En un bar mugriento y lleno de hedor alcohólico entre los hombres que apostaban a alguno de los hombres que estaban ahí pegándose uno al otro.

Aquel hedor le era bastante familiar, mientras estaba tratando de recordar cuando fue la última vez que sintió aquella extraña y familiar sensación de seguridad y odio, pero al mismo tiempo de libertad y emoción.

-¡Black! ¡Black!

-¡Demon! ¡Demon!

Terrence lanzaba golpes al hombre a diestra y siniestra dándole a los puntos vitales a aquel hombre que tenía enfrente, mientras este intentaba regresárselos.

-¡Black! –Gritaron emocionados

Tomo sus ganancias y se acercó a la mujer que le sonreía –Bien, veo que te fue bien

-Eso creo –Se encogió de hombros

-¿Cuándo piensas regresar con tu esposa? –Terrence lo pensó por un momento, antes de responder aquella pregunta inesperada de la joven quien le miraba muy interesada de repente ante la curiosidad de la joven.

-Pronto, más pronto de lo que piensas, Celeste, conozco a Candy, seguramente será más rápido de lo que yo mismo pienso. ¿Era verdad? Claro que sí, había logrado conocer a su joven esposa en todo este tiempo.

-Ya veo… -Celeste sonrió -¿Acaso ya estas mejor?

-Algo así, creo –Terrence recordó la conversación que había tenido aquella fría y oscura noche en Escocia.

FLASH BACK

-Black

-Hola Celeste –Ambos jóvenes se sonrieron burlonamente

-Veo que te acordaste de mí

-Eso parece…me hubiera gustado mas no recordarte pues, donde te conocí no ha sido el momento más grato de mi vida

-Claro te entiendo

-Celeste, hay muchos recuerdos de mi vida pasada que no se…es decir que aún son confusos

-Claro, ¿Recuerdas que fue lo que detono esta nubosidad en tu mente?

-Para ser honestos ese es el más confuso, por eso debo volver a mis pasos anteriores, para…que se aclaren mis dudas

-Por supuesto

-Debo irme

-¿A dónde? ¿Sin tu esposa?

-Si

-Pero…

-Necesito recorrer este camino…debo recorrerlo nuevamente y debo hacerlo…solo

-Ese es el Black que conocí

Terrence sonrió maliciosamente

-Por supuesto y creo que esa persona aún sigue aquí, al menos eso parece

-Espero que pronto recobres todos los pedazos de tu vida, Black o debo decir más bien Grandchester

Terrence sonrió mientras se alejaba –No digas nada

-Nunca lo he hecho

-Bien, nos vemos

Celeste observo al joven mientras se alejaba con una ondeante en la capa de viaje del joven, la cual se formaba con la suave brisa del viento de la gran noche que ya había caído en su totalidad en la bella Escocia.

END FLASH BACK

Celeste le miro suspicazmente

-¿Cómo…?

-Mi lord, es hora de irnos –Bertman intervino sin dejarle terminar la pregunta

-Si tienes razón, nos vemos Celeste –La mujer sonrió nostálgicamente ante la despedida final de aquel joven, era obvio que no lo volvería a ver.

-Adiós Terrence

.

.

.

Candy iba descendiendo del vagón del tren cuando inesperadamente vio a cierto rubio cerca de ahí, quien al verla inmediatamente le miro dolido y lleno de reproche.

-Anthony…

-Hola, Candy –Candy se asustó al oír la voz del joven pues se escuchaba realmente vacía sin pizca de sentimiento alguno.

-¿Cómo…?

-No te interesa, si me disculpas, estoy esperando a… -Candy sintió una horrible punzada en su corazón, pese a que ya no lo amaba, si le quería y aquellas frías y duras palabras que habían salido de la boca de aquel hombre que durante años creyó amar.

-¡Anthony!

-¡¿Candy?! –Annie Britter le abrazo emocionada -¡¿Por qué demonios te fuiste así?! ¡En el día más importante de mi vida!

-Lo lamento Annie

-No lo sé…tengo que pensar en cómo0 me pagaras.

-Hola gatita

-Archie…

-¿Nos vamos? –Anthony intervino en ese momento para poder alejarse lo más pronto posible de aquella rubia que le dolía en el alma, como si lo metieran en agua hirviendo a piel viva.

-¿Qué sucede primo?

-Nada…solo que ya deseo irme

Annie y Archie le vieron un tanto sorprendidos e incluso molestos por su actitud, por lo que Candy prefirió interferir –Ya debo irme, debo llegar al castillo rápidamente

-¿quieres que te llevemos?

-No gracias

-Bien entonces nos vemos después, gatita

-Bien, nos vemos

Candy dio media vuelta para salir de la estación del tren, sin volver su mirada atrás, ni a su anterior amor, quien ahora la odiaba.

.

.

.

-Bertman si llega Candy, por favor…

-Ya lo se

-Bien

Terrence estaba esperando a que Candy llegara, estaba convencido aun de la fortaleza y terquedad de su esposa, tenía tantas preguntas que hacerle, cuando…

-Esto… -Se acercó a la caja fuerte de la habitación ducal –Esta es… -¡¿Qué demonios?!

.

.

.

Candy se encontraba llegando al castillo, donde esperaba encontrar a su esposo, pues aún no estaba segura de donde lo encontraría pero su corazón le decía que ahí, ahí era donde encontraría al joven.

-¡Dorotly!

-¡Señorita Candy!

-Hola, ¿Cómo has estado, Dorotly?

-Bien, ¿Qué hace aquí?

-Buscando a Terrence por supuesto –Explico como la rubia al estar ahí con ella

-Si por supuesto

-¿Dónde está?

-Hace un rato salió

-¿Salió a dónde?

-Creo que…a Londres

"No es posible" pensó molesta la rubia –Entonces tendré que ir

-No creo que sea buena idea

-¿Por qué?

-Porque…bueno mi lady…no creo que sea buena idea

-Pero…

-Mejor espere a que regrese

Candy miro molesta hacia otro lado, pero asintió lentamente pues ya estaba oscureciendo y no era del todo buena idea para irse en ese momento a Londres.

.

.

.

-¡Sal Ardley!

-Por favor cálmese, mi lord

-¡Cállate Edwards!

Edwards había seguido al joven duque después de la inesperada visita que le había dicho ante una inevitable verdad que tarde o temprano iba a desatar, como bien decía Richard.

-Mi lord, creo que el señor Edwards tiene razón, pues…

-¡Cállese Bertman!

Dentro de la mansión de los Ardley se encontraban los cuatro jóvenes, con la tía Elroy y con su tío Albert, quien estaba algo sorprendido ante los gritos de aquel joven duque que le gritaba tan molesto.

-Espero que no venga a buscarte a ti, Anthony –Susurro la tía –Espero que no hayas vuelto a…

-No porque yo quiera

-¿Qué dices?

-Nos la encontramos en la estación de trenes en la mañana

Tía Elroy estaba un poco preocupada ante la insistencia del duque y de la sorpresa de Albert antes de dirigirse a la puerta.

-¿Qué es lo que ocurre?

-¿Cómo es posible que…?

-¿Qué?

-¡¿Cómo diablos se atrevieron?!

-¿De qué hablas?

-¡¿Cómo pudo su familia hacerle eso a Candy?!

-No entiendo, por favor explíquese

-¡¿Cómo fue capaz tu hermano de dejar sola a Mina?!

Albert se quedó sorprendido ante esta declaración, abriendo los ojos como platos, sin saber que decir o siquiera saber de lo que hablaba pues no tenía ni la más remota idea de lo que estaba hablando aquel joven quien le miraba lleno de odio y desprecio, mientras la fuerte brisa azotaba ambos rostros de los dos hombres que se miraban profundamente esperando la reacción del otro.

Hola queridos letores

lo prometido es deuda aqui les dejo el capitulo que les prometi, estoy superdesvelada, solo espero que sea de su agrado, les agradezco a todos por su apoyo y por toda su comprension

le di prioridad a este fic y les aviso que solo hare unos capitulos mas y pronto llegara a su fin, una verdad esta a punto de revelarse jejeje espero que les guste y disculpen por no poder actualizar estos dias creanme tambien es una tortura para mi pero en verdad en cuanto regrese el mismo viernes o sabado hare todo lo posible para subirles dos capitulos largos uno de la noche especial entre nuestros amados protagonistas y otro de historia del hermano de albert espero que les guse ;D

saludos y nos vemos el proximo viernes o sabado depende los amo ;D lindo inicio de seman y fin de semana ;D

saludos