Esta batalla merece un review por lo emotiva que es, pero mejor dejo de dar detalles, ¡A leer!


Capítulo 47: ¡Contra las reglas, Tsukune vs. Akua!

Tsukune había tenido un montón de enemigos y se acuerda de unos más que de otros, como Saizou quién fue el primero en convencerlo de que en la academia Yokai sufriría mucho y vaya que sufrió mucho. Pero sólo pocos Yokai lograron que Tsukune en verdad viera la muerte en persona, una de esas personas es Akua Shuzen, la hermanastra mayor de Moka. Posee mucha experiencia en batalla y poderes que sobrepasan por mucho, a sus demás hermanas y Yokai comunes. Tsukune no tiene una buena relación con ella, porque no aceptaba el matrimonio de él y de Moka, pero sobre todo por la batalla en el jardín flotante. Recordar esos momentos anteriormente vividos le mostró a Tsukune que en verdad no quería pero tendría que hacerlo. Tsukune dejó su culpa de lado para ver que Akua no estaba jugando con sus palabras. Ella era una de las personas que respetaba mucho y que incluso ahora, todavía le tiene un poco de miedo.

—Está bien, Akua-san. Yo lo dije, ¿No es cierto? Que iba pelear y voy a dar lo mejor de mí—. El castaño sonrío pero Akua no le devolvió ni la mirada.

—"Tsukune, has cambiado. Lo único bueno que había encontrado en ti… se ha ido"—. Ella se puso en guardia y Tsukune dio una mirada seria. —"así no podrás derrotar a nadie tú sólo. Pierdes tú tiempo, Tsukune. Una mirada sin convicción como esa"—¡No es suficiente!—. La batalla dio inicio con intercambios de golpes, codazos y patadas, hasta que Akua guardó su distancia.

—"¿Qué hará ahora? Debo de estar con cuidado con ella, puede matarme si me descuido"—. Tsukune fue para darle unos puñetazos que fueron esquivados fácilmente y desviados con sus brazos de una forma majestuosa puesto que ahora Tsukune no tenía defensa.

—Yoho Saishusui—. El golpe provocó que Tsukune sacara sangre por la boca pero fue ahí cuando Akua no tuvo ninguna piedad de él; le dio de golpes y codazos en todos sus puntos vitales y lo hubiera corta con el Jigen Tou si no fuera porque Tsukune lo esquivó. —pelea en serio, Tsukune. O en verdad vas a morir.

—En verdad quieres matarme, ¡Usaste el Jigen Tou!—. Le acusó, pero Akua negó con la cabeza.

—Por eso te digo que pelees en serio. Iba a darte un golpe en tu nuca con mi palma para dejarte fuera de combate. Yo no estoy peleando en serio—. El castaño quedó con la boca abierta, ella ni siquiera estaba peleando de verdad, sólo estaba jugando un poco. Los ojos de Akua se volvieron como dos medias lunas, indicando que estaba enojada. —lo esquivaste de suerte. Realmente no eres lo suficientemente bueno para Moka

—"¿Qué? No puede ser, ahora soy mucho más fuerte que antes y aun así… la diferencia entre ella y yo… ¡Es demasiada!"—pelea en serio entonces, ¡Yo también lo haré!

—Entonces tendré que acabarte de una vez por todas—. Estaban dentro del castillo pero nadie estaba ahí con ellos, aunque Kokoa estaba escuchando todo desde afuera. Akua les había dicho explícitamente que no la molestarán y eso iba hasta para Haruto.

—¡Aghht!—. De una forma indescriptible y con una velocidad maldita, le hizo otro Yoho Saishusui a Tsukune en su estómago pero luego recibió un golpe de igual magnitud en la cara y luego otro en sus costillas y al final uno en su pecho que lo mandó hasta la pared y quedó pegado por unos momentos a esta. La sangre salió por la boca y por la nariz, las marcas de los nudillos de Akua quedaron en la mejilla de Tsukune quién estaba a punto de desmayarse y se cayó en el piso.

—Te he hecho el Yoho Saishusui 5 veces seguidas, sin usar el Jigen Tou, estás acabado, Tsukune—. Akua fue a tocar su cuello y aun sentía su pulso, entonces suspiro por un momento. —no entiendo… ¿Qué es lo que te pasó? ¿Así vas a proteger a mi hermana? Sin usar el Jigen Tou y tú ya estás derrotado.

La sangre siguió saliendo por parte del castaño pero escuchaba todo lo que sucedía. La voz de Akua se escuchaba lejos pero claramente. Ella decía la verdad, ¿Qué es lo que sucedía?

—"Akua-san… tiene razón. Ya no soy fuerte, siempre he necesitado la ayuda de otros. Incluso cuando luché contra Akua-san, necesité de Moka-san para que no muriera. Yo en verdad… ni siquiera puedo estar a su altura, ¿Cómo voy a poder luchar contra Akua-san? ¿O contra alguien más?"—. Una lágrima se derramó por sus mejillas y se volvió roja al juntarse con su sangre. Movió sus dedos un poco. —"nunca podré… ser tan fuerte como ella. Akua puede encargarse de todo en un segundo y no necesita que la ayuden… pero yo necesite a todos en todo momento".

—"por un momento pensé que en verdad podrías estar con mi amada hermana y te podría aceptar como tal. Pero no es verdad, ya has perdido todo lo que yo creí que eras. Cuando nos enfrentamos… tú mirada no era de miedo, incluso después de lo que viste, estabas dispuesto a todo, Tsukune. Pero ahora, ese recuerdo… es sólo eso, un recuerdo"—. Akua le dio la espalda a Tsukune y ambos, recordaron un momento emotivo en su pelea:

Vine preparado. Para detener el Jigen Tou y ser el escudo de todos. No dejaré que lastimes a nadie más—. Después comenzó una lucha entre ellos dos, en las que no había dudas ni en el corazón ni en las razones que tenían para matarse el uno al otro.

Akua no pudo evitar sonreír al sentir un Youki levantarse con fuerza, con ferocidad, ¡Con ganas de pelear!

—No. No te vayas… Akua-san, yo todavía no he perdido. Yo quiero ver a Moka-san

—Hablando del diablo… sigues en pie—. El castaño chorreaba sangre pero no le importaba, estaba cansado y adolorido pero tampoco eso importaba. Los ojos de Tsukune brillaron de un color rojo, Akua siguió con su sonrisa pero ahora Tsukune ya no sonreía, estaba con los ojos de un vampiro; dispuesto a hacer lo que sea, a derramar cada gota de su sangre con tal de ganar.

—¿Sabes? Cuando nos enfrentamos… te tenía miedo, no sabía si podría proteger a todos y si iba a vivir para contarlo. Pero…—. Él se limpia su sangre aunque de todas maneras sigue saliendo. —¡No era nada comparado con el miedo a perder a mis amigos y abandonarlo todo!—. Las tonfa de la luz aparecieron en sus antebrazos y ahora los dos estaban a igual nivel. Tsukune esquivaba muy bien los cortes que Akua intentaba darle y estos cortaban otras cosas de la habitación.

—"nunca entendía… incluso yo estoy impresionada, Tsukune. Hay algo en ti que no entendía cuando estábamos peleando: ¿Por qué no me temes? ¿Por qué sigues levantándote si sabes que sólo obtendrás más dolor? ¿Por qué no te rindes si no tienes oportunidad contra mí?"—. En ese momento, ella fue cortada en la mejilla y de nuevo guardaron su distancia. —¡Jigen Tou!—. Los cortes lanzados fueron descomunales pero Tsukune los esquivaba todos y de forma asombrosa, recibió uno de estos de lleno con sus tonfa de luz y pudo contrarrestar su ataque con su defensa, como un escudo, aunque le dejó cortadas en sus brazos. —"ahora comprendo a la perfección, porque no puedo contra ti, ni siquiera Moka se compara en ese aspecto contigo"

Eres digno de admirar, Tsukune. Estaba tan equivocado contigo, ¡Pero nunca me habías mostrado esta fuerza! Tienes algo especial y eso es…

—"nunca sabes cuando ya se acabó, realmente eres como te dije hace años: un perro que sólo sabe cómo embestir, que no sabe cuándo parar"—¿Ya lo entiendes, Tsukune? Es por ese apreció a la vida que puedes seguir en pie, mientras tengas presente eso, nadie te detendrá

¡Libera el sello, Tsukune! No me meteré en tú pelea e incluso me voy a disculpar con Moka pero has lo que te digo. Sí por mi voluntad quiero usar tu cuerpo, lo podría hacer pero si no quiero, ¡Lo usarás tú! ¡Es así como funciona nuestro sello!

—¡Liberar sello #1!—. El cuerpo de Tsukune cambió pero él seguía teniendo conciencia de lo que hacía y de lo que estaba haciendo, no hubo cambio en mente. Akua iba directo hacia él y todo fue cuestión de fracciones de segundo. —¡OHHHHHHH!—. La sangre salió y manchó la ropa de Akua, lo había perforado en las costillas pero Tsukune supo cómo aprovechar ese movimiento suicida, agarró a Akua de los brazos y le metió un cabezazo que le abrió la cabeza. —¡ESTO SE ACABÓ!—. Él la soltó para darle golpes a cada parte de su cuerpo y luego mandó a Akua hasta 3 habitaciones en adelante con su cuerpo. Eso fue el fin, el diablo negro fue derrotado con eso, Tsukune estaba manchado con su propia sangre y los nudillos con los de Akua, aunque no en exceso. Fue caminando hacia ella con mucho esfuerzo. —ahora… déjame ver a Moka.

¡Tsukune se enfreta al diablo negro sin dudas en su corazón! ¡Explotando su potencial al máximo logra derrotar a Akua! ¿Estará listo para lo que está por venir?