Los personajes empleados en este escrito pertenecen a J. K. Rowling
CAPITULO 48: De mi arrepentimiento
-¡Que mierda he hecho! – abrió los ojos y miró fijamente la puerta de su pequeña oficina en casa, había tomado la poción, todo estaba en orden en su cabeza y no podía evitar sentirse miserable, estúpido y miserable. Todo lo había hecho mal y no una sino dos veces, la vida aun en lo injusta que era le había regalado una segunda oportunidad, la había llevado hacia él y había conseguido de alguna milagrosa manera que ella lo amara, que sin recordarlo lo volviera a amar. No importó que se viera diferente, que tuviera un hijo, que no recordara su pasado, en fin, que fuera otra persona, ella aun así lo había amado. Lagrimas calientes rodaron por sus mejillas.
Había enloquecido y lastimado a todos los que amaba, a ella, a su hijo e incluso a la joven Liam, ninguno se merecía todo eso. O más bien él no los merecía. Solo recordar la manera en que había tratado a su pequeño le partía el alma y todas las idioteces que dijo y Hermione escuchó… enterró la cabeza entre las manos sin saber qué hacer, esta era la segunda vida que destruía. Y todo por portarse como el adolescente con baja autoestima que por lo visto nunca había dejado de ser. El corazón le dolía y era ya un dolor físico, una opresión que casi no lo dejaba respirar. Ella jamás lo perdonaría, no ahora que lo sabía todo, y Demian, no sabía siquiera como lo recibiría y como iba a explicarle que su padre era un bruto y de muchas maneras un asesino.
Se tiró hacia atrás en su silla, tal vez lo mejor que podría hacer por todos era desaparecer de una buena maldita vez, dirigió su vista al portarretrato sobre su escritorio, Mary les había tomado esa foto mientras estaban distraídos, Sebastian Snell, vestido de negro profundo lucía una discreta sonrisa y cargaba a un Demian que parecía perderse bajo el sombrero negro que casi le cubría los ojos, reía, era un niño feliz. Sebastian era un buen padre, lo podía ver y recordar, Sebastian Snell era un hombre parco y amargado pero amaba a su hijo y lo tenía sobre todas las cosas, lo había hecho feliz. Sebastian Snell había conseguido enamorar a Hermione Jean Granger aun siendo un muggle un poco extraño. Sebastian Snell no existía, todo eso lo había hecho Severus Snape, era él y no otro. Era su hijo, no Demian Snell sino Demian Snape y tenía una mujer, su mujer aunque ahora lo odiara, todo estaba en que consiguiera explicarle el motivo de todos esos enredos, ella entendería porque ella lo amaba, ya era suficiente de lamentaciones y miedos, todo esto que pasaba era a causa de su estúpida manera de creer que todo iría mal si estaba cerca y más bien en su intención de alejar lo que amaba torció no solo su vida sino la de Hermione, la de Demian y la de algunos otros, Suspiró y con fastidio retiró los rastros de lágrimas que tenía en su rostro. Era tiempo de recuperar a su hijo y luego ir a por ella.
-¡Profesora Granger! ¡Profesora Granger! – los constante golpes sobre la puerta casi no llegaban a sus oídos, había llorado hasta acabar sus lágrimas, había gritado y sollozado, había golpeado cosas y sentido ganas incluso de dañarse a sí misma. Tumbada en el piso miraba fijamente las llamas de la chimenea, cada palabra de él golpeaba su corazón como si intentara hacerlo parar, le había robado todo, la había condenado a la vida incompleta que había llevado todos esos años y luego cuando se la topó de frente en lugar de volver a desaparecer había aprovechado para jugar un poco más con ella, no quería creerlo, no podía creerlo, su Severus no era capaz de hacerle eso, su Severus la amaba, la cuidaba y protegía, su Severus había prometido sobrevivir por ella, no era el imbécil y aprovechado que usaba a una y a otra a su conveniencia, su Severus jamás hubiera tenido un hijo con otra mujer, con esa mujer, gruesos lagrimones caían por su rostro.
-¡Hermione por Dios! – Sintió unos brazos que se ceñían alrededor de ella, sujetándola – ¡por Merlín bendito! ¿Qué intentabas hacer?
Minerva la abrazaba y observaba casi horrorizada el rostro arrasado por las lágrimas de la joven profesora.
-Yo…
-Ven mi niña levántate de ahí, estas demasiado cerca de las llamas de esa chimenea. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está el niño? Y ¿Porque estas llorando así?
Hermione intentó controlarse, odiaba estar dando un espectáculo así frente a su ex profesora.
-Lo siento Minerva, no me encuentro muy bien – la chica hablo con voz apagada.
-Eso ya lo veo, pero no me estas respondiendo lo que pregunté.
-Harry se lo llevó, el profesor quería a su hijo de vuelta, más bien exigió.
-¿Snape?
-Si señora, al parecer ya está del todo consiente de su pasado, o tal vez siempre lo estuvo, ya no sé qué pensar – otra vez lagrimas traicioneras surcaban su rostro.
-¡Oh mi niña! – la animaga se pasaba loa mano por el rostro casi con desesperación. - Esto no está nada bien, sécate esas lágrimas, hay mucho por hacer.
Extendió un periódico hacia ella con un titular en grandes letras negras sobre una foto donde aparecía Snape intentando cargar a Demian en sus brazos.
MORTÍFAGO SEVERUS SNAPE VIVO Y ESCONDIDO EN EL MUNDO MUGGLE NORTEAMERICANO.
-La orden ya está aquí, debemos organizarnos, hay que ir por ellos, ningún lugar es seguro ahora para los dos, aún hay simpatizantes de Voldemort escondidos por ahí y seguramente no desperdiciaran la oportunidad de una venganza.
-Demian – soltó en un sollozo ahogado Hermione.
Hicimos bien Ginny? – Harry miraba el cielo mientras su esposa lo abrazaba por la espalda, otro día había transcurrido y el amanecer traía nuevas oportunidades o nuevos arrepentimientos.
-Ella merecía saberlo amor, es su vida, debía tenerla toda.
-Pero es tanto dolor, lo que él dijo, lo que nosotros sospechábamos de ellos, ahora está confirmado y también esta confirmado que en cuanto pueda mataré a Snape. – terminó con furia contenida.
-Creo que aún falta mucho por descubrir Harry, no te apures a sacar conclusiones, creo que falta mucha tela por cortar en este drama, solo piénsalo, sino porque vendría Snape a buscar la poción.
-Tal vez buscando que Hermione no la tomara.
-Pero si fuera así para que le serviría, si fuera un verdadero cabrón ¿no crees que no le importaría si ella recuerda o no?
-Tal vez quería proteger su imagen.
-Harry estanos hablando de Snape, nunca le importo en lo más mínimo su imagen y en todo caso, aun sin esto no es exactamente un dechado de virtudes a los ojos del mundo.
-Si pero…
-Pero hay que esperar, ya veremos qué pasa, además de que es una mole súper vitaminada, ya lo viste, rompe nuestros escudos a su antojo y mira cómo te dejó
-Estaba desprevenido cuando apareció- dijo Harry con un mohín.
-Lo que tú digas amor- su joven esposa dejó un beso en sus labios al tiempo que una lechuza picaba vehemente la ventana frente a ellos llevando el periódico y una carta sellada por la Orden del Fénix.
-Mary – el hombre frente a ella lucia roto y oscuro, no había cambiado nada de su apariencia física, seguía usando la misma ropa, un pantalón de vestir una camisa negra manga larga y un chaleco de corte justo, en algún tono de gris que más bien parecía negro, el cabello igual de largo y a medio peinar como siempre pero algo en sus ojos le recordó a los primeros días que lo conoció.
-Vete Sebastian, eres la última persona con la que quiero conversar en este momento.
-Lo siento – su postura se volvió más rígida de ser eso posible.
-Pues más lo siento yo.
-James fue mi intensión lastimar
-¿Jamás fue tu intención? Eres un imbécil Sebastian, estas dañando a mi hija, le estas mintiendo y haciendo que se mienta a si misma y se cree falsas esperanzas contigo. Me dijo que tienen algo, ella piensa que no recuerdas nada y quiere usar eso para fingir que tiene una relación contigo, a eso la estas llevando, ella cree que te engaña pero es tan pequeña no se da cuenta de la maldad del mundo, de tu maldad.
-No es así Mary, escúchame.
-No deseo escucharte, por favor retírate o tendré que llamar a la policía y si eres tan amable y conservas algo de decencia en tu cuerpo, aléate de mi hija.
-Mary.
-Vete Sebastian. La doctora lucia más enojada de lo que nunca la había visto, dio un paso hacia atrás y fue a cerrar la puerta con un fuerte golpe, pero él la detuvo.
-No me llamo Sebastian.
-¿Que?
-Recuperé la memoria Mary, toda mi memoria, ya sé quién soy. Y no quiero abusar de tu hija, lamento lo que hice, solo estaba confundido, no estaba seguro de nada e hice tonterías.
-No te creo.
-Entra por favor y déjame hablar, solo escúchame. La mujer bajó los hombros en gesto resignado, odiaba lo que había hecho a su hija pero también sabía en el fondo de su corazón que él no era ese tipo de hombre, lo había conocido y casi vivido con él esos cuatro años y deseaba que hubiera una explicación lógica a lo que sucedía. Dio un par de pasos atrás con un suspiro dejándole espacio para que entrara a la casa.
-Te escucho.
Algún tiempo después la mujer empezaba a creer que había enloquecido, el hombre frente a ella le había hablado de magia, hechizos, y guerras de magos. No solo le había hablado de ello se lo había mostrado, había hecho magia frente a ella, había tomado cosas con lo que parecía ser el poder de su mente y había hecho aparecer figuras de humo luminoso y chispas de una varita mágica, ¡una varita mágica! Todo aquello era una locura pero una que parecía muy real.
-Sé que te es difícil de digerir, pero contártelo era la única manera de que entiendas mi historia.
-Aun no trago lo de la magia Snape, imagínate toda tu historia, parece un cuento de película.
-Lo sé, pero es verdad.
-No es que no te crea del todo Snape, siempre hubo algo raro contigo y muchas cosas raras pasaban a tu alrededor todo el tiempo cuando apareciste, y Demian, bueno siempre quise convencerme de que tenía yo una gran imaginación pero a veces sentía que las cosas no estaban en el mismo sitio que las dejaba y todas esas veces que has hecho cosas increíbles, reventar vasos con la mano y enojarte y hacer que los vidrios se rompan, nunca quise pensar mucho en las coincidencias de esos acontecimientos pero ahora creo que empiezo a verlo claro.
-No quise mentirte, el problema es que ni yo mismo sabía la verdad.
-Y que planeas hacer ahora. Demian está arriba en su habitación jugando un poco, aun parece muy asustado, tú lo asustaste.
-Lo sé y me siento pésimo por eso, pero lo solucionare, es mi hijo y me ama tanto como lo amo yo, solo tenemos que tener una larga y extensa platica sobre lo que es su padre.
-¿Y lo eres? ¿Estás seguro de eso?
-Completamente.
-¿Y ella? La buscaras ¿verdad?
-Lo intentare aunque no sé si sea capaz de perdonarme.
-Debes intentarlo si de verdad la amas tanto como parece… - Snape se levantó de la silla que ocupaba.
-Si la amo más que a nada pero por eso mismo debo respetar sus decisiones, intentaré, no creas que me rendiré tan fácil pero si a la larga ella no quiere saber de mi deberé respetar eso. Voy por Demian y gracias por aceptar escucharme y por todo lo que has hecho por mí, por nosotros, estos años.
-No tienes que agradecer, fue un gusto conocerte, a ti y a tu alter ego. – le dirigió una sonrisa sincera y cálida, - Oh! Espera tengo algo que creo que es tuyo, tal vez te hubiera ahorrado muchos disgustos si te lo hubiera mostrado hace mucho tiempo cuando te encontré, en esa época creí que no era nada importante, claro esa opinión cambio el día que vi a tu tormentoso amor en la librería.
Extendió hacia él un papel doblado que saco de su agenda sobre la mesa.
-¿Qué es?
-Lo llevabas encima cuando te encontramos, parecía solo un dibujo cualquiera, estuvo en mis archivos todos estos años.
Snape lo tomó y lo abrió, en el dibujo se veía a Hermione sentada bajo una árbol, llevaba su uniforme escolar y miraba al frente con expresión serena, él había hecho ese dibujo, había querido capturar un poco de ella esa tarde, sentada ahí bajo el árbol que tanto significaba para ellos en el lugar del bosque que los protegía del mundo, al tiempo que lo vió el dibujo cobró movimiento, la chica se volteaba hacia él y sonreía al tiempo que se levantaba agitando una mano a modo de saludo. Él se había escondido para poder dibujar y ella lo había descubierto, su hechizo capturo ese momento y lo repetía una y otra vez, su propia versión de una foto mágica.
-Vaya!- Mary estaba junto a él - y yo creyendo que era simplemente un dibujo, ahora empiezo a creer que fue mejor que no te lo mostrara en esa época, si hubieras hecho que se moviera de esa forma creo que hubiera enloquecido sin remedio. Ve por tu hijo Snape tienen mucho que hablar.
Al subir e ir a la habitación que solía ocupar Demian en casa de Mary lo encontró acostado de lado sobre la cama, parecía dormido. Entró procurando hacer el menor ruido posible, no quería asustarlo. Antes de que diera dos pasos el niño se volteó y se sentó sobre la cama mirando con recelo.
-Hola campeón. – le habló suavemente sintiendo un nudo en la garganta. El niño se encogió un poco sobre sí mismo. – Tranquilo, sé que debes estar enojado conmigo, por eso vine a hablar, no voy a llevarte a la fuerza, solo quiero que conversemos, hay mucho que tengo que contarte. ¿Podrías oírme?
El niño se sentó erguido y abrió los ojos con sorpresa y algo de desconfianza aun.
-Quiero empezar diciéndote que ya no estoy enfermo, ya no… recuerdo mi vida campeón y el choque de recordarlo todo me hizo actuar como un salvaje estos días, quiero que sepas que…
El niño no lo dejó terminar, se levantó sobre la cama y corrió hacia el hombre lanzándose hacia sus brazos casi con desespero.
-¡Papi! –Severus casi no podía creer lo lleno que se sentía al abrazar a su niño, sentirlo apretándose contra él con amor. Que grande era el corazón de su pequeño hijo.
-Mi niño, mi campeón, lo siento tanto.
-Está bien papi, ya volviste, eso es todo lo que quería, ya volviste. – decía apretando su cabecita contra el cuello del hombre.
-Si mi amor, volví y no me iré de nuevo, pero ven tenemos que hablar, hay cosas que debes saber. Sobre mí, sobre ti y lo que somos.
-¡Somos magos!- el niño salto de su brazos al piso y dio brincos alrededor del sorprendido hombre.
-Bueno si, pero tu…
-Jean me contó todo, me llevó a tu escuela y vi las aulas y las escaleras que se mueven, me contó que eres un héroe y que eres el más poderoso de todos y mira – sacó de su bolsillo una pequeña ramita y la hizo aletear en su mano mientras componía una expresión de extrema concentración.
-Ella te lo enseñó – Snape no salía de su asombro, aquel truco, ella lo recordaba, aun cuando estaba obliviada recordaba cómo hacer volar mariposas. De repente el sonido de una aparición asustó a padre e hijo al tiempo que una Hermione algo desencajada se mostraba frente a ellos. Era ella, estaba ahí frente a él.
-Corazón…
-Demian ven conmigo. – la chica extendía la mano hacia el niño que se había sujetado del brazo de su padre.
-Hermione espera yo…
-No te quiero escuchar Snape, solo dile al niño que venga, no tengo tiempo.
-Tenemos que hablar, necesito explicarte.
-Skeeter publicó tu ubicación, y fotos tuyas y de tu familia.
-Mi… ¿mi familia?
-En cualquier momento llegará la prensa o lo que es peor algún grupo de mortífagos rezagados, debo sacar a Demian de aquí, lo llevaré a Hogwarts, ahí estará seguro, yo lo cuidaré.
-Ve con ella hijo, tranquilo. – dijo con un suspiro mientras alborotaba los cabellos negros del niño
-Dijiste que no te irías – el niño se abrazó a sus piernas.
-No me estoy yendo campeón, ¿recuerdas que papá es un gran héroe? Pues hay unos tipos malos que voy a vencer pero para poder hacerlo debes ir con ella, te cuidará y en cuan to pueda iré por ti.
-¿Lo prometes?
-Lo Prometeo campeón, ahora ve con ella. – el niño se abrazó a la chica que lo cargó en brazos.
-Tenemos que hablar Hermione yo…
-La Orden está en camino, llegaran muy pronto para llevarte a ti, a tu chica y su mamá a una casa segura, en cuanto estén puestas todas las protecciones y no halla peligro llevaré a Demian con ustedes.
-Hermione escúchame ella y yo no…
-Ya no me interesa Snape. Adiós – y Desapareció dejando a un desolado hombre tras ella.
Holi
Lamento la demora pero aki est la actualización. ^_^ Espero les guste
Ivicab93: Hola gracias por el review y la verdad creo que Ron no se cansa de ser idiota, es su naturaleza creo.
Dinas: Hola, lemnto no haberte complecido actualizando pronto pero bueo aki estoy y mira que ya Snape tiene por in todos sus recuerdos también, que ya es un avance no crees? Y claro esta que se da contra las paredes, es el turno de Hermione de ser la dura. Saludos
Yarisha: Hola gracias por ese extenso review , me encanta de verdad y pues ya ves como esta hecho papila el Sr Snape por ser tan terco y tonto, ahora pues les a tocado volver a separarse a padre e hijo y todo por culpa del tontonazo de Ron y la mal intencionada de Skeeter, pero calma que el castigo será ejemplar y se te cumplióp Snape se siente peor que chancla vieja, paga lo errores el pobre.
Cullen: Pues si esto se va a poner un poco difícil por ella y por Ron, que peor combinación que esa.
Anabellatrix: Paliza para Ron, siiiii, te doy un adelanto, si va a haber una paliza y se la va a dar Snape a puño limpio, pa q magia si se puede moler a golpes a alguien! Aquí viste el primer paso del arrepentimiento de Snape y ella obvio no quiere saber nada de él, aun hay enredos por detrás que debes solucionar.
EvelynJsNAPE: Hola y por nada, mas bien gracias a ti por dejar tu review.
Espero sus lindo y emocionantes reviews y que me cuente que tal les parecio el cap. ^_^
Saludos
KAD
