49
Quinn, Rachel, April y Franny estaban en la consulta del médico. Quinn estaba tumbada en la camilla, y una fisioterapeuta tratando de ayudarla a mover sus piernas. Rachel la miraba ilusionada por los avances que estaba haciendo, aun no conseguía del todo moverlas por ella misma, pero sus piernas reaccionaban ante la ayuda de la fisioterapeuta. Y ambas se miraban con ilusión. Quinn estaba completamente decidida a dejarse la piel por volver a andar, y ver la ilusión en los ojos de su chica aumentar la primera vez que la viera caminar.
- Lo estás haciendo muy bien – le dijo la fisioterapeuta – Realmente estás haciendo muchos avances en la recuperación.
- Gracias – dijo con una sonrisa, aunque agotada Quinn, ya qué estaba dando lo mejor de sí, para que sus piernas funcionasen de nuevo, en los ejercicios que le estaban haciendo hacer en aquellos momentos- ¿Cuánto tiempo estima que necesitare para recuperarme del todo?
- Opino que en unos cuatro meses podrás volver a caminar, si sigues por este camino, pero has de ser paciente, una recuperación así no es cualquier cosa- afirmaba aunque con simpatía.
- Cuatro meses – sonrió April – Esa es mi sobrina – dijo animándola, todas sonreían, porque aquello era esperanzador. Todas sonreían, salvo Quinn, quién tenía el ceño fruncido.
Cuando salieron de la consulta, Franny, se encargaba de llevar la silla de ruedas de su hermana, y ambas se miraron.
- ¿A qué viene esa cara Quinn? Es una buena, muy buena noticia. - le preguntó extrañada.
- No es ninguna buena noticia, tengo que estar preparada en menos tiempo – contestó la chica mirando con desesperación a su hermana mayor.
- ¿Qué ocurre Quinn? -la interrogó sabiendo que había algo en la mente de su hermana pequeña.
- ¿Prometes no decírselo a Rachel? - preguntó preocupada.
- Sí, claro...
- Hice que la entrenadora Sylvester, me incluyera en la lista del campeonato nacional de las animadoras, dentro de dos meses.
- Quinn... no puedes pretender hacer una recuperación en tan poco tiempo.
- Tengo que hacerlo, ¿no me ves capaz? - le cuestionó hastiada.
Franny la miraba no sabiendo que contestar, por un lado ella debía seguir siendo la hermana mayor, y eso hacia que le correspondiese unas responsabilidades, por otro lado tenía fe ciega en Quinn, y si ella se veía capacitada para conseguir ese reto, ella debía dar el ciento veinte por ciento para que su hermana pequeña lo consiguiera.
- ¿Qué tienes en mente para conseguir ese plazo?
- No lo sé, hacer ejercicios, Mike y Sam lo saben y van a estar apoyándome, estaría realmente feliz si mi hermana también estuviera apoyándome en esto – le sonrió para tratar de convencerla – Franny, sé que Laurel y tú estáis fuera de la ley... aunque no te pregunte por eso, pero tú y yo somos de la misma sangre, eso quiere decir algo...
- Eso es precisamente lo que me da miedo Quinn, no quiero ninguna locura ¿entendido?
- ¿Me ayudarás? - preguntó con una sonrisa enorme en su rostro, al ver el cambio en su hermana.
- Puedes contar con Laurel y conmigo, lo que no entiendo es porque no quieres que lo sepa Rachel.
- Porque quiero darle una sorpresa, sé que ella lo pasa mal cuando estoy en recuperación, porque quisiera hacer más, así que no quiero hacerle pasar por estos momentos tan duros, ya me inventaré algo, pero van a haber momentos en que querré tirar la toalla, y no quiero que ni Mike, ni Sam, ni Laurel ni tú me lo permitáis. Ni ella, ni Santana, podrían hacer lo que te estoy pidiendo.
- De todas maneras es muy complicado que estés preparada para una competición como la de las animadoras, son palabras mayores...
- No es "complicado", es "imposible", pero no voy a dejar que nadie me diga que no puedo hacerlo, lo conseguiré, estaré en esa competición al lado de Rachel, Santana y Brit, tengo eso en mente y nadie hará que cambie de opinión.
- Eres mi heroína – le acarició el pelo Franny, con una sonrisa de admiración en su rostro– Ese coraje tuyo no sé de donde sale, pero bendito sea, ahora vamos a por tu chica, y ya hablaremos después del fin de semana, Laurel, tú y yo sobre como vamos a conseguir que mi hermanita levante el preciado título de las animadoras.
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(Visto por Rachel)
La noticia de los cuatro meses le había alegrado, porque a pesar de todo, pasase lo que pasase, aquello se lo había tomado como algo positivo, una señal para demostrarle que cuando toda aquella pesadilla terminase, Quinn y ella tenían un brillante futuro por delante en New York. Su chica iba a volver a andar, y podría hacer todo lo que había soñado. Ambas estaban tumbadas en la cama, después de una amena cena con Laurel y Franny.
Rachel tenía sujeta de la mano a Quinn, y a pesar de que ambas estaban intentando ver una película, lo cierto es que la Diva hacía muchos minutos que había pasado de la película, y se dedicaba a observarla con absoluta adoración. Aunque en un principio la rubia no le dio demasiada importancia, al cabo de unos minutos, la sonrisa se le dibujo en el rostro.
- Rachel, creo que te estás perdiendo la película -bromeó.
- Me da igual la película, tú eres mucho más interesante – le guiñó el ojo, mientras Quinn la miraba de lado.
- Pero no vale, estamos viendo una película de Barbra Streisand – le recordó.
- ¿Ah sí? - le cuestionó poniendo su mano detrás del cuello de la rubia, y atrayendola hacia ella para robarle un beso – Tú eres más interesante que Barbra.
- ¡Dios! Eso sí que es un piropo viniendo de ti – la miro sorprendida, aun a milímetros del rostro de su chica - ¿Qué pensaría Barbra si te oyese?
- Que tengo toda la razón – le contestó completamente enamorada.
- Pero tendremos que ver la película, porque Barbra es mi telonera esta noche – sonrió con cariño.
- ¿Tu telonera? - le cuestionó con sorpresa - ¿Cómo es eso?
- Quiero cantarte una canción ahora que estamos aquí tú y yo a solas – contestó con rotunda sinceridad.
- ¡Entonces para la película y cantame! - exclamó con ansias, realmente deseaba escuchar a su novia, y ahora más que nunca quería que aquella película acabase.
- Primero deja de mirarme así, que me estoy poniendo nerviosa – le pidió – y acabemos de ver a Barbra.
- Vale, vale, jo... veamos la película – se resignó.
Quinn sonrió ante aquello, era realmente divertido ver a la Diva actuar de ese modo. Y cuando los títulos finales recién aparecían, Rachel volvió a pedir la canción, tocando palmas.
- ¡Quiero mi canción! ¡Quiero mi canción! - pedía como una niña pequeña.
- De acuerdo, vale, entendido... - se burló de ella con afecto – Entonces pasame la guitarra, por favor.
Rachel se levantó de un salto, y fue corriendo a por la guitarra de su novia, la sacó de la funda con cuidado, y se la entrego de nuevo, sentándose a su lado.
- Bueno, ya sabes que de tanto en tanto, me gusta comportarme de un modo romántico, o como diría Santana "pastel", con mi novia, así que el otro día al escuchar esta canción en la radio, no pude dejar de pensar en ti... aunque realmente no necesito una canción para que eso ocurra – le sonrió – Espero que te guste.
Afinó la guitarra, durante un par de minutos, y volvió a mirar a su chica.
- ¿Preparada?
- Estoy deseándolo.
Quinn carraspeó un poco, y comenzó a cantar:
He estado durante tanto tiempo, esperando una señal
que indique que es el momento correcto para nosotras
He estado aquí demasiado tiempo, porque yo no tengo las agallas para decir
Todas las cosas que hay dentro de mi cabeza
Por favor, dame una oportunidad, por que yo estaré aquí para ti
Siempre que lo necesites, cuando lo necesites
Sólo coge mi mano, y por favor, sígueme
Que yo estaré ahí siempre que lo necesites
He tratado de ocultar, todos mis pensamientos, siempre
Tal vez ahora hablaré al fin
Porque he estado esperando, con la idea de que podría decir
Todas las cosas que hay dentro de mi cabeza
Cuando acabo la canción, Rachel tenía lágrimas en los ojos, aquella voz tan dulce de la rubia, junto con aquella guitarra, y todo aquello dedicado simplemente para ella, le transportaba al paraíso. Daba igual lo que ocurriera fuera de aquella habitación. Quinn la había conseguido transportar a un mundo donde sólo existían ellas dos, un mundo que era de ambas y de nadie más. Quinn conseguía con aquella breve canción hacer mágia en sus vidas.
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(Visto por Laurel)
Fuera de aquella habitación había sonado también aquella canción y Franny se echó para atrás en el sofá, cerrando los ojos dejándose llevar por la dulce voz de su hermana, dibujándosele un hermosa sonrisa.
- Tiene una voz maravillosa – constató Laurel.
- Está tan enamorada – sonrió Franny con un cariño y orgullo hacia su hermana fuera de toda duda – Rachel Berry es una bendición para ella, no sé que habríamos hecho si ella no estuviera con mi hermana.
- Casi me dan envidia – sonrió Laurel – No me malinterpretes, lo nuestro es maravilloso también, pero yo también quiero que me cantes – le pidió la morena medio en broma.
- Vale, un día te pienso cantar, y ya no tendrás quejas sobre mí – se burló con cariño.
- No las tengo, en absoluto.
Ambas se abrazaron el sofá, la sala estaba casi a semi oscuras, y habían estado bebiendo vino, así que al igual que ocurría dentro de la habitación de Quinn, allí también se notaba que el amor estaba en el aire.
- Sólo me preocupa... - dijo Franny, pero no acabó la frase – Bueno, da igual.
- No cariño, vamos, ¿qué ocurre? - preguntó mirándola a los ojos.
- Mi hermana... ha planeado algo, pero aunque quiero creer que lo conseguirá, me preocupa de verdad que no lo consiga.
- ¿Puedo saber cual es el plan de tu hermana? - preguntó recuperando su postura en el sofá y poniéndose cómoda, para prestar atención a cualquier cosa que tuviera que explicarle su chica.
Franny le susurró, porque no quería alzar la voz, y que por mano del destino, Rachel pudiera escuchar aquello.
- Se ha apuntado al campeonato de las animadoras.
- ¿Cómo? - le preguntó confusa.
- Le dijo a Sue Sylvester que dentro de dos meses podría estar dando lo mejor de sí, y ganar. No quiere que se entere Rachel, por eso hablamos en susurros.
- Pero los médicos dijeron que necesitaría cuatro meses... - afirmó preocupada.
- Quiere que Mike y Sam, esos amigos suyos, le ayuden, al igual que nosotras, pero no quiere que Rachel o Santana se enteren.
- ¿Porque no quiere? - preguntó extrañada.
- Porque dice que le quedan dos meses muy duros, y que habrá momentos que ella misma quiera tirar la toalla, y no quiere que le dejemos, teme que Santana o Rachel lo pasaran mal.
- Comprensible realmente... pero...
- Lo sé, incluso ella misma dice que es imposible, pero de verdad tiene una determinación muy fuerte a conseguirlo.
- Entonces lo conseguirá, si es igual de cabezota que su hermana puede conseguir cualquier cosa que se proponga.
- Laurel temo que no lo consiga...
- Ella no quiere personas que tiren la toalla ¿verdad? Por eso quiere a su hermana a su lado, porque en el fondo ella confía plenamente en que tenerte a su lado le ayudara en esos momentos que ella vea que no puede conseguirlo.
- ¿Y si no lo consigue? Las animadoras y el Glee Club son realmente importantes para mi hermana.
- Lo conseguirá... - afirmó mirándola fijamente a los ojos.
- ¿Por qué estás tan segura? - le preguntó asombrada de la seguridad de Laurel.
- Porque te tiene a ti a su lado – sonrió, y afirmó sin más, con toda la confianza que una persona puede demostrar.
- Te quiero - dijo besándola después de aquella seguridad que había demostrado en ella – Sí, lo conseguirá, tengo mucha fe en mi hermana.
- Así me gusta, tú me has dicho muchísimas veces que nadie puede con una mujer de tu familia, así que opino que es hora de que las hermanas juntéis fuerzas.
- ¿Estarás a nuestro lado? - preguntó para cerciorarse.
- Cariño, nadie me alejaría de tu lado – volvió a besarla – Por nada del mundo, estamos en mitad de un túnel oscuro, pero ya comenzamos a ver la luz.
- ¿Verdad que sí? Esa sensación me da a mi también – suspiró aliviada – Ahora que mi tía y los abogados están preparando ya el juicio, esta vez definitivamente, y que mi hermana tiene la fortaleza para recuperarse, sé que vamos a salir de esta.
Laurel no dijo nada, era feliz al escuchar aquellas palabras surgidas de su novia, y ella misma deseaba creer en ellas con todas sus fuerzas, porque todos se merecían que las cosas comenzaran a salir bien, porque la pareja que ahora mismo estaba en la habitación de al lado, se había convertido también en su familia y deseaba que llegase el momento en que Quinn se alzase con el título de las animadoras. Ella misma había sido animadora en el instituto Mckinley, había sido entrenada por Sue Sylvester, y sabía que a pesar de los duros entrenamientos a los que eran sometidas, había algo que se metía dentro tuyo, te enganchaba y deseabas ganar cualquier título con aquella mujer. Suponía que de algún modo era gracias a su horrible carácter, te hacía ser mucho más fuerte de lo que eras antes de conocerle.
- ¿Lo crees realmente? - volvió a preguntar Franny, deseando una respuesta afirmativa que no tardo en llegar.
- No me cabe la menor duda – ambas volvieron a abrazarse, y se quedaron así sin decir ni una palabra más.
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(Visto por Quinn)
Franny había ayudado a Quinn a bañarse, y las dos hermanas salían bromeando, aunque a la pequeña no le gustará la situación de que la llevaran en la silla de ruedas a todos lados, Franny siempre se las arreglaba para acabar haciéndola reír. Y su humor aun fue mejor cuando vio la mesa de desayuno a base tortitas, mermelada, miel y crema de chocolate con almendras, que habían preparado Laurel y Rachel.
- ¡Eso tiene una pinta deliciosa! - exclamó con alegría.
- Más os vale que os guste, Rachel y yo lo hemos preparado con todo nuestro cariño – le guiñó un ojo a la Diva, que le correspondió del mismo modo.
- ¡Qué estamos esperando! - exclamó riéndose Franny, mientras se sentaba a la mesa – Me suenan las tripas -bromeó mientras besaba rápidamente a Laurel, y se sentaba a la mesa.
Y fueron las tripas de Quinn las que sonaron fuerte, haciendo escuchar por todas las allí presente.
- A ella también – se rió con afecto Rachel.
Todas se echaron a reír a carcajadas, aquella mañana, a pesar del dolor y de lo duro de las situaciones que estaban viviendo, realmente encontraron un oasis de paz y diversión.
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(Visto por Quinn)
Al acabar el desayuno, Franny sacó su móvil, Lourdes se había encargado antes de irse, de hackear los teléfonos móviles de la familia Rhodes, para que no pudieran rastrearse sus llamadas, así que ya no era necesario llamar desde una cabina para la protección de Beth.
A los cinco tonos, Dana fue quién contestó, Franny conectó el altavoz para que todas pudieran oír como estaba la pequeña de la familia.
- Buenos días, chicas – saludó Dana desde el otro lado de la línea.
- Buenos días parejita – devolvió el saludo la mayor de las hermanas - ¿Cómo estáis hoy?
- Bien, esta niña es un lujo de cuidar – contestó sincera la amiga de Franny.
- ¿Y qué pensabas? Es mi hija – contestó Quinn orgullosa de su pequeña.
- Se nota, se nota, pero no os preocupéis Alicia es una buena niñera, a Beth no le falta de nada-¿Estáis seguras? - preguntó Quinn, quería estar segura de que no había nada por lo que temer, y a pesar de echar locamente de menos a su hija, poderse centrar en su recuperación y en el próximo juicio.
- Enserio, pequeña, no hay nada por lo que temer, está bien con nosotras, ella se porta muy bien, vosotras centraos en el juicio, y en acabar el instituto, y Alicia y yo cuidaremos de Beth de la mejor de las maneras.
- Sabes que os he dejado haceros cargo de mi sobrina porque os confiaría mi vida ¿verdad? - preguntó Franny – Así que no me defraudéis – le sonrió a su hermana.
- Nunca Franny, de verdad podéis estar tranquilas estamos veinte cuatro horas pendiente de ella, está sana, y se porta genial. La pequeña Rhodes va a crecer fuerte como su tía y su madre.
- Gracias Dana, de verdad – Quinn era feliz, sabía perfectamente que aquellas dos chicas, que ella apenas conocía, pero que eran amigas inseparables de su hermana, cuidarían de Beth mejor de lo que ella podía en aquellos momentos.
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(Visto por Dana)
Durante toda la conversación, Alicia había sostenido a Beth en brazos, y Dana estaba viendo que algo le preocupaba a su chica, así que en cuanto colgó el teléfono, se fue a ver que le ocurría.
- ¿Todo bien? - le cuestionó observando a la niña.
- Sí, sí, Beth está bien... es sólo que...
- ¿Qué te ocurre? - preguntó visiblemente preocupada.
- Me estoy acostumbrando a esto... - contestó sincera, con un deje de tristeza en su voz.
- ¿A qué? - preguntó sosteniendo ella a Beth.
- Tú... yo... la niña – contestó con una sinceridad apabullante, sorprendiendo a Dana.
- ¿Te estás refiriendo a...
- Me gustaría formar una familia contigo Dana - la interrumpió, confirmando las sospechas de su novia - pero creo que es imposible para nosotras, no sé... lo que hacemos, lo que somos...
- A mi también me gustaría formar una familia contigo, cariño – le sonrió – Y nuestra peque, o nuestro peque, tendría compañera de juegos ¿A qué sí pequeñeja? - preguntó a Beth haciéndole monerías, arrancando una sonrisa en el rostro de Alicia.
- ¿De verdad?
- No eres mi primer amor, pero quiero que seas el último, cielo, y por supuesto que me encantaría formar una familia contigo, y por supuesto que no veo ningún impedimento para que eso pueda ocurrir.
Ambas se besaron y dejaron a Beth, en su rincón de juegos, mientras las dos se abrazaron al lado de la ventana, observando el paisaje neoyorkino que se divisaba desde allí.
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(Visto por Laurel)
Cuando el lunes llegó, después de las clases, Laurel fue a recoger a Quinn al instituto. Franny y April estaban reunidas con los abogados, querían tratar de que Quinn no tuviese que estar demasiado tiempo con ellos, sólo el justo y necesario, así que las cuñadas estaban en aquellos momentos en el coche.
- Ese no es el camino a casa – apuntó la rubia sorprendiéndose del camino por donde le llevaba Laurel.
- ¿Quién ha dicho que vayamos a casa?
- No sé, pensaba que...
- Quieres recuperarte en dos meses ¿no? - le cuestionó mirándola de reojo.
- ¡Vaya! Mi hermana ya te lo ha dicho... - afirmó, aunque no sorprendida.
- Si quieres recuperarte... tendremos que comenzar a hacer ejercicio.
- ¿Me ayudarás? - preguntó no teniendo muy claras las intenciones de su cuñada.
- Hacía allí vamos – la miró segura de sí.
- ¿Qué tienes en mente?...
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(Fin del capítulo 49)
Canción: Jamestown Story- Whenever You Need http$youtu$be$U1RfbuNWKiU
Cómo regalo por vuestra paciencia he hecho un wallpaper de las dos hermanas Franny y Quinn. Espero que os guste... menudas dos hermanas ¿eh?
http$ $photo$my-images$46$frannyandquinn$jpg/Espero poder subir más capítulos en los próximos días, pero os ruego me disculpéis si no lo consigo. Estoy de los nervios, ya que el viernes/sabado/domingo, de la semana que viene voy a ver de nuevo a una persona muy, muy, importante para mí, y bueno, las dos tenemos unas enormes ganas de vernos y eso me pone aun más nerviosa, así que no sé si me vendrá la inspiración. Espero que sí.
