblaba mientras trataba de retener que la cabeza se diera tumbos contra el suelo.

-. Fe, resiste- susurro Potter mientras cerraba los ojos. A él las lagrimas comenzaron a rodarle por las mejillas mientras escuchaba los sumidos gemidos de Amy completamente destrozada.

El hombre siguió pasando los dedos lentamente por el estomago de ella, mucho más lento que en las piernas, parecía que no quería pasar a destrozar algún órgano. Febrix temblaba y se convulsionaba con fuerza, levantaba las caderas, y se sacudía.

El fuerte olor a sangre les llegó cuando observó, en aquella herida que cruzaba el hombro de Febrix una extraña sustancia plateada comenzaba a emanar. Esta misma quemaba brevemente la piel de la chica. Cuando Potter iba a limpiarla. El hombre le negó, el mismo puso una mano sobre la plata, asombrado quedo cuando la mano de este comenzó a absorber el material que la herida dejaba emanar.

Estaba traspasando la plata de Febrix a él.

(Fenrice) El brazo de su maestro lo detuvo de golpe.

-. No puedes ir- soltó. Él se sacudió, cuando intento transportarse no pudo. Su maestro estaba controlando todo a su alrededor.

-. ¡Ella esta en peligro!

-. Ella debe saber enfrentarse a sus peligro. No puedes ser su salvador siempre.

-. ¿Por qué no?- soltó irritando. Pocas veces le levantaba la voz a su maestro o le hablaba de esa forma, pero era Febrix de quien hablaban.

-. Fenrice- dijo suavemente como tratando de volverlo en si. Él se llevo las manos a la cabeza sintiendo el dolor de la chica.

-. La están matando- susurró sintiendo las punzadas en su cuerpo.

-. Ella no puede morir más que por tus propias manos. Ella estará bien, no esta sola.

Comenzó a caminar de un lado a otro recibiendo las punzadas en su pecho. Se llevó una mano al corazón y se abrió la camisa desesperado, como si eso quitara presión a su tórax. Su maestro solo le miraba mientras Mizu tímidamente trataba de acercarse.

-. Además son los cazadores de Voldemort. ¿Qué de ello si uno se escapa y notifica que ayudaste al escape de la licántropa?- se puso tenso de golpe, observando los vivos ojos violetas.- Voldemort dejara caer toda su magia en ti. Y si la ultima vez te uso de canal con el poco poder telepático que tienes y logro que Potter viera las imágenes de Sirius Black. Ahora que el niño maneja la Oclumancia te freira el cerebro y por lo menos te veo delirando por una semana.

(Harry) Observó consternado como Wolfblood recibía toda la plata que había en el sistema de Febrix. Cuando los dedos de Wolfblood se dirigieron hacía el corazón de Febrix, esta dejo de moverse y el color comenzó a llegar a ella. Sus ojos se achicaron y su respiración se normalizo. Las heridas comenzaron a cerrarse lentamente.

Pero el saltó que mando Wolfblood hacía atrás luego de terminar, pegando la cabeza al suelo y tomándose la mano, lo desconcertó. Escucho los gemidos obstruidos por el hombre, maldiciones en idiomas que no conocía, temblando como una hoja y respirando como si no quedara un mañana.

En ese momento alguien apareció cerca, los ojos azules de su maestra lo miraron asombrados mientras se dirigía rápidamente hacía Wolfblood, inclinándose a su lado.

-. ¿Qué te ha pasado?- pregunto la mujer mientras trataba de sujetar a Wolfblood.

-. No necesito tu... Agggg

-. Wolfblood- susurró Febrix. Su voz ahora parecía tan normal, aún herida y débil, pero no un gruñido amenazante. Se removió pero no pudo acercarse hacía el sujeto.

-. Ustedes, váyanse a la casa de los gritos- soltó el hombre mirándoles con los ojos lagrimosos. Se sujetaba la mano que no les dejaba ver.

-. No- susurró la chica.

-. Por una puta vez hazme caso, Febrix- soltó el hombre enojado.

Él le tomo en brazos antes de esta pudiera o quisiera decir algo, justo en el momento en que Anari lograba quitarle la mano a Wolfblood para revisarle.

-. Vamos- susurró mientras Febrix se quedo quieta. Sus ojos dorados fijos en él, sabiendo que se le venía una seguramente pelea, no le miro.

(Wolfblood) Hacía demasiadas décadas que no tenía contacto con plata y el dolor seguía siendo el mismo; la carne y la piel se iba muriendo y sus huesos se iban royendo de a poco. Anari rápidamente le hizo un torniquete cuando logro quitarle su propia mano y rápidamente le corto brevemente cerca de las venas para que la sangre saliera expulsando la plata, por lo menos la mujer algo sabía de esto.

Había sentido la luparia también, pero era realmente poca o estaba demasiado alterada químicamente por que realmente no la sentía muy en su sistema. La luparia era muy difícil de encontrar, tal vez habían logrado dar con algún substituto o lo mezclaron con algo. Pero por lo menos podía estar seguro que era algo menos de que preocuparse por Febrix y por él.

Cuando la mujer le dejo la mano, él solo se quedo sentado tratando de mentalizarse en el dolor y no volver a sufrir algún ataque como el de minutos antes.

-. Un gracias seria suficiente- susurró la mujer mientras tomaba la espada que Harry que había dejado botada. Con estos pupilos.

-. Sí, lo que sea- le soltó tratando de mover los dedos, pero solo el mínimo acto logro que los ojos se le llenaran de lagrimas. Hacía cientos de años que no lloraba.

-. ¿Qué vas a hacer con ellos?- preguntó la mujer mientras él se levantaba. Observó como los lobos aun se mantenían cerca, las casi dos docenas de cazadores aun durmientes, la vampira fijo la mirada en la mujer que él había azotado contra un árbol.

-. Lo que la raza exige, ciertamente. Sí los dejo vivo, Febrix seria capaz de volver por la familia y matarlos ella misma.- suspiro. Ahora por lo menos sabía donde estaban los lobos que no habían llegado en la ultima guardia. Habían varias celdas cerca de ellos, muchas de ellas llenas con sus guardias.

-. Lansten. ¿En serio?- susurró la vampira, la mano le temblaba como ansiosa por atacar. El gruño un poco, no podía creer que los cazadores hubieran atacado, pero no podía mentir al sentirse aliviado al ver que no se los habían llevado aún, sabiendo por sus últimos contactos, que estos ya habían dado sus respetos a Voldemort.

-. Al parecer ellos fueron los asesinos de Sammantha, y es una de las cosas por la que Fe no se va a quedar quieta hasta verlos muertos.

-. ¿Y la niña?¿Igual?

-. Todos serán llevados a la Comarca. La niña igual por ser el cebo de todo esto. Además yo necesito varias explicaciones de porque Harry vino a parar aquí.

-. Lansten los escucho aquella vez pelear, ella se entero de muchas cosas de ellos dos.

-. ¿Pelear?- pregunto girándose hacía la vampira. Los azules de esta se abrieron de golpe.

-. Tuviste a Febrix casi una semana en la Casa de los Gritos, ¿Y nunca supiste porque se había ido? Se peleo con Harry.

-. O sea, sabía que se habían peleado, algunos traidores por aquí y por allá, pero no pregunte más que eso.- contesto algo, casi nada ruborizado.

-. Harry me lo ha contado el otro día. Elen los escucho y le dio su palabra que no se lo diría a nadie si iba con ella a caza. No creí que fuera a hacerlo hoy, en especial por que es peligroso el bosque de noche, pero no tenía idea que esta Lansten era hija de los cazadores. Además la Orden hizo una reunión de emergencia.

-. ¿Qué paso?- pregunto curioso. Mientras daba ordenes silenciosas a Orion. El lobo estaba lo suficientemente entrenado para entenderle.

-. El primero llevaremos a Febrix y a Harry al ministerio.

-. ¿Qué?

-. Sirius Black. El testamento.

-. Oms. ¿Iras tú no?- una sonrisa maligna cruzo las facciones de la vampira.

-. Me encantara ver a mi padre, otra vez.

(Harry) Se maldijo a él mismo al dejar botado su espada, esperaba que Anari realmente no se enojara mucho por eso. Cuando ya estaba a unos 500 metros de la casa de los Gritos. Los primeros cuadrúpedos comenzaron a seguirle. Febrix se movió solo un poco entre sus brazos acomodándose. Era sorprendente lo liviana que era en aquel estado, la poca ropa humana que quedaba en ella le tapaba las partes necesarias para que no le diera un ataque ni a él ni a ella. Y su piel, en algunas partes surcada por aquel pelillo y otras tantas partes era su piel morena. Era en realidad, la definición de equilibrio entre humano y lobo.

Los pasos comenzaron a encerrarlos en una red de seguridad. El amanecer estaba pronto a elevarse, ya que por lo menos entre los árboles alcanzaba a ver los colores de los lobos ya más nitidos.

-. Son lobos- susurró Amy asombrada.

-. No nos harán daño- soltó él mientras acomodaba un poco más a Febrix entre sus brazos, esta iba adormilada o lo suficientemente avergonzada para no hablar con ellos. Y por lo que logro comprender con una sola mirada es que él iba a morir... pronto.

-. Hay que revisarte esa herida Harry, cuando lleguemos- soltó Ginny. Él giro el rostro y sonrió un poco. Agradecido de tenerlos con él, si no, esto estaría más que mal.

-. Gracias por venir esta noche- soltó. Sus amigos se callaron de pronto, Josh y Amy quienes iban más atrás dejaron de murmurar.

-. Para eso estamos- soltó Ron.- además fue alucinante ver el poder del maestro de Febrix. No había sentido tan poca cosa desde apareció ese vampiro, el de nombre raro.

-. Xirtus Prims, Ronald- contesto Hermione.

-. Me suena- alcanzó a escuchar a Josh, cuando giro un poco el rostro. Este se quedo observando un punto fijo frente de ellos. Y luego fijo su vista en él, de pronto recordó que Febrix alguna vez le había comentado que Josh no sabía de que entrenaba ni mucho menos que era ella en la nueva guerra. Amy le mando una mirada algo nerviosa. Esto iba a arruinar cualquier conversación tranquila con Febrix.- era una leyenda... ¿Cómo se llama el maestro de Febrix?- le pregunto a Amy.

-. No, Josh. Tu sabes que ella no...

-. Ella me va a tener que responder muchas cosas. Porque ahora no estoy abierto a aceptar el obliviate.- soltó un poco enojado.

Ya veían la casa y ya la nieve estaba tomando un color medio azulado. De pronto un lobo, aquel de los parlantes vino corriendo directamente hacía ellos.

-. ¿La ama?¿Qué paso? Se ve mal. Plata, plata en su sistema.- olfateo el lugar bastante alterado, hablando medio trabado.

-. Tranquilo- dijo Hermione acercándose un poco. El lobo emitió un suave gemido y se le pego a las piernas completamente preocupado.

-. Va a estar bien- le dijo al lobo.

-. Hablan- soltaron Josh, Amy y Ginny asombrado.

-. Uno de los pocos- contesto Ron suavemente. Hermione le dio un cariño en las orejas y el lobo se relajo un poco.

-. Arkan- la orden saltó desde atrás. De allí venían Wolfblood y Anari- haz un radio de protección de un kilómetro. Y manda un grupo de lobos a las lindes de Hogsmeade, que ningún mago se acerque a curiosear. Aparecerán Alfas en el radio.

-. Sí, señor- soltó el lobo y se marcho por entre los árboles llevándose consigo a los lobos que le estaban siguiendo.

-. ¿Cómo esta Fe, Harry?- pregunto Wolfblood.

-. Durmiendo- contesto.

-. Bien. Querrás mantenerte un poco alejado hasta que amanezca, yo no dudo en que vaya a arrasar algo cuando despierte.- él asintió mas que seguro de ello.

Dejó el cuerpo sobre la cama, mientras Wolfblood la tapo con una sabana. El brazo del hombre estaba amoratado, mas cuando se sentó al lado del cuerpo de Febrix, llevó la mano hacía la cicatriz de la chica, y susurrando unas palabras en otro idioma, se quedo de piedra al observar como aquella cicatriz en su cuello, aquella que tantos murmullo había sacado, había desaparecido como si fuera una mancha.

-. Su venganza ya ha terminado- soltó acariciando su cabello en el momento en que la luz del amanecer entro por uno de los vanos de las ventanas.

Observó maravillado como el cuerpo de Febrix se removía, se quejaba y con un suave gemido volvía a ser la chica que él conocía.

-. Bien, quedaos aquí- le dijo a todos los chicos. Él sonrió nervioso cuando los ojos dorados de la chica comenzaron a parpadear y moverse por el lugar hasta encontrarse con él.

-. Cuando me levante de aquí- gimió- te voy a matar

-. Lo sé- soltó él. Y Antes de que pudiera decir algo más a su favor... Amy se le había lanzado encima en un abrazo.

-. Amy- se quejo la chica mientras trataba de agarrar las sabanas para que no se le viera nada.

(Remus) Ni siquiera estaba bien vestido. Tenía el cuerpo tensó sentando mientras el corazón le martillaba desesperado. Había llegado la noticia de que un grupo de cazadores había llegado a atacar a su hija, y que esta estaba mal herida. William movía a sus alfas y algunos betas para que se marcharan lo antes posible.

¡Ho Merlín! Su hija y cazadores, ¿Cuántas pesadillas había tenido que tranquilizar?¿Cuántos días de insomnio había tenido recordando aquel horrible día en que cazadores le quitaron a su Sam. Cuanto Dolor. Se llevó una mano al pecho y se agacho un poco cerrando los ojos. Su hija, por Merlín. Que estuviera bien, que no se la hayan llevado, que no le hicieran daño. Ya le habían quitado a su Paris. Que no le quitaran a su niña.

Sintió una mano en su hombro, y luego alguien sujetándose de sus rodillas. Observó con los ojos levemente nublados a Emil.

-. Va a esta bien- susurró tomando una de sus manos.

-. Son cazadores. A tenido pesadillas de ellos desde... desde lo de Sam. No va a ser fácil para ella- susurró conmocionado.- Merlín, como quisiera estar con ella ahora.

-. Va a estar bien, Remus. Es Febrix, y no esta sola. Le diré que se comunique lo más pronto contigo.

El asintió, mientras los alfas comenzaban a moverse.

-. Me encargare de que este bien- susurró la licana antes de marcharse al lado de Damián quien le sonrió tranquilo.

(Febrix) Al sentir a Amy enrollada en su cuerpo, los brazos alrededor de cuello y apretándole contra el cuerpo de la chica la dejo un poco noqueada. La escucha murmurar. Y cuando esta se soltó, sentándose y tomándole el rostro con los ojos lleno de lagrimas, ella se preocupo por lo que le diría.

-. Eres... eres- sintió una punzada de terror en su sistema. ¿Por qué le habían visto? Un monstruo eso era y Amy al fin había logrado entender ese hecho- eres el ser mas lindo que he visto.

-.... ¿Qué?- pregunto aturdida, observando a la chica como si realmente algo mal iría con ella.

-. Te ves divina así. Transformada.- no había burla, no había desprecio, no había ni siquiera una pizca de lastima en las facciones de la chica solo había admiración.

-. Amy soy un mous...

-. Si terminas esa frase, te estarás mintiendo de una manera bastante horrible- de pronto sintió un horrible sensación en el estomago. Levanto el rostro para ver a Josh con sus profundos ojos negros mirándole y movía la varita mientras le dejaba un poco de ropa no destrozada en los pies.

De pronto los recuerdos le golpearon como si estos esperaran el mejor momento para hacerlo. Potter, los Cazadores, la mujer. El ataque. Observo disimuladamente sus manos llenas de sangre y parte de su cuerpo igual. El cuerpo se le erizo mientras sentía la necesidad de terminar algo que no había logrado culminar.

(Harry) Se movió hacía la puerta cuando escucho a personajes, o por lo menos unos dos subiendo corriendo a la habitación en el momento en que fuera de la casa se escucharon varias apariciones. No alcanzo a hacer nada cuando de un momento a otro, dos personas. Dos jóvenes de la mano entraron en la habitación y se quedaron mirando fijamente a Febrix que estaba tensa con los ojos fijos en un punto x.

(Febrix) Los cazadores, la mujer, su venganza... ellos aun estaban vivos. Cuando comprendió aquello iba a saltar de la cama para ir a terminar lo que no alcanzo cuando dos personajes le miraron desde la puerta.

Amy y Josh se habían levantado de golpe al ver a los nuevos invitados.

Se sintió más que expuesta cuando los verdes ojos de Damián llegaron a ella. Y un escalofrió siguiente le inundo cuando Emil sonreía más que ansiosa mirando uno y otro.

-. ¿Qué?¿Qué...

-. Estas bien- susurró el licántropo acercándose a ella mientras Emil le seguía con aquella sonrisa más que malvada, aquella sonrisa de: "Este es el momento".

Sintió el corazón por la garganta cuando estos dos se agacharon a su lado. Uno con una sonrisa complaciente y cariñosa, la otra maquiavélica.

-. Orion nos informo de lo sucedido. La noticia se expandió como pólvora en la Comarca, Tú padre esta que se sube por las paredes y necesita que lo antes posibles te comuniques con él- ella asintió quedamente tomando las ropas de la cama para cubrirse un poco más.

Las manos le temblaron incapaz de hacer o decir algo coherente cuando tenía al alfa mirándole de esa forma y ella casi completamente desnuda bajo la sabana. Sintió una molestia horrible en el estomago cuando los ojos verdes de Damián observaban un trecho en su piel bajo su oído. Dejo de respirar cuando las suaves manos del licántropo tocaron la piel de su cuello con una sonrisa.

Solo pudo ver la sonrisa enorme de Emil que parecía salirse del rostro mientras su cuerpo de un momento a otro irradio el más puro calor al tacto del licano.

(Josh) Todos en la sala se quedaron de piedra al ver a los dos jóvenes que entraron en la sala, bastante asustados Amy y él se levantaron de golpe protegiendo a Febrix quien se estaba colocando bastante tensa. La mujer y el hombre dirigieron su mirada mecánicamente a la chica y observó como Febrix parecía desinflarse.

-. Estas bien- soltó el hombre con un notorio tono francés mientras ambos jóvenes se acercaron a la chica sin mirar a ninguno de ellos. Amy se puso a su lado mientras la mujer hablaba y comprendió que eran licántropos.

Mas cuando aquel... licano, toco el cuello de Febrix y noto como la chica se puso de fucsia de golpe. El se molesto porque algo en ellos le molesto, y no eran celos, o por lo menos eran celos de amigo.

-. Ya no esta- susurró el chico. Y Febrix tenía cara... cara... de ¿Enamorada?, lentamente movió una mano a su cuello y su rostro de crispo dejando toda ternura en sus ojos a una pura y dura furia.

-. ¡WOLFBLOOD!

(Harry) El grito de Febrix hizo que los pelitos de la nuca se le erizaban. El silencio afuera de la casa se logro de golpe y en el silencio solo logro escuchar al lobo mayor maldecir.

La licana se sentó de golpe sujetando la sabana como si no quedara más en su vida. En su mirada algo más que odio y venganza.

-. ¡Ustedes dos que están allá haciendo vida social, es mejor que hagan algo y solo manténganla allá adentro!- les grito el lobo por la puerta de la entrada, ambos alfas se tensaron cuando la orden de su mayor les llegó.

-. Venga, Febrix- soltó la mujer mientras se sentaba descaradamente al lado de ella y le abrazaba para no dejarle removerse.- aprovecha el momento- soltó y Fe se puso pálida como si le hubieran inyectado algo.

-. ¿Qué pasa aquí?- susurró Hermione, él le miro de lado y levanto los hombros. Él por lo menos ya había reconocido al alfa, al chico pues había estado en una de las reuniones de la Orden.

-. Oms, lamento nuestra mala educación, él es Damián alfa de la Comarca y yo soy Emil, alfa de la Comarca y orgullosa de ser la primera licántropa que se libero de los vampiros, ¿Cierto Febrix?.

Noto inmediatamente el arranque del cuerpo de la licana. Esta miro turbada a la licántropa y noto inmediatamente que allí había algo oculto, porque Febrix se quedo completamente mansita entre los brazos de la mujer.

-. ¿Y ellos son tus amigos, Fe?- preguntó la mujer, la chica bufó y les miro de reojo.

-. Todos ellos son cadáveres- soltó la chica molesta, pero el sentimiento no llego a sus ojos.

-. Habéis tenido una luna bastante movida.

-. Sí, algo parecido- susurró la chica.

-. Nosotros nos llevaremos a lo cazadores, Febrix, ya no tendrás que verlos nunca más.

-. ¿Qué?- preguntó él mientras caminaba hacía ellos.- ¿Qué le harán a los cazadores?- preguntó inmediatamente recordando a Elen.

-. Lo que se megecen- contestó Damián mirándole por sobre su hombro.- han atgapado, apgesado, togtugado y matado a muchos de los nuestgos. No saldgán bien pagado de esto- noto inmediatamente como ninguno de los tres licanos allí parecían perturbado por ello, de hecho Febrix tenía un aura realmente alegre a su alrededor y eso le molesto.

-. Pero...- susurró recordando a la joven.- Elen...- continuó.

-. Elen estuvo más que complacida en herirte, amarrarte, torturarte y utilizarte, Potter- escupió la chica.

-. ¿Qué le van a hacer, Febrix?- preguntó Amy. La chica sonrió sin mirar a ninguno, estaba.. estaba satisfecha.

-. ¡No puedes ser así, Febrix!- saltó inmediatamente avanzando. Su instinto fue detenerse inmediatamente cuando los oscuros ojos de los licanos le detuvieron en cualquier acercamiento a la chica. Parecían hechos a matar si le hacía daño o hablaba demasiado con Fe.

-. Ellos estaban más que dispuestos a venderme a un circo, algún rico bestialista o hasta para alguna investigación científica, Potter. No me pidas que sienta algo por ellos mas que pura venganza.

-. El director no dejara...-comenzó Ginny también perturbada.

-. Vuestro director no tiene nada que decir en esto.

-. ¡Es una alumna del colegio!

-. Bueno, ustedes son ocho alumnos que estuviegon expuestos al peligo- soltó Damián.- además de atacag a Febrix con plata y luparia. Nadie va a pegmitig que algo así quede impune.

-. Tú padre no permitiría algo así- susurró él aun conmocionado. Febrix no le miro.

-. Esos cazadores mataron a su pareja, a mi madre... y a cientos de licántropos más. Yo no soy la única aquí que esta disfrutando de esto, aunque para serte sincera- los ojos de la licana se oscurecieron- me encantaría poder terminar de matarlos yo misma.

Se le enfrió la sangre cuando la chica termino de decir eso. Con el corazón en un puño se dio media vuelta y comenzó a bajar las escaleras. Sintió una mano deteniéndolo en medio de la escalera. Como queriendo retenerlo y no le importo hacerle caso.

Sabía, lo sentía, estaba seguro que Elen no era mala, que ella realmente... no. No era así. Cuando los brazos de la chica lo abrazaron por la cintura, él dejo caer la cabeza en el hombro de la pelirroja.

-. Yo- soltó y la voz se le hizo un nudo ante la prepotencia de no poder ayudar a alguien.

-. Harry- susurró la chica y él sintió el escalofrió por la espina- sé que es difícil. ¿Pero que se puede hacer?

-. Yo sé que ella no es así. Que ella no mataría o haría algo.

-. ¿Cómo lo sabes?

-. Yo... yo solo, lo sé, Ginny- susurró el chico mirando los ojos de la pelirroja.- es un presentimiento- continuó bajando el rostro abatido por el inminente futuro de una de sus cazadoras.

(Fenrice) Se sentó mientras se revolvía el pelo y dejaba sus codos en las rodillas. No pudiendo quedarse quieto se tiro ahora abriendo los brazos tratando que la presión terminara y que Febrix estuviera bien. Matare a cualquiera que le ponga una mano encima. Solo yo puedo ponerle las manos encima...

Cuando abrió los ojos su maestro tenía a Mizu en un hombro y este hurgaba por el cuello del vampiro arrancándole una sonrisa al hombre, pero sus ojoso violetas ahora estaban perdidos y sabía que algo iba mal en ello.

-. ¿Qué sucede?- pregunto suavemente tratando que la presión desapareciera.

-. No, no te preocupes. Solo hay que darle tiempo al tiempo.

Al ver que su maestro no iba a hablar más solo lo miro.

Se volvió a llevar una mano al pecho y cerró los ojos. Recordando aquella vez que la chica lo llamo, se concentro.

-. Febrix...

(Febrix) Dejo escapar un gruñido y se ovillo en su cama, mientras Emil y Damian hablaba con Josh pidiéndole algunas respuestas. Potter debía comenzar a recordar que estaba en guerra, que no podía ir defendiendo a casos así por iluminación divina; Elen lo había tenido como un maldito cebo, lo torturaron y lo hirieron, era un maldito inconsciente y en esos momentos realmente estaba enojada con él.

Un suave sollozo, y una idea le pego de golpe y bajo las sabanas solo un poco para ver el emisor de ese suave sollozo. Amy tenía los ojos llorosos, lagrimas escurridizas por las mejillas y miraba el suelo mientras jugaba con el dobladillo de su chaleco, sin mirar a nadie.

Amiga. Amy también era buena amiga de Elen... sintió que el corazón se le oprimió en el pecho y dejo escapar el aire cargado de resentimiento.

-. Agg. Diablos- Jadeo. Se volvió a sentar, tomo su varita que había dejado ya que poco podía hacer con ella cuando su lobo andaba tan alterado. Movió la ropa que Josh le había arreglado y con un conjuro se la puso. Se quito las sabana rápido ante el silencio de todos ellos.

-. Fe, tienes que descansag- susurró Damián mirándole. Ella se levanto de hombros pero no le hizo caso.

-. ¿Dónde... ¡Oye!, espera.- soltó Emil mientras ella se cargaba en la pared y rápidamente comenzaba a baja descalza las escalera, las heridas aun le dolían, pero ya no sangraban. Durante aquella emboscada no le habían roto ningún hueso por lo que el dolor era completamente muscular mas las heridas.

Paso de largo a Potter que le miro ceñudo.

-. Febrix, vuelve a la cama- soltó Damián mientras ambos alfas iban detrás de ella. Ella solo sonrió un poco al escuchar al chico decir su nombre sin su acento francés tan marcado.

Al salir al pórtico de la casa, observo como los cazadores estaban todos amarrados. Wolfblood estaba más allá hablando con el Director, dos integrantes de la Orden, y Anari, y habían por lo menos 4 alfas, y 8 licanos extras. Otros tantos lobos por los alrededores. Observó que en medio estaban los Lansten. La mujer aun desmayada, el hombre y tenía acomodada a Elen entre sus brazos. Bajo los escalones, mientras Wolfblood casi le crujió el cuello cuando la miro.

-. ¡Que demonios... ¡Vuelve a tu cama, Febrix!¡Te voy a salir amarrando! ¿Por qué no me haces caso? - soltó el licano mientras ella se dirigía hacía ellos. En esos momentos hubiera deseado usar sus zapatos, la nieve le quemo los pies.

-. Ellos...- soltó mirando a los Lansten. Elen le miro y sus ojos verdes estaban nublados de lagrimas.

-. Tú no te acercaras a ellos- soltó el lobo inmediatamente dos alfas interceptaron cualquier movimiento hacía la familia en si.

-. Elen.- jadeo por el esfuerzo que estaba haciendo. Se llevo una mano a la herida del hombro y cerro los ojos un momento- La libero de todo mal, todo juicio y todo mal que caiga en ella que me haya afectado directa o indirectamente.

Wolfblood abrió la boca de golpe y todo ruido en el claro se sumió a nada.

-. Estas...

-. ¿Quién más va a poner una ejecución en sus brazos?- pregunto notando los cosquilleos en el brazos. Wolfblood entrecerró el cejo completamente enojado, miro hacía atrás y sus cejas estaban a punto de juntarse, al parecer nadie de los 7 chicos que estuvieron en el claro hizo o dijo algo.

-. No puedes...- siseo y los ojos café de su maestro se oscurecieron. Este se acerco peligrosamente hacía ella, por puro malestar ella no se movió.

-. Puedo- susurró mareada- lo leí,- continuó mientras se tambaleaba débilmente- No tienes derecho de matar a nadie bajo el decreto que tú mismo inventaste cuando no se le ha acusado de nada, cuando yo o los presentes rehúsan haberse sentido en peligro por parte de ella- susurró recordando una de esas tarde aburrida en la Comarca haber leído algo sobre las leyes licántropas que Wolfblood había inventado.- Con la madre y el padre por mi que lo des de comida a los vampiros y de seguro con los demás alguien los acusara. Pero ella, la chica. No hizo nada.

Pasaron unos momento en completo silencio. Ella comenzó a palidecer, lo sabía. Pues la cara de Wolfblood comenzó a relajarse y le miraba un poco atolondrado.

-. ¡Ok!- soltó el licántropo resignado, avanzando un poco hacía ella.- la chica queda libre de toda acusación. Pero... de todos modos se la llevaran.

-. ¿Qué?- pregunto mientras le temblaban las piernas.

-. De todos modos no creo que se quiera separar de sus padre y le haremos algunas pruebas para ver si no ha participado en otra caza.

-. Como sea- susurró repentinamente cansada. Dejo escapar un suave suspiro, ya que el pecho comenzó a dolerle. No debería haberse levantado... no después de todo lo que estaba pasando.

-. Febrix- soltó Wolfblood de pronto.

-. Febrix- Sintió su nombre como agua fría en la espina, miro de un lado a otro buscando al emisor de su nombre, solo para que las piernas le dejaran de sostener, Wolfblood le pesco antes de desmayarse.

(Harry) Llegó al lado del lobo mientras Wolfblood abrazaba con una mano a una desmayada chica. La presión en su pecho había disminuido y se sintió terriblemente agradecido por lo que hizo. Miro a la familia Lansten, el padre de la chica tenia oculto el rostro en el hombro de su hija y los verdes de la chica estaban asombrados.

-. Chica, idiota- soltó Wolfblood. Mientras la acomodaba en su único brazo bueno y la levantaba.

-. Es mejor llevarle al colegio- dijo Anari mientras sacaba el cuerpo de la chica y se giro hacía Josh quien no demoro en sujetarle. Amy se saco la capa y se la puso.

-. Y ni siquiera alcance a despedirme- soltó mirando a sus alfas- venga ya, llévenselos.- Luego se giro hacía Arkan y Orion, ambos al lado de Josh. Arkan golpeaba con la nariz la inerte mano de Febrix.- Tres días.

-. Si, señor- soltaron ambos lobos y con leves aullidos los lobos comenzaron a acercarse mientras se perdían por el bosque.

El solo cerro los ojos cuando los alfas comenzaron a desaparecer con los cazadores. Ginny se puso a su lado sin decir mas.

-. Wolfblood...- comenzó el director.

-. Atacaron, mataron, destruyeron familias. Además- el licano se giro hacía el director ya bastante molesto- los Lansten ya pasaron al lado de Voldemort hacía algunas semanas. ¿Dejaría libre a mortifagos?

Anari le puso una mano en el brazo del director y este asintió quedamente. Wolfblood gruño algo imperceptible.

-. Volvamos al colegio- soltó Anari a ellos, los chicos comenzaron a alejarse. Él asintió y se giro un poco hacía el lobo. El lugar había quedado desolado sin los lobos.

-. ¿Cuánto?- pregunto Anari mientras el se quedaba un poco rezagado cuando Anari le miro. Wolfblood soltó un suspiro quejumbroso.

-. No lo se... hasta después de navidad tal vez.- fijo su mirada en su mano media muerta.

-. Esta bien. Pero luego no quiero quejas.

-. No me la mates- rió el licano y se giro hacía Harry.- ¿Te gustaría ir a la Comarca, Harry?- le pregunto el licano. El se acerco un poco.

-. Me encantaría.

-. Haré planes para que puedas acompañar a Febrix la próxima vez que vaya.

Se despidió con una suave venia y antes de que ellos pudieran hacer algo, desapareció como un soplido.

¿Reviews?

Namitonks: ¿Ron? En serio, no tenía ni la menor idea de ello. Mmm creo que investigare un poco de ello. ¡Muchas gracias por el review! No sabes como me alegra que te este gustado.

FrogizZ: XDDD... La verdad no se si a Febrix le agradarían unos hermanitos, creo que seria un poco celosa. XD. ¿Sabes? Yo también había pensando esta es la oportunidad de Fenrice hacerse el héroe y que fuera a salvar a su licana preferida, pero luego me dije que ya era mucho eso de héroe y sacáramos un poco a los amigos humanos que estaban quedando un poco botados. Así que el pobre no pudo hacer mucho pero por lo menos sabe que algo mal había pasado y lo sacara en cara en el próximo capitulo. Muchas malas ideas mentales me llegaron con las ideas esas de Fenrice comprando a Febrix, muchas malas imagenes mentales muy pervertidas demasiados M XD, (Escalofrios) Fenrice sería capaz, muy capaz de vender sus organos por dinero y poder comprarle con lo celosos que es XD. Sobre Remus orgulloso creo que no, al fin y al cabo Moony no es alguien vengativo y se sentirá un tanto decepcionado por la manera de actuar de la chica, pero luego veremos un poco de su reacción y la impotencia que siente al no poder estar con ella. Y seria eso... MUCHAS GRACIAS por el súper reviews, no sabes como me emociona leerlo y releerlo y volverlo a leerlo XD.

Y eso...

Próxima actualización
Entre el 26.9 al 3.10
(Es que no tengo escrito el capitulo completo)