Hola! Perdonad el pequeño retraso, pero estoy teniendo problemas con el pc. Espero poder terminar de escribir los dos capítulos de Stealing From the Dark antes de que vuelva a ocurrir y poder actualizar ese fic también. Si no, pues espero que sea pronto. Gracias por la paciencia y disfrutad.

¡No! ¡No! ¡No! No pienso matar a Victoria, pero…es una orden. ¡No! Lena, mantente firme. Victoria no es tu objetivo por mucho que te lo haya mandado la Morrigan. Ni hablar, Victoria tiene que seguir viva. No la voy a matar. Sin embargo, tengo ganas de… ¡Que no! ¡Joder! Esto va a ser muy difícil de resistir. Será mejor que me vaya a casa y no me cruce con ella…nunca más. Me parece que eso va a ser algo más que difícil. Se quedó muy preocupada y sabrá que Evony me ha hecho hacer algo malo, así que vendrá a buscarme seguro. Quizás si voy a decírselo… No voy a poder. Estoy completamente segura de que, si me cruzo con ella, voy a acabar intentando matarla y nada podrá detenerme, ni siquiera mi amor por ella.

—Por fin vuelves —Kenzi me abraza al llegar—. Ya sé que estabas en casa de Victoria y todo eso, pero me preocupo ¿vale?

—Tranquila, ya te dije que no me iría por mucho tiempo sin avisar —le sonrío—. No te preocupes tanto que no entra en mis planes irme de nuevo…por ahora.

—¿Cómo que por ahora? —la morena me da un puñetazo en el brazo—. Como te vuelvas a ir, te mato. Ya sabes que siempre tengo la katana a mano por si acaso y Geraldine es muy peligrosa.

—Nunca entenderé por qué le pusiste ese nombre a una katana. ¿No hubiese sido mejor algo más japonés?

—Me gusta ese nombre. ¿Algún problema?

—No, ninguno —levanto las manos en señal de rendición—. Bueno, voy a intentar descansar un rato. No afiles mucho a Geraldine.

Tamsin ha vuelto a ocupar mi cama, así que me toca el sofá otra vez, pero no me importa. Me voy a quedar aquí tranquilita y sin cruzarme con Victoria hasta que descubra cómo librarme de la Morrigan y su maldición. Sí, he pasado a llamarlo maldición porque es exactamente eso. Estaré bien un rato, luego llamaré a Tori y le explicaré lo que me ha pedido Evony. Seguro que entiende lo peligro que es encontrarse conmigo y desaparece sin posibilidades de que la encuentre. Sí, ese es mi plan y este no va a salir mal.

Si antes lo digo… Kenzi ha abierto la puerta y he escuchado la inconfundible voz de Victoria. Me está buscando muy preocupada, pero no puedo verla o la mataré y dudo mucho que Kenzi sea capaz de detenerme. A ver, no es que desconfíe de sus capacidades, pero es que sé que voy a ser imparable. Así que, como he dicho Kenzi podría haber dicho…Odín. Ahora sería un buen momento para que hiciera algo ese señor, pero me parece que está muy cómodo en su tronito. ¡Pues quédate ahí! Que yo voy a escabullirme de Victoria lo antes posible.

—Lena, te buscan —comenta Kenzi viniendo hacia el sofá.

—Estoy… Voy a ducharme —me convierto en humo y subo corriendo al baño.

—¡Vale! Dice que te espera —la humana sube el tono—. No tardes mucho.

—Eso lo podría haber dicho yo, ¿no crees? —le comenta Victoria—. Tengo boca, que yo sepa.

—Lo que tú quieras.

¿Qué hago ahora? ¿Qué? ¿Qué? Me miro en el espejo desesperada. Por más que me pregunte qué puedo hacer, la verdad es que no estoy muy segura de que haya escapatoria esta vez. ¿Volver a Nueva Zelanda? Es una opción. Sin embargo, tarde o temprano, acabaría relajándome y volviendo sin darme cuenta de por qué hui en primer lugar. Vamos, Lena, piensa algo. Alguna solución debe de haber, digo yo. Seguro que puedo librarme de Evony de la forma más sencilla y no me he dado ni cuenta. Como el mito del nudo gordiano. La solución es lo más sencillo siempre. ¿Qué puedo hacer? A veces me dan ganas de tener un consejero personal, estilo Yoda. "Si derrotar a la Morrigan tú querer…". Eso sí que sería la ayuda épica del milenio.

Too much love will kill you—no sé por qué, pero me pongo a cantar.

Esa canción… Me recuerda a otra de Queen que contiene todas las respuestas. Quizás no todas, pero alguna solución que Evony no se espera sí. "Save Me". Nunca le había prestado mucha atención a esta canción y, sin embargo, ahora soy capaz de recordar una línea que va justo antes del estribillo: "I love you 'til I die". Primero "Too much love will kill you" y ahora esta… Vale, puede que no sea la mejor solución del mundo entero y que, si le pido ayuda a mi hermana, Lauren sepa qué hacer, pero tengo que evitar hacerle daño a Victoria ahora. ¡Ya! Quizás sea un remedio desesperado. Tienes que hacerlo, Lena. No puedes morir… Eso es relativo porque nunca he probado a matarme yo misma, ni siquiera por curiosidad. ¿Si me suicido…moriré? Supongo que estoy a unos minutos de comprobarlo. No sé si debería dejar una nota o algo. No creo que muera y, además, si me corto las venas tengo un rato mientras me desangro.

Ahora entiendo por qué en las películas siempre lo hacen en la bañera. Kenzi no va a ponerse muy contenta cuando vea que he puesto el suelo perdido de sangre y ni siquiera siento nada. Supongo que el suicidio no está en mi lista de posibles muertes. No ocurre… Me mareo, eso es nuevo. Ahora empiezo a encontrarme un poco…

—¡Lena! ¡Lena! —oigo la voz de Victoria como a lo lejos—. ¿Kenzi, cuánto le queda a Lauren?

—Ya estoy aquí —es mi hermana—. ¿Cuánto lleva así? Lena, responde.

—No lo sé —la Akvan parece muy nerviosa—. La última vez que la oímos fue hace una media hora más o menos.

—Tiene pulso —afirma Lauren—. ¿Por qué has hecho esto, Lena?

—Creo que tiene que ver con la Morrigan.

—¿Evony?

—Sí. Lauren, tu hermana está bajo su control. Diana consiguió sintetizar alguna especie de fórmula para que Evony pudiese ordenarle cosas a Lena y…

—Luego la mató —mi hermana también lo descubre sin más ayuda—. Ya decía yo que era raro. Pero eso no importa ahora. Ayúdame a llevarla a taparle eso y llevarla a la cama. Kenzi, la de Bo es la tuya ahora ¿no?

—Sí, voy a quitar lo que haya encima —la humana se aleja—. ¿Algo más?

—Agua para cuando despierte —comenta Lauren—. Porque te vas a despertar. ¿Me oyes, Lena Lewis? Y si no lo haces, te mataré yo misma, idiota.


¡Vaya por Odín! A ver qué pasa ahora... ¿Morirá Lena? Qué final más trágico ¿no? Nos vemos para la próxima. Buen fin de semana.