Fueron tres semanas desgastantes de entradas y salidas del hospital, en ese lapso de tiempo le dieron de alta a Jimmy; Albert ansiaba quedarse en las noches cuidando de Leslie, pero se lo impidieron, a la única que dejaban que estuviera a su lado era a Candy.
Rosy al ver la dedicación de su abuelita por Leslie, dispuso en su corazón que en el futuro estudiaría medicina como Candy.
En una de esas tardes en que entraron para asear a la paciente, mientras esperaban a que terminara el equipo de enfermeras, Candy guio a Albert a la habitación vacía contigua, ella le ofreció su cuerpo para que él se consolara, en ese acto, Albert pudo deshacerse de la tensión acumulada en esos días, no era el momento más propicio, ni tampoco tenía mucho ánimo, pero lo necesitaba para tener una especie de alivio, se sintió más unido que nunca a su mujer.
Durante esas semanas George se encargó de llevar a los niños a la escuela, a la salida se iban a las oficinas del corporativo para hacer sus tareas, David se admiraba de que a Isaí le gustara ordenar los documentos de su papá, le gustaba ver en acción a Albert, eso era lo que necesitaba: el ejemplo, presenciar cómo trabajaba, ver como los empleados obedecían sus órdenes, observar el liderazgo de Albert, ya no tuvo la necesidad de forzar a su hijo menor para se involucrara desde pequeño en las actividades de la compañía, porque el chico empezó a imitarlo.
La vida tenia que seguir su curso, Leslie reaccionó al tratamiento; Albert, nombró a Jimmy sub gerente de la compañía, le ofreció un porcentaje de las utilidades netas que se acumularan en el ejercicio fiscal, fue una oferta que no pudo rechazar; cuando Leslie se recuperara la contrataría por honorarios, aunque tendría el mismo sueldo que George.
En la última semana de clases, antes de salir de vacaciones de diciembre, David fue víctima de la ideología de género, en una conferencia de la comunidad LGBT, llegaron unos transexuales para hablar sobre la tolerancia y hablar contra la homofobia, todo estaba tranquilo hasta que uno de esos individuos pidió voluntarios entre los niños, para que los varoncitos se vistieran de niñas y viceversa, vieron que David tenia una mueca en la boca e hicieron que pasara al frente, Isaí y Rosy se pusieron a la expectativa para ver lo que ocurriría.
—Disculpen señores, pero no deseo participar. —se excusó David.
Aquel hombre vestido de manera extravagante con exageradas lentejuelas, peluca y pestañas postizas, se indignó.
—¡Yo no soy un señor, soy una mujer! —dijo furioso.
—Bueno lo que sea, aunque yo escucho su voz ronca, le veo la manzana de adán en el cuello, y mejor no le seguiré diciendo lo que observo en su aspecto.
Aquel hombre, lo agarró por el brazo, y le dijo a una de las maestras que lo ayudara a ponerle lápiz labial y escarcha en el cabello, según ellos le querían dar una lección de tolerancia pero lo estaban violentando, Isaí y Rosy fueron auxiliar a David, porque lo vieron forcejeando, Isaí le dio un golpe en los testículos al hombre. A los tres los llevaron a la oficina del director por alborotar a los demás niños. Llamaron a sus padres.
—Señora Candice, su hijo se negó a participar en una conferencia. —lo acusó el director.
—Me parece muy raro, porque mi hijo siempre ha sido muy participativo —comentó Candy.
—Hay una serie de conferencias de la comunidad LGBT para que los niños acepten la diversidad sexual, y su hijo homófobo se negó a vestirse de niña.
A Albert se le encendió la sangre y replicó: ¿Y los derechos de mi hijo donde quedan? Si el dijo que no deseaba participar, no debían obligarlo.
—Señor Andrew, es el programa que seguimos de educación sexual, desde pequeños hay que enseñarles a respetar a los que son diferentes a ellos.
—Con mis hijos no se metan, respeto a esa comunidad, pero también, exijo que se respete la forma en que educo a mis niños en base a mis principios, el sabe muy bien que es un varón y no tienen porque obligarlo a vestirse de nena. No discutiré más sobre este asunto, quiero que preparen los papeles de Isaí, David y Rosemary, los sacaré de esta escuela.
—Señor Andrew, en todas las escuelas es el mismo programa que se tiene que impartir. —espetó el director.
—Eso ya no le compete a usted —dijo Albert de la forma más educada que pudo.
A la salida de la escuela Albert le comunicó a su familia que seguirían sus cursos en Homeschooling.
—No quiero que el estado eduque a mis hijos, y les enseñen basura marxista. Las escuelas fueron diseñadas para crear personas iguales. La verdadera inclusión y equidad es destinar mayores recursos educativos a la población en condiciones de vulnerabilidad o desventaja, es decir a los que tienen capacidades diferentes.
Candy no replicó, ella también vio mal que quisieran adoctrinar a los niños de esa forma.
Albert decidió que George fuera el tutor de los chicos (le aumentó el salario, no encontraría otro mejor que él) las asignaturas que verían con el serían: sociales, matemáticas, Inglés y otros idiomas. Candy les daría instrucción en el área de ciencias naturales. Sería un trabajo extenuante, un reto que permitiría que se crearan lazos más afectivos entre hermanos, madre e hijos.
Leslie se recuperó, Albert y Rosy la visitaron en el hospital, la pusieron al día con lo de homeschooling.
—Como George funge como tutor de los niños, necesito alguien que apoye a Jimmy, pienso que eres apta para ese empleo, pero lo único que puedo ofrecerte es trabajar por honorarios — le explicó Albert.
Leslie le sonrió a su padre y respondió: Te agradezco que pienses en mi para ocupar ese puesto, espero cumplir con las expectativas y quizás, más adelante que haya ganado de nuevo tu confianza, me permitas ser parte de la nomina oficial de la empresa.
—Me alegra que comprendas, esto es por mientras crecen tus hermanos, tu suegro y yo queremos que Jimmy y tú tengan su propia empresa. Tendrás que esforzarte para que pases tiempo de calidad con Rosemary. Compré la propiedad que está a lado de mi casa, la puse a nombre de la niña, por obvias razones.
Leslie supo que Albert tardaría en darle el voto de confianza, pero para ella lo importante era que permitiría estar cerca de el y sus hermanos.
Jimmy y Leslie pasaron nochebuena y el fin de año en casa de Albert, mientras amueblaban la casa que le regaló Albert a su nieta. Rosemary atendía a su mamá, de esa manera pudo tener paz.
En enero reanudaron las actividades para habilitar el consultorio médico en el corporativo, compraron el equipo que se requería. Por fin Albert tendría a su mujer cerca de él todo el tiempo.
Chicas el próximo capítulo es el final, acepto sugerencias de lo que quieran que pase en la historia, pondré los agradecimientos a las que siguieron el fic hasta hoy, Dios me las bendiga.
