Sasuke estaba profundamente dormido y soñando que estaba en una Aldea descansando, de repente sentía la presencia de seres a los alrededores y la presencia de un Bijū… conocía muy bien ese chakra hace meses atrás había utilizado el poder de todos los Bijūs para atacar a su amigo en la pelea en el Valle… el escenario cambió de nuevo y estaba peleando con una mujer encapuchada con técnicas del Clan Hyuga… no entendía lo que estaba pasando ni quien era esa mujer, pero era buena peleando y tratando de dominar a la bestia de dos colas… su escenario de nuevo cambió estaba vez estaba en un hospital y delante del él, el pequeño niño rubio que estaban buscando desde hace semanas. Despertó alterado y lleno de sudor. Había tenido pesadillas desde que se desmayó en el comedor del Kazekage, se tocó la cabeza y esta le dolía mucho, miró a su al rededor y vio al séptimo Hokage dormido hecho bolita en una silla. Agarró una almohada fuertemente y se la aventó haciéndolo caer de la silla.
-Pero… ¡¿Qué rayos te sucede teme-ttebayo?!-preguntó enojado Naruto y aventándole la almohada de regreso.
-Te creo Dobe... -dijo Sasuke muy serio mientras esquivaba la almohada y se acomodaba en la cama. - Soñé que capturaran a Matatabi y que la controlaban... -su mirada se volvió muy fría-. Aquel nuevo enemigo se convirtió en el jinchuriki de Matatabi... también estaba Boruto en mi sueño…
Naruto se puso de pie y también estaba demasiado serio y suspiró -En aquél sueño el gran sapo decía que tú eras alguien de gran ayuda en este problema... Dobe ayúdame a traer a Boruto de vuelta y acabar con este enemigo-ttebayo.
Sasuke se quedó pensativo- No sé cómo lo haremos... Pero al menos intentaré con el Rinnegan llegar a dimensiones que atraviesan el tiempo...si ya he atravesado el espacio supongo que puede funcionar...
El rubio sonrió volviendo a él la esperanza de traer a su hijo de vuelta-. Bueno Teme de pie... te has dormido casi un día y medio -ttebayo has de estar muriendo de hambre...
El estómago de Sasuke hizo un poco de ruido comprobando la teoría del Hokage, se puso de pie y Naruto lo ayudo pues estaba débil y con el terrible dolor de cabeza. Llevó a su amigo por algo de comer. Llegaron al gran comedor y ahí se encontraba el Kazekage degustando un poco de jugo y fruta.
- ¿Cómo te encuentras Sasuke? -preguntó el pelirrojo.
-Bien… supongo -dijo Sasuke tomando asiento y viendo todos los manjares a su alrededor.
Naruto sonrió y también se sentó sirviéndose algo de comer, solo Sasuke era el único que seguía que de momentos quedaba atrapado en sus pensamientos, de rato reaccionando tomando algo de comer ya que su estómago se lo exigía.
El Uchiha trataba de mantener toda la información posible de lo que había ocurrido en sus sueños, no quería que nada se le escapara de las manos ahora que él creía en la loca teoría de su amigo, a pesar de que tardaba mucho en comer, ni Gaara ni Naruto lo interrumpían, ellos comían en silencio.
Dos peleas con Matatabi: la primera era para que la capturaran la segunda una mujer… si podía recordar perfectamente la voz de la mujer y sus ataques… muy parecidos al Clan Hyuga de su Aldea, pero no entendía el porqué del enemigo.
Tocó su cabeza pues tanto recordar le estaba ocasionando una migraña aguda.
- ¿Estás bien Teme-ttebayo? -preguntó el rubio.
-Hay dos personas que atacaron a Matatabi… una utilizaba técnicas del Sharingan… el otro enemigo… sin duda era una mujer…
- ¿Una mujer? -preguntó Gaara.
-Sabe técnicas del Clan Hyuga -dijo muy serio-. La mujer lleva sangre Hyuga -dijo muy tajante causando escalofríos en el rubio-. No me cabe la menor duda… yo peleé con ella… no sé ni cómo terminé ahí, pero traté de ayudar a Matatabi… solo logré unos buenos golpes…
―Lo mejor es que te recuperes rápido Teme para partir de inmediato a la Aldea de la Hoja… ya no me está gustando todo esto -dijo el rubio con cierto nerviosismo.
- ¿Sucede algo Naruto? -preguntó Gaara al ver la expresión de su amigo.
-Esta situación sigue sin gustarme… el sapo me advirtió de mi familia y las palabras de Matatabi de esa vez… una mujer que sabe técnicas del Clan Hyuga-ttebayo…
-Les prepararé todo para que puedan salir mañana directo a la Aldea de la Hoja -dijo Gaara.
El rubio asintió, él también se estaba sumergiendo en sus pensamientos tratando de conectar todo, de entender todo… Gaara salió del comedor para ir a su oficina y tener todo listo para partir. Decidió que iría con ellos y apoyaría en todo a su amigo, a cabo su hermano se quedaría al cuidado del gato blanco.
-Sasuke es mejor que sigas descansando ya has comido bien -dijo el rubio ayudando a ponerse de pie al Uchiha.
- ¿Qué es lo que te preocupa? -preguntó directamente Sasuke.
- Me advirtieron que no solo Boruto estaba en peligro también mi pequeña Himawari… -suspiró-. Luego me dices de técnicas que tienen que ver con el Clan Hyuga… esto ya es demasiado… el enemigo debe estar en estos momentos dentro de mi familia… por eso quiero regresar-ttebayo tengo una espinilla que no me deja en paz… además Toneri está en la Aldea...
- ¿Tonerí? -preguntó Sasuke
-Sí, decidió venir con nosotros y ayudar… aunque sé que ha cambiado… pero también siento que está en peligro-ttebayo.
-Comprendo entonces descansaré para estar bien mañana…
-Muchas gracias Teme… si recuerdas algo más házmelo saber…
Sasuke asintió y se retiró a descansar, Naruto lo encaminó hasta su habitación y luego fue a la de él. Se dio un baño, uno muy largo y con agua casi hirviendo, tanto pensar lo hacía insensible, se puso su pijama y se tiró a la cama a tratar de descansar, pero los nombres de sus hijos aparecían una y otra vez en su mente.
- ¿Estás seguro que aquí hay algo que nos ayude? -preguntó un individuo.
-Tal vez… solo es cuestión de ponerme a recordar -contestó.
Había tres individuos observando la Aldea de la Hoja desde la cabeza del séptimo Hokage.
Naruto despertó antes del amanecer y comenzó a guardar sus cosas, tocó fuertemente la puerta de su amigo apresurándolo. El Kazekage ya estaba listo con algunas guaruras en la entrada de la Aldea de la Arena recibiendo indicaciones de que si había algún peligro que amenazara a la Arena hacérselo saber sin retrasos.
-Muy bien es hora de irnos -dijo el Kazekage tomando rumbo a su Aldea aliada.
Naruto los detuvo y optó por un opción sencilla y arriesgada a la vez, convocó a Kurama y todos subieron en él para llegar más rápido, claro que estuvieron alerta por si algún enemigo intentaba algo en contra de ellos. Pero Naruto no podía esperar a casi un día llegar a su Aldea, además era el Hokage su deber de estar con la Aldea que le dio un hogar.
Estaba amaneciendo cuando llevaban una cuarta parte del recorrido.
Naruto estaba muy pensante y eso llamaba la atención del zorro de nueve colas.
- ¿Qué ocurre? -le preguntó Kurama en su mente.
-Trato de armar todo lo que está pasado… hay algo que siento que estoy pasando por alto algo muy importante -ttebayo.
-¿Cómo qué? Puedes contármelo tal vez pueda ayudar… yo sé tus pensamientos… también Boruto ha aparecido en mi mente -dijo el zorro tratando de animar un poco al rubio.
-No sé cómo explicarlo-ttebayo… el enemigo se aferró tanto a mi persona… que mis hijos corren peligro… no sé quién es este enemigo, pero siento en mi corazón que es alguien cercano, no lo sé con certeza, pero necesitaré llegar a mi Aldea hablar con Hinata porque si Boruto está con nosotros tal vez estas cosas que paso por alto las sepa Hinata.
-Entiendo… estaré alerta por si algo yo encuentro en mi memoria
-Gracias Kurama -dijo el rubio muy feliz de que a pesar de todo ha forjado una gran amistad con aquel Bijū.
Después de medio día de recorrido sorprendentemente podía ver a lo lejos lo que pareciera ser la Aldea de la Hoja, Kurama no titubeo ni un segundo en el viaje y apresuró la marcha para llegar. A la entrada los tres bajaron de la bestia, claro que Sasuke fue ayudado por la Arena del Kazekage y al entrar por la puerta principal Naruto pidió ayuda para que su amigo fuera trasladado de urgencia al hospital de la Hoja.
Gaara y Naruto se dirigían a la Mansión Hyuga.
- ¿Cuál te gusta Hima-chan? -pregunto Iruka quien estaba en una tienda de peluches entreteniendo a la pequeña Girasol.
La niña miraba atenta un gran estante lleno de peluches, pero una sombra con rubia cabellera que pasó por la ventana detrás del estante llamó más su atención.
- ¡Papá! -gritó la pequeña y salió a su encuentro.
- ¡Espera Hima-chan! - dijo Iruka y la siguió, pero ella era bastante rápida.
-¡Papá!- grito de nuevo la pequeña sorprendiendo al rubio.
-¿Himawari? -preguntó el rubio volteado y recibiendo en sus brazos a la pequeña Girasol.
-¡Regresaste! -dijo muy alegre y abrazando a su padre.
El rubio le sonrió y de repente recordó las palabras del sapo, dejándolo con una mirada muy seria.
- ¿Por qué saliste de misión? - preguntó sacando al rubio de sus pensamientos.
-Tuve que arreglar unos problemas …pero... ¿Qué haces aquí-ttebayo?
-Ya estoy viejo para correr así -dijo Iruka apareciendo detrás de ellos.
- ¿Iruka sensei-ttebayo?
-Hola Naruto.
- ¿Y Hinata? - preguntó el rubio.
-Mami está en el hospital cuidando a mi abuelo -dijo Hima.
- ¿Que le sucedió a lord Hiashi? -preguntó Naruto preocupado.
-Ha estado enfermo desde hace unos días y mi mami ha estado con él -dijo Hima.
-¿Enfermo-ttebayo? -dijo Naruto consternado -Pero ¿Cómo?
-Por eso Hima ha estado conmigo -dijo Iruka.
-Muchas gracias Iruka-sensei -dijo Naruto y dejo a su pequeña en el piso -Entonces haré una desviación. Gaara es mejor que vayas a casa de Shikamaru para que te reúnas con Temari yo iré a ver a Hinata y cuando me desocupe pasare por ti... -dijo el rubio y Gaara asintió.
-No te preocupes yo te entiendo -dijo Gaara y siguió su camino.
-Hima iré a ver a mamá quédate un poco más con tu abuelo Iruka por favor -dijo Naruto agachándose para hablar con la pequeña.
-Si papá -dijo la pequeña abrazando a su papá.
Naruto le devolvió el abrazo y no quería soltarla, pero tenía que seguir. Se dirigió al hospital pasando cerca de la mansión Hyuga y sintió un golpe en el corazón. Se acercó un poco y sentía ira.
- "Hiashi desapareció" -vino a su mente esas palabras dejándolo asustado.
-¿Qué está pasando? -se preguntó y cerró los ojos. Había algo que quería recordar pero que simplemente no aparecía. Suspiró agotado y se dio prisa para ver a su esposa, ya tendría tiempo para meditar las cosas.
Una viga de la casa Hyuga se empezaba a fisurar.
Entró al hospital y preguntó por Hiashi Hyuga.
- ¿Naruto? -preguntó una voz detrás de él muy familiar.
-Ah... Sakura... me acabo de enterar de lo que le pasó al padre de Hinata ¿Cómo se encuentra-ttebayo?
-Bien Naruto, estuvo delicado aún no sabemos por qué, de repente todas sus energías se esfumaron, descansó un par de días y se encuentra mejor.
-¡Qué alivio! Muchas gracias -dijo el rubio tomando la mano de su amiga.
-Me imagino que buscas a Hinata, ella está en la cafetería, ha estado muy al pendiente de Ko y de su padre.
Naruto asintió y fue directo a la cafetería, y ahí estaba ella, tranquila tomando un café y mirando al horizonte.
-¿Puedo sentarme con usted-ttebayo? -dijo un rubio de ojos azules cautivando con su voz a la Uzumaki.
-Naruto-kun -dijo Hinata muy feliz que no se pudo contener y se puso de pie para abrazar a su marido-. Qué bueno que volviste.
-Disculpa la tardanza-ttebayo -dijo Naruto abrazando fuertemente a su esposa-. ¿Cómo estás?
-Cansada, desde que llegamos no he descansado muy bien… luego preocupada por mi padre…
Naruto la miró fríamente y Hinata agachó la mirada-. No quiero que te descuides, sabes que en el Clan te pueden ayudar… no quiero que te pase algo, así que hoy me acompañarás a descansar -dijo Naruto
-Pero…
- ¿Desobedecerías una orden del Hokage-ttebayo? -preguntó Naruto desafiando a su esposa.
-No señor… yo no desobedecería tal orden -dijo abrazando más fuerte a su marido y recargando su cabeza en el pecho.
-Te acompaño a que te despidas de tu padre y vamos a la Mansión, tú duermes y yo voy por Hima, además quiero hablar contigo.
Hinata asintió y fue de la mano de su esposo a la habitación de Lord Hiashi.
Toneri estaba paseando en el jardín con sus bebés custodiado con algunos hombres del Clan Hyuga, de repente un gran derrumbe se escuchó, Toneri usó sus poderes para crear un campo de energía que los protegiera a él y a los miembros del Clan.
-¿Qué pasa? -se preguntó.
Otros miembros empezaron a caer, Toneri estaba preocupado, volteó a su alrededor mientras vigas y paredes caía y junto con ellos varias personas, tomó a sus bebés en brazos, pero no sentía alguna presencia maligna ni nada por el estilo.
-¡Naruto-kun!, hay mucho humo en la Mansión -dijo Hinata asustada.
-¿Qué-ttebayo? -preguntó y se dirigieron a gran velocidad a ver qué ocurría.
Entraron y se encontraron a Toneri.
-¿Qué sucedió? -preguntó enojado Naruto.
-No lo sé -dijo Toneri agitado-. De repente todo se vino abajo, busqué si había algún individuo que provocó esto y no había nadie, además varios individuos del Clan cayeron desmayados… no sé qué puso ser.
Naruto entró a las profundidades entre el polvo y los escombros, Hinata se quedó a lado de Toneri pues veía que tenía dificultades, sus bebés lloraban sin cesar tal vez asustados por todo el desastre.
Naruto camino con dificultad y se tropezó con un cuerpo, sintió el pulso y estaba nulo.
- ¿Qué pasando aquí? -preguntó al aire y sintió que su sangre se bajaba, estaba demasiado pálido.
Se puso de pie y caminó un poco más encontrándose a varios miembros tirados y los demás tratando de auxiliarlos.
-¿Qué está sucediendo-ttebayo?
- ¡Shino! -gritó alterado Kiba, estaban en la estación de policía-. ¡Me acaban de informar que hago pasó en la Mansión Hyuga vamos a inspeccionar! -ordenó el perruno y ambos amigos fueron directo a la mansión que no estaba muy lejos de donde estaban.
Naruto salió al encuentro con Toneri y Hinata.
-Naruto-kun ¿Qué paso? -preguntó preocupada, la mirada de Naruto estaba perdida además aquel color moreno ahora estaba más claro.
-No lo sé… no entiendo… no siento ningún chakra maligno… Hinata hay varios miembros del Clan Muertos-ttebayo…
Hinata se llevó las manos a la boca y fue sostenida por su perruno amigo-. ¿Qué pasó aquí? -preguntó Kiba.
Naruto no contestaba, no podía, se había quedado sin habla algunos instantes digiriendo todo y se sentó tratando de tomar aire y pensar.
Shino entró a investigar y Kiba ayudó a Hinata a sentarse.
- ¿Qué pasó? -preguntó Kiba de nuevo.
-No lo sabemos… todo está pasando demasiado rápido -dijo Naruto-. Kiba por favor investiga los alrededores -pidió.
El perruno asintió y junto con Akamaru y demás perros se repartieron alrededor de la Mansión en un radio de 500 metros.
- ¿Muertos? ¿Estás seguro? -preguntó Toneri tratando de calmar a Chika y a Akiko.
-Sí, sentí su pulso… no tenían -dijo Naruto acercándose a Hinata y abrazándola fuertemente.
-Se está saliendo de control esto -dijo Toneri-. No sentí nada, no vi a nadie… todo sucedió tan rápido que apenas tuve tiempo de reaccionar crees que…
- ¿Qué esto haya sucedido en el pasado? -completó Naruto la teoría de Toneri.
El señor de la Luna asintió-. Puede que haya sucedido y esté repercutiendo ahora…
-No puede estar sucediendo algo así -dijo Naruto enojado y tratando de consolar a Hinata quien no emitía palabra alguna.
Shino regresó con el informe de daños y Kiba también, pero sin noticias revisó a profundidad sin resultado alguno comprobando así la teoría, eso estaba sucediendo en el pasado y afectándolos ahora.
- ¿Por qué nos están haciendo esto? Primero Boruto, luego Ko, Hanabi… -dijo Hinata entre casi lágrimas.
-Matatabi -agregó Naruto-. El enemigo está enfrascado en nosotros, pero lo detendremos… con la ayuda de Sasuke encontraremos la forma de viajar al pasado y resolver todo.
Shino y Kiba esparcieron la noticia del Clan Hyuga para que ayudaran a los afectados, Sakura y Shizune fueron de inmediato para revisar a los heridos, los demás amigos de los Uzumaki y Hyuga ayudaron a levantar escombros. Gaara acudió al llamado rápidamente y con su arena movió toda viga que tenía atrapada a los heridos y recuperó cuerpos, Naruto cargó en brazos Hinata y fueron a casa de Iruka, le encargó a su esposa, Iruka le ayudó con gusto, toda esta situación era muy difícil y Naruto necesitaba todo el apoyo posible, acomodaron a la Uzumaki en un cuarto para que descansara y la pequeña Girasol fue hacerle compañía a su madre. Naruto salió directo a la Mansión Hyuga.
Los demás miembros fueron llevados a diferentes casas hasta que todo se aclarara y la mansión fuera reconstruida.
La noche cayó en la Aldea y Naruto regresó por su esposa e hija y fueron a su casa, entraron y estaba en la sala Toneri con una cuna y en ella los pequeños. Esa cuna perteneció a Boruto y a Hima y ahora cuidaría el sueño de los pequeños. Todos cenaron en silencio y así se fueron a dormir.
-Espero que te acomodes aquí con tus pequeños… es el cuarto de Boruto-ttebayo -dijo Naruto.
-Gracias -dijo Toneri observando las fotos familiares-. Debe ser difícil… que tu hijo esté lejos…
-Demasiado -dijo de inmediato el rubio-. Necesitaré mucho de su ayuda para encontrarlo… no sabemos hasta donde lleguen los planes de enemigo y a quienes más involucre.
Toneri asintió-. Te seré sincero siento que también ellos corren peligro -dijo Toneri mirando a sus bebés quienes estaban dormidos en la cuna, después de cenar trasladaron todo al cuarto del rubio menor.
-Sea lo que sea, todos cooperaremos para que estemos a salvo-ttebayo y bueno buenas noches -dijo el rubio saliendo de la habitación.
Toneri se sentó en la orilla de la cama observando a sus bebés.
Naruto fue a darle el beso de buenas noches a su princesa y luego entró a su habitación y Hinata ya estaba tirada en la cama, desde el incidente no había dicho palabra, apenas había comido, Naruto se apresuró para cambiarse y acercarse a su esposa, la abrazó por la cintura y ella lloró en silencio, se dio media vuelta y se aferró a Naruto, él la recibió sin decir nada solo permitió que llorara sacando su dolor.
A la mañana siguiente llegó Iruka, estaba vez se quedaría en la casa de los Uzumaki cuidado a Hinata y a Hima, y de paso a Toneri por si algo se le ofrecía, Naruto fue directo al hospital acompañado de Gaara.
-Teme hay que darnos prisa -ttebayo -dijo muy serio.
-Ya me enteré por Sakura -dijo el él-. Lamento todo esto, pero ya me siento mejor para intentarlo.
-Bien entonces empecemos a tratar de viajar en el tiempo -dijo muy decido el rubio. El Kazekage y Sasuke asintieron.
