LA FUERZA DEL DESTINO.

Capítulo 45

Dentro de la cabina de audio se escuchaba la nueva melodía del disco de los Cefirians, Paris escuchaba los compases con los ojos cerrados esperando el momento de comenzar a cantar, con los audífonos puestos seguía la pista, en las hojas escritas que descansaban sobre el atril frente a él se podía leer la letra así como los acordes de acompañamiento, y por último el micrófono suspendido frente a su rostro con la pantalla de protección, fuera en la cabina de grabación se encontraban Clef, junto con el encargado de grabación, Ascot supervisaba el sonido de la pista, haciendo los pequeños ajustes por medio de la computadora y los controles de audio.

Qué suerte la mía tener azul el corazón,

color melancolía no sé quien me lo pinto,

les juro que quisiera a veces no sentir

desconocer el alma y ser vació tal vez feliz,

La escena se transforma Paris abre los ojos y observa a todo el auditorio lleno de fans quienes gritaban mientras escuchaban la nueva canción, la promoción del nuevo disco se había reprogramado para los últimos conciertos de la primera gira, ahora ya tenían las nuevas canciones, el disco estaba grabado casi en su totalidad y la nueva canción se estrenaba en exclusiva en el penúltimo concierto de la gira del primer disco, el éxito era inminente ahora que las fans estaban al tanto de la nueva canción esta comenzaría a ser pedida en las estaciones de radio sin que hubiera todavía fecha de lanzamiento para el siguiente disco.

Es arma de doble filo la sensibilidad

pero si cierro los ojos podría tropezar

y es por eso que ven que subo y luego vuelvo a bajar

lo que siento me toma tiempo y no, no lo puedo ignorar

ya llegara el momento ese punto perfecto sin cambiar.

Paris toma el micrófono inclinándolo hacia las fans, estirando la mano que las fans de las primeras filas quisieron alcanzar pero algunos elementos de seguridad permitían el paso de una o dos fans solamente, alzando la mano con el puño cerrado miró al auditorio en especial a la cámara que grababa el concierto como si le cantara en exclusiva la canción.

Existen tres sirenas que andan por ahí

dueñas de los poemas que con sangre escribí

ve y pídeles por mi te den de la poción

que usan para no sentir nada en su corazón,

No sé hasta dónde sostenga esta fragilidad

de pronto viene y me llena no lo puedo evitar

Nuevamente cierra los ojos con el puño cerrado y sosteniendo el micrófono, la imagen era transmitida por televisión en un canal había comprado la exclusiva de la presentación del concierto que era transmitido en vivo con sus debidas repeticiones que se harían a lo largo de las semanas antes que saliera el disco, esto auguraba un buen número de ventas en cuanto el segundo disco fuera anunciado.

y es por eso que ven que subo y luego vuelvo a bajar

lo que siento me toma tiempo y no, no lo puedo ignorar

ya llegara el momento ese punto perfecto sin cambiar.

sin cambiar.

Sin cambiar.

- Y bien que piensas? – dijo Umi mientras observaba la televisión de pie junto a la cama manteniendo los brazos cruzados con una sonrisa en los labios, al tiempo que volteaba su rostro hacia donde Fuu se encontraba sentada en su cama "estudiando" un libro, sin embargo, volteaba esporádicamente a ver el monitor donde la imagen de Paris se reflejaba, hacía meses que no lo veía, se encontraba un poco más delgado pese a que decían que en la televisión uno se veía un poco por encima de su peso.

- A qué te refieres?

- Es lindo que te compongan una canción sólo para decirte que está triste por ti.

- De qué hablas?

- Vamos tiene el corazón "color melancolía" sólo le faltó la dedicatoria para ti.

- Qué te hace pensar que me compuso esa canción a mí?

- De acuerdo no me hagas caso a mí, pero te compraré las próximas revistas que hablen del tema y verás lo que opinan los expertos.

- No me interesan los chismes de espectáculos.

- De acuerdo, al menos yo si le agradeceré el haberme llamado sirena. – sonrió Umi mientras abría su celular y comenzaba a marcar un número.

- Qué haces? – Fuu prácticamente se aventó sobre su compañera para arrebatarle el celular y cerrarlo de golpe colgando la llamada.

- Oye? Iba a pedir la cena, Zaz anda en la calle y tengo antojo de Pizza. – se burló Umi. – No pensabas que iba a marcarle a Paris o sí?

- Ehmmm... yo... – no dijo nada, completamente roja le devolvió el teléfono a su compañera.

- Debería tomarte una foto, te vez tan mona cuando te sonrojas – sonrió Umi juntando sus manos en su boca burlándose de su amiga.

- Ni lo intentes – respondió la rubia, admirando la pulsera de monedas y diamantes que su compañera portaba – veo que te encantó ese juego de joyería realmente, no hay un día que te vea sin él.

- Es que me encantó, además resalta mis ojos y...

La puerta se abrió dejando entrar a Ray.

- Se puede saber que le hiciste a Wind, Ceres? – dijo mirándola a los ojos después de unos segundos de silencio.

- Eh? Yo no le he hecho nada, si la vez roja es porque el vocalista de los Cephirians le ha escrito una canción y nuestra amiga no sabe como agradecerle el gesto.

- Eso no es cierto – negó Wind.

- Insisto, "tengo el corazón color melancolía", no es precisamente la romántica forma de declararte a una chica o algo que le escribirías a una chica con la que los medios te implican en una relación de noviazgo, como sería el caso de Renata y Paris, sino más bien es la clase de canción que le escribirías a la chica que crees perdida, como sería tu caso Wind.

- Sueñas Ceres – dijo Wind mirando a su compañera. – además Paris ya no me interesa, de eso hace ya más de un mes.

- Sabes todo lo que implica la grabación de un disco! no esperarías una respuesta inmediata de este calibre para el día siguiente que le entregaste tu canción o sí? Debes darle algo de mérito te está entregando una canción en un concierto, ya quisiera yo la mitad de eso. – sonrió Ceres, pero en ese momento volteó a ver la televisión, se guardaba silencio mientras Paris se encontraba frente al micrófono.

- Tengo que darles una triste noticia – dijo Paris y todas las fans empezaron a murmurar – el último concierto de esta gira también va a ser el último concierto para nuestro guitarrista Latiz – muchas fans empezaron a gritar "nooo" pero Paris les pidió que guardaran silencio con las manos – por eso es que la fecha de ese último concierto se va a retrasar unos días, no queremos dejarlo ir, verdad – las fans gritaban el nombre de Latiz, y otras seguían con el "no" – decidimos hacer ese concierto en un lugar más grande así que los que ya compraron sus boletos podrán entrar con ellos, se presentarán canciones del nuevo disco y una que otra sorpresa que les tenemos reservadas así que las esperamos a todas y no olviden comprar nuestro nuevo disco cuando salga al mercado, buenas noches y gracias – Paris realizó una reverencia y con el sonido de la música se dio por terminado el concierto.

- Vaya eso sí que me ha sorprendido, Latiz se retira. – dijo Ceres mirando la televisión, sin embargo de reojo, por medio del espejo, estudiaba la expresión de Ray, se encontraba seria, tal vez podría decir que había sido un impacto terrible y que la chica estaba en shock, no se movía.

"...se retiraba?" sus ojos dejaban ver una inevitable tristeza, podía admirarse la confusión en su rostro, era lo que ella le había pedido, que se alejara de ella y sin embargo, no lucía feliz por esa decisión, pero no se habló del tema.

Wind se encontraba sentada en su cama mirando la figura de Paris desaparecer de la pantalla y sólo suspiró.

- Y si te declaras completamente enamorada Wind, crees que Paris vuelva al ataque. – se burló Ceres sin siquiera voltear a ver a su compañera. – por cierto les comento, por si ninguna de las dos se ha dado cuenta, que justamente por esa extensión de tiempo que van a hacer los Cephirians, vamos a tener que coincidir nuevamente con ellos en la misma ciudad para dar nuestro concierto.

Ray y Wind abrieron los ojos todo lo que pudieron y después voltearon a verse mientras que Ceres simplemente sonreía mirando el televisor.

- "Yo por mi parte estoy ansiosa por volver a verte" – pensó Ceres mientras jugueteaba con el dije acomodándolo de tal forma que la U, terminara esbozando una C, al tiempo que sonreía con los ojos cerrados, sin que sus amigas lo notaran.

A la mañana siguiente Wind había decidido salir a comprar un par de cosas aprovechando que sus amigas seguía descansando en la habitación, encontró dentro de una pequeña tienda de souvenirs el cd que actualmente promocionaban los Cephirians, sin embargo lo dejó en su lugar mientras se concentraba en observar un pequeño ángel hecho de cristal, no pudo evitar escuchar la conversación de un par de fans que habían hecho un escándalo al ver el mismo disco que Wind había mantenido en su mano hacía menos de dos minutos.

- Te digo que fue genial ver el concierto, nunca esperé una canción tan genial como esa.

- Acaso no lo sabes – dijo otra de las chicas mientras le arrebataba el CD y lo admiraba – esa nueva canción se la escribió a una chica en específico.

Wind se detuvo cerca, tomando un pequeño portarretratos de un estante mientras continuaba escuchando la conversación.

- En serio? No me la habrá escrito a mi o sí? – se burló una de ellas.

- Ya quisieras, esa canción se la escribió a la vocalista de las "Mistical" no viste las fotos en las revistas, ellos eran novios y al parecer le fue infiel con esa chica Renata, bueno eso dijeron en las revistas pero nunca se les volvió a ver juntos después de eso.

- Lo sé, pero también a Wind la vieron con otra persona.

- Pero fue después de lo de Paris, tal vez se estaba vengando.

- Sí, y dicen que él escribió esa canción para pedirle perdón.

- En serio? Qué romántico! – respondió emocionada la chica. – sí alguien me hiciera algo así lo disculparía de cualquier cosa que hubiera hecho – sonrió.

- Es verdad – respondió su compañera. – sería una tontería no aceptar una disculpa así – terminó con dos corazoncitos pintados en los ojos.

- Sí, además que es Paris, yo me casaría con él sin dudarlo. – se rió una tercera al termina de decir eso y observando cómo su compañera todavía soñaba con miles de corazoncitos rodeándola.

Wind volteó a ver a las chicas un segundo y desvió la vista.

- "Paris" – pensó y justo al salir del lugar percibió algo extraño, por el reflejo de sus lentes pudo ver una sombra que la seguía de cerca. – "demonios, me están siguiendo" – el hotel estaba apenas a una cuadra y media de distancia, pero si realizaba cualquier movimiento sospechoso perdería la poca distancia de ventaja que la separaba de su persecutor, y más importante perdería la oportunidad de saber quien la perseguía, se detuvo un momento frente a un escaparate, no había realmente nada que le llamara la atención de esa pequeña tienda de antigüedades pero necesitaba ampliar su visión, en efecto, un hombre la seguía, era alto, de complexión media e iba vestido de negro, reanudó su paso, caminaba por la calle, cuando se detuvo de improviso admirando el parque frente al hotel, había un par de personas haciendo sus ejercicios matutinos, el hombre se había detenido a una distancia prudente, y entonces descubrió que no era sólo una persona quien la seguía, en el parque había un hombre leyendo su periódico, en apariencia no lucía fuera de lo común, de no ser porque a través de sus lentes pudo descubrir el destello de un flash entre las hojas del periódico – "un paparatsi?" – sí, quizás podía serlo, pero algo en su sexto sentido le decía que no podía fiarse del todo de esa suposición, tal vez el hombre del parque lo fuera, pero el que la seguía definitivamente no... no había indició de que llevara ningún aparato de fotografía o video – "están siguiendo nuestros movimientos" – apresuró un poco el paso. – "Acaso Águila nos dejó a merced del enemigo?" – justo cuando iba a aceptar como afirmativa esa pregunta observó a Geo, de pie, del otro lado de la entrada del hotel, le sonrió sin voltear a verla y Wind pudo relajarse por unos segundos, su perseguidor se había alejado prudentemente al ver a su guardaespaldas y ella se acercó un par de pasos y le dijo sin detenerse. – gracias – apenas si pudo escucharla pero le había tranquilizado el descubrirlo de vigía.

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En base a su solicitud recibida hace tiempo, en nuestro correo, la empresa Farhem Corporation le da la más cordial bienvenida como nuevo miembro de nuestro selecto club de tarjeta avientes, así mismo le informamos que todos los datos que ha mandado han sido corroborados en la base de datos con su debido consentimiento y nos alegra informarle que se ha confirmado como verídica y se le anexará un documento con las debidas observaciones que puedan resultar, tanto para mejor uso de su tarjeta, como para solicitar exclusividad en el uso de la información brindada a nuestra sucursal, esperamos seguir siéndole de gran ayuda y agrado.

Así mismo quedamos a sus órdenes para cualquier aclaración o duda, nuestra líneas están abiertas las 24 hrs del día, así como nuestro correo electrónico que ponemos a su disposición, cualquiera de nuestros ejecutivos atenderá con agrado su llamada.

A T E N T A M E N T E.

R.P. Princesa Aska

Después de leer ese mail, Ray sonrió, la información que tanto había esperado recibir finalmente llegaba a través de una cuenta común y corriente, descargó el documento y empezó a leerlo con detenimiento, no parecía tener nada fuera de lo común una fotocopia de una solicitud de ingreso para una tarjeta de crédito, pero nadie sospechaba que toda la información ahí descrita era justamente de la persona que le guiaría hasta su objetivo.

- Jaque Mate Gian Pierro – sonrió mirando con los ojos entrecerrados la información.

Wind entró en la habitación en ese momento lucía demasiado seria por lo que Ray volteó a verla.

- Qué te pasó Wind?

- Nos están siguiendo, Geo está de guardaespaldas en la entrada del hotel.

- Ya veo – dijo tranquilamente Ray recargándose en la silla donde se encontraba, justo en ese momento Ceres salía del baño envuelta en una toalla al tiempo que secaba su cabello.

- Alguna novedad? – preguntó Ceres mirando a sus compañeras.

- Que Wind se topó antes de tiempo con el enemigo. – dijo Ray.

- Te siguieron?

- Por qué no parecen sorprendidas? – preguntó Wind.

- Caldina vino a avisarnos de una llamada que recibió de Aguila esta mañana, pero tu habías salido así que no pudimos informarte.

- Tengo celular no pensaron en eso.

- No pensamos que tardarías y Águila ya te tenía localizada por tu brazalete. – dijo Ceres mientras comenzaba a ponerse su ropa y después cepillando un poco su cabello – por eso te encontraste con Geo en la entrada del hotel.

- Entonces que vamos a hacer?

- Continuar con nuestra vida – dijo Ray mientras tecleaba un par de cosas en su correo. – Águila nos encontrará después del concierto de esta semana, así que sólo relájense un poco y dejen que nuestros compañeros hagan su trabajo.

- Que aburrido, vuelven las semanas de encierro voluntario – suspiró Ceres mientras continuaba cepillando su cabello ahora sentada en su cama completamente vestida y mirando hacia el teléfono. – tendremos intervenida la línea telefónica?

- Nunca hemos dejado de tenerla intervenida – contestó Ray sin dejar de mirar el monitor.

Ceres levantó la vista hacia el techo y suspiró.

- Entonces se han enterado de todas las veces que he pedido "room service"... creo que Águila me va a rebajar la mitad de mi salario. – pensó un poco desanimada lo que hizo reír a sus compañeras.

- Cómo te ha ido en tu investigación Ray? – preguntó Wind más tranquila.

- Pues para ser un archivo muerto, mi informante me encontró cosas muy interesante.

- Y qué te ha dicho Águila al respecto? – preguntó Ceres mirando a Ray con una cara bastante seria, pero la pelirroja ignoró completamente la pregunta haciendo que Ceres sonriera muy levemente y desviara la vista ocultando su rostro con su cabello. – la próxima semana debo viajar a Tokyo.

- A Tokyo? – preguntó Wind.

- Hay un par de detalles que tengo que puntualizar con mi tío y debo hacerlo en persona.

- No quieres que Águila te ayude? – volvió a decir Wind y Ray dejó de teclear en ese momento.

- Le tengo prohibido que se inmiscuya en mi vida personal y laboral, esto es algo que debo resolver por mí misma, si realmente mi vida será mi vía de escape de este mundo en algún momento, lo que menos deseo es tener algún tipo de relación o deber algún favor de una parte hacia la otra.

- Sensato pensamiento – dijo Ray volviendo al escrito que se encontraba redactando. – pero qué tipo de cuestiones tienes que puntualizarle en persona con tu tío?

- Ray! Me sorprendes! Tu curioseando en mi vida? – le preguntó Ceres.

- Es válida mi curiosidad – respondió volteando a ver a su compañera.

- Quieren firmar un contrato con una empresa de exportación y prefiero estar presente cuando esa transacción se realice, para poder revisar el contrato en todas sus cláusulas, sobre todo en sus letras pequeñas, llevaré una buena lupa.

- Quién te acompañará? – preguntó Ray.

- Zaz por supuesto, pese a su tamaño, cuando se trata de proteger a una doncella en peligro suele ser muy eficaz, además estaré hospedada en mi casa, y yo fui la última doncella en peligro de la misión, recuerdan, así que les cedo el papel a cualquiera de las dos, aunque lo más seguro es que la protagonista de esta última historia seas tu Hi-ka-ru. – dijo mirando a su amiga mientras decía su nombre lentamente. – no era ese el objetivo?

- Sí, y estoy segura que Águila no tendrá ninguna objeción al respecto.

- No tiene por qué, precisamente por eso es que esperaré hasta que él llegue para poder dejarlas en buenas manos. – sonrió de una forma muy maliciosa.

- Descuida aun sin ti, siempre me he sabido defender muy bien – sonrió Ray.

- No estoy tan segura – dijo Ceres recostándose boca abajo sobre su cama y mirando a su amiga sin dejar de sonreír. – admítelo sin mi tus días serías monótonos y aburridos.

- Seguro – respondió Ray con una sonrisa y en un claro tono de sarcasmo.

Clef se encontraba alistando los últimos detalles del itinerario para el concierto, hablaba por teléfono mientras observaba su desayuno en la mesa de su habitación, tenía el periódico en la silla juntó a él, y el televisor encendido en el canal de las noticias de la mañana.

- ...sí, llegaremos a más tardar mañana y después de un par de horas de descanso los chicos estarán listos para las entrevistas que tienen programadas, espero que se hagan cargo de todos los detalles este cambio de escenario debe valer la pena... entendido, me comunicaré mañana en cuanto lleguemos. – con esto terminó la conversación y colgó el teléfono, al tiempo que tomaba un poco de café.

- Te tengo buenas noticias Clef – habló de pronto Latiz mirándolo desde el marco de la puerta donde se encontraba recargado con los brazos cruzados. – había pensado mucho en que podía regalarte y se me ha presentado la oportunidad perfecta – diciendo esto le extendió una tarjeta. – qué opinas?

- Vaya que interesante – miró la tarjeta con poco interés – Aunque más bien sería un buen regalo para Paris, anda vuelto loco con eso de la idea del remplazo. – continuó mientras desdoblaba el periódico.

- Te dije que no los iba a dejar así nada más.

- Tampoco es que lo pensara, pero incluso la disquera ya se había puesto en contacto con dos o tres guitarristas más.

- Quiero que escuches a este en específico

- Por qué tanto interés?

- Me pareció la mejor manera de darte las gracias por todo lo que hiciste por mí en su momento – volvió a decir. – No sé si te vuelva a ver después de este último concierto y me gustaría que lo tomaras como un agradecimiento y un regalo de despedida.

- Francamente no sé cómo interpretar este regalo...

- Créeme, lo entenderás en su momento – sonrió Latiz mientras tomaba el vaso de jugo de su compañero y salía de su habitación – iré a darle lo que les corresponde del regalo a Paris y Ascot.

- Gracias... creo – terminó Clef sin comprender como el realizar una entrevista a un prospecto para guitarrista del grupo podría interpretarse como un regalo para él.

Las Mistical Knights continuaban con su itinerario normal, no había ningún contratiempo, pese al susto que se había llevado Wind en días anteriores, no había ocurrido nada fuera de lo normal, Zaz se encontraba platicando animadamente con las chicas acerca del concierto que habían presentado esa semana y en especial miraba a Ceres con interés, ya que le había pedido a su querido "hermano menor" que la acompañara, en cuanto Águila lo permitiera, a regresar a su casa por cuestiones laborales, a Zaz no le pareció mala la idea de distraerse un par de días fuera de las actividades de los conciertos, pero dudaba que Águila dejara que Ceres desapareciera ese par de días, sin embargo, la chica había demostrado tener un carácter muy fuerte y ser altamente eficiente al momento de cumplir con su parte en las misiones, por lo que tampoco creía que el permiso le fuera negado, y en cierto modo sentía que eran como un par de niños tratando de obtener el permiso de su padre para ir a una fiesta fuera de casa.

- Crees que tardes muchos días en regresar – preguntó Ray mirando a Ceres quien terminaba de alistar sus maletas, Águila no tardaría mucho en llegar y al parecer Ceres quería partir en el primer vuelo disponible del día siguiente.

- Estaré de regreso para el siguiente concierto, no te preocupes – sonrió Ceres mientras guardaba un par de blusas en su maleta – de cualquier forma dejaré todo listo por si decido llegar al próximo punto de encuentro. – se burló un poco, Ray iba a continuar con sus preguntas cuando de pronto la puerta se abrió y Águila entró en la habitación, sonrió mirando a Ray, quien pareció no reaccionar de primera instancia, Wind le sonrió respetuosamente y Ceres simplemente continuó con su tarea.

- Vaya Ceres nos abandonas tan pronto? Ni siquiera hemos terminado la gira – se burló Águila cruzando los brazos y mirando a Ceres sin que la chica dejara de empacar.

- Por supuesto que no Águila, jamás me perdería de toda la acción que nos espera, pero como ya te había explicado en el telegrama que te mandé, mi tío espera que esté presente para la firma del contrato de la compañía, es algo que no puedo evadir, espero que comprendas mi situación, estoy prácticamente entre la espada y la pared – dijo Ceres con aires de doncella en peligro pero sin dejar de empacar.

- Y presiento que sólo esperabas mi llegada para poder partir.

- No, pero si parto mañana en la mañana creo que sería menos estresante si tengo todas mis cosas listas para evitar olvidar algo de importancia – continuó Ceres, sin dejar lo que estaba haciendo, esa actitud distante e indiferente pareció extrañar tanto a sus amigas como Águila.

- Te sucede algo?

- En lo absoluto – sonrió en esta ocasión mirando al hombre a los ojos y deteniendo todos sus movimientos – Me darías permiso de regresar a casa – pidió inocentemente.

- Si Zaz te acompaña me siento más tranquilo.

- Prometo regresar lo antes posible, pero quiero estudiar muy bien ese contrato.

- De acuerdo, puedes ir – terminó, sin embargo notó que Ray se había mantenido muy callada sin esperarlo siquiera la pelirroja se levantó y se dirigió hacia él.

- Podemos hablar a solas? – dijo en un tono bastante neutral para el gusto de su compañero.

- Claro, Wind, Ceres las dejamos un momento, no tardaremos. – terminó Águila saliendo de la habitación y guiando a la chica hacia la habitación que le correspondía. – Qué sucede? – preguntó tan pronto como cerró la puerta tras él, Ray se mantuvo unos segundos dándole la espalda.

- Águila a mi no me vuelvas a ocultar información, sabes que yo no soy en este caso una simple subordinada.

- Si realmente quieres que te trate como una agente de mayor rango, compórtate como tal. – Se miraron un par de segundos enfrentando las miradas hasta que Ray sonrió con suspicacia.

- Acaso me estás castigando?

- Si no puedes con tus sentimientos entonces no podía arriesgarme a que tuvieras más información de la que pudieras manejar.

- Latiz se retira de los Cephirians.

- Lo sé, no hay otra noticia en los medios más que esa.

- Y sabes que si no consigo la información que necesito de ti, la puedo conseguir por otros medios.

- También lo sé, pero sabes que debemos mantener la mente fría cuando trabajamos y siendo objetivos tú te comportas realmente sentimental cuando tienes a Lantis rondando a tu alrededor.

- Este es mi caso.

- Tu venganza querrás decir.

- Yo prefiero llamarlo un ajuste de cuentas – volteó a ver a Águila – pero comienzo a pensar que no cuento contigo.

Águila sonrió y la abrazó.

- Te prometí ayudarte hasta el final – la mantuvo unos segundos contra su pecho hasta que la chica correspondió el abrazo entonces tomó el rostro de la chica entre sus manos levantándolo para poder mirarla a los ojos – y siempre he cumplido con mi palabra – selló sus palabras con un beso. – confía en mí.

Ray no dijo nada permaneció mirando los ojos de Águila y bajando la vista se resguardó en el pecho del chico.

Notas de autora.

Canción "color melancolía" de Moenia. Hola a todos los que todavía leen esta historia, que les puedo decir, en primera ya empiezo a desarrollar los últimos capítulos de esta historia (POR FIN) el siguiente capítulo tratará solamente de nuestra querida Umi y su misterioso juego de joyería que tiene tan encantada, aunque aun no llego al clímax de la historia ya lo veo a la vuelta de la esquina pero todavía tengo historia para un buen par de capítulos.

5 de Marzo del 2009