KATNISS POV

-¿estas segura?- pregunto separándose de mis labios, su boca estaba abierta tratando de retomar el aliento, cerré la mía para poder inspirar el aire que el exhalaba a la vez que asentía, volvió a besarme…

Tres meses, solo ese tiempo había pasado, pero hoy se sentía una eternidad, sus manos me recorrían por encima de mi camisón, sus labios chocaban con los míos, todo en él era cálido y fuerte, rápido y lento.

Me sentía frágil a veces, cuando su boca acariciaba la piel de mi cuello y de mis hombros, la yema de sus dedos recorría mis brazos hasta que encontraba mis manos con las suyas, eso era la única seguridad que necesitaba, volvía a ser fuerte…

Le saque su camiseta, odiaba que la tela me impidiera llegar hasta su piel. Mis pies chocaron con los suyos a la vez que lo guiaba hacia la cama, me senté encima de el sin dejar que nuestras bocas se separaran, sentí que temblaba cuando sus manos acariciaron mis piernas desnudas.

Mis manos fueron a su cuello y luego bajaron a su abdomen, quería besarlo hasta que sus labios estuvieran hinchados, quería sentir sus manos por toda mi piel, quería que me hiciera suya, quería hacerlo mío, él era mío, no podía sentirlo más mío que cuando dejaba que besara su mandíbula o jugara con el lóbulo de su oreja, reí cuando sus manos se colocaron en mi trasero para acercarme más a él.

-¿no estaba lo suficientemente cerca?-le pregunte al oído.

-nunca estas lo suficientemente cerca-dijo bajando uno de los tirantes de mi pijama y besando mi hombro-no con la ropa puesta.

-¿Por qué no me la sacas?-pregunte de nuevo besando su cuello.

-no voy a poder aguantarme si te veo desnuda-mientras se apoderaba de mi cuello, pude percibir nuevamente como nuestros cuerpos se entrelazaban, su pecho subía y bajaba aceleradamente, sus manos estaban apoyándose a los lados de mis caderas al borde de mi ropa interior, podía sentir su fuerza pero a la vez sentía como la controlaba, no quería que la controlara. Mis manos bajaron lentamente por sus brazos, de sus hombros a sus manos, tome la tela fina de algodón del borde de mi camisón y lo subí rápidamente, para que no pudiera protestar hasta que tuviera que separarme de su beso para sacarlo por arriba de mi cabeza -maldita sea-susurro al ver mi pecho desnudo, antes de volver a acercarse a mis labios, reí, me tomo por la piernas y se levantó en un solo movimiento de la cama, para después acostarme sobre ella y colocarse por encima de mí-no quiero hacerte daño-dijo mientras besaba el espacio entre mis senos.

-sé que no lo harás-dije disfrutando por fin de sus labios en mi piel, mi cuerpo parecía arquearse naturalmente hacia a él, hacia su rostro que se paseaba por mi torso.

Ahora encima de mi podía sentir como de a poco empezaba a perder el control, él es la mayoría del tiempo centrado, dulce, amable con todos, nadie podía imaginar que tuviera fiereza dentro suyo, pero cuando estaba en la cama conmigo, era diferente, me hacía sentir como arcilla entre sus manos, lograba acelerar el ritmo de mi corazón, me hacía olvidar de todo a nuestro alrededor.

-hazlo Peeta- pedí cuando se separó de mis labios, respiro sobre ellos y me miro a los ojos, miro hacia una cómoda que teníamos al lado de la cama y de un cajón saco un condón, se arrodillo en frente de mí solo para ponérselo y después de eso se colocó entre mis piernas de nuevo, sin dejar de mirarme. Mordí mi labio mientras sentía como entraba en mí, no pude evitar cerrar los ojos para poder sentirlo más-te amo-repetí sonriendo mientras mis codos se apoyaban en sus hombros y mis manos tomaban los costados de su cabeza, lo espié solo para ver en su rostro una sonrisa, beso mi mentón cuando empezó a embestirme lentamente…

Mi pecho subía y bajaba al compás del suyo, mis pezones estaban duros y me excitaban más cuando rozaban la piel de su pecho, cuando sentían el ritmo de su corazón.

Mis piernas temblaban, pero se mantenían flexionadas a los costados de su cuerpo porque él las sostenía con sus fuertes manos. Podía escuchar su voz ronca sobre mi oído derecho a la vez que su mejilla rozaba con la mía mientras se frotaba contra mí, empezaba a sentirlo, a sentir que me perdía, quería llegar al máximo, quería que él me llevara, los músculos de su espalda se contraían y relajaban, podía sentir como sus caderas alcanzaban el ritmo perfecto "te amo Katniss" fue lo último que escuche antes de llegar a la cima…

Cayo boca abajo en la cama mientras de a poco normalizaba mi respiración, estaba tratando de darme cuenta ¿en qué momento podría no haber estado lista para esto? me coloque de costado para mirarlo a los ojos mientras él también lo hacía, entonces vi a esperanza en su cuna moviéndose, me coloque su camiseta y mi panty que encontré en el suelo, mientras caminaba hacia a ella, estaba ahí, sonriendo para mí…

-ven Peeta-lo apresure, no pregunto nada, solo se colocó unos pantalones y estuvo a mi lado en segundos, me tomo de la cintura mientras la veíamos, nos sonreía a los dos-también tiene tu sonrisa-le dije mirándolo a los ojos…

-si algo pasara-empezó diciendo, boca abajo en la cama abrazando la almohada, mientras yo alimentaba a Espy sentada a su lado-quiero que te quedes aquí-me dijo mirándome fijamente, deje de mirarlo para mirar a mi bebé-por favor Katniss, tienes que prometérmelo, es importante…

-me quedare aquí-lo interrumpí, frunció el ceño.

-estoy hablando en serio, esta es una promesa seria-apreté mis labios.

-quieres que me quede aquí bajo cualquier circunstancia, pero no podré hacerlo si algo malo te pasa, sabes que iría a buscarte-dije parándome de la cama y llevando a Espy dormida en brazos hasta su cuna de nuevo.

-es por eso que te lo estoy pidiendo, porque no quiero que te arriesgues por mí-volví a su lado en la cama, me coloque de costado, acaricie su mejilla.

-nada malo te pasara, no mientras pueda hacer algo-bese su frente, toque su nariz con la mía-haría cualquier cosa por ti… cualquier cosa-susurre, tomo mi mano que se apoyaba en su rostro.

-si algo te pasara por mi culpa, me moriría, ¿lo sabes no?-sus palabras eran serias, sus ojos lo eran ahora mismo-solo quiero saber que estarás bien…-me acerque a besarlo.

-solo…-dije separándome y humedeciendo mis labios-no pienses que algo saldrá mal-subí mi vista a sus ojos azules- y si algo pasa, estaré ahí-abrió su boca para protestar, pero entonces lo intercepte con la mía, extrañamente dejo que lo besara, quizá porque ambos nos necesitábamos, poco a poco se dio vuelta sobre su espalda y pude quedar encima de él, iba a ser mío ahora y el solo imaginar que algo malo podría pasarle, me hizo amarlo mucho más de lo que ya lo hacía…

La mañana entera en la radio habían estado informando del progreso de los distritos tomados, se veían muy esperanzados de que pronto toda Panem volvería a la democracia, trague saliva cuando nombraron los distritos que aún estaban bajo el mando de Snow. Veía a Peeta sentado con los niños en la mesa desayunando, con Espy en brazos, preguntándome si después de esto el seguiría con nosotros, si, puede que todo este acabando, pero todavía no acababa, todavía faltaba saber si el plan rebelde resultaría…

-quiero que lo lleves contigo-dije colocando mi sinsajo en el lado interno de su traje, desde que salía a los distritos era algo que siempre hacia.

-y te lo traeré de regreso-tomo mi mano temblorosa, antes ya me había contestado eso, pero ahora era diferente, ahora se sentía diferente, quería que fuera una promesa, mire sus ojos pensando que lo era.

-quiero que vuelvas con nosotros-asintió-o iré a buscarte-negó-a donde sea-dije acercándome a sus labios para que no me dijera nada.

-te amo Katniss-su frente se apoyó en la mía, su mano acaricio el costado de mi cuello.

No podía saber exactamente cuántas veces me lo había dicho, pero en las despedidas su significado cambiaba, esas palabras me aseguraban que el haría lo que fuera para volver conmigo, porque aún me ama, porque aun lo amo.

-también te amo-dije con mi pulgar en su mentón, lo acerque a mí para besarlo mientras él me acercaba con su mano en mi cintura.

Beso la frente de Espy, abrazo y beso a Alex, Josep y luna y camino lento de la entrada de nuestra casa al auto que lo esperaba en la calle, sostuve mi perla mientras veía como se marchaba, lo único que pedía era que no fuera la última vez que lo viera…

Nunca estaba sola en la casa, mis tíos, mi primo, mis hermanos, mi mamá, mis hijos, siempre los tenia a mi lado, pero a pesar de estar rodeada de gente, había una parte de mí que no estaba completa, un lugar en mi corazón que nadie podía ocupar, miles de recuerdos que nadie podría borrar, ni siquiera yo misma pude hacerlo…

Desde que nos reencontramos en el 13, no habíamos estado separados nunca por tanto tiempo… tres meses, no parecían… eran una eternidad, necesitaba oír su voz, al menos una vez, necesitaba que de alguna manera se apareciera en mis sueños para decirme que estaba bien…

-a pesar de la presión que ha ejercido el bando rebelde, los distritos 2 y 12, además del capitolio, aún no han podido ser recuperados, las máximas autoridades encargadas de lo que parecía ser el último golpe contra de ejercito de Snow, han ordenado un retiro de las fuerzas en esos distritos…-informaron en la radio, no escuche nada más, solo pensaba en que pronto Peeta estaría de nuevo con nosotros…

-el de seguro está bien-me decía Will mientras sostenía a Espy en brazos y yo recorría mi pequeña sala de un lado a otro-de seguro hubo un cambio de planes o algo.

-pasaron dos días Will, el ya debería de estar aquí-dije mordiendo la uña de mi pulgar, estábamos esperando a que mi tío nos trajera alguna noticia.

-Katniss-gire rápidamente para encontrarme con él, mis ojos se quedaron clavados en los suyos, su cara no traía buenas noticias definitivamente, quería saberlo ya.

-¿qué paso?-pregunte tratando de pasar con saliva el nudo que se había formado en mi garganta ¿Cuántas veces había tenido que pasar por estas preocupaciones? Demasiadas, no podía creer como aun seguía cuerda.

-lo arrestaron-me conto negando a la vez que miraba el suelo, suspire, camine hacia las escaleras, me tomo del brazo antes de que pudiera subir.- ¿Qué haces?

-no está muerto-dije mirando su mano, me soltó-voy a ir a buscarlo-negó y agarro mi mano.

-el de seguro no quiere que vayas-no hice caso a sus palabras, subí a mi habitación.

-no es la primera vez que me lo dicen tío, no hay nada que puedas decirme para hacerme cambiar de opinión-dije mientras colocaba una maleta en la cama y empezaba a buscar ropa de Esperanza y mía.

-están organizando un próximo ataque Katniss-dijo persiguiéndome por el cuarto-dejaran de ser prisioneros de guerra en unos días.

-¿y qué pasa si los juzgan antes de eso?-me pare en frente de el en medio de la habitación-¿Qué pasa si quieren matarlo?-pregunte mirando sus ojos verdes-puedo hacer algo…puedo hablar con mi papa…

-¿estarías dispuestas a hablar con él?-asentí.

-me lo debe-le dije caminando hasta la habitación de luna.

-¿y estarías también dispuesta a hablar con Gale?-deje la maleta en la cama y lo mire.

-¿Qué tiene que ver el con esto?-me cruce de brazos, el solo escuchar su nombre después de tanto tiempo me hacía sentir extraña, nunca más pensé que tendría que volver a verlo.

-hable con Haymitch, él fue quien me dijo que Peeta estaba preso con sus hermanos, pero no está bajo su control liberarlo, Gale es el encargado-negué a la vez que miraba a un costado tratando de pensar.

-hasta lo que sabía Gale era coronel, no general-dije volviendo a empacar.

-lo ascendieron, hace unos meses y estoy seguro de que tendrá muy vigilado a Peeta-negué a la vez que cerraba mis ojos y apoyaba mis manos sobre la maleta.

-hablare con el entonces.-suspire frustrada.

Mis hermanos y mi mama se negaron a que fuera sola con los niños, así que estuvieron listos en la tarde para partir hacia el 12. Mientras iba por la carretera en ningún momento solté mi perla. Cuando Peeta me la dio fue especial, fue la primera vez que me dijo "te amo" después de tantos años, no puedo creer cuanto tiempo deje pasar para decírselo también…

Verla en un principio había sido un recordatorio de todo lo que habíamos vivido en un pasado, y pensé que sacármela era lo mejor… pero la única vez que lo intente fue como si hubiese querido arrancar una parte de mí, ese mismo día había dejado plantado al hombre al que ahora debía suplicar que liberara a Peeta…

-son hijas del general Haymitch Abernathy-dijo Will a unos soldados en la entrada del 12-los niños son sus hijos, estamos mi mama y yo que soy hijo del general Harrison, del distrito 4-mientras el soldado revisaba los papeles, Will apretaba el volante, su padre estaba preso en el 4, por haber estado de parte de Snow, eso y entre otras cosas me habían hecho sentir más unida a él, y él me había entendido solo por estar viviendo lo mismo que yo. Se giró a mirarme y me sonrió.

-¿el padre de los niños?-le pregunto uno de los hombres.

-es un rebelde, hace meses que no sabemos nada de el-dijo mirándolo a los ojos, el soldado miro a Espy que venía dormida en el asiento de atrás.

-¿la bebe? No parece ser muy grande…

-mire…-Will lo interrumpió, suspiro y apretó aún más sus manos sobre el volante- mi padre está preso en el 4 por luchar por el ejército, tuve que vender todo lo que tenía para venir hasta aquí y traer a sus hijas al general Abernathy…le sugiero que si no quiere tener problemas nos deje pasar sin retrasos-el soldado lo miro serio pero aun así Will no retrocedía de su actitud enojada, era mentira lo de vender todo, pero supongo que eso le agrego más razón a su enojo por que lo estuvieran retrasando con un interrogatorio, suspire cuando el hombre se acercó a otro que estaba en la entrada del 12 y la abrió para que podamos pasar.

-gracias-dije apoyando mi mano en su antebrazo, mientras nos poníamos en marcha.

-dije que te traería hasta el 12-me sonrió-lo iba a cumplir, odio lidiar con soldados, pero me encanta asustarlos, ¿viste su cara?-empezó a reír y me hizo reír también.- y… ¿Qué es lo siguiente?

-tengo que buscar a Gale-dije sosteniendo mi cabeza con la mano mientras me apoyaba en la ventana del auto, suspire.

-¿tu ex novio con el que te ibas a casar pero dejaste plantado por irte con Peeta?-gire mi cabeza hacia el con una ceja levantada, él sabía perfectamente quien era Gale-tranquila no vayas a matarme, solo quería recordarte con quien vas a hablar y para que-tome mi cara entre mis manos.

-es lo único que puedo hacer-dije apoyando mi cabeza en el vidrio de la ventana.

-solo dime-dijo mientras sus pulgares golpeaban el volante- ¿Es muy grande? Porque tengo que saberlo, por si tengo que pelear con el-sonreí a la vez que negaba, Will era lo menos violento que había conocido, mire el camino mientras una imagen de Gale me venía a la mente, no tenía ni la más mínima idea de cómo volvería a hablar con él…


Hola! Bueno, muchas cosas pasaron en este capítulo, primero el amor entre ellos dos, después la ida de Peeta de nuevo, la noticia de su arresto, el hecho de que Gale sea el encargado de mantenerlo arrestado, la vuelta al 12, aunque Peeta le dijo que no fuera, Katniss es muy terca, pero tampoco podría quedarse de brazos cruzados esperando que pase algo.

En este capítulo también saben un poco más de Will y lo ven en su papel de hermano tratando de protegerla, ahora veremos como resulta el reencuentro, pero eso lo sabrán en el próximo capítulo.

Espero les haya gustado, gracias por los comentarios, me encanta leerlos. Nos leemos pronto!