Capítulo 53: Diálogo entre dos mundos II
-¿Colaborar?, ustedes vienen he invaden nuestro mundo, atacan a nuestra gente sin nuestro consentimiento, ¿y esperan que acepten lo que ustedes dicen?, YO NO ACEPTO QUE ME AMENACEN!.
-Mi estimado ministro Fudge, no lo he amenazado en ningún momento, amenazarlo seria decirle algo como que si no trabajamos juntos bastaría una sola llamada a un amigo en Gringotts para que su economía se venga abajo, digamos que los acuerdos comerciales entre nosotros y los duendes de dicha institución financiera han sido rentables para ambas partes y pueden presidir de sus servicios o también decirles que podrían lanzar bombas sobre Hogwarts de manera tan rápida y precisa como un juego de ajedrez bien planeado, eso seria amenazarlo, pero usted y yo somos dos personas bastante civilizadas , se que llegaremos a un acuerdo mutuamente satisfactorio.-dijo John Stark mientras tomaba un sorbo de su té.-debo decir director que este té mágico que no se enfría es una gran invención.
-Agradezco su cumplido, como ustedes dice se que podremos llegar a un acuerdo y una colaboración entre nosotros, ¿no es así Cornelius?.
La mirada de Dumbeldore no daba espacio a otras interpretaciones, el político mágico sabia que Albus como jefe del Wizengamot podría emitir una moción para destituirlo, por lo que ocuparía sus habilidades políticas en este momento, se serenó y decidió tomar el curso de las negociaciones.
-Como primer punto, ¿podrían compartirnos algunas de esas armaduras mágicas con la que sus hombres lucharon ayer?, los duendes siempre se han negado a compartirnos el metal para cosas que no sean adornos.
-Lamento decirle ministro que eso será imposible, por dos razones, la primera es que firmamos un compromiso con los duendes para no compartir de ninguna forma posible metal duende con los magos, solo hay una clausula en que esto se podría evitar, si es que el rey de los duendes aceptara compartir esta tecnología, nosotros podríamos propiciar una negociación y actuar como mediadores entre ustedes y ellos, la segunda razón por la cual no podemos compartir las armaduras de combate, es debido a que la magia de estas choca con la magia interna de un mago, lo que puede tener efectos perjudiciales para la salud.
-¿Que tan perjudiciales?.-preguntó Dumbeldore.
-Digamos que los magos voluntarios en los primeros experimentos ahora gozan hoy de una muy buena jubilación.
El comentario del jefe del MI7 no pareció dejar muy tranquilos a los dos magos mayores en la habitación, pero entendieron el punto al que quiso llegar.
-Lo que si es evidente es que necesitaremos tener un contacto directo entre nuestra organizaciones, se que el primer ministro mágico tiene un cuadro con el cual comunicarse con su homologo muggle, pero en caso de emergencias necesitamos algo un poco más veloz, si me lo permiten sugiero instalar un teléfono en el departamento de Aurores y otro en la sede de mi organización, con obviamente todas las medidas de seguridad aplicables para no ser intervenido, ¿que opinan de esta moción?.
-Pienso que seria prudente, así dependeremos más de nosotros y menos de la suerte al poder coordinarnos como dirían ustedes, ¿no es así ministro?.
-Lo que tu digas Albus.
-Excelente, veremos los detalles más adelante, por último queda revisar el asunto de la profecía, creo que tanto el ministro, el señor Potter y yo no hemos podido escucharla del todo.
-¿Que profecía?, profesor, ¿se refiere a "esa" profecía?.
-No mi muchacho, lamentablemente en esta última semana han pasado varias cosas y no he podido comunicarte esto, el mismo día que recibimos la "visita" del futuro señor Longbotton, la profecía que existía entre tú y Voldermort ...exploto.
-¿Explotó?, ¿como que exploto?.
-Es como escuchaste, exploto, a ocurrido muy pocas veces en la historia, por lo que me comentó un amigo inefable que trabaja en el departamento de misterios, esto ocurre cuando una linea de tiempo es alterada de manera brusca, me atrevería a decir que lo que hizo el joven Anderson en ti al destruir el horrocrux hizo que el destino al cual estabas anclado se rompiera,aún no hemos discutido todas las implicaciones que tenia el que tú fueses un horrocrux, por otra parte, el destino parece no querernos dejar en paz, pues anoche luego de derrotar a Tom, la profesora Trelawney puso los ojos en blanco y pronunció otra profecía.
-David, ¿podrías recitarla por favor?.-dijo Stark.
El adolescente se aclaró la garganta un poco y empezó a decir:
La princesa de Camelot retornará de su exilio y buscará sumir al mundo ante su poder.
El heraldo del fin sera quien fue concebido por el deseo y no por amor.
Magos y muggles deben unirse para poder vencerlo.
Cuando el heraldo caiga la princesa retornará.
Siete estrellas se alzarán en la larga noche que se avecina.
El sucesor de Merlín será quien haya sido besado por un rayo y haya vencido a la muerte una vez, con su magia humilde vencerá a la soberbia.
De la sangre del Rey Arturo un caballero surgirá, la espada y la serpiente son su símbolo, usando un arma templada en paciencia cortará a la ira.
La reina de las hadas, guiará a las estrellas en el conocimiento antiguo y su mágica generosidad harán retroceder a la avaricia.
De la campeona de los Galos brotará fuego casto con el cual quemará las mentiras de la lujuria.
La caridad de un duende tuerto forjará el fin de la envidia.
Con puños diligentes una hija solitaria de la más grande de las criaturas aplastará a la pereza
La templanza de un morador de la noche de pelo blanco y ojos rasgados será la agonía de la gula.
Harry se puso a digerir lo que había escuchado, le molestaba que la profecía usara un lenguaje tan simbólico, pero podía entender la idea central de todo esto.
-La razón por la que estoy aquí no es porque sea el niño que vivió, la razón por la que estoy aquí es porque creen que soy el sucesor de Merlín, ¿No es así?.
Dumbeldore asintió con la cabeza.
-Así es Harry, "besado por un rayo" podría interpretarse perfectamente como la maldición que te dejó esa cicatriz en forma de rayo, junto con el "haber vencido a la muerte una vez".
-Por lo que podemos ver, la profecía menciona que nuestro trabajo conjunto entre magos y muggles dará frutos, pues el "heraldo del fin" podría ser una referencia a Voldemort, pues fue concebido por el deseo de Merope Gaunt hacia Tom Riddle padre, pero una vez lo acabemos con él, la "princesa de Camelot" retornará, aunque no se a quien se puede referir..-dijo Tom Scott
-Neville mencionó algo de eso, un mal con poderes para destruir ciudades enteras, ¿Camelot no era el reino del rey Arturo?.
-Exactamente Harry, por eso David está aquí también en la reunión.
"No...no...NO..NOO, NO PUEDE SER POSIBLE QUE ESTE IMBÉCIL SEA…."
David sacó algo desde el interior de su ropa, un medallon, él recordaba cuando le dio uno similar a su sobrina en su primer viaje a Hogwarts.
-El símbolo de mi familia es una espada clavada en el piso con una serpiente alrededor de ella, el significado estuvo perdido por mucho tiempo, pero ahora todo es claro, la espada es Excálibur y la serpiente representa a Merlín, que fue un Slytherin, yo soy….descendiente del rey Arturo Pendragón, al escuchar la profecía mi mente trabajó rápidamente y pensé en esa posibilidad, luego mientras esperábamos a que despertaras se lo comenté al profesor Dumbeldore y a Tom.
-El camino está claro Harry, tú y David tienen que hacer equipo, es la única esperanza para evitar el negro futuro que se nos asoma.-dijo el director.
-¿Como están seguros que es él?.
-Por una simple razón mi muchacho, si te fijas la profecía menciona a varios estamentos del mundo mágico, un sucesor de Merlín, que es el mago por excelencia, un hada, un duende, aún no es claro a que se refiere con la campeona de los Galos, el morador de la noche, o la hija solitaria, pero probablemente haga referencia a algún tipo de criatura mágica y también hace referencia a un muggle, el rey Arturo era un muggle, además tu viste junto conmigo de primera mano las consecuencias de la muerte de David, si la profecía no existió en la linea de tiempo original implica que hacia falta un miembro en ella, que vendría a ser él.
La lógica de su director pareció molestar a Harry, pero decidió seguir el concejo de madame Pomfrey y controlar sus emociones.
-Mmm interesante, muy interesante, significa que ustedes dos tendrán que hacer equipo.-dijo John Stark llevándose la mano a su bigote.-profesor Dumbeldore, ¿que opinaría de la posibilidad de que David asistiera a Hogwarts?.
-¿QUEEEEE?.-gritaron al mismo tiempo David y Harry.
-PERO SOY UN MUGGLE.-dijo el primero.
-PERO ES UN MUGGLE.-dijo el segundo
Dumbeldore llevó su mano a su barba y se puso a pensar.
-No hay antecedentes sobre esto, pero tampoco los hay con respecto a todo lo que esta pasando, podría ser útil, especialmente para los alumnos que nunca han interactuado con un muggle, les haría bastante bien conocer uno de primera mano y en un ambiente seguro como es Hogwarts, mucho más ahora con nuestra nueva política de estudios muggles como asignatura obligatoria, si es que Arthur aceptara el trabajo estaría mas que encantado de tener un asistente, ¿que opina usted ministro?.
-Pues todo esto me parece una maldita locura, de principio a fin, pero….concuerdo contigo Albus con lo de incluir al muchacho, esto escapa totalmente de mi control,mi abuela decía que las profecías no podían ser evitadas pero si llevadas de mejor forma, si tu consideras que el meter a este chico en Hogwarts nos salvará a todos entonces no te preocupes por el papeleo o la prensa.
David estaba molesto, pero si su jefe había sugerido esa idea es porque tenia un plan, estaba seguro que luego se lo diría.
-Te lo agradezco mucho Cornelius, señor Stark, ¿podría yo hacerle una solicitud de mi parte hacia usted?.
-Dígamela profesor.
-Quisiera colocar a un mago de mi confianza para que trabajara junto a ustedes, de esa forma tendremos una manera de comunicarnos más directamente y podrá darles la información que recolectemos y viceversa.
-Me parece justo, no habrá problema profesor.
-Bueno, creo que ya hemos terminado, tengo que prepararme ante la prensa que me va a querer comer vivo hoy por el ataque al colegio, pero prefiero lidiar con ella que con profecías, eso se lo dejo a ustedes.-dijo el ministro poniéndose de pie y saliendo del lugar.
-Nosotros tenemos que retirarnos también, los médicos se irán cuando los alumnos estén estabilizados y no corran peligro mortal, número cinco y seis se quedarán hasta que eso termine, fue un gusto conocerlo profesor Dumbeldore y me alegra aún más el haber podido llegar a una alianza entre nuestros mundos, oh casi se me olvidaba, por favor tome esto, léalo con calma con su ministro de magia, si las cosas se ponen feas es necesario que tenga esto a mano.-dijo John Stark entregándole un documento al profesor Dumbeldore.
-Gracias a ustedes por la ayuda contra Voldemort, le haré saber, por medio de nuestro ministro de magia, sobre la persona que será nuestro...embajador con ustedes, me alegra al igual que usted que todo haya resultado bien.
Luego del apretón de manos de los dos lideres, los tres muggles se retiraron de la habitación, Harry le dedico una mirada de odio a David, que pareció encontrar divertido eso.
-Señor, ¿realmente confía en ellos?.-preguntó Harry.
-No del todo mi muchacho, pero de la misma forma que se que tú no confías del todo en mi, mientras nuestros objetivos coincidan no me preocuparé de ellos….por el momento, además al menos ya evitamos otra de las cosas que el señor Longbotton nos advirtió, el que las relaciones entre los magos y los muggles se rompieran, David debe ser muy importante para ellos.
"De haber muerto ese imbécil...quizás realmente todo se hubiese perdido."
-¿Qué fue lo que le entrego profesor?.
El director abrió el documento y en la portada decía: Protocolo apocalipsis.
Muy lejos de Hogwarts se efectuaba una ceremonia oscura, el lugar era en la mansión de los Malfoy, en una de las habitaciones había un gran caldero con sus fluidos en ebullición, Narcissa cargaba incomoda un bulto cubierto con una manta de color negro, Lucius traía una caja y una blodger.
-Empieza….Lucius…..
La voz venia del bulto que sostenía Narcissa, esta era lenta y fría, el mortifago abrió la caja con su varita e hizo levitar unos huesos.
-Restos del padre tomado….sin su consentimiento.
Las palabras salían temblorosas de la boca del mago mientras depositaba los ingredientes en el caldero.
-Carne del siervo…..ofrecida voluntariamente.
Con miedo pero decisión Lucius apuntó su varita a su mano izquierda, con un resplandor esta cayó en el caldero, el mago gritó de dolor, evitó una hemorragia con un hechizo.
-LUCIUS!-gritó Narcissa.
-Todo sea...por Draco…-dijo agitado el aludido.
-Si Lucius….yo sanaré a tu hijo….termina el ritual AHORA…
El patriarca de los Malfoy tomó la blodger y con unos encantamientos logró sacar un poco de sangre que ya no estaba seca sino que en estado líquido como si hubiese sido sacada recién.
-Y sangre del enemigo...tomada contra su voluntad….
La sangre fue el ingrediente final, el caldero empezó a burbujear con mayor intensidad.
-Narcissa...ahora..
La mujer llevó lentamente al pequeño bulto hacia el caldero, la distancia no era más de cinco metros, pero sus pies parecían de plomo.
"¿Estaré haciendo lo correcto?,¿es esto lo mejor para mi familia?, ¿seria lo mejor para Draco?"
Finalmente estuvo frente al caldero, sus brazos no se movían, miró a su esposo adolorido por perder parte de una extremidad.
-AHORA!
El grito de la pequeña criatura hizo que la mujer lo soltara, Narcissa retrocedió unos metros, su esposo se acercó a ella abrazándola, del caldero salían luces de todos los colores, cada vez burbujeaba más, hasta que se detuvo de golpe, el mago y la bruja miraban expectantes , ¿habrían fallado en su misión?, pero no alcanzaron a dudar mucho pues una mano blanca se apoyó en el borde del caldero, luego la otra, una cabeza emergió pegando un profundo respiro, el individuo que emergió tomo grandes bocanadas de aire, luego se puso de pie, tenia más una apariencia de un esqueleto que de hombre, su piel era blanca como la de un muerto, sus extremidades largas y delgas, sus dedos anormalmente largos , era calvo, no tenia nariz, pero si dos hendiduras como las de una serpiente y sus ojos eran rojos.
-Mi varita Lucius.
-Si..si..mi...mi...señor…
Inclinando la cabeza el siervo le entregó la varita a tu amo, con un movimiento de esta hizo aparecer túnica negra, acercó hacia él la blodger y exclamó.
-Vaya vaya...¿quien diría que este deporte inútil me seria de tanta utilidad?, fue una pena que el equipo de mi antigua casa tuviera un rendimiento tan paupérrimo este año, pero dio la cuartada perfecta para obtener la sangre de Potter sin que este se diera cuenta, tu puesto en la junta del colegio fue bastante útil Lucius.
-Vivo para servirle mi señor.-dijo inclinando aún más la cabeza.
-Si...has sido bastante útil estos últimos meses, te mereces una recompensa por tu lealtad.
Lord Voldemort hizo aparecer una mano de plata donde Lucius se la había cortado.
-Mu...muchas gracias mi señor, no soy digno de tan grande honor..
-Es verdad...no lo eres...CRUCIO!
El líder de la familia Malfoy cayó al suelo gritando de dolor, sentía como cuchillas ardientes se clavaban en todo su cuerpo, luego de unos instantes su calvario había acabado.
-Esto fue por renegar de mi hace 11 años, además de no buscarme hasta que yo tuve que revelarme por mi mismo usando el cuerpo del inútil de Quirrel, no me decepciones otra vez Lucius o no seré tan misericordioso.
-Perdón mi señor….sin….su guía no supimos que hacer.-dijo entre jadeos.
-Habrá otro momento para que me inventes excusas por tu cobardía, pero hay cosas más apremiantes, tu antebrazo ahora.
Narcissa ayudó a su marido a ponerse de pie, le arremangó la túnica para dejar al descubierto su tatuaje de mortifago, Voldemort se acercó y presionó su varita contra la piel de su servidor, la serpiente que salia de la calavera pareció cobrar vida y recuperó sus colores normales.
El llamado del Lord oscuro se esparció como el fuego por todo Reino Unido, en Azkaban, una de sus sirvientas más leales despertó luego de su tortura diaria por parte de los dementores, esto se debió a una picazón en su antebrazo, una que no había sentido en años, miró su tatuaje que volvía a ser tan nítido como el día que se lo hizo, eso solo significaba una sola cosa.
-EL VOLVIÓ JAJAJAJAJA EL HA VUELTO….EL HA VUELTO...EL HA VUELTO….
Bellatrix no cabía en su felicidad, su sufrimiento habría valido la pena, pues su amo había vuelto y ella seria recompensada por su lealtad.
-Para la próxima vez, cuéntenme sobre algo tan importante como una visita de un alumno del futuro, avisándonos de evitar la muerte de un mocoso muggle para evitar una guerra, pues CREO que era un poco necesario.
Severus Snape estaba sentado en la oficina del director conversando con este y con su alumno Harry Potter.
-Lo sentimos profesor, pero todo ocurrió muy rápido, no tengo ninguna excusa para no haberle dicho.
-De ti Potter me lo podría esperar, la imprudencia de tu padre lamentablemente sale a flote en ocasiones, pero de ti Albus no me lo esperaba.
-Lo siento Severus, consideré que no era prudente que esta información fuese divulgada, hasta no tener claridad de su veracidad he implicancias.
-Bueno, recuérdenme el nombre de este mocoso de Anderson para descontarle puntos y mandarlo a castigos, pues por su culpa de él y sus amigos tuve que beber la poción de crecer huesos por mis costillas rotas.
-Yo me encargaré personalmente de recordarle profesor.-dijo Harry con una sonrisa malvada.
-Bueno por otra parte, le alegrará saber director que ningún alumno falleció en la batalla de ayer, pero por lo que me comentó madame Pomfrey antes de enviarme a informarle de la situación, algunos alumnos perdieron extremidades de forma irreparable, con las prótesis actuales no se notará, pero su aspecto psicológico tardará más en sanar.
Dumbeldore pareció envejecer más con esa noticia.
-Por suerte no tenemos víctimas que lamentar, esa ya es una victoria.
-Por otra parte los daños a la torre de Gryffindor…
Severus no alcanzó a terminar su frase cuando un dolor fuerte vino de su antebrazo.
-¿Señor está bien?.-preguntó el alumno de Slytherin preocupado.
El maestro de pociones levantó la manga de su túnica que cubría su antebrazo , esta brillaba, dándole más vida al tatuaje que se hizo apenas terminó Hogwarts, director y alumno miraron sorprendidos como la calavera con la serpiente saliendo de la boca se movía como si tuviera vida.
-Él….ha vuelto.-dijo Severus con preocupación en sus ojos.
