- Un Moroi - respondió - utilizo su poder en mi contra. Solo podía defenderme golpeándolo

Asentí y entramos al campo

- Fórmate – susurre

Me acomode de nuevo en el frente. Emil me entrego unos paquetes. Los sostuve por unos segundos mientras cada estudiante se formaba y leían de nuevo las reglas. Todos se veían emocionados.

El campo quedo en silencio mientras Stan repetía una y otra vez las reglas. Pude ver como algunos estudiantes ponían los ojos en blanco y otros le mandaban miradas asesinas. Todos querían que empezáramos a llamar, y después de unos segundos, Alberta lo hizo.

Johnny vino por su carpeta y me di cuenta que el Moroi que protegería era de la familia real. Puso los ojos en blanco y me susurro al entregarle la carpeta

- ¿No había nadie más?

Sacudí mi cabeza y él suspiro.

Poco a poco el campo se quedo vacio y Alberta nos llamo a una reunión. Al sentarnos empecé a jugar nerviosamente con mi taza de café. Dimitri por alguna razón estaba utilizando su cara de tutor contra mí y Stan empeoraba todo. Esperaba que Alberta no mencionara el incidente con Johnny.

- ¿Qué sucede guardiana Petrov? - pregunto el guardián Grao

Alberta se deslizaba entre las miradas de todos mientras respondía.

- Muchos guardianes y Moroi están desapareciendo - respondió - al parecer se está creando un ejercito

Camilla, susurro una voz dentro de mí

- ¿Un ejército? - repetí - ¿Uno de Strigois?

Vi por el rabillo del ojo como el cuerpo de Dimitri se tensaba.

- No - dijo ella rápidamente - este utiliza la magia de los Moroi y la fuerza de los guardianes

Pensé en ello por un momento. No tenía razón. ¿Un ejército para exterminar Strigois?

- ¿Desde cuándo pasa esto? – pregunto Mikhail

Alberta miro la carpeta que había encima de la mesa

- Una semana quizás.

- ¿Alguna idea? - pregunto Dimitri

Alberta sacudió la cabeza

- No, pero debemos estar en guardia - asentimos mientras las ruedas giraban en mi cabeza - por ahora, la semana de campo empieza desde mañana. Se suspenderán las clases de combate y solo se dedicaran a patear los traseros de los estudiantes.

Mis ojos se abrieron ante esa palabra. ¿Así que eso era? Por supuesto de que otra manera sabremos si están listos. No podíamos contenernos.

- De eso no hay duda - murmuro Stan mirándome

Le di una mirada envenenada. Nunca se cansaba de joderme la vida. Algún día patearía su culo y estaría bailando de felicidad

Dimitri suspiro y Alberta hablo de nuevo

- Muy bien, podéis iros a descansar. La otra semana será larga.

Camine por los bosques durante unos minutos. Ahora que no tenía nada que hacer, el cansancio me había abandonado dejándome eufórica. Por último decidí sentarme en un tronco y dejarme ir a donde Lissa.

Ella estaba completamente ansiosa por algo… una reunión del consejo. PERFECTO.

El salón estaba lleno de los Moroi reales, y todos murmuraban entre sí. Los rostros presentaban preocupación y estrés. Lissa sin embargo, estaba controlando sus emociones, pero la mano apretada de Christian y el vínculo decía que los nervios estaban apoderándose de ella

- Está bien, Lissa - dijo Christian acariciando su mano

- Pero, el mundo de los Moroi tendrá nueva reina - susurro ella - o rey

Tasha se acerco a ellos diciendo

- Y tú eres la principal opción

Lissa la miro fijamente mientras el miedo crecía en ella

- Pero yo no sé qué hacer…

- Lo sabrás - la interrumpió Tasha - cuando haya un problema tú sabrás que hacer

Las palabras de Tasha la tranquilizaron un poco y decidió pensar en una salida

- Quizás - murmuro - después de todo quizás no sea la reina. Todavía está la familia Ivashkov

- ¿Cómo Adrian? - pregunto irónicamente Christian

- Hey - grito Adrian - yo puedo ser un gran rey, si lo quisiera

La sonrisa torcida en sus labios daba a entender que estaba bromeando

- Oh sí - respondió Christian - debes ser escogido como rey

- Carolina si lo cree - después los miro divertido - así que ustedes pueden pensar lo que quiera

Carolina rio y le beso en la mejilla

- Por supuesto, serias un gran rey

Christian puso los ojos en blanco y se giro de nuevo hacia Lissa

- Tú serás la nueva reina - le susurro

La juez se aclaro la garganta interrumpiendo todas las conversaciones y se levanto de su silla. El corazón de Lissa empezó a latir más rápido.

- El consejo ha decido dar una semana más de plazo para tomar esta importante decisión - la mirada se desplazo por todo el tribunal - este tiempo será utilizado para poner a prueba a todos los miembros reales y así poder decidirlo.

¿Pruebas? ¿Políticas?

- ¿Qué clase de pruebas? - exigió Nathan

El padre de Adrian provocaba un gran rencor en mí, cosa que no entendía, o quizás si, después de todo el me trato y a los dhampir como si nuestras vidas no valieran nada, para él, los dhampir deben morir por los Moroi

- Se les dará un caso a resolver - dijo ella - todos lo harán, no importa si lo quieren o no - ordeno - se aplicaran todas las políticas que conocemos para desarrollar a cabo la prueba - miro de nuevo a toda la sala - quien logre adivinarlo y darle solución, será el nuevo rey o reina. El caso es problemático, desde ahora se repartirá y ustedes deben comenzar a resolverlo. Debe hacerse solo, recuerden, que la persona que logre descifrarlo tendrá una grande responsabilidad desde ese día, por eso, debe pasar esto solo con sus conocimientos - sus ojos se posaron en los de Lissa y recorrió a los de Tasha, Adrian, Carolina, Christian y Robert - solo - repitió.

Después de unos segundos en los cuales Lissa creía que explotaría del estrés, Iris se acerco a ellos y entrego una carpeta. Allí estaba el caso

- Cada uno debe tratar de resolverlo sin ayuda - Iris repitió mirando a Lissa

Se dio la vuelta y se alejo

- Muy bien - dijo Adrian - comencemos

- ¿Trataras de resolverlo? - pregunto Christian

- No - respondió rodando los ojos - pero Lissa debe hacerlo. La ayudaremos

- Si - acordó Tasha

Lissa sacudió su cabeza

- No - contesto - La juez ha dejado claro que debo resolverlo sola

En algunos casos Lissa era más terca que yo, y este era uno de esos, aunque viéndolo desde donde Lissa razonaba era convincente. Lissa sabía que si era elegida como reina tendría ayuda, pero algunos casos no eran así, y este era uno de ellos.

El orgullo creció en mí al saber que ella como siempre se tomaba sus responsabilidades en serio. Sería una gran reina.

- Pero… - empezó Christian

- Lo hare sola - decidió

Todos se miraron entre sí, pero sabían que cuando Lissa tomaba una decisión eso era. Al final resignados asintieron y empezaron a salir de la sala.

Lissa se moría de ganas por abrir la carpeta y leer el caso, así que cuando vio su oportunidad se disculpo y se retiro a su cuarto.

En la oscuridad de la habitación coloco la carpeta en el estudio y decidió darse una ducha. La noche para los Moroi entraba, así que no le quedaba otra opción que leerla al día siguiente.