Capitulo 45. Cada versión de la historia


-Te contare una historia muy antigua. – Dijo el chico, había algo en su mirada que hizo que Mikan se sintiera a gusto por lo que se quedó quieta esperando expectante la historia que el niño se moría por contar. – Antes los Alice no negaban lo que eran, ni se escondían en escuelas como estas. – Dijo haciendo un movimiento despectivo. – De hecho, se juntaban entre sus similares, entre clanes, se dividían así mismos por sus poderes. Todo el poder residía en el Clan de la Vida y ellos mandaban como reyes y en realidad lo eran en esa época, todos los clanes poderosos descendían de ellos. Se llamaban así mismos clanes inferiores. El primer rey tuvo cinco hijos, el segundo hijo fue designado poco apto para ser el nuevo rey del Clan de la Vida y se le designo su propio clan. El clan del sol…

- ¿Qué paso con los otros 4 hijos? – Pregunto Mikan sin poderse contener pues ya guardaba algunas preguntas para sí misma.

Arashi ansiaba tanto contar la historia que se sintió un poco molesto con su intromisión aun así contesto. – Paso lo mismo con la primera hija, el tercer hijo y la cuarta hija, ninguno de ellos fue lo suficientemente fuerte para suceder al clan de la vida y se les dio su propio clan. – El chico inclino los hombros como restándole importancia. – En cambio el quinto hijo se volvió rey. Pero eso no importa regresemos al segundo hijo y el clan que el formo. – Pero la chica tenía la mirada perdida. – ¿Qué pasa? – Arashi no pudo evitar su tono de enfado.

- ¿Lo que me estas intentando contar es el origen de los Alice? – Pregunto ella y de repente se puso de pie. – Lo siento tengo que irme. – Dijo Mikan mientras salía despacio del cuarto que había sido de habilidades peligrosas, conforme avanzaba comenzó a correr, algo en su mente le decía que ya sabía esa historia y no le gustaría el final.


Tatsuma, Daiki, Hiro, Aoi y Kai habían dormido en la abandonada isla de Hashima algo inquietos por la oscuridad de una ciudad fantasma y el total silencio que la noche les proporciono, ahora se encontraban frente a Mirt, el padre de Kai, el hombre de cabello oscuro miraba incesantemente a su hijo, pero este parecía querer mantener las distancias.

- ¿Y entonces de que quería hablar señor Mirt? – Dijo Tatsuma intentando quitarse esa sensación de incomodidad por esta familia recién reunida. - También espero saber con qué intenciones entra a Japón con algo más parecido a un ejército. – Dijo el muchacho yendo al punto que le interesaba.

El hombre mostro una sonrisa paciente indicándoles que se sentaran. – Solo era investigación, sabíamos de las organizaciones, aunque intentamos no involucrarnos con ellas, pero el hecho de que un país quede vacío atrajo nuestra curiosidad.

- ¿Nuestra? ¿Quiénes son usted y esa gente? – Dijo Tatsuma temiendo la respuesta.

- ¿Supongo que escucharon sobre el clan de la vida? – Dijo el hombre. – Los soberanos de los que ahora se hacen llamar Alice.

-Es solo una leyenda. – Dijo Tatsuma con una frialdad que los sorprendió a todos.

-Una leyenda por la que mi gente sigue esperando su regreso. – Aoi y los demás se habían perdido en cambio Tatsuma suspiro exasperado, el hombre vio los rostros de confusión de todos menos Tatsuma y procedió a explicar. – Se dice eran los reyes de los Alice, eran tan fuertes como crueles, que conquistaron tantos clanes que mantenían como fieles sirvientes formando la mejor época de para los Alice, pero notaron la envidia de uno de sus principales súbditos, el clan del sol quería la corona así que el clan de la vida nos creó a nosotros.

- ¿Creo? – Se atrevió a preguntar Aoi.

-Sí, nos creó. – El hombre se inclinó estudiando cuidadosamente a Aoi. – ¿Acaso la gente del fuego no te enseño nada? – Aoi no sabía que contestar a eso por lo que miro a los chicos en busca de ayuda.

-No sé de lo que habla. – Comento en voz baja sintiéndose apenada.

-Yo tampoco sé nada de lo que hablas. – Comento Kai altanero, mientras examinaba sus uñas como si fueran lo más brillante del mundo, Tatsuma soltó una carcajada al ver como intentaba esconder su ignorancia con arrogancia.

El hombre puso una mirada sorprendida por su hijo, pero no discutió, en cambio comenzó a explicarle la historia a los chicos. – El clan de la vida, como lo dice su nombre podían dar vida y no cualquier tipo de vida, ellos podían crear Alice. En un momento de desesperación al saber que el clan del sol los quería traicionar y no solo eso, todos los demás clanes se habían unido contra ellos, ellos crearon a los Alice que podían manejar el agua y como complemento a los de la tierra, de igual forma crearon a los Alice que podían manejar el fuego y como complemento el aire. Nuestro deber era salvar al clan de la vida. – Aoi estaba encantada con esa historia, sus labios estuvieron a punto de preguntar qué había pasado.

Cuando Kai interrumpió. – ¿Eso no es muy fantasioso? – Todos aun podían notar a un niño herido que veía con una pequeña fascinación a su padre cuando este no lo miraba.

-A veces creo lo mismo. – Dijo el hombre. – Siento que esa historia es como las leyendas griegas, demasiada fantasía, pero a la vez esta lo que podemos hacer. No somos humanos normales ¿Tu que piensas chico? – Dijo Mirt mirando directo a Tatsuma.

Tatsuma no contesto inmediatamente mientras procesaba la información. – Supongo que podría ser cierto, existen demasiadas pruebas, la misma AAO de donde procedemos tenía una ciudad subterránea del clan de las estrellas, las Academias Alice tienen demasiados motivos de estrellas, lunas y soles que representan a cada clan, incluso aún existen conjuntos de personas que dicen ser los descendientes de esos clanes. – El hombre sonrió.

-Los directores de las Academias. – Dijo complementando la información de Tatsuma, este solo asintió.


Mikan caminaba mientras apretaba con sus manos su mojada falda intentando exprimir toda el agua, los días en la Academia se habían puesto insoportables, Hotaru estaba ocupada con sus proyectos que realizaba con su Alice aunque también solía desaparecer misteriosamente, Sumire que de por si solía estar malhumorada ahora estaba enojadísima porque Natsume pasaba tiempo con Luna , Ruka preocupado se empezaba a alterar y por consiguiente a los animales de su alrededor y Natsume…parecía que para Natsume ella había dejado de existir, cuando ella había llegado a la Academia él era el único que parecía entenderla y se veían a menudo por lo cercano de sus cuartos pero ahora solo lo veía en clases y en esos momentos Luna se pegaba a su brazo de una manera que le parecía insoportable. Lo peor era el acoso de los demás estudiantes, antes nadie parecía quererse meter con una chica que aunque pequeña venia de la AAO, ahora parecía ser una costumbre de personas que ella pensaba que le caían bien, entro a su cuarto con un gran suspiro, quitándose el saco negro con detalles azules de la secundaria, cuando vio en el borde de la puerta una pequeña bolsita con un moño rojo, y ella no pudo evitar sonreír, desde que Luna había aparecido en su vida pequeños detalles como este habían empezado a aparecer, una libreta nueva cuando rompieron la que era de su madre, pequeños pasadores el día que un chico arranco con suficiente fuerza el listón de su cabello que hasta lo rompió e incluso un día que no bajo a almorzar por lo hinchados que estaban sus ojos apareció un pequeño bento detrás de su puerta, a veces no pasaba nada malo y aparecían cosas pequeñas pero totalmente pensadas para ella, nuevos listones o pompones para el pelo, plumas divertidas con rostros graciosos que a ella le encantaban, todos tenían en común el moño rojo.

Al principio pensó que Hotaru podría ser la causante, pero cuando se lo comento ella solo dijo. – ¿Porque gastaría dinero en esas cosas? – Mientras ponía una mirada adusta y seguía rebuscando entre piezas metálicas.

Tomo la pequeña bolsita encontrándose con una etiqueta que especificaba que eran "Polvos secantes de Central Town" justo lo que necesitaba, se quitó todo el uniforme quedándose con ropa casual y mientras los vertía en su uniforme le recordó a cuando un pastel se inflaba, así lo hizo su ropa hasta quedar totalmente seca, tomo la pequeña libreta que contenía las hojas del diario de su madre de su bolsa e hizo lo mismo sorprendiéndose al encontrarla como nueva comenzó a leer mientras rociaba los polvos en sus demás libretas y sus zapatos.

"LA REJA DE LOS AMANTES"

Leyó el curioso título y decidió que tendría que ir a ver ese lugar con sus propios ojos.


Aoi se exaspero de que se hubieran desviado del tema y comento. – ¿Pero que pasa con los Alice de fuego? – Mirt y Tatsuma se habían olvidado de ella mientras se medían uno al otro y al darse cuenta ambos contestaron al mismo tiempo.

-Las leyendas dicen que el clan de la vida nos creó… - Dijo el hombre mayor.

-No existen pruebas de que el clan de la vida existiera… - Dijo Tatsuma, pero al darse cuenta de que el hombre mayor hablaba guardo silencio y solo miro distraídamente el lugar desierto donde se encontraban.

-…el clan de la vida nos creó para protegerse de los demás clanes, pero no lo hizo a tiempo. – Siguió contando el hombre. - Aun éramos un proyecto cuando los demás clanes atacaron y asesinaron al clan de la vida.

- ¿Entonces ya no existe nadie del clan de la vida? – Pregunto Kai dejándose llevar por la historia.

-Los hombres y mujeres de fuego y viento lograron salvar a una pequeña parte del clan de la vida, el deber de los hombres y mujeres de agua y tierra es encontrarlos y regresarlos a su lugar. – Dijo como dándole una lección a su hijo.

- ¿Entonces lo que usted está tratando de decir es que varias personas con el Alice de agua y tierra se juntaron con el propósito de encontrar a una familia de fantasía? – Y aunque esa no fue su intención el tono de Tatsuma sonó burlón.

-Siempre han estado juntos, son las uniones perfectas agua y tierra, fuego y aire. El clan de la vida así lo determino al crearnos. El fuego y el agua son elementos vivos y mandan sobre el aire y la tierra respectivamente, por otra parte, juntos somos tan fuertes que ni las organizaciones o Academias fijan su mira en nosotros. – Dijo el hombre pensativo.

- ¿Y el fuego? – Pregunto Aoi. – ¿Existe un lugar con puros Alice de fuego? – La idea de su familia junta inundo su mente.

-No lo creo, la mayoría murió protegiendo al clan de la vida y nunca nos hemos topado con ellos, solo encontramos personas dispersas, como tú. – Su esperanza se esfumo.


Apenas empezaba a atardecer, pero Mikan y Arashi se encontraban cerca de la reja principal, los alumnos no se podían acercar mucho a la única salida de la Academia, pero ellos entraron por el bosque y cada vez se alejaban más de esa salida. Mikan leyó en voz alta. – …se dice que un Alice del exterior abrió un portal en esa reja para poder verse con su verdadero amor, la historia cuenta que si es tu persona destinada ambos podrán salir por la reja, si sigues la reja de salida del lado derecho desde la puerta hasta llegar a un punto donde el patrón de la reja cambia. – Habían dado dos vueltas ya y la fina chamarra cazadora de Mikan no la protegía del frio por lo que ella ya se quería ir, Arashi mantenía los brazos detrás de la cabeza mientras miraba detenidamente cada punto de la reja.

Mikan estaba a punto de rendirse, de todas formas, no creía que el rumor fuera cierto o todos los alumnos que quisieran escapar ya lo habrían buscado, cuando Arashi menciono. – ¿Es eso? – La reja mantenía patrones de rombos, pero una de las intrincadas rejas mostraba un corazón en vez de un rombo, podrías pasar de largo sin darte cuenta que era distinto.

-Supongo que sí. – Menciono ella sin confianza dejando sus cosas a un lado.

- ¿Y ahora qué? – Pregunto el chico calculando la altura. – ¿Nos arrojamos contra la reja? – Mikan había notado que Arashi se solía desesperar fácilmente. – La barrera nos matara ¿Sabes?

Mikan negó con la cabeza recordando que ella ya se había arrojado contra la barrera y no había muerto, aunque en ese entonces tenía a Ume dentro de ella. – El libro especifica que debes encontrar a tu verdadero amor. – Dijo ella con la libreta en mano mientras se sentaba en el suelo.

- ¿Y quién dice que no soy tu verdadero amor? – Mikan estuvo a punto de replicar mientras una imagen de Tatsuma se formaba en su mente, pero el chico continúo hablando. – Esta fue la investigación más aburrida hasta ahora. – Comento el sentándose en el suelo frente a ella. Y era cierto, desde el día que habían ido a la clase de habilidades peligrosas habían hecho 2 investigaciones más. La primera fue en los dormitorios de chicas de preparatoria decían que se formaban agujeros negros que las llevaban a diferentes sitios dentro de la Academia (Me base en el agujero donde caen Ruka y Mikan al buscar una salida de la Academia) y ese era más que cierto se habían pasado toda una madrugada intentando descifrar donde estaban, le siguió la historia sobre como el clan del sol se rebeló junto con los demás clanes (Excepto el clan del tiempo) contra el clan de la vida, por lo injusto que era este con los demás clanes, derrocaron a un tirano comento Arashi. La segunda cosa que investigaron fueron las estatuas parlantes del área de preparatoria, aunque no pudieron acercarse mucho por lo amenazantes que eran, la historia de ese día fue más tranquila, le hablo sobre las cualidades del clan del sol, un clan que era bueno peleando no tanto como el clan de las estrellas, les conto sobre como todos solían ser rubios como el sol y con ojos dorados. Mikan espero sentada en el lugar a que Arashi comenzara con la historia como solía hacer. – ¿Que crees que paso con esos clanes después de la rebelión? – Le pregunto el chico rubio a cambio.

Mikan no sabía que responder, esas leyendas antiguas no podrían haber sobrevivido al paso del tiempo sin que las personas los notaran. – Cada uno tomo territorios donde se asentaron, el clan del sol en Europa, el clan de la luna en Japón y el clan de las estrellas en América.

-Justo como las Academias. – Murmuro Mikan. Arashi asintió contento de que la chica comenzara a entenderlo.

-De hecho, cada director es un descendiente de esos clanes. Kounji del clan de las estrellas, Hii-sama del clan de la luna y Kazumi Yukihira del clan del sol.

- ¿Esos clanes formaron las Academias? – Pregunto ella.

-Eso no lo es y no lo creo. – Dijo encogiéndose de hombros. – Lo que, si se es que cada vez que muere un director de una Academia, envían una nueva persona para suplirlo del mismo clan. Siempre hay uno de cada clan al mando.


El pasado era demasiado engañoso a los ojos de Natsume, a veces se le presentaba en recuerdos vagos que solo lo lastimaban, aunque acababa de entender que entrometerse demasiado en el pasado lo lastimaría más, cada vez que su madre lo veía indiferente era una prueba.

Camino cansado por la oficina de Kounji, demasiado cansado, tal vez sintiéndose más vacío que antes vio el andar infantil de Luna al caminar y se detuvo siguiéndola de cerca, esa chica lo inquietaba de mala forma, la vio mirar a ambos lados antes de entrar a la oficina de Kounji, por pura costumbre Natsume entro al cuarto contiguo y se apresuró a llegar al balcón, brinco hacia al balcón del siguiente cuarto lo más silencioso que pudo, no miro solo espero y escucho.

-… ¿Qué no puedes hacer nada bien? – Murmuro enfadado el niño en su asiento. – Ella solo es una niña ¡Una niña! – Exclamo exasperado. – De las únicas que quedan de la AAO, el miedo que todos le tienen a las organizaciones es mi única oportunidad para regresar al poder, si ella hace algo mal se verá reflejado en ese miedo, podremos regresar la clase de habilidades peligrosas a mi disposición sin escondernos ¡Para tener a la hija de Yuka! – Grito tan enfadado que Natsume casi da un brinco.

Luna comenzó a murmurar disculpas rápidas en frases nerviosas que Natsume supuso Kounji cayo con un gesto. – No importa lo que tengas que hacer, hazla parecer tan peligrosa como los rumores que corren por la Academia.

- ¿Lo que sea…? – Y Natsume noto algo de duda en la voz de la chica. – Si, director prometo que Mikan Sakura. – Y sin más escucho la puerta cerrarse


-Nos vamos. – Dijo Tatsuma.

- ¿Cómo? – Pregunto Hiro.

-Si es necesario nadaremos hasta allá. – Esto causo un gritillo de Aoi y los reclamos de Daiki. – Pero nos iremos ahora.

-Tatsuma. – Los cuatro chicos se sorprendieron al encontrar a Kai en la puerta. – Tengo que hablar contigo, estaba tan serio que Tatsuma solo acertó a tenderle una mano para que se sentara en el suelo y así los dos chicos lo hicieron. – Tengo miedo por Mikan. – Susurro el chico del agua sin esperar.

- ¿Por qué? ¿Acaso no dijo Ume que ella estaría segura allá? – Pregunto Tatsuma examinando cualquier expresión en Kai, esperando un descubrir así cualquier cosa.

-Tengo mis razones, principalmente está el director de la escuela primaria, él sabe sobre el Alice de robo de Mikan, ella podría ser obligada a entrar a la clase de habilidades peligrosas en cualquier momento. – Dijo Kai

-Estoy al tanto de eso y por eso Japón debe estar sin organizaciones, así la clase de habilidades peligrosas no tendrá que pelear. – Dijo tranquilo pues ya había pensado en eso.

-También están las favoritas de la AAO. –Tatsuma lo miro sin comprender. – Ellas estuvieron buscando en el futuro y en el pasado para hacer que la AAO cayera. – Tatsuma no sabía eso, pero esa era una razón de que odiara a cualquier Alice con el poder del tiempo, para no sentirse tonto al no saber eso solo asintió. – Una de ellas también entro a la Academia aun no lo sé con precisión, pero ¿Para qué lo hizo? Si Mikan es parte de su plan…

-Definitivamente tenemos que irnos. – Tatsuma se paró y cargo con sus cosas más rápido.

-Yo puedo ayudar con eso. – Dijo Kai aun sentado en el suelo.


Arashi se despidió confiadamente de Mikan, había sido una tarde larga y el solo quería irse a descansar a su cuarto, pero tenía un plan en mente y no podía fallar en cualquier detalle pues se consideraba a sí mismo una persona meticulosa, toco en la puerta de madera oscura esperando una respuesta, nada, volvió a tocar esta vez mas fuerte esperando que las puertas de las habitaciones de a los lados no se abrieran, Hotaru Imai abrió su puerta, evaluó con la mirada sus botas desgastadas y el cabello rubio revuelto pero aun así se hizo a un lado para dejarlo entrar, mientras el sonreía.