POV RICK

Aquí estoy en el juzgado viendo como gana el caso que sabia que solo ella podía llevar, disfrutando de verla ahí delante de la jueza y del jurado demostrando con hechos que su cliente es inocente. El orgullo que siento es tan grande que no me cabe en el pecho.

Cuando la jueza por fin da su veredicto y un inocente es puesto en libertad, enseguida veo como se gira y me busca con la mirada, una amplia sonrisa esta dibujada en su cara y hace que se dibuje otra en la mía.

Hace solo un par de semanas que nos volvimos a encontrar, hace solo un par de semanas que ayude al destino para que ese encuentro se diera, necesitaba verla, necesitaba encontrarme con ella, y también necesitaba que ayudara a esta familia, sabia que solo ella podía hacerlo y no me equivocaba. Al final, puede que el destino si exista, puede que el destino hiciera que conociera a John y que necesitara su ayuda para poder ayudarle. Sea como sea, ahora que todo esto ha acabado, no tenemos porque volver a vernos si no queremos, ya el caso no nos mantiene unidos, pero yo no quiero separarme de ella más, es más, quiero más mucho más con ella.

-Felicidades-digo abrazándola y la oigo reír contra mi pecho haciéndome tan feliz.

-Gracias a ti él tiene su libertad Rick-dice con una sonrisa mirándome y no puedo evitar quedarme embobado mirándola.

-Hacemos un buen equipo.

-Si, yo también lo creo-dice sonriendo mientras se muerde el labio y siento que me pierdo. -Creo que me apetece celebrarlo con una copa. ¿Qué te parece?

-Que ya estamos tardando-digo haciéndola reír y salimos juntos del juzgado hombro con hombro sintiendo que por fin esos hombros estaban ya liberados de la carga de tener que ser mejores, de la carga de luchar por esos sueños. Ya se habían cumplido, ahora solo teníamos que mantenerlos que era lo más difícil, pero sabía que si podíamos lograrlo, pero solo si estábamos juntos, porque ya me lo dijo mi padre una vez, nada merece la pena si no tienes a alguien a quien quieres a tu lado. Yo la quiero a ella, la quiero tanto que me duele, y no quiero ni puedo estar más tiempo separado de ella, no puedo.

No sé por cual copa vamos, y no estaba borracho ni mucho menos, pero se había hecho de noche y aun seguíamos los dos sentados en una mesa de un bar con nuestras copas en la mano y sin parar de reír recordando anécdotas y contándonos cosas que nos había pasado todo este tiempo que habíamos estado separados. Habían pasado unos meses, pero habían pasado tantas cosas que podíamos escribir un libro, en realidad era lo que yo había estado haciendo.

-Todo lo que puede pasar en unos meses-digo con una sonrisa y veo como para de reír y me mira.

-Si...muchas cosas.

-Sabes...pensaba que iba a ser plenamente feliz cuando por fin viera mi nombre en algún artículo...y además de verlo ahí lo he visto en un libro. He conseguido tanto y aun así...-digo mirándola y siento como tengo que tragar saliva para seguir. Me levanto y me siento en la silla que esta a su lado mientras le agarro de la mano y vuelvo a posar mi mirada sobre la suya. -Te he extrañado tanto Kate, no sabes cuanto. No sabes las veces que he estado tentado a ir a buscarte, tantas que he perdido la cuenta-digo con una sonrisa-tenía miedo de que...el destino nunca nos llevara a este momento...

-Yo...

-Déjame acabar ¿si? No lo hice antes por no...porque sabia que necesitabas tu tiempo, no sé si aun necesitas más, ni si quiera sé si necesitabas de verdad ese tiempo. Yo pensé que también lo necesitaba, pero lo que necesitaba...lo que necesitaba era estar contigo. No necesitaba ningún tiempo, no necesitaba sacar un libro o escribir un articulo de portada. Lo que de verdad necesitaba era a ti. Pero si tu necesitas más tiempo si...

-Cállate ¿Si?-dice de golpe haciendo que me corte y le miro sorprendido.-Yo...no necesitaba tiempo para estar contigo...yo...joder Rick yo te quiero, te quería y te querré por el resto de mi vida-dice sacándome una sonrisa-pensé que necesitabas un tiempo...joder en realidad lo necesitábamos, estábamos en un momento en el que habían pasado muchas cosas, necesitábamos encontrarnos...pero esto no tenia nada que ver con que no quisiera estar contigo, para nada, es lo que más quería. Solo quería que consiguieras tus sueños y yo necesitaba reencontrarme conmigo misma. Pero siempre te he querido y siempre he soñado con este momento, con el destino poniéndonos en el camino del otro.

-Al final he tenido que darle un pequeño empujón-digo mirándola con una sonrisa.

-Pues ahora soy yo quien va a darle un pequeño empujón-dice con una sonrisa mientras se acerca lentamente hasta que sus labios chocan con los míos y una sonrisa tonta aparece en mi cara no podía creerme que esto hubiera tardado tanto tiempo en pasar.

-Joder ¿Por qué hemos tardado tanto tiempo en volver a hacer esto?-digo haciendo que se ria y no espero más para volver a acercarme a ella y volver a besarla mientras cierro los ojos y me concentro en lo que me hace sentir todo esto.

Nos separamos y nos quedamos allí el uno al lado del otro sin dejar de sonreírnos. La veo sonreír mientras coloca su mano sobre mi cara y me acaricia haciéndome sentir tanto que tengo que cerrar los ojos, y cuando lo hago tengo miedo de abrirlos y que todo haya sido un sueño.

-Es nuestro momento-dice casi en un susurro, tanto que creo que lo he soñado. Abro los ojos y me quedo allí mirando fijamente a los suyos y entonces lo vuelve a repetir-Es nuestro momento, el nuestro-dice mientras vuelve a pasar su mano por mi mejilla haciendo que todo mi cuerpo tiemble antes su contacto y me acerco de nuevo a ella besándola suavemente pero ese beso poco a poco empieza a subir de tono, siento que ya todo me sabe a poco, necesito más, necesito besarla y no soltarla nunca, no quiero volver a estar sin ella ni un minuto más.

Cuando nos separamos no tenemos que decir nada más. Nos levantamos ambos con una sonrisa y salimos a la calle riéndonos y corriendo bajo la lluvia llegamos a su nueva casa. No puedo dejar de mirar a mi alrededor. Me decía tanto está casa de ella. Me acerco lentamente a la gran librería que recorría todo el salón. Pasó con cuidado mis dedos por los lomos de los libros hasta que llegó a uno en especial, mi libro.

-Te dije que había un hueco reservado para él-dice abrazándome por la espalda.

-Eso era en la embajada-digo girándome mientras la miro con una sonrisa.

-Ahí ya también ocupa un lugar importante-dice acercándose mientras deja un beso muy cerca de mi boca.-Y aquí…el hueco siempre lo has tenido tú-dice colocando mi mano sobre su pecho encima de su corazón y una sonrisa tonta aparece en mi cara mientras no puedo aguantarme más las ganas y me acerco rápidamente para besarla y no soltarla más.

Acabamos sobre su cama, quitándonos poco a poco la ropa el uno al otro haciendo del momento algo especial, más si aún era posible. No podía dejar de mirar la preciosa mujer que tenía allí delante pero entonces mi mirada baja hacia su costado donde se encontraba esa cicatriz, esa cicatriz que no había visto nunca antes, porque la última vez que la vi aún estaba tan fresca que dolía.

-Rick…es un recuerdo constante de que me salvaste la vida-dice al ver como mi cara había cambiado. Coloca sus manos en mi cara y vuelve a besarme haciéndome volver al presente, a ella desnuda sobre la cama y yo sobre ella amándonos como el primer día, no, amándonos aún más y mejor que el primer día.

Acabamos agotados el uno sobre el otro en aquella gran cama, pero a mí me sobraban tanto espacio, tenía ganas de abrazarla y no soltarla, quería que ni el aire pudiera pasar entre los dos.

-Te quiero mucho Kate-susurro en su cuello y siento como me aprieta aún más contra ella.

-Yo también te quiero.

-Aun no me creo que esto sea real.

-Pues créetelo el destino así lo ha querido-dice haciéndonos reír a los dos.

-El destino…-digo con una sonrisa.

-Si el destino mi guardaespaldas-dice sacándome una sonrisa.

-Siempre cuidare tu espalda y tus sueños Kate, te prometo que a partir de ahora solo voy a dedicarme en cuerpo y alma en hacerte feliz.

-Ya me haces feliz…solo con estar aquí, prométeme que siempre estarás aquí que no dejaremos que el destino vuelva a separarnos.

-Siempre estaré aquí, siempre.

FIN

Espero que os haya gustado este último capítulo y la historia. Mil gracias a todos los que habéis estado ahí desde el principio y los que os habéis ido uniendo por el camino. Ha sido un viaje precioso todo mi recorrido escribiendo sobre el Caskett, ha habido malos momentos como en todas las cosas pero me quedo con todo lo bueno que me ha dado. No se si esto es un final, pero si lo es, gracias a todos por sacarme una sonrisa con vuestros mensajes, por hacerme disfrutar cada día y por supuesto, por valorar algo que para mi es un pasatiempo. Gracias al Caskett, empecé a escribir, empecé a desahogarme a través de las palabras. Espero que esto no sea un final, sino un hasta luego...espero que nos volvamos a encontrar en el camino...si el destino así lo quiere, estaré feliz de volvernos a encontrar.

XXOO

Twitter: tamyalways